To Bind a Soul
Capitulo 34: Nuevos Descubrimientos
"Mi aldea esta pasando la colina." anuncio Morio guiando a Inuyasha y su clan a un poblado.
Salieron mucho despues del amanecer. Cuando este llego ni Kagome ni Inuyasha se presentaron. Una hora despues aparecieron, Kagome con un saludable tono rosado en la piel e Inuyasha con una sonisa arrogante. Ambos con el cabello humedo aun.
El sol se obultaba cuando Morio los llevo al Monasteio. Los aldeamos no dieron una calida bienvenida a los youkaii, y aunque realizaban intercambios con Aiko, lo hacian solo por temor a las represalias de Kouga.
Kagome suspiro cuando todos los humanos se quitaron de su camino murmurando insultos y maldiciones. Inuyasha los atemorizo gruñendo y coloco su mano alrededor de la cintura de Kagome, susurrandole que no hiciera caso de los insultos. Morio saludo a sus vecinos pero estos lo ignoraron. Al llegar al monasterio abrio la puerta y les invito a pasar.
"Esperen aqui, ire por mi maestro." dijo Morio corriendo hacia la gran construccion de madera.
Kagome se ocupo obsevando sus pies, aun molesta por las palabras de los aldeanos. No estaba acostumbrada a ser discriminada de ese modo.
"No los escuches Kagome-chan. No saben lo que estan diciendo." dijo Sango a su amiga cuando vio el gesto de la miko.
"Sango tiene razon." agrego Inuyasha, jalando a Kagome hacia el y abrazandola. "No deberias hacer caso a lo que dice los estupidos."
Kagome se rio ante el comentario escondiendo la cara en el haori de Inuyasha y abrazandolo tambien. "No deberias generalizar, Inuyasha."
"No estoy generalizando, solo establezco un hecho." dijo el con calma.
Kagome solo pudo reir nuevamente. Inuyasha la hizo sentir mejor mas rapido de lo que pudo imaginar, pero siempre habia sido asi. Podia sentirse en la cima mas alta del mundo y tocar el cielo o en el el abismo mas oscuro del infierno, dependiendo de Inuyasha.
Inuyasha sonrio cuando Kagome se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla. "Gracias." dijo quedamente, tomando aire.
La respuesta de Inuyasha fue cortada cuando un humano hizo su aparicion para recibirlos. Sus ropajes eran parecidos a los de Miroku, pero de un azul oscuro en vez de purpura. Tenia la cabeca rapada y sus manos en eterna oracion. "Bienvenidos." dijo el, "Mi nombre es Rinji. Les mostrare sus habitaciones para que se acomoden y cambien antes de ver al maestro. Siganme por favor."
Inuyasha decidio quedarse atras de modo que Miroku siguio de cerca a Rinji, con Sango detras de el. Shippou brinco al hombro de Inuyasha y Kirara maullo a los pies de Inuyasha. "Sucede algo?" pregunto Sango al notar que Inuyasha y los demas no los seguian.
"Hay ofuda bloqueando la entrada" dijo Inuyasha.
Sango hizo ademan que quitar el ofuda pero la voz de Rinji la detuvo. "No!, si lo quitas permitiras la entrada de demonios" dijo.
"Esa es la idea." dijo Sango sorprendida de la actitud del monje.
"Nuestros compañeros de viaje son youkai." le informo Miroku.
"Viajan con los youkai?" Rinji volteo hacia Miroku sin creerlo. "Pero es un monje y ud. una exterminadora de demonios." dijo volteando hacia Sango.
"Quiere decir que no noto que somos youkai." pregunto Inuyasha, dandose cuenta de lo tonto que era el humano.
Rinji estudio la apariencia de Inuyasha, despues la de Kagome y Shippou y por ultimo a Kirara. "Morio no me lo dijo."
Kagome estaba enfadandose. Que importancia tenia que fuera youkai, al menos en parte. No habia razon para ser descortes. Gruñendo para impedir que el humano hablara mas, camino hacia la puerta y elimino el ofuda de la entrada quemandolo completamente con una flama azul.
Eso tomo a Rinji por sorpresa. Como un youkai pudo hacerle eso al ofuda? "Estaba guiandonos a nuestras habitaciones..." dijo Miroku a Rinji. Comenzaba a perder la paciencia, y para Miroku perder la paciencia era ... bueno, no era propio de Miroku.
"De acuerdo." Rinji se escabullo entre los pasillos, los demas apenas siguiendole el paso.
Inuyasha rio ante lo que hizo Kagome acomodo su brazo acercandola a el y con la otra mano tomo su barbilla para besarla. "Creo que casi moja su ropa." le dijo a Kagome mientras seguian a Sango.
Kagome se sonrojo y escondio la cara en el cabello de el. "No era mi intencion perder la calma." dijo en un hilo de voz.
"Ahora eres hanyou y estas embarazada. Perderas algo mas que la calma." dijo Inuyasha.
