Desconocidos
Por Rin Tsuki
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Capitulo 36
Sobreviviendo
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Miró desinteresada el celular que sonaba con fuerza por el silencio de la noche, tomo aire y lo exhaló lentamente, por primera vez desearía ser solo ella en esta vida y no tener que pasar por todas estas tonterías, no discutir por simplicidades y seguir trabajando en el hospital, como hasta hace poco lo hacía. Por su mente volvió a pasar la idea de cambiar de trabajo, así no tendría que ver a esas mujeres haciéndole la vida imposible cada vez que se les antojaba. Tomo una gran bocanada de aire y cogió el celular, se decidió a responder.
-Necesito que vengas mañana a mi oficina, es importante – la voz de Sesshoumaru la hizo volver en sí.
No podía creer lo que estaba escuchando, después de lo que le había ocasionado ¿esto era lo primero que le decía? Ahora no sabía si llorar o gritarle nuevamente lo imprudente que era.
-¡Ah! – Exclamo Rin de pronto, después de analizar a detalle la situación- Está bien - a lo que le siguió un largo silencio.
Ahora a decir verdad lo notó demasiado serio, eso le preocupaba y a la vez comenzó a sentirse enojada por su falta de tacto y aun más por lo recién acontecido. De pronto un choque eléctrico en su cerebro la hizo recapacitar su situación con Sesshoumaru, una sacudida que le provocó un escalofrío, no sería la primera vez que cambiaba su actitud hacia alguien, lo hizo con Byakuya, no dudaría en hacerlo con Sesshoumaru después de todo esto. No iba a mencionar el percance, no diría nada de lo que paso a nadie pero no hablaría con él sobre su sentir.
-¿Puedo saber de qué se trata?- pregunta después de ese largo silencio de una forma tan áspera que el mismo Sesshoumaru no lo podía creer.
-No es algo que se pueda hablar por teléfono- dice simplemente Sesshoumaru.
Y después de eso, Rin termino la llamada, tal vez ella esperaba una disculpa, si eso era, ahora estaba aun más desilusionada, de ese hombre, siempre esperaba más de Sesshoumaru, pero terminaba sintiéndose peor de lo que ya se sentía, no le quedo de otra que ir directo a su cama mientras tenia la mente fría, ya no quería llorar por lo mismo, ya no quería sentirse así, de ahora en adelante no le daría importancia a las acciones de Sesshoumaru, solo seguiría el curso de las cosas, ya no discutiría nada, tampoco lo presionaría para obtener su atención, no luciría desesperada por verlo o estar con él.
Mientras tanto Sesshoumaru, muy diferente a lo que pensaba Rin, al escuchar la voz de esta se sintió más aliviado del otro lado de la línea, por primera vez desde hace horas pudo tomar asiento para poder escuchar su voz adormilada, como siempre, por un momento pensó que esta no volvería a dirigirle la palabra, debió de ir a verla, debió ir tras ellas, esperar a que llegara a su casa por lo menos, pero no se atrevió a verle la cara después de lo que hizo, aunque no entendía a ciencia cierta los celos de Rin por las otras dos mujeres, el solo tenía ojos para ella y le desesperaba que no lo entendiera. Aunque también era cierto que tenía muchas cosas que resolver en la empresa que últimamente no le daba tiempo para estar con ella y conociéndola no le diría nada a él sobre esto.
Seis de la mañana. Por fin había amanecido en la ciudad mas ajetreada del país, le había costado mucho poder despertarse a causa de los analgésicos que le habían recetado. Era la primera vez que llegaba tan temprano al edificio de SONCO, ni siquiera los empleados habían llegado, entro a su oficina para dejar sus cosas y encendió su computadora, el sonido de un par de zapatos le saco de concentración.
-¿Quien es?- pregunto levantándose de su lugar, no esperaba que fuera Izumo quien llegara a esta hora.
-Soy yo- menciona Sesshoumaru con esa voz tan hosca - llegas temprano – dice mirándola desde su lugar.
-Me asustaste – se toca el pecho y vuelve a sentarse – solo vine a dejar mis cosas.
