Llegó un punto en el que Judy se sintió al límite de sus energías, con tantas cosas por hacer y en qué pensar. La semifinal, la investigación; todos los ensayos y rastreos que ambos involucraban. Hubo un punto en el que en la mañana, al abrir los ojos, se sentía más agotada que la noche anterior. Y esto último solo aumentó la presencia de cierta coneja antropomórfica en sus sueños.
-Ya no se lo que quieres de mí- dijo la Judy humana esa noche, al encontrarse con su alter ego en ese brillante espacio blanco en el mundo de sueños. -Te he visto cada noche de esta semana, pero solo te quedas en silencio y me miras.
-Podría decir lo mismo- respondió la coneja, encogiéndose de hombros. -Parece que quisieras hablar, pero solo te quedas callada- soltó un sonoro suspiro. -¿Sabes la preciosa oportunidad que tienes? Debo quedarme aquí siempre y tú solo despiertas y eres libre- movió ligeramente su nariz, mostrando su tristeza. -Tú puedes ver a tu Nick...
-Yo no diría que es mi Nick...- susurró la humana para sí, pero la otra no pareció escucharla.
-¡Debes sentirte afortunada!- sonrió con pena, con la mirada perdida. -Lo encontraste. Que suerte.
-¿A quién?- dijo la chica, mirandola fijamente extrañada, ganando una mirada de incredulidad por parte de alter ego.
-A Nick- respondió con seguridad.
-Creo que te confundes- dijo tomando asiento, con una notable expresión confundida. -Yo no lo estaba buscando.
-¿Ah, no?- la coneja tomó asiento junto a ella. -Pensaba que sí, por lo que pasó en la academia.
-¿La academia?- arqueó las cejas. -¿De qué hablas?- luego recordó algo de lo que Nick había dicho. -¿Tiene algo que ver con lo que quería contarme aquella vez?
-¿No lo recuerdas?
-¿Y cómo es que tú sí?
-Pues no se, solo lo se. Tú también sabes algo de mi que yo no. El accidente- aclaró al ver la mirada confundida de la humana. -Quizá se mezclaron nuestros recuerdos...
-¿Entonces sabes que es lo que quería decirme?- se giró para encararla, con una mirada que delataba su ansiedad. -¡Dímelo, por favor!
Pero antes de que Judy coneja pudiese responderle, todo comenzó a volverse borroso y despertó sobresaltada, con la respiración agitada y el corazón latiendo a mil por hora. En su mesa de noche su celular sonaba con insistencia y le contó varios segundos recobrarse para poder atender.
-Habla Hopps- dijo aún jadeante.
-¿Estas bien, Zanahorias?- la voz de Nick al otro lado de la línea fue como un tranquilizante. -Lamento haberte despertado.
-Tranquilo, solo fue una pesadilla- respiró profundamente, sintiendo como su pulso comenzaba a regularizarse. -¿A qué debo el honor de tu llamada a las...- miró el reloj -4 de la mañana?
-Lenny cobró una victima.
-¿Qué?- el impacto de la noticia la despertó por completo. -¿Quién?- sintió que palidecía al pensar en las posibilidades. -¿Tu mamá esta bien?
-Si, ella esta a salvo- suspiró. -Byron Crystals esta en el hospital. Aparentemente trataron de asaltar su taller y, por una mala coincidencia, él estaba ahí.
-Te veo en el hospital- dijo mientras salía de su cama en un brinco.
Ambos se encontraron 20 minutos después en el Hospital General de Zootopia y solo les bastó con intercambiar miradas para saber que ambas mentes estaban llenas de dudas. Sin decir aún nada entraron en la sala de espera, donde se encontraron con la madre de Nick conversando con Skye, tratando de tranquilizarla. Más hubo un detalle que los hizo detenerse en seco.
Al lado de Skye, con un brazo rodeándola por los hombros, había un joven de cabello castaño y agraciados rasgos. Vestía de una forma demasiado formal para la hora, seguramente por su trabajo, y parecía ser sumamente empático y silencioso. A Judy le bastó con una mirada de reojo a su compañero para saber quien era él: aquel que había ocupado su sitio al lado de la chica. A pesar de ello, eso no impidió que Skye corriera hacia Nick apenas lo visualizo.
-¡Oh, Nick!- murmuró la chica mientras abrazaba al policia. -¡Lo sabía! ¡Estaba segura de que papá corría peligro!
