Capítulo 34.

¿pero qué demonios? – dijo Chrono al ver en lo que esos hombres se estaban transformando, sin duda Marcus era un monstruo sádico y obsesionado.

Continuara…

El escuadrón de Fate no podía creer lo que sus ojos veían, ya que jamás habían presenciado cosa igual, eso sin duda les dejaba en claro la clase de enfermo que era Marcus, sin lugar a dudas, los hermanos Andri tenían razón al decir que se había desquiciado; Eva y compañía al escuchar la exclamación de Chrono no pudo evitar voltear y presenciar con sus propios ojos lo que la locura de Marcus lo había llevado a hacer.

-¿Qué has hecho? – dijo Eva al ver como esos pobres hombres perdían la pizca de cordura que les quedaba, no sería correcto llamarlo humanidad, pero su aspecto humano era lo único que los diferenciaba de las bestias y Marcus les había robado justo eso a esos pobres hombres.

- Jajajajaja ¿sorprendida? – dijo Marcus con burla. – solo hice lo que esos hombres me pidieron, querían ser más fuertes y yo, se los cumplí. – contesto con fingida inocencia.

- no finjas que has hecho esto por nadie más que por ti, ¿esos hombres sabían que jamás regresarían hacer los mismos? ¿Cómo fuiste capaz de hacer algo así? – dijo Kristen más que furiosa, a ella jamás le gustó la idea de experimentar con los suyos y mucho menos ver como lo hacían otros.

- oh vamos, ellos querían esto, tu como mujer de ciencia que eres, deberías comprenderlo, esto es una evolución para nuestra raza, un escalón más que nos lleva a la perfección. – decía Marcus orgulloso de su creación.

- ¿evolución? ¿Perfección? Eso. – dijo Kristen señalando a los hombres que en ese momento habían perdido su forma humana. – no es evolución, ni mucho menos perfección, eso no es más que el producto de un hombre obsesionado y demente, no puedes llamar a eso evolución. – mientras más escuchaba hablar a Marcus sobre sus experimentos más se daba cuenta que había perdido completamente la cordura.

- Kristen tiene razón Marcus, no puedes jugar a hacer dios, esos hombres, los engañaste y forzaste a esos experimentos, eres un demente, para ti, las vidas de los demás no importan, para ti eso no tiene significado, ¿cierto? No importa cuántas vidas se pierdan siempre y cuando tú puedas cumplir con tu objetivo. – hablo Michiru, sin duda había corrido un grave peligro estando con ese hombre y era hasta ahora que se venía a dar cuenta de ello.

- Jajajajaja, me sorprende que precisamente tú, me lo digas, tu que traicionaste tu misión, a tu princesa, a tus amigas, a tu hija ¿y todo porque? Por amor ¿cierto? Por estar con la persona que amas en igualdad de condiciones, no te importo nada, ni nadie con tal de cumplir con tu objetivo, no me vengas ahora con clases de moral, tu no, además, deberías estar orgullosa de ese avance, ya que tú eres también participe de él. – contestaba Marcus a las palabras de Michiru.

- ¿Cómo? – cuestiono Michiru sintiendo como si el piso bajo sus pies se moviera, todo lo que Marcus había dicho era verdad, ella no era mejor que él, eran iguales, ella había hecho todo lo que Marcus había dicho antes, solo para poder recuperar a Haruka, entonces, ¿Qué los diferenciaba a Marcus y a ella? Y lo otro que había dicho… no, no podía ser posible que Marcus hubiera utilizado su sangre para hacer semejante monstruosidad o ¿sí?

- Jajajajaja, es increíble lo que un poco de tu sangre puede hacer, aunque no fue solo tu sangre, pero debo admitir que fue gracias a ella que este experimento se pudo realizar. – sin duda estaba disfrutando el martirizar a esa chica, de una u otra manera tenía que hacerla pagar por tratar de engañarlo.

