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Los Ángeles, 5:30 pm

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Brennan cerró la puerta de su casa tras de sí. Solo paso un segundo para que el perro labrador viniera hacia ella.

-Hola Peter…- le dijo suavemente al perro, acariciándole la cabeza- después de todo si eres agradable.

-Es bueno verte…. ¿Dónde has pasado la noche?

Brennan se giro para encontrarse con su tía.

-Ross… ¿Están Anni y mi abuelo en casa?

-Sí, ¿Por qué?

-Tenemos que hablar. Los espero en el comedor.

Clementine Ross Kennan siguió los pasos de su sobrina hasta que esta se perdió de su vista, con Peter detrás de ella.

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Anni entro en la estancia del comedor, con su cabello goteando tras haberse dado una ducha. Era un comedor largo, de doce puestos, pero toda su familia estaba sentada en una sola punta. Temperance estaba en el puesto principal, en la punta, mientras Abraham y Ross estaban sentados uno en frente del otro, a cada lado de Brennan.

-¿A qué se debe la reunión?- pregunto Anni al aire, yendo a saludar a Temperance con un beso en la mejilla.

-Ya lo sabrás amor, siéntate- le respondió ella.

Anni ocupo el asiento libre al lado izquierdo de Ross. Cuando estuvo sentada, por debajo de la mesa el perro le puso su cabeza en el regazo. Abraham se puso en pie y cerró las puertas corredizas que dividían el comedor del resto de la casa.

-Bien Tempe, ya estaremos seguros de que Conni no escuchara nada- comento su abuelo, refiriéndose a la ama de llaves.

Su nieta asintió, entrelazando sus manos sobre la mesa. Dio un largo suspiro y Anni detuvo la caricia que le hacía al perro en la cabeza cuando sus ojos azules se posaron en los de ella.

-¿Por qué no me dijiste que habías visto a Booth?

Anni trago en seco. Abraham y Ross se miraron, sin saber nada.

-¿Cómo… como lo sabes?- pregunto la joven, mirando a su madre.

-Carly…- hacia mucho que no la llamaba por su verdadero nombre- vino a buscarme.

Los labios de Anni se abrieron sorprendidos, al igual que sus ojos.

-Aguarden un momento…- interrumpió Ross- ¿No es este el agente de Washington? ¿De qué le conocen?

Los ojos de su abuelo y su tía se posaron sobre ella, mientras Anni guardo silencio, bajando la mirada hacia la madera del comedor.

-Lo conocí del instituto, vio a Anni cuando ella tenía ocho años, por eso la reconoció.

Ross se giro hacia la joven a su lado.

-No me dijiste nada jovencita.

-Fue antes de que entraras, de hecho, tú interrumpiste.

Los ojos de la abogada se quedaron sobre la joven, chispiantes.

-Ross…- la llamo su padre enfrente de ella- déjala.

-Pudimos, no… ¡Debimos largarnos cuanto antes! ¿Por qué no dijiste nada?

-¡Por que tenía que decirle a Tempe!- chillo la chica- ¡Tu diles porque no les dije nada, porque tenía que decírtelo a ti!

La mano de Abraham cayó pesadamente sobre la mesa, haciendo que las tres se sobresaltaran. Pero más la joven, quien tenía los ojos del viejo sobre ella.

-Te amo pequeña, pero no tolero que griten… respeta.

-Lo siento abuelo…- se disculpo ella.

Los cuatro guardaron silencio, hasta que Brennan acomodo sus hombros y hablo, ante la presión de la mirada de su tía y su abuelo.

-Booth y yo nos conocimos en el instituto. Éramos amigos pero… era más que obvio que sentíamos algo más- Brennan bajo la mirada, evitando la de su tía- sé lo que están pensando… no, no paso nada entre nosotros más allá de un beso, porque si, tenía claro las reglas del sistema.

-Y por qué nos llevaron antes de que pasara algo- agrego Anni.

-Exacto,- continuo Brennan- No supe nada de él hasta ahora. Reconoció a Anni y gracias al cielo vino a buscarme a mí antes que delatarla, precisamente por que necesitaba saber por qué rayos desaparecí de esa forma.

