Disclaimer: los personajes que menciono de Rouroni Kenshin no me pertenecen sino a Nobuhiro Watsuki, así que no me demanden, este fic fue hecho por diversión.

Antes que nada disculpen si no he podido actualizar antes, en estos meses mi vida prácticamente ha girado 180°, es frustrante el no poder escribir fics T-T, por favor disculpen las molestias derivadas de estos cambios.

Agradezco sus comentarios a Gabyhyatt (^_^ , pues es de uno , ¿cual?, es una buena pregunta que la genética podría responder ^_^), Kellyndrin (muchas gracias por agregarme) y Stela (muchas grax x el q las musas te acompañen XD ,ultimamente ando d la ceca a la Meca n_nu, pero aquí esta el sig cap ^_^)

Nos seguimos leyendo ^_^


XXXVI

"I believe I have seen hell and it's white, it's snow-white"



Megumi observa angustiada el teléfono, espera una llamada que probablemente jamás llegará. Se siente perdida, todo fue tan rápido y es el sentimiento de impotencia es inmensa.

Ya hizo las llamadas que pudo, pero ningún abogado conocido quiere apoyarla, se trata del mismísimo Enishi Yukishiro, nadie quiere quedar mal con él. Sus abogados le han dejado claro que no deberá preocuparse nunca más de su condición, que simplemente debe firmar los papales, cederle la patria potestad de Ito y podrá regresar a Japón con todos los lujos y comodidades que siempre había soñado. Pero ahora eso no basta, no es suficiente, de que le sirve todo el oro del mundo si perderá su hijo para siempre.

Hace unas horas amenazó, derramó más lágrimas que en toda su vida, todo fue inútil. Enishi es un pedazo de piedra que no se conmueve con nada, si, ella cometió un pequeño error, uno en muchos años, le dijo que podía perdonarla, que no volviera a hacerlo.

Como única respuesta obtuvo una mirada de desprecio y la orden de abandonar inmediatamente la casa, él la dejó sola en la habitación blanca. Después las doncellas llegaron al cuarto y empezaron a vaciar su armario y empacar sus pertenencias, ella no se movió, no quería, tuvo que regresar su aún esposo a la habitación, enfundarla en una gabardina blanca, calzarle los zapatos y colocarla en un coche con destino a la lujosa suite de un hotel ubicado a unos minutos del aeropuerto , para facilitar las cosas, murmuró Yukishiro.

Se encolerizó cuando supo que no habría vuelta atrás, que no volvería a ver a Ito, porque su hijo había sido invitado a jugar a casa de unos amigos y pasaría la noche con ellos. Todo había sido fríamente calculado. Enishi la tomó del brazo a la fuerza y la escoltó hasta el automóvil, sus ojos iban arrasados por las lágrimas, se resistía, le parecía tan injusto, los dedos de su mano se habían cerrado alrededor de su brazo y casi podía sentir como sus dedos le lastimaban.

Salieron de la casa donde la camioneta con sus pertenencias esperaba hubo una pausa, por un momento se volvió, nadie más que el conductor era testigo de la escena, el resto de los servidores habían desaparecido.

- Esto es el fin querida

- ¡piensa en Ito!

- Debiste pensar en él antes de enredarte – hizo una pausa - una vez más con ese vago

- ¡Enishi!, ¡te lo suplico! – dijo arrodillándose hasta que su frente tocó el suelo, tratando de conmoverlo

- Se acabó cariño, no te humilles, para mi estas muerta

- ¡es nuestro hijo! - gimió

Enishi se inclinó frente a ella, tomó su barbilla, su mirada era chispeante, aun llevaba puesto el collar que le había dado, la besó mientras deslizaba un sobre a su lado, acariciaba sus cabellos por última vez y se alejaba. Megumi no tuvo de otra más que tomar nerviosamente los papeles, sus ojos se hicieron pequeños, hojas y hojas y cientos de artículos en letras pequeñas.