- basta de palabrería. – hablo Eva de nueva cuenta, lo hecho, hecho estaba y ya no había vuelta atrás. – Haruka, Summer, denle una mano a Fate y a su escuadrón. – ordeno Eva, ahora lo primordial era sacar a Fate y a su equipo para que dieran la voz de alarma en la sociedad.

- no es necesario Evangeline-senpai, mi escuadrón y yo nos encargaremos de ellos, no son rival para uno de los tres escuadrones de protección. – sentencio Fate para hacerle saber a Marcus que sus creaciones no los amedrentaban.

- era de esperarse de la líder de uno de los escuadrones, su orgullo será su perdición, tal vez para ustedes no sean rival, pero dime, los inmortales que viven en la sociedad nocturna ¿son tan capaces como tú? – no iba a permitir que nadie se burlara de sus avances, no importaba que revelara información, después de todo a él no podía importarle menos la rebelión de Laurent.

- no. – dijo Eva entiendo las palabras de Marcus. – el ejército, has hecho esto con todos los miembros del ejército de Laurent. – afirmo Eva al darse cuenta lo que quería decir Marcus con ese comentario.

- excelente Evangeline, bravo. – volvió a aplaudir Marcus. – como dije estoy orgulloso de la elección de sucesor del viejo, sí, eso es exactamente lo que hice, me pregunto ¿serán capaces de llegar a tiempo? ¿O al llegar solo podrán ver arder la sociedad nocturna? – sin duda estaba disfrutando el ver la cara de angustia de todos por lo que podría pasarle a sociedad nocturna.

- llegaremos, no permitiremos que te salgas con la tuya. – afirmo Fate, mientras perforaba el pecho de uno de esos hombre y con ello extraía su corazón. – Marcus, nos estas subestimando y error te va a costar muy caro. – afirmo Fate, desde que Marcus se había aparecido frente a ellos no había hecho otra cosa que no fuera alardear sobre sus experimentos.

- ja, ¿Qué pueden hacer los niños de probeta de Precia Testarossa? No me hagas reír. – pero antes de que siquiera pudiera seguir burlándose, sintió un contacto en su cara y posteriormente como era disparado contra una de las paredes de roca de esa cueva.

- eso, es lo que pueden hacer los niños. – dijo Haruka, había aprovechado la distracción de Marcus para asestarle un golpe y mandarlo a volar. – no voy a permitir que insultes a nadie, tu, menos que nadie tiene derecho.

- Haruka. – dijo Eva sorprendida por la acción de su hermano. – destruyan todo. – sentencio, ella debía poner el ejemplo y no dejarse amedrentar justo como lo había hecho Haruka. – que no quede ninguna capsula en pie.

Mientras los hermanos Andri, se encargaban de destruir todas las capsulas con un clon de la difunta novia de Marcus en ellas, si había una posibilidad de frenar el descabellado plan de Marcus, la aprovecharía, el segundo escuadrón estaba dando una buena batalla contra los experimentos de Marcus, todo esto mientras este aún permanecía sepultado en las rocas que se vinieron sobre el al impactarse contra la pared rocosa; estaban preparados para todo, pero el ver como esos hombres se transformaban en algo muy similar a los murciélagos, con la diferencia, que esas cosas con las que peleaban, eran de piel gris, del tamaño de dos hombres, su boca se había transformado en una especie de hocico corto con forma de cono, les había crecido cola y sus orejas eran pequeñas, sus colmillos eran más afilados y sobresalían claramente de sus bocas; para el escuadrón de Fate, era uno contra uno, ella había abatido al suyo de manera muy fácil y rápida, por lo que no dudo en dar apoyo a sus hermanos y a sus compañeras y como bien había dicho Fate, esas cosas no habían representado ningún problema para su escuadrón, pero también tenía razón Marcus, el ejército está esperando por una batalla justa de igual a igual y jamás se esperaría algo así, por lo que tenían que partir de inmediato para brindar esta información y fuera distribuida en el ejército.

- Evangeline-senpai, hemos acabado con esas cosas, ahora nos vamos a la sociedad nocturna. – informo Fate, no le gustaba la idea de dejar solo al primer escuadrón y las sailors, pero no le quedaba de otra, Eva, tenía razón, debía ir de regreso a la sociedad.

