CAPITULO 30

SANGRIENTAMENTE SIMÉTRICO

Las sombras de la noche caían sobre el valle del fin. La luna llena resaltaba a lo lejos de la batalla, las nubes negras llenaban de relámpagos el cielo sobre los combatientes y los estruendos parecían anunciar el final de los tiempos. Cosa que lamentablemente para muchos, estaba a punto de concretarse.

Sasuke, Itachi y Danzou se juntaron en el centro del canal que se había formado por la devastadora técnica anterior de Madara. ¿Por qué? ¿Por qué estaban frente a Uchiha Madara ahora? La técnica de los Yamanaka debía darle un control parcial a Naruto dentro de ese cuerpo. O en el más humilde de los casos dejar semi—dormido al enemigo para recibir el Kirin final. ¿Por qué ahora enfrentaban a Madara? ¿Acaso antes era solo Naruto? ¿Por qué Naruto querría destruir el mundo? ¿Qué lo había hecho cambiar tanto?

—Cuantas preguntas rondan por sus gestos. –Anunció con seriedad mortal el pelirrojo de brazos cruzados— cuantas preguntas….y sin embargo la derrota es un hecho que no podrán cambiar. –Itachi realizó sellos a máxima velocidad y soltó un poderoso soplido que se erigió en una bola de fuego directo a Madara— Pero van a resistirse al parecer…—Madara estiró su mano derecha y todo el fuego fue tragado por la palma convirtiéndose en una pequeña llama azul. — al menos….lo harán más entretenido. –cerró el puño y la llama se extinguió en su mano.

— ¡Libera a Naruto! –Gritó furioso Sasuke— ¡Déjalo libre, que es su cuerpo!

—Corrección niño…—señaló impasible el pelirrojo— este es…nuestro cuerpo. Porque ambos somos uno, desde el principio de la era ninja. Ambos somos partes del mismo sujeto que vino a cambiar la humanidad. No existe….Naruto Uzumaki…no existe Madara Uchiha. Solo un nombre, solo Rikudō Sennin. El sabio de los seis caminos.

Alrededor de Madara todo comenzó a transformarse. Surgió agua de un agujero que se formó en el terreno y como una cinta fina se paseó el líquido alrededor de su invocador. Del otro lado una cinta de fuego comenzó a bailar al compás que exigía el pelirrojo. También un pequeño pero perfectamente controlado rayo descendió formando una tercera cinta. Del aire mismo se formó la cuarta y de la tierra surgió otra más. Las cinco cintas de elementos giraban como una especie de hélice alrededor de su manipulador mientras, a unos 50 metros, los hermanos Uchiha y Danzou Shimura sentían estremecer sus corazones por esa muestra cabal de control frente a ellos. ¿Acaso valía la pena combatir? ¿Podrían siquiera incomodar a un sujeto que manipulaba de esa manera tan extraordinaria su entorno?

—Todo ninja tiene afinidad máxima con un elemento…—dijo moviendo su mano izquierda como si acariciara a una persona invisible, mientras las 5 cintas giraban alrededor de su cuerpo— también pueden….con practica y control, manipular otros más, aunque en menor medida. Pero los 5 elementos básicos son como los colores primarios del chakra. Mezclándolos, se obtiene mucho más. Sin embargo, son 7 en realidad, tierra, fuego, agua, viento, rayo. Y los menos conocidos….Ying y Yang. Luz y oscuridad. Poder espiritual, y poder físico.

Mientras Madara parecía ensoñado con el poder que lo rodeaba, sus rivales atendían al frente pero planeaban por detrás:

—debemos hacer algo…—apuntó Danzou— me quedan pocos ojos para Izanagi.

—te cortas a ti mismo el brazo y cuando se regenere, volverán a estar abiertos. –Indicó Itachi apenas— te cubriremos mientras tanto.

— ¿y quien los cubrirá a ustedes? –Respondió el ex–líder de Raíz— sugiero que ataquemos frontal y brutalmente. Si no podemos con sus técnicas, no debemos dejar que las use para empezar.

—Mi chakra está casi agotado…—señaló Sasuke jadeando— pero el parece haber estado jugando con nosotros anteriormente. ¿Cómo sobrepasar una defensa que lo absorbe todo?

—Debe tener un límite…—razonó abiertamente Itachi— la técnica de absorción que tiene el Rinnengan y este elemento oscuridad pueden ser parte de lo mismo. Si logramos atacar continuamente, tal vez…

—lo que nos deja con mi problema de chakra, —argumentó Sasuke clavando su espada Kusanagi en el suelo frente a él— además deberé mantener activo Sunsanoo por que dudo mucho que no nos ataque mientras tanto.

—Tengo una idea…—dijo Itachi mirando a Danzou— separados somos presa fácil. Pero juntos, podemos ser un rival más duro. Esto es lo haremos…

Itachi habló cubriendo sus labios con una mano para evitar que su rival leyera el plan. Segundos después fue Danzou quien aportó otro dato que hasta el momento no habían notado entre los discursos de poder en el pelirrojo.

—Kabuto no se ha regenerado…—indicó con un dedo Danzou mirando frente a ellos los papeles que supieron ser Kabuto hace segundos— ¿Cómo pudo destruir el Edo Tensei con esas llamas azules?

—oscuridad, mi cadavérico amigo…—interrumpió la pregunta Madara para contestarla— el jutsu de resurrección impura utiliza una base de Yang. Simplemente esa base fue "manipulada" desde adentro. Además, ese traidor a todas las causas, no merece ni estar presente ante el poder de un dios.

—Ya antes fuiste un dios Madara…—le provocó Itachi posicionándose cuatro pasos por detrás de Sasuke— y terminaste sellado en ese cuerpo. –observó alrededor y notó que las invocaciones del Rinnengan habían desaparecido de la vista. El Baku de Danzou y la cobra manda estaba carbonizadas detrás de ellos.

—No parecen entenderlo…—sonrió soberbio Madara— adelante con sus ataques entonces, quiero hacer memoria de mi poder.

Danzou también se ubicó detrás de Sasuke, y haciendo sellos invocó otro demonio Baku apareciendo detrás de Sasuke. Esta criatura parecía un perro, pero sus fauces eran alargadas como un cocodrilo. De tamaño no mayor a un buey y con patas como tigre. El ninja invocador le ordenó increíblemente que absorbiera a Itachi que estaba junto a él. La criatura no dudó un segundo, y comenzó a aspirar el chakra drenándolo mientras el Uchiha mayor no se movía de su posición. Danzou estiró su mano derecha y la colocó en la espalda de Sasuke. El joven moreno comenzó a recibir una recarga constante de chakra de sus dos invocaciones. Ahora podía usar sus técnicas de rayo o fuego sin medirse en los límites.

—Necesito tiempo para usar Kirin…—pensó Sasuke mientras un aura color gris le rodeaba el cuerpo— así que voy a entretenerlo con diversas técnicas. –Haciendo sellos— KATON, JUTSU DRAGON DE FUEGO. –Enseguida siguió haciendo sellos— KATON, TORNADO DE LLAMAS.

El dragón de fuego embistió rabioso contra Madara que sin embargo, no se movió de su lugar. Iba a absorberlo como las demás técnicas pero al notar que Sasuke había lanzado un segundo jutsu, una suave sonrisa se le escurrió perverso. Mientras tanto Sasuke comenzó a acumular chakra para llamar a los relámpagos y seguir atacando a pesar del humo reinante en el frente. El tornado de fuego avanzó sobre la zona donde había impactado el dragón y también terminó por abrasar todo el lugar.

