Disclaimer: KHR no me pertenece, solo juego con el con mi loca imaginación.
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(T/N) llevaba 2 días sin ver a nadie de fuera de su hogar, sus amigos habían tenido la tentativa de ir y visitarla pero ella les había persuadido diciéndoles que necesitaba pensar y que necesitaba su espacio para ello y aunque ellos le habían asegurado que así sería estaban preocupados por ella. Lo cierto es que (T/N) se sentía insegura respecto a lo que debía hacer de ahí en adelante; sabía que debía visitar a la famiglia que le correspondía heredar por derecho, pero no sabía si debía irse nuevamente de Namimori, porque aunque su sentido común le decía que era necesario y que de ese modo podría dejar a Tsuna atrás su corazón se estremecía y parecía partirse en miles de fragmentos que se clavaban en su alma. Se sentía frustrada.
Había hablado con Oliver esa misma mañana, una charla relajada y en la que había declinado cortésmente de salir con él, aunque la había convencido de dar un paseo al atardecer cerca del templo alegando que de ese modo se despejaría y podría sentirse un poco más tranquila siquiera. Caminó por su habitación cual fiera enjaulada cuando sintió una llamada en la puerta.
- Adelante – invitó intentando serenarse.
- Con permiso (T/N)-chan – Daniela entró en la habitación.
- Dani-chan, ¿pasa algo? – preguntó con algo de confusión.
- Solo quería ver como estabas – dijo con una sonrisa mientras entraba y se sentaba a los pies de la cama – He visto que no estás del todo bien y como tú me ayudaste a mi ahora yo tengo que ayudarte a ti – sonrió.
- Al parecer me conoces bien – suspiró mientras seguía caminando por su habitación – solo que no sé qué hacer… Tsuna está tan cerca y quiere acercarse a mí pero… no puedo dejarle estar cerca Dani-chan, no puedo – dijo dejándose caer en uno de los pequeños sillones marrón y cubriéndose la cara con las manos.
- (T/N)-chan, primero necesitas calmarte – Daniela caminó hacia su amiga y se sentó en el suelo junto a ella - ¿Por qué no puedes dejarle entrar? – preguntó con suavidad.
- Porque ya sufrí mucho por el Dani, ya sufrí tanto por él – evocó esos días de sufrimiento – No quiero sufrir de nuevo.
- Entonces lo que no quieres es sufrir, pero la vida no es solo sufrir (T/N)-chan, puede que hayas sufrido mucho con él pero aún así pasaste muchos momentos lindos con él y tienes al hermoso Ieyasu por eso – le habló su amiga.
- Pero si vuelvo a dejar que él entre en mi vida estaré exponiéndome a que pase algo así de nuevo.
- ¡Hay por Dios! (T/N)-chan, hay muchas posibilidades de que ocurran cosas, un meteorito podría caer cuando salgamos a la calle y morir; lo que importa es que tu decidas que es lo que quieres; personalmente Tsuna no me desagrada del todo, pero sí creo que debe pagar por su error y que si vuelves con él tendrá mucha suerte, lo que quiero decir es que eres tu quien debe decidir lo que quiere y no basar tu decisión en algo que "puede ser". Si, puede que sufras mucho si vuelves con él, pero puede que seas la mujer más feliz del mundo, eso es algo que no sabes – era la primera vez que Daniela le decía palabras como aquella.
- No sé qué hacer – musitó (T/N) – Entiendo lo que quieres decir Dani-chan, pero mi corazón está reacio a dejar que las cosas pasen.
- Por eso (T/N)-chan, debes tranquilizarse y decidir después de pensarlo bien en que vas a hacer – Daniela sonrió – Lo único que quiero es que seas tan feliz como yo me siento con Xanxus – se sonrojó.
- Gracias Dani-chan – la abrazó por los hombros – Yo solo quiero decidir bien, aunque me cuesta mucho.
- Lo que tienes que saber es que todos nosotros vamos a apoyarte decidas lo que decidas – sonrió – ahora vamos a cenar porque Magdalena preparó tarta de limón.
(T/N) cenó con una paz de espíritu mayor de la que había tenido en los últimos días, charló y rió con todos e incluso accedió a preparar el desayuno para todos para el día siguiente, rió con las cabriolas de su pequeño, molestó a Daniela y a Xanxus, planeó algunas compras con Lussuria e intentó hablar cosas "normales" con los otros. Cuando terminó de comer se fue a su cuarto y comprobó la hora, tomó una rápida ducha y se puso unos jeans azul claro con una camiseta de algodón gris de manga larga y cuello redondo, peinó su cabello en una coleta alta y se calzó unos zapatos cómodos, estaba bajando la escalera cuando sonó el timbre.
