Espero disfruten del capitulo, es bastante largo y eso se explica porque es este el capitulo final. Lo decidí ya que no cuento con mucho tiempo...
Desde ya les pido disculpas por la demora y muchas gracias por mantenerse pendiente de la actualización.
Cap 37: Mil emociones y un amor …
HIMEKO. (Día fatídico)
El lugar era oscuro y húmedo. Lograba respirar un olor de alcantarilla podrida que se mezclaba con el olor a mar de fondo. Mi cabeza pegada al suelo me recordaba que las cosas no habían salido tan bien como yo esperaba... Mi corazón abrumaba mi garganta con furia de invierno antes de morir.
Lentamente y con mucho esfuerzo abrí mis párpados, solo para ver una imagen desoladora. Nadie estaba cerca de mi, nadie habla, nadie se mueve, estoy completamente sola … El suelo no está seco, había agua y aunque ésta no superaba ni el centímetro de alto, lograba mojar parte de mi pestaña izquierda.
Con gran esfuerzo posicioné las palmas de mis manos bajo mis hombros, me di el impulso necesario y con ello adopté una nueva posición. Ahora estaba arrodillada, en cuatro extremidades contra el suelo, respirando de manera agitada, en lo posible por la boca para evitar aquel espantoso olor.
Unos pasos comenzaron a hacer eco en el lugar, gracias al sonido deduje que estaba en un viejo puente abandonado por la civilización … Me asusté, sabia perfectamente que era la muerte que venia directamente hacia mi … la visualice con su capucha negra y su carabela alba pero siniestra. No era cierto, así no era, pero necesitaba desesperadamente ponerle una cara a quien me mataría en cosa de segundos …
Chikane … - susurré abatida por mi destino. Es ella la única persona que quisiera ver en este momento … - Perdóname … - supliqué al viento. Recordar que las malas decisiones que he tomado afectaron tantas vidas se me hizo insoportable … lentamente comencé a llorar, no por mi agobiante destino, no por miedo, no por amor a la vida que se me escapa entre las manos, lloro por ellos, que nunca debieron partir …
Luz … de pronto hay luz en este lugar tan oscuro, aquella luz se acerca, por milésimas de segundos me ilusione, pensé que esta partida la ganaba yo, pero pronto comprobé que ver luz no siempre es significado de bienestar, en esta ocasión era la oscuridad mi mejor aliada.
Esos pasos seguían constantes y cada vez se acercaban más. Intenté ponerme de pie, sabia que si aquella luz llegaba a mi rostro todo estaba perdido.
¡Aush! - exclamé de dolor, pero de manera moderada.
Miré mi pierna y aquella sangraba, un pequeño torniquete justo bajo mi muslo mantenía "controlado" el fluir de aquel liquido espeso. Posé una de mis manos en el orificio de mi pierna, dolía y quemaba, todo porque aún la bala esta alojada en mi cuerpo … recordé como pasó …
3 HORAS ANTES ….
¡Corre Himeko, corre! – gritaba Souma. Mientras yo intentaba desesperadamente alcanzar sus pasos.
¡Ya no puedo más! - grité, sabiendo perfectamente que si me detenía, ellos me alcanzarían.
Vamos, no te detengas – dijo devolviéndose para alcanzar mi mano y así obligarme a seguir. Quizás seguimos corriendo unos tres minutos, cuando ya casi resbalaba al suelo Souma me empujó hacia un amigable escondite, compuesto por un estrecho orificio en la pared. - Shhhh – Souma me pidió silencio, mientras me aferraba a él – Debemos mantenernos escondidos – susurró
Sentí como mi garganta quemaba por el esfuerzo de correr, intentaba tragar y mojar mi laringe, pero no había nada que tragar.
¿Donde están? - preguntó enfurecido uno de los dos tipos que nos seguían el paso. De inmediato me aferré más a Souma
¡Es imposible que hallan desaparecido! - maldijo el otro. Mientras yo comenzaba a rezar para que no distinguieran aquel escondite. Lograba sentir el corazón acelerado de Souma y su respiración pequeña y agitada.
¡Sigamos adelante! - Al fin escuché como seguían su camino errado para poder apresarme.
Himeko, estamos cerca – Souma me separó unos centímetros de su pecho para mirarme a los ojos – Ahora necesito que confíes en mi, ¿de acuerdo?
¿Qué vas a hacer? - pregunté intuyendo algo malo
Iré por Chikane … Tú quédate acá, ni siquiera asomes la nariz – me exigió en un susurro
No, no, no … Ni lo pienses. Yo te acompaño
Por favor Himeko, es imprescindible que te ocultes hasta que vuelva por ti … promételo
Yo quiero ir por Chikane … - le insistí abrumada por el dolor de pensar en ella
Juro que la traeré de vuelta … pero para cumplir mi juramento te necesito con vida … Aparte, Haruka llegara en cualquier momento – respiró profundamente – sera bueno que la encuentres antes que esos tipos …
Vi con impotencia como se alejaba de mi lado y me dejaba "segura" en aquel milagroso escondite. Posé mi puño sobre mi corazón y recé a los Dioses que él, Souma, lograse encontrar a Chikane antes que esos tipos … Si sólo hubiese pensado mejor las cosas, esto no estaría pasando … Pero nunca imagine que Chikane viniera por mi recuerdo.
Y como si mis suplicas hubiesen sido escuchadas por algún Dios, frente a mí vi a Chikane, miraba hacia todos lados asustada y alerta. Un conjunto de ropa negra, donde resaltaba su chaqueta y aquellos ojos azules que son capaces de brillar aún en la oscuridad, me aseguraban que esto no se trataba de un sueño.
La vi entrar a una de las tantas bodegas del lugar, sin dudarlo salí de mi escondite y corrí tras ella. Casi lloraba de la emoción, pensar que ahora solo nos separa una puerta, después de tanto tiempo … Con los ojos empapados de nuestro amor abrí aquella puerta … todo sucedió muy rápido.
¡Chikane! - hablé a su espalda como un fantasma en la penumbra. La vi girarse hacia mí, en sus manos, un arma de fuego que ella disparó sólo por reflejo…. aquella bala se incrustó en mi pierna y el sonido alertó de nuestra presencia ….
¡¿Himeko?! - exclamó horrorizada, mientras yo la miraba atónita, casi no sentía dolor, fue como si una aguja se hubiese enterrado en mi piel – No puede ser - Dijo con lágrimas en sus ojos. La mire con tristeza y dolor, pero le sonreí con todo el amor que le profeso, un segundo después baje la mirada hacia mi pierna y, como jugada de la mente, el dolor comenzó a ser insoportable
¡Ay! - toqué mi pierna y caí al suelo...
DE VUELTA AL DÍA FATIDICO
Un sonido escandaloso me apartó de mis recuerdos … La persona de la luz y pasos infernales tiraba los botes de basura al suelo con mucha frustración …. comencé a tiritar, no sabia si de frío o miedo, pero solo tiritaba …
¿Dónde estas?! - preguntó con rabia. Enseguida mi corazón se paralizó al oír su voz …. - ¡Sal de ahí Himeko, ya todo está perdido! … ¡Te encontrare y matare con mis propias manos! - mi asesino estaba fuera de sus casillas, mientras su voz me parecía extremadamente familiar
No puede ser …. - dije entre dientes - ¿esa voz? Esa voz es ….
UN MES Y MEDIO ANTES ….
HIMEKO.
Hemira … escúchame. Déjame ir, yo te puedo dar lo que tu me pidas, pero déjame ir – le dije aterrada
Hay algo que quiero más que nada … pero tu no me lo puedes dar – enseguida pensé en Seleni – quiero a Himemiya – dijo para mi sorpresa - ¿Me la entregarías? - preguntó curiosa
¡Claro que no! - le grité enfurecida, solo de pensar en que Chikane pueda sufrir algún peligro
Vaya, vaya … pero como cambia tu carácter cuando se trata de esa engreída – dijo aplaudiendo suavemente
No solo de ella … sino de cualquier persona a quien ame … - le corregí. Aun sabiendo que Chikane para mi si marcaba la diferencia
Veamos, veamos … - dijo mirando al cielo mientras hurgaba en su zona lumbar, con las dos manos – ¡aquí esta! – mencionó feliz y sacó una pistola, la cual fue a parar directamente en mi frente
Hem... Hemira …. tranquila – dije totalmente aterrada
Debo terminar contigo, antes que ellos me encuentren y me maten – quitó el seguro del arma y sabia que dispararía en cosa de segundos
¿Quienes son ellos? - pregunté desesperada por ganar tiempo, aunque sabia que todo estaba perdido
Los que trabajan para la persona que quiere matarte Himeko... ¿quien más? - comentó natural
¿Por qué quieren matarte a ti? - le contra pregunté con voz cortada
Eres muy curiosa … - dijo con una sonrisa de hielo – Porque me volví una molestia para ellos … y ahora que lo recuerdo … A ti no debo tocarte, eres como un trofeo personal para esa persona – comprendí que hablaba de mi seudo futuro asesino – Creo que contigo le enseñare que conmigo no se juega – presionó con fuerza el arma contra mi frente, enseguida comencé a llorar – Es una lastima, no creas que disfrutare de esto. Fuiste una de las chicas mas sinceras que conocí en mi vida – me susurró al oído con cierta humanidad cálida, que me dejo sorprendida.
¡Suelta el arma y aléjate de ella! - la voz de un hombre quebró el tiempo por un segundo. Un alivio extraño resurgió en mi corazón. De inmediato miré hacia la puerta y vi parada en ella a un policía uniformado, que amenazaba con su arma de servicio el cuerpo de Hemira.
Maldita sea - murmuró ella
!Deje a la chica, tire el arma y ponga las manos en su nuca! - le ordenaba aquel hombre. Pero Hemira aún mantenía la pistola en mi frente
¡Aléjate o la mato! - le dijo Hemira, cruzando su brazo por mi cuello y depositando ahora la punta de la pistola en mi sien
Tranquila chica … hablemos – le dijo el policía con voz calmada – yo puedo ayudarte – Hemira soltó una leve risa
Nadie puede ayudarme … - mencionó ella
Déjame intentarlo al menos – le pidió él. Yo comenzaba a entrar en un pánico nunca antes experimentado
Tu eres solo un inútil … ¡¿Acaso crees que soy estúpida?! - le gritó Hemira
Mira … hagamos una cosa. Yo bajare lentamente mi arma – el policía comenzó a inclinarse lentamente para dejar el arma en el suelo – Ahora mírame, no estoy armado … deja a la chica
Mala decisión … - le dijo Hemira, quien sin mediar provocamiento le disparo directamente en su pechó … Enseguida solté un grito de horror al ver como el hombre caía al suelo moribundo.
¡HIMEKO! - escuché que alguien gritaba mi nombre … y todo sucedió muy rápido.
Como Hemira se distrajo al dispararle a aquel hombre, no vio venir al policía que venia a su espalda. Seguramente entró por alguna ventana. Enseguida el tipo disparó una bala que no tuvo lugar en ninguna de las dos, pero eso fue suficiente para que ella me soltara y saliera corriendo. Nuevamente sentí dos disparos más, evitando la huida de aquella mujer, pero no tuvo fortuna ….
Himeko ¿estás bien? - me preguntó y fue ahí que me percaté de que se trataba del amigo de Souma
Él … él, esta muerto – le dije pálida e indicando al policía en el suelo
Enseguida fue y asistió a su compañero, quien alegremente aún estaba con vida, llamó a una ambulancia y a algunas patrullas. No pude dejar de sentirme culpable por todo lo que estaba pasando ….
Luego de unos minutos llegó la ambulancia, yo me encontraba en el estacionamiento del motel. Los paramecios me revisaron y me cubrieron con una frazada, mientras el amigo de Souma indicaba a sus compañeros que esto se había tratado de un asalto. Las luces de emergencia alumbraban la oscura noche.
HIMEKO, HIMEKO – escuché la voz de Gina y Souma gritar mi nombre. De inmediato los busque con la mirada y los vi correr hacia mi, con una cara comprimida por el espanto
Himeko … ¿estas herida? - me preguntó Souma, mientras Gina me abrazaba como si no hubiese un mañana
No … - dije en un susurro. Vi como se llevaban al policía herido al hospital
¿Qué pasó aquí? - preguntó Gina
Fue mi culpa … todo fue mi culpa – dije amarrándome a su cuello y poniéndome a llorar
Tranquila pequeña … tu estas bien y eso es lo que importa – dijo ella
No, nada esta bien. Ese hombre puede morir y todo por mi culpa – comenté aterrada
Himeko … mírame – me exigió Souma – nunca más vuelvas a hacer una estupidez como esta, ¿Me entiendes? - pidió con la mirada destruida, casi a punto de llorar. Yo solo asentí con la cabeza
Gina … ¿Puedes venir? - le pidió el amigo de Souma para hablar con ella, lejos de nosotros … Por unos minutos quedamos a solas con Souma
¿En que estabas pensado, Himeko? - me preguntó Souma casi regañándome
Lo siento, yo solo quería terminar con todo esto – dije sumergida en mi culpa
¡Casi terminas con tu vida!
No se que decir, me siento muy mal – dije cabizbaja
¿Qué hubiésemos hecho si algo te pasa? … ¿Qué hubiese pasado con Himemiya? ¿Acoso pensaste en eso? - dijo él aun desesperado
No … fui una egoísta – reconocí
Nunca vuelvas a contradecir lo que te pedimos … lo hacemos por tu seguridad
Souma, no te enojes conmigo – le pedí
No estoy enojado, solo molesto … - el suspiró – Himemiya se enterara de esto ¿entiendes?
¡¿Qué?! - exclamé sorprendida ante su amenaza – No, no... tu no puedes hacer eso
Claro que si … Ella se merece saber la estupidez que acabas de hacer
Souma no entiendes que si ella se entera … me veré obligada a decirle la verdad – le dije asustada
No me importa … mejor para todos. Así tendremos a una persona más cuidando de ti
No me hagas esto, por favor – le pedí en llantos
¿Cómo no entiendes que estuviste a punto de morir?
Lo sé y sé que fue lo más estúpido que he hecho, pero te juro que nunca más haré algo así … solo no le cuentes a Chikane – supliqué
Lo voy a pensar …. Por ahora nos vamos a casa, no quiero que sigamos en este lugar – me dijo tomándome en brazos y llevándome hasta el automóvil ….
CHIKANE.
Al fin y luego de un viaje agotador, aterrizamos en Tokio. Sabia que mi padre estaba con Michiru y Haruka en el hospital al cual trasladaron a mi prima.
¿Donde vamos ahora? - me preguntó Shizuma con su maleta y la de Nagissa en sus manos
No lo sé – le dije. Ya que por un lado quería ver a Himeko, pero por otro necesitaba ver a mi prima
Vamos a hacer lo siguiente – dijo ella – Le diré a Nagissa que vaya con Rebecca al hospital, mientras yo te llevo para que veas a Himeko
¿De verdad? - pregunté ilusionada
Claro, así como estas, no puedes manejar – dijo con amabilidad …
Luego de unos minutos ya estábamos en camino al departamento de Himeko, el sol comenzó a salir e iluminar toda la carretera …
Gracias Shizuma – le comenté agotada
De nada, es lo mínimo que puedo hacer – me contestó con notorio cansancio en su voz
Himeko se llevara una gran sorpresa cuando me vea – dije ilusionada imaginando su rostro
Oh, si. Ni siquiera se imagina que ya estamos acá – ella sonrió
Cuando llegamos al edificio de Himeko, mi corazón comenzó a palpitar de manera acelerada … los deseos de darle un abrazo me estaban volviendo loca, pero la preocupación de contarle los planes de mi padre me agobiaban.
Tranquila Chikane – Shizuma depositó su mano en mi hombro sano – que pase lo que tenga que pasar
Si … - dije y asentí con mi cabeza, mientras tomábamos el ascensor. Una vez frente a su puerta me decidí a tocar el timbre, luego mire mi reloj … marcaba las 6:13 am – Quizás este durmiendo – comente mirando a Shizuma
Quizás … - dijo ella. En ese momento la puerta se abrió lentamente. No fue a Himeko a quien vi, sino a Souma. Estaba con una pijama y con el pelo alborotado, sin poder disimular su cara de sueño
¡Himemiya! - exclamó sorprendido, mientras yo intentaba controlar mis celos
Buenos días – le dije de manera cortes - ¿Esta Himeko? - el demoró un poco en reaccionar, pero al fin lo logro.
Si, si …. Por favor, adelante – nos abrió completamente la puerta
Hola Souma – le saludo Shizuma al entrar
Hola – le contestó él amablemente
Miré aquel apartamento, sus paredes y cada detalle. Hace mucho no estaba en este lugar y una ola de recuerdos comenzó a invadir mi cabeza.
Iré a despertar a Himeko – dijo Souma
Espera – lo detuve con mi mano – Yo misma puedo hacerlo – le dije y sin esperar respuestas camine hacia su habitación...
Si bien el olor de Himeko estaba por todos lados, era aquí en su habitación donde más se lograba sentir. La vi tendida en la cama, seguramente en un sueño profundo. Estaba boca abajo y muy arropada, me di cuenta que sobre su mesa de noche descansaba un vaso de agua a medio llenar y una tira de pastillas. Me acerqué para comprobar de que se trataba … eran pastillas para dormir.
Suavemente me senté intentando no despertarla, la contemple enamorada y sonriendo. Es hermosa y más cuando duerme.
Comencé a acariciar su rostro, con la suavidad de un artesano. Contemple su perfecta piel facial y luego me acerque para besar su mejilla …
Perdóname … - murmuró ella en sueños. Yo fruncí el ceño al no entender, pero luego me reí
Te perdono … - le susurré al oído. De inmediato abrió sus ojos asustada y se incorporó – Tranquila Himeko, soy yo … - dije descolocada al ver su reacción
¡Chikane! - exclamó paralizada... y luego se tiró a mi cuello como niña pequeña – No puedo creer que estés aquí – dijo respirando profundamente de mi olor
Ya no aguantaba un segundo más lejos de ti – dije aguantando el dolor en mi hombro
¿Cuando llegaste? - preguntó besando mis mejillas rápidamente y clavándome su bella mirada
Hace una hora, más o menos – dije sonriendo al ver su alegría
Te extrañe tanto – comentó besando mis labios, mientras yo disfrutaba de las sensaciones
No mas de lo que yo te extrañe a ti – le confesé
¿Cómo esta tu hombro? - preguntó preocupada al ver mi brazo cruzado a mi pecho
Mejor, mucho mejor – dije enseguida
¡Esta es la mañana mas hermosa de mi vida! - dijo volviendo a besar mis labios. Luego nos fundimos en un largo e intenso abrazo, el cual solo demostraba nuestras añoranzas de estar juntas.
Shizuma esta en la sala – le avisé – ella me trajo hasta acá
Ok, me bañare y saldré de inmediato … - se levanto completamente de la cama y tomó algunas ropas, con la intención de ir a la ducha
Himeko … - la llamé antes de que desapareciera
¿Dime? - preguntó angelical
Te amo … - le dije con intensidad. Ella de inmediato corrió hasta mí, me dio un largo beso y luego desapareció por la puerta.
Decidí que lo mejor seria esperarla en la sala, así que salí de su habitación. Shizuma estaba compartiendo un café con Souma y Gina, quien me miraba de manera extraña.
¡Que sorpresa Himemiya! ¿Donde esta mi hermana? - me preguntó con sequedad. Miré un momento a Shizuma algo confundida …
En el hospital … acompañando a Michiru – dije con precaución
¿Y se puede saber por qué esta ella en ese lugar y no tú? Digo, no es normal que vengas a ver a tu ex, ¿no? - comprendí que Gina aun no sabia nada
Vamos Gina, no seas descortés – le dijo Souma intentando calmar los ánimos
¿Sabe Rebecca que estas acá? - preguntó ignorando a Souma. Mientras yo suspiraba
No, ella no lo sabe – le dije al fin. Luego tomé asiento en la mesa junto a Shizuma
No me des razones para partirte la cara Himemiya – Gina se alteró al ver mi conducta pacifica y despreocupada - ¡¿Qué haces acá?!
¿Debo recordarte de quien es este departamento? - le pregunté furiosa y dándole a entender que ella no era nadie para exigirme explicaciones
Ok chicas, este no es el momento para discutir – soltó Souma quien actuaba como mediador – hemos pasado una mala noche y no estoy de animo para separar a dos mujeres … Así que les pido que se calmen … sobre todo tú Gina – dijo con la voz penetrante – sabes que Himeko no necesita alterarse … - note un secreto en sus palabras
Tienes razón – dijo Gina mordiendo su rabia – pero tú y yo vamos a conversar, ¿entiendes? - me dijo con seriedad
Cuando quieras – le contesté
¿Quieres café Chikane? - me preguntó Shizuma extendiéndome su taza
Claro – dije calmado mi mal genio.
El habiente quedo extremadamente denso, Souma me miraba de reojo de vez en cuando, como intentando decirme algo con la mirada, mientras Gina solo demostraba recelo en su actuar. Agradecí cuando Himeko apareció, extremadamente bella e iluminada ante los ojos de todos.