—Nii-san, Danzou…—gritó Sasuke enardecido— estén atentos al frente. –un rayo bajó y Sasuke comenzó a domarlo en su cuerpo para lanzarlo hacia adelante.

Cuando Itachi y Danzou miraron entre el humo y las llamas, encontraron algo que no esperaban. Una especie de muro rectangular con una ligera curvatura hacia afuera. El muro estaba hecho completamente de hierro sólido, apenas enrojecido por los dos ataques de fuego, aunque ni una mella se veía de daño en su cubierta. Del otro lado de esa defensa, Madara con las manos extendidas susurró:

—Aun no lo entienden…JITON, (elemento magnético) JUTSU MURO DE HIERRO.


—Naruto-san….—preguntó Kurenai cuando apenas se sentaron alrededor de su mesa para hablar— ¿Cómo puede estar aquí presente, cuando se supone que pelea en el valle del fin?

La pregunta era válida porque el mismo Naruto había entregado ese dato a las mujeres presentes. El comedor estaba apenas iluminado, los ánimos y las sospechas enturbiaban cualquier charla. Kurenai trataba de mantenerse neutral y pensar con cabeza fría. Pero de un lado veía a su ex—sensei Jounnin a quien quería y respetaba mucho. Teniendo como rival a Uzumaki Naruto y a su mejor amiga Anko. Así que resultaba muy difícil pensar en ser imparcial. El rubio no pareció emocionado y simple como si se tratara de una copia o jutsu de remplazo común, decidió aclararlo:

—Se llama jutsu de duplicado…—indicó el joven bebiendo su té serenamente— solo existe un ninja en la historia que lo pudo hacer además del sabio de seis caminos. Fue conocido como Mu, Nadaime Tsuchikage. Básicamente implica que puedo duplicarme de manera perfecta. Soy más que un clon, aunque divido mis poderes y virtudes al hacerlo.

— ¿cómo obtuviste ese jutsu? –Preguntó impasible Yuriko estudiándolo

—lo estudié de su fuente…—sonrió apenas el Uzumaki— en el pergamino de la técnicas prohibidas de Iwagakure. (Aunque en realidad, fue más como un… "repaso" de lo que hace mucho tiempo sabía hacer).

Todas las mujeres se le quedaron viendo con mucha sorpresa. ¿Dijo el pergamino secreto de Iwa? ¿Cómo lo obtuvo? ¿Cómo pudo dominar una técnica prohibida con tanta facilidad? Yuriko lo veía directamente a los ojos, ella no era una kunoichi experta en rastreo ciertamente, pero le sorprendía el manejo del chakra que ese muchacho tenia. Yuriko Yamanaka no tenía una sola manera de obtener el control en la mente de sus rivales. Sus Genjutsus era de una variación que abarcaba penetrar los sentidos del oponente en variadas facetas. Podía usar su perfume, sus ojos, su voz o sonidos de una canción como si fuera una sirena. También podía hacer ilusiones mediante el contacto físico. Pero este muchacho, a pesar de la juventud que exhibía, no parecía estar mintiendo ni nervioso por estar en medio de varias kunoichi que representaban una aldea por destruir. Yuriko miró de lado a su estudiante Kurenai, la veía algo incomoda y nada segura con ese joven en el comedor.

—Solo por Kure-chan que he consentido esta reunión…—dijo sería Yuriko y caminando hacia la mesa tomó una silla sentándose delicadamente frente a Naruto— pero tendrás que satisfacer mis preguntas, sino quieres tener un final corto de esta locura.

— ¿locura? – Se cruzó de brazos Naruto lentamente— ¿es una locura evitar la muerte de miles de personas? ¿Es locura anticipar una guerra que nos destruiría a todos? Como Shinobi, cumplimos nuestras misiones sin importar los costos o los daños. Pero la vida de nuestra familia es vital, es única, es invaluable. ¿Sacrificaría a toda su familia por esta aldea? ¿Lo haría a conciencia que años después, de cualquier forma Konoha dejara de existir?

—estas a 15 segundos de convertirte en mi enemigo….—indicó neutralmente la mujer Yamanaka— mi hija ha quedado dormida en la habitación y nada impedirá que te convierta en un cascaron vacío si no me convences en las razones de todo este desastre.

— ¿lo haces por Konoha? –preguntó Anko a Yuriko mientras estaba de brazos cruzados y apoyada en una pared detrás de Naruto

—lo hago por mi hija, —aclaró Yuriko— él la violó, o al menos eso dijo mi esposo. Y por lo tanto merece…

— ¿lo harías todo por tu hija verdad? –Sonrió Naruto complacido por la actitud de esa mujer— tu quemarías esta aldea hasta los cimientos tan solo por salvar a Ino. Ella es tu personita valiosa, la que te enseño a querer.

—he matado por esta aldea, he robado, he espiado y también he perdido muchos compañeros por Konoha. –Declaró Yuriko impasible— un niño como tú no puede comprender, las cosas que tuve que hacer para cumplir mis misiones. Y sin embargo…haría algo mucho peor por mantener a Ino completamente a salvo.

—Muy por el contrario Yuriko-san…—él la miró directamente a los ojos firme— puedo comprenderla mucho mejor que cualquiera en esta villa. Usted no tenía nada, a pesar de contar con una familia no tenía esa persona especial. Yo he luchado, he sobrevivido a miles de batallas y desgracias completamente solo. Pero cuando por fin encontré a mi familia, al clan Uzumaki que debió ser parte de mí como ellos eran parte de mis ancestros….descubro que la aldea de la hoja fue la causante del exterminio de mi clan. ¿Qué hubiera hecho usted de enterarse que yo asesiné a su hija?

Yuriko había recibido el día anterior, todo lo que Anko sabía sobre los Uzumaki. Sabía que Naruto quería venganza por su clan, pero aun así, la idea de matar costara lo que costara al hombre que violo a su única hija se le hacía completamente vital. Casi tanto como respirar.

—Está furiosa por lo que le hice a Ino…—aclaró Naruto apenas— quiere matarme, quiere hacerme sufrir por haber lastimado a tu hija. Pero si lo mira desde mi perspectiva…yo debería haberla violado y luego asesinado. Debería haber visitado las mansiones del clan Yamanaka, haber rodeado el lugar con mis clones y luego de violar y desgarrar a todas las mujeres como perras, podría haber quemado a todo su clan como el montón de traidores que son.

Yuriko ni siquiera emitió gesto por esa amenaza, no le tenía miedo, ella estaba entrenada para no temer a nadie bajo ninguna circunstancia. Pero también estaba preparada para anticipar los movimientos mentales de sus oponentes. Si Naruto la creía débil, se encontraría con una gran sorpresa.

—entonces supongo que deberemos decidirlo de la manera desagradable…—se puso de pie lentamente a lo que Naruto también se paró del otro lado como señal de alerta— no importa quién eres o cuantas habilidades tengas. Por mi hija….juro que te mataré.

— ¿y luego qué? —La pregunta surgió de Anko que ni se había movido tras Naruto— digamos que Yuriko-san tiene éxito. Digamos ahora, que nos mata a Naruto y a mí esta noche. ¿Cómo protegerán a sus hijos de la guerra que Daimyō tiene planeada para Konoha? ¿Qué dices Kurenai?

El punto más importante había llegado a la mesa. Sin contar las venganzas personales, sin contar violaciones, asesinatos, masacres o futuros ajustes de cuentas. Había una guerra que se acercaba a barrer con todos. Niños, ancianos, jóvenes y adultos. No solo los Yamanaka serían eliminados, sino Yuriko, Ino, su bebe todavía no nacido y todos los amigos de la villa.