-Tranquila- respondió él, correspondiendo el gesto de una forma un tanto seca. -Nos haremos cargo.
La chica de cabello blanco dió unos pasos hacía atras, asintiendo mientras limpiaba sus lágrimas con el dorso de su mano. Fue en ese momento cuando Judy se percató del brillante anillo que reposaba en el anular de su mano derecha, algo que no estaba ahí la última vez que la había visto. No pudo evitar sentir un extraño escalofrío al verlo y se sintió mal por Nick, pero evito voltear a mirarlo por miedo a su reacción; no sería capaz de soportar el que él aún sufriera por ese antiguo amor.
El novio de Skye se acercó y ella se giró para abrazarlo con todas sus fuerzas, llorando con desesperación. Caroline Wilde posó una mano sobre el hombro de la chica mostrándole su apoyo, mientras Nick se limitaba a soltar un suspiro.
-¿Hay algún testigo?- preguntó el policía, con una expresión indescifrable.
Skye asintió, pero antes de que pudiese decir algo, una voz se le adelantó:
-Yo estaba con él. Les diré que sucedió.
Ambos policías se giraron, reconociendo aquella voz.
-¿Finnick?- preguntó Judy, sorprendida.
El hombre vestía de forma casual. Tenía algunas heridas, moretones en el rostro y brazos, y una mano vendada, pero él no parecía inmutarse.
-Había ido a hablar con el viejo Crystals porqué el pidió verme- comenzó a explicarse cuando estuvieron solo los 3 en el silencioso pasillo del hospital. -Me llamó preocupado, dijo que estaba seguro de que el peligro era inminente pero que no quería preocupar a Skye.
-¿Por qué no nos contacto?- preguntó Judy.
-Si veían al ZPD cerca, seguro habría sido su fin- respondió con expresión seria. -Me pidió que yo les avisara; tengo suficientes contactos y favores para estar a salvo. Pero antes de que pudiese explicarme la situación por completo, llegaron estas gentes y empezaron a golpearnos. Me retuvieron en el taller y sacaron a Byron a la calle; me sentí aliviado cuando pude salir y ví que seguía en la banqueta. Temía que se lo hubiesen llevado- miró a ambos fijamente. -Supe de inmediato que era una advertencia.
Al ver a Finnick tan tranquilo a pesar de la situación, Judy pudo terminar de entender el porqué de la profunda amistad entre él y Nick. Eran ta iguales y tan opuestos al mismos tiempo, los perfectos compañeros.
-Hablaremos con Byron- dijo Nick.
-No te lo recomiendo- exclamó su amigo. -Escucha mi consejo, al menos esta vez: deja a Byron fuera de esto, ya ha sufrido demasiadas angustias.
Eso pareció frustrar al pelirrojo, lo que provoco que pasara una mano por su cabello y resoplara. Comenzó a avanzar de un lado a otro, pensando la situación. A pesar de que era obvio que no estaba conforme, al final no interrogo a Byron Crystals.
Judy y él estuvieron rondando por el hospital las siguientes horas, algo que pareció tener tranquila a Skye. Pero la chica en especial deseaba poder ir a casa; seguía dandole vueltas en su mente a su sueño y estaba mentalmente agotada. Además de que, y odiaba admitirlo, la presencia de la ex-novia de Nick y el constante contacto que mantenían la hacian sentir molesta.
-Veo que ese sujeto te sigue causando dolores de cabeza- la voz de Finnick la hizo despertar de sus pensamientos, haciéndole levantar la mirada. -¿Por qué no simplemente lo mandas al diablo?
Se sentó junto a ella, apoyando su cabeza en la blanca pared del hospital. La observaba atentamente, realmente interesado en su posible respuesta.
-También me lo he preguntado- respondió ella con una sonrisa torcida. -Porque somos compañeros, supongo- se encogió de hombros.
-¿Y cómo reaccionó a las rosas?- preguntó de forma casual, pero dejandole ver que no podría hacerlo tonto. -¿Saco humo por las orejas o solo refunfuño?
-No- negó ella de inmediato. -No lo se- suspiró. -Me rechazó así que... supongo que no le enfadó tanto en realidad.
Finnick, que había comenzado a mordisquear una paleta, volteó a mirarla con incredulidad.
-¿Él te dijo que no podían ser nada?- ella asintió. -¡Pedazo de...!- se metió de nuevo el dulce a la boca, negando con la cabeza.
