Buenos días, todavía con los pelos de punta después del maratón final ayer de Castle en cuatro. Fue increíble, pero triste a la vez volver a despedirse de LA SERIE en mayúsculas. Gracias a los que ayer con ese día de locura sacaron tiempo para leer y dejar mensajes sois increíbles. Ayer con el fragor del momento en twitter di el título de mi nueva historia. Ahora hago lo mismo aquí. Se llamara Testigo protegido, a no sé qué hay algún cambio de última hora. Más adelante os dejaré un pequeño resumen para que sepáis por donde irá la cosa.
Gracias a todos y a seguir con Castle hasta que podamos.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 36
POV KATE
Me levanto preocupada por lo que ha pasado. No entiendo que puede haber pasado para que la jueza haya suspendido el juicio. Tengo miedo porque a pesar de que puede ser una buena noticia porque no tendrá que entrar inmediatamente, algo me dice que algo va mal.
-Alexander ¿tienes algo que contarme?-digo frenándole para saber a qué me enfrentaba.
-No tengo nada que ver, ¡De verdad!-dice al ver mi cara de incredulidad.
-¿Paso algo?-pregunta Martha sin duda preocupada.
-No lo sé. Pero parece que vamos a salir de dudas ya-digo al ver como la jueza nos llama para poder entrar en su despacho.
Entramos los tres nerviosos pero sin saber que era lo que iba a pasar. Nos sentamos y tras hablar unos segundos con su ayudante nos quedamos solos con la jueza.
-Bien siento el retraso pero tengo otros casos pendientes.
-Podemos ir al grano-digo impaciente por saber qué es lo que pasa-no es normal suspender así un juicio a estas alturas.
-Y normalmente no lo hubiera hecho pero…creo que no sería justo. Puede esperar unos días para pagar por sus errores-dice mirando a Alexander que empieza a ponerse nervioso.
-¿Y entonces…?
-Siento decirle que…he recibido una llamada. Su hijo…
-¿Qué le ha pasado a mi hijo?-pregunta Martha poniéndose de pie muy preocupada.
-Lo siento pero acaban de sacarlo para el hospital. Lo han atacado aún no se mucho pero creo que deberían ir con él-dice mirándome y siento como el corazón se me paraliza. Sé que tengo que ser fuerte y más cuando siento como Martha rompe a llorar completamente desolada y me levanto como puedo para abrazarla porque Alexander está también en shock.
Me abrazo con fuerza a Martha hasta que siento como se desmaya en mis brazos. Consigo mantenerla entre mis brazos hasta poder dejarla sobre la silla sentada.
-Martha…Martha…-dice Alexander saliendo de su asombro y atendiendo a su mujer.
-Creo que voy a llamar a un médico.
-Si será mejor-digo casi sin darme cuenta. Por mi cabeza solo pasa su imagen y por lo que está pasando. No puedo pensar que en estos momentos está luchando por su vida, no puedo pensarlo porque mi vida se va con la suya.
Cuando llegamos al hospital enseguida se llevan a Martha a una cama para que pueda descansar y le dan un sedante para relajarla. Yo no quiero dejarla sola pero necesito saber de Rick. Aunque sé que no soy familia y a mí no me dirán nada de nada.
-Alexander yo me quedo con ella. Ves tú a ver como este Rick.
-¿Segura?
-Sí, yo no puedo ayudar allí. Asegúrate de que este bien-digo con lágrimas en los ojos sin poder evitar romperme ante la situación.
-Gracias-dice dándome un apretón en el brazo y saliendo disparado.
Yo quiero estar con Rick, quiero agarrarle de la mano y decirle que todo va a salir bien, pero no puedo hacerlo. Tengo que conformarme con estar aquí sentada junto a otra cama de hospital cuidando de su madre y rezando porque todo salga bien. Tiene que salir bien.
Se supone que a partir de ahora todo tenía que ir a mejor. Que después de pasar por todo esto iba a poder empezar a vivir de nuevo tras cuatro largos años que ya casi se han convertido en cinco. Tiene derecho a ser feliz, no es gusto que le pase esto ahora. Lo necesito a mi lado, he luchado tanto por él, por nosotros, para perderlo ahora. No, no puedo perderlo.
Agarro la mano de Martha que está dormida por el sedante y me encantaría poder cambiarme por ella, no poder sentir nada en estos momentos en los que el dolor me tiene paralizada. Veo pasar a alguien por la puerta y de repente reacciono levantándome cuando me doy cuenta de quién se trata.
Tengo que salir casi corriendo para alcanzarla y lo consigo cuando justo da la vuelta a la esquina y la paro dando un grito porque ni si quiera recuerdo su nombre.
-Hey.
-OH hola-dice mirándome intentando reconocer de donde le sueno-¿Tu eres la novia-abogada de Rick?
-Si. Tú eres la enfermera de la cárcel ¿no?
-Si.
-¿Cómo está?-digo a media voz intentado no quebrarme.
-Yo…
-Por favor, necesito saber algo.