- Yo abro – gritó en dirección a la cocina – Vuelvo pronto – abrió de un tirón – Oliver – dijo a modo de saludo al ver al hombre frente a ella, con la misma cazadora de cuero que le había visto antes.
- (T/N), buenas tardes – saludó con una amable sonrisa que se reflejaba en sus orbes verde bosque – te ves esplendida.
- Muchas gracias, ¿nos vamos? – tomó una chaqueta ligera del perchero y salió.
- Había pensado que podíamos caminar por el templo, para que te despejes porque sonabas agobiada al teléfono – el ser atento sin duda hacía que (T/N) se sintiera ligeramente enternecida.
- Claro, me parece un buen plan – sonrió.
Se encaminaron por los diferentes senderos charlando de cosas superficiales o en algunos agradables silencios, cuando estuvieron cerca del templo lo rodearon viendo los paisajes y admirando la belleza natural, ajenos a todo su alrededor o simplemente riendo por las bromas que hablaban entre ellos. Se sentaron en el césped junto a una de las paredes laterales del templo y contemplaron la puesta de sol.
- Parece que conseguí hacer que te relajaras – dijo él con una sonrisa.
- Pues sí, a veces solo se necesita reír un poco – ella sonrió.
- Me alegro de haber logrado que rieras, tu expresión es mucho más hermosa así – la galantería estaba presente en su voz.
- Ah, gracias – musitó ella mirando al horizonte para no contestar algo más.
- (T/N), ¿aceptarías salir en una cita conmigo? – preguntó de sopetón.
- Ahhh, yo… no sé, no estoy segura de si puedo aceptar Oliver – musitó ahora nerviosa.
- Tú me interesas (T/N) y sé que si me das la oportunidad puedo hacer que olvides a Sawada Tsunayoshi – dijo con seguridad tomando su mano.
- Oliver, nos conocemos hace menos de una semana.
- Eso no es impedimento, dame la oportunidad . Puedo esperarte el tiempo que sea necesario – pidió con vehemencia.
- Yo… no se – estaba confusa.
- Solo di que si – dijo tomando su rostro con suavidad y acercándosele, posó sus labios con suavidad en los de ella, pero lejos de sentir mariposas en el estómago como cuando Tsuna la besaba, (T/N) se paralizó como si la hubieran electrocutado, intentó que su cuerpo no se agarrotara pero no lo consiguió; la rigidez en su cuerpo no era nada comparado con los miles de pensamientos que se agolparon en su mente, todos ellos plagados de Tsuna, y tan rápido como el beso comenzó, así terminó, apenas unos segundos que a (T/N) le parecieron lentos minutos – Supongo que no fue buena idea – musitó el hombre con algo de pesar al haber visto la reacción de ella.
- Yo… Yo… he de irme – ella se puso de pie de un salto – No quiero que vuelvas a repetir eso… ¿Por qué lo hiciste? – su ánimo fluctuaba entre la confusión y la molestia.
- Pensé que… pensé que de ese modo podría funcionar – musitó él viéndola fijo con sinceridad.
- Pues te equivocabas – masculló con frialdad mientras le daba una última mirada – Puedes decirle al resto de tu famiglia que les visitaré pronto, puedes ir en paz – sin siquiera pensar mucho se dio la vuelta y se fundió con el bosque.
Corrió con rapidez y sintiendo que sus músculos protestaban uno a uno por el ejercicio y no llevar la ropa adecuada para ello, corrió con su mente evocando el beso recién recibido y los besos dados por Tsuna en otros momentos, su cerebro parecía regodearse en esa comparación: los suaves labios de Tsuna y la ternura que sentía al besarlos y lo toscos que le habían parecido los labios de Oliver en comparación. Corrió hasta un viejo árbol y tal cual como hiciera en su infancia trepó hasta llegar a la protectora cavidad formada por las ramas, una vez ahí apoyó la mejilla en la rugosa corteza y unos sollozos que le parecieron estúpidos inundaron su garganta.