- de acuerdo Fate, buena suerte. – dijo Eva, quien sabía que para ellos los experimentos de Marcus no representaban el mayor problema, solo esperaba que Fate pudiera llegar a tiempo para compartir esa información.

- ¿no se están olvidando de algo niños? – cuestiono Marcus saliendo de entre las rocas. – no piensen que los dejare ir así como así, tal vez pudieron con mis creaciones, pero… ¿serán capaces de pasarme a mí? – cuestiono Marcus desafiando al segundo escuadrón a una batalla.

- tus oponentes somos nosotros. – dijo Haruka, colocándose en medio de Marcus y del segundo escuadrón para cortar todo contacto entre ellos. – váyanse Fate. – hablo de nueva cuenta el rubio dándole la espalda a Fate. – eras tú quien decía que le entregarías nuestras cabezas al abuelo, vamos, te estamos esperando, además no finjas que te interesa lo que pueda pasarle a Laurent.

- ja, de acuerdo niño, te atenderé. – dijo Marcus y con rápido movimiento se colocó frente a Haruka y le propino un puñetazo en su rostro mandándolo a volar al otro extremo de esa habitación y estrellándose con la pared de roca.

- ¡Haruka! – llamaron Michiru y Eva al mismo tiempo; la guerra había comenzado con ellos, tenían que destruir a Marcus y regresar a la sociedad para ayudar, el escuadrón de Fate ya se había ido por suerte y Marcus parecía que no tenía la intención de seguirlos.

- Jajajajaja, eso es todo lo que puedes hacer, niño yo pensé que el abuelo te había entrenado mejor. – se burlaba Marcus de Haruka. – ¿no decías que ibas a matarme? Vaya decepción, esperaba más de ti, Evangeline, bien pensado en destruir las capsulas, lástima que no sean las únicas, temo mucho que has perdido el tiempo solamente Jajajajaja.

- ¡deja de burlarte maldito! – grito Aiden y se lanzó contra Marcus, pero justo como había pasado con Haruka, Marcus lo mando a estrellarse contra la pared de roca de un solo golpe.

- ¿y este es el primer escuadrón del cual la sociedad nocturna está tan orgullosa? Por favor, si no son más que unos niños jugando a ser soldados. – seguía con sus burlas, los humillaría, para después hacerlos rogar por una muerte rápida.

- te crees la gran cosa. – dijo Summer molesta y lista para lanzarse a la carga.

- ¡Summer! – llamo Eva, no podía permitir que sus hermanos se siguieran lanzando sobre Marcus así como así. – basta, está más que claro que si lo atacamos de manera individual, no seremos capaces de hacerle frente, tenemos que atacar todos juntos. – eso tenía que funcionar, eran considerados los vampiros más fuertes, no podían perder contra un solo oponente. – Marcus, no me subestimes, te hemos seguido la pista durante años, ¿crees que o sabemos de tus otros laboratorios? Esto. – dijo Eva señalando las capsulas destruidas. – solo es el inicio, buscaremos hasta en los confines delo mundo si es necesario, pero destruiremos todo lo que hayas hecho. – sentencio Eva de manera firme.

- primero tendrían que matarme. – dijo Marcus con ira en su voz, no esperaba esa respuesta de parte de Evangeline.

- y lo haremos. – dijo Haruka saliendo de los escombros. – eso tenlo por seguro.

Los hermanos Andri se reunieron de nueva cuenta, ellos tenían que detener a Marcus y proteger a las sailors hasta que fuera la hora de acabar con la nega fuerza, se escuchaba muy fácil, lástima que su oponente aparte de tener un enorme poder, fuera uno de los vampiros más antiguos que existían.

- ¿Cómo es posible, que hayas caminado a nuestro lado cuando estabas con Michiru? , había sol, eres un vampiro, tenía entendido que esa habilidad solo la poseían los tres escuadrones. – cuestiono Rei, ella había visto con sus ojos, como Marcus caminaba bajo la luz del sol, ¿Cómo es que nadie se había dado cuenta de ello?

