Peligro en la Costa
"Shiiinnn". Un sonido chirriante y bastante molesto, me hizo regresar del mundo de Cresselia. Me quité la colcha de encima y estiré mis manos, desperezándome. Miré a mi lado, donde se supone estaría Serena, pero el lugar estaba vacío. "Debió haberse levantado temprano, y decidió dejarme dormir un rato más". La verdad es que desde que volví a dormir con mi pelimiel, las malditas pesadillas dejaron de ocurrir, así que, desde entonces, he estado recuperando el sueño que perdí durante el medio año que fui el Campeón de Kalos.
Una vez salí de la cama, busqué a Pikachu y al legendario que decidió seguirme en el viaje por la búsqueda del verdadero poder, pero al igual que Serena, no estaban por ningún lado. Con la certeza que era el último en despertar, salí a la sala del apartamento mitad base secreta. En el par de sillones que están ubicados al lado del monitor del ordenador, estaban May y Dawn, ambas con caras de cansancio.
–Buenos días, Ash. Veo que el experimento de Sawyer también te despertó. –Dijo la castaña, quitándose un mechón de cabello de su cara. Devolví el gesto y luego saludé a la peliazul, pero con ella sentí cierta incomodidad al hacerlo, aun consiente de mis extrañas dudas sobre la identidad de su madre, y de su posible relación con mi padre.
–No era ningún experimento, estaba activando la alarma perimetral mediante sensor calórico, que nos entregó Clemont. El problema es, que él nunca me explicó cómo regular la sensibilidad del sensor. –Respondió el peliverde ofendido. Sawyer siguió tecleando algunas cosas en el ordenador, probablemente relacionadas con la alarma de la que hablaba.
–Eso son solo excusas…Yo no asistí a la reunión, y aun así estoy segura de poder configurar eso mejor que tú. –Comentó engreída, la chica de Sinnoh.
–Si ese es el caso, quiero que vengas aquí y lo hagas… –Estaba a punto de empezar una pelea entre Sawyer y Dawn, hasta que Brock entró en la sala, viéndose tan fresco como si fuera el medio día. "Por cierto, ¿qué hora es?". Eché un vistazo al reloj ubicado en la sala y mi cara se desfiguró en una mueca de dolor, al notar que eran las cinco y media de la mañana. "Ni Joseph nos hacía despertarnos tan temprano".
–¡Cálmense ustedes dos! Sawyer, termina de configurar esa alarma, partimos en un rato, así que necesito todo lo referente a la seguridad de la base, completamente listo. –El moreno, posterior a lo dicho, miró con una severidad extraña en él, a la peliazul. –Dawn, ambos somos conscientes de que lo que dices es mentira. Además, el hecho de que la alarma los despertara, más bien funcionó a su favor, pues ya pensaba ir a la habitación de cada uno y despertarlos con una ráfaga de viento de las alas de Crobat. –Luego nos miró a May y a mí. –Y a ustedes dos; puede que no sea su líder de equipo, pero aun así puedo recordarles que el valor de esta misión es demasiado alto, deberían ser más responsables y despertar a tiempo para ayudar con las tareas.
El silencio solo era comparable a la Torre del Pueblo Lavanda, un cementero para Pokémon y hogar de multitud de tipo Fantasma. El moreno aclaró que el desayuno estaba listo y se retiró en dirección a la cocina, que conectaba por un corto pasillo con la sala. Entre los cuatro que nos quedamos en la habitación, nos miramos en silencio; Sawyer volvió a lo suyo y las chicas y yo decidimos ir a la cocina, donde al lado, está el comedor.
–Buenos días, Ash. ¿Cómo amaneciste? –Serena, que estaba sirviendo la comida en la mesa con ayuda de Brock, me recibió con una sonrisa roba aliento. Le respondí que bien, pero ante la mirada severa del moreno, agregué que para la próxima me despertara cuando ella lo hiciera, para poder ayudar. La chica, que no podía ver la cara del ex líder de gimnasio, asintió extrañada. "Ella sabe cuánto adoro dormir".
–«Deberías dejar de ser tan vago… Así solo retrasas nuestra lucha por salvar al mundo y los Pokémon». –No me molesté en pensar una respuesta para el poni acuático, que estaba comiendo de la mezcla de alimento para tipo Agua, que Brock me dio antes de partir de Unova. Al lado del legendario, estaba Pikachu, que comía alegremente su propia comida.
May, Dawn y yo nos sentamos en la mesa, seguidos por ambos cocineros. Misty y Joseph, que salieron a patrullar la ciudad, volvieron justo a tiempo; el último en llegar a la mesa fue Sawyer, que finalmente terminó su trabajo, con lo referente a la seguridad de nuestro centro de operaciones. El desayunó fue tan silencioso como la cena de la noche anterior, en contra posición a lo ocurrido en el almuerzo. Una vez terminamos de comer, Brock preguntó a la pelirroja y al fanático de los fantasmas, sobre lo averiguado.