-Entonces, ¿no ha dicho nada? ¿Estás segura?- pregunto suavemente su abuelo.

-Él directamente no. Hoy ha volado a D.C, rezando para que su compañera no haya metido las narices al no tener más pistas, que se pusiera a indagar más sobre Anni Dosson.

Abraham asintió para sí.

-¿Y entonces que ha pasado con este agente Tempe?

Al instante, Brennan reconoció el tono particular en la vos de su tía. La miro por un instante y solo eso bastó para que se entendieran: "ya te cuento más tarde".

-Nada de eso Temperance…- dejo salir Ross para su sorpresa, un poco irritada- vamos a hablar bien, sin muchos detalles si quieres, no es necesario. Sea como sea, la niña ya esta grande y mi abuelo sabe que eres una mujer… solo habla.

Anni siguió cada una de las palabras de Ross, hasta que su mirada se conecto con la de Brennan, a la cual le alzo las cejas, picara.

Brennan se aclaro la garganta. Definitivamente su tía no estaba de humor y mucho menos para andarse con sutilezas.

-Me intercepto en un taxi. Hablamos y nos contamos que había pasado en esos ocho años, que había implicado que nos separamos… le explique al fin porque me había ido, y… sabe toda la verdad de Anni…. no tuve de otra.

Silencio, los tres guardaron silencio cuando ella termino. Brennan podía sentir los ojos de su tía clavados en su nuca. En cambio, su abuelo miraba a la nada en frente de él, más allá de su hija. Y Temperance y Carly se miraban, sin expresar nada: sabían que todo estaba a punto de estallar.

-¡Pero qué mierda estabas pensando Temperance!- exclamo Ross a su sobrina, poniéndose en pie- ¿Cómo pudiste?- dejo salir en un susurro cargado de ira que le puso los pelos de punta a Brennan.

-¡ROSS!- le llamo su padre, y la rubia se giro hacia él- Para… ahora.

-¡No me pidas que me calme papá!- respondió ella, en un tono alto de vos, pero dejando de gritar- ¡Le ha contado todo a un agente del FBI!

-¡Uno en el que confió Ross!- Brennan se había puesto de pie también, enfrentando a su tía- ¡Booth no dirá nada! ¡Nos ayudara!

-¡Es un agente Temperance! ¡Uno que entre más casos resuelva engorda sus bolsillos! ¡No seas tonta! ¿Cómo puedes creer eso?

-¡Por qué me ama Ross!

Las dos mujeres se quedaron en silencio, una en frente de la otra, de pie. Anni parpadeo sin poder creerlo, mientras Abraham solo las miraba en silencio, y ellas parecían haberse olvidado de ellos.

-Me ama Ross, nos hemos amado desde un comienzo. Ha sido lo mejor que me ha pasado después de Anni y ustedes: estar entre sus brazos y que me diga que me ayudara, que no nos delatara… porque tenemos un plan.

La rubia enfrento los ojos azules por un minuto entero, hasta que acomodo sus hombros, suspiro, bajo la mirada y se dejo caer en la silla. Brennan también se relajo un poco y despacio, ella también de sentó.

-Sera mejor que sea bueno Temperance- hablo su abuelo, expresando justamente lo que su hija pensaba.

-Lograremos que dejen a Anni Dosson en paz cuando ella confiese a Booth porque sabe todo. Dirá que yo le conté sobre el asesinato que presencie cuando era joven en un colapso nervioso que tuve, no sé…. o tal vez en una ocasión que estuve ebria. Por eso, Anni solo quería hacer lo correcto cuando identifico las mismas cosas que yo le había dicho en la tele. Lograremos que la dejen en paz, le daremos un testigo ocular.

Los dos adultos se miraron entre sí, antes de dejar su mirada en Brennan.

-Implicarte a ti, de eso estamos hablando aquí Tempe- exclamo Abraham.

-Es la única salida abuelo,- dejo salir Brennan, evitando la mirada asustada de Anni- ella es la única pista que tienen y tarde o temprano darán conmigo cuando sepan que se trata de Dinna. Solo estaremos adelantándonos a un hecho y tapando una verdad porque nunca la desvelaran si nos adelantamos.

