Hola! Ya estoy aquí para entreteneros un rato más. Esta vez, he introducido...novedades. Disfrutad.


- ¡Noel! ¡Noel! –le gritó Aria arrodillándose –¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?

Pero él no respondió, había perdido el conocimiento. La morena se puso muy nerviosa y no supo qué hacer más que llamar a Spencer.

A los diez minutos, Spencer, Hanna, Emily y Alison estaban mirando al chico inconsciente. La detective llegó un par de minutos después, cuando Noel empezaba a abrir los ojos.

- ¿Qué le ha pasado? –preguntó la castaña.

- No lo sé –Aria intentó calmarse –Ha llamado y, cuando he abierto, se ha desmayado sobre mí. Lo he tenido que arrastrar un poco para poder cerrar la puerta.

- Tiene un golpe en la cabeza –intervino Mia.

- ¿Cómo lo sabes? –dudó Hanna.

- Como es oscuro, el suelo de la casa lo oculta pero si os fijáis bien, veréis un rastro de sangre hasta él.

La detective se agachó y, con cuidado, comprobó su teoría. Efectivamente, Noel tenía un buen golpe en el cráneo. Por suerte, a Mia no le pareció muy profundo.

- No necesitará puntos –comentó –Pero estaría bien algo con lo que poder limpiarle la sangre.

- Voy a por una toalla –se ofreció Aria.

- ¿Cómo estás...? ¿Noel? –dudó la detective.

- Sí, Noel Kahn –asintió Alison –Él me ayudó a encontrarte.

- Vale, Noel, ¿cuántos dedos ves aquí? –preguntó mostrándole el índice.

- Uno –respondió el chico –Estoy bien, solo me han golpeado.

- ¿Quién? –curioseó Spencer.

- Creo que ya sabéis la respuesta.

Todas dijeron una sola letra a la vez. "-A".

- ¿Por qué? –Alison parecía afectada.

- No lo sé. Entró en mi casa buscando algo y…lo siguiente que recuerdo es huir.

Noel se incorporó sobre el suelo y miró a Mia extrañado.

- Es mi hermana, la que estuvimos buscando ¿recuerdas? –la rubia se sentó junto a él –En Nueva York.

- Sí, antes de perder a… -él dejó de hablar.

- ¿De perder a quién? –preguntó Spencer.

El chico miró a Alison y ella asintió como concediéndole permiso para hablar.

- A Maya –continuó Noel –La primera vez que intentaron matarla, la escondimos en la cabaña de mi familia y buscamos a alguien que se le pareciera para que no la buscasen más. Pero luego, después del falso funeral…

- Alguien entró en la cabaña, disparó a Noel en la pierna y se llevó a Maya –terminó Alison –Entonces, descubrí que Spencer y yo teníamos una hermana y que era detective. Pensé que nos ayudaría a encontrar a Maya.

- Y ahí es donde aparezco yo –intervino Mia –Alison me ayudó a encontrar a Maya.

- Y yo mientras seguía buscando a –A –la interrumpió el chico –Por eso no la conozco.

- Me va a explotar el cerebro –exclamó Hanna –Entonces, ¿vosotros tres os conocíais y sabíais que Maya estaba viva pero se la llevaron y buscasteis a Mia para que la rescatase?

- Noel y yo no nos conocíamos pero, aparte de eso, sí a todo lo demás –la detective se encogió de hombros –Sé que os lo podía haber contado antes pero…digamos que he estado en el hospital más que en casa.

Aria regresó con las toallas justo para enterarse de toda la historia, pero se quedó paralizada al oírla y no pudo entrar al salón. Cuando lo asimiló todo, le dio una a Noel y dejó las demás junto a ella al sentarse en el sofá. Las demás la imitaron. Era mucha información en poco tiempo pero debían digerirla cuanto antes. Por si no hubiese sido suficiente, sus móviles sonaron y dieron un salto del sofá al ver quién los firmaba.

- Noel, devuélvemelo –leyó Emily –A.

- ¿Qué quiere que le devuelvas? –se sorprendió Alison.

- Lo único que he podido coger antes de salir –respondió él –Una pista de su identidad.