-Da igual- dijo Judy, dejandose caer contra el respaldo, odiando pensar de nuevo en esa situación.
-No. No da igual- Finnick estaba genuinamente molesto. Se enderezo y subió una pierna al asiento, para poder girarse a mirarla directamente. -Me ha tenido investigando y buscando para él por todos lados, para que arruine todo con esa respuesta tan tonta...- arrancó un pedazo de la paleta con furia, masticando con fuerza. -¡Ese tarado me va a escuchar!
-¿Investigando qué?- preguntó la chica, mirándolo fijamente.
Él la miró por unos segundos, para luego mirar al frente y soltar un suspiro.
-Te dire porque es lo menos que mereces- dijo sin mirarla, algo más tranquilo. -Y también porque después de eso, Nick lo merece. Tú no puedes ser la víctima de su indecisión, además de que amare ver su cara cuando se entere.
Ella lo miraba con una expresión obvia de incomprensión y eso parecía divertir a Finnick. Tras unos segundos, y acabarse su dulce de 3 mordidas, soltó lo que tenía que decir sin rodeos:
-Nick te ha estado investigando. Desde antes de llegar al sector 19, él ya sabía que estabas ahí y te tenía seleccionada como su compañera. Te ha estado buscando constantemente desde hace un tiempo, 1 o 2 años después de su graduación de la academia.
Judy bajo la mirada un momento, procesando todo lo que acaba de escuchar.
-¿Por qué?- fue todo lo que atinó a decir. -¿Por qué yo?
-Se remonta a más tiempo del que puedas creer- torció el gesto, perdiendo su mirada en el infinito. -Lo que yo sé es que quiza comenzó en las vacaciones de su segundo año en la academia.
o~ 8 años antes ~o
Finnick estaba harto de las responsabilidades. Había desertado de la Universidad de Leyes el año anterior y comenzado a trabajar en "La cueva del lobo", el bar local a 3 cuadras de su casa. Y eso era lo que le gustaba: poder tener la perspectiva de ser "el espectador tras la barra", escuchando y observando todos los dramas que ocurrían a su alrededor, mil veces mejor que vivirlos en una corte. Ya se había acostumbrado a ver de todo, pero eso no impidió que se sorprendiera cuando su mejor amigo de toda la vida entró ese día, recién iniciado el turno, sonriendo y caminando con su acostumbrado exceso de seguridad, portando su uniforme de cadete de la policía.
-¡Pero mirate!- exclamó burlón, mientras acomodaba unos vasos. -¡Hasta pareciese que eres una persona decente!
-Muy gracioso- respondió Nick con su acostumbrado sarcasmo, tomando asiento frente a él.
-¿Vienes a ahogar hipócritamente tus penas de nuevo?- soltó un resoplido. -Porque te aseguro que no dudare en romperte una botella en la cabeza apenas escuche algo sobre esa chica...- a pesar de eso, le ofreció un vaso con una bebida un tanto roja.
-Eso es historia antigua- acepto el vaso que le ofrecían pero solo le dió un pequeño sorbo. -Este año las cosas son diferente, te lo aseguro.
-¿Y eso?- se acercó un poco, arqueando una ceja. -Dejame adivinar. ¿Conociste a una linda novata?
-De novata no tiene nada- respondió, tras terminarse el resto de la bebida de un trago. -Es de mi generación y tiene más agallas en un cabello que muchos de último año en todo su cuerpo.
-No estarás hablando de aquella que te rompió la nariz hace unos meses- lo miró, Nick se limitó a sonreír. -¿O sí?- negó con la cabeza, riendo. -¡Eres un verdadero desastre! Además de masoquista.
-Lo merecía.
-Nunca dude de ello.
Nick lo fulminó con la mirada, pero su sonrisa no tardó en volver a su semblante. Agitó el vaso en su mano, indicando que debía rellenarlo.
-Oye, ¿pero qué no habías mencionado por teléfono que te odiaba?- preguntó Finnick, mientras vaciaba más del líquido rojo y se lo devolvía a su amigo.
-Sí- se le escapó una sonrisa de autosatisfacción. -No soporta ni verme.
-¿Y aún así la invitarás a salir?- dijo en tono burlón. -Si lo que quieres es morir, hay mejores formas.