Vamos – dijo parada junto a mi, mientras acariciaba mi cabello. Un gesto que caló hondo en mi corazón
¿A donde? - preguntó Souma
Al hospital, allá están todas … - dijo ella sin dejar de acariciarme. Mientras Gina la miraba extrañada.
Vamos – dije yo levantándome y tomando su mano para entrelazarla, así de pasada le daba algún tipo de respuesta escondida a Gina
Ni siquiera estoy vestido – comentó Souma mirando su pijama
Bueno, yo me adelantare con Chikane y Shizuma … los esperare ahí – dijo ella
Himeko … ¿Podemos hablar? - le preguntó Gina con la voz pesada. Himeko suspiró y luego la invitó con la mirada a la cocina … pasaron unos largos minutos, en donde no pude escuchar nada de su conversación, pero luego salieron.
¿Todo bien? - le pregunté a Himeko
Si … es hora de irnos – dijo tomando nuevamente mi mano y caminando hacia la puerta.
Llegamos al auto de Shizuma, ella se notaba muy cansada tanto que Himeko se ofreció a manejar. Sin mayor contradicción Shizuma aceptó. Yo me senté junto a Himeko y, Shizuma aprovechó de dormir un poco en la parte posterior...
Gina no sabia nada … ¿cierto? - le pregunté a Himeko
No … - reconoció ella
¿Y por qué no se lo dijiste? - no pude ocultar el malestar en mi voz
¿Tu hablaste con Rebecca? - me preguntó de inmediato
Si, por supuesto que sí … - le dije esperando aún mi respuesta
No se lo dije, porque no encontré el momento adecuado – me comentó mirando la carretera
Himeko … siento que hay algo que aún no me has contado … ¿estoy equivocada? - le pregunté, sin poder esconder mi presentimiento
¡¿Qué?! … no, no. Como piensas eso – contestó algo nerviosa
No lo pienso, lo presiento – le aclaré
Para nada Chikane … recuerda que entre las dos ya no hay secretos – dijo apurada
Como digas … - le conteste sin creerle una sola palabra
Mejor cambiemos de tema – ella sonrió - ¿Qué era eso que me tenias que contar? - enseguida un escalofrió me recorrió el cuerpo – supongo que es algo muy importante, por algo no me lo dijiste por teléfono – comentó relajada. Ajena a toda la realidad
Es algo complicado … - dije evitando su mirada
¿Complicado? … no me asustes – dijo preocupada
Este no es el momento … te prometo que te lo contare todo, pero no ahora – le dije al entender que un automóvil no era el mejor lugar para darle esta noticia
Me tocara esperar – dijo ella sin animo en su voz.
A los minutos llegamos a destino. Era una clínica extremadamente grande y lujosa. Sabia perfectamente que una noche ahí podría costar lo mismo que un Hotel de cinco estrellas e incluso más.
Con mucha suavidad Himeko despertó a Shizuma, que al parecer solo quería seguir durmiendo y no era para menos, el viaje había sido agotador y casi no dormimos en el avión.
Al fin podre ver a Michiru … - comenté mientras subíamos al piso indicado. Himeko al comprender mi angustia aferro más nuestro lazo
Ella saldrá de todo esto – me dijo con amor
Eso espero – murmuré
En la sala del pasillo donde se trataba mi prima, estaba Rebecca y Nagissa bebiendo café de maquina, ajenas a nuestras presencias.
Nagissa, amor – dijo Shizuma corriendo a sus brazos
Al fin llegas – le contestó ella. De inmediato sentí la mirada de Rebecca depositarse en mí y Himeko, no pude evitar sentirme incomoda
Nagissa, amiga …. - Himeko se fundió en un cálido abrazó con la chica
¿Mi hermana? - preguntó Rebecca con sequedad
Llegara en cualquier momento – le contestó Shizuma
Hola Rebecca – le saludo Himeko con una voz indescifrable
Hola – le contesto ella sin mirarla
¿Y mi padre? - pregunté
¿Tu padre esta acá? - preguntó Himeko sorprendida
Eso quiero saber – le dije con amor
Salió, dijo que tenia asuntos importantes que arreglar – comentó Rebecca – también dijo que le llamaras.
Gracias … - le dije con nerviosismo
¿Y Haruka? - preguntó Himeko
Esta con Michiru – contestó Nagissa
Quiero ver a mi prima – dije de inmediato
Debes hablar con la recepcionista – me aclaró Nagissa
Perfecto – de inmediato me dirigí a la mujer – Buenos días – saludé
Bueno días señorita, ¿En que puedo ayudarla? - preguntó con cordialidad
Soy Himemiya Chikane, necesito ver a mi prima Michiru ...
Si, si – dijo de inmediato sin dejarme continuar – Se quien es su prima … permítame un segundo por favor
Claro …. - ella hizo una llamada rápida y luego me miró
Ya puede pasar, una enfermera la guiara – me indicó la puerta por la cual debía entrar. Pero antes de hacerlo miré a Himeko, quien me estaba viendo y abrazado con sus ojos. Le sonreí tiernamente y comencé a caminar.
Apenas crucé la puerta una enfermera estaba esperando por mi …
Buenos días señorita Himemiya, sígame por favor – pidió con amabilidad y sumisión exagerada
Gracias … - le dije intentando mantener la calma. No había visto a mi prima desde aquella fatídica tarde y sabia que a pesar de lo mucho que me esfuerce, terminaría destrozada.
Es aquí … puede estar el tiempo que desee
Esta bien, muchas gracias – dije nuevamente, parada frente a la puerta. Tomé aire para encontrar valor y crucé la puerta que me separaba de una de las personas que mas amo en esta vida
Lo primero que vi fue a Haruka, quien sostenía un libro en sus manos y leía para Michiru en voz alta. Ella no se percató de mi presencia por la concentración que le dedicaba a su trabajo. Luego dirigí mi vista hacia Michiru e inmediatamente comencé a derramar lágrimas en silencio... Se veía tan tranquila, como si solamente estuviera en un sueño profundo, pero la realidad no era esa ….
"Nos reímos hasta caer la noche, su presencia solo era comparable a la de un ángel en mi vida. Cada movimiento, cada palabra, cada mirada que ella me regalaba encendía una llama en mi interior … llama que solo avivaba mi deseo de vivir... pero de vivir solo junto a ella" …. - Era lo que Haruka leía con un amor sorprendente a mi prima … carraspee mi garganta para hacer notar mi presencia … - ¡Himemiya! - dijo sorprendida Haruka al notar mi presencia...
Hola – le saludé con triste sonrisa – Es algo muy hermoso lo que estas haciendo – le comenté parándome junto a mi prima
Los doctores dicen que ella no puede escuchar …. pero yo no pienso lo mismo – dijo cerrando el libro y tocando la mano de Michiru
Ella te escucha … eso no lo dudo – se quebró mi voz al hablar
Lo sé … Ella esta consciente de todo … lo presiento
Yo debería estar en su lugar – maldije inconscientemente – Ella no merece estar así …
Seré sincera contigo – ella suspiró – si fuera por mi, nadie debería estar así, pero se que ella diría lo mismo que tu en esta situación … - Haruka se levantó despacio de su asiento – Tú para Michiru eres como una hermana … quizás nunca sepas como ella te ama – al oír esas palabras irrevocablemente comencé a llorar de manera amarga – las dejare un momento a solas …
Haruka – la llamé antes de que saliera – hazte un favor … come algo, ¿quieres? Ella te necesita fuerte y sabes que se molestara si te ve así – le dije al ver su piel demacrada
Lo intentare - dijo a medio suspiró y me dejó a solas con mi prima …
Hola preciosa … - la salude con la voz quebrada por el llanto. Y con mi mano tomé la suya para acariciarla … - te extraño – le confesé mirando cada detalle de su rostro. Luego me quedé así un largo tiempo, sin decir nada, pero con miles de pensamientos en mi cabeza … En un momento miré mi brazo enyesado y la miré a ella, no pude dejar de odiarme al comprobar lo barato que me salio a mi ese encuentro con Hemira y, lo caro que Michiru la esta pagando … - Necesito que despiertes Michiru, necesito tenerte a mi lado … - mis lágrimas mojaban la camilla – Te juro que haré todo lo que pueda para que te recuperes … soy capaz incluso de vender mi alma al diablo por tu bienestar … pero no me dejes, no tú … Quizás notes que estoy llorando – reí con tristeza – y perdóname por no poder ser tan fuerte como tu, pero me conoces … siempre he necesitado de alguien que me contenga, yo no puedo estar sola por mucho tiempo, solo tengo una careta de niña fuerte, pero por dentro soy tan frágil como cualquiera … Si despiertas … te prometo que nunca más mirare feo a Haruka, seré la primera en darles mi apoyo... Eres grandiosa Michiru y aun tienes muchas cosas por vivir, nos quedan muchas cosas por vivir juntas … - solté su mano para secar mi cara un segundo – Te amo Michiru, no sabes como te amo ….
HIMEKO
Apenas unos minutos después que Chikane entró salio Haruka. Cuando la vi, supe que no se encontraba bien, ni física ni mentalmente, así que no dude en acercarme a ella.
Haruka – la llamé con suavidad. Pude ver como cambiaba la expresión de su mirada al verme
¡Himeko! - exclamó aguantando el llanto y supe lo que ella necesitaba
Ven acá – le susurré para luego abrazarla con todas mis fuerzas. Ella deposito su cabeza en mi pecho y comenzó a llorar como una bebé, sacando toda esa pena y angustia contenida. Mientras yo la contenía, con caricias y palabras de aliento.
Aunque no pude ver a las demás, se que quedaron sorprendidas al ver la escena, seguramente y conociendo a Haruka, ella no se había desahogado con nadie. Y esta era la oportunidad de hacerlo.
Todo saldrá bien, ya lo veras – le decía al oído. Pero ver a Haruka tan emocionada me obligó a botar algunas lágrimas también
No puedo más con este sufrimiento – reconoció ahogada en su llanto – Himeko, !no puedo más! - dijo casi gritando
Tranquila Haruka, tranquila – la acune mucho más a mi – Ey Haruka, mírame – le pedí con suavidad, pero ella negó con la cabeza y se aferro más a mi – mírame Haruka – volví a pedir – aunque ella no podía salir de su estado, hundía su cabeza en mi pecho cada vez más, intentando ocultar quizás lo vulnerable que ahora se encontraba - ¡Haruka! - incliné un poco mi cuerpo para poder tomar su rostro con mis manos y obligarla a que me mirara – Escúchame, nadie morirá y Michiru saldrá de esta. Puedes contar con migo para lo que quieras, ¿entiendes? - le dije aguerrida, mientras ella asentía con su cabeza – vamos por algo de comer, quiero tener a mi Haruka de vuelta, a esa chica fuerte y valiente … no voy a permitir que caigas – le susurré al oído las ultimas palabras. Luego tomé su mano y la lleve a la cafetería, donde sin siquiera preguntar le pedí algo de comer ….
Gracias Himeko – dijo ella una vez calmada, aunque el rojo de sus ojos la delataban.
No me agradezcas y mejor come … no quiero que quede nada en ese plato – le advertí autoritaria pero con cariño
Bueno, no quiero verte enojada – dijo con una sonrisa transparente y comenzó a comer.
Así me gusta, obediente y sumisa – dije a modo de broma y agradecí verla sonreír
¿Tú no comerás nada? - preguntó curiosa
No, esperare a Chikane – le avisé
¿Se han reconciliado? - preguntó esperanzada
Si – dije con una sonrisa enamorada – lL fin la tengo de vuelta a mi lado
No sabes como me alegra escuchar eso … Yo fui una estúpida al intentar separarlas, nunca comprendí todo lo que la amabas
Ya no te preocupes por eso, es pasado. Lo importante ahora es que estés bien
Himemiya es una buena persona – mencionó
Lo sé, es un ángel … A veces un poco mañosa, pero un ángel al fin y al cabo
Es algo orgullosa – dijo a modo de comentario
Y que lo digas, muy orgullosa diría yo – le contesté
Sabes, nunca pensé que nuestras vidas dieran este giro tan espeluznante
¿Te refieres a Hemira?
Si. Ella era una muy buena amiga y, ahora solo puedo sentir odio hacia esa mujer – yo tomé su mano al escuchar su confesión
No lo hagas Haruka, el odio solo te dañara más...
¿Cómo puedes ser tan bondadosa? - preguntó sorprendida
No sé si sea bondad … - suspiré – A mi Hemira me da lastima … Después de todo ella amaba a Seleni, a su manera, pero la amaba. Creo que debe sufrir mucho por cómo terminó su vida
Hemira es responsable de su suicidio, eso no lo dudo
Llegará el momento en que ella pague por todo lo que ha hecho, pero por ahora debemos enfocarnos en Michiru, es ella quien necesita todas nuestras energías – le dije para cambiar de tema
Claro …
Luego de que Haruka comió, volvimos a la sala de espera. Ahí estaban las demás, pero Chikane aún no salia de la habitación de Michiru. Comprobé que Rebecca no dejaba de mirarme, así que decidí ir a hablar con ella …
¿Cómo estas? - le pregunté con disimulo
¿Cómo crees? - dijo con tono rasposo
Espero que bien – le comenté
Pues no es así … Sabes que la quiero y me duele verlas juntas – dijo sin rodeos
Lo que menos quiero es dañarte – le dije preocupada pero sin dejarme intimidar
Veo que te preocupas mucho por Haruka … ¿ella es tu ex, no? - preguntó con ironía en su voz
¿Quieres tergiversar las cosas? - le pregunté levantando una ceja
No, pero me gustaría saber que pensara Chikane cuando sepa de tu entrega para con Haruka …
Díselo, no me preocupa en lo absoluto …
No pensaba decírselo, solo era un comentario – se defendió
En ese caso debes elegir mejor tus palabras ya que das a entender exactamente lo contrario
Hablando de Chikane … Debes cuidarla, sobre todo ahora
¿Por qué lo dices? - pregunté a la defensiva
Con ese brazo enyesado, ni siquiera es capaz de vestirse por si misma – dijo con algo de malicia en su voz
¿Tu cómo lo sabes? - pregunté
¿Quien crees que le abotono la blusa que trae puesta y el pantalón? - inmediatamente mis tripas se revolvieron por los celos
Tú … - dije con fastidio
Exacto … y estuve a punto de besarla
¿Que quieres ganar diciendo todo esto? ¿Que pelee con Chikane? - dije enojada
No, sólo quiero que sepas que si ese beso no tuvo cabida, fue porque yo no quise … ¿Entiendes lo que digo? - yo sonreí intentando disimular mi rabia
De seguro Chikane estaba deseando que fuera yo quien abotonara esa blusa – sin darme cuenta caí en su juego
Yo no estaría tan segura … - antes de que pudiera responder Gina llegó junto a Souma
¡Hermana! - dijo feliz y abrazando a Rebecca. Momento oportuno para retirarme.
CHIKANE .
Mientras contemplaba y acompañaba a mi prima, el sonido de mi celular me sobresalto unos momentos. Con algo de dificultad contesté la llamada.
Padre … - dije en modo de saludo
Chikane, quiero que vayas de compras – me avisó entusiasmado
¿De compras? - repetí extrañada
Si, mañana te presentare a tu futura esposa. Iba a ser hoy, pero surgieron unos problemas – enseguida maldije en pensamientos
No estoy de animo para ir de compras … - le advertí
Chikane, debes comprarte un lindo vestido, quiero que mañana brilles frente a ellos – dijo sin tomar en cuenta mi comentario …
Olvídalo, no me comprare nada. Sabes que esto no me causa felicidad – le mencione algo hartada
¿No debo recordarte las razones por las cueles debes casarte o si?
No, solo no me colmes la paciencia – dije colgando la llamada.
Cuando miré la pantalla de mi celular me di cuenta de la hora. Ya había estado mucho tiempo junto a mi prima y seguramente Himeko me esta esperando … Así que con mucho esfuerzo me despedí de Michiru y salí de la habitación, dispuesta a contarle la verdad a Himeko y, esperando que ella fuera capaz de comprender.
Al salir me encontré de inmediato con Himeko, a quien no dude en abrazar …
¿Cómo te sientes? - me preguntó preocupada al mismo tiempo que me contuvo entre sus brazos
Pésimo – le reconocí – solo quiero ver que abra sus ojos – dije en su oído
Así será Chikane, eso no lo dudes ni un segundo … - afianzó su abrazo
Te amo – declaré apegada a su piel.
Yo también …
Salgamos, necesito algo de aire – dije tomando su mano y saliendo del lugar.
Minutos más tarde estábamos caminando por la acera de una de las tantas calles de Tokio, el clima ya comenzaba a recordarnos que nos encontrábamos en pleno Diciembre, las nubes grises cubrían gran parte del cielo y, en el aire se lograba respirar un vaticinio de lluvia.
Logré percatarme que Himeko se estremeció de frío …
¿Tienes frío? - pregunté algo que ya sabia y, tomando su mano la entrelace a mis dedos.
Algo, hace una hora el clima no estaba tan penetrante – comentó colgándose de mi brazo, sin soltar el lazo de nuestras manos
Ven, vamos a comprar algún abrigo … - la invité con el movimiento de mi cuerpo a que accediese a entrara a una tienda cercana a nuestra posición
Chikane no hace falta, puedo ir por uno a mi departamento – dijo ella con resistencia delicada.
Compremos uno aquí, así nos ahorramos tiempo … - insistí. Dentro de mi, los nervios me consumían, no encontraba el momento oportuno para decirle la verdad.
Ahhhhh – dijo en un suspiro cansado – de acuerdo … - caminó junto a mi hasta la vitrina, buscando quizás alguna prenda que llamase su atención
Podemos hacer esto mismo dentro de la tienda – le recordé – evitamos el frío ¿no?
No me apresures … - sentenció con medio puchero, pero al fin accedió a mi comentario.
No fueron más de cinco prendas las que se probó antes de seleccionar la elegida. Un abrigo largo, medio delgado pero ajustado a su cuerpo, con un color rosado obispo fue el confort perfecto para evitar el frío del día, que amenazaba con incrementar según pasasen las horas.
Luego de pagar su abrigo, no sin antes esforzarme para lograr convencerla de que esto se trataba de un regalo, decidimos ir por algo de comer, ya que con mi inesperado arribo esta madrugada a su hogar, no nos dio tiempo de desayunar.
Un café cercano a la clínica fue el testigo de nuestras presencias …
¿Te ayudo con eso? - me preguntó al notar lo dificultoso que se me hizo poder echar azúcar a mi té con la mano izquierda
Por favor … - dije aliviada y ocultando mi impotencia
¿Cuantas? - preguntó mostrándome una cuchara
Una solamente
Creo que por una no mereces mi ayuda – dijo sonriendo y revolviendo aquel agradable liquido
Es tan incomodo verme con una sola mano. A veces siento que me sacare este yeso sin permiso del facultativo – comenté irritada mirando mi brazo lastimado
Ni si quiera lo pienses … - me regañó – Sea como sea deberás acostumbrarte, sobre todo porque no quiero que alguien se aproveche de la situación – dijo con un cierto tono molesto
No entiendo a que te refieres – dije ajena a su malestar, mientras ella casi me fulmina con una mirada
Hablo de Rebecca – dijo sin apuros
¿Rebecca? - repetí extrañada
Si … Escúchame bien Chikane Himemiya, ni siquiera se te ocurra volver a pedirle que te ayude a vestir, si no puedes hacerlo por ti misma esperaras a alguien más, eso en el extraño caso que yo no este a tu lado – ordenó con recelo y delicadeza en su voz
Himeko … yo, yo no lograba abotonar mi blusa y ella – intenté explicar lo sucedido. Claro, sin poder disimular la sorpresa de sus palabras
Ya, no me digas más … Ni siquiera quiero seguir con el tema
¿Estas celosa? - pregunté ilusionada
¿Debería estarlo? - arqueó una ceja. Luego tomó su café por primera vez en la conversación, seguramente estaba esperando que se enfriara un poco.
No, por supuesto que no – contesté algo nerviosa
Eso espero, porque ya no perdonare una infidelidad. - me advirtió
Himeko … yo no quiero perderte, no ahora que por fin te tengo a mi lado … - dije mostrando la pena en mi corazón y, al parecer ella se percató de mi amargura
Chikane … ¿debes o quieres decirme algo? - supe que este era el momento oportuno para decirle la verdad y, aunque mi corazón no me dejaba pensar muy bien, me decidí a hablar.
Si … Pero primero que todo necesito que me prometas que intentaras comprenderme – dije con timidez
No me asustes …
Es extremadamente delicado lo que tengo que decirte – suspiré con amargura – pero aún arriesgándome a perderte, te diré la verdad
Ya me asustaste – dijo seriamente - ¿Pasa algo con Rebecca? - preguntó cautelosa
Ella no tiene nada que ver … Es algo que se escapa de mis manos
Chikane, habla de una vez. No quiero más rodeos – exigió molesta
De acuerdo … - evité su mirada por unos segundo, buscando las fuerzas que faltaban – Lo primero que debes saber es que el imperio Himemiya a pasado a ser una leyenda, yo y toda mi familia estamos completamente arruinados – mantuve silencio, mientras contemplaba su cara de sorpresa.