"Que tiene que ver el que sea hanyou con mi temperamento?" pregunto Kagome.
"Las emociones de un youkai son mas intensas que las de un humano, principalmente por que nuestros instintos estan en todo. Es mas dificil controlar las emociones cuando eres hanyu por que la sangre humana debilita tu control sobre ellas." le informo Inuyasha, revelando que sabia mas de lo que decia.
"Ah, es por eso que actuas de un modo tan inmaduro?"
Inuyasha se hizo el ofendido ante el comentario de Kagome. "Perra."
"Solo para ti." Kagome ya podia responder sin sonrojarse.
Inuyasha sonrio y la beso en el cuello.
Fueron conducidos a una habitacion grande, con mamparas para separarla. "Morio regresara con ustedes para llevarlos ante nuestro maestro." dijo Rinji y salio corriendo de la habitacion.
"Que grosero." dijo Shippou trepando a Kagome.
"Estoy de acuerdo." dijo Kagome rascando la cabeza del pequeño.
"Le dio un susto de muerte cuando quemo el ofuda de la entrada, Kagome-sama." dijo Miroku sentandose frente a Inuyasha.
"Que le sirva de leccion." dijo Sango sentandose junto a Miroku.
Se escucho que tocaban la puerta antes de que entrara Morio. "Por favor perdonden a Rinji-san, no es el mas inteligente."
Kagome sonrio y rio un poco. Morio se veia apenado. "No te preocupes Morio-chan, estamos seguros de que Rinji lo pensara dos veces antes de hacerme enfadar de nuevo." dijo Kagome felizmente.
Morio sonrio tambien. "Estoy aqui para llevarlos ante mi maestro. Siganme por favor."
Inuyasha asintio y ayudo a Kagome a ponerse de pie, tomando a Shippou y poniendolo sobre el, casi sin notarlo.
Morio los guio a traves de varios pasillos y un jardin. La habitacion a la que llegaron no tenia decoracion alguna a exepcion de una katana que colgaba cerca de la ventan. Inuyasha noto que habia ofuda quemandose en la ventana pero no comento al respecto. Tambien cerca de la ventana habia un hombre mayor, vestido con ropajes azul oscuro y cabello corto.
"Bienvenidos." dijo, "Mi nombre es Jomei. Soy quien dirige este lugar."
"Saludos." dijo Miroku cortezmente. "Yo soy Miroku. Ella es Sango-sama. Inuyasha es quien tiene el cabello blanco y quien esta junto a el es su pareja, Kagome-sama."
"Saludos." dijo Jomei.
"Y yo?" pregunto Shippou brincando al hombro de Miroku.
"Y el es Shippou-chan." agrego Miroku con una sonrisa.
"Y la de alla es Kirara." dijo Shippou apuntanto a la gatita en los brazos de Sango.
"Viajan juntos?" pregunto Jomei.
"Somos una manada." contesto Inuyasha.
Jomei sonrio y asintio. "Es un honor conocerlos. Morio-chan me conto que ustedes vinieron a librarnos de los youkai que nos han estado atacando."
"Hai." contesto Kagome. "Un amigo en los alrededores nos pidio ayuda. No pudimos negarnos."
"Y quien es este amigo?"
"Aiko-chan." contesto Kagome, "Morio-chan nos dijo que ella venia a la aldea a comerciar."
"Hai." Jomei dijo sombriamente. "La gente de aqui detesta a los youkai-"
"Lo note." dijo Inuyasha.
"-Y ella causo una conmocion. Cuando nos negamos a negociar con ella, el youkai lobo que la acompañaba se molesto mucho. Solamente por causa de Morio-chan nadie resulto herido. Quiza pudieran librarnos de ese youkai lobo tambien..."
"NO!" respondio Inuyasha de pronto, "Kouga no lastimara a los humanos si ellos no lanzan la primera piedra, al menos ya no lo haria." Quiza le desagradara el youkai lobo, pero le agradaba muchisimo mas que ese monton de humanos estupidos, Morio excluido.
"Lo conocen?" pregunto Jomei.
Inuyasha resoplo. "Por supuesto que lo conocemos. Lo suficiente como para saber que no mataria humanos sin razon. Si alguien termina muerto es su culpa, no de Kouga."
Jomei estaba listo para rebatir los argumentos de Inuyasha, pero Miroku interumpio. "Estoy de acuerdo con Inuyasha, Jomeri-sama. Aunque al principio Kouga no le importaba matar humanos, ha cambiado mucho el ultimo año, y no mataria sin una razon."
"Hai." agrego Kagome, "Mi consejo es que vendan a Aiko-chan lo que necesite. Ella no lastimara a nadie. De hecho, en su antiguo hogar convivia con muchos humanos. Es una buena niña, lo sabran si le dan una oportunidad."
"Ella es youkai." dijo Jomei.