–Aún no hemos escuchado nada respecto al Team Geyser, al parecer han mantenido sus operaciones en bastante secretismo. Eso es raro, tomando en cuenta la actividad reportada el mes pasado. –Comentó la entrenadora de Pokémon tipo Agua.
–Probablemente ya sepan que Ion los está investigando. Eso no es de extrañar, tomando en cuenta sus recursos e influencia dentro de Hoenn. Por ahora vamos a hacer como el líder N nos indicó; nos dividiremos entre la zona insular y la continental, y cada quien averiguará lo que pueda. Si llegaran a descubrir algo importante relacionado con Geyser, deben comunicarse. –Respondió el moreno, mirando a Joseph al decir lo último.
–Me parece bien, pero antes de empezar con eso, debo decir que sí averiguamos algo que pueda requerir la participación del grupo entero. –Brock le indicó que siguiera con el informe. –Misty y yo escuchamos de soslayo una conversación entre varios marineros, que aseguraron que ha habido bastantes ataques Pokémon dirigidos hacia los bañistas de la playa. Hasta donde sé, no se ha desvelado quien es el atacante. Pero por como describieron los ataques y las heridas: "Hoyos como de aguja y fluidos internos succionados de cuajo, las víctimas fueron halladas en las zonas más profundas de la playa". Me hace pensar en los Gorebyss. –La afirmación del pelinegro con uñas pintadas del mismo color, fue bastante impresionante.
–¿Gorebyss? Sé que se ha hablado de avistamientos de ellos en las playas de Sootopolis, pero solo porque es una isla en medio del océano. Los Gorebyss y Huntail viven en las profundidades, hasta incluso los tres kilómetros de profundidad. ¿Cómo es posible que se adentren tanto en la costa? O más difícil aún, ¿qué salgan a las playas para cazar humanos? –Comprendí de inmediato el tono de asombro del peliverde. Los Gorebyss y Huntail, las evoluciones alternas de Clamperl, solo viven en zonas muy profundas del océano, eso los hace muy raros de ver, y aún más de capturar. Solo supe de entrenadores que los tenían al evolucionar un Clamperl, jamás escuché de nadie que atrapara uno salvaje. "¿Y ahora mágicamente aparecieron en la costa?".
–Sabiendo eso, también pensaría que es imposible, pero lo que nos hace sospechar es lo que dijeron los marineros. –Ahora la atención se centró en Misty. –Afirmaron que tendrían que ir a otra área del océano, cerca de Ciudad Lilycove, porque ya están escaseando las presas entre el mar de Slateport y la Ruta marítima Ciento Treinta y tres; que según tengo entendido, posee corrientes que la hacen innavegable. Esa escasez de presas, puede que obligara a los Gorebyss a buscar alimento fuera de su ambiente habitual. Aunque claro, solo es una teoría.
–Podrá ser una teoría, pero suena factible. Hoenn es conocido por su mercado de Pokémon acuáticos para el consumo alimentario. Y tomando en cuenta que la presa favorita de los Huntail y Gorebyss, y el producto principal de Hoenn, es el Remoraid, no me extrañaría que, tras tanto tiempo, se generara un desbalance marino, provocando la desaparición de dicho Pokémon. –El moreno nos vio a todos antes de continuar. –Esto parecer ser un asunto de vital importancia, así que pospondremos la investigación de Geyser para mañana, hoy veremos que averiguamos sobre los ataques en la playa. En caso de que no salga nada del asunto, mañana continuaremos con lo planeado, igual en caso de que podamos solucionar éste conflicto hoy mismo; solo continuaremos con lo relacionado a los ataques, si conseguimos información concreta de vital importancia. Por hoy trabajaremos juntos, pero aun así nos dividiremos. Joseph, Sawyer y yo, usaremos las placas falsas de la Policía Internacional, que nos hicieron en Inteligencia; consultaremos en el Instituto de Pesca, los puertos y muelles, al respecto de los ataques y la escasez de Remoraid. El resto vaya a la playa y encárguense tanto de vigilar, en caso de que algo ocurra, como de investigar, pueden pasarse como periodistas o turistas, como lo vean más conveniente.
Nadie refutó las órdenes de Brock. Aunque no entendí por qué los tres líderes de escuadrón se encargarían juntos de una sola tarea. "Claro, Joseph y Sawyer son natales de la región, y Brock es el mejor hablando, así que supongo que ellos lidiaran con la burocracia". Pronto el comedor y la cocina estaban ordenados, así que le indiqué a Pikachu que se subiera a mi hombro, y regresé al refunfuñón de Keldeo a su Malla Ball. Una vez Sawyer activó el mecanismo de seguridad, los tres chicos partieron en dirección al Instituto de Pesca de Hoenn, ubicado justo al lado de los muelles, en la zona este de la Ciudad. Las chicas y yo nos dirigimos al sur, donde la playa pública está ubicada.