—No hay garantía de esa guerra…—señalo Yuriko

—Si la hay, hace tiempo antes de retornar a esta aldea, recibí una premonición de una sacerdotisa. Fui directamente para investigar al hombre más poderoso e influyente de los 5 países. Y finalmente utilice mis habilidades para entrar a la mente de sus hombres de confianza y saber los planes de nuestro señor del fuego. –Argumentó Naruto— el muy desgraciado planea deshacerse de todos los ninjas del mundo porque tuvo miedo de que surgiera otro Madara y termine asesinado.

—y eso que tiene que ver con destruir Konoha. —Respondió la rubia— ¿acaso no deberías estar del lado del feudal? Después de todo quiere lo mismo que tú.

—No quiere lo mismo. Daimyō quiere asesinar todo vestigio del arte ninja. Sabe que un niño de familia Shinobi tiene mas poder que 20 soldados fieles a él. Formar un ejército, apoyarlo con ninjas de Konoha, conquistar los países elementales. Aplastar las villas extranjeras.

—usar a Konoha mas su ejército para conquistar todas las tierras. –Apuntaló Anko— hasta el momento que solo esta villa quede en pie.

—y serían el último vestigio Shinobi del mundo. –Finalizó Naruto— luego un ataque conjunto del ejercito del fuego con los Samurái, terminaría con la propia Konoha poniendo fin a la era ninja.

— ¿Entonces, a que has venido sino a destruir la villa? –Preguntó Yuriko pensativa

—Vine por mi familia particularmente, y más en general por todo aquel que quiera trasladarse a la última villa Shinobi del mundo, donde podrán continuar sus actividades o retirarse a la vida civil sin temor a represarías de feudales, emperadores o demás generales que quieran guerra.

— ¿Por qué a mi hija? –Volvió a interrogar Yuriko— podrías haber elegido mujeres civiles de familia que no entregarían problemas.

—porque los civiles no serán exterminados por el feudal si hay paz. Solo los ninjas en un principio. Pero sabe que una guerra de guerrillas sería la opción militar de los Shinobi ante un ejército superior. ¿Quién pagara las consecuencias de la resistencia?

—Por eso ha tomado el poder de los clanes ninja, sus herederas, sus futuros hijos. Además de los pergaminos de técnicas secretas. Para evitar que los ninjas utilicen jutsus prohibidos movidos por la desesperación. –complementó Anko seriamente.

—En lugar de unirte a uno de los bandos…—susurró Kurenai masticando la idea— desarmaste a los ninja para evitar que hubiera una resistencia. Eso pone a salvo a los civiles.

—los ninjas pelearían aun en total desventaja. – se sumó al análisis Yuriko entendiendo— las ordenes y la seguridad de sus familias los obligarían a presentar batalla. Sus propios instintos los llevarían a la muerte. El camino Shinobi, los incitara a destruirse a sí mismos.

Yuriko quedó en silencio, parecía que pensaba profundamente en algo. Pero Naruto sonreía porque sabía que estaba lanzando uno tras otro sus Genjutsus para atraparlo.

—No puede entrar a mi mente Yuriko-san…—dijo apenas el rubio dando por finalizada la charla y yendo a ver a Ino que dormía en el cuarto— mientras el modo ermitaño está activo, nadie puede escarbar en mi mente. Y créame que por mucho tiempo he comprobado la efectividad de este concepto.

Anko sonrió perversa, Naruto sabía cómo llevar una charla neutral sin su Rinnengan. Por ahora Yuriko parecía esperar para ver. Tal vez en algún futuro no muy lejano intentaría asesinar a Naruto. Pero por ahora, tenía que confirmar cuanta gente estaba involucrada en los planes del Uzumaki y cuáles eran las consecuencias de que sus palabras apocalípticas sean la pura verdad. Estaba segura que Kurenai no intervendría poniéndose en su contra, pero Anko Mitarashi la vigilaba con esa mirada serpentina que prometía captar todos sus movimientos. Tenía que tener cuidado, Ino podía aun tener un destino peor que una violación aparente.

—Tengo una duda Anko…—señaló ante el silencio de las demás mujeres Kurenai— si Naruto-san es tan poderoso… ¿por qué no derrota el mismo a todo ese ejército para salvar a los civiles y ninjas por igual?

Yuriko pensó que la interrogante era razonable, incluso exponía una posible debilidad del supuestamente invencible Naruto. Pero Anko, más inmiscuida en los asuntos del rubio respondía filosa, tal cual su costumbre:

—puede que Naruto-kun no quiera masacrar a todas las aldeas como lo hicieron con su clan hace tiempo. Ku ku ku –siseó relamiéndose— pero salvar a los civiles no significa dejar de castigar a los ninja por la traición. Como yo lo veo, 5 aldeas ninja se unieron para destruir a los Uzumaki. Y esas mismas 5, se unirán para darle nueva vida a la aldea del remolino, mueran quienes mueran en el proceso. ¿Sangrientamente simétrico, cierto?, ku ku ku.

Mientras Anko lograba erizar la piel de las interlocutoras con sus cometarios en el comedor, Naruto ingresó al cuarto justo a tiempo para ver despertar a Ino. Le sonrió apenas, y se sentó en un costado de la cama acariciándole apenas el rostro.

— ¿Cómo te sientes?

—Ya tuvimos esta charla y me quede dormida…—sonrió apenas Ino— ¿fuiste tú, o fue Ka-san?

Naruto sonrió devolviendo el gesto y respondió que había sido su madre Yuriko quien la había dormido con Genjutsu aprovechando la debilidad de la joven. Ellos tenían que tener una charla a solas, y hasta una pelea tal vez, así que la joven madre no debía estar presente, ni despierta de preferencia.

—Todo estará bien Ino-chan…—sonrió Naruto acariciándole el rostro a la recostada fémina— tu madre solo quiere protegerte y cree que soy el enemigo. Lo que ella no sabe, es que no puedo ni pensar en lastimar a un Uzumaki. Y tú, tienes a uno de los míos en tu vientre. Eso te hace Uzumaki también, eso te pone bajo mi completa protección.

Yuriko no ingresó al cuarto pero desde el pasillo lo escuchó todo. Anko estaba parada junto a ella mientras que Kurenai estaba dos pasos detrás. Las mujeres reflexionaron las palabras y cada una sentía cosas similares. Yuriko pensó que Naruto no era muy diferente de ella misma en el aspecto de proteger o destruir lo que fuera con tal de salvar a sus personas valiosas. Además parecía ser Ino alguien importante para ambos y eso los hacia aliados por el momento. Yuriko no podía olvidar el daño a Ino, pero si Naruto tenía razón sobre el futuro, tampoco podría protegerla de esas guerras. Tenía que tomar el control y poner distancia del peligro a su joven hija embarazada. Naruto parecía ser aliado momentáneo, lo demás estaría por arreglarse en un futuro.

Anko sonrió a Kurenai que comprendió los cambios gestuales de su sensei Yuriko. Parecía el inicio de una especie de acuerdo parcial. Ahora la decisión recaía en Kurenai sobre su propio retoño que dormía en su cuarto, y tenía un futuro peligroso como heredero de los Sarutobi. Había que decidir, Anko y Naruto se iban, muy posiblemente Ino y por añadidura también Yuriko que la seguiría. Kurenai debía decidir, el tiempo era precioso.