-Acompáñame a mi oficina – dice simple Sesshoumaru
Éste, camino sin emitir ni una palabra con dirección a la oficina, Rin por su parte se limitó a seguirlo, durante gran parte del camino, Sesshoumaru vio la mano vendada de la chica de reojo sin decir nada, Rin ni siquiera lo notó. Desde ayer se sentía enojado por la actitud de la Rin, pero le enojaba aun mas haberse comportado así con ella, lo cierto era que en este momento tenia sentimientos encontrados, no podía verla a la cara por esta situación, pero algo mas lo inquietaba, tenía que sacar adelante a la empresa y ocupaba de ella para hacerlo. En cuanto llegaron a la oficina este toma asiento y le indica para que lo imite.
-Vienen de Estados Unidos, quieren que me una a ellos con un par de negocios - menciona de pronto Sesshoumaru acercándose a la ventana.
-Es maravilloso eso- dice Rin tomando asiento, sin duda alguna le alegraba mucho escuchar esto, eso quería decir que Sesshoumaru estaba haciendo muy bien su trabajo - Pero no entiendo ¿cuál es mi papel en esto?
-Quiero que me ayudes con esto- menciona Sesshoumaru mirándola fijamente - no creo conocer a alguien más capaz para realizar este proyecto que tu.
Ahora no entendía muy bien, analizó lo que le dijo, esto sonaba más bien como una forma para convencerla, claro que había otras personas más aptas para esto, se lo pensó muy bien un rato, por lo pronto aceptaría.
-¿Cuando llegan? – pregunta después de unos minutos
-La otra semana
-Pero y ¿Sara o Abi? Ellas siempre se encargan de este tipo de clientes, aun más Sara, en ocasiones realiza funciones de relaciones públicas - preguntó la chica
-No hablan el inglés tan fluido como tu – responde simplemente Sesshoumaru.
Rin volvió a quedarse en silencio, suspiro hondamente, pensando en la posibilidad de negarse a ayudarlo, esa podría ser una buena venganza, después de todo, no era la primera vez que se aprovechaban de sus habilidades intelectuales, en este momento le estaba comenzando a calar lo que antes ya le había dicho Sara sobre Sesshoumaru, que este solo se estaba aprovechando de sus habilidades para llegar más alto. ¡Quería gritar! ahora era un mar de interrogantes y de contradicciones, Sesshoumaru nunca le haría eso, o al menos eso pensaba, hasta ayer cuando paso eso.
-Estaba pensando en meter mis vacaciones- dice mirando su mano - quiero descansar un poco de todo esto – menciona la chica con la firme idea de no ayudarlo – no he tomado vacaciones desde hace un rato.
-Hazlo después, ahora te necesito aquí- le dice Sesshoumaru secamente, mas como una orden, era claro que no la iba a dejar descansar en este momento – te pagaré extra por este trabajo
-Pero… - pronuncio antes de callar su boca
No pudo decir nada a su favor, este era su trabajo y necesitaba el trabajo más que nada, ese pago extra le serviría de mucho, era increíble pero estaba comenzando a deprimirse. Ahora más que nunca se sentía sola y desprotegida, al parecer a Sesshoumaru no le importaba en nada lo que pasara con ella, la vista de Rin se fue al suelo unos segundos, cuando levanto su vista permaneció en silencio escuchando atenta a las indicaciones de Sesshoumaru, por lo que este le explicó apenas venían a ver cómo era que trabajaba la empresa además de que les mostraría los productos electrónicos más vendidos en el mercado por SONCO, además de los sistemas operativos y aplicaciones con las que contaba la compañía.
Sentía coraje, no había otro sentimiento como describirse así misma, últimamente nadie le prestaba atención a como se sentía, dos horas más pasaron, ella en frente de la computadora del rincón y Sesshoumaru en silencio trabajando como todos los días, su teléfono no dejaba de sonar y Saya entraba y salía con un montón de carpetas las cuales éste revisaba detalladamente.
-Buenos días Rin-san- saludó Saya a esta, Rin solo asintió.
Rin permanecía en silencio, ambos no se dirigieron la palabra en más de tres horas, la última vez que Saya entro a la oficina, eran cerca de las nueve de la mañana.
-"Tan rápido"- pensó la chica sin quitar la vista de la computadora.
