.


CAPÍTULO 35

"Retroceso"


.

- Bueno, aquí estamos – Cooper interrumpió, sacando a Burt de sus pensamientos mientras se detenían frente a una puerta cerrada y él buscaba sus llaves. Rápidamente abrió la cerradura principal y luego introdujo al pequeño grupo dentro, arrastrando sus maletas detrás de él mientras la familia se sacaba sus zapatos y echaba un vistazo alrededor de la entrada al departamento.

- Buen lugar.

- Es un infierno mucho mejor que el otro agujero de mierda donde Blaine vivió hace mucho tiempo, eso es seguro. – Cooper dijo para sí mismo, indicando a los Hummel que lo siguieran mientras los conducía a su habitación. Landon seguía hablando hasta por los codos, diciendo a Carole acerca de su dormitorio, donde alojarían durante su tiempo en Los Ángeles, y como tenía un montón de películas para que pudieran ver.

En medio de su narración, una puerta al final del pasillo se abrió y Kurt salió, el pelo rizado y la cara roja con las huellas de lo que parecía botones en la mejilla izquierda. Cuando vio a sus padres, él sonrió y saludó con la mano, manteniéndose alejado debido a su enfermedad.

- ¡Hey amigo! – Burt saludó, estudiando el enrojecimiento de las mejillas de Kurt un poco más, sólo se detuvo cuando Blaine se asomó por detrás de la puerta, con la camisa de dormir con botones arrugada y colgando de su hombro de donde había sido halada mientras dormía.

El hombre no se veía muy diferente a la última vez que Burt y Carole lo vieron, seguía siendo de la misma altura, tal vez un poco más delgado y un poco musculoso que antes. Su cabello estaba todavía bien labrado, aunque el uso de gel se había disminuido bastante. La principal diferencia entre el chico que una vez conocieron como burbujeante y brillante y el que veían ahora era la dureza que se escondía detrás de sus ojos.

Esta versión de Blaine había vivido más que el chico que una vez había propuesto matrimonio a Kurt en la escalera en la Academia Dalton y mientras Burt lo observaba, se preguntaba exactamente qué fue lo que causó Blaine se vea de esa manera.

- Blaine.

- Burt… Carole, es bueno verlos de nuevo.

- ¡Oh! Es bueno verte también, cariño – Carole añadió, apretando los dedos de Landon un poco mientras miraba al hombre con sueño frente a ella. También la mujer lo observaba como su marido lo hacía y le rompió el corazón al ver la inocencia a la que se había acostumbrado a ver en él que ya no estaba, siendo reemplazada con algo más. – ¿Cómo se sienten?

- Bueno, no sé él – dijo Kurt, tosiendo lo suficientemente fuerte como para preocupar a todo el mundo sobre si sus pulmones se iban a reventar – pero me siento como la muerte.

- El sentimiento es mutuo. Yo saldría y los saludaría adecuadamente, pero no quiero que ustedes se enfermen.

- Papá y el señor Kurt están enfermos – susurró Landon, tirando de los dedos de Carole haciéndola arrodillarse a su nivel. Una vez que la mujer estaba frente a él, se inclinó y le dijo – no estoy autorizado a dormir en la habitación de papá, porque él tiene tos.

A partir de ahí, los dos comenzaron a hablar en voz baja entre sí, dejando al resto del grupo viéndolos divertidos. Kurt dijo algo sobre Carole inmediatamente cayendo bajo el encanto de Landon cuando Blaine clamó que quizás era Landon quien se enamoró de Carole.

Mientras tanto, Cooper llevó las maletas a la habitación de su sobrino y volvió a salir, acercándose a Burt para palmear al hombre de más edad en el hombro – Está todo listo en la habitación. Si yo fuera ustedes, no estaría demasiado preocupado por contagiarse de cualquier cosa Kurt y Blaine tengan. Estoy bastante seguro de que sólo se puede conseguir por medio del contacto de boca a boca, si saben lo que quiero decir.

Ante eso, Blaine hizo un ruido de disgusto y Kurt lo miró, dejando a Carole y Burt riendo, sonriendo a medida que ellos permitieron que Landon los arrastrara a su dormitorio, su voz arrastrándose por el pasillo detrás de ellos, ya que desaparecieron en la otra habitación.