—¡es un muro de hierro! –Exclamó anonadado Danzou— solo el tercer Kazekage podía hacer eso.

—Dudo que sea un Genjutsu…—dijo fríamente Itachi— empiezo a comprender esta perorata del poder de un dios que soltó Madara.

— ¡Necesito más tiempo! –Se concentraba Sasuke cargando más y más poder en su cuerpo— no puedo soltar Kirin sin tener más…

— ¡si nos movemos de aquí, dejaras de tener chakra infinito Sasuke! –Anunció Danzou— y si no lo hacemos…

El muro de hierro comenzó a vibrar causando un ligero temblor en la tierra circundante. Sasuke seguía en lo suyo mientras Itachi y Danzou se preparaban para defender la posición según Madara intentara algo. El muro comenzó a elevarse lentamente como levitando y se divido en tres cuadrados perfectamente cortados. Las planchas de hierro se elevaron muy alto y recibieron algunas descargas de relámpagos que se movían por las nubes.

—Directamente del pergamino secreto de la arena…—anunció Madara con ambas manos como si sostuviera un techo sobre el— JITON, LLUVIA LANZAS DE HIERRO.

Sasuke seguía mirando a su rival delante, y aprovechó que todo el frente estaba descubierto del muro para soltar los rayos que acumulaba directo contra Madara. El pelirrojo bajó sus manos y desde el suelo surgió una bruma azul que comenzó a rodearlo parcialmente. Sin embargo, el rayo de Sasuke golpeó en Madara antes que la defensa del Sunsanoo se completara y causó una gran explosión en todo el lugar. No hubo tiempo ni de festejar por que el cielo se vino abajo para los Uchiha. Los tres bloques electrificados explotaron en cientos de lanzas compuestas en hierro, que bombardearon a Itachi, Sasuke y Danzou.

Ahora el panorama estaba dividido en dos matas de humo negro que cubrían a los contendientes. No duró mucho, el viento de lado despejó la zona y se pudo apreciar como Itachi había levantado el Sunsanoo cubriendo a Sasuke mientras que todo el lugar estaba erizado de lanzas como un cojín con alfileres. Sunsanoo había resistido de milagro. Sasuke sin embargo tenía una lanza fina clavada en su brazo izquierdo y otra en su muslo derecho. Itachi y Danzou habían recibido unas 12 a 15 lanzas que los tenían estaqueados al lugar. El Baku fue protegido por Danzou con Izanagi, y enseguida utilizó el mismo truco para evitar que las heridas de Sasuke fueran realidad. Todo había costado demasiado, pero al menos Madara no había salido ileso pese al impresionante jutsu.

—Es imposible…—susurró Sasuke mirando al frente donde debía estar el enemigo casi muerto.

Madara se puso de pie lentamente, había sido expulsado algunos metros hacia atrás por el ataque sorprendido por la rapidez con la que Sasuke había contragolpeado. Sin embargo el espíritu de Sunsanoo había absorbido la mitad del golpe. Su brazo derecho colgaba sangrando y tenía un agujero en la armadura del remolino con su correspondiente herida sangrando adentro. Se concentró levemente y usó el poder de regeneración complementando el Mokuton con chakra del Kyuubi. Se puso de pie finalmente, casi recuperado al instante.

Maldito seas Naruto…—pensó Madara— siento que te me resistes desde el interior y me haces más lento. Voy a matarlos a todos no importando tus planes de tonto pacifismo. No seré derrotado, ya nunca más fingiré una derrota.

—no vas a derrotarnos Madara…—dijo Sasuke activando su propio Sunsanoo y tomando la espada Kusanagi que estaba clavada junto a él— desde ahora conocerás el poder de mi Sunsanoo.

Itachi sonrió y también activo su espíritu pero esta vez se cubría a sí mismo. El Sunsanoo de Sasuke formó una impresionante ballesta más grande que la de siempre. Y se dispuso a dispararle a Madara aun rodeado por las lanzas de hierro que constituían una primera defensa en la mano a mano. Itachi no se movió de su lugar porque no podía rodeado de hierro, hasta que salto sobre las lanzas parándose sobre dos de ellas y quedando elevado a un costado de su hermano. Mientras tanto los Uchiha plantaban cara al enemigo, Danzou se tomó el trabajo de expulsar su invocación Baku y desclavar algunas lanzas de hierro para imbuirlas con Fūton y complementar los futuros ataques.

No se rendirían, ni aun enfrentando a un dios.


Unos 200 metros más allá en el destruido bosque. Muchos ninjas habían pagado con su vida la falta de reflejos al grito de Kakashi. Algunos escuadrones de defensa habían salvado sus cuerpos por estar en los flancos del campamento. Los médicos pudieron eludir la muerte por haber estado más lejos de la zona del impacto y Kakashi lo hizo gracias al Sharingan. Pero de los Yamanaka no había quedado uno con vida.

El equipo médico de Sakura se repartió entre la zona de escombros y arboles tumbados, tratando de curar a los caídos que aun respiraban. La pelirosa solo supervisaba a sus hombres mientras trataban de entender que había sucedido en tan solo un par de segundos. Pero ella se veía ausente, silenciosa y taciturna. Mientras los cuerpos tirados por doquier entregaban un espectáculo devastador para el supuesto plan que había funcionado.

— ¡Que ha pasado! –Gritó uno de los líderes de equipo alterado— ¡¿Acaso no ha funcionado el Genjutsu?!

—Eso no importa ahora, —dijo Shibi Aburame quien cuidaba al medico que atendía a Chouza tirado a pocos metros— ahora debemos rearmar los equipos para…

— ¿Para hacer qué? –Interrumpió un Shinobi nervioso— ¿acaso no vieron lo que Madara hizo con un solo ataque? Lo único que nos queda es retroceder a Konoha y planear un contra ataque mas conjunto.

— ¿y arriesgarnos a que adeptos de Naruto nos pongan entre dos fuegos? –preguntó Shibi seriamente mientras sus hombres creaban un perímetro alrededor de los heridos.

— ¿Qué nos queda sino? –Añadió un Shinobi de entre los Akimichi— los números deberán estar inmensamente a nuestro favor si queremos detener a este sujeto. Incluso podemos pedir asistencia a otras aldeas.

—es posible….—señaló Kakashi desde lejos mientras recorría la zona cansino, y sabiendo que no existía a quien pedirle nada por causa de los viajes de Naruto— la retirada es lo primordial ahora para no perder mas elementos. Sasuke deberá encargarse de darnos tiempo.

— ¡Hokage-sama! –gritó uno de los rastreadores a lo lejos entre los arboles quemados— ¡Tiene que venir a ver esto!

Kakashi, Shibi y Shino además de varios ninjas que estaban en condiciones de moverse fueron como impulsados hacia ese grito. Todos fueron muy alertados como si la solución de todos los problemas estuviera allí, en medio de toda la confusión. Cuando los hombres se abalanzaron sobre la zona donde el rastreador los llamaba, lo vieron de rodillas junto a un cuerpo. Increíblemente era alguien no esperado, el cadáver de alguien que no debía estar allí.

No tuvieron tiempo de razonar los ¿Cómo? O los ¿por qué? Los gritos desde el perímetro del campamento alertaron que una batalla comenzaba a gestarse. Tres enormes arboles se partieron en astillas por el flanco derecho, una bestia gris de cuatro patas que tenia todo el aspecto de un rinoceronte embistió a dos Akimichi que usaron sus jutsu para agrandar sus cuerpos y detenerlo. La criatura tenía los ojos del Rinnengan y arrastro a los dos Shinobi rivales durante 40 metros hasta que lograron detener su marcha.