Ahora Rin era quien no estaba de muy buen humor, tardaba mucho en teclear con el vendaje en su mano, además de eso olvido por completo tomar el tratamiento que le había prescrito el doctor, sin duda alguna la repentina opresión en su mano era porque se estaba inflamando.
-Es hora de almorzar- le dice Sesshoumaru colocándose a un lado de ella.
-No tengo hambre – dice simplemente la chica sin voltear a verle.
-¿Segura?
-Iré más tarde
Sesshoumaru no dejaba de ver el vendaje de Rin mientras esta ni siquiera le dirigía la mirada. Eso lo frustraba de sobremanera. Repentinamente se abrió la puerta y unos tacones hacían ruido con el andar. Obviamente no era Saya, ella siempre tenía tacones bajos y cómodos.
- Estoy muy aburrida- respingo la chica - ¿Sesshoumaru nos vamos a almorzar? – era Sara que se encontraba a un lado del escritorio de Sesshoumaru.
Rin apretó fuertemente su mano sana. Cuanto odiaba su voz.
-Adelántate- dijo sin voltear Sesshoumaru.
Este esperaba a que Rin dijera algo, por lo menos a que lo mirara.
-No- dijo Sara tomando asiento y abriendo su celular - te espero
Rin avispó los sentidos y contuvo su postura para no volverse a verlos, la cabeza le dolió de pronto, debió ser la frustración que sintió en ese momento o la clavada mirada que le dirigía Sesshoumaru, sabía que no debía ser así pero la odiaba con todas sus fuerzas. No podía hacer nada, así que opto por lo más sano en ese momento, se puso de pie y comenzó a recoger sus cosas.
-Rin –le dice Sesshoumaru
-Me voy a la oficia- dice muy seria, ocultando sus expresiones
-¿Por qué?- exige una explicación Sesshoumaru.
-Aquí hay cucarachas – dice sencillamente la chica.
-¿En serio?- Sesshoumaru se dirigió hasta allí para cerciorarse de eso- no lo creo la oficina ya fue fumigada.
De pronto solo se vio solo con Sara, Rin ni siquiera les dirigió la vista, mucho menos la saludó.
-Rin estas pálida – le dice Izumo al verla entrar
-Lo siento, no se preocupe – le dice Rin tomando su cartera
-¿Necesitas algo? – pregunta preocupado
-Solo el analgésico que no me tome
-¿Quieres que vaya por el?
-No lo olvide en casa, iré a comprar uno a la farmacia, en seguida vuelvo.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, sigua con su trabajo, no quiero que tenga problemas con Inutaishio-sama
No cabía duda de que había sido un respiro salir de la oficina se Sesshoumaru. Caminar lo haría bien. Al bajar a la recepción miro al frente, no podía creerlo.
-Kouga, hola – le dice a Kouga quien aguarda por ella en cuanto la ve bajar las escaleras.
-Rin ¿qué haces tan temprano aquí? – interroga el chico
-Más bien yo debería preguntar qué haces tú aquí
-Solo de visita- hace una pausa al ver el vendaje en la mano de Rin - y se podría saber que te hiciste en esa mano
-Nada, me caí – dice la chica llevándose la mano derecha a la nuca, como si recordara lo divertido que fue esa situación, sabiendo muy bien que no fue así.
-¿A dónde vas?
-A comprar un analgésico, en seguida vuelvo
Cortó de pronto la plática comenzando a marcharse del lugar sin la más mínima intención de seguir con la conversación, lo dejo ahí parado viéndolo como se desaparecía de su vista, apretó el paso hasta llegar fuera de las puertas, después de unos pasos comenzó a caminar más lento, suspiró aliviada.
Esperó sentada frente a la farmacia a que el dolor disminuyera. Su vista se dirigió a todos lados después de ver un par de centelleos.
-"¿Flash de cámara?" – Piensa la chica –"alguien debe de estarse tomando fotos por aquí"
Trata de buscar a alguien posando para una fotografía, pero no ve a nadie, volvió a cerrar un poco sus ojos, no era de su incumbencia. Se quedo un rato mas sentada allí degustando de un ligero desayuno empaquetado.