-¿Y quién dijo algo de salir?- se bebió la bebida entera de un trago. -Tengo algo mucho mejor en mente.
-¿Ah sí?
-Ella es lo que necesito.
-Se más claro, Wilde. ¿Para qué?
-Atrapar a Lenny.
o~ Actualidad ~o
-Te eligió como su compañera en esto desde ese momento, pero tú lo odiabas y lo evitabas- negó, riendo. -Y la situación entre ustedes no mejoro ni cuando se graduaron. Los asignaron en sectores diferentes, y él se olvidó de ti hasta que el perseguir a Lenny comenzó a causarle problemas. Le empezaron a llegar rumores de cierta chica con buen récord y comenzó a buscarte, y permaneció firme en eso hasta que logro encontrarte.
Del portafolio que estaba a su lado, y que Judy no había notado hasta entonces, Finnick sacó un libro delgado y largo que le entregó sin dudar.
-Tu anuario de generación de la APZ- se acomodó en su asiento, dejando de mirarla. -Supe que no recordabas nada de la situación con Nick en ese entonces y él me pidió encontrarlo. Si te queda alguna duda de lo que dije, esto lo disipará.
Judy se quedó mirando el objeto en sus manos, sin saber muy bien que hacer con el. Finnick la había dejado sola, sin dejarle tiempo para hacer preguntas, mientras toda la información parecía procesarse lentamente.
Un poco dudosa al principio abrió el anuario, buscando con sumo cuidado. Pasando las fotos de equipos y logros, se concentró en las individuales hasta que pudo localizarse a sí misma, con esa frase que se había convertido en su mantra: "Hacer del mundo un lugar mejor". Se contempló por unos segundos hasta que encontró ese rostro familiar: Nicholas P. Wilde, joven pelirrojo de entonces 21 años, cuya frase leía: "La justicia debe ser igual para todos".
No supo qué pensar, y seguro que más de una persona la miraban extraño por la expresión de su rostro. ¿Qué se suponía que debía hacer ahora? ¿Enfrentarlo? ¿Reclamarle? Ni siquiera estaba segura de que hubiese algo para reclamar...
Decidió que era mejor solo dejarse llevar por el instinto y se apresuro a ir en busca de Nick, esperando que así pudiese entender un poco más sus razones. ¿Por qué la rechazaba, si se había tomado tantas molestias por encontrarla?
No pudo evitar pensar que tal vez esa era la razón. Que a pesar de lo que pudiese sentir, lo que él quería era que sus "habilidades" no se alterarán y ella pudiese seguir siendo su perfecto apoyo. Si le dejaba claro que ella lo seguiría apoyando sin importar que, él quiza sentiría una presión menos. ¿Podía aferrarse a esa idea? ¿Tener esperanza?
Apenas iba por el pasillo de regreso a la sala de espera cuando se topó de frente con él, quedando solo a unos escasos pasos. Era obvio que Finnick le había contado lo que había hecho, ya que su expresión denotaba preocupación, seguramente temeroso ante la posible reacción de Judy.
-¿Lo sabes?- preguntó él, dudando si debía acercarse. -Dime qué Fin no esta solo jugandome una broma cruel- sonaba autoritario. -¿Habló contigo?- ella asintió, con la voz desconectada. -¿Qué te dijo?
-Todo- su voz, con un nudo en la garganta que había surgido de la nada, amenazaba con traicionarla.
Su compañero pareció angustiarse más. El chico parecía tener el impulso de acercarse, pero sus pies se congelaron apenas dió un paso. Una voz en el fondo de su mente le decía que lo mejor era quizá darle espacio.
-Puedes acercarte- Judy respiró profundo, dando unos pasos hacía él y relajando su expresión. -No estoy molesta.
-Lo lamento- en realidad, él no se sentía tan convencido de si era lo mejor pedir disculpas. -Sé que suena como que todo lo que hice fue de un acosador, pero...
-¿Acosador?- Judy ladeó la cabeza, cruzándose de brazos con una sonrisa divertida. Nick supo en ese momento que había hablado de más. -Finnick me dijo que me buscaste por mucho tiempo, también el porqué; pero nunca habló del comó.
Él se quedó en silencio de repente, sonrojándose intensamente, mientras ella no pudo menos que reírse de su cara. Internamente, ambos estaban agradecidos de que se hubiese aliviado la tensión.