- Puedes irte ahora, Coop – Blaine gruñó, girando sobre sus talones para volver a la cama. Kurt continuó flagrante, volteando al hombre sonriendo antes de seguir a su ex en la habitación y cerró la puerta. Al volver, se sorprendió al encontrar a Blaine parado al pie de la cama, con los brazos cruzados con fuerza sobre su pecho mientras miraba hacia abajo en la pila desordenada de mantas y sábanas debajo de él.

- Hey. ¿Estás bien? Cooper no consiguió meterse demasiado debajo de tu piel, ¿verdad?

- No, yo solo… ¿Crees que llamar a tus padres fue una buena idea?

Kurt frunció, caminando de un lugar a otro hasta que estuvo parado justo al lado de Blaine, frunciendo más el ceño al ver a su ex tan pedregoso. Incluso enfermo, lucía como si tener a Burt y Carole en la casa era la peor cosa posible, como si estuviera avergonzado de que ellos estuvieran viéndolo de esa manera, como si ellos estando allí estaba abriendo una enorme lata de gusanos a la que no estaba listo para hacerle frente todavía – Hablamos de esto. Dijiste que no te importaba. Yo… yo no te presioné, ¿verdad? Pensé que no te importaba si venían.

- Pensé que era una buena idea al principio, pero cuando los vi, esto… esto me recordó a lo diferente que son las cosas. La última vez que vi a tu familia fue cuando fuimos a casa a visitarlos después de un año de lo de Finn y muchas cosas han cambiado desde entonces.

Sus dedos tiraron de su camisa, estirando el material más apretado alrededor de su esbelta figura mientras parpadeaba para contener las lágrimas - Yo siempre vi a tus padres como los mío. Cuando nos separamos, fue como si hubiera perdido a mi familia. Yo ya sabía lo que iba a pasar con mis padres, pero no pensé que iba a perder a los tuyos también. La última vez que me vieron, yo estaba trabajando en la escuela y tratando de hacerlo en Nueva York y ahora ¿dónde estoy? Un padre soltero desempleado que solía ser una stripper y vive en algún complejo de departamentos deteriorado porque no puedo permitirme nada mejor para mi hijo.

- Blaine, no. Eso no es lo que ven. Ellos ven lo que yo veo, un hombre fuerte y valiente que ha hecho lo mejor que pudo con lo que tenía. Este lugar no está deteriorado; puede que no sea el edificio más caro, o mejor cuidado, pero es bueno, incluso pintoresco. Landon es feliz y saludable y sabes que ellos ven eso y lo admiran.

Mi padre estaba muy emocionado cuando se enteró de que te encontré. Carole te echaba tanto de menos y lo mismo hizo papá y ellos sólo quieren ser una parte de tu vida y de Landon también. Cuando les llamé el otro día y les pedí que vinieran, a papá se le hizo un nudo en la garganta. Él te ha extrañado Blaine, y ellos están tan emocionados y felices de tener de vuelta en su vida como yo. Tienes que creer eso.

Con el ceño fruncido, Kurt se acercó más, deslizando suavemente su brazo alrededor de la cintura de Blaine para tirar de él en un abrazo. Su ex seguía estando tenso, los músculos duros con el estrés ya que apenas se relajaron en los brazos de Kurt. Se sentía un poco cansado realmente.

Meses de deslizarse nuevamente dentro de la vida del otro y Kurt sentía el dolor de cuánto más todavía tenía que hacer con el fin de conseguir que Blaine confiara en sí mismo mucho más. Cada pequeño pedacito de dudas y miedo empezaba a sangrar de Blaine en momentos como éste y el corazón de Kurt se rompía aún más al pensar que todavía quedaba tanto residuo de auto-odio flotando en ese hermoso corazón generoso de Blaine.

Todavía temía cómo la sociedad lo veía, todavía se preocupaba por cómo las personas que alguna vez lo conocieron se sentían sobre su vida ahora, y mientras Kurt sostenía al hombre más joven en sus brazos se preguntaba cómo en el mundo iba a hacer que Blaine vea que a nadie le importa lo que hizo en el pasado (o incluso en un futuro próximo), nada podría hacer que alguien lo ame menos. Nada.

::::::::

~ FLASHBACK ~

Noviembre del 2016

- Entonces, ¿dónde vamos a comer? – Cooper se quejó, tamborileando con los dedos sobre el mostrador lúgubre mientras esperaba que Blaine terminase de vestir a Landon. Su hermano estaba ocupado asegurándose de que el niño estuviera abrigado y listo para ser llevado fuera al aire fresco por las lluvias, como lo hacía cada vez que iban a alguna parte.

