Título: Cómo ser auror
Personajes: Harry y Draco
Resumen: Harry regresa a Londres después de un viaje de un año, dispuesto a seguir con su destino: ser Auror. Sin embargo, ¿qué pasará cuando descubra que Draco Malfoy es su compañero de habitación?
Clasificación: No menores de 16 años
Advertencias: Slash/Lime/EWE
Género: Romance/Humor
Disclaimer: Harry Potter, personajes, mundo, hechizo y cualquier cosa que reconozcan pertenece a J.K. Rowling, y esos multimillonarios que se hicieron más multimillonarios después de adquirir sus derechos. ¿Entonces por qué escribo? Porque soy una pobre loca que disfruta de esto y le gusta el desmadre. Así que… sí, sigo siendo pobre y estoy demente.
Más advertencias: Si no le entendiste a las abreviaturas, aquí lo dejo más claro; esta historia contiene relaciones homosexuales que podrían causarte o un trauma o un nuevo gusto. También ignoro de manera monumental el epílogo del último libro. Así que, sobre aviso no hay engaño.
En esta historia: Es una serie de viñetas sobre los tres años que Harry y Draco pasan en la academia de aurores. Es liviana y simplemente otra historia que surgió con el fin de hacer sonreír.
Cómo ser Auror
(Y maldecir tus estúpidas decisiones a la Gryffindor)
Por:
PukitChan
XXXV
Vacaciones:
Blaise
Por norma general, Draco solía ocupar el tiempo de su descanso muy productivamente en el sentido más amplio de la palabra. Y lo haría, realmente lo haría, sólo tenía que dejar de…
—¿Estás pensando en Potter?
Draco levantó el rostro, lanzándole a su acompañante una de las miradas más frías que pudo encontrar en su repertorio. No obstante, Blaise Zabini simplemente sonrió de lado sin sentirse impresionado por ello, sino que al contrario parecía que esa acción era justamente la que había estado esperando.
—¿Por qué tendría que desperdiciar mi tiempo pensando en ese sujeto?
—Me preguntaba lo mismo hasta que te vi ingresar a la academia de Aurores, casualmente al mismo tiempo que Potter.
—Blaise —pronunció el rubio, irritado por ese tono insinuante que su amigo había empleado al hablar—, ¿en serio crees que esperé a que Potter apareciera? ¡Ese Gryffindor idiota vino a arruinar mis planes! Lo tenía todo perfectamente bajo control. ¿No se suponía que había rechazado ser auror? ¡¿Qué demonios hace aquí, entonces?!
Zabini esbozó una sonrisa divertida. Draco siempre había sido fácil de alterar cuando de Potter se trataba. De hecho, la única razón de su amistosa visita había sido para saber qué se suponía que estaba haciendo Draco al lidiar con Potter todos los días.
—¿Cómo voy a saberlo? —replicó, fingiendo inocencia—. ¡Ah, es cierto! Olvidaba el correo semanal que Potter y yo intercambiamos para estar al tanto de nuestra vida. ¿Sabias que hace cuatro días la Sangre Sucia y él bailaron toda la noche?
Draco rodó los ojos. Maldito fuese el sarcasmo de Blaise Zabini, maldito fuese por ser un Slytherin. Oh, Salzar. ¿Ahora maldecía a los de su propia casa? ¡Había pasado demasiado tiempo en esa estúpida academia rodeado de grupos de Gryffindor y Hufflepuff!
—No seas idiota —farfulló. Blaise pareció encontrar divertido aquella carente falta de insultos pues se acomodó en el sofá en el que estaba sentado y se incorporó hacia delante mientras balanceaba la bebida que mantenía entre sus dedos.
—¿Qué pasa? ¿Extrañas a Potter, cuando apenas llevan unos días separados?
—Creo que tanta bebida te está afectando la cabeza, Zabini —masculló, levantando su ceja y dedicándole una mirada cargada de obviedad junto con su mejor sonrisa—. Espera, ya eras así de idiota desde el colegio. Eso explica porque nunca decías nada; claramente sólo abres la boca para decir estupideces. Es una ventaja que en la ceremonia de selección no tuvieras que hablar, ¿no es así? Habrías acabado en Gryffindor.
Pero Blaise no pareció caer en el juego de Draco, porque simplemente levantó su bebida en una muestra de brindis hacia el rubio.
—Al menos no estoy practicando para ser un Auror
Touché. Draco tenía que admitir que por algo Zabini era su amigo.
—¿Te acostaste con Potter?
—Maldita sea, no. ¡Es Potter!
—Exacto.
Draco le lanzó una irritante mirada. Sabía que Blaise no quitaría el dedo del renglón pero él era demasiado orgulloso para admitir que había caído otra vez como una estúpida victima de Potter. El maldito cabrón había hecho que su reputación pendiera de un hilo, sólo porque no sabía ser auror. Demonios, ¿por qué no había dejado que lo expulsaran? ¡Ahora todo esto sería más fácil!
—¿Sólo viniste a imitar el cotilleo de Pansy, Blaise? Porque si se trata de eso, perfectamente puedo sacarte de aquí.
Blaise pareció entender que debía dejar a Draco en paz, al menos durante ese momento. No se preocupó: las vacaciones eran largas y Malfoy muy fácil de alterar cuando de Potter se trataba. Así que finalmente se limitó a cruzar los brazos y mirar con un falso interés la costosa prenda que portaba.