- Cuando los firmes serás libre de ir a donde quieras

- ¡Regresaré por él! – dijo incorporándose

- Ni lo sueñes

- ¡sabes que lo haré!

- Claro que lo harás– dijo sonriendo - eres predecible querida, pero no lo permitiré

- ¡no puedes hacerme esto!

- No, ahí te equivocas, más bien yo debo decirte cómo pudiste hacernos esto

- ¡Tú no entiendes!, yo….

- Lo entiendo mejor de lo que quisiera – dijo calándose sus anteojos - siempre lo supe – lo olvidaba, dijo extrayendo un billete de su saco para dárselo a Magumi.

- ¿qué es esto? – dijo mientras Megumi lo abría y leía


Tsukishiro Enishi

Lamenta la desafortunada pérdida de su muy amada esposa

Megumi

Tu espíritu siempre permanecerá con nosotros

Sus funerales se llevarán a cabo el día…

En el lugar…


- ¿qué significa esto?

- Una esquela - dijo tranquilamente

- ¡sé que es una esquela!

- Debo admitir que el crédito no es mío, sino el de unos amigos que te vieron pasar con aquel bastardo y me pusieron sobre al tanto de algo de que habías conseguido burlar mi vigilancia, ¡y de qué manera!

Megumi entrecerró los ojos tratando de imaginar quién la podría haber delatado, pero Enishi tenía tantos conocidos y en los sitios más inesperados...

- Ni te molestes querida, eres una mujer pública – hizo una pausa mientras sonreía con suficiencia al comprobar que la había herido - perdón, lapsus bruti, lo que quería decir es que eras una figura pública demasiado llamativa

Los ojos de Megumi se llenaron de lágrimas

- ¿sabes?, por un momento estuve tentado a escribir que lamentaba a la perdida de mi esposa, pero tú sabes, hay que hacer las cosas con estilo, por cierto , envié cientos de ellas desde la mañana

- ¡me estas amenazando! – dijo con rabia - ¡acaso piensas matarme!

- ¡por favor!, querida, solo notifico a todos nuestros amigos y conocidos que para mí es como si lo estuvieras

- ¡estás enfermo!

- No querida, solo te cierro los canales apropiados

oooOooo

Misao se levanta envuelta con la sábana, camina despacio a la ventana mientras su acompañante duerme, o quiere hacerle creer que lo hace. Sabe que solo finge dormir, que desde que se liberó de su abrazo resintió que se alejara de él. Pero necesita acercarse a la ventana y comprobar que la el día aun no ha llegado.

Fue una noche terrible… bueno,

Quizá exagera un poco, piensa mientras mira de reojo

La sesión para Kam fue maravillosa, ella moría por hablar con la chica de la silla de ruedas que hacía el cosplay de la heroína de las novelas, pero no pudo, cuando iba tras ella una mujer obstruyó su paso, después la rodearon fotógrafos y reporteros que querían aprovechar el momento que casi estaba segura que terminarían en cualquier sitio, menos en los medios que representaban.

Si no hubiera sido por el cubo de hielo habría terminado aplastada por la avalancha de colegas, si, llegó con la excusa de que era del staff y que la buscaba Kamatari. Lo siguió sin dudar y escaparon por la puerta trasera, ni siquiera se despidió de su amiga. Cuando recordó que quería seguir a la chica que tenía un asombroso parecido con Kaoru, el señor Takitani se había alejado a toda velocidad del lugar.

- No respondiste a ninguno de mis mensajes

- Estuve ocupada –dijo observando la calle

- No te costaba nada

- Ha sido un día pesado, demasiado trabajo

- Sonó el celular, ella pensó que debía de tratarse de Kam que estaría furiosa por que había salido del lugar con su diseño exclusivo, pero no, no se trataba de ella.

- Diga….no, no, si, con Kam, por…¿qué?

Aoshi seguía manejando mientras escuchaba las frases inacabadas de su acompañante tratando de descifrar con quién y de qué estaría hablando. Posiblemente de Kam, su trabajo, Jiya… Tal vez deberían dar la vuelta y regresar el vestido que traía puesto.