-"Tengo sueño"- piensa la chica ya mas relajada
La palabra vacaciones volvió a pasar por su cabeza. Suspiro nuevamente, cerró los ojos y se vio a sí misma en alguna playa semivacía, tomando un poco de sol, tomando una margarita sin tener que ver el reloj. Lejos de todos. De pronto recordó la cicatriz en su abdomen, la realidad volvió a ensombrecer sus fantasías.
Tres de la tarde. Continúo su trabajo en su computadora por el resto de la tarde y no volvió a salir de su oficinita. Al salir tomo su bolso y se llevó los archivos para terminar de trabajarlos en casa. El trabajo la estaba distrayendo muy bien de toda esta situación. En tanto Sesshoumaru solo la vio salir del edificio desde su auto, se notaba muy triste, tenía ganas de ir tras ella y abrazarla pero era claro que no quería saber nada de él, no era difícil entender su estado de ánimo, Sara no lo soltó en todo el día.
Al día siguiente…
Sesshoumaru toma el periódico que recién llego a su escritorio. Observa con detenimiento el apartado de negocios, todo marchaba bien para la empresa, esboza una sonrisa, de pronto recuerda su viaje a China. Llama a Saya por el teléfono.
-¿Si, Señor?- responde Saya
-¿Ya están los boletos para el viaje?
-Si Sesshoumaru-sama, solo está pendiente el día y la hora.
-Yo te aviso
-Sí, Señor.
"¿Accidente?"
Se le van los ojos en uno de los apartado del periódico mientras ojeaba por casualidad, era el titular de un apartado de sociedades, seguido de una breve nota y la foto de Rin fuera de una farmacia tal vez dormida, pensativa. Volvió a ver de cerca, en efecto era Rin. La puerta de abrió de pronto, ni siquiera se tomó la precaución de voltear a ver quién era.
-Hijo los…- dice Inutaishio pero es interrumpido por Sesshoumaru quien sigue inmerso en el artículo.
-La están siguiendo
-¿De qué hablas Sesshoumaru? – lo cuestiona al ver su enojo
-Los medios están siguiendo a Rin, mira- dice con tono ronco
Inutaishio observa a la chica en esa fotografía, suelta una carcajada.
-Deberías sentirte orgulloso de que se interesen por Rin.
-Por favor papá no bromees, solo tratan de ver lo malo en la relación que llevo con Rin.
-Pero hijo no exageres.
-Papá sabes de que hablo, Rin es demasiado inocente para darse cuenta de lo que está a su alrededor.
-Bueno, es cierto, Rin es algo despistada- dice soltando una risotada, refiriéndose a la condición de la chica – no esta acostumbrada a esto
A lo que Sesshoumaru solo guarda silencio, por lo menos a él no le causaba nada de gracia, que la estén siguiendo y mucho menos que la expongan o expongan su relación en las revistas de chismes, para el esto era una vergüenza. Sin pensar en sus acciones llegó hasta la oficinita de Rin, Izumo no se encontraba y Rin estaba inmersa en el trabajo que no se dio cuenta de la llegada de Sesshoumaru. Sesshoumaru deja caer el periódico sobre la mesita, le muestra la fotografía de ella en la revista. Rin solo se queda quieta observando hacia donde apunta con sus largos dedos.
-¿Qué es esto? – le exige saber, su tono la saco de sus pensamientos actuales.
-¿Cuando fue eso? – pregunta inocente la chica.
-Tú dímelo
Rin se queda muda un momento al verse en una fotografía del periódico, no se explicaba de cuando acá era tan importante su vida para los reporteros, o para la gente que leía sus artículos. Acerca su vista al periódico, por el lugar en el que se encuentra recuerda el día de ayer. Por lo poco que lee del artículo, hacen más referencia a cómo es que vive ella siendo la novia del gran Adaite Sesshoumaru y aun par de situaciones en las que se ha visto ella a solas sin la compañía de este y por lo que deduce a Sesshoumaru no le interesa tanto lo que dirán de ella, si no la forma en la que se exhibe su vida por su culpa en revistas tan bobas como lo es una revista de chismes baratos.
-Ayer, por la mañana, fuera de una farmacia – dice la chica comenzando a encender su mal humor una vez más.
-Si tomaron esta foto, deben de estar detrás de ti desde hace más tiempo – refunfuña el albino viéndola desde su altura.