—Vamos dentro de cinco días cerca Diagon. Tengo algo que hacer por esa zona y no es conveniente tener que hacerlo solo.
—Contrata un puto auror.
—Tú pronto vas a ser auror.
—Blaise… —advirtió.
—Vamos Draco. ¿De verdad vas a pasar tu descanso encerrado aquí? ¡Hasta Narcissa se divierte más que tú!
—Tal vez tú no, pero yo tengo cosas que hacer.
—Puedes usar ese argumento con otros, pero sabes que conmigo no.
—¿Qué es lo que realmente quieres, Blaise?
El hombre, que mostró una expresión que claramente decía que había sido atrapado en una pequeña travesura, se encogió de hombros y ladeó el rostro.
—Diversión, Draco. Y estoy seguro de que comprendes a qué tipo de diversión me estoy refiriendo.
Por fin comprendió la insistencia de Blaise y la necedad de estar ahí cuando era más que claro que se estaba volviendo una molestia. Al final, Draco acabó analizado la propuesta que su compañero le estaba lanzando. ¿Por qué no? Después de todo, no es como si tuviese un compromiso con alguien. ¿Verdad que no? Bah, porque lo que tenía con Potter no era más que el choque de dos temperamentos que un día decidieron que no era suficiente con reñir. Además, estando encerrados en una maldita academia, ¿qué otra cosa podían hacer para desfogar sus ánimos? Era claro que eso que habían tenido no era más que el producto de la condiciones del ambiente y no porque hubiera sentimientos implicados. Además, no es como si el idiota de Potter estuviese precisamente masturbándose solo. Si para eso tenía al estúpido de Timothy. ¿No? Por algo ellos eran… pues ¡lo que sea que fueran esos dos idiotas de gryffindor!
—¿Y…? —insistió Blaise, luego del prolongado silencio.
—Vamos —aceptó Draco, repentinamente enojado y furioso contra Potter. Por supuesto, aún sin su maldita y fastidiosa presencia, tenía que irritarlo y sacarlo de sus casillas.
Por eso aceptaba, claro. ¿Qué más daba? Como bien había dicho su amigo tenía que disfrutar su tiempo de descanso. Y maldita sea que lo haría. Disfrutaría mucho más de lo que Potter podría disfrutar con el puto de Timothy.
¿Que sólo Potter iba a disfrutar ese descanso? ¡Ni en sueños! Maldito Potter hijo de puta, eso se llama desafío. Y Draco ganaría.
—Ese pobre pergamino quedará destrozado entre tus manos, Draco —murmuró Blaise, recordándole al rubio su presencia. Pero él se limitó a bufar y mirar enojado el pergamino, como si el pobrecito tuviera la culpa de la existencia de Potter. Entonces, Blaise observó sorprendido cómo Draco arrojaba lo más lejos posible el pergamino de su presencia.
—Y eso fue porque…
—No preguntes, Blaise. No-lo-hagas.
«Eh, Draco, ¿qué dices? ¿Hacemos nuevas reglas? Creo que deberían llamarse: "Por qué Harry Potter es mejor que Draco Malfoy al ganarle en su propio juego" Mira, mira, ya tengo la primera:
1. Draco Malfoy NUNCA deberá retar a Harry Potter a no romper reglas… porque Potter siempre ganará.
Te gané, Draco. Siempre te he ganado»
—Lo odio.
Y al escuchar esa oración, Blaise sonrió.
~•~
—¿A dónde? —preguntó Harry, ladeando su rostro en dirección a su acompañante. Jimmy sonrió con diversión mientras explicaba.
—Al callejón Diagon. Acaban de abrir un lugar cerca de ahí que me gustaría visitar. ¿Te animas?
Harry se rascó la nariz y lo pensó. Luego su sonrisa característica le hizo conocer a Jimmy la respuesta mucho antes de que la pronunciara.
—Claro. ¿Por qué no?
«¿Sabes qué es lo que dicen de las casualidades? Que no existen…»
Autora al habla:
¡Hola! Je, je, adoro la lógica de Draco, es tan única. ¿A que es un odioso que es adorable de molestar? Digan que sí, digan que sí. xD ¡Chicos, mi adoración hecha pudín, les deseo un estupendo inicio de semana! -3- ¿Ya les había dicho que adoro los lunes? xD
A los reviews que no puedo responder por privado:
Isu; ¿por qué? ¿Por qué? xD El bueno de Jimmy no tiene la culpa de ser adorable, es culpa de Draco por no dejarse apachurrar por Harry xD. ¡Muchas gracias, continuaré! ¡Besitos!
YASNyoko1; ¡Sí, finalmente xD! Y sip, lo es, aunque no lo parezca. Daré una pista: tiene mucho que ver con el final de esta historia, por eso ella es tan relevante :D y siempre está ahí para eso Hermione. JO. ¡Muchas gracias!
¡Gracias por sus reviews a FanFiker-FanFinal, xonyaa11, Nozomi Black, Acantha-27, Isu, jessyriddle, The darkness princess, Kuroneko1490, Izlandi, holyhead 21 y YASNyoko1! ¡Besitos empalagosos a todos!