- ¡Genial! – dijo Misao

- ¿Kam?, ¿tu jefa?

- No

- …

- es sobre mi padre

- ¿le pasó algo?, ¿está hospitalizado?, le…

- No

- ¿entonces?

- se fugó con mi tía

- ¡qué!

- Jiya está furioso… Om dice que dejó el Aoyia para ir tras ellos…- suspiró – ¡lo que me faltaba!

El semáforo se puso en rojo.

- ¿quieres que vayamos tras ellos?

- Quiero que piensen que me uní a la búsqueda

- No los buscarás

- No

- Eres la Okashira, tu obligación sería ir tras ellos

- Lo sé, pero no lo haré

- ¿por qué?

- no quiero – hizo una pausa - es su vida, pero Jiiy y el resto lo tienen que entender

- pero…

- Aoshi, no estamos en los tiempos de la era Meiji para perseguirlos, esto es el siglo XXI, son adultos, saben lo que quieren y lo que significa romper con todo

- ¿entonces qué harás?

- Necesito enviar unas cosas a mi jefa, ¿podemos pasar a tu apartamento?

- Si así lo deseas

Recuerda que guardaron silencio , le pidió su máquina ara enviar a su editora el trabajo pendiente y una nota a Kam prometiéndole enviarle su ropa al día siguiente, él le llevó un Daarjeling en un hermoso vaso blanco con borde negro que probablemente adquirió en alguna de las sucursales del Absynth. Sus recuerdos se interrumpen cuando nota que Aoshi dejan atrás la cama. Le gusta ver su cabello despeinado, ese cuerpo delgado y marcado con cicatrices que acreditan su valía como un Oni.

- Temía que te hubieras esfumado una vez más – dice mientras se coloca a su lado y la abraza

Aun no amanece, no es la primera vez que va a ese apartamento, sabe que su dueño lo eligió por que tiene una bonita panorámica del centro de la ciudad y está relativamente cerca del Aoyia. Sus cabellos sueltos cubren parte de su desnudez, ella deja que sus brazos aparten la sabana y se muevan lentamente, acerca su nariz a su piel, puede sentir como el pulso se acelera.

- ¿en qué piensas?

- En papá, en mi tía…

- No puedes hacer nada

- Ni Jiya… a estas horas quien sabe donde estarán, quizá ya estén lejos, fuera de la influencia de Okina

- Misao –dice mientras pasa su mano por su espalda

- si

- ¿qué piensas que haría Jiya si nos descubriera?

- No lo sé – dice apretando su cuerpo al del ex líder de los oni – tal vez aun quiere matarme

- Es cierto

- ¡qué!

- Jiya aun no te perdona

- ¿y tú?

Misao guardó silencio. Podría decir muchas cosas y arruinar el momento, desde las que van de que todo lo que ha pasado desde la desaparición de Kaoru es parte de una venganza largamente planeada cimentada en mantén a tus enemigos cerca o a los enemigos aún mas, o tal vez es porque simplemente le gusta estar a su lado, porque a su lado ve las cosas claramente…en el fondo tiene miedo de admitir que lo ama, como ha sido desde siempre, aun cree que es un error decírselo hasta que no lo escuche de su labios.

- ¿tu qué crees que hago aquí?

Aoshi aun quisiera escuchar de sus labios que lo ha perdonado, que esté ahí significa que lo quiere, ¿o no?, si, el jamás le ha explicado pro que hizo todo en el pasado, no es que trate de justificarse por comportarse en el pasado como un patán consumado, pero no ha hallado el momento adecuado y teme que si pasa más tiempo esto solo sea algo pasajero. No se ha dado cuenta de que se quedó demasiado tiempo en silencio, Misao ha empezado a acariciar y besar de nuevo una de sus cicatrices, siente ese característico cosquilleo húmedo de sus labios y se estremece.