El tiempo ahí no era nada como el de casa en el medio oeste, pero como los hermanos aprendieron, los bebés siempre tenían que vestirse apropiadamente para cualquier cosa, sobre todo teniendo en cuenta la facilidad con la que Landon conseguía infecciones del oído.

Blaine era increíblemente minucioso tratando de asegurarse que Landon no se enferma, por lo que Cooper siempre dejaba que su hermano vistiera al niño antes de que salieran. Incluso si hubiera estado la niñera antes, él tenía que esperar mientras Blaine arreglaba a su hijo porque él sabía que iba a escuchar todo un discurso si el niño tan siquiera estornudaba.

- Blaine, ¿me escuchaste?

- No lo sé. Ya veremos una vez que nos vayamos. Déjame terminar esto primero.

Rodando los ojos, el mayor de los hermanos Anderson comenzó a vagar por el departamento, entrometidamente revisando las cosas de su pequeño hermano mientras lo escuchaba arrullar a su hijo. Hacía poco más de un año desde que Blaine dejó el nido, empacando sus cosas una noche y saliendo a la mañana siguiente después de unas semanas de discusiones entre ellos.

En esa época, Cooper se había alegrado de librarse de su hermano menor y su sobrino, sobre todo porque Landon gritaba toneladas y eso interfería con su concentración cuando se trataba de memorizar secuencias de escenas para el trabajo. Ahora, sin embargo, al ver el lugar donde sus ex compañeros de casa vivían lo hacía sentir como pura basura. El lugar era un basurero, una pocilga que debía ser condenada. Por desgracia, era todo lo que Blaine podría permitirse en ese momento ya que estaba ahorrando para mudarse a un lugar más agradable.

Hasta entonces, ese lugar era donde vivían y aunque Cooper hizo varias insinuaciones de que no le importaría tenerlos de vuelta en su casa, Blaine se negó a volver, terco como siempre.

- ¿Ya estás listo? – Cooper gritó por encima del hombro, sonriendo cuando notó la billetera de su hermano asentada en el mostrador toda solitaria. Blaine gritó algo sobre buscar la chaqueta de Landon, de modo que Coop agarró la billetera, los ojos como platos cuando se dio cuenta de la gran cantidad de billetes metidos en los bolsillos y que sobresalían por los lados.

¡Oh Mierda! ¿Por qué tantos billetes de un dólar? – Fue en ese momento oportuno que Blaine entró en la habitación con Landon en la cadera todo ataviado y listo para salir. Al ver que su hermano sostenía la cartera, Blaine frunció el ceño, estirando su mano libre para deslizar el artículo de las manos entrometidas de su hermano.

- ¿Nadie nunca te enseñó a no meterte con las cosas de los demás?

- Tienes un montón de dólares en tu billetera. Podrías avergonzar a un stripper con la cantidad de billetes que tienes. ¿Es que no te permiten cambiarlos en el restaurante?

Esperó una respuesta, el tono de broma que anteriormente ocupó ahora flotando estancado en el aire, el silencio en la sala haciendo eco a su alrededor. Landon hizo un ruido suave, frotando su nariz contra el abrigo de su papá mientras bostezaba y se retorcía queriendo ser llevado a dormir, pero Blaine no se movió. Se quedó completamente inmóvil, con los ojos muertos mientras miraba de frente a la pared detrás de Cooper.

Era como si estuviera tratando de ocultar algo, como si estuviera ignorando el elefante en la habitación y ni una sola vez hizo contacto con los ojos de su hermano. Al darse cuenta de esa lejana mirada y sentir un escalofrío por su columna vertebral hizo a Cooper tambalearse, se sentía como si su estómago se revolvía horriblemente en su cuerpo, el contenido en su interior listo para burbujear hacia arriba y salir por su garganta.

Tan pronto como la palabra stripper escapó de sus labios, Blaine se volvió frío como una piedra, su cuerpo bloqueado en su lugar como si hubiera sido sorprendido. A partir de ahí, las cosas empezaron a sumar mientras Cooper recordaba la cantidad gruesa de billetes en la cartera de su hermano, todos de 1 dólar, algunos de ellos espolvoreados con brillo que era algo a lo que no había prestado mucha atención antes… hasta ahora. Blaine siendo extrañamente silencioso, con el rostro como una piedra… Sólo quería decir una cosa. ¡Santa mierda!

- ¿Blaine? ¡Oh dios! ¡Blaine, no! ¿Por qué? ¡No tienes que hacer esto!

