Hola queridos lectores
Os traigo un nuevo capitulo que espero despeje todas vuestras dudas y no os decepcione
Deseo que me dejéis una review para comentarme que tal voy y esas cosas, estoy algo bloqueadilla con algunos capitulos que me estácostando mucho escribir, y vuestros consejos siempre ayudan =)
Muchas gracias a los poquitos que perdéis unos segundos en dedicarme vuestras palabras, son de agradecer, Always!
ENJOY!
Capitulo 36
Por la mañana, cuando empecé a despertarme, noté que la cama estaba algo fría, así que alargué la mano hacía el lateral de la cama buscando a Beckett y me di cuenta de que no estaba. Abrí los ojos de golpe incorporándome en la cama, miré de lado a lado, buscándola.
- ¿Beckett? ¿Beckett dónde estás? – pregunté en voz alta, pero no hubo respuesta.
De repente el miedo se apoderó de mí, por mi mente apareció la posibilidad de que Kate se hubiera arrepentido de todo y se hubiera largado sin más.
Me levanté precipitadamente de la cama, alcancé mi camiseta, y mientras me vestía con ella, salí hacia el salón, buscándola con la mirada.
Miré hacia la encimera y suspiré sonriendo, mis inseguridades se esfumaron de golpe. Encima de ella se encontraba mi taza de café con una nota pegada. Me acerqué a la taza y cogí la nota para leerla.
- Buenos días preciosa, he tenido que salir pronto para la comisaria, te he visto dormir tan plácidamente que no quería despertarte, espero que hayas descansado, nos vemos luego =)
Me mordí el labio mientras esbozaba una sonrisa, cogí el café y lo calenté en el microondas para después bebérmelo.
Me di una ducha rápida y me vestí con una camiseta azul de manga corta y unos tejanos oscuros. Antes de salir, me asomé a la habitación de mi madre para ver si había llegado, y la vi durmiendo profundamente en su cama, suspiré aliviada y después salí de casa.
Decidí dar un paseo hasta la comisaria, en realidad odiaba ir en taxi, pero desde el accidente, me había quedado sin coche, ya que el que tenía antes era de marchas y lo habíamos vendido semanas atrás. Me recordé que en cuanto tuviera tiempo, debía mirar de comprarme un coche automático el cual sería más fácil de conducir para mí.
Cuando llegué a la comisaria, no vi a ninguno de mis compañeros en sus mesas, así que me dirigí a la sala de descanso a ver si estaban allí. Justo a pocos pasos de llegar a la sala, oí a dos personas hablando, más bien discutiendo, y reconocí sus voces en seguida. Me paré justo detrás de la puerta, para poder oír la conversación sin ser vista.
- ¿En serio Kate? ¿Con mi prima? – preguntaba mi primo Rick en un tono bastante alto.
- ¿Crees que sabía que Rose era tu prima? – preguntó Beckett algo alterada.
- Oh vamos Kate, ¿de verdad crees que voy a tragarme tus mentiras?
- ¿Mentiras? Mira Richard Castle, no me toques las narices, desaparecí de tu vida para hacernos las cosas más fáciles, me fui lejos, y lo último que esperaba en esta vida es conocer a tu prima.
- ¿Conocer? ¡Beckett estás saliendo con ella! ¡Con una mujer! – gritó mi primo.
- No tengo por qué darte explicaciones de lo que hago con mi vida sexual – Kate resoplaba frustrada.
Mis nervios empezaban a alterarse, quería entrar y decirle cuatro cosas bien dichas a Richard, pero mis ganas de saber más, me impedían hacerlo.
- Kate, estuvimos juntos casi dos años, ¡joder estuvimos a punto de casarnos!
- ¿Y eso te da derecho a juzgarme? – preguntó desafiante acercándose a él.
- No te estoy juzgando Kate, es solo que…no puedo creerme todo esto – Rick bufó.
- Rick, tú y yo ya no estamos juntos, puedo hacer lo que quiera con mi vida, y mira, ha dado la casualidad de que tu prima se ha cruzado en mi camino, pero por mucho que vengas aquí, dándotelas de ofendido y pidiendo explicaciones, no vas a alejarme de ella si es lo que pretendes.