- Aoshi – dice bajando la voz

- ¿qué?

- Se bueno…, olvidemos todo esto

- está bien

- ayúdame a mandar a mis demonios al infierno

y el demonio no hace del rogar

oooOooo

Tomoe Yukishiro duerme.

Fue un día agitado, no se quedó mucho tiempo en la conferencia, se quedó con las ganas de estrechar la mano de Kam Honjo porque su equipo de seguridad detectó una amenaza potencial y tuvieron que sacarla a toda prisa de lugar.

Ya no pudo ir al Aoyia, cenó con unos amigos de su hermano que habían organizado una recepción sorpresa en un conocido restaurante estilo occidental, donde el ambiente le recordaba el estilo arquitectónico de moda en la era Meiji que había observado en los libros de arte que había en la biblioteca de la casa.

Fue una noche interesante, le hacían muchas preguntas, le preguntaban si su estancia sería larga, si iría a hacer un recorrido por el archipiélago, la invitaron a muchos lugares, todos saben lo poderos que es su hermano y lo importante que es quedar bien con él, así que se desvivieron en atenciones por ella y ella…ella se sentía como Alicia en la fiesta de no cumpleaños.

Pero no se queja, no la pasó nada mal, está llena de invitaciones para toda su estancia y más allá; lo mejor es que antes de acostarse su aya llegó con una sorpresa, consiguió un libro dedicado y autografiado para ella de la autora de los libros.

Se durmió aferrándose a la copia del libro.

Tomoe no recuerda haber sido tan feliz en toda su vida.

Pero tal vez sucede que simplemente no lo recuerda

Entonces como en sueños aparece una imagen, un sueño recurrente que hace tiempo no tenía. En él está en una habitación tipo tradicional, está oscuro, el resplandor de la televisión es inconfundible, cerca de ella está con otra persona que no reconoce pero la escena le parece familiar, ve la televisión, se ríen, comen palomitas, beben té helado, se arrojan las palomitas , ríen con más fuerza ,entonces se enciende la luz.

El responsable es un personaje del cual solo puede ver sus largos cabellos rojos que les dice que bajen silencio, que Yahiko duerme y que al día siguiente tiene una reunión importante, ríen como si compartieran un secreto sobre el ausente, de nuevo ese pelirrojo, no sabe quién es, la única certeza es de que lo conoce de algún lado, no sabe de dónde, quizá desde siempre, quizá en sueños, como dice aquella película francesa que pasaron en el vuelo.

Después la imagen cambia, es de noche, esta sola al lado del pelirrojo, murmura algo de una pastelería, ese hombre misterioso parece preocupado y dice que la acompañará, pero ella niega y dice que no es muy lejos, abre la puerta y después… despierta , sus manos están extendidas como si tratara de tocarlo.

Solo fue un sueño se dice.

A su lado sigue el libro, el separador está en una de sus partes favoritas Hiko Kentaro y Kaoru están cerca de la casa, los demás lo están buscando y él solo regresó a despedirse de ella, la tensión se siente en el ambiente, Kaoru quiera arrojarse a sus brazos y suplicarle que no los deje, que no tiene por que servir a las órdenes de sus superiores para expiar las culpas de su pasado.

Él la toma en brazos y le murmura a su oído que as algo que tiene que hacer él, que solo él puede hacerlo porque es su misión, el destino de el descendiente de un ruroni, que es joven, que tendrá otras oportunidades, que la quiere demasiado para ponerla en peligro, que lo entienda

La protagonista se queda impávida observando cómo se aleja – y para furia de los lectores que esperaban que corriera tras él – se desploma como si las piernas no la sostuvieran más, siente como si una parte de ella estuviera muerta, así la encuentran Dark Fox y Midori Miura al amanecer, con una expresión más parecida a la de un alma en pena que a la de la más famosa detective del lugar.

Cierra el libro de golpe, releía esa parte cuando se quedó dormida.