¿Y cómo pudo ocurrir eso? - preguntó
Hace unos meses mi padre fue estafado, fue tan grande el daño que no pudimos salvar la quiebra de nuestra familia … Es por eso que acepté la firma con Sutsaku aún sabiendo que compartiríamos las ganancias con tu agencia, esa campaña se había convertido en nuestro salva vidas … Aunque claro, de nada nos sirvió como ya vez
Si yo hubiese sabido tu situación, nunca … - intentó excusarse
Descuida Himeko, tú no tienes nada que ver con esto …
Eso no es lo peor, ¿cierto? - intuyó
No, no es lo peor. Lo que realmente nos afecta es una decisión que he tomado
¿Y en que consiste esa decisión? - me preguntó apresurada
Mi padre me obligó … no sé cómo decir esto – reconocí hecha un manojo de nervios
¿Tu padre? … - frunció el ceño - ¿A que te obligó? ¡Dime, Chikane!
En las circunstancias en que nos encontramos ahora, no somos capaces de costear el costoso tratamiento de Michiru y, la única salida que tenemos es la que mi padre me ha impuesto
Te pedí que hablaras sin rodeos y, es exactamente lo que has hecho hasta ahora – ella tomó mi mano con cariño al notar mi preocupación - ¿Por qué esa decisión nos puede separar? ¿Que has decidido?
Mañana por la tarde debo asistir a una reunión, con un hombre que mi padre a seleccionado para salvar a la familia del infierno en el que nos encontramos … - la miré atentamente, pero Himeko solo mantenía silencio – ese hombre … tiene una hija, supongo – mordí mis labios
¡Por Dios! - exclamó cerrando sus ojos. Al parecer comenzó a presentir de que se trataba – ¿Me estás tratando de decir que tu padre a arreglado un matrimonio? - mi corazón se paralizó
Si, es exactamente lo que he intentado decirte … - reconocí apretando con desesperación su mano, como si en ese gesto pudiese decirle que mi corazón solo le pertenece a ella
¿Y desde cuando me estás ocultando esto? - preguntó con la mirada perdida en la mesa
Hace unos días, no era algo que pudiese contarte por teléfono.
¿Qué debo hacer ahora? - ella me miró desafiante – Perdón, me exprese mal … ¿Qué se supone que esperas de mi ahora que se esto?
Quiero que me esperes …
¿Esperarte? - ella sonrió cansadamente - ¿Me estás tomando el pelo? - enseguida apartó su mano de la mía y descansó su espalda en el asiento, cruzando sus brazos
Himeko, por favor … compréndeme. Yo no tengo otra salida, es eso o resignarme a vivir sin Michiru
¿Cuanto necesitas? - preguntó enseguida
¿Qué? - la mire extrañada
Si, ¿Que cuanto necesitas, para el tratamiento de Michiru?
¿Por qué me lo preguntas?
Respóndeme … - habló al borde de la paciencia
Mucho dinero … no sé la cifra exactamente – dije avergonzada
Yo te lo daré – sentenció, haciéndome sentir más vulnerable que la misma Hemira
No, no. Eso no. Yo no aceptare tu dinero – le dije enseguida
Deja tu orgullo. No puedo creerlo, ¿te das cuenta de la situación acaso?
Pero Himeko, es demasiado dinero y, no solamente el tratamiento de Michiru, sino que también necesitamos la inversión necesaria para salvar las acciones en la bolsa ….
El dinero no es problema para mi, tengo tanto o más dinero del que te imaginas – yo no pude evitar sorprenderme ante su respuesta. ¿En realidad Himeko se ha vuelto una magnate en el mundo de los millonarios?
Me siento horrible, tu no deberías hacer esto – comenté empuñando mi mano
A mi no me interesa el dinero … ¿Y a ti, Chikane? ¿Te interesa el dinero?
No, no es el dinero el que me importa. Es el esfuerzo de mi familia lo que no quiero perder. Mi madre vivió y murió preocupada de las empresas y la honra de nuestro apellido – dije apenada
No te entiendo Chikane, siento que prefieres condenar nuestro amor que recibir mi ayuda
Compréndeme por favor – le supliqué – para mí es algo muy humillante
¿Y no es más humillante que te cases con alguien a quien no amas? … - Definitivamente Himeko ya no era la misma de antes. Ahora su mirada se apreciaba firme y decidida, en ningún momento ha hecho amago de lágrimas y derrota. Mientras que yo, ya comenzaba a llorar lentamente
Debo hablar con mi padre – le aclaré – Él ya ha dado su palabra y, tú sabes mejor que nadie que la palabra de un hombre es imprescindible
¿Y la felicidad de la hija de aquel hombre? … Tú decides Chikane … Aceptas mi ayuda o te olvidas de mí – dijo clavándome una espina en el pecho – Porque yo no te esperare, no tengo fuerzas ni ganas de compartirte con nadie y, menos ser la otra … Por si eso era lo que pensabas tú – respiré amargamente al ser descubierta en mis planes
Himeko … Si acepto tu ayuda perderé a mi padre – le aclaré – el nunca me perdonara esta deshonrara. Y es el unció que tengo, ya perdí a mi madre y no quiero pasar por algo parecido
Perfecto – ella se levantó de la mesa abruptamente – Me ha quedado claro Chikane, y créeme que te comprendo. Familia es familia, pero de mi te olvidas, porque yo no te esperaré – inmediatamente comencé a llorar, sus palabras me desesperaron a tal punto que casi creí perder el conocimiento. Ni siquiera fui capaz de seguir sus pasos, soló vi como se marchaba indignada de mi lado …
Luego de llorar en silenció por un largo rato, me decidí a tomar mi móvil y hacer una llamada. Necesitaba hablar con alguien, poder aliviar en parte el peso de mi alma … Miré el nombre en la pantalla y marqué el número.
¿Chikane … ? - escuché descolgar la llamada
Te necesito – dije de inmediato, sin siquiera saludar
¿Qué ha pasado? - preguntó asustada al notar mi llanto
Ven por mi – dije dando la dirección del lugar en el cual me encontraba …
HIMEKO.
Apenas salí del café comencé a llorar, todo lo que había aguantado en aquella conversación se desbordo por mis ojos cuando ella ya no podía verme. La piel me quemaba por la rabia y la desilusión, comencé a sentir que todo el universo se ha volcado en contra mía … La enfermedad de mi padre, aquellas personas que me quieren asesinar, Chikane que llega a ilusionarme solo para darse por vencida a la primera barrera que se nos cruza, luego de tanto luchar por nuestro amor, de tantas heridas y amarguras, de tantos engaños … ella simplemente prefiere abandonar y condenar nuestro amor …
Tomé un taxi sin rumbo fijo, necesitaba alejarme de aquel lugar, antes de volver por ella y aceptar esperarla hasta el fin de nuestras vidas … Siempre me doblega este amor, que ya no sé si es maldito o bendecido, pero que hiere más que apacigua …
¿Se encuentra bien? - me preguntó el taxista al verme llorar
No … - dije tapando mi rostro unos segundos – lléveme a cualquier parque, laguna, playa o lo que sea que esté lejos de aquí – dije con la voz quebrada
¿No desea que la lleve a su hogar? - preguntó preocupado
No, sólo haga lo que he pedido por favor – dije evitando la mirada con él para terminar esta conversación.
CHIKANE.
Luego de hacer la llamada, pagué la cuenta y salí a la fría acera pavimentada, donde termine sentada hundiendo mi cabeza entre las rodillas, mientras la gente me miraba con curiosidad. Pero en mi cabeza solo había espacio para la desesperación. Comencé a sentir un rencor hacia mi padre por hacerme esto, por obligarme a tomar una decisión sin salida …
Necesito desesperadamente un abrazó de Himeko, pero sé que ella no volverá. Aunque ruegue su comprensión no la tendré y, no la culpo. Ha sufrido lo indescifrable por mi, nadie en sus cinco sentimos hubiese aceptado esperar por mi, mientras yo cumpliera mis labores de esposa con algún desconocido.
Escuché unos neumáticos rechinar cerca de mí, supe enseguida que se trataba de mi salvavidas momentáneo.
¡Chikane!... ya estoy aquí – dijo lanzándose al suelo junto a mi, solo para tomarme en sus brazos
La perdí Seiya, nuevamente la perdí – dije rompiendo en un llanto desesperado
Tranquila, todo estará bien – dijo mi amiga mientras me mecía como a una pequeña
Yo la amo, la amo como nunca se ha amado a alguien …
Vámonos de aquí, no debes estar en el suelo … ven conmigo – dijo obligándome a caminar hacia su automóvil.
Ni siquiera me percaté como llegamos hasta mi departamento, soló sentí que Seiya me sentaba para luego cubrirme con una frazada la espalda …
¿Quieres que prepare algo de té? - pregustó
Quiero a Himeko … - le respondí con los ojos hinchados
¿Qué sucedió? - preguntó hincándose frente a mi
Han pasado muchas cosas horribles, ni siquiera se por donde empezar …
Algo sé – dijo ella – Sé lo de Michiru y la loca de Hemira … sé porque tienes ese brazo enyesado, sé quien es la persona que provoca tus lágrimas … más no sé porqué se han peleado – la mire con sorpresa unos segundos – Himeko me ha contado todo – me aclaró – Tenia pensado viajar a Hawáii con Mina
¿Mina? - repetí recordando todo el tiempo que hemos dejado de vernos
Si, ella esta muy preocupada por Michiru y, claro también por ti …
¿Cómo está? - le pregunté aún llorando por Himeko
Muy bien … Chikane, dime que pasó entre tú y Himeko – insistió en el tema
Debo casarme – le respondí
¿De que hablas? - ella no entendió mi respuesta
Estamos arruinados económicamente y, mi padre ha arreglado un matrimonio para salvar las empresas – pude notar el horror en sus ojos
Esto es una pesadilla … - murmuró
Himeko me abandonó, no piensa esperarme … - nuevamente solté ese llanto desgarrador
Tranquila, no te desesperes … Tú necesitas estar calmada – tocó mi frente – deja de llorar, ya tienes temperatura – me avisó preocupada
No me interesa … En estos momentos solo quiero desaparecer …
Pero Chikane, si no quieres casarte no lo hagas … Ve por Himeko, no la dejes ir, no nuevamente
No es tan fácil Seiya … Michiru necesita costear su tratamiento y eso solo se puede con dinero
Sabes que tienes personas a tu lado, yo misma te puedo ayudar con el dinero. Habló con mis padres y solucionamos el problema – apresuró su respuesta
No me comprendes … no se trata solamente de eso …
No debes ser tú quien cargue con la misión de salvar a las empresas de tu familia … No tomes esa cruz – dijo entendiendo mi realidad, o algo de ella.
Lo hago por la memoria de mi madre y, porque sinceramente no quiero perder a mi padre – le aclaré
Perdón que te diga esto, pero comprende que tú padre se esta aprovechando de la situación. Él esta apelando a la culpa que traes contigo tras la muerte de tu madre, para que seas tú la que se sacrifique por los errores que él cometió – dijo ella sin anestesia
Pero Seiya …
Nada Chikane, si no te apropias ahora mismo de tu vida, el nunca dejara de tratarte como un títere … Tu y Himeko merecen ser felices, no la abandones por un capricho paternal … Puedo comprender el esfuerzo de tu madre, pero sé que si ella hubiese estado viva preferencia tu felicidad antes que el legado Himemiya … ¿Entiendes lo que te digo?
SOUMA.
¿No crees que Himeko y Himemiya han tardado mucho en volver? - le pregunté a Gina disimuladamente. Ella miró la hora en su reloj un momento
Si, tienes razón. Ya han pasado más de cuatro horas …
La llamaré, solo para cerciorarme de que se encuentre bien – avisé apartándome de las demás.
Justo cuando estaba a punto de marcar su numero, vi salir por el rabillo del ojo a Haruka algo alborotada.
¿Donde está Himemiya? - preguntó ansiosa. De inmediato temí lo peor
Salio con Himeko hace algunas horas … ¿Qué sucedió? - le preguntó Shizuma
Es Michiru – dijo rompiendo en llantos …
¿Qué pasa con Michiru? - le exigió saber Rebecca
Se ha movido, ella se ha movido – dijo emocionada y al borde de la locura
¿Eso es verdad? - Shizuma casi botaba lágrimas
Sí, apretó mi mano. Los médicos me exigieron salir, para evaluar su función cerebral
Vi como Rebecca la abrazaba por la felicidad, mientras en todos los presentes se dibuja una sonrisa cargada de ilusión.
Sabia que Michiru no se daría por vencida – comentó Shizuma abrazando a Nagissa
Llamaré a Himeko, para avisarle – dije emocionado. Pero sólo obtuve el buzón de voz como respuesta … - No contesta – dije preocupado
Descuida llamaré a Chikane – dijo Shizuma tomando su celular. Todos la miramos expectantes ante la llamada - ¿Chikane? - dijo al fin - ¿Donde estás? - le preguntó – Ven de inmediato a la clínica. Al parecer Michiru tuvo una evolución – dijo emocionada – Si, si. Haruka nos acaba de avisar. Ok, descuida – dijo al fin colgando la llamada
¿Vienen para acá? - pregunté
Si – dijo Shizuma, logrando calmar la preocupación por Himeko en mi interior …
CHIKANE …
Apenas le conté a Seiya salimos rápidamente, yo iba con el corazón estremecido por la pena de Himeko y la alegría de que Michiru haya tenido una evolución.
¿Crees que Himeko este en la clínica? - preguntó Seiya, mientras manejaba
Eso espero – dije con la ilusión de verla nuevamente
Minutos más tarde había llegado a destino.
¿Qué ha pasado? - pregunté mirando a Haruka, quien destellaba ilusión en sus pupilas
Ella me ha apretado la mano Chikane, Michiru ha reaccionado – dijo eufórica
Eso es maravilloso – comenté abrazándola con desesperación – Gracias Haruka, gracias – le dije emocionada
Himemiya … - escuché la voz de Souma - ¿Donde esta Himeko? - me preguntó, como recordatorio de que la felicidad en mi vida siempre sera efímera
No lo sé – dije agachando la mirada
¡¿Cómo que no sabes?! - reclamó Gina alterada
Pues no lo sé … discutimos esta mañana y ahora no sé donde esta … - dije apenada
No puede ser … ¡Acaso eres imbécil, cómo se te ocurre dejarla sola! - Gina parecía endemoniada
Gina, cálmate por favor – le pidió Souma
No me calmo … Estuvimos a punto de perderla, no me pidas que me calme!
¿Por qué dices eso? - le pregunté preocupada a Gina
Nada Himemiya, nada – dijo Souma apartando a Gina de mi vista.
¿Por qué me dijo todo eso? - pregunté a las presentes
No lo sabemos – respondió Shizuma, mirando como Souma le decía palabras inaudibles a Gina
¿Tu sabes algo Rebecca? - le pregunté
¿Por que debería saber algo?
Porque es tu hermana – dije yo
Y Himeko es tu novia – me recordó. A lo cual solo mantuve silenció …
Luego de que Souma hablara con Gina unos momentos le vi retirarse del lugar, note como sus pasos eran apresurados, como si evitara alguna tragedia … Sabia que ellos me ocultaban algo, pero no me sentía en la posición moral de preguntar.
Al pasó de dos horas al fin salió un médico a dar noticias de Michiru.
¿Familiares de la señorita Kaioh? - preguntó el hombre de blanco
Acá, soy su prima. Himemiya Chikane – dije enseguida, mientas todas hacían un circulo a mi alrededor
Bien señorita, lo primero que debo decirle es que su prima está estable. - entrecerré mis ojos ante su explicación – Lo que ha sucedido es muy común en casos como estos
¿Se puede explicar mejor? - le pedí casi como una orden
Muchas veces los movimientos de pacientes en coma, son solo reflejos del cuerpo. Realizamos un encefalograma, pero no detectamos avances en su actividad cerebral – dijo con cautela
Pero ella apretó mi mano y, eso no fue un reflejo – dijo desesperada Haruka
Lo siento, pero yo les recomiendo que no se ilusionen. Ella puede despertar hoy, como también en un par de años
Exijo que se le vuelvan a realizar exámenes – dije autoritaria – Se que mi prima esta consciente de todo lo que pasa a su alrededor…
Señorita Himemiya, ya hemos hecho todos los exámenes que ameritan el caso – explicó él
¡Pues vuelvan a repetirlos! - le contesté desesperada – lo que ha sucedido hoy no fue un simple reflejo – dije nublada por una corazonada
De acuerdo Señorita, haremos lo que nos pide, pero le recomiendo cautela. Sobre todo en estos casos ….
HIMEKO …
El sol se había ocultado completamente por el horizonte, supe que ya era hora de volver a casa. Después de divagar y llorar todo el día, no tenia fuerzas para nada más que no fuera dormir. Necesitaba desesperadamente una tregua para mi corazón …
Apenas llegué a mi departamento, Gina me abordo desesperada …
¿Donde has estado, Himeko? - preguntó desesperada en un susurro
Por ahí – dije desganada y continuando con mi camino hasta mi habitación
Himeko, espera – dijo ella pero yo no atendí a su llamado. Solamente entré a mi cuarto y me lancé en la cama a llorar … segundos después alguien prendió las luces, pero yo mantuve mi cabeza oculta
Creo que está demás preguntar cómo estas – apenas escuché esa voz una alegría invadió mi corazón, Aquí estaba la tregua que tanto pedí
¡Padre! - exclamé levantándome y mirando hacia la entrada de mi habitación
Pequeña – dijo con tierno hablar – Ven acá – me extendió sus brazos. Corrí hasta él y me abrigué en su pecho, sin poder dejar de llorar
No sabes como te necesito – le dije embriagada de pesar
¿Qué es lo que te sucede? ¿Por qué lloras de esa manera? - preguntó preocupado
Ya no puedo más padre, el dolor es insoportable …
¿Que dolor Hija? No me asustes – dijo aferrándome más a su cuerpo
No puedo, lo siento … soló abrásame – pedí, sin siquiera tener deseos de hablar
Esta bien, aquí estoy hija. Conmigo nada te pasara …
SR. KURUSUGAWA
Luego de una hora logré calmar a mi hija, no entendía el por qué lloraba de esa manera, pero supe que no sacaba nada con preguntar. La deje dormida en su habitación y salí a buscar mis respuestas.
Gina, necesitamos hablar – dije rudamente
Si señor, dígame – dijo ella de manera sumisa
¿Qué le ha pasado a mi hija? - pregunté seriamente. Mientras aquel chico llamado Souma me miraba con atención
No lo sé … - dijo incomoda
¡A mi no me mientas! - dije golpeando suavemente la mesa con la palma de mi mano – Es tu labor el cuidar de ella. Así que ahora dime la verdad.
Realmente no lo sé … ella no me ha contado nada – yo la miré unos segundos y justo cuando iba a decir algo, el timbre de la puerta interrumpió el momento
¿Y ahora quien es? - dije algo hartado …
Yo iré señor – avisó aquel muchacho.
¿Está Himeko? - preguntó una mujer a quien no conocía
¡Seiya!, este no es el momento – le contestó incomodo el muchacho
Por favor, es realmente importante que hablé con ella – mi curiosidad no dejo que mi paciencia prevaleciera. Así que rápidamente me acerque a la puerta
¿Quien eres tú? - le pregunté a la mujer algo enfadado. Ella me miró extraño por unos segundos
Es el padre de Himeko – le avisó el muchacho al notar su confusión
Ah, señor mucho gusto. Soy Seiya amiga de su hija – dijo con una pequeña reverencia
¿Tú eres amiga de mi hija? - repetí
Si, señor – dijo rápidamente – Y me gustaría hablar con ella
No puede atenderte, en este momento ella se encuentra descansando – dije
Entiendo … - dijo agachando la mirada
Pero dime algo, ¿Tú sabes por qué mi hija ha llegado llorando a su hogar? - le pregunté. De inmediato un silencio sepulcral se hizo presente …
Si – dijo al cabo de unos segundos – y es por eso el motivo de mi visita
Ven conmigo muchacha, iremos por algo de café – la tomé del brazo y la llevé hasta la cocina del lugar. Mientras miraba a Gina con desaprobación, por no haber sido capaz de informarme como yo lo requería. - Cuéntame, ¿que es lo que acongoja a mi pequeña?
Señor, no sé si sea adecuado decirle esto …
Lo que no estaría bien, es que no me contaras que pasa – le aclaré
De acuerdo, le diré … Solo espero no cometer un error …
GINA.
Ahora sí que estamos en problemas – comenté preocupada mirando a Souma
¿Crees que le cuente lo de Hemira? - habló él.
Por el bien de Himeko, espero que no … Ella nos mataría …
¿Por qué Himeko habrá discutido con Himemiya? - preguntó al aire, como auto analizando la situación
No lo sé, pero por lo que se hayan peleado, Seiya está acá para hablar con Himeko …
Creo que lo mejor es despertarla … - comentó
No, déjala dormir. Que suceda lo que tenga que pasar, ya nada podemos hacer
Tienes razón. Quizás esta sea la oportunidad que andamos buscando para contarle la verdad al padre de Himeko …
Quizás … y lo mejor es que nosotros no tendríamos culpa alguna – dije casi abatida por las circunstancias.
CHIKANE.