- vaya, pensé que nadie me preguntaría acerca de eso, jajajajaja bravo, mi estimada sailor mars. – aplaudía Marcus y se burlaba. – te responderé como se debe, estas un poco mal informada, no solo los tres escuadrones tienen esa protección, el abuelo, siempre creyó, que solo eran cinco joyas de la corona pero. – hablaba Marcus mientras se levantaba la manga de la camisa azul que llevaba puesta y mostraba a todos su muñeca. – la verdad es que siempre fueron seis, esta joya la encontré en el mismo lugar que encontré la nega fuera, supongo que debe ser la joya con la que fue sellado este poder tan esplendido.

- muy buena explicación, ahora, dejemos de palabrería y comencemos con esto, que no tienes idea las ganas que tengo de romperte la cara. – sentencio Summer, ni a ella ni mucho menos a sus hermanos había sorprendido la declaración de Marcus.

- vaya, por su expresión puedo ver que ya lo sabían, Evangeline, tal parece que es verdad lo que has dicho y me han estado vigilando muy de cerca. – tenía que tener cuidado, si lo que esa niña había dicho era cierto, su plan corría peligro.

Mientras esto sucedía con los hermanos Andri, Fate y su escuadrón se dirigían a toda velocidad hacia la sociedad nocturna, no había necesidad de usar las camionetas, ahora más que nunca necesitaban de su velocidad, ya que con ella solo harían menos de la mitad del tiempo que les había tomado en los vehículos.

En la sociedad nocturna, Abraham no dejaba de darle vueltas en su cabeza a la falta de pistas que el tercer escuadrón reportaba, sabía que algo no estaba bien, algo no estaba cuadrado, pero ¿Qué? Tenía que averiguarlo antes de que fuera demasiado tarde, con forme pasaban las horas, su mal presentimiento no dejaba de ser cada vez más fuerte, como si presintiera que un gran peligro se cernía sobre toda la sociedad nocturna.

- ¿Qué es lo que te preocupa, amigo mío? – cuestiono Precia, conocía a Abraham desde hacía ya más años de los que le gustaría admitir, sabía perfectamente cuando a su amigo le preocupaba algo.

- ja, me conoces muy bien. – dijo Abraham viendo a su amiga. – hay algo que no termina de gustarme en todo esto, es muy extraño no encontrar ni siquiera una pista de un ejército, es ilógico, además es de día, tenemos ventaja y aun así, el tercer escuadrón no ha sido capaz de encontrar nada. – dejo salir su preocupación con Precia era con la única persona que podía hacerlo.

- sí, tienes razón, a mi también no termina de cuadrarme todo esto, creo que toda esta calma, no es más que el preludio de la batalla que nos espera, por alguna razón, siento que estamos en una trampa. – al igual que su amigo, Precia era uno de los inmortales más veteranos que han existido y su experiencia le decía que debían tener mucho cuidado.

- yo presiento lo mismo, ¿crees que sea conveniente hacer algún movimiento? Este presentimiento no ha dejado de fastidiarme y sé que debo hacer algo, pero también sé que un movimiento a ciegas puede ser perjudicial. – no quería correr ningún riesgo, pero también temía que de no moverse las cosas resultarían mucho peor.

- tus presentimientos por lo general son acertados Abraham, no veo porque no hacerles caso ahora, te recuerdo que tenemos que asegurarnos de que haya un lugar para que los chicos vuelvan. – si para Abraham era difícil, para ella era mucho peor, sus tres hijos estaban metidos en una batalla contra un hombre que no valoraba la vida del prójimo, no quería pensar en eso, pero tenía que estar preparada para lo peor.

- tienes razón, pero antes de realizar cualquier movimiento, voy a esperar solo una hora más, si no tenemos noticias del tercer escuadrón, moveré algunos hombres. – no quería realizar ningún movimiento sin saber exactamente quién o que se acercaba a ellos.

