Me he decidido dar por finalizada esta historia, ya va para los 7 años, creo que ya viene siendo tiempo si me lo preguntan, no quedan mas que un par de capitulos, me he planteado tantas veces el final de esta historia, digo, cuando la inicie no tenia mas que 14 años, ahora que tengo 21 pienso diferente, podran ver a la hora de leer los capitulos como lizzie ha cambiado junto conmigo, desenme suerte y gracias por hacer este viaje conmigo.


-¿A dónde con tanta prisa? –escuchar la voz de Will en su típico tono burlón hizo que mi pecho se estrujara

-! Ahora no Krueger ¡-lo empujo con fuerza lejos de mí, lo veo chocar contra una de las paredes cayendo al suelo a mis pies, miro mis manos, no sabía que poseía esta clase de fuerza, abre los ojos, me mira fijamente, antes de que pueda abrir la boca lanzo una patada en su rostro para noquearlo al suelo

No lo tolero, simplemente no puedo, mirar esos ojos, su rostro, escuchar su voz, Will, mi Will, siendo poseído por este maldito monstruo, bajo las escaleras con rapidez para llegar al primer piso, veo a mi tío Michael afilando sus cuchillos

-¿Dónde está el señor Kramer?- el descomunal hombre solo se encoge de hombros antes de seguir cortando y degollando a las víctimas de la fiesta, giro la vista, muchos de esos rostros los reconozco, es un pueblo pequeño, crecí con ellos, los conocía a todos, ya no importa, ellos se lo buscaron, vieron las noticias, sabían del peligro, imbéciles

Me dirijo a la cocina a buscar a mi madre, cuando veo el lugar vacío una sensación de pánico me envuelve, ¿Dónde estás? Por favor, por favor, dime que tú no eres así, dime que no estas tomando venganza contra aquella mujer, eres una mujer muy dulce, mama, por favor, tú no eres como ellos, tu no debes convertirte como uno de ellos, mis manos tiemblan, me cuesta respirar, regreso a la sala, intento mantener el tono neutro de mi voz pero es difícil- ¿Dónde está mi madre?- Michael señala el pasillo con los cuadros colgando, respiro profundamente, veo a mi madre salir y cerrar la puerta tras de ella de manera apresurada, en su rostro se refleja el miedo, bien, todo está bien, ella está bien, no está formando parte de esto, pero ¿Por qué tienes tanto miedo mama? ¿De que estas huyendo? Mi corazón se acelera voy hacia ella mis manos me tiemblan

-¿Dónde está el señor Kramer?-voy hacia ella apresurada

-En su estudio, es la última puerta del pasillo a la izquierda-me ve preocupada, está a punto de acercar su mano hacia mi tengo que ser rápida

-Gracias mama- asiento con la cabeza para correr a la puerta de la oficina del señor Kramer y abrirla para ver que eran unas escaleras que daban al sótano, cierro la puerta tras de mi al mismo tiempo que escucho unos golpes y madera astillándose, giro apenas mi cabeza, los golpes se escuchan más fuertes hasta que cesan por completo, niego con la cabeza, será para la otra, aun no conozco las reglas de la casa o como se manejan los problemas, pero esos sonidos no suena a que deba intervenir, cuando escucho los cuchillos chocando entiendo que debe ser una disputa entre los dos miembros más grandes de esta casa.