-Creo que debo una muy larga explicación- dijo Nick, rascando su nuca. -Tal vez... ¿aceptarías un café para acompañar la historia?
De forma inevitable, Judy sonrió y accedió.
Finnick los observó ir a una tienda de 24 horas desde una de las ventanas del hospital, caminando uno al lado del otro. Permaneció en silencio, sabiendose fuera del asunto desde ese momento. Después de todo, era una cuestión que solo esos 2 podrían aclarar.
Una vez que estuvieron sentados en uno al lado del otro en la banqueta, cada uno con un humeante capuchino entre las manos, Nick comenzó a explicarse:
-Debo admitirlo: supe que había algo único en ti en el momento en el que me golpeaste en la cara- aceptó, riendo. -Pero más que ilusiones románticas, tenía solo una cosa en mente: eras perfecta para atrapar a alguien con Lenny.
-Pensaba que exageraban cada vez que decían que estabas obsesionado con atrapar a ese sujeto- dijo Judy, dando un sorbo a su bebida. -Ahora me doy cuenta que se quedaron cortos- torció el gesto, divertida.
-No es algo de lo que me enorgullezca- él se encogió de hombros. -Pero sí. En vez de pensar en invitarte a salir, esperaba poder pedirte que me ayudaras a atraparlo- suspiró. -Te veía en clases; tu habilidad era nata y no eras alguien capaz de ser detenida. Convenía tenerte como aliada.
-Y por eso me buscaste.
-No. En realidad, tras la graduación, eso pasó a segundo plano.
Judy se llevó la mano al pecho, fingiéndose ofendida.
-¡Auch! Eso duele...- dijo con una sonrisa.
-Tendrás que vivir con ello- bromeó su compañero. -Al principio sí pensé en contactarte, pero estaba completamente seguro de que te negarias. Nunca estuvimos en muy buenos términos.
-Me siento mal por no poder recordar eso- ella bajó la mirada, clavándola en su vaso.
-Tranquila, mejor que no pienses en esas amarguras- el amable tono de Nick la hizo levantar la mirada, haciendo que se encontrara con su mirada. -Tampoco recuerdo muchas cosas de la academia. No pude disfrutar mucho de esos años por estar tan metido en la venganza.
Ambos soltaron una sonrisa nostálgica y una risa triste, haciendo que la melancolía inundara su ambiente.
-¿Y cuándo llegaste al acoso?- preguntó Judy tras unos segundos, buscando relajar el ambiente.
-Hace un año, cuando me dieron la orden de restricción, comencé a buscarte- respondió, con su clásica sonrisa pícara. -Pero fue hasta hace unos meses, cuando la sargento me obligó a buscar un compañero y parecía una causa perdida, que comencé a forzar a Finnick para que averiguara en donde estabas. Solo tú aceptarías, a nadie más le gustaría trabajar conmigo.
-¿Y ella te mando al sector 19?
-Eso, indirectamente, se lo pedí yo- dió un sorbo a su café. -Un día, mientras pensaba como convencerla, Fin me dió algo útil y dije ¿por qué no?
o~ 4 meses antes, oficina de la Sargento Avelina Rodriguez ~o
-¿Judith Hopps?- la comandante enarco una ceja, mirando de forma dubitativa al expediente en sus manos. -Me parece que he escuchado de ella. Es subordinada de un antiguo compañero, en el sector 19 en Zootopia Central. Una chica un tanto... peculiar.
-Fuimos compañeros en la academia- respondió Nick, de pie frente al escritorio Su expresión era firme, sin una pizca de duda. -Confió en que es la más capacitada para esta misión.
La sargento levantó el rostro para encarar a su agente, dejando el expediente a un lado y entrelazando sus manos frente a ella.
-No quiero saber como consiguió esto- señalo con la mirada al folder. -¿La ha contactado? ¿Esta seguro que ella estará de acuerdo?
-No. Debía estar seguro de que antes contaba con su aprobación, comandante.
-Me sorprendes, Wilde- se reclinó en el asiento, sin molestarse en disimular su sonrisa sarcastica. -Tú nunca esperas por mi permiso.
Él se limitó a quedarse en silencio, esperando. La sargento, tras varios minutos, soltó un suspiro y le devolvió el expediente.
-Hablaré con Bogo- dijo con un tono solemne. -Me debe algunos favores y tal vez consiga transferirte temporalmente.
-Gracias, Sargento.