Gracias por dejarme alojar aún en tu hogar – dijo Haruka una vez que estuvimos sentadas y el silencio se apodero del lugar
Descuida, he visto todo lo que has sufrido por mi prima … Es lo mínimo que puedo hacer, se que ella se enojaría si tú vuelves a tu casa, sabiendo que Hemira frecuentaba ese lugar
¿Puedo preguntarte algo? - dijo con cautela
Claro – respondí
¿Qué es lo que sucedió con Himeko? - apenas escuché ese nombre, mi corazón se detuvo
Malos entendidos … - le dije con pesar
Supongo que no dejaras que los malos entendidos las separen
Esta vez no es tan fácil … - le aclaré
Y dime cuando ha sido fácil algo entre ustedes – sonrió levemente, mirando sus pies – No me digas que después de todo lo que han pasado se darán por vencidas
Yo por ella no me dejaría vencer, aunque tuviese que luchar por la eternidad
¿Entonces que haces aquí? ¿Por qué no vas por ella? - preguntó desesperada
Porque es ella la que no quiere verme … Puedo luchar contra el mundo entero por ella, pero no puedo luchar contra sus deseos
No tengo que ser adivina para saber que el mayor deseo de Himeko es tenerte a su lado
Ella ha cambiado mucho – le recordé. Enseguida me miró y negó con su cabeza lentamente
Discrepo contigo. Himeko sigue siendo la misma niña de siempre … Solo que ahora se escuda tras sus miedos.
Suena algo cliché, ¿no crees? - sonreímos al mismo tiempo – Ha cambiado, te lo aseguro.
Como sea – ella se levantó – debes comprender que entre ustedes dos hay algo más allá que el amor. Ustedes desesperadamente se necesitan para ser felices … No la dejes partir – pude ver algo de resignación en sus ojos al hablar del amor, supe que pensó en Michiru
SR. KURUSUGAWA.
Ya veo, así qué es eso lo que tiene mal a mi pequeña – dije tocando mi mentón
Si señor.
Ni siquiera sabia de la existencia de esa tal Himemiya en la vida de mi hija … Y dime, ¿esa mujer la ama? - pregunté con recelo
Como usted no se lo imagina – me aseguró
Pero aún así prefiere el dinero antes que el amor – dije con tono ácido
Como ya le dije señor, es su padre el que la obligó a tomar esta decisión. A veces en la vida no nos queda más que una sola puerta por abrir
No me vengas con filosofía – dije cauteloso – Te agradezco tu tiempo, pero te agradecería más aún si le dijeras a esa mujer que se aleje de mi hija – vi como se sorprendió por mis palabras – Alguien como ella no merece el amor de mi pequeña
Señor, por favor no me mal interprete – dijo apresurada
Por favor – levanté mi mano, para hacerla callar – Ya no quiero oír nada más, todo pasa por algo. Ahora le agradecería que se fuera, yo necesito descansar – dije con gran cortesía, mientras ella apretaba su mandíbula
Entiendo … Disculpe y buenas noches ...
SEIYA.
Al salir del departamento de Himeko, supe que había cometido un error al contarle el motivo que causaba la pena de su hija al señor Kurusugawa. Definitivamente solo empeore las cosas … y ahora nuevamente desilusionare a Chikane, con todo lo que he tenido que esperar para que ella volviese a confiar en mi.
Iba pensando en cómo le contaría lo sucedido a Chikane, cuando de pronto siento que la voz de Gina retumbaba en el pasillo del edificio.
¡Ey Seiya, espera! - dijo segundos antes de alcanzarme
¿Qué sucede? - le pregunté extrañada
La pregunta va para ti … ¿Qué sucedió en aquella conversación? ¿Qué le dijiste al padre de Himeko? - preguntó casi desesperada. Pensé un momento mi respuesta.
La verdad de lo que había sucedido – dije no muy segura
¿Y cual es esa verdad? - preguntó con la misma desesperación
Mira, ya cometí un error en contarle al padre de Himeko, no quiero cometer otro contigo – le aclaré lo más precisa que pude
¿Le contaste lo de Hemira? - no pude dejar de fruncir el ceño ante esa pregunta.
¿El no lo sabe? - pregunté sorprendida.
No … dime ¡¿Se lo dijiste?!
No, claro que no – me defendí
Ahhhh – suspiró aliviada – eso es bueno, cero.
¿Cómo es que el padre de Himeko no sabe que su hija esta siendo atormentada por una desquiciada? - le pregunté casi furiosa
Eso a ti no te incumbe. Solo confórmate con saber que no debes pronunciar palabra alguna de este asunto frente al padre de Himeko
Desde ahora te digo que están haciendo mal las cosas – dije seriamente
Tu no sabes nada, así que no opines – contestó con cierto dejo de pesadez
Veo que esta conversación no llegará muy lejos … - comenté en el incomodo momento que se suscitaba entre las dos – Buenas noches Gina – dije para seguir con mi camino.
CHIKANE.
"Muchas emociones para un solo día" pensé mientras me abrigaba en mi cama. Gracias a Haruka pude ponerme la pijama, pero lamentablemente tuve que desechar la posibilidad de darme un baño. Ya mañana me esforzaría por lograr que el agua limpie mi cuerpo cansado.
Mi padre me ha llamado incesantemente, pero yo no he hecho otra cosa que no sea ignorarlo. Sinceramente no quiero hablar con él, eso solamente me recuerda que he perdido a Himeko, nuevamente.
Si tan solo mi madre pudiese darme su aprobación para no aceptar lo que mi padre me ofrece … pero no, ella ya no esta conmigo, solo me queda su recuerdo y en honor a el seguiré con esto hasta el final. Ya le fallé en vida, ahora no pienso hacerlo. Aunque eso signifique firmar una vida llena de sufrimiento y fatalidades amorosas.
Puede sonar enfermo, lo sé. Pero el solo hecho de saber que Hemira aún persigue nuestros pasos me hace feliz. Solo por la única razón que este acontecimiento me sigue uniendo a Himeko …
Ahora quiero dormir, aunque mi alma este partida en dos, aunque sienta que ya no puedo con este dolor … sé que debo dormir y recuperar energías. Mañana comienza mi infierno al lado de alguien a quien no amo …
A LA MAÑANA SIGUIENTE, HIMEKO.
Desperté con la pereza regular de cada día, pero un sentimiento nunca bienvenido venia con la mañana. El sufrimiento que Chikane me provocaba, ella como siempre es el punto de inflexión en mi vida. Para bien o para mal, cambia el destino de mi existencia, tan solo con una simple mirada.
Al momento de depositar mis pies en el suelo recordé que mi padre estuvo junto a mi en la pasada noche, supe que no se trataba de un sueño … Seguramente anticipó su arribo a Tokio para darme una sorpresa y lamentablemente me tuvo que ver en esas condiciones, solo espero que no le haya afectado, si algo le llegase a pasar, no seria capaz de resistirlo.
Rápidamente me bañe y me vestí, con ropas muy ligeras pero abrigadoras, no quise usar el abrigo que Chikane me había regalado el día anterior, la respuesta esta clara.
Me disponía a salir de mi habitación, cuando mi celular comenzó a sonar. Lo tomé en mis manos y comprobé que la llamada la realizaba Shizuma, inmediatamente contesté.
Shizuma, ¿Cómo estás? - le pregunté
Hola Himeko, espero no haberte despertado – comentó neutral
No, descuida – dije con energía fingida
¿Cómo te encuentras? - preguntó preocupada
Aún respiro – dije como respuesta
Entiendo … Te llamaba para avisarte que Sutsaku se comunico conmigo
¿Qué pasó? - le pregunté
Nada, solo nos quiso felicitar por el spot entregado. Dijo que había sido de su completo agrado … También me dijo que nos daría tiempo para realizar lo que queda de campaña
Seguramente ya se enteró de lo ocurrido con Michiru – comenté con resignación
Quizás, es lo más seguro … ¿Iras hoy a la clínica? - preguntó
Aún no lo sé. Mi padre acaba de llegar a Tokio y lo más seguro es que me pase el día con él – le avisé
Comprendo … ojala algún día tenga el honor de conocerlo – dijo amablemente
Claro, lo tendrás – le aseguré
Bueno Himeko, te dejo. Cuídate ¿si?
Me cuidare … cuídense ustedes también – dije aludiendo a Nagissa
Eso ni lo mansiones … nos vemos
Nos vemos – dije para despedirme
Al salir de mi habitación el departamento estaba completamente en silencio. Deduje que aún todos estaban dormidos, así que me dirigí hasta la cocina, con la plena intención de preparar el desayuno para mi padre. Gran sorpresa me llevé cuando lo vi salir de ésta justo antes de que yo entrara
¡Hija! - exclamó con amor – Buenos días, mira lo que tengo para ti – dijo estirando sus manos. Había una bandeja con un desayuno que consistía en un jugo natural, pan tostado y algo de mermelada
Padre – dije con ilusión – no debiste haberte molestado
No te veo nunca, es lo mínimo que puedo hacer para consentirte – dijo depositando el desayuno en el comedor, solo para poder abrazarme - ¿Te encuentras mejor? - preguntó susurrando en mi oído
Si, ya estoy mucho mejor – dije avergonzada por la manera en que me vio – Quiero aclararte que lo de ayer solo fue un mal entendido – le comenté aun en sus brazos
Claro, un mal entendido con nombre de mujer – dijo sorprendiéndome
¡¿Cómo?! - exclamé
Soy tu padre, hija. Debes confiar en mí, nunca haría nada para perjudicarte – dijo con sutilidad. En ese momento quebré nuestro abrazó para mirarlo a la cara
¿Quien te lo contó? - pregunté entre molesta y sorprendida
Eso que importa … Lo importante es que ya lo sé – dijo a media voz
¿Qué es lo que sabes? - me apresuré en preguntar, mientras rogaba no escuchar el nombre de Hemira
La razón por la cual anoche estabas llorando – me aclaró. Pero yo aún no me tranquilizaba
¿Y cual es esa razón? - le pregunté
Tú y yo sabemos perfectamente cual es esa razón …
Necesito que me lo digas – le pedí
¿Acaso hay más de una razón que puede provocar llanto en ti? - preguntó preocupado. Sentí como el estomago me temblaba por el miedo de que el se enterara de lo que mas he ocultado
No, pero quiero escucharte decir lo que sabes … - agaché mi mirada
¿Qué te parece si vamos al cine y luego a comer algo? - preguntó cambiando el tema – claro después que pruebes el rico desayuno que hice para ti – aclaró. Enseguida sus palabras me ilusionaron. Sabia que pasaría el día con él, pero hacerlo de la manera que él me lo propone es mucho mejor
Si, eso me parece genial – le dije inmediatamente
Bueno, entonces desayuna tranquila, mientras yo pido unas reservaciones para almorzar – dijo dirigiéndose al cuarto que hasta ayer ocupaba Gina. Seguramente ésta ultima tuvo que compartir habitación con Souma.
REBECCA.
Luego de una larga noche sin novedad alguna, al fin había amanecido en Tokio. Anoche convencí a Haruka de que se fuera a descansar, mientras yo me quedaba con Michiru. Es algo tan doloroso verla así, ella que es una mujer llena de vida, ahora solo descansa inerte en una cama de hospital.
Sentí una presencia en mi espalda, ni siquiera había escuchado el ruido de la puerta abrirse, así que me giré asustada …
Tranquila soy yo – dijo Chikane calmando en parte mi corazón
Me has asustado – le reconocí, como si no hubiese sido obvio
¿Cómo estás? - preguntó acercándose a Michiru para besar su frente
Bien … y no precisamente gracias a ti – dije con algo de rencor
Rebecca – ella suspiró – Me faltaran días en la vida para pedirte perdón, pero quiero que sepas que eres una mujer muy especial para mi
Vaya, creo que estás intentando buscar mi amistad – comenté con ironía - ¿Y tú novia? - le pregunté. De inmediato note como se tensaba
No tengo novia – aseguró
Bueno lo que sea – dije moviendo mi mano algo hartada
Himeko y yo no volveremos a estar juntas, nunca más – dijo con amargura en su voz. Mientras yo arrugaba mis cejas
¿Por qué dices eso? - pregunté preocupada al ver la tristeza en sus ojos. Ella sonrió con amargura.
Porqué desde hoy mi vida cambiara … para siempre
No te entiendo – le aclaré
Que más da, al final todos se enteraran – habló sin receptor especifico. Mientras yo la observaba con intriga – Esta noche, mi padre ha arreglado una cena con alguna familia importante …
¿En que cambia tu vida con eso?
En mucho – dijo con calma embalsamada – Hoy me comprometeré en matrimonio con algún o alguna desconocida – sus palabras resonaron un centenar de veces en mi cabeza, tan sólo en cosa de segundos.
¡¿Qué?! - grité sin poder disimular el dolor, amargura, impotencia que eso me causaba
Lo que has oído – prosiguió resignada – Y como comprenderás, esto a Himeko no le agrado
¿Qué es lo que tienes en la cabeza, Himemiya? - me exalté, poniéndome de pie frente a ella – Dices amarla sin limites y, ahora resulta que aceptas un matrimonio por conveniencia – comencé a reclamar.
La amo y, no sabes como – me aseguró provocándome un daño silencioso en mi corazón – Pero las cosas no son como parecen … Mis razones son importantes
Supongo que deben de ser importantes … - dije con ira – Porqué no solo arruinas tu vida, sino que también la de Himeko – no sé en que momento me convertí en la defensora de aquella rubia estilo californiana
Eso es lo que más duele … saber que la daño – comentó con los ojos aguados
¡Eres una cobarde, siempre lo has sido y nunca lo dejaras de ser!
¿Crees que para mi esto es fácil? ¿Piensas que esto no me esta matando? ¡Ya ni siquiera puedo con mi rabia! - confesó en gritos desesperados. Por momentos olvidamos que estábamos en una sala de hospital
¿Por qué te haces esto? - le pregunté llorando
Porque es necesario … - dijo nuevamente moderando su voz e intentando inútilmente ocultar sus lágrimas.
Buscas escusas para no ser feliz – dije apartando la mirada
Tengo unas cadenas que me atan el alma … Sabes, solo quiero llorar y llorar, intentar desatar toda la amargura que llevo por dentro … Quiero desaparecer y olvidarme de que existo – confesó con un tono trizado por el dolor – Pero no puedo, no puedo por Michiru, no puedo por este maldito apellido y, no puedo por la memoria de mi madre …
Michiru se decepcionaría de ti … - dije a medio entender
¡Prefiero tenerla a mi lado decepcionada, que ir a dejarle flores a una lapida! - con esas palabras no supe que mas decir, así que solo me fui del lugar.
No podía creer lo que Chikane me había confesado. ¿Cómo es que ella se casara? Después de todo lo que ha pasado, eso me suena ridículo. No importando las razones, esta hablando de su felicidad y la de Himeko … Aquella rubia al parecer no se ha dado cuenta de la suerte que tiene, cuanto no daría yo por que Chikane me amara de la misma forma que la ama a ella.
Tenia sentimientos encontrados, si bien me había resignado a perder a Chikane porque sabia que ella estaba junto a la mujer que amaba, pero ahora saber que se casara con alguien a quien ni siquiera conoce me provoca frustración … ¿Por qué no puedo ser yo esa persona? Si Himeko y ella están condenadas a estar separadas, por qué no puedo ocupar su lugar … Pero por otro lado estaba esa rubia, a quien contra todo pronostico quiero tanto … Seguramente esta sufriendo lo indecible, pero presiento que su actitud pasiva tiene mucho que ver en esto …
Con amargura y miles de pensamientos bombardeando mi cabeza, salí de la clínica sin rumbo fijo …
MONICA
Ha pasado mucho tiempo desde que me fui de Tokio … Y no puedo dejar de pensar en las cosas que pueden estar sucediendo allá. Por mi mente pasan muchas imágenes, algunas de ellas las preside Mako, a quien aun quiero mucho, pero ya no amo. La desilusión es un factor muy poderoso cuando se trata del amor.
Por otro lado esta Seiya, a quien consideraba una muy buena amiga, pero el tiempo me ha hecho recapacitar. Ni Mako ni Seiya son malas personas, de seguro ninguna decidió enamorarse de la otra, al final del día el amor nunca pregunta, tan solo se hace presente.
Espero que Himeko y las demás se encuentren bien, la ultima vez que hablé con ella sentí que algo me ocultaba, pero sabia que no sacaría nada con indagar más sobre el asunto … De todas formas mi regreso a Tokio es inminente, ahora no me importa si Hemira quiere cerrar mi boca, sólo quiero estar junto a las personas que quiero.
Y respecto a mi vida, bueno ha sido algo muy extraño. Para no pensar tanto, hace unos días decidí salir a una pequeña fiesta hecha acá en Río de Janeiro … y el destino quiso que me topara con una persona, una mujer que extrañamente me produjo ternura y a quien no pude dejar de observar … No sé si exista el amor a primera vista por segunda vez, pero lo que si sé es que esa chica es realmente bella.
Hemos estado encontrándonos fortuitamente en un café, tan solo hablamos, aún no sé mucho de su vida, pero ella sin saberlo me ha ayudado mucho a superar esta gran desilusión que llevo en el alma …
HARUKA
¿Todo bien? - le pregunté a Chikane una vez que ésta salió de la habitación de Michiru
Más o menos – dijo con pesadez
Hace una hora vi salir estrepitosamente a Rebecca … ¿Pasó algo con ella?
Si … Le conté el porqué Himeko no quiere volver a verme – contestó desganada
¿Puedo ayudarte en algo? - le pregunte preocupada
No, lamentablemente no – dijo apartándose de mi, con la mirada nublada.
Me quedé unos segundos pensando y, luego me adentré para visitar a Michiru.
Nunca dejaría de impresionarme por verla así, casi sin vida, con ese latir de corazón que era tan suave como tenebroso para mi.
Siempre prefiero sentarme a su lado, ya que con suerte me mantengo en pie cuando la visito, es que la pena me consume mental y físicamente … A veces pienso en que Himeko y Chikane se complican la vida por estupideces … En cambió yo, daría lo que fuera por que Michiru abriera sus ojos, mi situación comparada con la de ellas es mucho peor, ya que yo si puedo decir que la decisión no esta en mis manos … Sólo en manos del destino, espero que él me sonría al final del camino …
Si algo le llegase a pasar, yo no dudaría en quitarme la vida. Eso ya lo decidí.
CHIKANE .
Luego de incesantes llamadas, decidí por fin contestarle a mi padre, claro demostrando toda hostilidad.
¿Qué quieres? - pregunté fríamente
Sólo recordarte que no llegues tarde – dijo con la misma frialdad
Sé que debo hacer, sé el lugar, sé la hora, sé todo … Lo único que no sé es como podre seguir viviendo con esto – dije con amargura
No seas tan pasional. Ya veras como aprendes a amarla – dijo como si esto se tratara de una compra
¿Amarla? ¿Es una chica? - pregunté sin ánimos
Si, creo que ya te lo había dicho. Pero como nunca estas pendiente de las cosas que te digo, no lo sabias – su voz sonó a regaño
Supongo que ahora si estas feliz, ¿No?. Podré salvar tu maldita empresa de la ruina en que la has dejado – no medí mis palabras
¡Te recuerdo que esta empresa también es tuya!
Solo por obligación. Por mi, ahora mismo renunciaría a ella – le aclaré
Pero no puedes, seria negar tu existencia. Eres una Himemiya, ¿cuando entenderás lo que significa llevar ese apellido? – dijo gritando
Para mi, llevar este apellido solo es sinónimo de amargura. No pretendas que me sienta orgullosa
Algún día lo estarás – aseguró
Lo dudo …
¿Cómo está Michiru? - preguntó intentando menguar mi frustración
Para tú conveniencia aún no despierta
¡Chikane, no digas esas cosas! - exclamó ofendido – ¡¿Cómo puedes pensar que me conviene el actual estado de salud de mi sobrina?!
Esa es tu mayor arma para tenerme en tus manos – le recordé – Y la memoria de mi madre
¿Por qué me ves cómo un monstruo? ¡Acaso no te das cuenta que todo lo que hago, lo hago por ti, por tu futuro, porque te amo!
Si ese es tu forma de amar, pues no la quiero – dije llorando – Sólo me provocas sufrimiento
¡No podrás entenderme, ni siquiera eres madre! Yo daría mi vida por ti
¡Claro y también vendes la felicidad de tu hija al mejor postor!
¡Termina con esto Chikane! Hoy quiero que saques lo mejor de ti, ¿me entiendes?
Como tu digas … padre – dije con vergüenza por recordar el lazo que nos une.
HIMEKO.
Sonreía abiertamente ante los ojos de mi padre, antes de salir de casa me había puesto la mejor careta de mi vida. No pensaba arruinar este día con mis dolores. Aun sabiendo que este día ya estaba sentenciado como uno de los peores.
Vimos una película y, para ser sincera no sé de que se trataba. Solo me rió por inercia cuando mi padre se ríe, contesto de manera precisa y casi no hago comentarios. Condesciendo en lo que mas pueda, estoy en piloto automático, ya que mi alma y corazón están con Chikane y la angustia que llevo en mi interior al saberla perdida …
Luego de almorzar decidimos ir a pasear a un parque, el ultimo recuerdo que tengo de una salida así junto a mi padre es hace ya varios años, de hecho mi madre forma parte de ese recuerdo. Pero como se del dolor que eso le causa a mi padre, preferí no comentar nada y sólo intentar disfrutar de su compañía.