Los ninjas se alinearon para atacar a la criatura que yacía apresada por los Akimichi defensores, pero no era la única que atacaba. Los perros de invocación y el enorme pájaro aparecieron en escena, todos enviados para acabar los estorbos lejanos que Madara no quería inmiscuidos en su batalla con los Uchiha.

Pero Kakashi no se movió de su lugar, dejo a los ninjas enfrentar al enemigo y creo un clon como señuelo para que no notaran rápidamente que había huido. Se retiro por los bosques de regreso a Konoha. Si Naruto había sido dominado por Madara nada más podría hacerse. Si Naruto aun mantenía el control de la situación, no necesitaba ayuda de nadie. Como fuera, un pequeño sapo había aparecido antes de la irrupción del rinoceronte y anunciado al ninja copia que se retirara a Konoha. Si Naruto lo llamaba a retirarse, algún plan debía tener.


El salón del clan Inuzuka estaba ocupado por todas las mujeres incluidas en el plan de "nueva generación Uzumaki" impulsado hace meses por los consejeros antiguos Homura y Koharu. Narutohabía estado esperando la reunión por apenas una hora y ya todas las implicadas estaban ansiosas por saber que sería el paso siguiente. Tsume había tenido muchas discusiones con su hija Hana y había revelado a Kiba, su otro vástago, todo el plan que había involucrado a Naruto. Kiba estaba furioso con el Uzumaki. No solo se había quedado con Hinata sino que había embarazado a su hermana mayor y a muchas de las hembras de su familia. Sin embargo, según Tsume todo había sido culpa de los consejeros que buscaban un nuevo niño para portar al demonio Kyuubi. Naruto sabía que había mucha controversia por los intereses cruzados, así que solo se limitó a lo que había venido. No podía salvar a más gente que la estuviera dispuesta a viajar por propia voluntad.

—No voy a arriesgar a mi familia en una travesía peligrosa. –anunció la matriarca del clan.

—No es una decisión que me interese Tsume-sama….—sonrió Naruto apenas— usted como líder de su familia sabrá exactamente a que atenerse cuando la guerra toque a sus puertas. Yo solamente estoy aquí por mi familia.

—los bebes no te pertenecen…—señaló una mujer anciana que parecía consejera de Tsume— nuestro clan tiene a sus madres, y en esta familia las hembras tienen el dominio de la manada.

—los bebes son de sangre Uzumaki, —indicó con gesto neutral Naruto— no puedo permanecer en Konoha para protegerlos de la guerra. Por lógica deberán viajar conmigo y la familia para que entre todos podamos guardarlos de las batallas.

—¿Entre….todos? –se preguntaron los que oían la discusión atentamente.

Naruto observó que había dado en la tecla sin querer. Cada familia tenía sus virtudes, sus formas y defectos. También sus ambiciones y las cosas que los hacían respetar a personas ajenas. Era cuestión de saber que era lo que mas respetaría un Inuzuka.

—el clan Inuzuka no es el único que estoy visitando en este momento. –continuó Naruto tratando de explorar mas el terreno descubierto— una parte de los Aburame, una de los Yamanaka, el clan Hyuuga y también la totalidad de 8 clanes menores vendrán conmigo. Calculo además que el 80 % de los Cazadores ANBU estarán en el viaje.

Ese fue un golpe demoledor. Los ANBU constituían lo mejor de lo mejor en cada clan. Formaban parte de las familias aun, pero desarraigados solían decidir por si mismos. No estaban atados a los líderes de familia, no más que a Konoha por lo menos. Pero aquí Naruto les decía que prácticamente todos los ANBU lo secundaban, y casi todos significaba no menos de 500 elementos.

—y si me niego de todas formas, ¿que harías? –se cruzó de brazos Tsume que tozuda intentaba medir las reacciones de Naruto.

El hombre sonrió divertido, no podía negar que justo así le gustaban las mujeres. Duras de carácter, ásperas de modales y que no aflojaban ni bajo el agua. Tsume le agradaba, era una buena líder, una buena maestra para la futura familia Uzumaki. Tarde o temprano ella misma lo iba a descubrir.

—reitero que mi oferta es extensiva a todo el clan Inuzuka. Hombres, mujeres y niños. Mi relación con las mujeres embarazadas no tiene que ver en la oferta. Si no aceptan viajar junto a mi, les daré las gracias por escucharme y me marchare con mis compañeras rumbo a la aldea del remolino. Allí me esperan lo que antes fue Suna, Kumo, Kiri y unas 5 aldeas menores más. La nación del remolino ya es un hecho, solo intento poner a este clan bajo nuestra protección. La decisión sin embargo es toda de ustedes.

Y dejando estas duras palabras de definición, se puso de pie marchándose del salón donde todos estaban reunidos escuchando. Las líderes de familia se miraban sin entender casi nada. Era difícil comprender una guerra que todavía no sucedía y tampoco a un hombre que había reunido a 3 de las mas grandes villas Shinobi en un solo punto. Además sin hacer números, también se llevaría media aldea de la hoja en su viaje, lo cual convertía al país del remolino en la fuerza Shinobi más poderosa de la historia. Ni más, ni menos. La villa más poderosa, contando con la protección del Jinchūriki no Kyuubi. El padre de los Uzumaki, el mas poderoso ser desde los tiempos antiguos del Rikudō Sennin.


En la mansión principal del clan Hyuuga, Naruto había desarrollado la misma historia que en todos los lugares que sus clones habían visitado. El lugar estaba poblado por absolutamente todos los cabeza de familia sumados a los principales familiares de profesión Shinobi. Todos los integrantes del clan Hyuuga con herencia de Byakugan, salvo escasas excepciones estaban presentes. Naruto había hablado sobre la guerra, sobre los planes del feudal y también sobre la posibilidad que Uzugakure les brindaba a todos los ninja y sus familias para estar a salvo.

La idea de abandonar Konoha no era aceptada por la mayoría. Solo las princesas y todas las mujeres embarazadas de Naruto tenían la voluntad de aceptar el peligroso viaje. También sus familiares más cercanos y los empleados que le servían voluntariamente desde el cambio de mando en el clan. Por ley y liderazgo, Hinata y Hanabi tenían la potestad de decidir ellas mismas los destinos de todos. Aunque la idea de abandonar sus tierras era absurda e inaceptable para muchos, la palabra de las líderes lo sería todo. Al menos ese era el pensamiento de Naruto en general.

Neji Hyuuga sentía su estomago revolverse violentamente. Miraba a Naruto y una fuerza extraña se apoderaba de su ánimo. Era similar al odio, al rechazo por algo repugnante, pero no podía precisar por que Naruto le representaba eso. No lo recordaba simplemente. Neji miraba a su alrededor y notaba la resistencia de muchos, nadie tenia media intención de cambiar de hogar. Pero las palabras que portaba peso de ley universal, las tenían las jóvenes princesas. Neji veía a sus dos líderes, sus primas y las mujeres que más deseaba proteger junto a su prometida Tenten, y sabía que Naruto las tenia comiendo de su mano. Hinata no podía despegar su dulce mirada del rubio sentado cerca. Mientras que Hanabi más pensativa tenía su bello y delicado rostro surcado de preocupación. Había algo que esa joven líder tenia en mente casi desde que la reunión comenzó, y su mirada paseaba fugazmente sobre muchas de las mujeres embarazadas del salón.

