No se que decir por haberos abandonado así, solo intentaré explicarme: se me ocurrió una nueva historia y... la verdad, no he podido dejar de escribirla. mi inspiración solo funcionaba para la nueva historia y esta la dejé totalmente apartada. Ahora que ya tengo casi acabada la otra, decidí escribir aunque fuera un capitulo cortito e intentar acabar esta historia para poder centrarme completamente en la otra y esta vez comenzarla a subir solo cuando esté terminada, porque no me gusta que pase esto... en fin, solo disculparme y espero que este pequeño capitulo os sirva de algo.
intentaré volver pronto con algo nuevo.
un beso muy fuerte a tods. se os quiere!
PD: recordad que Blaise se estaba ofreciendo voluntario para infiltrarse ahora que habían perdido a Snape como agente doble. ahí os dejo!
-yo ocuparé su lugar – intervino Blaise – regresaré, diré que he escapado, que tengo información para ellos, le juraré lealtad a Voldemort y haré de agente doble para vosotros.
-ni hablar, sabes que lo más probable es que te maten antes de dejarte hablar siquiera – le dijo Draco.
-tiene razón, no vamos a arriesgarnos a que te maten – dijo Lupin.
- No me queda nada – se sinceró evitando pensar en Ginny – y quizá de esta forma pueda lograr que otros muchos sean felices – dijo mirando a sus amigos, que se levantaron al instante.
-iremos con él – declaró Draco.
-no te dejaremos solo, si tu regresas, nosotros también. – comunicó el aún convaleciente Theo.
-no. Vosotros tenéis otras personas que cuidar. Yo lo hare mejor de esta forma – les dijo con determinación – iré solo.
-ni hablar. No iras solo – intervino Ginny levantándose, al borde del llanto – porque como te atrevas a cometer semejante suicidio, estúpido cabezota, pienso seguirte a él. Y aunque sé que iré a una muerte segura, me llevare a tantos de ellos como pueda por delante. – dijo mientras caminaba hacia él. Todos los presentes observaban en silencio – Porque si a ti te pasa algo, yo… – sin ya poder mantener sus lágrimas, las dejó correr – no puedo concebir mi vida si tú no estás en ella. O vivimos juntos, o morimos juntos, Blaise – terminó abrazándose a su pecho y llorando desconsolada. – lo siento, lo siento mucho… – murmuraba desde su pecho, y los presentes suponían que esas disculpas iban para varias personas.
Mientras Blaise rodeaba a Ginny de nuevo entre sus brazos, Harry apretaba los puños y se marchaba de la sala.
Blaise miró a los presentes al tiempo que apretaba a Ginny fuerte contra él. No sabía cómo decir que retiraba sus palabras, que en ese instante en que ella le aceptaba se sentía el ser más feliz de la tierra y que no quería arriesgar su amor de nuevo.
–no te preocupes, Blaise – le dijo Lupin, sacándolo del apuro.
El moreno asintió aliviado y sacó a Ginny de la sala, llevándola con él. Necesitaban urgentemente algo de intimidad.
–¿Qué vamos a hacer entonces? – preguntó Arthur, algo aturdido por todo lo que acababa de pasar con su hija pequeña. La verdad era que el hombre no quería pensar en eso, en que su hija se hacía mayor e iba por ahí enamorándose y rompiendo corazones. Lo importante ahora era la guerra.
–yo creo que no podemos seguir perdiendo el tiempo – intervino Ron – acabemos con esto de una vez por todas y plantemosle cara de una vez a Voldemort. Snape sabe dónde se esconde, debemos ir por ellos antes de que se muevan.
–estoy de acuerdo – todos miraron alarmados a Draco, pues que el rubio y el pelirrojo estuvieran de acuerdo en algo significaba el fin del mundo. – sabemos lo difícil que va a ser, por no decir imposible, que alguien más se infiltre. Él no va a confiar en nadie más, y menos como lo hacía con un mortífago como Snape.
–creo que tienen razón – se unió Hermione – y desde luego Voldemort no espera un ataque ahora, tan pronto y cuando tiene tanto poder.
–es muy peligroso – murmuró Molly.
–somos más de un centenar de magos en la orden, además de todas las criaturas que nos han jurado lealtad. Este es tan buen momento como cualquier otro. Las cosas no van a cambiar a mejor `para nosotros, ha llegado el momento. – dijo Draco intentando convencer a los presentes. De repente sentía una inmensa necesidad de que todo acabara, de sentirse a salvo y comenzar a vivir de verdad.
Además de que con los dragones somos casi invencibles. – añadió Luna.
Lupin miró a Tonks, hablándose en silencio. Después miró al resto.
–votos a favor…? – preguntó con duda. Para su sorpresa, todos los presentes levantaron la mano. – bien, pues ha llegado el momento de devolver la luz al mundo de oscuridad que ha creado ese demonio. Preparaos, mañana al alba entraremos en acción.
Todos se dispersaron mientras los adultos se organizaban para avisar al resto de la orden.
Los más jóvenes se agruparon en el salón.
–obviamente Ron y Theo, no podréis participar – les dijo Hermione, de repente, no se sentía tan segura, estaba asustada por todos a su alrededor.
