Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y esta novela es sin fines de lucro.
Título del capítulo: I'm gonna tell you something you… don't want to hear. (Te diré algo que tú no quieres oír) – Nightcall - London Grammar.
Intentaba abrir los ojos, sabía que era sólo un sueño. O más bien una pesadilla. Pero era de esos sueños que te retienen y no te dejan despertar. Sentía la desesperación cada vez más fuerte y creía estar moviéndose bruscamente en su cama, pero no era así. Cualquiera que lo viera dormir, no podría decir si estaba soñando algo horrible o no.
De hecho, lo único que lo convertía en una pesadilla era el hecho de que el sueño le estaba provocando un temor sin razón alguna. Draco caminaba por un pasillo inexistente en la Mansión Malfoy, y algo dentro de él sabía que era su casa. Tenía muchas puertas cerradas y había luz entrando de algunas ventanas. El lugar realmente no era atemorizante y él, incluso mientras soñaba, no entendía por qué tenía tanto miedo. Lo cierto es que todo se tornó peor cuando comenzó a escuchar los gritos de una chica. Una chica que conocía muy bien, y aquellos alaridos eran los que todavía algunas noches lo atormentaban. No podía dejar de caminar. Había comenzado a buscarla, abriendo cada puerta que se cruzaba por su camino, pero él no era consciente de lo que veía. El sueño se iba volviendo más y más extraño, y los gritos se escuchaban cada vez más fuertes, sin embargo él sentía como si estuviera más lejos de encontrar a la chica.
Ahora, lógicamente, su miedo se había incrementado, pero tenía grandes motivos para aquello. El grito se hizo insoportable y para su suerte, cuando estaba abriendo una nueva puerta, pudo abrir los ojos de golpe y comenzó a buscar de dónde provenía ese grito por toda la habitación de alumnos de séptimo año de Slytherin. Quería buscar a la chica que había estado gritando. Quería saber si estaba bien a pesar de que él sabía que no había sido más que un sueño. Por supuesto que no iba a encontrarla a penas abrir los ojos. Draco se encontraba en su habitación de las mazmorras, mientras que Hermione Granger, la dueña de aquellos gritos espantosos, se encontraba durmiendo en su habitación del séptimo piso, donde Draco la había dejado la noche anterior.
Miró la hora y se dio cuenta que todavía tenía un par de horas para dormir antes de tener que levantarse para comenzar una nueva semana escolar. Obviamente, demás estaba decir que todas esas horas las desperdiciaría porque no podría volver a dormirse. Pese a ya saber lo que sucedería, Draco cerró los ojos repetidas veces intentando olvidar todo lo que había soñado. Cada vez era peor, apenas cerraba los ojos, los gritos de Hermione de aquel día en la Mansión Malfoy, comenzaban a resonar en sus oídos. Una sola vez en lo que le quedaba de noche, estuvo a punto de dormirse, pero no tardó mucho en despertarse de nuevo angustiado. En más de una ocasión los ojos se le llenaron de lágrimas. Lágrimas de impotencia y de rabia. Se odiaba a sí mismo cada vez que se acordaba de aquel día. No había hecho nada por protegerla. Nunca lo había hecho, pero en aquel momento la estaban torturando frente a él, y sin embargo, las cosas no habían cambiado.
De repente se encontró con los ojos llenos de lágrimas y con dolor de dientes de haber estado apretando la mandíbula por tanto tiempo. No quería llorar y se negaba a aceptar aquel hecho, pero era más fuerte que él. Quería abrazarla y quería pedirle perdón por aquello. Quería decirle cuánto lo sentía y contarle cuán a menudo le sucedía todo eso de recordar. Se preguntó una y otra vez si a ella le volverían aquellos recuerdos o solo le pasaba a él. Quería saber qué era lo que ella pensaba ahora de él por no haberla defendido y quería saber qué pensó de él en aquel momento. Quería mirarla nada más y asegurarse de que la chica estaba bien, pero sobre todo quería estar siempre para ella, para protegerla de cualquiera que quisiera lastimarla.
Aquello lo frustró incluso más y cuando se quiso dar cuenta ya era hora de levantarse. No tardó mucho, la verdad es que ya estaba lo suficientemente despierto para que no le costara levantarse de la cama. Se cambió con facilidad y al observarse en el espejo vio lo rojo que tenía los ojos. Sería un día extremadamente genial, se dijo con puro sarcasmo, y con ese ánimo salió del dormitorio antes de que cualquiera de sus compañeros se levantara de su cama.