Una vez allí, para mi sorpresa, las cuatro chicas salieron corriendo cual Rapidash, en dirección a los vestidores. Cuando volví a verlas, todas estaban en bikini, con bronceador, y un par de parasoles.
–¿Se puede saber qué están haciendo? –Pregunté un poco exasperado. –Estamos en medio de una misión.
–Lo sabemos… Pero Brock dijo claramente: "Deben vigilar en caso de que ocurra algo en la playa". –Dijo May, imitando la voz del moreno. –No pensamos quedarnos de pie bajo el Sol, toda la mañana. Además, eso sería ser demasiado obvios, así que tómalo como nuestra cuartada. Tú puedes pasar tu rato besándote con Serena o jugando Vóley de Playa, has lo que sea.
–Estamos en medio de una misión, no podemos hacer eso. –Dijo nerviosamente mi sonrojada novia. Pero fue en ese momento que presté atención al bikini que vestía. Ya lo había visto, era uno de dos piezas de color rosado, con bordes azules, bastante bonito, y revelador… Me regañe internamente por pensar en eso en tal momento, y miré a la castaña nuevamente.
–Hagan lo que sea, yo pienso patrullar la playa… Y patrullar en serio, no como Joseph. –Las chicas rieron entre dientes, antes de seguir su camino en dirección a unas palmeras. Escuché el sonido de pasos en la arena tras de mí, así que volteé para ver quien me seguía. Resultó ser Misty, que hasta ahora noté que no vestía un bikini, sino más bien, un traje de natación de una pieza, de color azul. –¿No te quedarás con ellas?
–No, seguro se la pasaran el rato hablando de cosas que no me interesan, ya tuve suficiente de eso con mis hermanas. –Ella hizo una pausa y miró al mar. –Ya que vigilaras desde la playa, yo pienso ir a ver si encuentro algo en el agua. Hace mucho no practico buceo, así que me servirá de práctica.
–Ya veo, me parece bien… Pero… –Ella me miró dudosa. –Como buceras sin el equipamiento necesario.
–¡Ahh, eso! Tengo una Primarina que es capaz de crear burbujas de aire muy duraderas. Con eso me bastará. –Hice un gesto de comprensión y la peli naranja me sonrió, para luego despedirse y correr en dirección al límite donde la arena y el mar se besan.
La chica tocó una pequeña canica en su mano, que creció para convertirse en una Poké Ball, de la cual salió un elegante Pokémon león marino, con una larga cola terminada en aletas y un cabello lacio de color celeste bajando de su cabeza; sobre su cuerpo se podían apreciar perlas y diversos adornos marinos. La Pokémon Solista se metió al agua, seguida de Misty, y ambas se zambulleron, despareciendo en la espuma de las olas.
"Rayos, debí haber traído a Toxapex, así podría indicarle que revisara el lecho marino". Todos mis demás Pokémon, fuera del límite impuesto por la Liga, se quedaron en Unova, en la guardería oficial del cuartel general. Al final solo viajé con Keldeo, Pikachu, Metagross, Tyranitar, Togekiss y Dragalge. Pensaba traer a Garchomp, pero lo estuve usando mucho durante mis últimos días como Campeón y las primeras misiones de Ion, y claro, las batallas contra los retadores de la Elite Four fueron muy desgastantes, así que preferí dejarlo descansar y darle una oportunidad a mi otro dragón.
Según escuché de Clemont, durante su presentación de los objetos que usaremos en la misión, dijo que entre él y Colress piensan hackear el dispositivo de seguridad de las Poké Balls, que las bloquea cuando se rompe el límite de seis Pokémon al uso. El problema es que, según explicó, el nivel de seguridad de las Poké Ball, aunque arcaico, es muy alto, y requiere de una clave que solo altos jerarcas de Silph Co. podrían poseer. Una lástima, la verdad, me gustaría poder usar a todos mis Pokémon a la vez, eso me conferiría un enorme poder.
Caminé por la playa durante un par de horas, pero cuando el Sol terminó por colocarse sobre el cielo con todo su esplendor, me vi en la necesidad de parar. Pensaba volver con Serena y las chicas, pero estaba a un par de kilómetros de donde se ubicaban, y de verdad necesitaba descansar un rato. Al final decidí sacar a todos mis Pokémon, incluido Keldeo, ya que estábamos en un área solitaria de la playa, y les permití jugar un rato en la arena y el mar. Me sentí estúpido cuando vi a Dragalge ir directo al agua, "No me hacía falta Toxapex". Le indiqué al dragón venenoso que buscara a un Pokémon rosado y alargado, y este rugió lo que consideré una confirmación.