-Temperance….- empezó a hablar Ross, y Brennan reconoció en su tono de vos la mejor postura de abogada- te pueden acusar de encubrir un asesinato.

-Lo sé Ross, Booth lo dijo…- Anni empezó a negar con su cabeza- pero tú misma sabes que hay causales de justificación. Resolveremos el asesinato, probaremos que Nadia fue lo suficientemente capaz de matar a Dinna… probaremos la crueldad de la que era capaz como para que yo me sintiera asustada.

-Temperance… ¿Por qué no dijiste nada?- le pregunto su abuelo.

-Por qué me amenazo con lastimar a Carly, justo en el momento que trate de enfrentarla.

-¿Y cómo vas a explicar eso ante un juez?- interrumpió Ross- ¿Cómo vas a explicar tu silencio por tanto tiempo?

-Todo depende de si Nadia está viva o no. Con la evidencia, será evidente que ella la mato. Si lo está, no podremos mentir sobre lo que paso esa noche, no podre decir que Carly dormía y no se dio cuenta de nada.

-Tempe…- hablo tímidamente Anni, dejando sus lágrimas a un lado- pero si estuve hay o no, no importa, Carly igual se escapo. Si está viva, dirá que estuve hay también, pero dará igual porque Carly se esfumo hace ocho años.

-Da igual niñas…- puntualizo Abraham- los investigadores se toparan con el hecho de que hay una niña desaparecida y otra que se le parece y sabe del crimen… vaya coincidencia, punto.

-Abuelo…- empezó a hablar Temperance- no tenemos otra salida, entiende que ya tienen a Anni en la mira, tenemos que darles algo mucho mejor: les daremos la respuesta a su investigación y si copero, todo irá mejor. Sera el típico caso de alguien arrepentido por algo que nunca delato por miedo, porque probaremos que Nadia era tan capaz de matar a Dinna, como para intimidar a una escuálida adolecente.

Abraham suspiro.

-¿Tu qué opinas? ¿Tenemos oportunidad o nos largamos de aquí lo antes posible?

Brennan abrió los ojos de par en par.

-¿Qué?- dejo salir levemente- ¿Escapar?

-No lo sé papá… -empezó a hablar Ross, ignorándola olímpicamente- es arriesgado, no sabemos con que podría salir la defensa. Si huimos y se sabe que Brennan estuvo en contacto con esa joven muerta, creo que eso la aria quedar peor, y si a eso le sumas que se den cuenta de la verdad de Anni…- Ross trago en seco- si huimos y nos atrapan, Anni se va de nuevo al sistema, tu, ella yo terminamos en la cárcel y Tempe por homicidio, aunque podría probar su inocencia de eso, pero igual, iría a la cárcel por secuestro de menor y falsificación, los mismos cargos que tu y yo papá.

Los cuatro dejaron salir el aire.

-A parte de eso…- dejo salir Brennan en un hilo de vos- no me quiero ir y dejar a Booth de nuevo… la vida me está dando una oportunidad de tenerlo en mi vida.

-Dios…- dejo salir Ross, poniéndose en pie y con sus manos apoyadas en la mesa- me voy a poner a trabajar en lo que dirás jovencita, a partir de ahora soy tu defensa y la de Tempe.

Abraham se puso en pie también y miro a su nieta.

-Creo que no tenemos otra alternativa mi niña…- Brennan se puso de pie, tomando la mano de su abuelo- será mejor dar la pelea y de una buena vez estar tranquilos. Ahora, ¿Hay algo más de vuestro pasado que nos atormente en un futuro?

Brennan sonrió con melancolía.

-No abu, esto ya es lo último. Lo prometo.

Abraham Kennan tomo en sus brazos a su nieta para susurrarle en el oído:

-Espero que este Booth valga la pena hermosa.

-Sí que lo vale abuelo…- respondió ella también en un susurro, viendo por encima del hombro de su abuelo como Ross abrazaba a Anni- perdóname por todo esto abuelo, lo siento.