No tardó mucho en llegar al Gran Salón y cuando terminó de desayunar simplemente salió de allí. No quería encontrarse con Hermione. Sentía como si de repente no estuviera preparado para mirarla a los ojos. Sentía, no tan en su interior, que si ella lo miraba se daría cuenta por qué él tenía esa cara y sabría con lujo de detalle qué era lo que le pasaba.
El tiempo pasó rápido y de repente se encontró sentado en el banco de siempre del aula de Pociones a esperas de que el profesor llegara y comenzara la clase. Cuando Hermione entró detrás de su mejor amiga, Draco no estaba mirando hacia arriba. Simplemente se había perdido a propósito leyendo su libro de pociones, así que cuando ella lo quiso saludar felizmente, él no se dignó a levantar la cabeza. Claramente, Hermione un poco desanimada terminó sentándose en su lugar y cuando Draco se dio cuenta de aquello, al fin levantó la vista y esperó inquietamente a que el profesor comenzara con la clase del día.
Como era de esperarse, Draco no prestó atención a nada de lo que el viejo Slughorn decía, pero Hermione tampoco. Obviamente cuando la clase finalizó, uno de ellos estaba arrepentido, y claramente no era Draco. Pero realmente Hermione no había podido dejar de pensar en todo lo que le había sucedido la noche anterior y dentro de ella se libraba la gran batalla de ir a saludar al chico o no. Sin duda sentiría una gran vergüenza al mirarlo a los ojos, pero no tenía idea que él tampoco quería verla y no era por los mismos motivos en absoluto.
Al final, le dijo a Ginny que se encontraría con ella luego y caminó los pocos pasos que debía hacer hasta casi el fondo del salón para saludar al chico que guardaba sus cosas con pesadez y sin mirar a nadie. La pelirroja se quedó mirando cómo su mejor amiga se alejaba de ella en dirección contraria a la puerta, pero al final sin una pizca de molestia se marchó hacia el otro lado.
- ¡Hola!- saludó Hermione con tono alegre, tratando de ocultar algún tipo de rastro de vergüenza.
- Hola- le respondió él casi sin ganas y sin mirarla.
- ¿Cómo estás?
- Bien… ¿tú?- le preguntó al final más que nada por una cuestión de modales.
- Bien…- ella lo miró esperando que él levantara la cabeza en algún momento, indicando que la charla continuaría, pero eso no sucedió- no te ha atrapado Filch anoche, ¿no?- le preguntó al final bajando el tono de voz, tratando de que la conversación continuara.
- No.
Hermione entrecerró levemente los ojos y a diferencia de él, que no la había mirado en todo ese momento, ella no le había sacado los ojos de encima.
- ¿Qué se te ofrece?- le preguntó él simulando que acomodaba las cosas dentro de su mochila, aún sin mirarla y sabiendo perfectamente bien qué era lo que se le ofrecía.
- ¿Te encuentras bien?- le dijo ella a modo de respuesta.
- No- le dijo después de un tiempo, haciendo que a Hermione se le detuviera brevemente el corazón-. No me lo he encontrado a Filch- agregó arrepentido de decirle la verdad. Finalmente levantó la cabeza y se colgó su mochila al hombro dispuesto a irse.
Sin embargo, ella no quería dejar pasar aquello como si tal cosa. Sabía que el primer 'no' era la respuesta a la última pregunta que ella le había hecho y no era el principio de una respuesta anterior. Lo sabía porque conocía al chico demasiado bien para hacerse la idiota.
- ¿Qué te sucede?
Draco ya había comenzado a caminar hacia la salida, pero ella no, así que cuando escuchó eso, él se vio obligado a frenarse y darse vuelta para fijarse si ella le hablaba en serio.
- ¿A mí? Nada.
- No es lo que parece.
- Pues te parecerá mal- le dijo comenzando a caminar de nuevo.
- A mí me parece que tú estás disimulando mal. Me acabas de decir que no estás bien.
- Yo no dije eso.
- Vamos Draco- le dijo ella alcanzándolo y tomándolo del brazo para que dejara de caminar-, sé que me has respondido que no y después has vuelto a hablar de Filch porque te arrepentiste de decirme la verdad.
- No. No fue así, Hermione.
Ella alzó una ceja y lo miró tan significativamente que en sus ojos se podía leer claramente la frase: '¿En serio esperas que me lo crea?