Todo lo que su hermano pudo decir, con la voz tranquila y tan, tan lejana fue: "Esto paga las cuentas", y con eso, el corazón de Cooper se detuvo completamente.

~ FIN DEL FLASHBACK ~


Landon amaba a sus abuelos. Parecía ser un amor diferente al que tenía por Cooper y Avery. Este era un amor respetuoso, adoraba a su tía y su tío, pero él admiraba a Carole y a Burt. Todo en ellos le interesaba y se pasaba horas escuchándolos mientras le contaban historias sobre Kurt siendo un niño. Carole incluso le habló de su tío Finn y Landon no se cansaba de esos recuerdos compartidos.

De vez en cuando les susurraba que le gustaría poder haber conocido a Finn y así comenzaría un nuevo lote entero de lágrimas y abrazos de los abuelos quienes disfrutaban de su tiempo con su único nieto.

Debido a que Blaine y Kurt, seguían en cuarentena en la habitación del ojimiel. Ellos mantenían una buena distancia de sus familiares, pero los observaban, no obstante. El corazón de Kurt hinchado de orgullo y amor por sus padres pasando tiempo con Landon… Blaine, sin embargo, todavía estaba indeciso sobre todo esto.

Por lo que tenía entendido acerca del conocimiento de Burt y Carole de su vida ahí en California, sabía que Kurt había confiado un poco en sus padres, informándoles acerca de que dejó NY para vivir con Cooper y cómo había tomado varios puestos de trabajo para cuidar de su hijo.

Kurt nunca de plano les dijo que Blaine se desnudaba, pero a partir de las pistas que había dejado ver, Blaine estaba seguro de que los Hummel sabían de su vergüenza. Eso lo mantuvo preocupado todo el tiempo, asustado de que el otro zapato caería y Burt y Carole lo considerarían indigno de ser padre y lucharían para alejarlo de Landon y llevárselo a Ohio.

Sabía que definitivamente ganarían un caso contra él si ellos, o Kurt, alguna vez lo llevaban a la corte porque todos ellos tenían una vida confortable en comparación con la excusa patética de una vida que Blaine estaba tratando de darle a Landon. Ellos serían mejores para él, lo amarían más, lo serían.

- ¿Blaine?

La cálida voz de Kurt tiró de él, sorprendiéndolo lo suficiente para hacerlo saltar de su posición en la puerta de la sala. Incluso en la enfermedad, Kurt lucía increíble, firme y viéndose perfecto como siempre. Su pálida piel, más clara de lo normal, reluciendo contra la camiseta negra que llevaba y la parte superior abrazaba su torso perfectamente, mostrando su esbelta figura.

Ahora que estaban cada vez más cerca, Blaine se encontraba admirando los pedacitos de su ex que una vez recordó haber sido capaz de tocar y amar libremente. Todavía estaban en un largo camino lejos de ser que lo que solían ser, pero la atracción magnética entre ellos se volvía más fuerte con cada día que pasaba y era una terrible distracción.

- Hey, ¿estás bien?

Las palabras de su ex lo sacaron de sus pensamientos de nuevo, esta vez haciéndolo mover sus ojos hacia arriba para encontrarse con los de Kurt. El otro hombre tenía el ceño fruncido hacia él, la frente arrugada mientras miraba con curiosidad a Blaine, preguntándose qué demonios tenía a su ex prometido tan callado.

El ojimiel parpadeó, volviendo su atención a la sala una vez más cuando Landon empezó a aplaudir, su risa llenando el aire a su alrededor mientras se reía por la imitación de Burt de Úrsula de La Sirenita - No es nada. Estoy bien, sólo cansado.

Burt comenzó a cantar Poor Unfortunate Souls y Landon se carcajeó, arrugando la nariz mientras se apoyaba en Carole y se echó a reír como un tonto. Kurt no pudo evitar sonreír ante la vista, pero junto a él, Blaine seguía en silencio, con el rostro blanco como podría ser.

No importa cuántas veces había visto esa mirada en el rostro de Blaine desde que se encontraron unos meses atrás, siempre lo sacudiría hasta la médula. Él se extendió, poniendo una mano confortante en el brazo de Blaine. – En serio, ¿qué es?

Blaine tragó grueso, parpadeando sus ojos brillantes un poco antes de que se deslizara de las manos de Kurt, dando vuelta para dirigirse por el pasillo. Su voz arrastrándose detrás de él mientras desaparecía en el dormitorio y el cuerpo de Kurt dolía mientras una vez más Blaine se escapaba de él – Necesito tomar una ducha.