Él la aparto, solo para sonreírle.

-No pude ayudar a mi hijo a que no se alejara de su familia, solo Dios sabe que paso. No dejare que pase lo mismo con la familia que hemos construido.

Brennan cerró los ojos cuando su abuelo le dio un beso en la frente.

-Tomaremos el primer vuelo,- anuncio él- descansen mis niñas.

Ross estrecho a Anni debajo de su brazo por última vez, para después ir al lado de su padre.

-Por cierto…- comento Brennan cuando Anni estuvo a su lado y le abrazo por la cintura- tome el puesto en Washington.

-¿De verdad?- pregunto su tía- ¿Cuándo ibas a decírnoslo?

Brennan carraspeo.

-Bueno, con todo este asunto, se me ha pasado.

-Me alegra mucho mi Tempe- le dijo su abuelo, sonriendo.

-Gracias abu…

-¿Nos vamos a mudar a D.C?- pregunto Anni, un poco acongojada por los recuerdos.

Brennan le miro y poso una mano en su rostro.

-Tú puedes quedarte con la tía y el abuelo aquí si quieres.

-Tempe… no quiero estar lejos de ti- comento la chica, lo cual le hizo sonreír- has hecho tanto por mi… me mudare contigo por que allá esta tu trabajo soñado, y claro, Seeley. Muero por abrazarlo, ¿sabes?

Ambas rieron.

-Y me imagino que por comer helado con él también.

Los ojos de Anni chispiaron de alegría ante los buenos momento. Definitivamente no todo había sido malo en D.C

-¡Por supuesto!

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Los Ángeles, 6:48 pm

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Jack Hodgins estaba dormido sobre el escritorio de Brennan, con su cabeza acunada entre sus brazos. Así lo entro ella, que sonrió al ver a su mejor amigo: como moría por irse de ese lugar.

-¡No eh sido! ¡Fue Lia la que…!

Brennan se echo a reír con el despertar de su amigo, que se asusto cuando ella dejo caer estridentemente las cajas que llevaba.

-¡Bren!- le grito él, con ambas manos en sus ojos, quitándose el sueño mientras ella seguía riendo- no es gracioso.

-Sí que lo fue…- respondió ella, limpiando una lagrima.

Al final, Jack le sonrió y fue hacia ella para abrazarla.

-¿Dónde andabas?

-No te preocupes, estaba bien- le respondió ella, sonriendo.

-Jum…- dejo salir él- Mi mejor amiga tiene cara de haber hecho algo más que dormir anoche…

-¡Jack!- exclamo ella, dándole una suave palmada.

Él tan solo rio, hasta poner su atención en las cajas que ella había dejado caer al suelo.

-¿Y eso? ¿Te mudas y no me dices?

-NOS mudamos- dijo ella con una sonrisa.

-¿De qué hablas?

-Que necesito que no vayamos mañana mismo a D.C

La sonrisa de Jack se amplio.

-¿De verdad?

-Sí, te espera un caso de homicidio.

Los ojos de Jack brillaron.

-¿Estás hablando de un cuerpo de este siglo?

-Eso mismo…- Brennan empezó a recoger las cosas que habían sobre su escritorio- nos vamos al Jeffersonian.

-¿Qué?

Ambos se giraron cuando Lia, la interna de Brennan, entro por la puerta interrumpiendo la exclamación de alegría que se quedo atrapada en los labios de Jack.

Brennan miro a la peliroja, recordando que ella había venido desde el otro lado del país solo para ser su interna cuando gano la beca tras el retiro de Zack.

-Lo siento Lia, te recomendare al nuevo antropólogo que llegue.

La joven se removió incomoda.

-Pero no será usted la que me enseñe….

Brennan dejo lo que hacía.

-Lo siento… estoy cansada de este instituto, de que mi jefe me coquetee… de todo. El Jeffersonian es una gran oportunidad.

Lía Hamilton asintió ante las palabras de su mentora.

-Lo siento bebe…- comento Jack- sé que me extrañaras.

Lia abrió los ojos, sorprendida.

-¿Él también se va al Jeffersonian?- pregunto, casi indignada.