- Hayate, ¿tú qué opinas? Has estado muy callada. – cuestiono Precia a la más pequeña de los líderes de la sociedad nocturna.

- sí, estoy de acuerdo en esperar esa hora. – contesto Hayate de manera ausente, no lo admitirá delante de Precia y Abraham pero estaba preocupada por cierta persona que se había ido a una misión incierta.

Al escuchar la respuesta de Hayate, ni Abraham, ni Precia realizaron otro comentario, era más que obvio que algo estaba preocupando a Hayate, pero también era obvio que ella no quería hablar de eso.

El grupo de Fate ya llevaba más de la mitad del camino recorrido y solo era cuestión de minutos para que llegaran a la sociedad nocturna, sin duda su velocidad en esos momentos era su mejor aliada y era gracias a ella que llegarían a tiempo.

Pero mientras Fate y su escuadrón se aproximaban a la sociedad para cumplir son su misión los hermanos Andri seguían en esa cueva con el peor enemigo que la sociedad nocturna pudo tener.

- te advertí que nos subestimabas. – fue la escueta respuesta de Evangeline, no había vuelta atrás tenía que llevar a sus hermanos a la batalla.

- no te preocupes no volverá a pasar. – sentencio Marcus y fijo su vista en los hermanos.

- vamos es hora de ponerse serios. – dijo Summer, ya no podía contener las ganas que tenia de golpear a Marcus.

- ahora, atacaremos todos juntos, nadie atacara por su cuenta. – dijo Eva no quería que ninguno de sus hermanos se enfrentara solo a Marcus y pudiera resultar herido, vio como sus hermanos asintieron y continuo. – ataquemos. – y los cinco hermanos se lanzaron sobre Marcus.

- hagan esto divertido, atáquenme como quieran. – hablo Marcus listo para recibir el ataque de los hermanos.

Los hermanos se lanzaron sobe Marcus, como si la vida se les fura en ellos, pero para su mala suerte, Marcus era demasiado fuerte y conocía demasiado las técnicas de combate de la sociedad nocturna, por lo que sin esfuerzo alguno, logro evadir el ataque de los cinco hermanos, así como también logro asestarles el un golpe lanzándolos lejos de donde se encontraba.

- que decepción, espera más de ustedes como equipo, si esto es todo lo que puede hacer el primer escuadrón, están acabados. – se burlaba Marcus de los hermanos.

- DEJA DE INSULTARNOS. – grito Haruka y se lanzó por su cuenta hacia Marcus, quien no esperaba ese movimiento y fue tomado por sorpresa.

- pero que demo… - pero ya no pudo continuar con lo que fuera a decir, ya que Haruka había sujetado su cara con su mano.

Haruka en un ágil movimiento, tomo la cara de Marcus con su mano y sin pensarlo dos veces se lo llevo fuera de la cueva, si había una posibilidad de cavar con todo de una vez por todas lo haría; Marcus por alguna extraña razón no se movía y dejo que Haruka lo sacara fuera del laboratorio; Haruka pensaba en cortarle el brazo a Marcus donde llevaba la joya de la corona y dejarlo expuesto al sol, pero para su mala suerte al salir de la cueva lo único que encontró fue que el sol estaba siendo cubierto por las nubes y pronto se pondría a nevar. Una vez fuera de la cueva Marcus se liberó del agarre de Haruka, lanzándolo lejos para estrellarse contra un grupo de árboles.

- ¿este era tu brillante plan? Sacarme a la luz del sol, después ¿Qué? ¿Me cortarías el brazo? No era una mala idea niño, lastima, que ahora el sol este de mi lado. – pudo adivinar claramente las intenciones de Haruka, por lo que se dejó llevar solo para demostrarle a Haruka que no sería tan sencillo.

Rápidamente, los hermanos Andri y las sailors, llegaron al lugar donde ahora se llevaba a cabo una batalla, Haruka se lanzaba una y otra vez contra Marcus, pero siempre era el mismo resultado, nunca lograba asestarle un golpe y Marcus le propinaba uno de tal magnitud que de ser humano ya habría muerto desde hacía mucho.