-Escuche un flash- le dice inocentemente Rin- pero me imagine que alguien se había tomado alguna fotografía cerca de allí
Era muy notorio el fastidio de la chica por esta situación, Sesshoumaru estaba exagerando, de eso estaba segura. De nuevo le estaba fastidiando el día.
-¿Qué piensas? – pregunta el chico mirando a Rin mas seria que de costumbre.
-Solo tonterías – menciona Rin tomando el periódico y arrojándolo a la basura.
Sesshoumaru solo se le queda viendo, un silencio atraviesa la oficinita por varios minutos, Rin no tiene ganas de seguir con esto pero Sesshoumaru se empeña en continuar con esto. Rin baja la vista, no sabe cuánto más se contendrá.
-Te ves cansada – menciona Sesshoumaru para cortar con el silencio.
Ya no observa el vendaje en la mano de esta.
-No es nada.
-¿Has dormido bien?
-¿Por qué haces tanto escándalo por esto? – dice ya harta del comportamiento de Sesshoumaru, tratando de restarle importancia a todo este asunto.
Sesshoumaru cambio su rostro por uno muy severo al escuchar estas palabras. En tanto fuera de la oficinita, Izumo detiene su paso al escuchar la voz nada amigable de Sesshoumaru dentro, a leguas se nota que se encuentran en medio de una pelea, se limita a quedarse en la entrada para que nadie más entre y los moleste, tampoco es asunto suyo.
-No me gusta que te critiquen – le alza la voz Sesshoumaru
-Yo diría, que no es más que la verdad de lo que soy Sesshoumaru- se muestra algo insolente y hace una pausa – una chica pobre, asalariada, poco agraciada y sin familia, con un novio millonario heredero de una de las compañías más prosperas del país ¿eso te molesta?- se pone de pie y se recarga en la mesa cruzada de brazos - no debería de molestarte- continua desafiándolo mientras este aprieta sus manos - pero creo que no te molestaría si fuera Sara, Abi o cualquier otra mujer con clase y dinero como tú a quien criticaran
-¿De qué hablas? – le grita
-Es tan simple, no toleras que te exhiban a TI, en esta clase de revistas por chismes amarillistas de tono rosa- continua cruzada de brazos – por lo que intuyo que no estarías así si fuera Sara o Abi la pareja del gran Adaite Sesshoumaru a la que criticaran.
-No empieces con eso – le reprende
-Estoy harta de tus desplantes, no te entiendo Sesshoumaru, no entiendo porque me haces a un lado desde hace rato, te olvidas de mi tan fácil, me siento mal, si me siento mal pero no por lo de la revista, si no por tu forma de ser hacia mí y creo que esta conversación ya la habíamos tenido en mi departamento
-Yo tampoco, de pronto estas muy contenta y al otros tres días deprimida, después te enojas por mis amistades con mujeres que ya no vienen al caso con mi vida.
-No me he sentido bien desde hace un tiempo y tu debes de saberlo – soltó un par de lágrimas retándolo con la mirada – ni siquiera me dijiste que ya no vivías en la mansión con tu padre, me culpan por cosas que provocan ellas y yo soy la que recibe el castigo, no me dices que haces y en cambio invitas a Sara a los eventos sin decirme nada
-Ya pasó, déjalo ir – dice restándole importancia
-¡Vez! Ni siquiera te importa que es lo que piense yo
-Esa vez te pregunte si estabas enojada y me contestaste que no te hiciera dudar de la decisión que tome
Rin comenzó a sentir hervir su sangre al escuchar esto, Sesshoumaru no está entendiendo nada y la discusión se está yendo por otro lado. Frustrada comienza a llorar.
-Y ahora vas a llorar – dice arto de esta situación
Lo mira fijamente, ahora sí que la ha hecho enfadar.
-¡Fue tu culpa el accidente de auto! – le grita Rin de pronto con todas sus fuerzas con voz chillante, hasta Izumo fue capaz de escucharla desde fuera de la oficina.
Sesshoumaru se quedo boquiabierto por su declaración, hacia mucho que no pensaba en el accidente de tráfico, había sido hace unos meses, pero claro que para Rin era como si hubiera sido ayer, estuvo al borde de la muerte, como no iba a sacárselo en cara, él era quien conducía esa noche.