- No sé qué quieres que te diga- le dijo él tratando de hacerse el desentendido y comenzando a ponerse nervioso mientras tamborileaba los dedos al costado de su cuerpo. Tratando de no escupirle todo lo que le estaba sucediendo en la cara.
- La verdad. Está bien si no quieres hablar de eso, pero no me niegues que estás mal.
- No lo estoy, de verdad.
- Tienes los ojos rojos como si hubieses llorado y ni siquiera me miras a los ojos, pero claro, estás bien. Lo que digas- le dijo ella a un paso de ofenderse y comenzando a caminar.
Draco no se había dado cuenta que seguía huyendo de su mirada hasta que la chica se lo dijo en la cara, pero cuando ella pasó por su lado casi empujándolo, se dio vuelta y le dijo:
- Espera, Hermione- en su voz había pesadez claro, pero era más por el fastidio que tenía con él mismo que por otra cosa-. No quiero hablar de eso, pero me parece que debo contártelo…
- No te pido que me lo cuentes, sólo que no me lo niegues, porque tú no me dejas negarte cuando yo estoy mal.
- Ya sé lo que me pides, pero creo que debería hablarlo contigo… porque en cierta forma te involucra a ti también.
Hermione comenzó a abrir los ojos y su corazón volvió a detenerse, incluso hasta contuvo la respiración por un momento. No tenía la más mínima idea qué estaba a punto de contarle y él no tenía la más mínima idea del por qué se había rendido ante la tentación de ser sincero con la castaña de Gryffindor.
- Puedes decirme lo que sea- le dijo haciendo una fuerza sobrehumana para parecer tranquila.
Hubo un cambio en los ojos de Draco. Parecía como si al fin hubiese dejado de aparentar algo que no era. Se lo veía asustado y sin saber qué decir o hacer. Primero se aseguró que no hubiese nadie en el aula, lo que provocó que Hermione se diera vuelta a ver también.
- Es sobre… aquel día…- él miró hacia el piso y Hermione estuvo a punto de agarrarlo por los hombros y comenzar a sacudirlo hacia atrás y hacia adelante para que continuara con su frase- el día en que llegaron a mi casa.
El lado interior de Hermione que estaba tan desesperado por hacer hablar a Draco de repente se esfumó. Como si nunca hubiese existido. Su cara se puso pálida. No tanto como la piel de Draco, pero sí bajó varios tonos de color.
- Sé que quizás no quieras hablar ni escuchar nada de eso, Hermione- le dijo él rápidamente observando el cambio drástico de color de la tez de la chica-. Es que… simplemente quiero decirte algo.
Él aguardó por la respuesta de la chica que ya no lo miraba. No sabía en qué momento había apartado los ojos de los de Draco, pero ahora estaba mirando un punto al costado de la cabeza del chico. Lentamente, la chica de Gryffindor se fue sentando en el asiento del tercer banco que tenía a su izquierda.
- ¿Hermione?
- Dime. Puedes decirme lo que sea, en serio- le dijo finalmente mirándolo a los ojos pero en un tono de voz muy bajo, así que él se acercó y se apoyó en el banco que tenía detrás quedando de frente hacia la chica que parecía absorta en sus pensamientos.
- Yo… espero que a ti no te pase, pero… hay noches en las que sueño con ese día- tragó fuerte y miró hacia otro lado.
- ¿Qué?- le dijo ella casi en un susurro.
- No sé si quieras saberlo- le dijo él como si ella no hubiese preguntado nada. No se gastó en repetirlo porque sabía que ella no lo decía por no haberlo escuchado-, pero cada sueño es peor y cada vez me siento más culpable por no haber hecho nada.
- Tú nos has ayudado mucho aunque no lo creas… aunque no lo hayas hecho con intención.
- No hablo de eso, Hermione. Dejé que Bellatrix te torturara enfrente de mí y no hice nada para impedirlo. Sueño con tus gritos más veces de las que te puedes imaginar, y cada vez son peores. Se parecen más a la realidad. Yo… sólo quería decirte que de verdad siento muchísimo todo lo que pasó ese día. No sólo ese día. Si no, todo lo que pasó entre nosotros… pero aquella noche en la que estuviste a punto de ser asesinada en frente mío y yo…- exhaló casi con dolor.
Draco se incorporó en el lugar y comenzó a caminar hacia la salida con la mochila colgada en su hombro.
