Rachel caminaba por las calles de Nueva York en dirección al teatro y no podía evitar sonreír cada vez que veía uno de los enormes carteles con su foto anunciando el estreno del musical, entró al teatro con sus gafas de sol y su café en la mano para el que sería el último ensayo general de la obra antes del estreno esa misma semana. El ensayo general consistía en realizar la obra como si fuera una noche de función y comprobar que todo salía bien, eso incluía los cambios de escenarios, vestuarios y peinados.
El primer ensayo general que realizaron unos días antes había sido un caos, Rachel no salía en los tiempos que en los que debía pisar el escenario o salía sin estar correctamente vestida, era la primera vez que hacía algo parecido en su vida, todo era muy rápido y muy estresante pensaba Rachel, que podía ver las caras de sus compañeros y la preocupación en el director y la productora.
La morena sabía que no podía permitirse que volviera a ocurrir, no quería que la sustituyeran antes incluso de haber estrenado el musical por lo que esa noche se dedicó a vestirse y desvestirse rápidamente en su apartamento para coger práctica, ante la atenta mirada de su novia que la apoyaba y hacía reír cuando no lo hacía lo suficientemente rápido.
En el segundo ensayo general Rachel parecía haber cogido el truco al escenario y los cambios, solo llego tarde a su entrada en un par de ocasiones que era cuando tenía que cambiarse también el peinado junto a la ropa, sin embargo el fallo de ese día vino por parte de los encargados del decorado, el director Jim, estaba comenzando a desesperarse, apenas tenían tiempo para permitirse fallos, tenía que salir todo bien antes del estreno, no podían arriesgarse a estrenar la obra sabiendo que algo podía ir mal.
El resto de ensayos generales habían ido mejorando, siempre existían pequeños fallos que podían mejorarse según Jim pero la cosa parecía estar mucho mejor que el primer día por lo que todos tenían grandes expectativas antes ese último ensayo. Al contrario de lo que todos pudiesen creer el ensayo salió a la perfección, era irónico que fuera el último ensayo antes de la función el que fuera perfecto y acabaran en el tiempo establecido por lo que Jim y Kate sugirieron volver a realizar el ensayo completo una vez más.
La mayoría del cast estaba muy cansado después del agotador día pero aceptaron y realizaron de nuevo toda la obra, volviendo a hacerlo a la perfección lo que provocó un gran aplauso por parte de los productores y de Jim dando la enhorabuena y pidiendo a los chicos que descansaran al día siguiente para estar listos para el gran día.
-Rachel- la llamó Jim antes de que la morena se marchara del escenario
-Dime Jim, ¿pasa algo? ¿he hecho algo mal?- preguntó preocupada la morena
-No, para nada Rachel, al contrario, quería felicitarte- Rachel abrió sus ojos sorprendida- no voy a mentirte, el primer día de ensayos generales te habría mandado a casa y te habría dicho que no volvieras- la morena cambió su expresión y miró con pena a su director- pero hoy has estado sensacional, si el viernes estas la mitad de bien que hoy estoy seguro de que vas a impresionar a mucha gente Rachel
-Gracias Jim- dijo avergonzada- ha sido un proceso duro pero merece la pena, es lo que siempre he querido- reconoció vulnerablemente
-Tranquila, vete a casa y descansa, no ensayes más mañana, que te conozco- le dijo bromeando- nos vemos el viernes futura estrella- dijo antes de marcharse y dejarla allí contemplando el teatro vació a su alrededor.
Rachel iba a marcharse a casa cuando reparó en la hora que era, el hecho de haber realizado un segundo ensayo había provocado que salieran realmente tarde, por lo que no le apetecía ir sola caminando hacia el tren y tener que esperar en la estación, así que decidió llamar a Quinn para ver si seguía despierta.
-Hola amor, ¿estas vivas? Es tarde- preguntó bromeando la rubia
-Sí, acabo de salir del ensayo, hemos hecho dos al final, luego te cuento, estoy realmente cansada- explicó Rachel- ¿estarás despierta cuando llegue?- le daba vergüenza pedirle directamente a su novia que fuera a recogerla
-Rachel, es tarde, ¿te trae alguien o vienes andando?- preguntó Quinn
-Andando, me he entretenido hablando con el director y se han ido el resto mientras- dijo con pena
-Está bien, espérame en el teatro, estoy allí con el coche en quince minutos- le informó su novia antes de colgar el teléfono y salir corriendo a buscarla. Efectivamente, en apenas poco más de quince minutos pudo ver a Rachel de pie en la puerta del teatro- hola Rach- dijo dándole un dulce beso
-Hola Q, gracias por venir a por mí- le agradeció la morena cogiendo su mano
-No hay de que Rachel, me encanta hacer cosas por ti, pero la próxima vez pídemelo ¿vale?, no esperes a que sea yo la que tenga que ofrecerse- le dijo seriamente a Rachel mientras conducía.