Keldeo y Pikachu empezaron a juguetear en la orilla del mar, mientras, Tyranitar se enterró en la arena, disfrutando del calor del Sol. Togekiss decidió ayudarme en la búsqueda y empezó a sobrevolar la costa, en una zona distinta en la cual ingresó Dragalge. Metagross no quiso ir con los demás, así que se quedó cerca de mí, sirviéndome de sombra, cosa que agradecí ampliamente, pues no había nada a la redonda con que cubrirse del caluroso fulgor del cielo.
Estaba por dormirme, recostado sobre la arena, cuando sentí un viento anormal soplar sobre mí. Cuando abrí los ojos, me topé con Togekiss volando sobre mí, desesperado. Cómo aún no controlamos lo de la comunicación por aura, le pregunté con palabras que sucedía. Él me indicó que viera donde la mayor cantidad de gente estaba aglomerada. Como apenas e iban a ser las nueve de la mañana, no había casi personas, pero fue suficiente para notar que había un alboroto. Regresé todos mis Pokémon, incluido Pikachu, e ignorando las quejas de Keldeo y el Pokémon amarillo, llamé a gritos a Dragalge. El tipo Veneno/Dragón salió del agua, flotando lentamente.
–Dragalge, necesito que me lleves allá, donde se ve gente corriendo y saliendo del mar. Por aire eres muy lento, pero por agua definitivamente lo lograremos, ¿crees poder? –El Pokémon Pseudoalga asintió con otro rugido y volvió al mar, dejando parte de su cuerpo, similar a algas moradas, por sobre la superficie. Me subí en su espalda, agradeciendo que su habilidad no fuera Punto Tóxico, y partimos a una velocidad decente, en dirección a donde se apreciaba que algo sucedía.
Fue antes de llegar que lo noté, varias figuras delgadas y serpenteantes estaban girando en círculos, alrededor de una persona en medio del agua, a unos cincuenta metros de la playa. Temí por Misty, pues no era capaz de dilucidar quien estaba en medio del ataque, así que sin pensarlo mucho, le indiqué a mi dragón que arremetiera.
–Dragalge, no podemos usar ataques venenosos, pues podríamos golpear a quien está entre esos Pokémon, así que por ahora ataca con Pulso Dragón, apenas para dispersarlos. –El Pokémon que montaba asintió, y abriendo ampliamente su boca, dejó salir un pulso de energía morada que golpeó justo donde un par de Gorebyss estaban nadando. El impacto cumplió su objetivo, y dispersó a varios de los Pokémon de tipo Agua. Para mi tranquilidad, pude ver como Misty se acercó apoyada sobre su Primarina.
–¡Ash, tú encárgate de los Gorebyss, yo ayudaré a quien están atacando. –Ella pudo vislumbrar mi mirada de temor, así que agregó algo más. –Las demás chicas están ayudando a la gente de la playa, no tienes que temer por tu noviecita. –Suspiré tranquilo y le agradecí con la cabeza. Justo a tiempo noté que varios de los Gorebyss se estaban reuniendo, y preparando para atacarnos a Dragalge y a mí.
–Usa Pulso Dragón una vez más, debemos distraerlos mientras Misty ayuda a la víctima. –Otro pulso de energía draconiana, impactó en el agua alrededor de los tres Pokémon Mar del Sur que se estaban reuniendo, obligándolos a tomar rutas distintas. –¡Mierda, son demasiado rápidos!
–Ash, ya puedes usar toda tu fuerza. –Volteé hacia la voz de la pelinaranja, y noté como estaba por salir del agua. Con ayuda de Primarina, ayudaba a apoyarse a un chico de pelo castaño, que no parecía del todo consiente de lo que ocurría a su alrededor. "Bien, es hora de demostrar nuestro poder".
–Ya no nos contengamos más, ellos no lo harán… Dragalge, usa Ola de Lodo.
Ahora los aproximadamente diez Pokémon tipo Agua, que estaban por arremeternos, se separaron velozmente, esquivando el ataque. Para mala suerte de uno del grupo, recibió de lleno la onda morada de líquidos venenosos, siendo derrotado en el acto. El cuerpo largo de color rosa empezó a flotar de costado, sin más movimiento aparente que el dado por las olas. "¿Ahora qué hago con él? Espero que no esté muerto…". Pero no tuve tiempo de pensar más en ello, ya que dos Gorebyss restantes, se adelantaron a sus compañeros, en un ataque inminente.
–¡Usa Protección! –Una barrera de luz nos cubrió, provocando que ambos Pokémon acuáticos se dieran de lleno contra ella.
Pensé que la habíamos librado cuando se alejaron, pero fallé en notar que dos más nos atacaban por los flancos. Aprovechando el debilitamiento de la barrera, se lanzaron usando lo que interpreté como Doble Poder. Esquivé al Gorebyss que saltó del agua en mi dirección, pero aun así su boca filosa rosó mi espalda, cortando mi piel por sobre la camisa de tirantes, que llevaba por el calor.