- ¿A dónde vas?- le preguntó Hermione, de pronto importándole más el hecho de que él se fuera que cualquier otra cosa.
Él se dio vuelta y la miró sin expresión alguna.
- No sé. Ya te he dicho lo que me pasa y dudo que quieras decirme algo después de lo que te he contado…
- Te equivocas- le dijo Hermione parándose de su lugar. Parecía decidida aunque en algunos momentos, sentía cierta inseguridad en sus pasos.
- Quizás no te hubiese dicho nada hace unos meses… pero ahora, creo que las cosas son diferentes. Y ya no puedo dejarte ir así como así después de lo que me has dicho. No estoy diciendo que no me cueste hablar de estas cosas contigo. Pero me parece que no puedo quedarme callada, ¿sabes?
Se hizo el silencio entre ambos y cuando Hermione iba a hablar nuevamente, alguien entró al aula. Ahora era Draco el que estaba de espaldas a la puerta, así que cuando ella desvió su mirada hacia allí, él se vio obligado a girar su cabeza para ver quién era el que osaba interrumpirlos. Nada más y nada menos que el profesor Slughorn estaba entrando al aula, y se quedó tan o más sorprendido que ellos de verlos todavía allí. Los chicos no habían sido conscientes del tiempo que pasó, pero el profesor ya había terminado con su descanso y había vuelto al aula para la próxima clase del día que comenzaría en unos cuantos minutos.
- Lo siento, profesor- comenzó Draco rápidamente antes de que Slughorn pudiera decir algo-, nos hemos quedado hablando sobre unas tareas. Pero ya nos íbamos.
El chico de Slytherin comenzó a caminar hacia la salida sin siquiera volver la vista hacia Hermione. Tanto como para que no sea nada sospechoso. Ella lo siguió sin decir más y saludó al profesor muy amablemente. Al fin salieron del aula y lograron escapar sin que Slughorn los retuviera un minuto más. Ellos nunca lo sabrían pero cuando salieron del salón de Pociones, el viejo profesor sonrió satisfecho de sí mismo y con cierto afecto por sus alumnos más brillantes.
- Estabas por decirme algo- le dijo Draco con un poco de intriga pero cierta timidez, quizás, en su voz mientras comenzaba a caminar por el pasillo que los llevaba al Gran Salón.
- Sí… creo que- Hermione tragó fuerte-, creo que ya no podría culparte por ése día. Ni aunque quisiera, Draco. Ni siquiera sé si alguna vez lo hice, de hecho. Me refiero a que… ¿qué podrías hacer tú?
- Por favor, NO digas que no tuve opción- le dijo él cerrando los ojos-. Nunca la tuve porque nunca hice nada por tenerla.
- ¿Por qué dices eso? No creo eso de ti. Estabas en una situación muy difícil, y además en algún momento fueron tus ideales también.
- No, no confundamos los términos, Hermione. ¿Qué ideales puede tener un estúpido niño que fue criado con eso toda su maldita vida? No eran mis propios ideales, no voy a negarte que no actuaba de esa forma, pero créeme que nunca pensé por mí mismo hasta no hace mucho.
Hermione lo miró fijamente mientras caminaban.
- Debes dejar de recordar aquel día. No te hará ningún bien.
- ¿En serio? No me había dado cuenta- no pudo evitar escupirle todo el sarcasmo de Hogwarts en una simple frase.
- Hablo en serio, Draco- le respondió ella sin inmutarse siquiera-. Es algo que ya pasó y que no vamos a poder cambiar. Pero si te sientes mejor, y yo creo que así será, quiero que sepas que te perdono. Entiendo, siempre entendí de hecho, en cierta forma, tu situación. Me refiero a que… yo tampoco tenía otra opción que luchar. Cada uno a su manera estaba obligado a hacer cosas que tal vez no quería… No sé- le dijo ella realmente confundida-, lo cierto es que no quiero que recuerdes más esa noche. Ni que pienses más en todas esas cosas. No quiero que me trates diferente porque de repente no puedes controlar la culpa que sientes por aquel día…
- Entonces… ¿tú estarías dispuesta a perdonarme?
- Ya te he dicho que te he perdonado, Draco- le dijo ella rozando el tono obvio.