¿Aún te sigue gustando el helado? - me preguntó mientras admirábamos un lago sentados en una banca frente a él.
Si, creo que hay gustos que nunca cambiare – le dije imitando tener menos edad
Bueno, entonces iré por un helado para ti – comentó guiñándome un ojo y alejándose del lugar, en busca de algún heladero cerca.
Mientras lo observaba alejarse solté un gran suspiró, al fin tendría oportunidad de derramar un par de lágrimas y así poder calmar en algo el nudo de mi garganta. Me quedé hipnotizada mirando el agua frente a mi, algunos patos nadaban sin apuros y de vez en cuando sumergían sus cabezas.
Chikane – susurré mirando el cielo con desasosiego y mordiendo mi labio. Cuando bajé la vista, vi una silueta particularmente familiar apoyada en las rejillas de protección del lago, dándome la espalda - ¿Rebecca? - dije para mi misma extrañada. No aguanté la curiosidad y me acerqué a ella lentamente, ya a unos cuantos centímetros supe que sí se trataba de la italiana, así que sutilmente apoyé mis antebrazos en la barandilla, para quedar justo a su lado - ¿Qué haces acá? - le pregunté mirando el agua. Vi por rabillo del ojo que ella se sorprendió con mi presencia, pero luego se giró hacia mi con una cara de pocos amigos.
Eres justamente la persona a quien más quería ver – dijo empuñando sus manos. Mientras yo intentaba adivinar la ira en su mirada
¿Se puede saber que te pasa? - le pregunté confundida
Ya lo sé todo, Chikane me dijo que ella se casara con alguien – inmediatamente quede sorprendida.
Veo que no demoró en buscar consuelo ante su terrible pena – comenté con recelo, infiriendo que estas dos habían tenido un encuentro a solas
Piensa lo que quieras – ella se cruzó de brazos – Pero solo te diré una cosa
¿Qué?
Si yo tuviera la fortuna de estar en tu lugar, no estaría paseando por un parque en estos momentos, estaría junto a Chikane, luchando por ella
¿Sabes acaso cómo me siento?! - le grité desesperada, sin poder aguantar más – No se que te haya dicho Chikane, pero la decisión de separarnos la tomó ella – le aclaré con lágrimas en mis ojos
Puede ser, pero hasta un ciego puede ver que esa chica da su vida por ti … ¿Piensas que ella no recapacitaría si tú no se lo pidieras?!
¿Sabes las razones por las que se va a casar? - le pregunté ofendida ante su juicio precipitado
Algo logre comprender, pero me basta para saber que eres tú la que no debe dejarla cometer esa locura
Tu no sabes nada – dije amargamente
Se que la amo y que si en mis manos estuviera, no dejaría que ella se casara con nadie más que no fuera yo.
Pues bien, ve y díselo. Quizás a ti si te haga caso
No lo hará, sabes perfectamente que Chikane solo espera por ti – pude sentir desilusión en sus palabras
Yo ya lo intenté … Le ofrecí todo lo que pude, pero ella lo rechazó … ¡¿Qué puedo hacer en contra de eso?! - nuevamente volví a gritar
Insistir, una y mil veces si fuese necesario …
No rematare mi dignidad nuevamente … Tú no sabes las veces en que me deje tratar como una basura por ella, y me juré no volver a ser la misma de antes
Ese orgullo, solo te hará infeliz – dijo desesperada
¿Orgullo? - sonreír burlesca - ¿Crees que es por orgullo que me resigno a perderla? … Cuando te enamores como yo lo hice de ella y vivas todo lo que yo estoy viviendo, podrás decirme algo, ¡antes no!
Entonces respóndeme solo una pregunta – dijo desafiante - ¿En realidad crees poder ser feliz sin ella? - no supe que contestar, sabia que no seria feliz si Chikane no esta junto a mí, pero reconocerlo no era mi intención – ¡Vamos Himeko, se sincera contigo misma! ¿Podrás volver a sonreír sin ella?
Si, hija … responde a esa pregunta. Yo también quiero escuchar tu respuesta – al escuchar esas palabras de mi padre, sentí que el corazón se me había congelado. Lo miré con desesperación, ahí estaba él, cargando en sus manos dos helados de diferentes sabores y expectante ante una de mis respuestas. Rebecca también se sorprendió con la presencia de mi padre, ella solamente mantuvo silencio
¡Padre! - exclamé avergonzada de que él haya presenciado toda la discusión
Vamos hija, yo también quiero saber si puedes ser feliz sin esa chica – volvió a insistir con la mirada apacible y comprensiva
No padre – me sinceré llorando como una pequeña – No podre sonreír si me falta ella – dije paralizada por la pena. Entonces fue cuando mi padre dejo caer los helados sin preocupación y se acercó a mi para arroparme nuevamente entre sus brazos
Eso es todo lo que necesitaba saber – me susurró al oído – Niña – dijo refiriéndose a Rebecca – Eres una mujer de gran valor, escuché que también amas a esa chica y aún así te preocupas de la felicidad de mi hija
Señor … - Rebecca se reverenció – no sabia que usted estaba en Tokio – intentó excusarse
Descuida, pero te pediría por favor que me dejes con mi hija. Ya tendré tiempo de agradecerte todo lo que has hecho – sin más palabras Rebecca se marchó del lugar, mientras yo quedaba nuevamente a solas con mi padre.
Lo siento mucho, estoy muy avergonzada – le dije llorando y llorando
Nunca pensé que la amaras tanto … Pero no hizo falta que esta chica me lo hiciera ver, ya lo había notado. Sonreías con la luz de tus ojos apagada y eso para mi es un gran dolor
Yo no quiero causarle dolor padre, perdón – presioné sus brazos con desesperación
Verte feliz, es lo que más deseo … Y he tomado una decisión
¿Una decisión? - pregunté
Confía en mi … quiero que te arregles y te pongas más hermosa de lo que estas ahora. En unas horas recibirás una llamada mía, indicándote un lugar al cual debes acudir. ¿Si?
No, no comprendo – dije estremecida por su amor
Confía en mi pequeña – él besó mi frente y se marchó. Dejándome con una gran intriga.
SR KURUSUGAWA.
Dejé a mi hija en aquel parque y me dispuse a hacer una llamada a mi asistente personal, hombre de absoluta confianza para mi.
Sr Kurusugawa – contestó el muchacho - ¿A que debo su llamada?
Necesito que averigües en que lugar de Tokio se encuentra en este preciso instante el Sr. Himemiya – dije con voz autoritaria
¿El magnate Himemiya? - preguntó
Si, el mismo … Y quiero esa información en cinco minutos
¿Pero cómo la consigo? - preguntó asustado
Ese es tu trabajo … ahora consíguela – dije colgando la llamada.
Abordé un taxi y le ordené que me llevara a la bolsa de valores de Tokio, de manera urgente. Sabia perfectamente que tenia el tiempo en contra y entre más rápido actuara, seria mejor.
Gracias a mi creciente negocio, no se me hizo difícil contratar al mejor corredor de bolsas que había en el lugar.
Necesito que compres el 50% de las acciones de las empresas Himemiya – le ordené con apuros
Señor, con todo respeto. Las empresas Himemiya están en la quiebra, si usted ve sus acciones se dará cuenta que no valen nada. Comprarlas en este momento sólo le causaría una gran perdida económica – me advirtió lo que yo ya sabia. En el mundo de los negocios era comentario obligado el debacle financiero de ésta milenaria familia
¡Eso ya lo se! - le dije prepotente – Tú soló haz lo que te pido
Sí, señor – dijo él – Mañana le daré un informe
Creo que no me estas entendiendo... ¡Cómpralas ahora! - le exigí – Por el dinero no te preocupes, pagare lo que haga falta, si es necesario soborna a quien preside la mesa de valores para que ponga en tabla las acciones Himemiya en este momento! - sabia que me estaba saliendo de mis casillas, pero la situación lo ameritaba
Entiendo señor …
Te daré una hora, luego déjame la información en este correo por favor – dije retirándome del lugar. Y sonriendo al ver que mi asistente demostraba una vez más su eficacia al mandarme la dirección exacta donde se ubicada Himemiya padre. No dude en ir por él.
Lamentablemente el lugar no quedaba cerca y, para mi desesperación las calles de Tokio estaban congestionadas, sabia que el taxista no podía hacer nada por apurarse, pero rogaba por llegar a tiempo.
Pude ver como el sol comenzaba a despedirse y con él mi intención de arreglar este asunto. Revisé mi correo y comprobé que ahora era el flamante dueño del 50% de las acciones Himemiya … No pude evitar sonreír. Es increíble como el dinero abre puertas en este mundo tan sobrevalorado.
¿Cuanto queda? - le pregunté impaciente al conductor
No mucho señor, quizás cinco minutos
Perfecto – dije guardando mi celular
Y como si ese conductor deparara el futuro, su presagio se cumplió. Cinco minutos y yo ya estaba en el restaurante señalado por mi empleado.
Me bajé raudo del taxi y caminé decidido a conseguir lo que tanto quería.
Distinguir a Himemiya no se me hizo para nada difícil, muchas veces lo había visto en fotos de grandes revistas económicas. Debía reconocer que si tiene una postura imponente, pero a mi nada me asusta, menos ahora.
Agradecí que se encontrara solo en la mesa, supuse que aún faltaba una hora para que el compromiso de su hija se concretara. Aquella chica llamada Seiya, me dio la hora de la cita, nunca pensé que ese dato seria tan crucial.
¿Sr. Himemiya? - pregunté parándome a su lado, mientras el levantaba la mirada para observarme
Si ¿Y usted es? - dijo extrañado, con sus manos entrelazadas sobre la mesa
Kurusugawa Misaki – dije estirando la mano, el no demoró en estrecharla
¿Puedo saber la razón de su presencia en mi mesa? - preguntó curioso
Vengo a conversar de su hija y la mía – dije sin rodeos. El entrecerró sus ojos pero mantuvo silencio un momento
¿Chikane? ¿Conoce usted a mi hija? - preguntó
No, no la conozco. Ni usted conoce a la mía. Pero ambas se conocen muy bien, por lo que entiendo – le aclaré
¿Hay algún problema con eso?
En realidad el problema aquí es usted – intenté sonar cortés, pero creo que no lo logré
¿Perdón? - preguntó ofendido
Se que quieres casa a tu hija por conveniencia, aún sabiendo que ella no quiere hacerlo – dejé toda formalidad de lado
Discúlpame, pero estoy seguro que este asunto no te incumbe. Ahora si fueras tan amable, retírate por favor – dijo con desagrado
Oh no, claro que no lo haré – me senté a su lado con desden
No me hagas hacer que te saquen a patadas – murmuró entre dientes, intentando disimular la discusión frente a los demás clientes
No creo que lo hagan, pero de todas formas quiero dejarte claro que no estoy buscando tu enemistad … Todo lo contrario, vengo a ofrecerte un trato, uno que nos dejara a todos felices – sonreí
Disculpa, pero yo a ti no te conozco … y no suelo hacer tratos con desconocidos …. - sentía cómo él me miraba en menos
Mi hija y la suya están enamoradas – el se sorprendió ante mi confesión – Y no dejare que Himeko sufra por tus malas decisiones … Seré preciso, porque se bien que el tiempo esta en mi contra … Vengo a ofrecer la mano de mi hija, para que sea ella quien se convierta en la prometida de la tuya – enseguida note el rechazo en su mirada.
¿No sabes con quien estas hablando acaso? - preguntó con una sonrisa irónica
Espero hablar con un hombre que ante todo es padre y, sabrá tomar la decisión correcta – dije rápidamente
No es nada contra ti, pero no acepto. Ya he dado mi palabra y, las familias como las mías cumplimos con ella
¿Las familias como las tuyas? ¿Acaso me estas menospreciando?
No, no he dicho eso …
Un eufemismo, lo mismo – dije con rabia
Como sea, vete. No puedo hacer nada
Se que estas arruinado, todo el mundo lo sabe – comenté – Así que no hay que ser muy intuitivo para saber que este matrimonio lo haces para salvar a tu empresa de la ruina
No me ofendas … - advirtió
Tu lo estas haciendo conmigo – le respondí – Tengo mucho dinero en mis bolsillos, tanto que si quisiera podría comprar un pequeño país, o hasta el mismo Japón – le dije con orgullo – Puedo salvar a tu empresa y salvar la felicidad de nuestras hijas, todo depende de ti
No me hagas reír – dijo sin sorprenderse - ¿De verdad piensas que el dinero soluciona todo? No seas ingenuo – musitó con burla
A ti te importa un carajo la felicidad de tu hija – aseguré más ofendido aún por sus palabras
No ensucies el amor que le tengo a mi hija con tus palabras – me advirtió – ella es todo lo que tengo
Demuéstralo … - lo desafíe
Disculpa … ¿Cual es tu apellido? - preguntó con prepotencia enarcando una ceja
Kurusugawa – le repetí
Puff – soltó una risa – Puedes comprar todo Japón si lo quisieras, pero nunca podrás comprar el prestigio que te da un apellido. Y yo no desprestigiare a mi familia uniéndola con la tuya – lo miré incauto, sabia que un hombre así podría responder de esa forma. Supe que era el momento de sacar esa carta que tenia escondida
Puede ser – dije – pero viendo que no quieres negociar … Creo que tendré que obligarte a hacerlo
¿Y cómo piensas hacer eso? - preguntó incrédulo
¿Por qué no llamas a uno de tus empleados. Si es que te queda alguno y, le preguntas que ha pasado con las acciones de tu empresa esta tarde?
¿Que me quieres decir? - preguntó furioso
Pensabas que no tendría nada con que defenderme … no seas ingenuo – repetí las mismas palabras que él usó conmigo – Felicítame, estas frente al nuevo poseedor del 50% de las acciones Himemiya – disfruté con alegría su rostro de horror ante mi confesión. Él nunca se esperó que alguien comprara sus acciones, ya sea por respeto a su apellido o por la basura que eso significaba hacerlo en estos momentos
Tú, tú … compraste el 50% de mis acciones – dijo con tartamudez
Si y puedes corroborarlo cuando quieras – le advertí – Ahora creo que si estarás dispuesto a negociar …
¿Que es lo que quieres? - preguntó enfurecido
Ya lo sabes … Quiero que aceptes a mi hija cómo la prometida de la tuya y, con ello dejes tu palabra de matrimonio en el olvido – dije triunfante
No entiendes que no es llegar y sacar mi palabra … Estos matrimonios acarrean consecuencias si no se cumplen
Yo me haré cargo de esas consecuencias … Pero tu decides, si quieres tus acciones de vuelta deberás aceptar mi oferta, de otra forma juro por lo mas sagrado de mi vida que nunca más las tendrás en tu poder – le aclaré con decisión
Eres muy astuto, debo reconocerlo – dijo sintiéndose derrotado – Ahora veo porque has surgido en el mundo de los negocios – con sus palabras comprendí que mi apellido no le era tan desconocido
Todos saldremos ganando Himemiya, tú, tu hija, la mía y yo – terminé por decir
De acuerdo – dijo para mi felicidad – Cancelare la promesa de matrimonio, y luego hablaré con mi hija de esta situación
Quiero que lo hagas ahora, las dos cosas. Se perfectamente que tú hija se presentara en este lugar, y piénsalo que mejor que darle esta sorpresa
Que viejo zorro eres … - comentó abatido
Yo por mi parte llamare a mi hija. Por cierto, demás esta decirte que esta conversación sera un secreto, no creo que quieras que tu hija se entere la manera en que tuve que conseguir tu aprobación … Tampoco quiero que mi hija sepa que menospreciaste a mi familia, haremos borrón y cuenta nueva – mis palabras sonaron más a una orden que a una sugerencia. Sabia que lo tenia en mis manos
De acuerdo … llama a tu hija, así conoceré a esa chica de una vez
No te formes imágenes erradas, mi hija es una mujer fuera de toda ambición … Espero que la tuya no sea como tú
Lamentablemente no lo es, ya vez se ha enamorado de… - él iba a decir algo, pero se arrepintió – Llamare para cancelar la cita con la familia que había acordado el matrimonio … - me avisó parándose de la mesa. Momento oportuno para llamar a mi hija.
Himeko, ¿Cómo estás? - le pregunté apenas me contestó
Mejor padre, pero preocupada … ¿Donde has estado?
Arreglando una sorpresa para ti – le dije con cautela
Padre, agradezco todo lo que haces, pero no estoy de ánimos para sorpresa … - dijo cabizbaja
Vamos pequeña, cumple este capricho de tu padre – pedí apelando a su corazón bondadoso – Quiero que vengas a este lugar – le indiqué la dirección – tendremos una importante cena, así que ponte un lindo vestido
Pero padre – intentó oponerse
Pero nada, te daré una hora, nada más – colgué sonriendo. Sabia que la tal Chikane llegaría en cualquier momento y cuando mi hija la viera sentada junto a mi, se llevaría la sorpresa de su vida.
Le tomó aproximadamente veinte minutos al teléfono a Himemiya para poder terminar con la promesa de matrimonio, seguramente su cara y voz estaban llenas de vergüenzas, pero a la mesa llegó compuesto y elegante.
¿A que hora llega tu hija, ya quiero conocerla? - le dije impaciente y mirando el reloj
Ya debería estar acá – mencionó preocupado, mirando la entrada del lugar
Quizás se arrepintió de venir – comenté
No, mi hija cumple su palabra – me aseguró
Deberías llamarla para confirmar …
No haré eso, confío en ella – sentenció...
CHIKANE.
Me miraba al espejo una y otra vez, me veía radiante y elegante por fuera, pero por dentro estaba destrozada. Sabia que estaba retrasada por más de media hora, pero que mas me pueden pedir … Nadie que camina hacia la guillotina va con entusiasmo.
Buscaba escusas para seguir retrasándome, pero ya no había más, todo estaba perfecto. Mi ropa, mi pelo, mi maquillaje … Aún cargando con este brazo enyesado, podía lucir delicada.
No lo hagas si no quieres – comentó Seiya, quien me ayudó a vestir.
Debo hacerlo – le dije con amargura – gracias por todo – Toqué su hombro y salí derrotada.
HIMEKO.
No tenia ganas de ninguna sorpresa, pero entendía a mi padre. Él solo quiere verme feliz y sabiendo el poco tiempo que tengo para disfrutarlo, no me costaría nada fingir nuevamente, como lo hice todo el día.
Me arreglé como él lo pidió. Un lindo vestido negro de gala, ceñido a mi cuerpo con un escote elegante y presuntuoso. Mi pelo perfectamente tomado para la ocasión, oscilaban en mi frente aquellos mechones negros y en mis hombros las puntas rubias.
Llegué al restaurante indicado y estacioné el automóvil, mientras no dejaba de pensar que a esta hora Chikane ya debería estar brindando por su nuevo matrimonio.
Cuando entre al restaurante, divisé a mi padre sentado junto a otro hombre, que parecía muy elegante. Me extrañé inmediatamente, pero ya que podía hacer, solo debía ir y saludar.
Estaban tan concentrados en su conversación que ni siquiera notaron mi presencia.
Buenas noches – dije con delicada voz – enseguida las miradas se posaron en mí. Mi padre me miraba con una amplia sonrisa de satisfacción, mientras que el otro hombre me miraba con asombro.
¡Hija! Te vez hermosa – dijo besando la palma de mi mano. El otro hombre se paro de su asiento para darme la bienvenida
Es usted una muchacha muy hermosa – comentó incrédulo ante lo que sus ojos veían. Mientras yo le extendía mi mano
Te dije que lo era, mi hija deslumbra con su presencia – comentó orgulloso mi padre
Espera que veas a la mía – dijo aquel hombre – no podrás creerlo – yo los mire extrañada. Para nada parecían amigos, sino más bien competidores
Kurusugawa Himeko – me presente
Un gusto señorita, soy Himemiya Heika – dijo besando mi mano. Mientras su apellido resonaba en mi interior. ¿Sera acaso familiar de Chikane? Me pregunté, y mi corazón me comenzó a doler
Hija … tranquila – comentó mi padre al notar mi cara – Todo esta bien
¿Usted … es acaso familiar de Himemiya Chikane? - le pregunté sin guardar compostura
Sí – dijo inmediatamente – De hecho soy su padre – como acto instintivo cerré mis ojos al oír su respuesta. ¿Que se supone que estaba pasando aquí? Por algún motivo me asusté.
Descuida hija, toma asiento – mi padre me sentó, ya que yo no reaccionaba – Creo que tienes muchas preguntas, pero descuida con tal solo unas palabras las resolveremos.