-Está muy mal. No quiero mentirte. Cuando llego a la enfermería yo…pensé que no saldría de allí. Es un milagro que siga vivo. Pero es buena noticia, es un luchador.
-¿Tan grave es?-digo sin poder evitar romperme y sin querer saberlo en verdad.
-Lo siento. Ha perdido mucha sangre y…creo que está en buenas manos pero va a necesitar algo de ayuda divina. Así que si sabes rezar…-dice mirándome a los ojos muy seria y siento como me rompo del todo y acabo tirada en el suelo sin poder parar de llorar. No puedo perderlo, no ahora…
Siento como me abrazan con fuerza pero yo no pienso en eso, solo puedo pensar en él. En por lo que tiene que estar pasando y por lo poco que puedo hacer yo para ayudarlo. Esta vez está solo en esta lucha y eso lo hace mucho peor para mí y para su familia. Pero tenía que salir de esta, tenía que salir de esta porque me prometió una vez una vida feliz juntos y llevo luchando por ella y esperando por ella demasiado como para ahora perderlo.
Me limpio las lágrimas con rabia y con ayuda de ella me levanto del suelo en el que me había hundido. Tengo que ser fuerte por él, por su familia y por mí. Tengo que ser fuerte y mandarle todo mi apoyo.
-Estoy bien-digo separándome de ella para poder mantener la compostura.
-Es normal tener miedo en estos momentos.
-No es eso. Tengo rabia porque nos pase ahora. No merece todo esto. Es un gran chico y ha tenido una vida de mierda. La vida es una mierda.
-La vida tiene que ser justa con él. Es un gran chico lo sé. Necesita tu fuerza.
-Si pudiera hacer algo por él.
-Tener fe. Ten fe y todo saldrá bien.
-Tengo que tener fe-digo más para mí misma que para nadie aunque ahora mismo el miedo aún siga venciendo a mis ganas de creer que todo tiene que salir bien.
-Será mejor que vayas con Rick, estar cerca de él te ayudara.
-Tengo que…-quedarme con su madre iba a decir pero ella volvió a cortarme.
-Ella está bien. Rick necesita saber que estás cerca. Os he visto juntos y sé que juntos sois más fuertes.
-Gracias…perdona ni si quiera recuerdo tu nombre.
-Lanie-dice sonriendo y girándose para desaparecer de mi vista.
Miro hacia la habitación de Martha y veo que sigue dormida y según los médicos pasaran horas antes de que despierte y la verdad es que necesito saber algo de Rick, necesito estar lo más cerca posible de él.
Me dirigí corriendo hacia el quirófano y allí me encuentro con un Alexander que no puede parar quieto. Me doy cuenta de por el dolor que tiene que estar pasando y me siento mal.
-¿Kate?-dice sorprendido cuando me ve.
-Está bien, tardara en despertar y necesitaba…necesitaba saber cómo esta.
-No sé aún nada. No dejan de entrar y salir un montón de gente pero no me cuentan nada. No sé si eso es bueno o no…
-He hablado con la enfermera de la cárcel-digo casi sin darme cuenta.
-¿Y es grave?-me pregunta con mucha preocupación y no sé si decirle la verdad o mentirle. Pero no puedo contestarle porque cuando voy a decirle lo grave que esta siento un nudo en mi estómago que hace que vuelva a romperme y siento como Alexander me abraza con fuerza y me siento mal porque él tenga que consolarme a mi después de por todo lo que ha pasado, él merece mi apoyo y yo soy incapaz de dejar de llorar me siento débil, frágil sin él a mi lado.
-Tranquila, conozco a mi hijo y es un luchador. Ya una vez me dijeron que no saldría de esa. Estuvo un mes en coma y de repente volvió a la vida. Es un chico fuerte, y la vida nos debe una.
-No puedo perderlo-digo a media voz.
-No vamos a perderlo-dice Alexander poniendo su mejor cara intentando calmarme y lo hace durante unos segundos hasta que veo como un médico sale de repente del quirófano y se dirige hacia nosotros con cara…cara de cansancio.
-¿Familiares de Richard Castle?
-Si-dice Alexander encarándole y yo me quedo atrás esperando noticias pero con miedo de escucharlas-¿Cómo está mi hijo?-dice preocupado y veo como la cara de médico cambia y lo veo tomar aire como cuando tiene que prepararse para dar una mala noticia y siento como mi corazón se para de repente, siento como todo mi mundo se derrumba a mi alrededor. Y quiero verlo, necesito verlo y sentirlo. Lo necesito para poder vivir y entonces todo se vuelve negro y solo veo su sonrisa junto a la mía y ya nada me importa, no quiero despertar quiero estar siempre así y me dejo llevar por él, siempre.
CONTINUARÁ…
No me matéis, no tenía planeado que este tramo de historia fuera gusto después del final de Castle en cuatro, pero ¿Qué hago? Solo avisaros de tener pañuelos cerca ;) imagino que os sobraría alguno de ayer.
Bueno daros las gracias a todos por leer y que nos vemos el jueves por aquí. Todavía queda mucha historia, cada vez menos pero todavía queda.
XXOO
Twitter:tamyalways