Llego a un largo pasillo con varias puertas metálicas con pequeñas ventanas de vidrio, el corazón se me acelera, no quiero saber que horrores se esconden tras esas puertas, pero si algo se, es que si tienen a esa mujer aquí, el dolor que le causaran se alargara por mucho tiempo, comienzo a revisar una a una las habitaciones, en su mayoría vacías, unas pocas con viejos cadáveres con los respectivos aparatos a los que Kramer está acostumbrado a usar, giro mi vista, claro que si, la última puerta del fondo, tenía que ser esa, acerco mi cabeza, me alzo de puntas, veo el interior de la habitación, allí esta ella, aun esta inconsciente por lo que veo, busco una forma de entrar, no hay perillas ni nada, parece mas una pared metálica para poner a un prisionero en confinamiento solitario

Me alejo unos pasos, tengo que pensar bien mi siguiente estrategia, si, se que suena estúpido que quiera ahora a estas alturas salvar su vida, se merece todo lo que van a hacerle, pero tampoco se merece la muerte tan larga que van a prolongarle, ambos son excelentes médicos, la mantendrán viva el tiempo suficiente para probar todas las armas creadas por la inquisición española sobre ella, y siendo honestos, estoy cansada, solo quiero que esta noche termine de una maldita vez.

Me alejo caminando, tiene que haber otra forma de entrar, unos sonidos metálicos me detienen en seco, giro la vista, excelente giro de eventos, digno de una película de horror, estamos entrando al segundo climax, esto aun no termina, comienzo a caminar hacia la habitación, no me alejo ni 3 pasos cuando la puerta se cierra tras de mi de forma automática, por supuesto, asco de día.

-Resultas tan predecible mi niña- Lecter...

-¿Que significa todo esto doctor lecter? ¿Donde esta el señor Kramer?-miro a todos lados, solo hay paredes mohosas y un espejo, planto mi vista en ese espejo, tiene que ser, una ventana de doble vista, golpeo el vidrio

-No, no dulzura, ¿Que hablamos de la educación y los modales? El que debería estar haciendo preguntas aquí soy yo, ¿no te parece? ¿Que haces aquí?- se que me observa, cada una de mis reacciones, yo no puedo verlo, no se si mi cara y mis mentiras serán de lo mas convincentes pero nada pierdo con intentarlo o eso espero

-Vine a ver que le harán, es mi derecho, ella es la que me ha maltratado todos estos años

-Esperábamos ahorrarte la molestia querida, sabemos que has pasado por mucho, hubiera sido un regalo de bienvenida a la casa, un vídeo que muestre todo lo que le hacemos a esta desagradable mujer

-Eso es tan considerado de su parte doctor Lecter, pero me molesta cuando me mienten, ¿que obtiene usted de todo esto?

-Pensé que serias mas lista que eso Elizabeth

-...la resistencia- quieren torturarla para sacarle información, sentimientos encontrados me embargan, Vlad, no puede hacerle eso a mi hermano, no dejaran vivo a nadie, no a los que lo traicionan, Lecter no te puedo permitir hacer esto, miro fijamente el vidrio, se que mi rostro refleja mi repulsión a esa idea

-Te ves perturbada con la idea mi querida lizzie, cosa extraña, pensé que estarías complacida, ¿eres consciente de lo que la resistencia le hizo a tu familia, a tus padres? ¿a tus tíos? ¿A ti?- me muerdo la lengua, es verdad, ellos me secuestraron, intentaron matar a mi madre y a mi padre muchas veces, bajo la vista ya no quiero que Lecter me vea, ya no quiero escucharlo- han buscado destruirlos desde hace años, llegue a creer que tu nos ayudarías a dar fin a todo esto, pero aquí estas, buscando salvar a la mujer que tan cruelmente te trato, asustada por la idea de las cosas horribles que vamos a hacerle, quizás una parte de ti, quiere a esta mujer, y ¿quien podría culparte? para ti, esta mujer ha sido tu madre toda la vida, es una pena, Jocelyn se veía tan feliz de tenerte de vuelta en su vida, pero tu no puedes forzarte amar a una persona desconocida o si, lizzie?

Sus palabras me retumban tengo los puños apretados y mis dientes rechinan con fuerza, todo mi cuerpo tiembla de la ira, me sentí igual cuando estaba peleando contra mi padre y mi hermano vlad, comienzo a golpear con fuerza el vidrio con mis puños, busco romperlo, quiero golpearlo, quiero hacerlo sangrar, ¿como se atreve a hablar de mi como si me conociera? ¿Como se atreve al decir que conoce cada uno de mis pensamientos, cada uno de mis sentimientos, que me conoce mejor que mi misma? la ira me consume, la ira me ciega, no puedo controlarme quiero matar, matar por ella, matar por mama...