Kurusugawa, permíteme ser yo quien le de la noticia – interrumpió el sr Himemiya, mientras yo lo miraba atónica
¿Qué noticia? - pude formular la pregunta
Bueno, tú padre vino a mi y tuvimos una conversación – ellos se miraron unos momentos – Creo que esto te sentara muy bien – dijo con una leve sonrisa – El vino a ofrecerme tu mano, para que seas tu quien se case con Chikane – quise gritar, saltar, pellizcarme para comprobar que estas palabras eran reales. Sentí como en una simple inhalación de aire el alma volvía a mi cuerpo, curando todas mis heridas. Millones de emociones y pensamientos se hacían presentes, la sangre invadió mis mejillas haciéndolas arder, el corazón quería rasgar el pecho y salir a bailar junto con las nubes que rodeaban mi cabeza … pero no fui capaz de mover un musculo
¿Himeko, hija? ¿Estas bien, Himeko? - escuchaba a mi padre preguntar con preocupación
Señorita, ¿nos escucha?
Silenciosamente comencé a llorar con la cabeza agachas. Mi padre no tardo mucho en percatarse de mi llanto.
¿Hija que pasa? ¿No era esto lo que querías? - preguntó afligido al verme llorar – Por favor Himeko, respóndeme
No, no es eso padre … es qué – me costaba una enormidad poder formular las palabras
¿Qué hija? - insistió en preguntar.
Es que esto no me lo esperaba – dije lanzándome a su cuello – Eres el mejor padre del mundo – le susurré en su oído
Por ti, vendería mi alma al diablo sin dudarlo – me comentó
Señorita sera mejor que se calme – dijo el padre de Chikane – No querrá que su maquillaje se siga corriendo – yo lo mire aturdida, ante lo amable y tierno de su tono
Si hija, Himemiya hija llegara en cualquier momento – apenas escuché eso me puse nerviosa
¡Chikane! ¿Ella sabe de todo esto? - pregunté secando cuidadosamente mis lágrimas
No, mi hija no tiene idea. También sera una sorpresa para ella – una sonrisa se forjo en mis labios. Esto era más de lo que podía pedir. Hace unas semanas nunca hubiese imaginado que esto pasaría
Iré al baño – avisé – debo arreglar el maquillaje – dije tan emocionada que las piernas me flaqueaba y el estomago se volcaba a cada segundo
CHIKANE.
Muchas gracias – dije sin ánimos al taxista una vez que me dejo en mi destino.
Antes de entrar al lugar mire hacia el cielo, ahí colgaba esplendorosa una luna llena con nubes grises rondando sus áreas. Suspiré y tomé el valor necesario para seguir, no sin antes recodar a Himeko, la única mujer que amare con locura en mi vida.
No tarde en divisar a mi padre, efectivamente se encontraba en compañía de un hombre, miré al rededor pero no vi a ninguna mujer sentada a su lado. Dude si seguir o salir corriendo y, cuando estaba a punto de hacerlo el anfitrión del lugar me reconoció.
Señorita Himemiya, su padre la espera. Sígame por favor – pidió con cordialidad
Yo nada dije, solo lo seguí como un zombie. Apenas mi padre me vio se paró para recibirme con los brazos extendidos.
¡Chikane! ¡Al fin llegas! - mencionó con una sonrisa que solo me causaba desagrado
Buenas noches – dije fríamente, ni siquiera tenia fuerzas de fingir cordialidad
Oh, vaya que sí tenias razón. Es tu hija también muy hermosa – comentó el hombre que lo acompañaba, ya parado a mi lado
Te lo dije, todos se impresionan cuando conocen a mi hija y tu no serias la excepción a la regla – sonrió mi padre con cierto tonó de triunfo
Señorita Himemiya, es un verdadero placer para mi conocerla – Dijo aquel hombre besando la palma de mi mano con elegancia – No sabe como he oído hablar de usted
Lamento no poder decir lo mismo – dije apartando mi mano de la suya – Terminemos con esto, ¿quieren?
Chikane, por favor. Demuestra educación – dijo mi padre consternado ante mi reacción
Todos sabemos muy bien que esto no es más que conveniencia. Así que no esperen de mi falsos sentimientos
Ya sé de donde sacó ese carácter – comentó aquel hombre, mientras yo lo miraba con desaprobación
Lamento que nos hayamos conocido en estas circunstancias – le aclaré – Pero no me pidan que finja una velada soñada … Sepa usted que mi deseo no es unirme a su familia – intenté ser lo más precisa con mis palabras
¿Segura de lo que dices? - preguntó él – Recuerda que siempre seras esclava de tus palabras – me recordó
Señor, con todo respeto. Es esta una de las peores noches de mi vida, no la haga más difícil para mi – pude notar que el sonreía al ver mi reacción, lo que me descolocaba mucho más ¿Acaso mis palabras le producían gracia?
Hija, no te precipites a los hechos. Ni siquiera le has dado la oportunidad a este hombre de que se presente – mi padre tocó mi hombro intentando calmarme – Recuerda que el sera tu futuro suegro – no pude dejar de sentir despreció ante ese recordatorio
Señorita, mi nombre es Kurusugawa Misaki – un escalofrío recorrió mi espalda
¿Kurusugawa dijo? - pregunté atónita. Mientras tanto él como mi padre sonreían
Sí, creo que le es muy familiar mi apellido
¿De que se trata esto? ¿Acaso es una broma, padre? - le reclamé enojada. A estas alturas de la vida sentir ilusión solo me provocaba miedo, miedo a perderla entre los dedos
Pero antes de que alguien contestara a mis preguntas, una voz dulce y conocida perfectamente por mi se dejó escuchar en el lugar.
¡CHIKANE! - escuché que Himeko gritaba mi nombre a unos cuatro metros de distancia. Dirigí mi mirada rápidamente a ella y la vi, ¡por Dios! Se veía hermosa. Un vestido negro ceñido a su cuerpo perfecto, su cabello brillante y sus ojos resaltados de forma infartarte … No tuve tiempo para procesar que era lo que estaba sucediendo, solo me quede estupefacta observando al gran amor de mi vida.
Todo ocurrió en cosa de segundos. Vi a Himeko sonreír de felicidad, mientras yo murmuraba su nombre al aire, imperceptibles para todos menos para ella. Luego con una gran agilidad, Himeko comenzó a sortear las mesas del local, en uno de sus tantos movimientos no tuvo tanta fortuna, pues dejo caer una copa de agua al suelo. Se detuvo unos segundos para pedir disculpas apresuradas y luego siguió corriendo hasta mi, mientras yo veía todo en cámara lenta, aun sin saber que sucedía.
Parpadee fugazmente, pero cuando volví abrir mis ojos la vi saltando hacia mí. Como pude la recibí con mi mano libre, mientras ella en contra de todo pronostico, cruzaba sus piernas a mi cadera y me llenaba la boca de dulces besos. No importando la presencia de la gente, no importando la elegancia del lugar, dejando de lado todo protocolo, solamente existiendo nosotras dos entre tanta materia orgánica.
Me dejé besar por ella y la bese también. La sostuve con mi brazo rodeando su pequeña y siempre tentadora cintura, sintiendo la delicadeza de sus muslos debajo de ese vestido apegados a mi cuerpo.
¿Qué significa esto? - le pregunté soltando pequeñas sonrisas en sus labios. Mientras ella no pensaba en bajarse de mi cuerpo
Esto, significa que te amo y que te haré la mujer más feliz del mundo – contestó y me besó nuevamente …
Chicas, chicas, por favor … Dejen de besarse de esa manera – pidió la voz de aquel hombre que llevaba el mismo apellido que Himeko – recuerden que estamos en un lugar publico – en ese momento Himeko se bajó de mi cuerpo
¿Te hice daño? - me preguntó tocando mi brazo enyesado con preocupación
No – le susurré en su boca – Ni siquiera sentí dolor
Espero que ahora si pueda terminar de presentarme – dijo aquel hombre – Soy el padre de Himeko – mientras yo no dejaba de sonreír como una idiota
¿Esto es lo que estoy pensando? - pregunté sin poder dejar escapar una lágrimas
Si amor – Himeko tomó mi rostro con sus manos – Nuestros padres han cambiado algunas cosas y … - ella mordió su labio – creo que seré tu futura esposa – dijo sonriendo casi con mi misma incredulidad
¿Tu sabias esto? - le pregunté a Himeko, mientras por primera vez en mi vida sentía que no cabía mas felicidad en mi corazón
No, no tenia idea … me acabo de enterar
Hija, siéntate quieres – mencionó mi padre tocándome el brazo – Todos nos están mirando
¿Y? ¡Qué nos miren! - dije a viva voz, llamando nuevamente la atención de todos – ¡Que sepan que esta hermosa mujer que esta a mi lado, desde hoy es mi prometida! - esta vez le hablé a las personas que comían en el lugar – Y solo por eso, en este momento soy la mujer más feliz del mundo – tibiamente comenzaron a aplaudir, hasta que se transformo en unas felicitaciones masivas, con miradas ilusionadas al ver este joven amor naciente. Mientras Himeko escondía su rostro en mi cuello por la vergüenza de ser mirada por tantas personas – Veo que sigues siendo tímida – le susurre en su oído, mientras miraba con agradecimiento a la gente
Te dije que todos ganaríamos – comentó el padre de Himeko a mi padre.
Luego de unos minutos al fin logramos sentarnos con Himeko, aunque claro no parábamos de reír y mirarnos, nunca pensé compórtame así delante de mi padre, pero la alegría pudo más. Ni siquiera escuchaba lo que conversaban con tanta concentración, quizás estaban planeando los preparativos y esas cosas, pero en este momento solo podía mirar a Himeko y repetirme en mi cabeza que ella desde hoy es completamente mía, así como yo soy de ella. Ya tendría tiempo de saber donde y cuando se celebraría la boda.
De pasar a estar en el mismo infierno ahora estoy tocando el cielo y saboreando la felicidad. Cada cinco segundos me preocupaba de tomar agua y morder la copa de vidrio con sutil disimulo, solo para cerciorarme de que no estaba soñando.
Te vez hermosa – me comentó Himeko al oído
En ese caso, ¿Qué palabra puedo usar para describirte a ti? - pregunté con ternura
¿Sera que ustedes se dignaran a comer algo? - preguntó mi padre con paciencia. Fue solo ahí que me di cuenta que ninguna de las dos había probado bocado alguno.
Yo no tengo hambre en realidad – dijo Himeko apenada
Hija no te preocupes – el padre tomó su mano – Veo que es inservible que sigan aquí, al parecer aún no bajan de las nubes. Lo mejor es que vayan y disfruten de sus compañías – el padre de Himeko me miró – pero eso sí, cuida de mi hija ¿entiendes?
Claro señor, con mi propia vida si es necesario
Ya, ya. Largo, vayan a disfrutar de su compromiso – nos alentó él
Padre … gracias por esta sorpresa – le hablé a mi padre – Nunca, ni en los mejores casos espere algo así
Ahora menos que nunca me arrepiento – dijo él – no veía ese brillo en tus ojos desde que tenias 9 años – habló con sinceridad – Pero ya, vayan. Yo y el señor Kurusugawa tenemos muchas cosas que conversar aún …
No esperé un solo segundo más y saqué a Himeko del local. Apenas nuestros pies tocaron la húmeda acera de la calle nos abrazados y comenzamos a reír.
¿Qué hacemos ahora? - le pregunté con mi rostro en su cuello. Ella casi de puntillas intentaba alcanzar mi altura, todo para que mi posición fuese más cómoda.
Me gustaría pasar la noche junto a ti – dijo de manera sugerente, mientras me erizaba la piel.
Dalo por hecho – la besé con ternura
Vamos – dijo tomando mi mano y dirigiéndome hasta su automóvil - ¿Si fuera tan amable señorita? - ella de manera cortés me abrió la puerta del coche
Muchas gracias – le respondí siguiendo su juego. Vi como caminaba rodeando el capó del automóvil para llegar al volante – Chikane – ella una vez dentro me habló seriamente, con la mirada fija en la avenida
Dime Himeko – la miré preocupada al ver su expresión
¿Crees que todo salga bien? - preguntó casi divagando. Yo la quede viendo, preocupada y curiosa, me hubiese gustado saber exactamente lo que estaba pasando por su cabeza en ese instante.
Claro Himeko, todo saldrá bien – la tranquilicé - ¿Por qué lo dudas?
A veces siento miedo de sentir felicidad … Cada vez que las cosas están bien pasa algo y … - ella guardo silencio – Lo siento, Chikane. Creo que estoy hablando de más – dijo con una débil sonrisa
Himeko, no quiero verte preocupada y por favor créeme cuando te digo que todo saldrá bien. Porque seré yo misma la que me encargare que así sea – tomé su mano, para que ella se concentrara en mí y no en la avenida – Yo te ofrezco la felicidad absoluta, pero tú prométeme que mantendrás la fe en mí y en que todo sera favorable – pude ver sus ojos emocionados
Sabes, aún recuerdo nuestro encuentro – ella me miró con los ojos llenos de un ayer no tan lejano – Caí sobre ti y, apenas vi tus ojos me enamoré. A pesar de todo lo que hemos pasado y sufrido, y todo lo que nos queda por pasar … No me arrepiento de amarte como te amo, y ya me has hecho la mujer más feliz, solo con estar aquí conmigo …
Yo tampoco Himeko y, nunca me arrepentiré – le aseguré
Bueno – ella suspiró – ya es hora de partir – puso andar el motor de su automóvil
Vamos a mi departamento – le indique de manera delicada
Claro, pero antes pasaremos por algo de comida
¡¿Cómo?! - sonreí – acabamos de salir del restaurante – le recordé
Si lo sé, pero es que ahora me dio hambre – dijo algo avergonzada
Esta bien, pasaremos por algo de comida – dije rozando su mentón.
Mientras Himeko se ocupaba de elegir el menú adecuado para saciar su apetito, yo me preocupe de hacer una llamada.
Chikane … ¿cómo estás? - preguntó Haruka, con mucha cautela y preocupación en su voz
Si te digo como me siento, no me creerías – dije mirando un letrero sin importancia
¿Te has comprometido?
Si – disimulé una sonrisa – Definitivamente me casare
Eso … bueno no sé que decir – dijo ella incomoda
No te preocupes … ¿Aún estas en casa? - le pregunté
Si, justamente ahora iba saliendo a la clínica – me informó
Bueno, no te vayas aún. Quiero que conozcas a mi prometida
¿Qué estas diciendo? - preguntó sorprendida
¿Harías eso por mi? - le pregunté
Si, pero no te comprendo …
Sólo espérame, ¿si?
Esta bien Chikane, te espero – dijo finalizando la llamada.
Giré sobre mis talones y vi como Himeko miraba dubitativa las opciones de comida. La tentación de contemplarla pudo más, así que no fue hasta que ella se percato de mi mirada que me acerque para abrazarla por la cintura.
¿Ya decidiste que vas a elegir? - le pregunté en un susurro. Mientras ella apegaba su mejilla a la mía con cariño
Aún no … Creo que me llevare un poco de carne con verduras
Justo en el momento en que iba a dar mi opinión, la pequeña campanilla de la puerta avisó de la entrada emergente de un nuevo cliente. Instintivamente desvié la mirada hacia el lugar. Una mujer de cabellos rojos y mirada escondida en el suelo entraba de manera apresurada, eso hasta que fijo su vista en mi … Yo la mire con curiosidad, me basto unos segundos percatarme que nos conocíamos.
No puedo creerlo – dijo con tono pausado y una sonrisa acusadora – ¿Tu no eres Himemiya Chikane? - preguntó inquisitiva. Mientras se acercaba a mi, hasta el punto de rozar la yema de su dedo en la punta de mi nariz. Haciendo con ese gesto que el abrazo con Himeko se cortara
Si … - dije de manera seria y cortante
Mira donde nos venimos a encontrar – comentó con sensualidad
¿Conoces a esta mujer? - preguntó Himeko sorprendida. Quizás por la impresión que dejaba su deplorable forma de comportarse y su altamente perceptible aliento alcohólico
Algo así – dije de manera incomoda. No por la chica, sino por lo que ella me recordaba
Claro que nos conocemos y muy bien … ¿No es así dulzura? - no fui capaz de disimular la sorpresa que me provocó su forma de actuar
Quizás – dije nerviosa – Aunque para ser franca, ni siquiera recuerdo tu nombre – dije mirando a Himeko, ya que era quien en realidad me preocupaba
¿Me puedes explicar que esta pasando aquí? - preguntó Himeko con un tono molesto
Nada, solo una coincidencia – le dije rápidamente, luego mire al chico encargado de la atención – Dame el menú de carne y verduras para llevar por favor – le pedí, rogando por irme pronto del lugar
La ultima vez que nos vimos no estabas tan apresurada – aquella chica insistía en ser inoportuna
La ultima vez que nos vimos, no sabia lo que estaba haciendo – le recordé con disimulado hostigamiento.
Bueno, creo que ya se han saludado … ahora, ¿te molestaría dejarnos en paz? – le dijo Himeko poniéndose desafiante frente a ella. La pelirroja la miró de pies a cabeza y luego fijo su mirada en mí
¿Es tu novia? - me preguntó mientras la indicaba con el dedo
Si … Más que eso, su prometida – le aclaró enseguida Himeko.
Que suerte tienes, yo daría lo que fuera por estar con ella una vez más – dijo de manera descarada . En ese momento Himeko se giró para mirarme y con sus ojos me lo dijo todo … sabia que debería rendirle explicaciones apenas estuviésemos solas
Su pedido señorita – avisó de manera oportuna el muchacho
Muchas gracias – dije feliz recibiendo el paquete - ¿Nos vamos Himeko? - pregunté intentando llamar su atención
Si, nos vamos – me respondió con sus ojos puestos en aquella mujer, que a su vez solo me miraba a mi
Que tengas buenas noches – le dije a la pelirroja, mientras tomaba el brazo de Himeko para que caminase conmigo
Serian mejores si te quedas a mi lado – susurró a modo de broma, pero supe enseguida que Himeko no lo tomó así.
No le hagas caso – le dije, luchando porque ella no volviera por la mujer. Y aunque siguió caminando conmigo, su silencio decía más que cualquier palabra.
Tenia que reconocer que el malestar de Himeko me lograba sacar una ligera sonrisa, la cual intentaba disimular. Pero es que sentirme celada por ella, es casi tan glorioso como uno de sus besos.
Antes de que te subas, ¿Me puedes explicar que fue eso? - dijo Himeko, apoyada en el techo del automóvil, para que nuestras miradas pudieran cruzarse
Fue una chica con la cual compartí una fiesta – le dije mirándola fijamente – Ahora, me puedes abrir la puerta – le pedí indicando el seguro electrónico
¿Que tuviste con ella Chikane? - preguntó molesta
Himeko, tú y yo no estábamos juntas en ese tiempo – le recordé
¿Se acosaron? - preguntó a quema ropa
Himeko, vamos. No nos amarguemos esta noche – le pedí
Te acostaste – aseguró con rapidez
Estaba drogada – le confesé avergonzada. Ella me miró sorprendida – Ya sabes que tuve problemas con las drogas y el alcohol … Y gente como ella era mi compañía en ese momento
Parecía una prostituta – comentó sacando el seguro electrónico y subiendo al automóvil
¡Himeko! - dije sorprendida ante sus palabras
Ya, quiero olvidar este momento … Dejemos el tema – dijo aún enfadada
Como tu digas – dije al fin
Claro, te conviene – la miré confundida ante sus cambios de animo – Ponte el cinturón – ordenó. Con poca agilidad intenté ponerlo, pero terminó haciéndolo ella un poco alterada
No te enojes Himeko – pedí como pequeña – Fue solo una mala coincidencia
Ya, ya … no me la recuerdes – dijo arrancando el automóvil.
¿Quieres algo de carne? - le pregunté con amabilidad
No, estoy conduciendo – dijo con la mirada fija en la carretera
De acuerdo – comenté abatida y decidí que lo mejor seria no mover ni un centímetro de mi cuerpo
Luego de unos minutos al fin llegamos a mi departamento. Abrí con cautela la puerta y le pedí a Himeko que no entrara aún …
¡Haruka! - llamé para hacer notar mi presencia. Enseguida ella apareció frente a mi, con el abrigo puesto, lo que me indicaba que solo estaba esperando por mi, para salir a la clínica
Chikane, ¿Cómo te fue? - preguntó curiosa
Quiero presentarte a mi prometida – le dije con una sonrisa, que contrastaba con su mirada confusa – Pasa, por favor – le pedí a Himeko
Hola Haruka – le dijo ella con una sonrisa amplia
¡¿Himeko?! - exclamó sorprendida - ¿Pero cómo? ¿Y tú padre? - me preguntó sonriendo
El padre de Himeko arreglo todo – le avisé – Y lo que pensé seria una noche amarga, se transformó en la más dulce de mi vida
Chicas, no se que decir … solo las felicito, esto es grandioso - comentó abrazándonos a las dos al mismo tiempo
Yo aún no me lo creo – confesó Himeko dulcemente
Al fin están juntas nuevamente … no saben la felicidad que esto me causa
Gracias Haruka – dijo Himeko
No Himeko, gracias a ti por perdonar todos mis errores
Ya esta todo olvidado – le recordó
Ahora solo falta que Michiru despierte – dije ilusionada
Si, ella se pondrá muy feliz con su compromiso – declaró Haruka – Pero bueno, creo que ahora mismo salgo sobrando en este lugar
Ve tranquila – le dije – y por favor, dale un beso de mi parte a Michiru – le pedí
Por supuesto – dijo ella despidiéndose de nosotras
Apenas quedamos a solas Himeko se me abalanzó abrazándome con añoranzas.