Naruto terminó de hablar sobre su propuesta dejando la palabra a las princesas, fue cuando Hinata salió de la ensoñación que portaba casi desde el inicio. Cabeceó apenas confundida y declaró:

—Usualmente en este clan, — se puso de pie con dificultad y lentamente— las decisiones sobre la vida y muerte eran tomadas por el líder o sus consejeros ancianos sin pensar más que su propia versión del bien mayor. Confió en Naruto-kun, hemos sufrido traiciones muy dolorosas en el seno de nuestra familia y siempre nos ha apoyado. Hokage-sama también nos brindó el apoyo, pero pocos saben que esto fue por expreso pedido de Naruto-kun. Le debemos mucho, ahora sin embargo creo, le deberemos aun más.

—No me deben absolutamente nada…—sonrió Naruto— solo vine a proponerles un asilo para su clan en la aldea que los cobijara sin percance. El clan Hyuuga ha cambiado mucho gracias a sus nuevas líderes, en la aldea del remolino ese cambio es más grande aun. Tal como aquí, no habrá divisiones de clanes. Todos seremos un gran clan, todos seremos una familia.

Hubo murmullo entre los presentes, parecía que Hinata estaba de acuerdo con el viaje, aunque Hanabi se la veía muy pensativa.

—tengo algunas dudas que puedo manifestarlas aquí mismo…—señaló la hermana menor— sé que muchos de mis parientes aquí están pensando de igual forma justo ahora. –Naruto le atendió sonriendo lo cual agrado a la chica— hare la suposición que todo el clan acepta la propuesta, y somos, al menos 250 entre hombre, mujeres y niños. ¿Cómo lograremos trasladar a todo nuestro clan en una travesía de varias semanas hacia el antiguo país del agua? Solo hasta el puerto correspondiente, podemos tardarnos unos 10 días por caminos despejados y vulnerables. Si viajamos contigo, estaríamos desertando. El señor feudal nos mandaría a cazar como animales.

—Lo cierto es que no viajaremos de la forma tradicional…—respondió el Uzumaki mirando al publico de ojos blancos rodeándole— hasta el puerto la travesía durará….aproximadamente una hora.

— ¿Co….mo? –Balbuceó Hanabi apenas— ¿Cómo haremos para llegar en una hora?

—Lo siento…—cabeceó negativamente Naruto— la forma del viaje solo será revelada a aquellas personas que accedan partir por propia voluntad. No habrá presiones de ningún tipo, es una decisión individual y no forzada. Mi objetivo es poner a salvo a las mujeres embarazadas y sus bebés. Los demás, pueden venir si gustan, pero no serán obligados y no son mi prioridad tampoco.

Rato después, Naruto salió del salón dejando al clan Hyuuga discutir el asunto. Tenían cosas por hacer y decidir. Sería mejor darles privacidad para que Hinata y Hanabi se ocuparan del resto. Era cierto que Naruto no forzaría el viaje para nadie, pero las mujeres embarazadas sentirían la irresistible atracción por permanecer cerca de Naruto, las líderes por llevar a su familia y el resto caería por inercia. Narutocalculaba que de 250, al menos 200 viajarían dejando al resto retrasado. Era cuestión de tiempo, todo estaba planeado hacia mucho.

Hinata miró a sus parientes que discutían entre ellos. No muchos confiaban en Naruto luego de la paliza que le propinó a Neji, pero ese resquemor estaba combatido precisamente por el respeto que generaba un Shinobi con ese nivel de poder. Los Hyuuga por historia siempre habían tratado de emparentar con hombres o mujeres poderosas para mejorar la herencia, además las palabras de Hinata habían dejado en claro que el apoyo del Hokage Kakashi había venido por intermedio de Naruto, lo cual indicaba que desaparecería en cuanto fuera declarado traidor. Así mismo, los temores de una represaría por parte de Konoha se habían esfumado al saberse que el método del viaje al país del agua no sería vía terrestre. Si los ANBU salieran a cazarlos por desertores, apenas estarían partiendo cuando todo el clan ya tendría su sede instalada en tierras del antiguo Kiri.

—El clan Hyuuga siempre ha sido fiel a la aldea de la hoja. –Dijo Hanabi seriamente— pero sin embargo debemos admitir que la traición de mi padre nos ha dejado vulnerables políticamente en esta aldea. Sin el apoyo de Hokage-sama, íntimamente ligados con Naruto-kun desde hace meses, seremos rechazados aun no partamos lejos de Konoha.

— ¡Hanabi-sama! ¡Hinata-sama! –elevó la voz uno de los hombres en la primera fila— ¡no podemos confiar en ese hombre! ¡Él dice que Kumo, Suna y Kiri están en su villa! ¡¿Cómo es eso posible?! ¿Acaso Kumo no ha querido robar el Byakugan desde siempre?

—Sin embargo…—reflexionó otro hombre de más lejos levantado la mano— esa es la razón principal que nos impulsaría a ir.

— ¡explícate Hiro! –gritó Neji nervioso

—Si acaso no hubiera una guerra a futuro en nuestra contra…—continuó impasible y frio el Hyuuga— el Daimyō nos enviaría a conquistar tierras de feudales asesinados. Ese es un rumor que nos ha perseguido desde que asumió Hatake Kakashi. El señor del fuego tratara de apropiarse de más terrenos y Konoha será su arma principal.

— ¿Cuál es tu punto Hiro? –Preguntó Hinata aunque sabía adonde se dirigía ese argumento

—la cuestión es…—señaló sereno— en un futuro tendremos que enfrentar a la nueva villa del remolino. Ósea a Uzumaki Naruto, y si lo que él dice es correcto, también a 3 villas Shinobi combinadas.

Konoha contra 3 villas. Eso quedó en la mente de los hombres. Iwa ni siquiera era una opción, jamás se aliaria con Konoha y mucho menos para morir frente a Naruto. Más bien se sumaría al remolino. Estratégicamente Iwa dependía mucho del comercio de los ríos y el mar, que dominados por las flotas de Kiri podía ser bloqueado y obligado a capitular. Técnicamente, Iwa prácticamente estaba en manos de Kiri. Pero la antigua aldea de la neblina nunca tuvo más Shinobi que la roca. Hasta ahora por supuesto, porque fundar Uzugakure servía para generar una fuerza ninja devastadora. Iwagakure iba a caer, se uniría o caería.

Hinata y Hanabi se inclinaron sobre sus sillas para acercarse y susurrar entre ellas. Luego de algunos segundos, momentos que parecieron eternos para muchos Hyuuga que las miraban con expectativa, fue Hanabi quien poniendo de pie habló para todo su clan:

—hace tiempo, cuando mi hermana y yo decidimos tomar el liderazgo conjunto de esta familia, nuestro objetivo fue darles libertad a muchos de nuestros hermanos que sufrían la opresión conocida como Souke y Bouke. En esta ocasión no vamos a ordenar sobre su destino.

—es muy riesgoso viajar, es muy peligroso salir de Konoha y romper los lazos establecidos por nuestros antepasados. –Prosiguió Hinata— pero nosotras pensamos que defender nuestro pasado no es lo que más conviene a nuestro futuro. –Se acarició su vientre levemente y continuó— esto lo hacemos por nuestros hijos, ustedes pueden hacerlo por los suyos.

— ¿Eso qué significa? –preguntó un ninja maduro que estaba sentado casi en el fondo de salón.

—Si algunos conservan la voluntad de quedarse a pesar de las advertencias de Naruto-kun. –Finalizó Hinata— Hanabi y yo misma los liberaremos. Nosotras nos retiraremos de Konoha, quienes queden aquí tendrás que decidir al nuevo líder del clan Hyuuga. Quienes vengan con nosotras, tendrán nuestra protección.