La puerta se cerró tan pronto como entró en el umbral y luego se fue, dejando a Kurt de pie indefenso en la sala, mientras que los ocupantes de la sala permanecieron joviales. Sacudiendo lejos la sensación de las lágrimas, Kurt entró en la cocina, ocupándose en hacer una olla de café fresco. La bebida elaborada lentamente, llenaba la habitación con su amargo aroma, el olor calmando el peor de los nervios de Kurt mientras pensaba en qué hacer.

Odiaba sentir que estaba perdiendo a Blaine cada vez que algo desafiante sucedía. Estaba cansado de ese juego del gato y el ratón, de que la escala siempre se inclinara tan abajo que temía que nunca se equilibraría.

Vergonzosamente, odiaba que Blaine se hubiera vuelto tan abatido hacia él en los últimos días cuando se sentía como ellos habían estado creciendo. Él sabía que tenía mucho que ver con la forma en que los últimos años transcurrieron y cómo Blaine se sentía al respecto de tener a otros alrededor de él después de lo ocurrido en su vida, pero él sólo quería ayudar.

Al ver a Blaine mirando a Landon con Burt y Carole se preocupó. Nada acerca de esas miradas decía algo acerca de sus emociones. Él todavía tenía miedo de muerte por tener a los abuelos de Landon alrededor, como si estuviera asustado de que lo estuvieran juzgando sobre sus opciones de vida o como si estuvieran enojados que mantuvo oculto al niño de ellos.

En todo caso, deben estar enojados con Kurt, en su opinión, porque él fue la razón de que todo ese drama se produjera. Nunca había sido tan descuidado antes y eso se convirtió en un desastre, arruinando un montón de otras vidas en el proceso. Pero estaban arreglando las cosas ahora. Iban a estar bien. Eso es todo lo que quería.

- ¡Hey, amigo!

Kurt abrió los ojos para encontrar a su padre de pie a unos metros de él, con platos sucios en la mano mientras esperaba para salir del paso y colocarlos en el fregadero.

Carole horneó galletas para Landon antes y habían estado comiéndolas todo el día, el plato ahora lamido sólo tenía unas pocas migajas microscópicas que decoraban la porcelana. En los pocos días que la pareja había estado en la casa de Blaine, habían formado un vínculo con Landon y Kurt estaba emocionado de ver su relación florecer mientras su hijo crecía.

Con el tiempo (esperemos que pronto) él y Blaine se sentarán y le explicarán a Landon sobre su familia, sobre cómo Kurt es su otro padre. Así también que Burt y Carole son sus abuelos, sin entender que realmente lo eran, pero pronto lo sabría. Pronto, tan pronto como Blaine se abriera de vuelta y le dejara a Kurt saber exactamente lo que estaba pasando en esa magnífica mente suya.

- ¿Hiciste café?

- Necesito hacer algo – susurró Kurt, mirando hacia abajo a sus dedos cerrados. Burt puso los platos sucios en el fregadero y caminó palmeando a su hijo en el hombro antes de tirar de él en un fuerte abrazo. Tan pronto como Kurt estuvo en brazos de su padre, todo se vino abajo.

La preocupación, el miedo, todo se vertió fuera de él mientras lloraba en silencio en el hombro de su padre, sintiendo los brazos familiares que lo apretaban más fuerte. Burt estaba diciéndole algo en ese tono paternal que había perfeccionado con los años y después de que Kurt finalmente se calmó, él se apartó, frotando sus palmas sobre las pálidas mejillas para deshacerse de la evidencia del llanto.

- ¿Estás bien ahora?

- No lo sé.

Burt asintió, aceptando el staccato fuera lo que fuera. Esperó hasta que Kurt vertió a ambos un poco de café antes de que apoyarse en el fregadero y tomar un sorbo, suspirando con admiración sobre la bebida caliente. Kurt tomó un sorbo y luego abrió la nevera, vertiendo un poco de crema en la taza seguido por una extraña mezcla de canela y azúcar que estaba mezclada en un pequeño frasco de vidrio sobre el mostrador.

Para el hombre mayor, su hijo había hecho eso a pesar de que Burt sabía que el chico por lo general ordenaba esas bebidas complicadas como mochas o macchiatos. No fue hasta que un buen año después de la segunda ruptura se dio cuenta que Kurt bebía ese tipo de café cada vez que pensaba en Blaine, porque esa es la forma en que Blaine lo bebía, y cada vez lo hacía, era sólo un grito de ayuda de verdad. Eso, o que Kurt realmente lo extrañaba y quería probar algo familiar.