¿Y esto? - pregunté sorprendida
Solo quería hacerlo – dijo amarrada a mi cuello
¿Comemos? - pregunté
Aún no – dijo paciente – Tengo una idea mejor – enseguida me obligó a caminar hasta mi cuarto, mientras me inundaba de besos la boca. Por supuesto que contesté a sus dulces ataques.
Comencé a detallar su cintura con mi mano, mientras ella abusaba de mi cuello con elegancia y pasión. Lograba sentir su aroma colarse en mi corazón y con ello me invitaba a levantar una declaración de guerra entre las dos.
Capotamos en el suave confort de mi cama, ella sobre mí y yo prisionera total de sus delicados movimientos atenuantes a mi sed. Con delicadeza me sacó la chaqueta que momentos antes me cubría del frío, cuidando no pasar a llevar mi brazo lastimado. Mientras yo hundía mi cara en su tentador escote de aquel vestido negro, que ridículamente no quería alejar de su cuerpo, quizás porque me excitaba o quizás porque la ropa no siempre sobra en estas circunstancias.
Cuando me hubo sin mi chaqueta, mordió suavemente mi oreja dejando en toda mi piel un exquisito estremecimiento que me obligó a besarla con locura y frenesí. Desmonté la coleta de su pelo y la contemplé unos segundos a oscuras, aún así podía verla bella y deslumbrante como suele serlo.
No quiero lastimarte – susurró agitada sobre mi, mirando mi brazo
No lo harás – le dije desesperada por continuar. Ella esbozó una eléctrica sonrisa y posó sus piernas en mis caderas, montándome como cual caballo. Movió sus manos a su espalda con la intención de bajar el cierre de su vestido – No te lo quites aún – le pedí dejándola descolocada
¿Por qué? - preguntó
Quiero disfrutar de él – dije con voz sugerente
No dijimos nada más, solo nos mordimos los labios mutuamente, a veces yo incursionaba en su cuello y ella hacia lo propio con el mio, mientras mantenía ese vaivén de sus caderas que me llenaba el cuerpo de fuego y ansiedad.
Sus pechos se movían prisioneros de su vestido hipnotizando mis ojos, de su boca resbalaban gemidos sutiles que demostraban el gocé en su cuerpo.
Toqué con furia uno de sus pechos, no midiendo mi fuerza. En realidad no me interesó recibir algún regaño, tan solo me importaba seguir adelante, no detenerme por nada del mundo. A mi favor solo hubo respuesta positiva.
Era delirante sentirla montada sobre mi, yo cerraba mis ojos para disfrutar de las sensaciones que solo ella sabe provocar. Su humedad rápidamente comenzó a traspasar las fronteras de nuestras prendas, lo que me hizo sentir recompensada. Pensé unos segundos en lo estúpido que había sido pensar que alguna vez pudiese vivir sin ella a mi lado, sin estos momentos que siempre añoro, aun cuando los estoy viviendo.
Su mano en mi abdomen me volvió a la realidad, suavemente y con lentitud erótica recorrió mi piel hasta llegar a mis pechos, los tocó uno a uno, sin discriminar su favorito, apartó los tirantes de mi vestido para dejar campo abierto a sus deseos. Disfruté de su tacto y lujuria, me dejé seducir por sus gemidos y caí irrevocablemente en sus sueños.
Me ató con un hilo imaginario a su blanca y tersa piel, cobijando mi cabeza entre sus pechos como si me quisiese arrullar, pero su presión y el huracán de su garganta me demostraban que el calor de su cuerpo me exigía agilizar mis sentidos.
Pedí disculpas mentales a aquel brillante vestido negro y lentamente lo comencé a apartar de su torso, brindando a mis ojos una imagen que aunque la tuviese memorizada, nunca dejaría de admirar. Con gran dificultad logré decidir cual de sus pechos acariciar primero, odie tener un brazo lastimado, eso me limitaba en ciertos movimientos … Pero de todas maneras proseguí, convenciéndome a mi misma que todo era real, que sí se trataba de Himeko, que era ella la chica que me desnudaba con la mirada y a la cual estoy tocando con tanto amor
Inclinó su cabeza hacia atrás, confrontando sus pechos a mi panorama. Definitivamente Himeko y yo nos sumergíamos en nuestros mares llenos de pequeños delirios. Recorrí lentamente su muslo semi desnudo hasta alcanzar su pequeña y delicada braga. Acepté que era el momento para entrometer delicadamente mi mano en busca de la humedad que se desataba en su interior. Pausadamente incursione, casi pidiendo permiso a su cuerpo aun sabiendo que ya estaba concedido.
Ella volvió a besar mis labios, sentía su lengua emerger en un suspiro de mi cansado pero vivaz espíritu. Me dejó una ilusión que terminó cumpliendo al segundo que ha muerto en este momento, llenando mi memoria de nuevas sensaciones … No era primera vez que la tocaba, pero para mi todo parecía nuevo … Me rendí ante ella y supe lo afortunada que era al tener a una mujer así a mi lado.
HIMEKO.
Las emociones que siento son irrevocablemente enloquecedoras. Quiero soltar los más estruendosos gemidos por mi garganta, pero me auto gobierno para no romper el mágico hechizo romántico en que hemos caído. Chikane me toca como si me tratase de un fino cristal ancestral y yo por supuesto disfruto de lo que ella hace.
Sentí como poco a poco se introdujo entre mi feminidad y mi braga, su mano resbaló por la humedad de la zona, haciendo que cada segundo fuese más y más placentero para mi.
Pero no quería ser solo yo quien disfrutara de esta mágica noche, quería cerciorarme de que ella sintiese lo mismo que yo. Así que con decisión toqué su intimidad por sobre su vestido, no fui tan cautelosa como ella, yo llegué apurada y casi furiosa, moví en pleno mi mano presionando su entrepiernas y sintiendo como su cuerpo se estremecía bajo el mio.
Noté como repelía los gemidos de su boca, verla luchar contra su propio cuerpo hacia de esto un reto para mi. No quedaría conforme hasta verla perder la cordura, tal como ella lo estaba haciendo conmigo.
En un movimiento inesperado, Chikane al fin decidió que mi vestido sobraba del todo y lo arrancó de mi cuerpo, dejándome solo con las bragas puestas. No demoré mucho en hacer lo mismo con ella, sólo que yo la aparte de cualquier prenda, haciendo que su cuerpo quedara completamente al descubierto por mi. Aprovechando mi posición besé su cuello y fui bajando lentamente por su cuerpo, amague la zona de sus pechos ya que ese no era mi objetivo, baje por su abdomen y me desvié a su muslo izquierdo, donde al fin comencé la senda hacia la cima de su expresión femenina. La encontré tibia y eternamente mía, disfrute de los pequeños apretones que ella daba a mi hombro, pues sabia que eran signos de placer … escuchaba como mi nombre salia en gemidos de su boca, gemidos que crecían conforme mi lengua experimentaba lo más prohibido de la imaginación.
Cuando pensé que al fin la haría tocar el cielo, Chikane me aparto de su intimidad. Desesperada por esperar a que yo alcanzara su vuelo tal vez.
Incorporó su cuerpo hasta apegar nuestras frentes, me miró fijamente y por unos segundos logró hacerme sentir nerviosa, como la primera vez que me miró.
Te amo – me susurró agitada. Yo de respuesta, besé su frente húmeda como todo mi cuerpo
En un ágil movimiento Chikane aferró su mano a uno de mis muslos levantando mi cuerpo por sobre la cama, yo claro cayendo sobre ella, pero con un pequeño detalle diferente. Su propósito no era precisamente que nuestros rostros volvieran a juntarse, me congele al sentir un suave respirar en mi intimidad. Quedé, sin darme cuenta, posicionada y expuesta sobre su cara y, antes de que pudiese decir cualquier cosa, sentí su suave y húmeda lengua transitar por toda mi intimidad, mortificándome de delirio.
Agradecí tener el respaldo de la cama frente a mi, pues a él agarré mis manos con furia, traspasando todas las sensaciones que lograba expresar en ahora sí, exorbitantes gemidos de placer. Ella me besaba y yo simplemente me movía sobre su boca, cada vez más rápido, mis caderas parecían danzar y es que necesitaba con desesperación recibir más placer, ya no podía ni quería soportar un segundo más.
Antes de poder soltar mi ultimó grito, Chikane se detuvo, lo que me hizo maldecir entre dientes. Me ínsito a levantar un poco una de mis piernas y apenas lo hice terminó de sacar mi braga, prenda de la cual ya me había creído desprendida …
Luego, volvió a posicionar nuestros cuerpos a la misma altura y suavemente unió nuestras intimidades … Como desee agradecérselo, pero mis palabras no salían. Solamente aprisionaba mi cuerpo al de ella, sentir su calor, su fricción, su olor, todo absolutamente todo lo de ella me colmaba en ese momento, de bellas y mágicas sensaciones …
Con dos gemidos casi simultáneos, terminamos por desvanecernos en la cama. Respirando agitadamente, como si el oxigeno escaseara en aquella habitación … Ella me amarró a su cuerpo tibio y yo comencé a reír … La felicidad que embargaba mi corazón se expresaba por cada poro de mi piel.
¿Que es lo que le causa tanta gracia? - preguntó besando mi mejilla
Estoy feliz … - le confesé aferrándome más a ella
Prométeme que nunca más nos volveremos a separar – pidió casi asustada
Te lo prometo … Nadie nunca nos separara – dije besando sus labios, que siempre saben a menta fresca.
Luego de esa pequeña charla nos quedamos en silencio, disfrutando solamente de nuestra mutua compañía … Definitivamente esto era lo que más me fascinaba, tenerla así a mi lado, sintiéndome completamente protegida entre sus brazos, sin tapujos ni terceros que nos estorben … Lamentablemente el silenció no duró mucho, un extraño ruido se manifestó en mi estomago, sacando una dulce carcajada de Chikane.
¿Ahora si tienes hambre? - preguntó
Al parecer – dije algo avergonzada
Iré por la comida … - se levantó lentamente, mientras yo cubría mi cuerpo bajo las sabanas – prepara tus ojos, prenderé la luz – me advirtió
Estoy lista – dije con los ojos cerrados. Cuando los abrí no pude evitar sentir la molestia de la fuerte luz, pero agradecí alcanzar a ver la perfección de Chikane antes de que ésta cubriera su cuerpo con una bata de dormir
¿Quieres algo de beber? ¿Un jugo tal vez? - sus ojos azules centellaban en el lugar, logrado que me perdiera en ellos – Himeko ¿Me estas escuchando? - preguntó curiosa
Eh …. no, no gracias – dije atolondradamente
¿Segura? Te dará sed – ella suspiró – te traeré de todas formas un jugo – dijo saliendo de la habitación. Mientras yo aprovechaba ese momento para asfixiar a uno de sus cojines entre mis brazos, pensando que se trataba de Chikane
REBECCA.
Noche tranquila, ¿no? - le dije a Haruka en la cafetería de la clínica.
Al parecer … - revolvió su café con paciencia - ¿Cómo estás tú? - preguntó curiosa
Bien, estupendamente diría yo – dije rápidamente, pero de manera tranquila. Ella me miró unos segundos y luego dibujó una sonrisa de incredulidad en sus labios.
No es necesario que me mientas … Es como si yo te dijese que me encuentro estupendamente.
Bueno, puede que no me encuentre tan tan bien, pero voy mejorando cada día – cambié mi discurso con un poco de confianza.
Deberías olvidarte de Himemiya – su rostro volvió a reflejar seriedad, al igual que el mio
¿Eso es un consejo? - pregunté
Si, puede ser … Como también una sugerencia – aclaró
No es tan fácil
Seguro, pero es preferible que lo hagas ahora que no duele tanto
En eso te equivocas … Porque duele de manera insufrible – le declaré con tristeza – es un ardor permanente y constante en mi corazón que se mezcla con mi añoranza de volver junto a ella
No sabes como lamento que tengas que pasar por todo esto – me dijo preocupada – Al parecer en las cosas del amor, siempre hay alguien que debe perder
Creo que es la ley de la vida … Quizás para equilibrar el universo – bromee sin ánimos, levantando sutilmente mis hombros
Rebecca – cuando mencionó mi nombre pude sentir tensión en sus palabras – creo que merecer saber algo.
¿Algo cómo qué? - pregunté asustada
Se trata de Himemiya … Y esto te dolerá – advirtió
Acaba con la incertidumbre y dime la verdad – le pedí ahogando mi desesperación en una fingida posición de expectación
Esta noche los padres de Himemiya y Kurusugawa han … - ella se corto un momento – arreglado que sus hijas contraigan matrimonio, en parte por asuntos de negocio y en parte por la felicidad de ambas – lo que sentí al escuchar esas palabras fue diferente a todo lo experimentado por mi hasta entonces. Ni siquiera tenia que ordenar a mis lágrimas para salir, ellas lo hacían con propia voluntad.
En estado de shock me levanté de la mesa, comenzando a caminar hasta la avenida que permanecía oscura y helada, debido al sereno que suele bajar en la madrugada.
Comencé a pensar en las palabras que le dije a Himeko, cómo incité a que ésta luchara por Chikane obviando mi mas profundos y fuertes sentimientos …
Me senté lentamente en una banca mientras tocaba mis rodillas de manera oscilante, respire profundamente y calme mi mente, ahora solamente sollozaba.
Rebecca … tranquila – susurró Haruka sentándose a mi lado
Lo estaré – le dije suavemente
No quiero verte triste
No lo estoy del todo … - la miré a los ojos – Se que ellas se aman y sinceramente es lo mejor que pudo haber pasado. Me alegro por ellas – le confesé
Eso es bueno … Quise contarte todo para que estuvieses preparada
Gracias Haruka … definitivamente me has hecho un gran favor.
HIMEKO (DÍA FATIDICO)
Por mucho que esa voz me haya paralizado, no tuve tiempo para ponerme a pensar en sí se trataba de la persona que yo estaba sospechando. Saqué fuerzas de voluntad y me levanté absolutamente del suelo, aún soportando el fuerte dolor de mi pierna.
Refugiada en la oscuridad caminé hasta llegar a un contenedor de basura, estaba a punto de esconderme en él, pero el sonido de automóviles pasando a gran velocidad me hizo renacer esperanzas de que podría salir con vida de este lugar. Definitivamente había una carretera cerca y si mi intención era pedir ayuda, debería ir ya por ella.
¡HIMEKO! - un gritó desesperado me paralizó … Esa voz era inconfundible, se trataba de Chikane y si yo no le advertía en este instante que se ocultara, definitivamente terminaría muerta
¡CUIDADO CHIKANE! - grité sin importar que mi verdugo localizara mi posición – HAY UN HOMBRE CON UN ARMA! - miraba a todos lados, pero no pude ver la silueta de ella.
CHIKANE (DÍA FATIDICO)
Apenas escuché los gritos de Himeko comprendí que había cometido un gran error en delatar mi posición y obligar a que Himeko delatara la suya. Esto aún no ha terminado, a pesar de todo lo que hemos pasado nos falta dar la ultima estocada …
Guardé silencio y apoyé mi espalda en una larga pared húmeda, al menos así no tendría que preocuparme por si alguien aparece por detrás. Con sutilidad comencé a avanzar, rogando por encontrar a Himeko antes que cualquier otra persona.
¡MALDIGO MIL VECES TU APELLIDO, HIMEMIYA! - aquel hombre gritó sin preocupación de que pudiera saber exactamente donde se encontraba.
Ahora no me quedaba duda alguna, definitivamente Seleni guardaba mucha razón al advertirme del peligro que estaba corriendo, con esta gente que odia mi apellido … ¿Pero por qué? Y más aún … esa voz me suena extremadamente familiar … pero eso sería imposible, ilógico … él no asesinaría a Himeko y mucho menos odiaría el apellido Himemiya
Deseché la absurda idea que vino a mi cabeza, seguramente era una coincidencia nada más …
Continué caminando, en el techo de aquel puente abandonado se reflejaba la luz de una linterna, la cual sin duda le pertenecía a mi enemigo. Gracias a eso me comencé a alejar de su camino, mientras mantenía toda mi atención en ubicar a Himeko … Fue cosa de segundos poder encontrarla.
Aparecí por su espalda, ella mantenía una posición de alerta, mientras se afirmaba contra un container de basura. Me acerqué lentamente y le tape la boca … comenzó a luchar desesperada, absolutamente dominada por el miedo, así que de inmediato le susurré.
Tranquila Himeko, soy yo – dije mientras pasaba mi mano por su cintura, de inmediato dejó de forcejear y fue ahí que la solté. Ella se giró hacia mí y me abrazó con desesperación
Dios Chikane ¿estas bien? - preguntó preocupada
Si … - miré su pierna lastimada – perdóname – dije con pesar
No te preocupes, fue un accidente – dijo acariciando mi cara
Salgamos de acá – le tomé la mano
¿Donde está Haruka? - preguntó
Ella esta bien … - dije con sequedad
¿Que me estas ocultando?
Himeko, debemos salir de aquí
Dime que es lo que pasa – exigió
UN MES ANTES ….
Ya todo el mundo sabia de mi compromiso con Himeko, nuestros padres tenían todo arreglado para la pronta ceremonia matrimonial, que se celebraría solo en una semana.
Ahora mi preocupación solo estaba puesta en Michiru, que aún no ha demostrado ninguna mejoría. Cada día que pasa siento como las esperanzas se desvanecen, no quiero pensar que pasaría en este momento si ella despertara y no fuera la misma de antes.
La navidad está a la vuelta de la esquina y me duele saber que mi prima no estará a mi lado, no del modo que yo quiero, pero a pesar de ello continuó viviendo, solo por Himeko. Ella es el centro de energía para mi alma cansada, cada mañana que me despierto a su lado, me hace pensar que la vida no es tan amarga como parece.
Sin duda alguna Himeko es la mujer más dulce del mundo, a pesar que demuestra ser una chica diferente, una a la cual ya no se puede dominar. Yo se que su esencia sigue siendo la misma, un poco más mujer que niña, pero la misma. Cada mañana me ayuda con mi baño, con paciencia y amor lava mi cuerpo cuidando que mi yeso no se moje, luego de eso se preocupa por vestirme de manera cómoda y abrigada … Ha pasado a ser casi el brazo que me falta, haciendo que mi vida sea más sencilla.
Yo por mi parte he intentado recuperar todo el tiempo perdido junto a Himeko. En desmedro de aquella Himemiya que fui alguna vez, ahora solo la trato con sutileza y amor. Solo recordar que alguna vez le dije palabras hirientes me hace sentir infeliz. Caímos en un juego absurdo e hiriente, todo por culpa de los celos y el orgullo que nos ha dificultado el camino, hasta el punto de tener tras nuestros pasos a una desquiciada … Y aunque Hemira no ha vuelto a aparecer, se muy bien que no podemos bajar los brazos, eso seria dormirse al lado de un cocodrilo, tarde o temprano terminará con tu vida.
Ahora me dirijo hasta mi oficina, hemos retomado las grabaciones y ya casi tenemos todo listo para Sutsaku, nuestros empleados se encargaron de avanzar el proyecto a raíz de las circunstancias que nos impidieron poder estar a la cabeza todo este tiempo.
Habrá una reunión, en la cual terminaremos por decidir que bloques de grabaciones vamos a presentar y cuales desecharemos.
Señorita Himemiya, todos la están esperando – avisó la secretaria de remplazó
Gracias … ¿Himeko también esta? - pregunté pasándole mi abrigo
Si, ella llegó hace una hora con el señor Ogami – disimulé el malestar que me produjo escuchar eso
Ok, gracias – dije entrando en la sala de reuniones.
De inmediato divisé a Shizuma y Nagissa, al director y editor, pero no vi a Himeko por ningún lado.
¿Cómo estas Chikane? - preguntó Shizuma al verme entrar
Bien, ¿cómo están ustedes? - le hablé a las dos
Estamos bien – dijo Nagissa - ¿Alguna novedad con Michiru? - preguntó con prudencia
Ninguna – dije algo abatida – sigue igual
No hay que perder las esperanzas – mencionó Shizuma tocándome el hombro
Hola Chikane – Rebecca me saludó, hasta ese momento no me había percatado de su presencia
Hola … ¿cómo estás? - pregunté
Bien, esperando ver las imágenes – dijo con amabilidad. A pesar de todo lo que nos une con Rebecca, no hemos vuelto a tocar el tema de los sentimientos, yo sé que ella sufre cuando me ve con Himeko, pero sé que no quiere verse vulnerable, así que lo más sensato es dejar las cosas como están.
Apenas lleguen Himeko y Souma comenzamos – aclaró Shizuma
Mi secretaria me informó que ellos ya estaba aquí – dije confundida
Si, lo que pasa es que salieron hace unos momentos – habló Nagissa
¿Para qué? - pregunté
No lo sabemos – comentó Shizuma – pero al parecer están en la oficina de Michiru
¿Que tienen que estar haciendo ahí? - dije algo molesta
Hablando … qué más – comentó Rebecca al notar mi malestar
Iré por ellos – avisé a los presentes – No debemos retardarnos.
Al salir de la sala me fui directamente hasta la oficina de Michiru, ni siquiera avisé de mi presencia, solamente entré y los vi. Souma abrazaba a Himeko por la espalda, mientras esta acariciaba los brazos de él, de una manera intolerable para mí.