-Está bien, lo tendré en cuenta- dijo sintiéndose avergonzada por la regañina de su novia- pero gracias por venir, realmente estoy cansada y no me apetecía tener que caminar y el tren- explicó mientras su novia acariciaba su pierna durante el camino en coche.
-Rachel- dijo Quinn cuando aparcó en su apartamento, su novia se había quedado dormida en el trayecto de vuelta, debía estar muy cansada, intentó despertarla dulcemente- Amor, despierta, hemos llegado.
-Mmmmmmmmm- fue todo lo que acertó a decir Rachel mientras se ponía de pie para ir arrastrándose hasta el apartamento.
Quinn llevó a su chica hasta el dormitorio y la ayudó a ponerse el pijama, en el momento en el que Rachel se tumbó en la cama calló sumida en un profundo sueño, la rubia se tumbó a su lado, no había visto a la morena en todo el día y quería acompañarla aunque fuera mientras dormían.
Al día siguiente Quinn fue la primera en levantarse, decidió dejar a Rachel durmiendo sabía que la chica no había tenido días libres en semanas y que necesitaba estar descansada para el estreno del día siguiente. Se dirigió al salón donde se encontró con Santana.
-Hola rubia- la saludó la latina
-Hola San, ¿qué haces tú madrugando? – bromeó con la chica
-Tengo una reunión para unos anuncios y luego tengo que trabajar en el restaurante- le explicó a Quinn mientras se terminaba su café- esta noche duermo con Britt, ¿mañana nos vemos en la obra de Rachel no?
-Sin duda, allí estaremos todos- dijo sonriendo ante la idea
-¿Cómo está ella?- preguntó preocupándose por su amiga
-Ya la conoces, mantiene la compostura por y para todos, pero está nerviosa y deseando que pase la primera noche- explicó Quinn que no había hablado con Rachel al respecto pero sabía que era así como se sentía la chica, la conocía demasiado bien.
La latina se marchó, dejando a Quinn sola en el salón, la rubia cogió su portátil para revisar los comentarios y avances en el blog, el trabajo estaba yendo realmente bien, Dereck la había felicitado en numerosas ocasiones y ya había recibido varios mensajes de otros grandes fotógrados dándole la enhorabuena por el trabajo que estaba haciendo, sabía que si continuaba así podría empezar a colgar en el blog su propio trabajo. Estaba perdida entre sus pensamientos cuando Rachel apareció para quitar el portátil de las piernas de Quinn y sentarse sobre ella.
-Buenos días- dijo dándole un beso profundo
-¿Qué tal has dormido pequeña?- le preguntó Quinn mientras apartaba el pelo revuelto de la cara de Rachel
-Genial, estaba tan cansada que si hubiera caído una bomba ni me habría despertado- bromeó mientras se acomodaba sobre Quinn y ponía su cabeza sobre el pecho de la rubia.
-Me alegro, ¿quieres que te prepare el desayuno?- se ofreció Quinn
-No- contestó rápidamente Rachel- quiero que te quedes aquí conmigo- le pidió abrazándola fuerte.
La rubia obedeció a su chica y se quedó tumbada en esa posición durante gran parte de la mañana, Rachel aprovechó el momento para contarle como habían ido los últimos ensayos y cómo se sentía al respecto. Estaba contenta por la enorme confianza que habían depositado en ella pero no podía evitar ponerse nerviosa de pensar en que al día siguiente se encontraría ante un teatro completamente lleno, cantando y realizando un musical completo. Quinn estaba apoyándola y calmándola cuando sonó el teléfono de la morena, Rachel se levantó extrañada a coger el móvil y se le cambió la cara cuando vio quien era.
-Papá – dijo cuando descolgó- ajam, si ya estamos de camino, es que hay tráfico, llegamos pronto – colgó el teléfono y se giró para mirar a Quinn- corre a vestirte, se nos había olvidado a qué hora llegaban mis padres.
-Dios mío, es verdad- dijo la rubia antes de ir corriendo a la habitación para vestirse y salir rumbo al aeropuerto.
Las chicas se disculparon en numerosas ocasiones con Hiram y Leroy por el retraso, alegando que habían encontrado mucho tráfico por el camino, los llevaron a su hotel para que pudieran dejar las maletas, Rachel les había ofrecido que se quedaran en su apartamento pero sus padres habían decidido que era mejor para la libertad de las chicas que se quedaran en el hotel.
Una vez dejaron las maletas y aparcaron el coche decidieron ir a comer a un restaurante cercano, Rachel no paró durante el camino de abrazar a sus padres, no podía creer que estuvieran por fin juntos en Nueva York y además con Quinn a su lado, el día antes del estreno de su musical, no podía encontrarse ante un panorama más feliz.
Estuvieron la mayor parte del día con los padres de la chica hasta que Rachel decidió que era hora de irse a casa para descansar, al medio día del día siguiente debía estar ya en el teatro para prepararlo todo, últimas pruebas de vestuario, maquillajes, escenarios… Apenas quedaban horas para el cambio definitivo de su vida.
Chaaaaaan ! Llega el momento, el gran día =)
Un saludo, gracias por leer!