Burt comprendió por completo, él había hecho lo mismo después de que su esposa falleció y aunque Blaine no estaba muerto, o por lo menos todos ellos esperaban que no lo estuviese después de su desaparición, Burt totalmente entendió por qué Kurt lo hizo.

Ahora, sin embargo, él realmente no estaba tan seguro.

- ¿Ustedes dos están bien?

- No creo que alguna vez vayamos a estar bien.

- Ahora eso no puede ser verdad. Ustedes dos han estado durmiendo la misma habitación durante días y Cooper incluso dijo que…

- No es así, papá. - Kurt puso su taza de café en el mostrador y subió sus dedos para pellizcar el puente de la nariz. Él todavía estaba enfermo, igual que de Blaine, así Burt sabía que debía mantener un ojo en los dos por si acaso alguno se sintiera peor.

Kurt ahora parecía que necesitaba tomar asiento, pero cuando Burt trató de expresar eso, Kurt hizo caso omiso, cruzando sus brazos sobre su estómago mientras miraba el suelo - Es que no sé qué hacer. Hemos pasado los últimos meses volviendo a conectar y luego yo regreso, esa mierda con Alex pasa, y todo lo que ha estado sucediendo va cuesta abajo desde entonces.

- Pensé que habías dicho que ustedes dos estaban haciéndolo bien.

-¡Lo estábamos! Nos estábamos moviendo hacia adelante, eso pensé. Luego empezó a enfermarse y se echó hacia atrás. Yo sólo creo que es porque se siente vulnerable y no sabe qué hacer. Estuvo solo durante tanto tiempo y sé que Cooper estuvo allí para él y su amiga Avery también, pero… él todavía estaba solo. Ahora hay un montón de gente nueva en la vida de Landon y creo que tiene miedo que algo malo va a pasar.

- Entonces tenemos que demostrarle que no será así.

- ¿Pero cómo? – Preguntó Kurt con sus ojos llenos de lágrimas una vez más – Siento que estoy luchando una batalla perdida. ¿Cuánto más se necesita para reconquistarlo? Yo lo amo, papá. Yo lo amo mucho y él no me cree y todavía tiene miedo de mí y no puedo arreglarlo. Sólo quiero arreglarlo.

Burt asintió, terminando su bebida más rápido de lo que pretendía, la quemadura corriendo por su garganta y calentando todo su cuerpo. Puso la taza vacía en el fregadero y se volvió hacia su hijo otra vez, sonriéndole mientras se rascaba la cabeza calva. – Déjame hablar con él.

- Papá.

- Sólo confía en mí en esto muchacho. Dame unos minutos para hablar con él. Todo estará bien. Él sólo tiene que ver que estamos aquí para apoyarlo y amarlo. Todo saldrá bien.

Cuando Kurt finalmente asintió, Burt le palmeó el hombro, reiterando que las cosas estarían bien. Él sabía que su hijo no le creía, que aún estaba muerto de miedo de que las cosas iban a salir mal, pero Burt lucharía con uñas y dientes para mantener a la familia de su hijo unida.

Amaba a Blaine y amaba a Landon de la misma forma en la que amaba a Kurt.

Él iba a luchar hasta la muerte por todos ellos y Blaine necesitaba saber que había gente por ahí que se preocupaba por él sin importar lo que hubiese pasado en los últimos años.

Suspirando, se fue a la sala y le susurró a Carole su plan, dejándola sola con Landon mientras él iba en busca de Blaine. Un golpe en la puerta del dormitorio principal indicó al ocupante en el interior que alguien quería entrar, así que Blaine abrió, sus cejas se elevaron al ver a Burt Hummel de pie delante de él.

El joven acababa de salir de la ducha recién vestido y con el cabello todavía húmedo. Parpadeó hacia Burt confundido, pero luego dio un paso atrás, invitándolo a pasar a la habitación, cerrando la puerta detrás de él.

Antes de que tuviera la oportunidad de decir una palabra, fue envuelto en un fuerte abrazo apretado, los brazos de Burt estaban a su alrededor en forma protectora y Blaine se estremeció, sintiendo que un montón de sus paredes se derrumbaron cuando el único hombre en el que había confiado siempre como una figura paterna lo abrazó con fuerza.