Hay algo en ese relato que le resulta dolorosamente familiar y no comprende por qué, no se explica el porqué le duele tanto, como si ella hubiera experimentado eso, pero es prácticamente imposible, después del accidente, los años que perdió razón y memoria…ya no sabe si es solo que está muy enganchada o que en realidad sucedió. Se incorpora, se da vuelta, está de nuevo atrapada en ese sitio completamente blanco decorado por alguien con un severo complejo de princesa, trata de cerrar los ojos de nuevo, ojalá pudiera soñar con el pelirrojo de nuevo para romper con esa monotonía.

oooOooo

Sanosuke duerme en el sillón de su sala, Miburo recomendó que no se acerque a su casa, que es peligroso, que ya se encargará de rescatar de su covacha lo necesario y le sugirió buscar un sitio más seguro, en lo que encuentra algo se quedará un tiempo con él, ¿Cuánto?...posiblemente hasta que las cosas se calmen.

Himura está frente al televisor, nada nuevo, nada interesante, reality de la temporada, noticias, infomerciales, series, deja de cambiarle cuando reconoce los acordes de esa película italiana y el control se queda en el sillón. Curioso, justo en esa parte, cuando el protagonista ve desesperado como el padre de la chica que ama se aleja y él no puede hacer nada para detenerla. La música de Ennio Morricone le trae a la memoria a la chica del aeropuerto.

Trató de convencer a Yahiko que le permita exhumar el cuerpo de su hermana para acabar con la duda que le carcome, pero el chico se negó rotundamente, le dijo que no era sano, que no debía de torturarse, que hay cosas que es mejor dejarlas en el pasado y no removerlas más.

Pero la duda sigue ahí, como los compases de una vieja tonada que se resisten a desaparecer de su memoria. Solo hay una forma de acabar con eso y es ir al cementerio y abrir la tumba, por absurdo y enfermo que suene quiere ver con sus propios ojos lo que queda de esa jovencita que tanto amó para dejarla ir o para ir tras ese fantasma del aeropuerto.

Si, suena a algo malsano, que probablemente las hermanas Sekihara le recomendarían asistir a años de terapia para sacarse esa idea de la cabeza. La película sigue, solo hay una persona que podría ayudarlo sin verse directamente implicado, pero no sabe si querrá hacerlo, no pierde nada con intentarlo, baja el volumen del aparato, toma el teléfono y marca.

- Shinomori

- Himura

- Necesito un favor, recuerdas….

- Tengo a mi gente buscando a la chica del aeropuerto, dame unas horas y sabremos exactamente de quien se trata…

- De hecho, es….es otro favor, pero…

- Tiene que ver con esa idea loca de ir al cementerio a exhumar los restos de Kamiya

- Si

- Cuenta con ello

- Quiero ir

- No, no debes

- Pero….

- No es conveniente que te vean por aquí, te meterías en muchos líos, déjamelo a mi

- ¿estás seguro?

- Siempre he tenido esa dudas y es momento de acabar con todo esto – hubo una pausa – por cierto Himura, ¿Cómo está cabeza de pollo?

- Bien, tu sabes, llegó para arrasar con la alacena, fuera de ahí todo está en calma

- Cuídalo bien

- Lo haré

- te mantendré al tanto de lo que suceda

oooOooo

La azafata sonríe cuando se aleja, es tan pequeño y se ve tan adorable. Ito juega con el avioncito de plástico, el cuaderno para dibujar y los colores están abandonados al lado, tiene sueño, está nervioso, no entiende por qué salieron de viaje a toda prisa, ni siquiera se pudo despedir de sus amigos, cuando llegó a casa estaban hechas las maletas y su padre había hablado con el director de su traslado a otra escuela.