–¡Aghh! –Gruñí del dolor. Pero no tuve tiempo para enfocarme en ello, pues el otro Gorebyss impactó en el costado de Dragalge, por lo que caí al agua. Pronto fui yo quien se hallaba rodeado de Gorebyss salvajes. –¡Dragalge!
Mi dragón, a pesar de que intentaba volver por mí, no podía, pues cinco de los nueve Gorebyss restantes, estaban cerrándole el paso, usando Acua Cola e Hidrobomba. Llevé mi mano al cinturón de Poké Balls, con la idea de sacar la de Keldeo, pero uno de los Pokémon acuáticos se lanzó en dirección a mi mano, cortándome, y de paso logrando que mi cinturón se zafara y se soltara de mi pantalón. Olvidé el peligro en el cual me encontraba, cuando sentí la ausencia del cinturón con todos mis Pokémon. Al mirar abajo, apenas y lo vislumbré hundirse en la profundidad del mar.
Ignoré los posibles ataques y me zambullí en el agua, apenas visualizando mi valioso objeto. El color de las Poké Balls, cada vez se hacía menos fácil de distinguir conforme se hundía más y más. Nadé con toda la fuerza de mis piernas, y cuando creí que no podría agarrarlo, mis dedos tocaron el borde de uno de los lados del objeto de tela. Pero era demasiado tarde, estaba desmedidamente profundo, y no había forma en que saliera de ahí sin problemas, estaba demasiado ofuscado para pensar en la utilidad de Keldeo en aquel momento. Pensé que moriría, hasta que una burbuja rodeó mi cabeza, permitiéndome respirar con fuerza, así logrando devolver el oxígeno a mis pulmones. La Primarina de Misty me salvó la vida y me ayudó a volver a la superficie.
–Eso fue peligroso Ash… –Escuché a Brock decirme. Miré al cielo y lo vi sobrevolar el mar en su Aerodactyl, acompañado de Sawyer. Misty estaba flotando en el mar, ordenándole a su Primarina atacar a los Gorebyss. Volteé en busca de Dragalge, y para mi satisfacción, estaba siendo ayudado por Primarina y el Clawitzer del peliverde.
–Lo sé… –Respondí recuperando el aliento. Mientras, Sawyer no paraba de lanzar órdenes a su Pokémon, pude escuchar como indicaba usar Pulso Dragón; mientras, Misty ordenaba Brillo Mágico.
–Solo comprobamos lo que ya sospechamos, así que volvimos cuanto antes, pero ya la situación se había salido de control… Esto será una mancha más, para el expediente que indica que los Pokémon son un peligro para la humanidad… –Agregó el moreno.
–Sí, lo sé… Pero antes de pensar en ese tipo de consecuencias, deberíamos encargarnos de esto. –Añadí.
–Correcto. Debiliten a los Gorebyss y atrápenlos, nosotros los liberaremos en algún lugar cerca de islas que recorreremos. –Acepté, comprendiendo que debía hacer. Volví a poner mi atención en la batalla, y noté que solo quedaba la mitad de Gorebyss, los demás ya habían sido atrapados entre Misty y Sawyer. Pensé en liberar a Pikachu y aprovechar su ventaja de tipos, pero eso nos terminaría arriesgando a todos los que estamos en el agua; sobre todo a mí, que puedo terminar víctima de su venganza por meterlo a la Poké Ball. –Dragalge, terminemos esto rápido, usa Meteoro Dragón.
Sin necesidad de que dijera nada, Misty y Sawyer devolvieron a sus Pokémon, dejando a mi dragón solo con los agotados Gorebyss, que se enfocaron en lanzar Hidrobombas a quemarropa. Esa insistencia fue su perdición, pues mientras ellos atacaban, Dragalge cargó la energía draconiana en su garganta, y escupió dicha concentración energética al aire. Al explotar en el cielo, miles de meteoros cayeron sobre ellos. Cuando ya era muy tarde para que reaccionaran, mi Pokémon se hundió en el agua, dejando a su merced a los Gorebyss, que recibieron la lluvia de rocas energizadas. Al finalizar el ataque, todos los tipo Agua restantes, estaban flotando en la superficie del agua salada.
Una vez atrapamos y aseguramos las, efectivamente, diez Poké Balls, regresamos a la playa. Caminamos unos cien metros en dirección a las mismas palmeras, donde antes las chicas se disponían a pasar el día. Cuando estuvimos cerca, Serena se percató de nuestra presencia y corrió a abrazarme.
–¡Ash! ¿Estás bien? –Antes de que pudiera responder a su pregunta, liberé un quejido de dolor, al sentir como sus manos rozaban la herida en la espada. La expresión de sorpresa en la cara de ella, al mirar sangre en su brazo, la llevó a voltearme para poder ver la fuente de la misma. –¿Te atacaron? ¿Ash, como te pasó esto? ¿No fue un ataque venenoso? ¿¡Verdad!?
