DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Nada me pertenece, solo mi corazón shipper.

Penúltimo capítulo de la historia. Que lo disfruten.

Una mañana demasiado soleada en Desembarco del Rey…

Jon se ocupó de los jardines, y de lejos escuchó las conversaciones de madera y le gustó que las nuevas generaciones estuvieran practicando. Después de todo, nunca sabríamos cuando los amenazados de nuevo. Él estaba profundamente concentrado en sus pensamientos cuando tres niños le arrebataron toda su oportunidad de paz.

-Tío Jon- gritó una pequeñita de cabello rojo llamando a su atención.

-Hola Aryanne, ¿qué pasa hermosa? Él la abrazó con cariño.

-¿Puedes decirle a Joanna que debe vestirse con vestidos?

-No quiero- dijo una Joanna de tres años.

-Oh querida, esto es muy familiar- Jon sonrió ante la visión de las dos niñas. Eran completamente iguales a sus madres.

-Tío- Eddard habló en serio- ¿Cuándo comenzaremos a entrenar?

-¡Yo también quiero entrenar! - Joanna dijo con entusiasmo.

-Ustedes dos son tan parecidos a su madre.

-Yo también quiero, después de todo, soy la mayor aquí- Aryanne dijo con orgullo.

-Eso si me sorprende, pero estoy seguro, si su madre dice que le da permiso, con gusto la enseñanza, dijo su sobrina pelirroja.

-Su madre dice que aunque no le agrade mucho, está consciente que debe aprender. Después de todo el padre también lo hizo conmigo.

-Sansa- Jon le sonrió a su hermana.

-Jon- ella le dio un beso en la mejilla con cariño.

-Niños, hay muchos pasteles de limón listos para ustedes.

Los niños corrieron con entusiasmo.

-¿Qué pasa Jon?

-Es solo que hoy se cumplen tres años.

-Lo sé, esa noche tan fatídica. Tres años han pasado tan rápido hermano.

-Siento que pude haber hecho más.

-Hey- Robb entró con una pequeña bebé de seis lunas completamente rubia en brazos- ¿qué pasa con ustedes? Padre empieza a extrañarlos.

-Estamos recordando un poco- Sansa dijo- ¡Es hermosa Cassana! Aunque Myrcella te ganó completamente, ella es una Lannister por completo.

Robb arrugó la nariz ante este comentario y Jon comenzó a reírse de su hermano.

-A veces me cuesta creer que hay tranquilidad en Poniente- Bran comenzó a decir mientras se reencontraba con sus hermanos.

-Luchamos por esta tranquilidad hermano- Robb le recordó. ¿Cómo está Meera?

-Bien, ella está sentada con Brienne y Lady Olenna, el embarazo la está golpeando mucho.

-estoy segura que será un varón- Sansa sonrió.

-Solo los dioses saben- Robb dijo con calma.

-¿Y Rickon?- Jon preguntó.

-¡Aquí!- Como siempre ustedes excluyéndome de todo.

-Calma hermanito, ¿dónde estabas?

-Siendo regañado por Shireen obviamente. Dejé a Shaggydog en nuestras cámaras así que hizo un desastre claramente.

-Es hora de madurar Rick- Sansa amonestó.

-Estamos bien- Rickon sonrió a sus hermanos.

-Sí, estamos bien- Jon dijo tranquilo.

-¿Ustedes no piensan entrar?- Lord Eddard Stark le dijo a sus hijos.

-Por supuesto padre, solo estábamos hablando- Sansa le dijo a su padre y sonrió.

Todos con excepción de Jon entraron a la fortaleza roja.

-¿Qué pasa hijo?

-Siempre la recuerdo padre, es solo que hoy se cumplen tres años. Siento que pude haber hecho más.

-No te culpes Jon, ella se fue amándote por completo, sus decisiones tuvieron consecuencias pero nadie la obligó nunca a nada.

-Quizá, pero no le dije lo mucho que la amaba padre.

Ned abrazó a Jon y decidió dejarlo con sus pensamientos una vez más.

-Te daré unos minutos Jon pero debes entrar.

-Gracias padre.

Ned sonrió, a pesar de que toda la verdad salió a la luz, Jon siempre dejó claro para todos que él era un Stark, el hijo de Eddard.