Se extrañó del viaje, pero aún más cuando supo que solo viajaría con su padre, corrió a buscar a su mamá, pero en la habitación no estaban sus cosas, no había rastro de su ropa, de sus libros, ni siquiera del perfume que ocupaba, no quedaba nada, sus fotos habían sido retiradas, ni una sombra, todo estaba vacío, se sintió confundido y nadie supo darle razón de ella. Subió al auto y no hizo una sola pregunta, sentía miedo y estaba confundido. Acompañó a su padre a registrar sus papeles pero no entendía nada de lo que sucedía.

- papi

- ¿sí? – dice dejando de leer

- ¿por qué mamá no vino con nosotros?

- Porque no puede cariño – dice regresando al artículo

- ¿por qué?

- Porque ella ya está en otro sitio- dice mecánicamente

- ¿y regresará?

- No

- ¿por qué?

- Porque ella nos dejó

- ¿por qué?

- Por que así lo quiso

- ¿se fue?

- Para siempre

- ¿y no se despidió de mí? – dijo entristecido

- No

- ¿por qué?, ¿no me quiere?

- Es lo mismo que me pregunto hijo

- El niño apenas si podía contener las lágrimas

- Papá

- Si

- ¿está muerta?, la mamá de una de las niñas de mi salón murió y está muy triste…

- Para nosotros lo está

- ¿Qué quieres decir?

- Aun eres muy pequeño para entenderlo Ito , te lo explicaré cuando seas mayor

- ¡ya soy mayor!

- Dentro de unos años

- ¿por qué?

- Porque te quiero Ito – le dijo muy serio - si te lo digo en este preciso momento sufrirías mucho y no quiero que eso suceda

- Extraño a mamá

- Ito , tu sabes que jamás conocía a mi madre

- Lo sé

- cuando tenía tu edad perdí a alguien que quise como si hubiera sido mi madre

- ¿sí? – dijo abriendo mucho los ojos

- conservo de ella los mejores recuerdos de mi vida, así es como quiero que recuerdes a tu madre, debes ser fuerte y valiente

El niño asintió.

- Ese es mi hijo – dijo mesando sus cabellos

- ¿papá?

- Si

- ¿a dónde vamos?

- A un lugar

- ¿a qué lugar?

- Es una sorpresa – dijo sonriendo

- ¿no me deraás una pista?

- es blanco y te encantará


(Borrador)

Tit de la entrada: Elope

Clas:Egoteca

Mod: serenidad y paciencia



Mi tía y mi padre se fugaron con rumbo desconocido, yo… estuve con Dra Coeur., no tuve tanto éxito como los otros. O. piensa que han salido al extranjero, pero está seguro de que regresarán cuando se les acabe el dinero. Una parte quisiera decir en tono soñador que romántico, la otra dice con alivio por fin, mi madre se puso como histérica en el hospital, era lo que le faltaba, los médicos tuvieron que sedarla.

No hemos tenido noticias de K. desde hace un tiempo, cabeza de pollo está perdido, algo turbio lo persigue y no son cosas de su oficio, sino por culpa de andar espiando a la novia del espíritu zorro el día de su matrimonio. Siempre pensé que sería su perdición, pero jamás imaginé que tanto. Tuvo que pedir unas largas vacaciones al bufet donde trabaja, su madre está preocupada y Miburo no deja de fumar un cigarro tras otro, por su culpa la casa está impregnada con olor a tabaco.

Dra Coeur está por empezar una gira por distintos lugares para promover su último libro, no saben cómo envidio esa posibilidad de moverse a donde se le antoje. Me dejó saber que como están las cosas tal vez se inspire y en un arranque espontáneo le se fugue para casarse con su novio , del cual está plenamente convencido es el amor de su vida. Amor de su vida. Allá su vida.

Amor…

Con los años se ha convertido en una palabras más en el vocabulario, desgastada por el uso, pretenciosa porque quiere abarcar con cuatro letras mas delo que puede. Parece tan simple y es tan complejo. No sé si lo amo, o si es la rutina o es algo más. Solo sé que está ahí.