Todas se quedaron mirándolo hasta que rebuscó en los bolsillos de la chaqueta y sacó algo muy pequeño. Se acercaron un poco para verlo bien.

- Se le cayó al golpearme y lo cogí del suelo –explicó.

- ¿Una púa? –se extrañó Hanna –Ahora resulta que –A es guitarra.

- Guitarrista –corrigió Spencer –Guitarra es el objeto.

- Lo que sea.

- ¿Quién conocemos que toque la guitarra? –dudó Aria –¿Seguro que no es tuya, Noel? Tú la tocas ¿no?

- Sí pero esta no es mía. La vi caer de su bolsillo.

- Aria, ¿tú no estabas aprendiendo? –preguntó Hanna.

- Sí pero ¿cómo iba a golpearlo, perseguirlo hasta aquí y después abrirle la puerta desde dentro?

- Cierto –observó Emily –Holden, tu amigo también la tocaba ¿no?

- Sí, pero sus padres se lo han llevado a Canadá a ver a su abuela –respondió la chica –Yo no conozco a nadie más.

- Travis –respondió Hanna –Pero tampoco está aquí. ¿Alguien más?

- Bueno, yo conozco a alguien –recordó Emily –Hace poco que empezó a hablar conmigo y me extrañó un poco pero la había visto hablar con Paige antes. Es una chica del equipo, Sydney.

- ¿Crees que forma parte del –A Team? –dudó Spencer.

- No –negó Noel –Ella empezó a hablar contigo porque yo quería saber si tú sabías algo de que yo había ayudado a Maya.

- ¿La conoces? –se sorprendió la nadadora.

- Estamos saliendo.

Todas se sorprendieron tanto que no dijeron nada. Tras un rato explicando cómo había conocido a Sydney, Mia los interrumpió y les pidió que volviesen al tema de la púa pero la conversación no duró mucho. Otro mensajes las alertó. Estaba vez, al móvil del chico: "¡Dámelas! –A".

- No creo que se refiera a la púa –dijo enseñando el móvil.

- ¿Las qué? –se preguntaron todas.

- ¿Has encontrado algo últimamente? –cuestionó Alison.

- No…Bueno, lo único ha sido. Una tarjeta de memoria –recordó él –Me choqué con Maya ayer al salir del cine y me paré a hablar con ella. Después de que ella entrase, caminé hacia mi coche que estaba en frente y vi algo negro sobre la acera. He intentado ver qué hay dentro pero tiene una contraseña.

Entonces, todas miraron a Mia como si fuera la experta. De hecho, lo era.

- Dámela, veré qué puedo hacer.

La detective pasó junto a Spencer, Alison y Emily horas y horas probando contraseñas posibles al mismo tiempo que trataba de desencriptarla con algún raro programa. Maya les ofreció un café antes de irse a dormir y se lo bebieron sin dejar de mirar la pantalla.

A las cinco de la mañana, la última de ellas, Spencer, cerró del todo los ojos y se quedó dormida sobre el hombro de su hermana. Unas horas después, Mia los abrió y parpadeó para aclarar la vista.

- ¡No! –gritó.

- ¿Qué pasa? –preguntó Spencer estirándose.

- Mi portátil, no está.

- Creo que ha sido –A –las tres miraron a Alison –Es una intuición. En realidad, hay una A roja gigante pintada en la mesa.

- Quizá Maya haya oído algo, tiene el sueño ligero –comentó Mia.

Emily se levantó rápidamente y abrió muy despacio la puerta de la habitación de Maya.

- Está dormida –comentó –No creo que haya oído nada.

El móvil de Spencer sonó pero solo era Aria preguntando si tenían algo. No pudo responder. Se quedó demasiado estupefacta mirando hacia el televisor de Mia. –A no se había ido sin dejar un mensaje en él:

"Las recuperé. Gracias por hacerme el trabajo sucio. Por cierto, estáis muy monas cuando dormís. JAJAJA. –A"


¿Qué os ha parecido? ¿Y las incorporaciones de Sydney y Noel? Dejad review si queréis y nos vemos para la próxima.