La reunión se llamó a silencio, las princesas dividían las aguas y sin obligar a nadie dejaban la decisión de cada hombre o mujer por su propia casa. Ellas iban a viajar, las mujeres embarazadas iban a viajar, quienes siempre les habían cuidado y acompañado iban a viajar con ellas. Los demás, tenían su propio destino en las manos.


—¡Defensa en perímetro! –ordenó Shibi Aburame ante el ataque de las invocaciones— Shino, tu y yo contra el pájaro, los demás contra las bestias en tierra. ¡Ahora!

Los ninjas obedecieron al instante, el Hokage no parecía reaccionar de ninguna forma y tenían que responder la agresión antes que fuera tarde. Los perros gigantes luchaban furiosos contra nubes de insectos, jutsus de fuego y los manotazos letales de los Akimichi. Todo era caos, confusión y muerte. El pájaro sobrevoló la zona descargando una ráfaga de chakra azul que dio de lleno en el lugar donde 2 de los médicos trataban de atender heridos. Muchos cuerpos fueron cortados como papel, otros salvaron su vida tan solo por estar acostados en el suelo.

—ARTE NINJA, NIEBLA DE PARASITOS

El cuerpo de Shibi explotó en una nube negra se insectos y atrapó a dos canes que saltaban justo sobre Chouza. El chakra les fue absorbido mientras ladraban furiosos e impotentes. Cayeron las invocaciones muertas y la nube se elevó tratando de capturar al resto de las criaturas que rondaban el campamento dejando al pájaro y al rinoceronte para que los demás se encarguen.

Chouza se incorporó con dificultad y pudo observar frente a sí mismo como a escasos metros Sakura era aplastada por la caída del rinoceronte vencido. Dos Akimichi saltaron alto y le cayeron sobre el cuerpo a la criatura usando su chakra para aumentar su peso y así acabarlo.

Todo el ataque de las invocaciones duro apenas 5 minutos, los suficientes para dejar sumidos en el caos cualquier intento de organización y refuerzos a los Uchiha en el frente. Cuando Chouza y Shibi trataron de aunar esfuerzos para contabilizar perdidas, se encontraron con señales muy perturbadoras. De todos los equipos iniciales, solo 4 Shinobi más ellos dos podían aun luchar. El resto se repartía por partes iguales entre muertos, desaparecidos y heridos de gravedad.

Kakashi había desaparecido, de los médicos solo quedaba uno para tratar de curar a los más graves. El cadáver de Sakura no estaba bajo el rinoceronte que desapareció, sino algunos metros más allá, muerta por quemaduras desde el primer ataque de Madara.

— ¿Cómo es posible? –Se preguntó Chouza— yo mismo vi a esta niña supervisar a los médicos mientras me curaban.

Shibi se acercó a la zona donde los cadáveres Yamanaka aun yacían, y ante las señales de un herido pudo observar algo inaudito. El cuerpo de Inoichi Yamanaka comenzaba a deshacerse como si fuera un muñeco de papel. Solo quedo un cadáver diferente, con los gestos desencajados por la sorpresa mortal y el sufrimiento. El cadáver del anciano consejero Koharu había remplazado a Inoichi desde el inicio del viaje.

— ¿qué demonios está pasando aquí? –Pensó Shibi

— ¡no puede ser! –gritó Chouza a lo lejos

El cadáver de Sakura Haruno, sufrió el mismo proceso que Inoichi. Se desmigajó en papeles dejando a la vista como Homura encontró la muerte. Ambos consejeros habían remplazado a Sakura e Inoichi. Todo desde el inicio, no fue más que una asquerosa trampa.

—Nos vieron la cara…—susurró Shibi apenas— Kakashi era uno de los implicados. Bajo nuestras narices estuvo pasando información a Naruto.

— ¿Pero por qué Hokage-sama? –Interrogó consternado un ninja rastreador— ¿Por qué el?

—porque es el único que no está aquí. –Razonó con equilibrio Shibi— nos dejó a merced de las invocaciones y se largó. Es el sensei de Naruto Uzumaki, siempre estuvo de su lado.

—también faltan tu hijo, y la hija de Inoichi. –Balbuceó Chouza mirando alrededor— ¿también ellos…?

—Eso es incorrecto…—apuntó Shino apareciendo tras un árbol— soy un clon solamente, el original siguió a Ino-san a traves de los bosques. Está yendo directo a la batalla de los Uchiha.

—Shino…—dijo su padre— ten cuidado, esa niña muy probablemente no sea Ino Yamanaka. Estuvieron utilizando una especie de jutsu Henge. Pero mucho mejor lo normal. No se podía detectar cambios del chakra en los remplazos.

— ¿Quién demonios puede crear el Henge a ese nivel? –señalo el clon de Shino desapareciendo


—brillante….—sonrió el Naruto original a su compañera, mientras caminaban, por la calle— realmente te luciste Anko-chan.

—Fue un momento de inspiración Naruto-kun, —sonrió perversamente— resulta que Sakura trajo a su mejor amiga con nosotras. La rosada no quería ver morir a su mejor amiga. Así que se propuso tomar su lugar.

— ¿y entonces? –indicó Naruto para que siguiera con la historia

—entonces sugerí usar un Henge de sellado, —prosiguió Anko contenta de captar la atención del rubio— la base del Edo Tensei es este sello antiguo de los Uzumaki.

—básicamente tomamos una pequeña muestra de ADN. –Rememoró Naruto— se hace el sello y este se encarga de esconder la presencia real del sujeto. Sakura se trasformó en Ino, y también crearon una Sakura falsa y un Inoichi falso. ¿Pero quienes fueron los que se apuntaron al sacrificio?

—bueno…—dijo sería Yuriko que caminaba detrás con su hija del brazo— los consejeros ancianos se sentían muy mal, después de la visita que les hice.

— ¿Qué tan mal? –Sonrió Naruto divertido

—mucho…—apuntó la mujer con una sonrisita traviesa— tanto como para querer morir cuanto antes.

—Así que los usaron como carnada…—señaló Ino entendiendo— ¿pero cómo lograron que colaboraran…?—se detuvo a mirando a su madre— Ka-san…—balbuceo sorprendida— ¿usted sabe hacer esa técnica?

Yuriko tomó del mentón a su hija y lo sacudió cariñosamente. Era un Genjutsu de clase S, capaz de poner en blanco la mente de una victima e insertarle una nueva personalidad, crear un asesino o un señuelo que se crea a si mismo, el papel para lo cual fue designado.

—Cariño mio, —dijo con ternura Yuriko— tu Ka-san…fue la creadora de esa técnica secreta.

— ¿alguien puede decirme de que hablan? –Preguntó Naruto desconcertado

—los simplificare para ustedes…—definió Yuriko— básicamente obligo a las personas a tomar la personalidad de quien yo desee. Los torturo para debilitar su Psique, e inserto la personalidad nueva en ellos. Nuestros amados consejeros creyeron con todo el corazón que eran Sakura-san y mi esposo, que originalmente duerme en mi casa.

Naruto tragó duro, esa mujer ya le daba más miedo que el Kyuubi y Madara combinados. Básicamente tendría que mantener en modo ermitaño todo tiempo sino quería convertirse en un vegetal ante el menor descuido. Era difícil pensar en enfrentar a alguien que podía manipular las mentes de esa brutal manera. Menos mal que Anko le previno antes de la primera reunión. Todo se habría ido al cuerno de no estar enterado de esas habilidades.