–No, no… Tranquila, creo que fue Doble Poder, así que seguro ese Gorebyss también salió afectado por su propio ataque. Además, no es nada, en serio… Solo arde un poco. –Ella ignoró lo dicho, y fue donde Dawn para pedir el botiquín de primeros auxilios. Ignorando mis quejas, limpió la herida con desinfectante, y le colocó una gaza encima, igual sucedió con la herida en mi mano.
Pensaba comentar sobre las exageraciones relacionadas con los ataques de los Gorebyss, tomando en cuenta que solo salí con un corte moderadamente profundo y un raspón. Pero me callé a mí mismo, cuando vi al chico que fue atacado antes de que Misty y yo interviniéramos. El castaño, que estaba en compañía de las demás chicas y Joseph, era tratado por una mujer que afirmaba ser enfermera en el hospital de la ciudad. Tenía un par de golpes y raspones en manos y cara, probablemente producto del forcejeo, pero lo verdaderamente aterrador, era su pie. La pierna, que contaba con una musculatura decente, perdía toda señal de vida debajo de su rodilla: era como si hubiera sido deshidratada, algo esperable tomando en cuenta que los Gorebyss se alimentan succionando fluidos. "Giratina, eso se ve muy mal, probablemente deban amputarle la pierna".
–No entiendo como Pokémon tan hermosos hicieron todo esto… –Comentó Dawn, que se había acercado a Misty, Serena, Brock, Sawyer y yo, que seguíamos viendo la escena desde una distancia prudente, buscando evitar incomodar a la enfermera y al chico en cuestión.
–No es algo tan inusual, los Gorebyss son conocidos por ser una especie muy cruel y sanguinaria. Son cazadores muy agresivos. Por suerte no fueron Huntail, ellos lo habrían destrozado antes de que pudiéramos hacer nada. –El comentario de Sawyer provocó que se me erizara la piel. Serena se acercó a mí, como buscando alejar la idea con mi presencia. "He visto varios ataques a humanos por parte de Pokémon, pero definitivamente esto es de lo más mórbido que he llegado a ver".
–Eso suena aterrador… Hmm, tengo una duda: ¿Por qué solo atacaron Gorebyss y no Huntail? ¿No es que son del mismo habitad? –Esta vez no fue Dawn quien preguntó, la chica peliazul aún seguía procesando la información que acababa de recibir; quien lo hizo fue Serena.
–Ambos pueden ser evoluciones alternas del mismo Pokémon, pero son muy territoriales y no suelen llevarse bien, a menos que sea en época de apareamiento. Probablemente la escasez de alimento, les obligó a venir a la playa, porque si iban al lado contario, entraría en territorio de los Huntail, otros depredadores de mayor tamaño o las corrientes de las corrientes de la Ruta Ciento Treinta y dos.
Ese comentario del peliverde, bastó para zanjar cualquier duda, así que ya nadie soltó palabra por un rato. Una vez llegó la ambulancia, se llevaron a la víctima, y Sawyer y Brock vendieron la idea de que el ataque fue provocado por la pesca y no porque los Pokémon sean malos, pensamos que la primera misión en Hoenn sería un existo, pero entonces, pasó. Varios agentes de la Policía Regional crearon un perímetro en la playa, y empezaron a interrogar a cualquier testigo de lo sucedido. Claro que no éramos tan ignorantes para pensar que las autoridades no aparecerían, pero creímos que nos daría tiempo para salir del lugar.
Estábamos viendo por donde escabullirnos sin ser vistos, pero varios de los testigos declararon que nosotros ayudamos a la víctima y lidiamos con los Pokémon agresores. Eso nos llevó a vernos rodeados de agentes interesados en saber más sobre nosotros, desde nuestras identidades, hasta al porqué estábamos ahí. Ya habíamos ideado varias cuartadas en caso de que pasara, y aquello consistía en negar conocimiento de nosotros mismos.
Serena y yo seríamos una pareja normal. Misty, Dawn y May, amigas que estaban turisteando. Joseph, Sawyer y Brock mantendrían su identidad como agentes de la P.I. En un principio todo parecía salir bien, todos fuimos interrogados en los grupos correspondientes, y más pronto que tarde, los chicos ya habían salido librados, con la excusa de que debían reportar el caso. Luego fueron las chicas, a las que no les pusieron mucha traba, más allá de un par de policías pervertidos que estaban viendo de más. Pero los agentes que nos interrogaban a Serena y a mí, estaban hilando cada vez más profundo. Eran una mujer y un hombre, ambos de actitud recta y sería; pero algo me daba mala espina, era casi como si buscaran hacer tiempo.
Tuve razón. Cuando un agente llegó corriendo, con una orden de arresto con el nombre de Serena y mío, sabía que estábamos en problemas.
–Agente Hōritsu, agente Chūmon, acabo de confirmarlo. Esos dos están y búsqueda y captura, no solo por la Policía Regional de Kalos, sino que, además, por la misma Policía Internacional. –Ambos agentes nos miraron, muy serios.