Rin aprovechó su distracción para salir de ahí a toda prisa por las escaleras, no se le ocurrió más que ir hacia arriba, Izumo trato de detenerla pero simplemente se zafó de sus manos, Rin siguió con su camino, no supo a donde mas ir que a la bodega de archivos que se encuentra en los últimos pisos del edificio, pocas personas entraban al día, así que nadie la molestaría, el subir las escaleras le ayudaron a bajar un poco su frustración pero no dejo de llorar, lloró como no lo hacía en días, su celular no dejaba de sonar, lo silencio y volvió a llorar desconsolada, en un impulso lo apagó.
Después de despertar de sus pensamientos Sesshoumaru sale de la oficinita a paso largo, Izumo ya se encontraba sentado en su silla, pero el albino ni siquiera lo ve. La tarde trascurrió y Rin no aparecía, no quiso hacer esto más grande, si su padre se enterará de su discusión seguro que lo reprendería, además Rin no aparecía, pero la conocía, no podía estar muy lejos, ni siquiera hubiera salido del edificio.
Cuando dejo de llorar salió del archivo y bajo lentamente por las escaleras, para cuando llegó a la oficina Izumo ya le tenía un té caliente esperando por ella.
-Yo…- musita la chica
-Por favor, no me des explicaciones, toma, aun está caliente – le recibe Izumo haciéndola que tome asiento en la silla frente a él – bébelo…
Es lo único que le dice en un buen rato, después de verla más calmada le da nuevas órdenes de trabajo y esta continua con el trabajo pendiente en su computadora, Izumo se encarga de lo demás, incluso las vueltas a la oficina de Sesshoumaru, que desde hace rato se encontraba exigiendo que fueran a ver el sistema operativo de su computadora, claro, con la firme intensión de que fuera Rin quien subiera, pero su sorpresa fue más al ver a Izumo en la oficina, no pregunto nada, solo guardó silencio, analizando la situación, si Izumo subió es que Rin ya había regresado. Ahora se sentía más tranquilo, volvió a su mente el día del accidente y los días que le siguieron a este, ni siquiera pudo estar durante su recuperación, como siempre el trabajo absorbió esos días que pudo haber estado a lado de Rin.
-Ella ya está más tranquila - dice Izumo antes de cerrar la puerta.
Pero él no lo estaba.
Nueve de la noche. Desde su auto mira como Rin sale del edificio con el ánimo a cuestas, la ve suspirar en varias ocasiones, por fin llega el autobús, esta sube y no sabe más de ella, ha intentando comunicarse con ella por el celular, pero este sigue apagado. Decide dejarla descansar de él por hoy. Mañana será otro día.
HOLA A TODOS MUY FELIZ DE VOLVER CON ESTE FIC, YA NO SE CUANTO TIEMPO A PASADO PERO POR FIN LOGRE SUBIR ESTE CAPITULO. UN POCO TRISTE PERO ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO COMO A MI EL HABERLO ELABORADO, LA DIOSA CREATIVIDAD SE FUE ASI DE PRONTO PERO YA REGRESÓ, CREO QUE ESTABA DE VACACIONES. PUES MUCHAS COSAS QUE CONTAR CON ESO DE LA MODA DE LOS DORAMAS COREANOS YA ESTOY MAS RECARGADA DE PILAS Y DE CREATIVIDAD... AAAA COMO ME HACEN LLORAR Y REIRME.
GRACIAS A TODOS POR SUS REVIEWS, AHORA NO TENGO LA LISTA DE TODOS PERO ESPERO QUE NO SE HAYAN DESILUCIONADO, CREANME QUE VALDRA LA PENA ESPERAR POR OTRO CAPITULO, ESPERO TERMINARLO LA OTRA SEMANA, SEGUN COMO EL TRABAJO ME DEJE. AAAAAA NO PUEDO EVITAR EMOCIONARME POR LO QUE ESTOY POR PUBLICAR.
DE NUEVO GRACIAS Y LOS Y LAS QUIERO MUCHO BESOTES.
ATTE:
Rin Tsuki
( For ever )
DE NUEVO GRACIAS Y L