- bien, ya que Haruka ha puesto el ejemplo, me le uniré. – dijo Aiden y se lanzó a la batalla.

Después de, el todos los hermanos Andri se lanzaron de nueva cuenta al contra a taque, golpes iban y venían, atacando todos de manera conjunta estaban logrando hacer retroceder a Marcus, sin duda ya habían analizado la forma de pelear de Marcus y poco a poco se iban acoplando a ella, una de las habilidades más notorias del primer escuadrón, era su capacidad de acoplarse al enemigo, entre más fuerte fuera el enemigo, más fuertes se volvían ellos. Katherine y Michiru solo podían observar la batalla junto con las sailors, ya que esa era su misión, cuidarlas de los posibles experimentos que Marcus todavía pudiera tener y las sailors, ellas solo podían observar el tremendo poder que esos seres poseían; las armas de los hermanos fueron entregadas tanto a Michiru y Katherine como a las sailors, los hermanos solos querían dejar todo cubierto por si algo salía mal.

La feroz batalla parecía no tener fin, casi habían acabado con el bosque entero, cada que Marcus lanzaba a un hermano este solo paraba hasta chocar contra un árbol que por el impacto terminaba siendo derribado; las fuerzas parecían las mismas, solo los cinco atacando juntos podían hacerle frente a Marcus; Aiden de lanzo sobre él y logro asestarle un golpe, pero no pudo contar victoria ya que Marcus se recuperó de manera inmediata y de igual manera le sesto un golpe en el estómago que lo mando a volar; los hermanos se estaban recuperando de sus golpes cuando escucharon que Marcus hablaba.

- bien, basta de calentamientos, creo que ya va siendo hora de que les muestre mi verdadero poder. – dijo Marcus con una sonrisa maligna en sus labios.

- eso no nos amedrenta. – dijo Summer y se lanzó al ataque, sin esperar más.

- no esperaba menos de los orgullosos Andri. – contesto Marcus a las palabras de Summer para después solo apuntar con su dedo índice en dirección a ella.

Todos pudieron ver como un rayo de luz negro salía disparado del dedo Marcus y se impactaba directamente en el cuerpo de Summer, deteniéndola de toda acción y por el poder del impacto arrojándola de espaldas al suelo.

- ¡SUMER! – grito Kristen al ver a su predestinada ser derribada de esa manera; no lo pensó dos veces y salió disparada hacia el lugar donde se encontraba su amor tendida.

Para su buena fortuna y la de sus hermanos, el golpe solo fue en su hombro, para cuando Kristen llego a su lado, Summer ya estaba de pie por su propia fuerza, ella no permitiría que Marcus la humillara de esa manera, se levantaría las veces que fuera necesario, no solo por la misión, sino por la persona que estaba ahora a su lado con lágrimas en los ojos.

- por razones como esta, es por lo que a veces me gusta ser un vampiro. – dijo Summer al tiempo que la herida en su hombro se iba cerrando poco a poco. – sanamos rápido. – volvió a decir justo cuando su herida termino de cerrar por completo.

- oh, no te preocupes, te hare una, que no sanara. – sentencio Marcus apuntando con su dedo de nueva cuenta Summer.

Pero el disparo jamás llego, Haruka había aprovechado que Marcus estaba distraído con Summer para atacarlo, había pensado en perforar su corazón con su mano y hubiera funcionado si Marcus no lo hubiera sentido llegar para moverse justo cuando Haruka se disponía a perforar su pecho, por lo que solo alcanzo a perforar su hombro, rápidamente saco su mano y regreso al lado de sus hermanos.

- bien hecho. – alabo Marcus la acción de Haruka, tenía que estar más atento, lo hermanos poco a poco lo iban superando. – lástima que no lograste tu objetivo. – dijo Marcus al tiempo que su herida comenzaba a sanar.