El espíritu de Sunsanoo se reforzó con armadura pesada y la ballesta aumento una vez más de tamaño. Apuntó el brazo derecho contra Madara y disparó sin previa charla, intentando medir la velocidad de respuesta. Sobre las lanzas de hierro el erigido espíritu guerrero disparó hacia el frente.

Madara iba a moverse cuando sus piernas le fallaron en responder, tuvo apenas tiempo de soltar el puño de su propio Sunsanoo no formado completamente para bloquear el ataque a metros de golpearlo. La mano espiritual fue destrozada por el virote de Sasuke y estalló en fuego negro. Pudo ser un golpe peligroso recibirlo al cuerpo.

—vaya vaya…—sonrió Madara fascinado— parece que el pequeño Ototo guardaba un truco bajo manga.

Otro virote fue lanzado, mientras los Shuriken fantasma de Itachi atacaban por izquierda. Madara se movió a la derecha justo donde Danzou esperaba para acertar sus lanzas imbuidas con Fūton. El Sunsanoo de Itachi se volvió gris como el acero, el de Sasuke era de color morado y sus virotes negros cargados con Amaterasu. Madara erigió su propia defensa sabiendo que Naruto se le resistía desde el interior. Erigió su propio Sunsanoo de color Azul.

—Será batalla de espíritus…—exclamó Sasuke empuñando su espada Kusanagi fieramente— aun guardo lo mejor para el final, no se cuánto podré controlar ese poder.

—Sasuke debemos ir cuerpo a cuerpo…—anuncio Itachi caminando sobre las lanzas con habilidad— es el momento de…

—atacare con mis virotes mientras el Raiton eleva su poder. –Dijo el joven Uchiha— no podrá defenderse de Kirin mientras elude tus ataques y mis virotes.

—Tenemos que salir de esta posición...—señalo Danzou— estamos en desventaja parados aquí.

— ¿desventaja? –Pregunto Sasuke— si me muevo ahora deberé perder el poder acumulado. ¿Por qué desventaja?

Madara completó su Sunsanoo armándolo con unas hombreras anchas que parecían pesados escudos. No necesitaba más que usarlo para defender, sus ataques vendrían por otro lado.

— ¡Admito que lo han pensado bien hermanos Uchiha! –Grito sonriendo perverso— Ja ja ja ¡Esta batalla casi parece la que tuve con Hashirama! Sin embargo… —se detuvo comenzando a hacer sellos e ignorando como el espíritu que lo defendía recibía los Shuriken de Itachi— los Uchiha siempre fuimos amplios planeadores de estrategia a largo plazo. Pero Naruto Uzumaki es el complemento que necesito. El número 1 en sorprender a la gente.

— ¿Qué demonios piensa hacer ahora? –Se dijo Sasuke al verlo realizar sellos a pesar de ser brutalmente atacado por ambos rivales espirituales

— ¡estamos en dificultades! –Gritó Danzou mirando alrededor nervioso.

— ¡¿Qué ocurre?! –Elevó la voz Sasuke para que se concentrara y dijera que sucedía según él

—estamos rodeados de hierro, hermano… –indicó Itachi frio como siempre

Sasuke miró alrededor comprendiendo. El ataque de lanzas no tenía como objetivo matar, Madara sabía que podrían eludirlo sin problemas. Pero ahora toda la zona era un gigantesco conductor de electricidad. Cualquier ataque de rayo sobre esa zona, multiplicaría el daño por 100.

—Izanagi no puede mantenerse constante…—dijo Madara que seguía con secuencia de sellos— tengo hierro de Suna, tengo fuego de Konoha que ustedes aportaron a los cielos. Y desde Kumo, tengo una poderosa… ¡TORMENTA!...RANTON, (elemento tormenta) DRAGON DEMONIO TORMENTA.

Invocado por las palabras de Madara las nubes negras se fueron alineando para crear la criatura final. Los rayos estaban a segundos de llover sobre los Uchiha rodeados por un centenar de lanzas conductoras del ataque. Era todo, había terminado en medio de una trampa por un improvisado plan venido de la imaginación de Naruto. Todos los planes, todas las tácticas planeadas por Sasuke, Itachi, Danzou y Kabuto se harían polvo que el viento arrastraría eternamente. El monstruo se definió sobre lo cielos alimentándose de energía natural. Su enorme cabeza draconiana rugió furiosa, y el poder parecía inmenso.

— ¡ES EL FINAL!

Por el rabillo del ojo Madara la vio venir justo cuando estaba por completar su ataque, de frente inconscientemente. Justo como si supiera que su rival no podía moverse hasta completar la técnica de Ranton. Ino Yamanaka, venia furiosa con su puño elevado dispuesto a chocar contra Sunsanoo. La chica tenía un notorio embarazo que no parecía hacerla lenta precisamente. Un vástago Uzumaki que parecía darle más chakra en lugar de quitarle. Madara evaluó apartarse y deshacer la técnica. Pero el dragón eliminaría a los Uchiha con Izanagi y todo. Esa niña no representaría un problema luego de finalizado el jutsu. Recibir un puñetazo a su defensa impenetrable de esa chiquilla no sería problemático. Evaluó en segundos que eliminar a los Uchiha era prioridad, esa niña no tenía la fuerza física para traspasar a…

—SHAAAAANAAAAROOOOOO

El puño derecho se asentó al costado del espíritu antes que Madara pudiera comprender lo que había pasado. Justo debajo de las costillas, lejos del cuerpo dentro de la defensa y al mismo tiempo cerca. Pareció no hacer nada, pero una fuerza demoledora surgió de esa fina mano explotando como una bomba incontenible. Madara vio casi en cámara lenta, como sus ojos podían captar todo el chakra de la muchacha acumulándose en ese puño, soltando la rabia y el poder en un solo punto. Una explosión concentrada en un punto específico, suelta a conciencia, y perfectamente dominada.

El golpe soltó una ráfaga de viento que levantó polvareda en los alrededores. El dragón en los cielos abrió sus fauces para escupir los fulminantes rayos, pero su cabeza viró repentinamente hacia la derecha y la tormenta mortal descendió a 2 kilómetros del objetivo esperado, golpeando contra el flanco de una colina, desapareciéndola como si jamás hubiera existido. Madara en tanto, salió despedido en sentido contrario al puñetazo recibido y su espíritu defensivo azul se quebró en un millón de cristales celestes que flotaron pacíficos hasta desaparecer.

Sasuke ni razonó lo que había pasado, simplemente vio el estruendo que generó Madara estrellándose contra unos árboles y atacó a esa zona lanzando un virote espiritual con Amaterasu, aprovechándose de la apertura que dejó el enemigo al caer. Cuando el ataque penetró en la polvareda y los restos de árboles, surgió una nueva explosión que sacudió todo el lugar cual temblor.

La batalla final había tomado un increíble rumbo, la rubia del clan Yamanaka uso su mano derecha para herirse el hombro izquierdo levemente, un sello apareció justo ahí, y terminó rompiendo para develar a la verdadera guerrera que había pisado el campo. Como si fuera de papel, fue desmembrándose hasta que la cabellera rosada y el traje kunoichi bien conocido fueron bien visibles. Sakura Haruno había esperado el momento oportuno, la confusión y el descuido. Por muchos años fue subestimada, pero en honor a su maestra la quinta Hokage, esta noche triste de muerte, demostraría su verdadero poder.

Aunque eso le rompiera el corazón.