–¿Con que una pareja de turistas normal? Claro que sí… Investiguen sobre esos dos agentes de P.I. que acaban de retirarse, no me creo eso de que estuvieran lado a lado contra criminales buscados por su institución, y no se dieran cuenta. –Dijo la agente, Hōritsu.
–Pokémonistas… Me dan asco. ¿Cómo alguien puede poner la vida de las Pokémon por sobre la de las personas? –Comentó con desagrado el agente varón, Chūmon.
–¡No hacemos eso! Son las personas quienes abusan y maltratan a los Pokémon. ¡Ustedes son unos malditos por no hacer nada en contra de eso! –Cuando la chica, de piel morena y cabello morado, golpeó la cara de Serena, buscando silenciarla, no lo soporté más.
–Su ley y orden son los que dan asco, corruptos de mierda. ¿Abusan de su poder? ¡Les demostraré el verdadero poder! –Después de todo ese rato saqué a Pikachu, noté que pensaba reclamarme, pero al percatarse que no era el momento, se lo reservó. "Usa Escaldar en el hombre". No tuve que usar palabras para que Keldeo, desde su Poké Ball, escuchara mi orden. –Usa Onda Trueno en la mujer.
Todo sucedió demasiado rápido, para que los agentes policiales pudieran reaccionar. Pikachu lanzó ondas eléctricas que paralizaron a la mujer, que se fue de espalda contra la arena. Mientras, Keldeo salió de su contenedor, con el ataque de agua hirviente preparado, el chorro impactó en el pecho del hombre de piel negra y pelo azabache, enviándolo de golpe contra la arena. Ambos agentes quedaron fuera de sí, el suficiente tiempo para que pudiera tomar a Serena de la mano y emprender la huida en dirección a la ciudad. El exabrupto atrajo la atención de los demás policías, que emprendieron tras nosotros.
Cuando pude percatarme, empujaba gente en medio del Mercado Central de Slateport, mientras llevaba a Serena agarrada de mi brazo derecho. Pikachu y Keldeo corrían al lado nuestro, ignorando las expresiones de sorpresa de los transeúntes. Miré atrás de nosotros, en busca de señal de persecución, y pude ver un par de Electrike acompañados de un Manectric, detrás de ellos venía un Mightyena, los policías estaban bastante rezagados. Viendo la oportunidad, llamé a Dragalge de nuevo.
–Dragalge, usa Pantalla de Humo detrás nuestro. –Al dragón apenas y le dio tiempo de entender la situación, pues un Hiperrayo rozó su cabeza, probablemente salido de la boca del Mightyena. "Rayos, al parecer no les importa que haya civiles de por medio… El fin siempre justifica los medios, claro". El Pokémon Pseudoalga dejó salir grandes cantidades de humo, que cubrieron el camino detrás nuestro; aproveché eso para desviarme en medio de la calle, entrando a un callejón.
–¿Ash, no es mejor que usemos a Metagross para escapar por aire? –Preguntó Serena, empezando a verse agitada.
–No, eso nos haría aún más fáciles de ver, él es demasiado grande. –Miré de reojo y noté preocupación en su rostro. –No te preocupes, saldremos de esta, conozco mejor que nadie cada rincón de esta ciudad. Ella asintió y se limitó a seguir corriendo.
Pensé que la Pantalla de Humo había bastado, pero pronto me di cuenta que no fue el caso. Escuché el sonido de un fuerte aleteo sobre nuestras cabezas, y ahí, cerca del tejado de los edificios, pude ver a un grupo de Ninjask persiguiéndonos a una velocidad incalculable. Estos produjeron un sonido extraño, y pronto los Pokémon rezagados volvieron a estar a poco de nuestros talones.
–Serena, debes seguir, me voy a quedar y luchar contra ellos.
–¡No pienso hacer eso! Me uní a Ion para ser más fuerte, para demostrar que no dependo de los demás, que puedo ser de ayuda. ¡Que no soy una carga! Voy a luchar a tu lado. –Quise negarme, pero al ver su mirada de determinación, no pude.
–Está bien, pero mantente a mi lado. –Ella aceptó sin mediar palabra. Ambos nos detuvimos en seco, ella sacó a su Sylveon y se puso a ordenar ataques.
–¡Sylveon, usa Viento de Hada! –Un viento brillante salió de la criatura celeste, golpeando a aquellos Pokémon que nos perseguían, el ataque bastó para acabar con el Mightyena. "Esa es mi chica". –Sylveon salta en el aire y ataca con Rapidez a los Pokémon bicho.
–Ninjask. –Susurré. –Keldeo, también ataca a los Ninjask con Viento Helado. Dragalge, usa Ola de Lodo sobre el Manectric y sus acompañantes. Pikachu, ataca con Atactrueno a todo aquel que se acerque.