Draco simplemente se frenó. Dejó de caminar y la observó atentamente. Ella también se detuvo y así pudo verla mejor. Era la mejor persona que había conocido en todo el mundo. Y había conocido a muchas personas, de eso estaba seguro. No solo era linda por fuera, si no que por dentro también. Era más que linda, pero claro que todas esas cosas no se las pensaba decir.
La expresión de Draco debía ser más triste de lo que él pensaba porque Hermione de repente dijo casi en un susurro:
- Ay, Draco, Draco- suspiró levemente y de pronto se acercó hacia él y lo abrazó. Pasó sus brazos alrededor de su cuello y apoyó la cabeza en su hombro izquierdo. Obviamente tuvo que ponerse un poco en puntas de pie para llegar cómoda a aquella posición.
Draco, de repente, se sorprendió al darse cuenta que él también la estaba abrazando. Fue algo demasiado natural para los dos y no se sentían para nada mal. Seguía siendo un tanto extraño si lo pensaban un par de segundos, pero no desagradable. Por un momento sintieron como si aquel, fuera su lugar en el mundo. Él tenía su cara apoyada contra el pelo de Hermione. Un lugar privilegiado para respirar todo el aroma del cabello castaño e incontrolable que tanto le había empezado a gustar. Y lo mejor de todo era que en aquel momento, ninguno de los dos se detendría a pensar a quién estaban abrazando porque ya eran conscientes de aquello e igual no les molestaba.
- ¿Podrías prometerme algo?- le dijo ella separándose levemente pero aún con sus brazos alrededor de su cuello.
- Depende qué.
- No funciona así, ¿sabes?
- Bien- le dijo él fingiendo desgano pero aguantando las ganas de sonreír- ¿Qué?
- La próxima vez que te acuerdes o sueñes con aquel día, simplemente recuerda que ya ha pasado todo y que yo te he perdonado. Piensa en otra cosa. Es que… no quiero volver a verte mal por esto. ¿Está bien? ¿Puedes prometerme eso?- le dijo ella mirándolo, ahora desde un poco más abajo, con preocupación y cariño al mismo tiempo. Aunque claro, ninguno de los dos lo hubiese definido como cariño, porque aquel era un sentimiento que ellos nunca sentirían por el otro.
- Puedo prometer que lo intentaré- le dijo él aún con sus brazos alrededor de ella y sonriéndole levemente.
- Muchas gracias- le dijo sinceramente Hermione al fin soltándolo del todo-, me alegro que me lo hayas contado, Draco.
- ¿Por qué?
- Porque me agrada que sientas que puedes contarme estas cosas. Y es completamente nuevo que hablemos estos temas, pero… creo que nos hace bien a ambos.
Ella le dedicó una sonrisa y como si fuera un milagro, todas las preocupaciones que había sentido Draco durante toda la madrugada, habían desaparecido. Algo dentro de él creció y se sintió tan bien al estar al lado de aquella chica que no pudo hacer otra cosa más que sonreírle también.
Holaaaaaaaa! DIOS MIO cuanto hace que no vengo por aca? Saben que es lo peor peor peor de todo? Que este capitulo lo tenia escrito hace mil años, creo que unos tres días después de haber publicado el ultimo ya lo tenia. El problema fue que no pensaba terminarlo ahí! Yo quería hacerlo mas largo dios mio, pero realmente no tengo tiempo y en un mes empiezo con los parciales y las entregas y no se cuando lo voy a poder terminar, y por ende publicar, asi que hoy me hice un tiempo si o si para leerlo y asegurarme de que estuviera bien y ponerle un titulo, etc etc. En serio, lo siento mucho pero por favooor, cuanto trabajo tengo -.- de hecho miren a la hora que puedo subir el capitulo, a la una de la mañana! en fin, espero que les guste porque a mi si me gusto y mucho! Por eso lo pude escribir tan tan rápido :D No saben cuanto los extraño! Y mil gracias por sus comentarios tan positivos, por su paciencia y muchas gracias a los nuevos favoritos, los adoroo! Y espero que ustedes estén teniendo mas respiros que yo con sus deberes! Un beso a todos y realmente espero volver prontooo! Perdon de nuevo y disculpen si a alguno no les respondi su review. Sepan que yo los leo todos automáticamente me los escriben pero no siempre dispongo del tiempo necesario y del que me gusta para responderles como deseo, asi que a veces es probable que me olvide de alguno u.u voy a tratar de contestar sus comentarios lo mas rápido que pueda, es lo minimo que puedo hacer! Y gracias por todos esos reviews GENIALES!