–claro que iremos – declaró Theo.
–no necesito mi pierna para volar sobre un dragón. – dijo Ron.
–pero…
–tranquila Hermione. Nos entrenaron con los dragones a nosotros precisamente porque estaríamos más seguros que en la batalla.
–también seremos un blanco más fácil. Seremos la mayor amenaza, la que primero intentarán eliminar.
Tonks asomó la cabeza un instante.
– antes de la cena nos reuniremos para concretar los detalles. Avisad al resto y tenéis permiso para ir al bosque con los Dragones. – les guiñó un ojo y desapareció.
Blaise había llevado a Ginny bajo las escaleras, alejados de la cocina, donde seguía abrazándola y consolándola, pues a la pelirroja le costaba dejar de llorar.
–eh, si no dejas de llorar, tendré que ir a hacer de agente doble con Voldemort – bromeó el chico, y Ginny le golpeó el pecho con fuerza.
–no vuelvas a decir eso nunca. Eres la persona más estúpida que conozco, Blaise.
–puede ser, pero me quieres – dijo haciéndole levanta la cara para mirarla a los ojos – has tardado en darte cuenta, pero me quieres tanto como yo te quiero a ti – completó limpiándole las lágrimas.
–no entiendo cómo puedes quererme, solo sirvo para hacer daño a la gente.
–todo el mundo tiene derecho a tener dudas, y a meter la pata, y sobre todo a enamorarse, no puedes mandar sobre tu corazón, aunque quieras.
–Pensé que estaba haciendo lo correcto, pero cuando te escuche decir aquello… solo el pensar en perderte me hacía morir, Blaise… – le abrazó de nuevo.
–te entiendo perfectamente, yo tampoco quiero vivir sin ti, por eso me ofrecí, ya nada me importaba sin ti, Ginny.
–o vivimos juntos…
–o morimos juntos… – completó Blaise.
Se sonrieron y se besaron dulcemente, saboreando el tiempo perdido, recordando los labios que les hacían perder el sentido, subir a las nubes. El sabor de algo que pensaban haber perdido para siempre.
Se separaron al escuchar a sus amigos llamarles. Les iban a dar la noticia que ninguno quería escuchar tan pronto, después de recuperarse el uno al otro. Al alba, entrarían en guerra.
Los dragones ya se mostraban inquietos cuando los jóvenes llegaron, pues la noticia había llegado mentalmente desde hacía mucho. Aun así, se mostraban seguros.
Hermione se acercó a Kioo y la abrazó. Kioo le transmitió que mientras ella pudiera protegerla, nada malo iba a pasarle.
Hila estaba bastante excitada.
"deberíamos hacer algo extraordinario, como un gran plan en el que de repente saliéramos de la nada, los rodeáramos y los quemáramos a todos de una vez." Decía a Theo y al resto de los Dragones, que por su parte transmitían a sus jinetes lo que Hila estaba diciendo.
"no me gusta matar" murmuraba Melody solo para Luna.
La rubia le contestaba que ella tampoco quería, pero que haría lo que fuera para proteger a la gente que quería.
"y yo haría lo que fuera por protegerte a ti" le dijo Melody, y Luna le abrazó con fuerza. Melody no solo era un Dragón, era como una parte de ella con la que podía contar siempre, en cualquier momento del día o de la noche.
"estoy de acuerdo en pensar algo para acabar con los máximos posibles de una vez" declaró Suveran, que estaba junto a Ron. El Dragón se sentía orgulloso de tener un jinete que a pesar de su incapacidad física, iba a llevarlo a la batalla. Su odio hacia los humanos se iba disipando poco a poco con su nuevo jinete, se podría decir incluso que lo apreciaba.
Pasaron buena parte del día proponiendo planes. Excan y Godin discutían que sus planes eran los mejores mientras sus respectivos dueños disfrutaban del amor, ocultos tras sus alas.
–se que debes hablar con él, Ginny. Pero… no quiero que me dejes hoy. No quiero pensar en lo que pueda pasar mañana, pero si hasta el alba es el tiempo que tengo, no quiero separarme de ti…
–yo tampoco quiero dejarte, pero… tampoco creo que sea justo que Harry vaya a la batalla sin una explicación. ¿lo comprendes, verdad?
–diez minutos – le ofreció Blaise.
–quince minutos–
–dos – regateo Blaise.
–¿dos? Eres duro en las negociaciones – rio Ginny. Le encantaba verla reír. – me reuniré contigo lo antes posible. – la pelirroja se mordió el labio. – quiero que pasemos la noche juntos – dijo sin mirarle – en la habitación del fondo del pasillo del tercer piso.
Blaise sonrió.
–Claro, pelirroja.
Por su parte, todas las parejas habían pensado más o menos lo mismo, pues Ron había decidido pasar la noche con Sofía, a la que hacía mucho quería ver, Theo y Luna sabían sin palabras que no iban a separarse hasta que fuera necesario, y Draco y Hermione había quedado de verse solos en la biblioteca antes de acostarse.
El futuro era incierto para todos ellos, pero las horas que les quedaban juntos, iban a aprovecharlas al máximo.