Si le hubieran preguntado por qué lloraba no habría tenido una respuesta clara, sentía una tristeza que iba más allá de la lógica, aquel beso no era precisamente el fin del mundo, ni tampoco había sido del todo desagradable… ¿entonces por qué sentía como si hubiera traicionado a Tsuna? Era una reverenda estupidez, ella lo sabía, después de todo Tsuna la había traicionado primero, cuando no había creído en ella y cuando había pasado todo ese tiempo con Kyoko, no tenía una explicación pero no lograba que Tsuna saliera de su corazón; había jurado que lo olvidaría aún a costa de sus sentimientos pero su alma se desgarraba cada vez que pensaba en eso, como si una parte de Tsuna viviera en ella y cada vez que quería desterrarla actuaba. Trató de calmarse respirando acompasadamente y pensando en su hijo, pero cuando iba a secarse las lágrimas con la manga de su camiseta sus ojos se toparon con la quemadura, levantó el brazo dejando al descubierto la muñeca izquierda y con confusión vio que la quemadura, antes deforme, parecía estar delineándose ahora, apenas unos trazos mal definidos pero que querían tomar forma. Suspiró, mientras intentaba bajar ya más calmada.
Tsuna sabía que ella se había negado a recibir visitas de cualquier tipo, los guardianes hablaban de ello y aunque no se lo decían a él mismo no hablaban en voz suficientemente baja como para que él no escuchara. Estaba en su despacho, ya llevaba dos días en que no había visto ni a (T/N) ni a su hijo, sinceramente su instinto le decía que fuera a su casa y exigiera verla, pero el sentido común y la lógica le decían que si hacía eso probablemente sería ella misma quien le diera el golpe para sacarle de la propiedad. Estaba fastidiado e irritable, pero eso no impidió que se sorprendiera cuando un avioncito de papel entró por su ventana aterrizando en su escritorio, con curiosidad lo abrió.
"A mi querido Dame-Tsuna:
Probablemente sigues enfurruñado en tu despacho
y como buen tutor que soy considero mi deber darte
algo de ayuda.
Quizás quieras saber que cierta chica dará un paseo
con cierto líder por el bosque en dirección al templo
esta tarde.
Ya me agradecerás mas tarde.
R"
Tsuna leyó la nota dos veces, sonriendo la segunda. Esta vez no les interrumpiría, pero si les seguiría en secreto para ver las cosas por sí mismo, después de todo no había visto mayor interacción entre ellos. Unas horas más tarde tuvo que aferrarse con fuerza a un árbol para no saltar y asesinar al aparecido de Oliver por besar a SU mujer, dejando una marca profunda en el grueso tronco de un roble probablemente centenario, pero se sintió satisfecho al notar los escasos segundos del beso y el aturdimiento y enojo de ella, además de la despedida que le dio con frialdad. "Esa es mi chica" pensó, al tiempo que evocaba recuerdos similares en que mandó al diablo a otros por intentar algo con ella siquiera.
La vio correr por el bosque con esa velocidad que usaba solo cuando necesitaba despejarse o cuando quería que su cerebro se embotara para no pensar en algo, él sabía muy bien que cundo ella estaba en ese estado era mejor no molestarla, aunque internamente se debatía en si debía o no acercarse a ella y confortarla al ver como sollozaba casi con amargura. Se moría de ganas de saber que pensaba al sollozar sobre el árbol en que al fin se había detenido, porque aunque era una mujer fuerte su llanto le conmovía, como siempre que la había visto llorar. Unos minutos después (T/N) dejó de llorar y observó su muñeca, la misma muñeca en que él la había quemado y ahí fue la culpa la que hizo acto de presencia en Tsuna… era culpable de haberle infringido tal dolor. Ella por fin estaba bajando del árbol, por lo que tomó una decisión, salir de las sombras del bosque en las que se ocultaba, y era una suerte que Tsuna hubiera sido entrenado a consciencia por Reborn, porque Lal había enseñado a (T/N) el sigilo y el detectar intrusos aún en campo abierto y de haberlo notado probablemente no habría tenido ni tiempo de avisar quien era antes que ella le atacara. Saltó del árbol en que estaba.
- (T/N) – llamó en calma.
- Tsuna – musitó ella sorprendida.
Parecía que al fin tendrían que hablar.
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Quiero pedir mis mas sinceras disculpas.
Se que me he atrasado antes pero nunca tanto como ahora u,u
Aún así quiero darles mi explicación y que juzguen ustedes mismas.
La ciudad en que estudio está a casi 3 horas de viaje de mi casa y como empezaron las vacaciones de invierno de mi universidad tuve que quedarme en casa y ahí no hay internet... sería mas fácil toparme con King Kong que con el internet TuT ¡no tuve acceso a internet en estas tres semanas! Estuve muy preocupada por no poder darles señales de vida y en serio lo siento.
En fin, esta semana subiré varios caps para compensar pero quiero aclarar que... la cosa pronto acabará c:
Si no están muy molestas conmigo espero sus reviews.
Gracias por leer.
G.