Mientras tanto al otro lado del vidrio, los dos hombres observaban el arrebato de la joven Voorhees

-Espero que estés complacido- Kramer veía con pesar a la jovencita golpear el vidrio de manera poseída, sus hermosos ojos azules ahora estaban negros, que tanto se parecía a su madre pero a la vez a su terrorífico padre

-Sin duda alguna, ahora ya se como controlarla

-¿Estas seguro de eso?- Kramer veía algunas grietas formarse en el vidrio, mueve su silla de ruedas lo mas cerca de la salida, no había llegado tan lejos sin ser precavido

-Tenme algo de fe Kramer, ahora guarda silencio y observa-el doctor volvió a activar el micrófono de la cámara- Lizzie, mi querida niña, tranquilízate dulzura, solo estoy expresando lo que tu me estas mostrando de ti misma, nada mas, es la imagen que tu me proyectas con tus acciones pequeña, pruebame que estoy equivocado, haz que me trague mis palabras, hazme saber que estarias dispuesta a todo por proteger a esta familia, a tu madre, a tu padre, que eres digna de ser llamada una Voorhees gánate tu lugar en esta casa, en esta vida- dentro de la jaula una de las paredes deja caer un machete largo y brillante

Dentro de la jaula

No podía controlarme, mi cuerpo tenia mente propia, no podía pensar, no podía hacer nada, solo quería entrar romper el vidrio y acabar con la vida de aquel miserable anciano, mi vista estaba nublada, solo podía escuchar mi propia respiración y mis latidos acelerados, pero un nuevo sonido capto mi atención, detuve mis golpes y mire el suelo

Era como si algo me jalara, mi cuerpo se movió solo, tome el arma entre mis manos, como si me hubiera pertenecido desde hace tiempo, sentía que volvía a estar completa mientras sujetaba bien el agarre del machete. me mire a mi misma reflejada en la hoja, mis ojos azules ya no existían, eran negros, oscuros, profundos, los ojos de una asesina, ver mi reflejo me hizo regresar a la realidad y pude escuchar las palabras de Lecter

-Anda pequeña. demuéstrame que podemos confiar en ti, mátala ahora que esta despertando- gire mi vista al suelo para ver a la que solía ser mi madre comenzar a despertar, y la primera persona que vio frente a ella fui yo, la niña que crió todos estos años con un machete en su mano viéndola fijamente

-Elizabeth...-apenas logro hablar, el miedo salia de cada poro de su ser, podía olerlo, tuve que controlarme, no podía volver a caer en ese estado de adormecimiento por la ira, la ira que me hacia asesinar, la lizzie que podía ser manipulada por Hannibal Lecter

-Elizabeth, es ahora o nunca querida, esta es tu prueba final, la prueba definitiva, ¿quieres volver a estar con tu familia o no? Haz luchado tanto, no te puedes rendir ahora, solo tienes que asesinarla pequeña, mátala ahora, no me hagas perder mi tiempo- las palabras de lecter retumban mi cabeza, mis manos me tiemblan, se que de nuevo mis ojos se estan volviendo negros por el rostro de horror de mi madre, un gruñido gutural se forma en mi pecho, no puedo soportarlo mas

Grito con fuerza, mientras me impulso para correr, escucho los gritos de mi antigua madre, ya no importa, entierro con fuerza el machete

-NO SERE COMO TU, NO SERE COMO ELLOS, NO PUEDES OBLIGARME, NO VAS A FORZARME, NO SERE UNA ASESINA Y NO SERE TU MARIONETA-Le grito a Lecter con furia mientras el vidrio se rompe en pedazos