Brennan rio ante el beso que él le lanzo.

-Si Lia, el Dr. Hodgins también ira.

-Escuchas eso… Doctor, es por eso que nos vamos.

-Jack…- le llamo Brennan.

Lia cruzo sus brazos sobre su pecho y se dirigió a Brennan.

-Doctora Brennan, le pido encarecidamente que me lleve con usted.

Ambos amigos se vieron entre sí, sin saber que decir.

-Lia…- empezó Temperance, pero no era capaz de decir nada.

-Escúcheme por favor- la interrumpió ella- me gane una beca para ser su aprendiz, no para trabajar aquí.

-Pero este instituto te paga, no yo- aclaro la antropóloga- a demás, ya debes de tener una vida hecha aquí.

-Claro que no, Los ángeles no me ha atrapado del todo.

-Aun así señorita Hamilton, no tengo la autoridad como para que siga su becado en el Jeffersonia, lo siento.

-¿Pero al menos me apoyara si me presento allá y pruebo que soy buena?

Jack, conmovido por las palabras de Lia, decidió darle una mano.

-Venga Bren, nada perdemos. Puede que el Jeffersonian vea en ella la oportunidad de una obra de caridad que les dará resultados después.

Brennan puso su atención en su mejor amigo.

-¿De qué hablas?- pregunto ella sorprendida, pero no tanto como Lia, que no se podía creer que él la ayudara… bueno, quizá sí.

-En ocasiones, los institutos de ciencia como este o el Jeffersonian concede una beca para que los internos practiquen, con el objetivo de que en un futuro, cuando ellos sean profesionales y desarrollen un proyecto, por contrato, tengan que trabajar con ellos y así el instituto gana cierto reconocimiento: cosecha los fruto que implico una beca remunerada.

-Y podría seguir trabajando con usted… seria una interna prometedora entrenada por la mejor.

Brennan puso sus brazos en jarra.

-No solo voy a D.C a trabajar chicos… tendré que resolver asuntos personales en el mismo instante que me baje de ese avión. No tengo tiempo para eso Lia…

-Solo será un momento Dra. B…. por favor.

-La chica no va a tener la misma oportunidad si va sola Bren….

Temperance suspiro. Cerró los ojos por un momento, pensando. Al abrirlos, enfoco su mirada en los ojos miel de la chica. Lia estaba llena de ánimos por aprender, era una chica lista y dispuesta que amaba lo mismo que ella. Por un instante, reconoció en su mirada la determinación de seguir aprendiendo a su lado, esa sed de aprender que le recordaba a ella misma cuando empezó su carrera.

-Empaca tus cosas Lia, será de las primeras cosas que haga antes de que todo en mi vida personal se complique. No te prometo nada, así que pide un permiso aquí. Renunciaras si logras entrar al Jeffersonia.

Emocionada, Lia asintió, sonriente.

-Muchas gracias doctora… ¿Cuándo se va?

-¡En el primer vuelo de la mañana!- respondió ella, que había reanudado la colecta de sus cosas.

-Siendo así… me voy de inmediato. ¡Gracias!

Y salió corriendo por la puerta.

-¿Y tú te vas a quedar ahí?- le pregunto Brennan a Jack, quien estaba sonriente,- ¿Por qué sonríes como un idiota?

-No es nada… es solo que esa chica se muere por seguir aprendiendo y sabe que lo hará de la mejor, y eso es lo único que quiere.

Ella asintió, sabiendo que ella había identificado lo mismo.

-Bren… no puedo creer que nos vayamos, al fin.

Ambos rieron, mientras él se agachaba para tomar unas cuantas cajas.

-Pues créelo Jack. Por cierto, veremos a Zack allá.

La sonrisa de él se amplió incluso más.

-¿De verdad?

-Así es, nos ayudara con el caso. Ya te contare algo del asunto personal que tengo que resolver… igual, te vas a enterar.

Él asintió.

-Puedes hacerlo en el vuelo, mándame el número. Ahora, con gusto iré por mis bebes: ¡Mueren por ver la casa blanca!

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Continuara…

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Ebby