Jon recordaba como si hubiera sido ayer la batalla por Desembarco del Rey contra los Targaryen…

FLASHBACK

-Arya nooooo- él gritó cuando su hermana pequeña había perdido el conocimiento.

-Jon- Brienne lo sacaba del shock- tienes que irte y sacar a los niños de aquí.

-No voy a dejarla en este lugar, tengo que llevármela, a su casa, a Winterfell.

-Nosotros haremos eso- Sandor dijo- pero debes ver por esos chiquillos. Se lo prometiste a ella.

Jon tomó a los bebés y salió por unos de los pasadizos de Desembarco del Rey.

-¿Qué vamos hacer?- Brienne miró a Sandor a los ojos.

-Pelear como siempre.

Un ruido desde la cama los hizo palidecer.

-Mis hijos… Arya susurraba débilmente.

¡Arya!- Brienne corrió, estás viva.

-Pero no por mucho tiempo- ella tosió.

En ese momento Eddard Stark entró por las puertas pálido.

-Mi pequeño lobo, no por favor.

-Padre.

-Vamos a sacarte de aquí. Ahora- él ordenó.

Se encontraron con Robb en la entrada.

-¿Dónde está Aegon?

-Peleando contra Gendry.

-¡Qué!- Sandor y Brienne gritaron incrédulos.

-No hay tiempo que perder.

-Padre pero cómo la llevaremos.

-Montando mi dragón por supuesto- Daenerys Targaryen habló.

Todos la miraron incrédulos pero fue Ned quien asintió y se fue con ella llevando a su hija moribunda en brazos.

-¿Qué diablos acaba de pasar?- Sandor no entendió nada.

-Ella no tiene nada que ver con este ataque, todo ha sido Aegon- Robb explicó. Tenemos que ir y ayudar a Gendry.

-¿CÓMO DEMONIOS ESTÁ VIVO? Brienne y Sandor gritaron.

-Una historia muy larga esa querida- Jaime les dijo entrando por la puerta.

-Oh mi amor- Brienne corrió y lo besó.

Mientras tanto Gendry y Aegon peleaban uno contra uno.

-Jamás te voy a perdonar el daño que le has hecho a mi familia- Gendry gritaba.

-Tu padre y tú han usurpado lo que es mío.

-Nada te pertenece Aegon, todo esto es de Jon.

Las espadas no dejaban de sonar, Gendry quería desesperadamente tener su martillo con él. Jamás había sido bueno con una espada.

-Te voy a matar Baratheon.

-El muerto será otro Targaryen.

Gendry cayó, malherido, Aegon le había hecho un corte en la pierna izquierda lo que lo hizo caer. Aegon se preparó para acabar con su vida, cuando un mango de martillo se lo impidió: era Robert Baratheon. Por supuesto que esto hizo desestabilizar al dragón pero el mayor de los ciervos ya no era el guerrero que venció en Tridente así que más pronto que tarde le clavó la espada en el corazón.

Gendry no daba crédito a lo que estaba viendo, con una furia completa, tomó el martillo de su padre, con el que había matado a Rhaegar Targaryen y se enfrentó a Aegon, unos minutos después blandió su martillo en su cabeza, mandándolo a la muerte segura.

-¡Padre noo!

Robert estaba muerto. Pero Aegon también.

Esa fue la triste escena que encontraron Jaime, Brienne, Sandor y Robb cuando llegaron al lugar.

Jon estaba tratando de escapar junto a los bebés, pero fue bloqueado por tres soldados de Aegon.

-¿A dónde vas?

Jon como pudo logró poner a sus sobrinos a salvo mientras sacaba su espada. Rogaba a los dioses por lograrlo.

Comenzó la pela y Jon pudo terminar con uno, solo quedaban dos, pero realmente estaba complicándose todo, le dieron otra cicatriz en la cara y gimió de dolor. Antes de que lo supiera una espada más estaba en juego, era su madre Lyanna.

Jon la veía incrédulo. Siempre le habían dicho que ella era una buena guerrera pero jamás la había visto, ella defendió a su hijo con uñas y dientes. Pero fue superada, ante sus ojos Jon no pudo hacer nada para salvar a su madre. Como pudo quitó a su atacante y lo asesinó rápidamente.

-Jon- Lyanna susuró. Perdóname.