- ¿Estás enamorada de ella Kate?
Mis ojos se abrieron como platos, no sabía si quería oír la respuesta que Beckett iba a darle, pero mi cuerpo estaba paralizado.
- Rick, es más complicado que eso – Kate bajó el tono de su voz, y su respuesta me confundió.
- ¿Complicado? Eso es lo que siempre decías de nosotros Kate, para ti siempre es complicado.
- No compares lo que tenía contigo a lo que tengo con ella – tragué saliva, no sabía muy bien que significaba eso.
- Claro que no Kate, nosotros tuvimos una historia de verdad ¿Cuánto llevas aquí? ¿Unos pocos meses?
- No te equivoques Richard, lo que tú y yo tuvimos estuvo bien, nos quisimos mucho, pero terminó, y lo único que siento ahora mismo por ti son las ganas que tengo de que cruces esa puerta y no vuelvas más – dijo señalando la puerta.
Al ver que Beckett señalaba hacia donde yo estaba, me escondí un poco más para que no me vieran.
- Lo que tengo con Rose es mucho más especial e intenso de lo que tú y yo tuvimos jamás – dijo con voz firme.
- No pienso irme hasta que me digas si la quieres o no – Rick la miró, desafiante, esperando una respuesta.
Kate se tocó el pelo nerviosa girándose hacia la cafetera, después se apoyó en el mueble y le miró.
Mi corazón latía a mil por hora, en realidad, aunque sus ojos me dijeran lo que sentía, necesitaba escucharlo de sus labios.
- Richard, desde el momento en el que conocí a Rose, sentí algo muy fuerte, me sentí atraída por ella desde el primer instante, y poco a poco, cada vez que me dejaba conocerla un poquito mejor, me gustaba más y más, y ahora, cada vez que la miro, siento que mi corazón da un vuelco, y…
Sentía mi corazón a punto de salírseme del pecho, mis ojos brillaban después de oír esas palabras y estaba expectante y nerviosa por escuchar lo que venía a continuación.
- ¿Y qué Kate?
- Sabes lo mucho que me cuesta decir estas cosas Rick, soy una mujer de pocas palabras, y hablar de mis sentimientos es algo que me sigue costando mucho, soy más de demostrarlo con mis actos, tú eso ya lo sabes.
- Entonces…estás enamorada de ella – las palabras de mi primo sonaban más a afirmación que a pregunta.
No podía ver bien desde ahí a Beckett, así que no vi si afirmaba o negaba, solo sé que mi primo se acercó a ella.
- Kate, sabes que creo en el destino, y que nos hayamos encontrado aquí, en la otra punta del mundo, tiene que significar algo.
- Richard esta es mi vida ahora, pertenezco a esta ciudad, y gracias a Rose, he recuperado la felicidad que creí perdida.
No pude evitar sonreír ante esa afirmación, quería salir corriendo de mi escondite y besarla ahí mismo, me daba igual estar en la comisaria, me daba igual que estuviera Richard delante, no me importaba nada más que ella.
- Estoy aquí Kate, ¿eso no significa nada para ti?
- Rick, estás aquí por pura y desafortunada casualidad, porque un pirado a decidido atacar a tu madre, en vez de preocuparte por recuperarme a mí, deberías preocuparte por tu prima, lo está pasando muy mal.
- No puedes pretender que vuelva a verte y no sienta nada Kate, yo también lo he pasado muy mal, te he echado mucho de menos, y aunque me engañe cada día, en el fondo de mi corazón te sigo queriendo – las palabras de mi primo me dolieron y mucho.
- ¿Me seguías queriendo el día que decidiste acostarte con Gina? – exclamó Beckett enfadada.
- Kate estaba borracho, fue un puto error, un error del cual me arrepiento cada día.
- Pues ese error como tú le llamas, destruyó lo nuestro, y a día de hoy, no puedes pedirme que te quiera, porque ya no lo hago.
- Será mejor que me vaya… – dijo Richard resoplando.