- no lo sientas, lo volveré a intentar. – contesto Haruka al tiempo que él y sus hermanos se lanzaban de nueva cuenta al ataque, pero antes de que siquiera pudieran acercarse un metro a Marcus, un aura negra en volvió sus cinturas imposibilitando así su movimiento.

- ¿Qué es esto? – dijo Evangeline viendo esa aura negra que la rodeaba a ella y a sus hermanos.

- maldición, no puedo moverme. – se quejó Aiden tratando inútilmente de salir de esa aura.

- es la nega fuerza. – dijo Haruka viendo el aura y viendo claramente como esa misma aura cubría el cuerpo de Marcus.

- correcto, como se nota, que antes fuiste una sailor guerrera. – dijo Marcus alabando a Haruka, sin duda disfrutaba el tener a los hermanos acorralados sin poder hacer nada.

Al ver esto Katherine y Michiru se pusieron en alerta y preparadas para ir a ayudar a los hermanos, pero antes de que siquiera dieran un paso para ir en su ayuda la voz de Eva se dejó escuchar; agradecía que las chicas estuvieran dispuestas a ayudarlos, pero no lo podía permitir, ellas eran la única barrera que tenían para proteger a las sailors.

- no vengan. – dijo Eva viendo directo en dirección a la entrada de la cueva donde las sailors, Michiru y Katherine aún permanecían.

- Michiru, no vengan. – dijo Haruka viendo las intenciones de su novia, entendía claramente sus sentimientos, el estaría igual o peor, pero tenía que pensar con la cabeza fría, primero estaba la misión.

- pero ¿Qué dicen? ¿Se han vuelto locos? – dijo Katherine incrédula ante las palabras de los dos rubios, sabía que tenían una misión, pero era Evangeline quien estaba en peligro, era su predestinada, el amor de su vida.

- solo no vengan. – volvió a decir Evangeline. – tienen una misión, tienen que proteger a Serena.

- jajajaja el típico orgullo Andri. – hablo Marcus con burla, nada mejor que ver como esos niños se dejaban todo a pesar de saber que iban a morir.

- esto no es por orgullo, nosotros los Andri, debemos ponerle fin a tu existencia ¿entiendes? Es nuestro deber, ya que tu, alguna vez fuiste un Andri. – recito Haruka, eso no era su orgullo hablando, como decía Marcus.

- di lo que quieras niño, pero jamás podrás moverte mientras tengas esa aura rodeándote, eso es solo una parte del poder que la nega fuerza me ha otorgado. – alardeaba Marcus acerca del poder de la nega fuerza.

- saldremos de aquí, con nuestro poder, no somos como tú que manipulamos o tomamos el poder de otros para cumplir nuestros objetivos. – dijo Evangeline con voz firme, por mucho que Marcus alardeara, no se dejaría amedrentar.

- excelente Evangeline… ¿sabes? Nunca se me concedió la oportunidad de probar la exquisita sangre pura de un Andri… pero sabes, hoy parece una buena oportunidad ¿tú que dices? – cuestiono Marcus mostrando una sonrisa maligna en su rostro.

- no te atrevas a ponerle una mano encima Marcus, te juro que si lo haces acabare contigo con mis propias manos. – sentencio Haruka al entender claramente las intenciones de Marcus.

- claro, ¿y dime como es que lo piensas hacer estando ahí atrapado? – cuestiono Marcus mientras iba acercándose a Evangeline de manera peligrosa.

- Eva. – dijo Katherine al ver como Marcus se aproximaba a ella.

- no vengas. – volvió a repetir Evangeline al escuchar su nombre de los labios de la persona que más amaba.

- que valiente. – dijo Marcus cuando estuvo en la espalda de Evangeline. – me pregunto si seguirás con esa valentía cuando termine contigo. – sentencio Marcus directo en el oído de la rubia, ya muy cerca de su cuello.

- ¡EVA! – grito Katherine al ver como Marcus dejaba ver sus colmillos y se acercaba peligrosamente al cuello de su persona más preciada sin que esta pudiera hacer nada para evitarlo.

Continuara…