Otra continuacion!
Disruten!
Detective Conan es propiedad de Gosho Aoyama.
Capitulo 36: Objetivo logrado.
Shiraiyuki estaba tendida en su cama comiendo el desayuno, como ella era de salud débil, terminó con una pequeña gripe por tanta acción en su entrenamiento y a su lado, dormía su divinidad, un gato de color gris cuyo nombre era nada menos que True. La joven comía muy feliz su desayuno que consistía solo en diversos tipos de frutas, le encantaba la comida que obsequiaba la madre naturaleza, especialmente de desayuno.
Oye como tocan a la puerta y creyendo que era una de sus sirvientas dio el permiso para que entrase, pero se lleva la sorpresa de su vida al ver que no era quien pensaba. En vez de eso, vio que era un joven apuesto, mayor que ella por un año, cabello moreno y ojos completamente blancos. Tuvo que agachar su cabeza un poco porque con solo cruzarse las miradas, ya se había ruborizado por completo.
-Te traje flores. – Dijo aquel muchacho mientras hacía aparecer rosas blancas, las favoritas de la joven bruja.
-G-G-… gracias Kamui. – Tenía mucha vergüenza por el hecho de estar a solas con él en su cuarto… menos mal que True sigue dormido.
-¿Te sientes mejor? Vine en cuando me enteré que te habías enfermado de nuevo.
-Tranquilo, gracias a las pócimas, estaré como nueva para mañana.
-Me alegra oír eso. – Sonriéndole levemente, sin perder su característica seriedad.
-Ah… yo…. – Nerviosa. – ¿Y… y Earth?
-Esta esperándome afuera, ¿Por qué?
-Curiosidad. – Estaba tan nerviosa que accidentalmente se le callo su jugo de naranja por la cama, despertando a True.
-¿Qué pasa aquí? – Preguntó el gato gris, alarmado, al ver a Kamui lo entendió todo de inmediato.
-Lo siento True. – Rogó su dueña.
-Da igual, le diré a uno de los sirvientes que cambie las sabanas. – Y desaparece.
-Soy muy torpe…. – Murmuró lanzando un suspiro.
-No eres torpe…. – Le decía mientras la ayudaba a levantarse. – Eres increible.
-¡¿Eh? – Esas palabras inesperadas si que la hicieron sonrojar desde las orejas y hasta la punta de la nariz. – G-Gracias… por ser tan atento conmigo.
Agacho su cabeza para ocultar aquel sonrojo con la ayuda de su cabello, pero aquella acción hizo que mirara sus manos que aún seguían sujetas por las de Kamui. Se sintió muy feliz como también muy apenada, queriendo que el mundo se detuviera y siguieran así por siempre… pero sabía que no podría ser así, especialmente porque ella creía que él la veía como a una hermana y que en verdad él quería como nunca a la pequeña Sophie… a pesar de la diferencia de ocho años.
La puerta abriéndose provocó que las manos se alejaran del otro y se apartaran un poco. Las sirvientas cambiaban las sabanas y le pidieron con respeto a Kamui que se retirará para que Shiraiyuki pudiera cambiarse de pijama, la joven heredera miraba sus manos fijamente y al ver las rosas blancas, una sonrisa leve de felicidad invade sus labios, llevando sus manos al pecho para valorarlos como si fueran el mismísimo oro.
Kazuha estaba nervios, y cómo no estarlo si estaba en el bosque sola… bueno, no tan sola porque con ella estaba nada menos que Light, su hermano.
Ambos caminaban en absoluto silencio y eso la ponía mucho más nerviosa aún, se detuvieron cuando notaron que estaban frente a un lago. La joven se asombro, por una razón aquel espectáculo que tenía ante sus ojos le resultaba muy familiar.
-Este sitio…. – Murmuró despacio, clavando su mirada en el agua.
-Tal vez no lo recuerdas porque eras muy pequeña, pero aquí nos conocimos Kazuha.
Los ojos de Kazuha se abrieron de asombro al recordar.
Flash Back
Los herederos se habían reunido en el reino Kisaki y decidieron jugar a las escondidas, las consecuencias fueron que Kazuha se había perdido, estaba asustada e intentaba buscar el camino de vuelta al palacio de Daisuke, pero no lo conseguía y no podía usar su magia porque aún no dominaba el hechizo de la brújula. Siguió caminando hasta ver que le esperaba una colina que al subirla, descubrió que abajo había un lago y unos cuantos animales que se hidrataban.
Estaba tan maravillada que al dar un paso, tropieza por culpa de aquel vestido largo que llevaba, terminó bajando la colina rodando y gritando, asustando a los animales que se fueron corriendo o volando. Cerró sus ojos esperando caer al lago, pero eso nunca paso y se había detenido. Abrió sus ojos temerosa y su salvador había sido un niño cinco años mayor que ella, quien la había detenido usándose como una pared, sujetándola con sus brazos.
-¿Estás bien? – Preguntó alarmado a causa de su preocupación.