Los Manectric atacaron a mi dragón con sus respectivos torrentes de electricidad, pero mi Pokémon, mucho más entrenado, aguantó los ataques y los golpeó con la onda de veneno. Mientras, los Ninjask usaron su velocidad para lanzar ráfagas de Viento Cortante a Sylveon y Keldeo, pero su fuerza no se equiparó a su velocidad, y no bastaron para dañarlos. El hada de Serena saltó elegantemente y lazó un montón de estrellas brillantes, que acabaron con parte del enjambre, otra parte quedó congelada tras el aliento gélido del legendario. Pero no todos cayeron, pues usaron su alta velocidad para esquivar los ataques, y entre dos, atacaron con sus patas al Pokémon de mi pelimiel, usando Tijera X. Sylveon empezó a caer en dirección al suelo.
–Delphox usa Psíquico para detener la caída de Sylveon, luego acaba con esos bichos usando Llamarada. –El Pokémon de Serena, apareció dando un giro elegante, antes de usar su poder psíquico para evitar que el hada se estrellara contra el piso. Consciente de la gran posibilidad de derrota de los Ninjask, me enfoqué en el Manectric, pues los Electrike ya habían caído tras la Ola de Lodo. El tipo Eléctrico recién usaba Trueno en Dragalge y ya se acercaba a Pikachu buscando atacar con Carga Salvaje. "Su entrenador definitivamente no le enseñó la tabla de tipos".
–Pikachu, usa Hierva Lazo. Keldeo, Espada Santa. –La hiervas salieron del suelo, deteniendo la embestida del tipo Eléctrico. Cuando Keldeo estaba por usar su cuerno para golpear al Pokémon eléctrico, una luz lo envolvió. Para mi sorpresa, la criatura tomó una forma gruesa, con forma de rayo, sus patas apenas y sostenían su cuerpo, que, a pesar de extraño, se notaba aerodinámico.
–Yo también sé una o dos cosas del poder, ex Campeón de Kalos. –Para más sorpresa aún, la policía de pelo morado, Hōritsu, apareció junto a su compañero, claramente ya no estaba paralizada. Pude apreciar en su mano el esperable mega-aro. El agente negro convocó un enorme Aggron, y fue entonces que me preocupé, pues también portaba su mega piedra. Delphox y Sylveon se colocaron a lado de mis tres Pokémon, de soslayo pude ver a los Ninjask casi carbonizados, todos estaban inconscientes en el suelo. –Mane, záfate de ese Hierva Lazo y usa Carga Salvaje en ese Pokémon acuático.
–Aggron, ataca con Roca Afilada al Dragalge. –La orden del agente policial vino justo cuando, en el horizonte, aparecían unos cinco agentes más, acompañados de un par de Mightyenas. El Manectric mordió las hiervas que lo retenían, y se preparó para atacar.
–Dragalge, usa Pantalla de Humo. Pikachu salta en Dragalge. Keldeo, usa Surf. –Las órdenes llegaron justo a tiempo para evitar el ataque. –No podremos salir de esta, si nos quedamos más tiempo. –Serena entendió y ordenó Llamarada al humo negro que cubría la mitad del callejón.
Juntos volvimos a salir huyendo, ambos regresamos a nuestros Pokémon, a excepción de Pikachu y Keldeo. Escuché que nos estaban alcanzando y ordené Surf de nuevo, una ola de agua surgió del suelo bajo el poni acuático, provocando gritos de sorpresa, tanto en Pokémon como humanos. Pikachu esquivó apenas un par de rocas puntiagudas que salieron del suelo, y le indiqué entonces usar Trueno en el piso mojado. Agradecí que no era agua pura, pues la electricidad se condujo a la perfección, provocando más gritos, pero esta vez de dolor.
Escapamos de nuevo, girando sobre varios cierres y curvas angostas en medio del área urbana de la ciudad. Cuando encontré el acceso a las alcantarillas, levanté la tapa y arrastré a Serena al fondo del lugar, acompañado de ambos Pokémon. Abrasé a la chica, que estuvo por gritar de la sorpresa, cubriendo su boca. Fue hasta que dejamos de escuchar gritos y órdenes de la policía, que empezamos a movernos. Evitamos a varios Gulpin y Swalot, ambas criaturas tóxicas, similares a estómagos andantes, que se nos acercaban buscando algo de que alimentarse. No hubo necesidad de ordenar nada más que un par de Ondas Trueno. Recorrimos lo equivalente a la mitad de la ciudad, hasta que pudimos salir a la superficie. Fue hasta entonces, que Serena pudo finalmente calmarse. Con nuestras manos entrelazadas, volvimos a la central de operaciones, evitando calles con mucha concentración de gente; al final no hubo más problemas, y el resto del grupo ni siquiera tuvo que lidiar con nada más. "Arceus, y esto es solo tratando con un grupo de Gorebyss… Probablemente nos esperan muchas más dificultades y conflictos, en esta región… Necesito más poder, eso es seguro".
