Capítulo 34. La mujer que amó Inuyasha, parte II.
- ¿Pero qué te sucede tonta! ¿Te quieres hacer daño!
- Gommene Inuyasha.
- No tienes que disculparte, sólo no se te ocurra llorar, para que pueda seguir contandote o ¿no te interesa?
- "Hitomiko fue la primer reencarnación de Midoriko, y ahora ella está...eso no puede ser, mi mamá como sabría todo eso, es imposible porque Inuyasha, porque mamá yo...yo...yo no puedo odiarlo aunque lo deseo, deseo odiarlo pero no puedo."
Kagome no dejaba de mirar a Inuyasha en su versión humano, mientras pensaba sobre los sentimientos que la embargaban, por un lado quería sellar a Inuyasha, hacerlo dormir o purificarlo pero no podía serle fiel a esos sentimientos; acaso era que las almas de Midoriko y Hitomiko se lo impedían, o habrá sido el conjuro que su madre usó sobre ella. No entendía a ciencia cierta, pero de algo estaba segura, quería saber toda la historia de Inuyasha para poder entender.
- Claro que me interesa Inuyasha, sígue contandome.
- Después que Hitomiko me dijo su nombre, siempre nos encontrábamos en el mismo lugar, el jardín secreto de los lirios.
- «Inuyasha ¿Alguna vez te has enamorado?
- Po...¿Por qué lo preguntas?
- ¿Crees que sea algo malo enamorarse de alguien diferente a ti?»
- Ella te preguntó ¿Y tú que le respondiste?
- No sabía que responder, mi madre fue humana, mi padre un demonio, eran diferentes.
- Y luego ¿Qué sucedió?
- Un día no pude callar más mis sentimientos.
- Eso... Eso quiere decir que tú...que tú...¿Le confesaste que la amabas?
- Estábamos en el campo de lirios...
-«Inuyasha, si me alejara de ti ¿Qué harías?
- Nunca te lo permitiría.
- Pero...Inu..
- No entiendes que no quiero que te alejes nunca de mí.
- I...nu..
Antes de que ella pudiera terminar Inuyasha la atrajo hacia él y la besó con mucha ternura.»
- ¿Ese fue su primer beso?
- Etto... Sí
Kagome no entendía por qué una extraña sensación de tristeza invadía su alma. Escuchar cómo Inuyasha amó a esa mujer le producía algo; pero no lo entendía, quería comprenderlo, tenía que hacerlo, porque el día llegaría y con ello una lucha iniciaría.
- Cuéntame, que fue lo que sucedió al final, cómo fue que quedaste sellado en el gran árbol sagrado.
- Bueno yo... un día fui al campo de los lirios y ella no estaba ahí, casi no me acercaba a su aldea, para no ser visto, pero habían pasado 3 días que yo no sabía de ella, me sentía desesperado, necesitaba verla, saber que ella se encontraba bien.
- ¿Fuiste a verla?
- ¡Mmh! sí, me arriesgue a llegar hasta la aldea, sus padres me vieron y se asustaron
- No nos hagas daño monstruo por favor.
- No quiero dañar a nadie, sólo quiero saber de Hitomiko.
- Para que quieres a nuestra hija, por favor no te la lleves es lo único que tenemos.
- Sólo quiero saber que ella está bien.
- Sí, ella está bien.
- Puedo verla, quiero verla.
- Tenga piedad, ella está en cama ahora; pero en cuanto esté mejor podrá verla.
- Ellos te tenían miedo.
- Sí, ellos no me permitieron verla, así que hui de nuevo hacia el bosque, ella estaba enferma, así que yo iba al jardín secreto de los lirios todos los días, para que cuando ella volviera me encontrara ahí.
- ¿Ella llegó?
- No, ella no volvió... sin embargo un día apareció ante mí un monje.
- «Tú eres el demonio Inuyasha.
- ¿Quién eres tú?
- Soy el Monje Hakushin.
- Y pretendes purificarme.
- He venido hasta aquí para cumplir una misión,demonio. Espero que no te resistas, además tengo un mensaje para ti.
-¡Ja! No bromees anciano, tu un mensaje para mí.
- Sí demonio, traigo un mensaje de Hitomiko.»
- El mensaje. - Dijo Kagome en un susurro apenas audible.
- ¿Qué?
- No nada, ¿qué fue lo que te dijo el monje Hakushin? Dime Inuyasha.
- Cuando él me dijo que tenía un mensaje de Hitomiko para mí, yo lo cuestioné...
- «Hi...to...miko ¿Qué fue lo que te dijo?
- Estás seguro que quieres escucharlo... Demonio.
- Si lo vas a decir, ¡hazlo ya!
- El mensaje de Hitomiko es... 'Inuyasha no podré estar contigo, sentí algo por ti, pero eres un demonio, ¿recuerdas cuando te pregunte si sería incorrecto sentir algo por alguien diferente a ti?... '
-«Crees que sea algo malo enamorarse de alguien diferente a ti.»
'... No me respondiste, ese día simplemente callaste, días después te pregunte que harías si me alejara de ti, ese día tu respuesta fue muy diferente, pero no me lo demostraste, no vine al campo de los lirios y nunca fuiste a verme, entonces entendí que tú eras un demonio y no puedes amar, por eso Inuyasha !TE ODIO!'... »
La mirada de Inuyasha era triste, sus hermosos ojos estaban cristalizados por algunas lágrimas que querían salir al recordar ese momento, ese momento que fue el que terminó destruyendo su ser entero. Inuyasha bajó su mirada un poco dejando que su flequillo cubriera sus ojos.
Kagome miraba a Inuyasha, verlo en ese estado le causaba mucha tristeza.- "Inuyasha, tu sí fuiste a verla, sus padres no te permitieron entrar. Ella te tomó odio por eso, pero porque ella no sabía que tu habías estado ahí, ella... ella si te amaba, y tú...tú también la amabas mucho, ambos se amaban pero... ¿Por qué?...¿Por qué?...¿ Por qué siento tantas ganas de llorar?
Kagome no entendía muy bien sus sentimientos, pero de algo estaba segura, ese sentimiento no sólo nacía de ella si no también de las almas que estaban en su cuerpo, Hitomiko y Midoriko se encontraban encerradas en el cuerpo de ella...
Kagome no se había dado cuenta que el sol comenzaba a salir, el cumpleaños número 15 de Kagome era un hecho, el sello de protección de la perla se rompería, pero eso que significado tendría para el futuro de ambos.
- Inu...ya...
Antes de que Kagome pudiera terminar de hablar, se desvaneció, Inuyasha se dio cuenta a tiempo y la sujeto antes que ella cayera del árbol.
- ¿Qué?...¿Qué demonios te sucede?
Inuyasha trataba de reanimar a Kagome pero ella no respondía, algo estaba sucediendo y alteraría el curso del destino...
CONTINUARÁ...