Kam me dijo que es cuestión de fe, el creer ciegamente en el otro, que por eso quiere atarse a su novio de aquí al fin del mundo, que no es solo por su físico espectacular o su carácter, es porque cree ciegamente que lo quiere con la misma intensidad que ella y selo demuestra. Eso me ha hecho preguntarme

¿y yo qué?

¿Es algo meramente físico?, ¿o es algo más?, ¿Qué es lo que me sucede?, ¿Por qué sigo a su lado después de todo lo que me ha hecho y lo que hemos pasado?

No he vuelto a hablar de amor después de que nos reconciliamos. Pero las reconciliaciones han sido algo más físico que otra cosa, no es que no disfrute su compañía, no es que hable mucho, de hecho casi todos los monólogos son míos. Sabe cuánto adoro hablar y quizá por eso a veces tiene que callarme con sus besos. Y no me quejo.

Al estar a su lado se ve todo más claro, pero al mismo tiempo se desata mi lado animal, y término como esa mujer de aquel relato italiano que le suplica a su amante que meta al demonio a su infierno. Y en ese instante tengo la impresión de que comprendo a K, en dondequiera que esté, sin embargo yo no acepto a cualquier demonio en mi infierno, sino solo al de los ojos de hielo, ¿por qué?, aun no lo sé, tengo miedo de la respuesta.

Porque una cosa es mi infierno y otra muy distinta es mi metafórico corazón, no imaginándolo en el sentido cursi-rosa-pastel, sino en un castillo amurallado, que ha sufrido antes por culpa de ese demonio que tanto me busca y no está dispuesto a ceder de nuevo. Si lo hizo una vez, lo podría repetir no una, sino cientos de veces más, arrasando con el castillo hasta los cimientos a los pocos asaltos. Y no es un lujo que la Okashira se pueda dar.

Creo que me falta refresco de café para reactivar mis neuronas y seguir la búsqueda de los prófugos, de K y de la chica misteriosa, al que yo sé quien ha apodado la chica del aeropuerto.

Besos reflexivos

Midori



oooOooo

Todo fue tan rápido.

Ahora está de nuevo en una habitación inmaculada, sentada en el recibidor con su agenda y teléfono en mano. Todo es blanco, insoportablemente inmaculado, la habitación, muebles, las flores. Todo está ordenado tal como le gusta a Enishi, y lo mejor es que la gente que la atiende está al corriente de las circunstancias porque la esquivan deliberadamente.

Ha tratado de comunicarse en vano a la casa, quiere comunicarse con Ito, pero las llamadas no entran y el teléfono de Enishi está muerto, su secretaría no se lo pasa, lo peor es que ha escuchado rumores de que ha dejado de nuevo la ciudad, pero esta vez con su hijo con rumbo desconocido.

Ella dijo que eso no podía ser posible, que necesitaban su firma para autorizar la salida de su hijo, que se suponía que ella debía estar conforme, pero de nuevo entraron en acción los abogados de Yukishiro manipulando las leyes a su conveniencia.

Si al menos hubiera tenido alguna prueba irrefutable de lo que ha hecho, sabe que los negocios de Enishi siempre han sido turbios, pero no tiene ni una maldita prueba que le sirva como carta para acabar con su racha de ganador. Es cuidados, sabe emplear lo que tiene, a sus amigos los tine cerca, a sus enemigos aun más y a los que han caído en desgracia…deben pagar por todo.

Quisiera contactar a Sano, él es abogado, el sabría bien como proceder, pero no puede, complicaría las cosas y además no sabe a dónde buscarlo. La solución sería firmar esos papeles, tomar el primer vuelo que la llevara a Kioto para buscarlo a él, a los Onni, pero si lo hace no habrá vuelta atrás e Ito… quien sabe que estará pensando en estos momentos.

En todo el día Megumi no ha dejado de pensar en esa frase de una viejísima novela inglesa que decía "I believe I have seen hell and it's white, it's snow-white"



Críticas, sugerencias, comentarios…son bien recibidos XD

si tardo de mas, pueden jalar las orejas a la autora en El país de Agni

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