- Sí, será lo mejor. Y espero que no intentes nada Richard Castle, porque ahora mismo, lo único de lo que estoy segura en mi vida, es que quiero estar con Rose, quieras aceptarlo o no.
Y mientras mi mirada estaba perdida en mis manos, que temblaban de rabia y emoción al escuchar las palabras de ambos, no me di cuenta de que Richard salía de la sala.
- ¿Rose?
Levanté la mirada aun con mi sonrisa de idiota enamorada en la cara, que al ver a Richard justo delante de mí, desapareció de golpe, tragando saliva sonoramente. Beckett apareció justo a su lado un segundo después, mirándome con la ceja levantada.
- Yo…yo…acabo de llegar y…no he visto a nadie…así que he venido a mirar y… - dije nerviosa sin poder evitar tartamudear, en esos momentos mis manos empezaban a sudar y mi corazón volvía a palpitar rápidamente.
- ¿Cuánto rato llevas aquí? – preguntó Beckett cruzándose de brazos.
Los dos me miraban fijamente, y yo no paraba de ponerme más y más nerviosa.
- Yo…acabo de llegar, no he oído nada – mentí poniendo cara de circunstancia.
Beckett se mordió el carrillo por dentro, demostrándome con su gesto que no se creía ni una palabra. Después de varios segundos de silencio, en los que me moría por dentro viendo como me miraban los dos, decidí salir del paso.
- Emmm Rick por cierto, ¿qué haces aquí? – le miré intentando ponerme sería mientras notaba la mirada de Beckett clavada en mí.
- Pues la verdad es que venía a hablar contigo – respondió mi primo – pero Kate me ha dicho que aún no habías llegado, así que hemos venido a tomarnos un café mientras te esperábamos.
- Pues espero que el café haya sido muy…aclaratorio – dije forzando una sonrisa burlona mirando a mi primo.
Beckett seguía mirándome fijamente, negando con la cabeza y achinando los ojos.
- ¿Te importa dejarnos solos Kate? – le preguntó mi primo mirándola.
- Oh no, claro, os dejo solos – justo antes de marcharse, me dio un golpe en el hombro.
- Auch Beckett, ¡si no he dicho nada! – exclamé girándome viendo como se iba hacia su mesa.
- ¿Pasamos a la sala? – preguntó impaciente Rick al ver cómo me había quedado embobada mirando a Beckett.
- Eh…sí, sí, claro – me giré de nuevo hacia él y entramos en la sala de descanso.
Cerré la puerta y me acerqué a prepararme un café.
- Tú dirás Rick – dije mientras miraba a la cafetera.
- Verás Rose, yo…quería pedirte disculpas por lo que sucedió ayer.
Me giré a mirarle, sorprendida.
- ¿En serio? – pregunté con tono de sorpresa.
- Si, en serio. No supe reaccionar y te traté de la peor manera posible.
- En realidad me echaste.
- Oh vamos prima, estoy intentando disculparme, no me lo pongas más difícil – resopló con frustración.
- Está bien, acepto tus disculpas.
El suspiró tirando su cabeza hacia atrás, para después mirarme de nuevo.
- ¿La quieres? – preguntó sorprendiéndome otra vez.
- No creo que eso sea de tu incumbencia Richard – solté con voz seria.
- ¡Joder!, sois las dos igual de frustrantes – exclamó riéndose irónico.
- Rick, no engañas a nadie escondiendo lo que sientes con ironía, he oído toda la conversación – dije acercándome a él.
Él me miró, completamente serio, pensando bien sus siguientes palabras.
- Rose yo… - intentó decir.
- No, Rick – le interrumpí – no quiero escucharte más, sigues siendo el mismo egoísta de antes, solo te importa tu propia sombra y venir aquí como un machito intentando recuperar a su hembra.
- ¿Qué acabas de decir? – preguntó enfadado.
- Lo que has oído Rick. ¿Has pensado por un segundo cómo me siento yo? He pasado por un puto infierno, de hecho, sigo metida en él, Kate es lo único bueno que tengo, y vienes aquí, con tus sentimientos encontrados, pidiéndole a Beckett que me deje y se vaya contigo…
- Yo no he dicho eso Rose – intentó parar mis palabras.