-No lo arruines, Wilde- se aproximó un poco, apuntándole con firmeza. -Si Hopps dice que no, te quedas sin el caso. ¿Comprendido?
Nick asintió y saludó, sin inmutarse ni un instante.
o~ Actualidad ~o
-¿Así que eso que dijiste el primer día, de elegir entre los mejores...?- inquirió Judy.
-Una mentira vil- respondió Nic con malévola satisfacción, provocando que la chica negara con la cabeza. -Y luego, tal vez, pedí a Finnick que me ayudará a saber más sobre ti.
-¡Acosador!- exclamó ella, soltándole un golpe juguetón en el hombro, sin poder evitar reírse. -¿Y por qué no me preguntaste directamente?
-¿Recuerdas el día que llegué a tu sector?- ella asintió. -Cuando comenzaron a molestarte porque me mirabas fijamente, pense que me habías reconocido- Jusy se sonrojo al recordar eso. -Pero en tu mirada había algo extraño, como si te fuese familiar pero no de algo real. Más bien, de un sueño.
Ella no pudo menos que quedarse en silencio: eso era exactamente lo que había sentido al verlo ese día. Reconocía al zorro, no al chico.
-Luego me dedique a observarte- prosiguió Nick -, y ya sabes el resto.
-Vaya...- la chica clavó su mirada en el suelo, sin saber cómo debía reaccionar. -Yo... me siento halagada y acosada al mismo tiempo- dejó escapar una pequeña risa.
-Me alegra haberlo contado- en un acto sorpresivo, tomó la mano libre de su compañera entre la suya. -Ahora eres libre de reclamarme todo lo que quieras, si así lo deseas.
-Tonto- negó con la cabeza, pero aún así sentía que sus mejillas comenzaban a enrojecerse.
Nick dejó su café a su lado, llevando su mano hasta la mejilla de Judy, haciendo que la chica levantara la mirada. Su corazón comenzó a acelerarse, sintiendo sus rostros cada vez más cerca.
-¡No!- le decía una voz en su mente. -Si lo besas, será aún más doloroso...
Pero su cuerpo no le obedecía. Parecía que era algo irremediable hasta que, como suele suceder, el celular de la chica pareció ayudarla a despertar de su trance. Retrocedió casi de un brinco, apresurandose a atender la llamada.
Nick se hizo hacía atras un poco más lento, soltando un notable suspiro de fastidio. Rascó su cuello, algo incómodo, sintiendo aún un cosquilleo en los labios y en el corazón.
-¿Sí?- atendió Judy, evitando la mirada de su compañero. Pero unos segundos después, toda su vergüenza se esfumo, cambiando a un semblante de preocupación. -¿Evie? ¿Pero qué sucede?
Eso captó de inmediato la atención de Nick.
¡Hola a todos!
Primero, quisiera darles las gracias a todos los seguidores de esta historia. No esperaba que tuviese esta respuesta tan positiva, y en verdad me sorprende tantos buenas opiniones. Una disculpa si no he actualizado tan seguido como me gustaría, pero espero que eso cambie y tener nuevo capítulo en un tiempo aprox. de 1 semana a 15 días. ¡Ya vamos llegando a la recta final!
Y hablando de ello... Como sabrán, ya se acerca la semifinal y me gustaría que esta canción fuese especial. Es por eso que me gustaría contar con la opinión de todos y todas ustedes.
Tengo 3 canciones en mente, pero no me es posible decidirme por una... Eso ha hecho que me retrase un poco en la historia (tengo un capitulo adelantado, no se preocupen, no habra hiatus) y es por eso que he decidido someterlo a votación.
Estas son las reglas:
-Escuchen las 3 antes de emitir su voto.
-1 usuario/guest = 1 voto. Eso quiere decir que aunque dejen 2 o más reviews, su voto solo contara una vez.
-Si la misma persona vota por 2 canciones, el voto se anulará.
-Tendrán este y el siguiente capítulo para emitir su voto. No hay límite en la fecha.
-Es opcional, pero pueden también comentar el porque les gustaría esa canción. Ayuda mucho, creanme.
Y bueno, los nominados son:
1) "A Thousand Years - Christina Perri"
"2) Find a Way - Working with Lemons"
3) "True Colors - Justin Timberlake y Anna Kendrick"
¡De verdad estaré muy contenta y agradecida de contar con su opinión! Esperare sus votos y ¡nos leemos pronto!