-Calla madre por favor.

-Estoy muriendo pero me alegra saber que vivirás.

-Te amo hijo.

Con eso Lyanna se fue de este mundo, mientras Jon gritaba de dolor.

FIN DEL FLASHBACK

-Jon- su hermana salía a buscarlo. Ella se veía hermosa con un vestido y una espada a su cadera.

-Arya.

-Estamos realmente impacientes- tus sobrinos quieren su pastel ya, después de todo hoy es su tercer día del nombre.

-Lo sé, solo que estaba recordando a mi madre.

Arya se suavizó, Tía Lyanna fue lo que siempre nos dijeron Jon, una madre feroz, una loba y una guerrera excepcional.

-Tienes mucho de ella hermanita.

- He hecho las paces con eso- ella sonrió.

-Vamos- ella le tendió la mano.

-Vamos.

-Que gusto que todos estén aquí- el Rey Gendry dijo- hoy celebramos el tercer día del nombre de nuestros hijos: Eddard y Joanna Baratheon.

-Siii- Joanna gritó mientras Eddard le dirigió una mirada que Sansa hubiera aprobado.

-Somos muy felices que todos hayan podido viajar, han sido tres años demasiado difíciles para nosotros. Reconstruir el reino y unificarlo no ha sido fácil- Arya mencionó- Pero es bueno que la familia siempre esté unida.

-Les pido que levanten sus copas y brindemos por mis hijos.

-Salud por mis pequeños ciervos- Cersei dijo con cariño.

-También quiero que recordemos a Lady Lyanna Stark, una guerrera invaluable, que su fortaleza hizo que nuestros hijos y su tío Jon estén hoy con nocotros- Gendry dijo con cariño y admiración.

-Salud por Lyanna Stark.

Jon sonrió tristemente.

-Y salud por mi querido buen padre, quien también pereció en esa noche. Él junto a mi querida buena madre aquí presente, me hicieron el mejor regalo, mi Gendry- Arya lo miró con amor, pero ese día, Robert Baratheon, dio su vida por su hijo mayor. Y siempre le estaré eternamente agradecida por ello. Salud por el ciervo mayor.

-Salud- dijeron todos.

-Hoy también queremos hacer otro anuncio.

-Oh Arya, ¿estás embarazada otra vez?

-¡Qué! Nooo Sansa para nada.

Gendry tosió nervioso.

-Hemos dado todo porque en estos tres años Westeros recupere un poco de lo que algún día fue, pero el Rey y yo hemos tomado una decisión.

-El trono no será más de los Baratheon, el Rey deberá ser el verdadero heredero: Jon Targaryen Stark, el hombre más valiente que hemos conocido.

Jon abrió los ojos incrédulo.

-No puedo aceptar eso.

-Es tu momento hermano, nosotros queremos otra cosa, viviremos en la Tierra de las Tormentas y si, Gendry me hará una Señora adecuada que correrá su casa.

Todos rieron ante el comentario de Arya.

-Es como siempre debió ser Jon- Ned le sonrió a su hijo.

-Lord Stark tiene razón- Daenerys Targaryen entró del brazo de Ser Jorah Mormont y con un pequeño de 6 años: Aemon Targaryen- es hora de que tomes tu lugar sobrino.

-Hola Tía. Jon saludó a los recién llegados.

-Perdonen la tardanza pero tuvimos unos inconvenientes.

-¿Todo bien?- Jon preguntó preocupado.

-Sí, solo que hemos encontrado tres nuevos huevos de dragón. Uno es de Aemon, y tu traje the other two to ti Jon.

-No creo que sea una buena idea.

-Disculpen.

Jon vio a la última mujer que esperaba ver después de tantos años.

-Gritita.

-Jon

-Este es otro regalo de mi parte, pasé por el Norte y le pedí a Ygritte que me acompañara en el viaje. Ustedes tienen cosas que resolver.

-Excelente, parece ser que siempre si van a ocupar esos dos nuevos huevos de dragón- dijo Arya sonriendo.

-¡Arya! - Sansa regañó.

Ned sonrió a sus hijas. Todo ha sido igual y diferente a la vez.

-Entonces vamos a brindar por el Rey Jon Targaryen Stark, el primero de su nombre.

-Salud- dijeron todos.

Solo un epílogo y terminamos.