- ¿Y entonces qué quieres Rick?
- Mira prima, lo que tu…novia – noté como le costó decir esa palabra - y yo tuvimos, fue algo importante para mí, la cagué, y no dejaré jamás de arrepentirme, pero encontrarla aquí, dónde menos lo esperaba, ha sido toda una sorpresa y una señal de que quizá deberíamos darnos otra oportunidad.
- ¡Oh vamos Rick! – exclamé haciendo una mueca de desacuerdo - ¿Tanto te cuesta entender que ha pasado página?
- Si estuvieras en mi lugar ¿la dejarías escapar?
Mi expresión cambió, esa pregunta me hizo pensar, y en realidad, él tenía razón, Beckett no era una mujer cualquiera, y ni se me pasaba por la cabeza dejarla escapar, porque nunca podría encontrar a alguien como ella. Me relajé un poco, inspiré, e intenté entender mejor a mi primo.
- Rick, vale, te entiendo, Kate es única, pero tú ya la dejaste escapar.
- Rose tú… ¿la quieres? – esta vez su tono nervioso me enterneció.
- ¿Quieres que sea sincera? – pregunté algo insegura, no quería hacerle más daño, seguía siendo mi primo aunque ahora también fuera el ex de mi novia.
- Por favor… - rogó.
- Si, la quiero, la quiero más que a mi propia vida, Rick – hasta a mí me sorprendió la sinceridad de mis palabras.
- Pues entonces solo puedo decirte que espero que la hagas todo lo feliz que merece ser, algo que yo no pude hacer cuando tuve la oportunidad.
- Lo siento mucho Rick, siento que esto haya sucedido así.
- Quizá Rose, lo único que el destino quería, es que viera lo que había perdido y que ella ahora es feliz contigo.
- No lo sé Rick, solo sé que no quiero perderla, ni tampoco perderte a ti.
- A mí no me vas a perder prima, además, estamos a miles de quilómetros de distancia, por suerte, no tendré que ver lo bien que os lo pasáis juntas, aunque pensándolo bien…ver a dos mujeres guapas en la cama no es un mal plan – dijo sonriendo con cara de pervertido.
- ¡Richard, por dios! ¡Ewwww, que eres mi primo! – exclamé dándole un empujón cariñoso en el brazo.
- ¡Es broma, es broma! – dijo entre risas.
Los dos nos reímos, y al final, acabamos dándonos un abrazo.
Sabía que no iba a ser fácil para él aceptar la situación, pero al menos, había sido sincero conmigo. Además, en pocos días se iría de la ciudad y no tendría que preocuparme más por mis celos ni de que él hiciera alguna locura para intentar recuperar a Beckett.
- ¿Nos veremos antes de que me vaya? – preguntó saliendo de la sala con su brazo alrededor de mi cintura.
- Eso espero primo, mientras te comportes con Kate, por mí no hay problema.
- Rose, soy un caballero, no puedo prometerte que deje de quererla así como así, pero intentaré comportarme.
Le miré achinando los ojos, no sabía si creerle, pero no me quedaba otra.
- Hasta otra, Kate – se despidió mi primo a lo lejos.
Beckett le miró, y forzando una pequeña sonrisa, se despidió con la mano de él. Le acompañé hasta el ascensor.
- Por cierto Rick, ¿cómo está la tía Martha?
- Mucho mejor, sigue con el susto en el cuerpo, pero ella confía en ti y sabe que lo atrapareis pronto.
- Ojalá Rick, ojalá – suspiré.
- Bueno prima, nos vemos pronto – dijo dándome un abrazo justo antes de meterse en el ascensor.
- Hasta pronto, Rick.
Él me sonrió, y las puertas del ascensor se cerraron.
Me di la vuelta, y me dirigí hacia la mesa de Beckett.
¿Cómo será la reacción de Kate después de lo sucedido?
Más en el proximo capitulo!
Espero vuestras increibles y gratificantes Reviews!