-H-Hai…. – Murmuró sin poder evitar sorprenderse, algo en él le hacía recordar a su madre, quien en paz descanse.
-¿Qué haces aquí sola? – Le preguntó una vez que la ayudo a ponerse de pie.
-Me perdí al jugar a las escondidas con mis amigos. – Bajando la mirada con sus mejillas levemente rojas a causa de su esfuerzo para no llorar delante de él.
-¿Tu nombre?
-Kazuha… Toyama Kazuha.
-Tú… Kazuha-sama. – Rápidamente hace una reverencia. Había cometido un gran insulto al haber tratado a la pequeña sin el código de respeto.
-Ah no… no hagas eso por favor. – Le rogó alarmada, luego pasa una mano por detrás de su cabeza, avergonzada. – Me incomoda que me traten tan formalmente.
-¿Y como desea que la llame?
-Kazuha-chan esta bien… - Su rostro reflejó duda. – Etto…
- Asakura Light, ese es mi nombre. – Sonriendo amablemente.
-Light-kun. – Sonríe maravillada. – Es un bonito nombre.
Fin Flash Back
-Light-kun…. – Murmuró con su vista clavada en él. – Lo siento mucho, olvide que ya nos habíamos visto antes.
-Descuida, lo importante es que te acordaste. – Sonriéndole amablemente como aquella vez… seguía siendo igual que en su infancia.
Kazuha pensó que en verdad su medio hermano se parecía a su madre.
-Pero esto no se quedará así. – Le prometió reflejando seriedad. – Papá va a oírme.
-No es necesario que me defiendas ante él, no quiero tener nada que ver con ese hombre que obligo a mi madre a abandonarme.
-Se como te sientes. – Le aseguró agachando su cabeza al volver a pensar en el pasado. – Me sentí muy mal cuando me enteré que mi padre obligó a mi madre a dejar el amor de su vida… y mucho más cuando me enteré que la separó de ti, de lo único que le quedaba de Heizo-san… pero a pesar de todo eso… no deja de ser mi padre, su sangre también corre por mis venas… pero aun no puedo evitar llorar. – Las lágrimas corrían por sus mejillas. – No puedo evitar llorar al pensar que yo no debí existir, que mis padres jamás debieron unirse… que mi madre debió ser feliz con la persona que amaba en el mundo humano.
-Tranquila Kazuha, las cosas pasan por una razón y la culpa no es tuya. – Se había atrevido a abrazarla, cosa que sorprendió a los dos. – Todo saldrá bien… lo que tienes que hacer es hablar con Toyama-sama.
-Lo haré… si tú me acompañas… quiero que te reconozca, que me permita decirle al mundo que eres mi hermano y que nadie me lo niegue… y sólo puedo hacerlo contigo a mi lado Light-kun… como los hermanos que somos.
-Lo pensaré… ahora regresemos, ¿Vale?
De la mano, como los hermanos que eran, caminaron de vuelta a la cabaña de Akako. Al llegar, abrieron la puerta y Ran los recibió con un abrazo.
-¿Ya esta mejor? – Ve como asintieron. – Ahora debes tener una charla con Hattori.
-Ya la tendremos. – Le aseguró Heiji cruzando su mirada con su medio hermano.
-¡Escóndanse! – Ordenó Akako de golpe, alarmada al sentir presencias nuevas cerca de su hogar. – ¡Son las presencias de Jodie-sama y Shuichi-sama!
-¡Escóndanse! – Repitieron Ran, Kazuha y Kaito mientras pescaban a sus novios y novia para esconderlos en el primer cuarto que vieron y cerraron.
-Con que aquí estaban. – Akai Shuichi fue el primero en entrar sin siquiera tocar o pedir permiso. – No me imagine que también estaban los hermanos Kuroba.
-Shu, esos modales. – Le reclamo Jodie Saintmillion. – Hello.
-Hola muchachos. – Saludo Sophie con una sonrisa.
-Tú nunca vas a cambiar Akai – Murmuró Kaito notablemente molesto.
-Jodie, lamento irme sin avisarte. – Se disculpó Kazuha avergonzada.
-Digo lo mismo Shuichi
-Don't worry girls, we aren't angry.
-Habla por ti Jodie. – Le corrigió Akai con su seriedad de siempre. – ¿Cuántas veces tengo que decirte que me avises cuando salgas Ran?
-Lo siento mucho. – Inclinándose.
-Y más encima sales sin tu divinidad, debería golpearte. – Asesinándola con sus filosos ojos que congelaron la sangre de Ran.
-¡No! – Exclamó alarmada. – Ya me duele mucho la cabeza de tantos golpes Shuichi.
-Shu is a bad boy.
-Cierra esa boca Jodie.
-Ese tal Akai es tal como describieron. – Susurró Shinichi desde su escondite, los mortales escuchaban perfectamente lo que pasaba afuera.
-Ni que lo digas Kudo-kun. – Le apoyó Aoko.
-¿Qué hacen ustedes dos aquí? – Preguntó Kaito al fin.