Miroku suspiro. Se dio cuenta de que habia mas gente que pensaba lo mismo que Rinji. "Quiza debamos irnos." comenzo Miroku, "No deseo dormir en un lugar en el cual nos han ofendido y no estamos seguros."
Inuyasha asintio a Miroku, agradeciendo que su amigo lo defendiera. "No sea absurdo." dijo Jomei, "Nadie lastimara a un monje como usted."
"Pero trataran de lastimar a nuestros amigos." dijo Sango, perdiendo la paciencia.
"No lo entiendo." suspiro Jomei, "No es usted una exterminadora de demonios? Por que viaja con estos youkai?"
"No tengo necesidad de responder ninguna pregunta suya." dijo Sango con el aliento entrecortado de furia.
Kagome e Inuyasha permanecieron en silencio todo el tiempo. Aunque hubiera tenido oportunidad la miko no sabria que decir. No estaba acostumbrada a ese tipo de discriminacion. Dolia. Ahora comprendia lo que tuvo que pasar Inuyasha al crecer. Debio ser dificil para el.
Escondio la cara en el haori de Inuyasha y se sujeto fuertemente a el. "Deberiamos irnos. Despues de lo que paso en aquel lugar cerca de la montaña, no me gustaria que nos quedasemos aqui." Murmuro Kagome al recordar los aldeanos que intentaron cortarles la garganta en mitad de la noche.
Inuyasha asintio y se dirigio a Miroku. "Kagome no quiere quedarse aqui. Vayamonos antes de que oscuresca y no podamos encontrar un lugar para acampar."
Muroku asintio y se giro para salir.
"Espere." llamo Jomei, sin poder dar credito que un monje viajara con un youkai. "Realmente prefiere a los youkai sobre los humanos?" para el era simplemente increible. Por que alguien querria acompañarse de un youkai?
Miroku no se digno a voltear. "Si." dijo con desprecio y siguio a Inuyasha.
Sango salio detras de el con Shippou colgando del hombro. El pequeño kitsune se giro hacia Jomei antes de que salieran de la habitacion y le enseño la lengua y sonrio cuando vio que el monje en cuestion se puso en guardia. "Humano estupido." dijo saltando de donde Sango y corriendo hacia Kagome.
Morio estaba ya en la habitacion cuando regresaron a recoger sus cosas. "Por favor perdonenme por traerlos aqui. Tenia la esperanza de que aqui estuvieran mas seguros que en alguna de las posadas de la aldea. Por favor permitanme conducirlos a una cabaña no lejos de la aldea. Sera mejor que dormir al descubierto con tantos youkai por aqui." dijo en un susurro.
Inuyasha practicamente podia oler el descontento y enojo del chico. "Calma." dijo el hanyou, agachandose para recojer la mochila de Kagome. "Solo guianos a la cabaña que mencionaste y todo queda olvidado."
"Gracias Inuyasha-sama." dijo Morio.
La cabaña no estaba nada mal. Tenian que compartirla con otro humano, que resulto ser la madre de Morio, pero nadie se quejo.
"No puedo creer que los llevaste al monasterio." dijo la madre de Morio por decima vez. Estaba sirviendo la sopa que hervia en el fuego. "Esos idiotas estan cegados a lo que pasa a su alrededor. No tienen ni idea."
"Que quiere decir?" pregunto Kagome.
"Que no solamente estan eliminando a los youkai. Tambien brujas y mikos! Habian escuchado de algo asi antes? Ellos dicen que los Kamis nunca darian poder espiritual a una mujer por lo que son consideradas youkai y peligrosas. Yo seguire diciendo que son unos idiotas! Que las mikos sean youkai, es una tonteria!"
Kagome rio. "Bueno, yo diria que casi ninguna miko es youkai."
"Y tu eres la exepcion." dijo la mujer.
Kagome se sorprendio ante el comentario y asintio. "Hai. Yo soy ambos. Soy miko y youkai. Como lo supo?"
"Morio me conto lo del ofuda en el monasterio. Me hubiera gustado verlo!. Seguramente fue todo un espectaculo. Ademas yo soy bruja y adivina al mismo tiempo. Se de estas cosas. Tambien se que deberas tomar mas sopa por la vida extra que llevas en ti." dijo entregandole a Kagome otro tazon con comida.
"Ah, gracias." dijo Kagome completamente suborizada.
"Ni lo menciones. Ahora comelo y despues intenta dormir un poco. Seguro querran ver a sus amigos a primera hora por la mañana."
"Muchas gracias señora." dijo Miroku bostezando.
"No lo agradezcan." dijo ella.
Kagome sonrio y se recosto en Inuyasha. El permanecio con una mano alrededor de la miko y la otra con Tetsusaiga lista. Estaba mas alerta que nunca. "Inuyasha?" lo llamo Kagome.
"Termina de comer y duerme un poco. Sera una larga noche." contesto el.
"Que quieres decir?" pregunto Sango.
"Toda esta area apesta a algo que no es youkai, pero es peligroso."