-Las estábamos buscando. – Habló la chica de gafas. – Para llevarlas a casa.
-Ha llegado un mensaje del consejo de los sabios. – Continuo Akai. – Ustedes también deben irse. – Viendo a los hermanos, quienes asintieron.
-¿Tenemos que irnos ahora? – Preguntó la bruja de la coleta.
-Así es, así que andando. – Señalando la salida.
-I'm sorry Kazuha… Ran, but… ya saben que a ellos no les gusta esperar.
-Bueno, nos vemos después Akako y Light. – Se despidió Ran
-Cuídense mucho, especialmente tu Light. – Pidió su media hermana.
-Lo haremos. – Dijeron los mencionados.
-Yo iré después, así que llévense a mi hermanita. – Pidió Kaito tomando a Sophie de los hombros, empujándola un poco.
-Adiós chicos. – Se despidió la pequeña al mestizo y a Akako.
Cuando los Confidentes y las herederas se fueron en definitiva, los mortales salieron de su escondite uno a uno.
-Lo siento. – Habló Kaito viendo a los detectives. – Pero cuando hay un mensaje de esos, hay que llegar lo antes posible porque puede pasar de todo.
-Descuida Kaito, sus obligaciones son importantes también. – Le aseguró Shinichi.
-Además, nosotros estamos de polisones. – Siguió Hattori.
-Y unos estorbos. – Finalizo el del Este.
-Bueno, voy a ver que es lo que quieren esos ahora. – Abriendo la puerta. – Cuídalos bien Akako, ¿Oíste?
-¿Quién crees que soy idiota? – Cruzándose de brazos molesta. – Tú conoces muy bien mi poder.
-Lo sé. – Su sonrisa de póquer se hace presente y luego, se va de la residencia volando a gran velocidad.
Todos los herederos caminaban por su mansión preocupados, confundidos, algunos algo molestos por haber sido interrumpidos, etc. Se detuvieron al llegar a su objetivo: El salón de reuniones. Cada palacio tenía este cuarto específicamente para hablar con otros palacios o con los sabios de Town of Wisdom al estilo de hologramas.
Este cuarto era de tamaño mediano, con unos estantes en las paredes, una sola ventana con vista hacía afuera, una mesa de caoba en forma circular con solo 5 sillas a su alrededor. Los herederos con sus padres se sentaron en las mesas con sus consejeros o confidentes esperando de pie al lado de la puerta de ingreso.
Finalmente, la mesa comenzó a brillar y se formo de forma holográfica a un hombre de 25 años, cabello cortó, despeinado y negro, sus ojos eran amarillo como el de los felinos y piel pálida. Vestía unos pantalones holgados que parecían estilo de los años setenta, sandalias y una pollera-túnica que le llegaba a las rodillas y de mangas holgadas y largas, todo era de color blanco. Este misterioso que apareció holográficamente en cada palacio, miraba fijamente a todos los herederos a la vez.
-Que bien que están todos presentes en sus respectivos palacios. – Dijo como saludo.
-Ryoma-san. – Dijeron las diez familias de brujos reales a coro haciendo una inclinación con la cabeza.
-Lamento no llamar antes, pero pensé que necesitaban los herederos un descanso después de un duro entrenamiento en el bosque de la desesperación… y hablando de eso, los felicito por sus logros, no me he perdido un detalle por lo que estoy orgulloso de todos ustedes.
-Muchas gracias Ryoma-san. – Dijeron los herederos a coro inclinando las cabezas.
-Incluso a ti… Kuroba Kaito-kun. – Viendo al mencionado con una sonrisa pequeña.
-Gracias Ryoma-san. – Agradeció el mago.
-¿Qué desea decirnos Ryoma-san? – Preguntó Scarlet.
Ryoma cerró los ojos por unos momentos, parecía pensativo cuando en realidad quería dejar minutos de suspenso para tensar más a sus oyentes.
-Scarlet-chan, Maika-chan, Shiraiyuki-chan, Kamui-kun, Ran-chan, Kazuha-chan, Sophie-chan y Hiroshi-kun. – Habló al fin. – Felicidades.
-¿Felicidades? – Los mencionados estaban confundidos.
-Ustedes, finalmente… tendrán su iniciación.
-¡Sí! – Gritó Vermouth eufórica al ver en su bola de cristal gigante a Ryoma dando la noticia a los herederos. – Ya se acerca la hora.
-¿Estabas esperando la iniciación? – Gin la miraba sin perder sus serias facciones.
-Así es Gin. – Confesó con una gran sonrisa.
-Pero cuando lo obtengan… ¿No se te será difícil tenerlo? – Arqueando una ceja.
-Al contrario… esto hará que sea más placentero obtener su poder.
-¿Acaso tienes un plan? – Preguntó Wons, el gato negro, tendido en pleno aire.
-Me conoces muy bien Wons.
Y sin poder contener más su felicidad, suelta su risa malvada que invade todo el palacio oscuro.