No diré nada – fue lo que alcancé a escuchar. Palabras que salieron de Souma. Pero apenas notaron mi presencia, se separaron preocupados e incómodos
¿Interrumpo? - pregunté con voz seca, mirando a Himeko
No, no … para nada – dijo ella nerviosa
¿Se puede saber cual es su secreto? - insistí en mi emergente interrogatorio
¿Que secreto? - preguntó Himeko con suave risa y besando sutilmente mis labios en forma de saludo – no hay nada que decir, ¿verdad Souma?
Si Himemiya, solo estábamos hablando
¿Y cual era esa conversación?
Cosas sin importancia Chikane – Himeko tomó mi brazo – vamos a la reunión – Supe que me ocultaban algo, lo pude sentir en sus miradas, pero sabia que no me dirían nada y que debería averiguarlo por mi cuenta. Así que decidí seguirle el juego a Himeko y caminar con ella de vuelta a la sala de reuniones.
HARUKA.
Me encontraba junto a Michiru, leyendo como siempre algo para su entretención, con la esperanza de que mi voz la tranquilizara, no importando el lugar donde ella se encuentre ahora. Pero el sonido de mi celular interrumpió mi tiempo. Pedí disculpas sencillas a Michiru y miré el aparato, solo para comprobar que se trataba de Mónica.
Hola – dije con energías -
Haruka, que placer escucharte – habló con felicidad
¿Donde has estado todo este tiempo? - le pregunté
Larga historia – dijo calmada -¿Cómo estas?
Tengo muchas cosas que contarte, y no son buenas – le advertí
Ya lo presentía – mencionó – Estuve fuera del país, pero acabo de llegar a Tokio … ¿Nos podemos ver? - preguntó
Claro … dime donde
¿Donde estas tú?
En la clínica neurológica de Tokio – dije mirando a Michiru
¿Qué haces en esa clínica? - preguntó asustada
Acompaño a Michiru
¿Ella está bien?
No, lamentablemente – tuve que contener mi pena al mencionar esas palabras
Descuida, no te muevas de ahí. Yo tomare un taxi y te llamaré apenas llegué – me avisó
Bueno, nos vemos …
Corté la llamada y me concentré nuevamente en Michiru. Tomando con cuidado su mano la acaricie y besé lentamente.
Me acaba de llamar Mónica – le dije – al fin tengo noticias de ella. Es una muy buena amiga. Me dijo que estuvo fuera del país, así que supongo que tendremos mucho que conversar – sonreí por la ilusión - Ahora viene para acá, seguramente tendré que juntar mucho valor para poder decirle lo que ha ocurrido contigo … No quiero que me vea llorar. Es algo complicado vivir a medias Michiru, ya te has tardado mucho en volver a mi lado … Despierta pronto – me levanté de mi asiento para besar sus labios y acariciar su frente, luego de eso continué con mi lectura diaria para ella. Así pasó un poco más de una hora, hasta que mi móvil volvió a sonar.
Haruka, ya estoy frente a la clínica – avisó Mónica
Perfecto, quédate ahí. Ya bajo – dije cortando la llamada – No tardare, te amo – dije despidiéndome de Michiru y saliendo de la habitación.
Apenas nos encontramos con Mónica, nos dimos un fuerte abrazo, que guardaba toda la añoranza contenida.
¿Por qué te fuiste del país? - le pregunté - ¿Por Mako?
No puedo decirte la razón – dijo con calma – pero no fue por Mako …
¿Me ocultas algo? - pregunté
Si – dijo sin apuros – pero no es a mi a quien le corresponde contar lo que sé – inmediatamente quede descolocada
No te entiendo
Descuida Haruka, todo se sabe alguna vez, solo que ahora no es el momento … A todo esto, ¿has sabido algo de Mako?
Realmente no Mónica, he estado muy ocupada últimamente – dije esquivando su mirada
Bueno, eso no importa, era solo curiosidad … ¿Vamos a tomar un café?
Preferiría solo sentarme por aquí – dije algo preocupada por mi negación
Como quieras – ella caminó hasta la banca más cercana y yo solo la seguí - Pasé a dejar mis maletas a tu casa antes de venir, espero no te moleste
Para nada, aún estoy viviendo con Himemiya – le aclaré
Eso lo supuse. Se nota que hace mucho nadie habita ese lugar … ¿Que fue lo que pasó con Michiru? - preguntó preocupada
No sé por donde empezar, es algo complicado para mi
Tómatelo con calma
Ella … - apreté mis puños – esta en coma …
¡¿Cómo?! ¡¿Desde cuando?! - no pudo disimular su asombro
Desde que viajamos a Hawáii para grabar un comercial … Hace casi un mes
¿Que le ocurrió?
Hemira … fue por Hemira
No puede ser – maldijo entre dientes
Ella nos siguió hasta la isla y, espero el momento oportuno … - mi voz se quebró al recordar ese día
Haruka, no es necesario que me lo cuentes …
No, descuida... me hará bien contártelo – tomé aire – Secuestró a Himemiya y Michiru durante todo un día … Y para vengarse de Himemiya quiso ahogar a Michiru frente a sus ojos – podía sentir el horror en Mónica – pero gracias a Dios pudimos encontrarlas antes de que eso pasara … aunque no llegamos justamente a tiempo … Dada la cantidad de tiempo que Michiru estuvo bajo el agua terminó entrando en este maldito coma, del cual no sabemos si despertara
Yo … presentía que algo malo estaba pasando, pero nunca imagine que fuera tan terrible – dijo tocando su barbilla.
CHIKANE.
¿Sigues molesta? - me preguntó Himeko al salir de la reunión
Nunca estuve molesta – le aclaré subiendo al ascensor
¿Ah no? Entonces cómo podemos definir tu reacción de hace un momento
Himeko, mi reacción de hace un momento fue solamente de sorpresa – intentaba no mirarla a los ojos, pues realmente estaba muy molesta - ¿O es que acaso debería estar molesta?
No quieras mirar bajo el agua … Entre Souma y yo no hay nada más que una linda amistad – comentó
Ya quisiera yo tener un amigo así, tan mmmm, cómo decirlo ¿Cariñoso? - ella entrecerró sus ojos con desaprobación al oír mis palabras
Saca esas ideas de tu cabeza
¿Qué es lo que estaban hablando? - pregunté
Cosas personales
¿Vas a seguir con eso? - le pregunté con asombro, mientras nos bajábamos del ascensor
Ya te lo dije una vez Chikane, hay cosas que solo me incumben a mi
En eso te equivocas Himeko, recuerda que seras mi esposa – le dije de manera calmada
Y eso me hace la mujer más feliz del mundo, pero ser tu esposa no equivale a perder mi vida personal – ella con elegancia abrió la mampara que nos separaba de la calle
Nadie quiere quitarte tu vida personal, pero considero que es justo que compartas conmigo tus secretos – dije con algo de molestia reservada, caminando a su lado y eludiendo a las personas que venían en sentido contrario
Di lo que quieras Chikane, pero tengo mis razones para mantener mi posición – al fin llegamos a su automóvil, donde rápidamente nos subimos para escondernos del frío invernal de diciembre.
Himeko, a veces siento que me ocultas algo muy crucial y eso me preocupa
Todo lo que hago, lo hago pensando en ti … No haría nada para dañarte – comentó de manera seria, preparándose para conducir.
Dios, ¿por qué eres tan terca? - pregunté resignada
Créeme Chikane, esa pregunta siempre me la hago – dijo con una hermosa sonrisa.
Luego de unos minutos al fin llegamos a la clínica, estaba dispuesta a ir directamente donde Michiru, pero Himeko se quedó estática mirando hacia una banca cerca del lugar.
¿Es Mónica? - dijo con cierta incredulidad. De inmediato miré hacia aquella dirección y supe que si se trataba de ella
Si, es ella – le aseguré. Pero antes que me diera cuenta ella ya había comenzado a caminar, así que simplemente la seguí. Reconocí que Haruka se encontraba sentada junto a ella.
¡Mónica! - exclamó Himeko para hacer notar su presencia. Enseguida ésta se puso de pie con una sincera sonrisa en su rostro, pude notar como la saludaba con sus ojos a la vez que sus brazos la recibían
Himeko, que agrado verte nuevamente – le comentó emocionada. Tuve que esperar un momento a que terminaran su saludo para poder intervenir
Hola Mónica, ¿cómo estás? - le pregunté amigable
Chikane, que alegría – dijo abrazándome – yo estoy bien y se que ustedes también – dijo intercalando su mirada en mí y Himeko – Haruka me ha dado la buena nueva
Si, pronto nos casaremos – comenté entendiendo sus palabras
Eso es algo fabuloso, ustedes son la una para la otra
¿Pero cuando volviste de Brasil? - preguntó Himeko
¿Cómo sabes tú donde estaba Mónica? - le preguntó Haruka descolocada. Mientras Himeko se vio sorprendida
Eh bueno, hemos hablado – dijo como escusa, pero yo la note extraña
Si, Himeko era una de las personas que sabían de mi paradero
¿Y quien más sabia? - pregunté con una leve sonrisa
Pues Gina y Souma – dijo escarbando nuevamente mis celos
Vaya, pero quien más iba a ser - comenté algo estresada
Uff, parece que ya comenzaron con las disyuntivas matrimoniales – mencionó Mónica a modo de broma
Aún no nos casamos – le aclaró rápidamente Himeko
Pero pronto lo estaremos – le recordé
Bueno como sea, eso ahora no importa – continuó Mónica – Chikane, quiero ofrecerte toda mi ayuda en estos momentos, lo que sea, puedes contar conmigo. Sé que Michiru saldrá adelante
Gracias Mónica, realmente eres una persona excelente y admirable.
SR HIMEMIYA.
He decidido que la boda de mi hija se realizara en la mansión familiar. Quise eso porque es algo privado y familiar, por supuesto que también guarda una razón espiritual, mi esposa descansa en ese lugar y se que a Chikane le gustará la idea.
He tenido que morderme la lengua más de una vez frente al padre de Himeko, y eso me esta colmando la paciencia. Él siempre con esos aires de superioridad, todo por poseer una gran fortuna y yo, que solo espero paciente hasta que la oportunidad de retomar mi lugar vuelva a mi.
No es más que un nuevo millonario fanfarrón, sabe perfectamente que solo mi apellido puede entregarle un honor como el que esta recibiendo. Apenas anunciamos la unión de las familias, el ha conseguido enormes ganancias, a contrario sensu de lo que me ha pasado a mí.
Es increible, pero elegir mal el apellido acompañante desprestigia mucho a la familia, incluso a una como la mía...
Pero que puedo hacer ya, Chikane se ve enamorada y feliz … Sé que debo conformarme con eso, al menos por ahora.
Apenas vuelva a tener mi poder, me encargare de cerrarle la boca a ese fanfarrón, y así cada vez que vuelva a escuchar mi apellido, sabrá que me debe respeto.
Señor Himemiya, tenemos diferentes estilos de comida. Como podrá ver usted, en esta carpeta están las más variadas preparaciones, todo dependiendo de su gustó – el preparador de bodas me acercaba una elegante carpeta, de la cual yo debería elegir el contenido del menú.
Sabes, quiero algo muy variado pero elegante – le comenté sentado, aparentado tranquilidad – Mucho estilo japones, pero también algo Europeo
¿Podría ser comida Francesa? - sugirió
No, prefiero que el postre tenga sabor a Francia – le aclaré
¿Y el pastel de bodas señor?
No, el pastel no lo eligiere yo. Sera mi hija y su prometida quienes lo hagan
Ah, comprendo. Al fin podré conocerlas – comentó el afeminado hombre - ¿Cuando arribaran a la mansión?
Aún no, seras tú quien deberás ir por su elección a Tokio – vi como se sorprendía – Ellas son mujeres muy ocupadas y no sera hasta el día de la boda en que las tengamos por aquí o quizás … - pensé un poco – puede que vengan para navidad, pero eso esta por verse
Comprendo señor. Entonces arreglare una gama de menú para su elección, enseguida viajare a Tokio para consultar por el pastel y luego volveré, esperando que ya tenga una decisión tomada
Descuida, la tendré. Tu solo encárgate de tu trabajo.
Aquel hombre comenzó a caminar, alejándose de mi acomodada posición en el gran patio de la casona. Teniendo frente a mi, los interminables campos verdes, compuestos de miles de hectáreas que han sido heredadas generaciones tras generaciones.
Miraba el paisaje, tan mio como hermoso, buscaba en él vestigios de mi pasado familiar, todas las glorias que estas tierras guardan, y no era capaz de recordar tan solo una vez en que me viera tan humillado.
A lo lejos se encontraba la fina y hermosa lapida de cristal transparente, que marcaba el nombre de mi amada esposa y su lugar de descanso perpetuó. Agradecí su ausencia, así no sufriría con mis malas decisiones y forma de ser. Ella siempre fue una mujer humilde, a su estilo pero humilde. Teniendo siempre esa elegancia al hablar y caminar, tal como Chikane, pero su mirada guardaba tranquilidad.
CHIKANE.
Al fin estábamos de vuelta en mi departamento, el cual aun compartía con Haruka, pero como ella se quedaba todas las noches junto a Michiru, terminábamos siempre a solas con Himeko.
Ella se preocupo de preparar la cena, mientras yo ordenada, en la medida de mis posibilidades, el cuarto que esta mañana quedó sin hacer, por culpa del retrasó que llevábamos las dos.
Mientras estiraba la cama, las imágenes de esta tarde no paraban de dar vueltas en mi cabeza. Veía a Souma abrazar a mi chica y decirle esa frase "no diré nada" … Debía luchar remeciendo mi cabeza para alejar los malos pensamientos, pero la imagen volvía una y otra vez.
¿Qué es lo que me están ocultando? ¿Acaso ellos tienen algo? ¿Sera que Himeko si me engaña? Eran preguntas que no podía dejar de lado, la escena era muy comprometedora, más de lo que yo misma quisiera.
¿Quieres que te ayude con eso? - la voz de Himeko me obligó a salir de mis pensamientos. Ella estaba parada junto a la puerta, mientras me veía hacer "el intentó de ordenar la cama"
Eh, no. Tranquila, puedo sola – le dije disimulando perfectamente mi preocupación
Vamos, con una sola mano terminaras mañana – comentó con gracia, mientras se posicionaba al otro costado de la cama para ayudarme.
Sabes Himeko, he pensado en que deberíamos contratar a alguien que nos hiciera las cosas en el departamento – dije amoldando una almohada, mientras ella sacudía nuestros pijamas
¿Una chica? - preguntó con la ceja erguida
Si, una chica o una anciana. Da lo mismo – levanté mis hombros
No lo sé … - ella suspiró contradiciendo mi posición
¿Por qué no? - pregunté casi decepcionada
Porque no quiero que nadie ajeno a nosotras esté en este lugar – dijo con gran dominio – Esté departamento es lo más intimo que tenemos y no voy a permitir que cualquier extraño se meta en él.
Espera un momento Himeko, es solo una persona para las labores domesticas, no crees que exageras – comenté sorprendida
¿Exagerar yo? - dijo ofendida – ¿Qué aún no entiendes todo lo que hemos pasado? ¿O es que debo recordarte que tenemos una psicópata siguiéndonos? - por alguna razón Himeko se alteró rápidamente y con mucha facilidad
Se perfectamente que Hemira sigue ahí afuera … Pero no caeré en la paranoia por ella – le aclaré
Bien por ti – dijo dándome la espalda – Lo que es yo no pienso bajar la guardia, así que nadie pondrá un pie en este lugar – supe que insistir con mi idea era un asunto perdido, eso hasta que alguien vino a mi cabeza
¡Ya lo sé! - exclamé con felicidad resonando mis dedos, mientras Himeko se giraba para mirarme confundida
¿Qué es lo que sabes?
Tengo la solución perfecta – me acerqué a ella y la tomé por los hombros – Llamaré a Otoha y le pediré que venga a Tokio
¿Otoha? ¿Quien es ella? - preguntó confundida. Entonces fue que recordé que ellas aún no se conocen
Ah, verdad – dije tocando mi nuca – Ella es una de las mucamas de nuestra familia
¿Una? ¿Cuantas tienen? - dijo a medio reír
Muchas, pero lo importante es que de ese centenar ella es la numero uno en todo. Es una chica de mi confianza absoluta, siempre atenta y con un pasó adelante, como si tuviese una bola de cristal. Sabe perfectamente qué, cómo, cuando y donde debe hacer las cosas – Himeko me miraba con sus cejas levantada, casi con incredulidad ante mis palabras
¡Pero que genial es! – dijo con ironía
¿Cual es el problema? - pregunté ingenua
No lo sé, dímelo tú … - la miré confundida – ¿Acaso no te basta conmigo?, ¿necesitas a esa mucama para que te cocine como te gusta, te deje la cama extremadamente estirada, te pula cada azulejo de la cocina y baño?
Himeko, no me refería a eso … me estas mal interpretando
Entonces mide tus palabras – algo pasa con ella lo sé. No es tan ruda naturalmente
Solo quiero alivianar nuestro trabajo. Que después de un día agotador lleguemos a descansar
Ya te dije que no quiero a nadie ajeno en este lugar
Pero ella no es ajena – le insistí
Para ti, pero para mí si lo es – sentenció saliendo de la habitación
¿Qué es lo que te sucede? - murmuré mientras la veía alejarse, intentando buscar una explicación para este cambio paulatino pero notorio en su carácter.
Supe que lo mejor era seguir ordenando el cuarto, el olor a la cena ya estaba por todo el departamento, lo que solo me abría más y más el apetito, pero hasta que no escuchara el llamado de Himeko, debería seguir con mi labor.
Así que decidí ordenar el closet, que últimamente tiene toda la ropa enredada y confundida. Si hay algo que mi madre me inculco, es el orden y por dios que me deprime ver mi pieza en este estado, pero es que ni el tiempo ni las fuerzas me acompañan, menos ahora que tengo un brazo menos hasta nuevo aviso.
Comprendí que la mejor solución era lanzar toda la ropa a la cama y desde ahí comenzar a doblarla y introducirla nuevamente en el closet, puse un poco de musica en mi celular para que la labor no fuera tan espesa y una que otra vez chequeaba la hora, casi rozábamos la media noche y aún no lográbamos cenar … Es que definitivamente nuestras vidas se han vuelto muy agitadas y si a eso le sumo las horas que le dedicamos a Michiru en el día, no nos queda mucho para descansar.
Mi estomago rugió de hambre, un olor a espagueti con laurel avivaron mi desesperación por comer, estaba a punto de ir hacia la cocina, en busca de lo que fuese que amortiguase mis ansias, hasta que un objeto algo duro llamó mi atención. Miré lo que tenia en mis manos, era una hermosa chaqueta naranja y gris de Himeko, que aún mantenía su aroma impregnado. Pero en su bolsillo junto al corazón había algo, "quizás papel higiénico enrollado, alguna boleta, un documento sin importancia" pensé mientras introducía mi mano para sacarlo. Era una hoja tamaño carta, muy mal doblada y algo sucia. Fruncí el ceño y la estiré, para saber cual era el contenido.
"Himeko …
Debo aclararte que esto no me parece bien, tengo el lugar y la hora. Ahora solo nos queda esperar a que llegué el momento … Deberemos viajar en automóvil, pienso que es más seguro. En fin, recuerda quemar este fax, no debemos dejar huellas ni sospechas …
Sabes que te quiero, Souma.
Ah, comienzo a perder la paciencia... ¡Dile la verdad a Chikane de una vez por todas!"
La nota no era para nada larga, me di el tiempo de leerla y releerla más de cinco veces, y siempre llegué a la misma conclusión. Souma y Himeko tienen algo, no sé si amoroso, pero me están ocultando algo importante, lo sé por la urgencia y privacidad de este fax. No dice de que se trata el asunto, no da el lugar ni la fecha, habla sobre un viaje en automóvil …. Mientras más pensaba, más me hervía la sangre. La posibilidad de que Himeko confiara en él más que en mi me destruía o peor aún .. Que ella y él tuviesen más que una amistad, me destrozaba...
¡Chikane, ya esta lista la cena! - informó Himeko desde el comedor, mientras yo intentaba decidir que haría ahora … ¿Encararla? ¿Guardar este papel? ¿Dejarlo donde estaba? ¿Averiguar por mi cuenta? - ¡Chikane, ¿me oyes?! - insistió Himeko
Si … - dije secamente – Voy enseguida – rápidamente metí toda la ropa que aun me faltaba por ordenar al closet, sin preocuparme de que se viera decente. Guardé aquel papel para mí, estaba disidida a encararla en la mesa, ya no aguantaba la intriga y el suspenso de saber que es lo que se traen entre manos ellos dos...
Al salir de la habitación, comprobé que al fin la cena estaba cérvida. Himeko, por tanto, estaba en la labor de llenar los vasos con el jugo necesario. Ajena a todo lo que pasaba en mi cabeza.
Me ha quedado maravilloso – anunció el sabor de la comida, aun sin despegar la vista del jugo, mientras yo aprovechaba de mirarla con recelo, sentándome a su lado – Así que no quiero quejas – dijo sonriendo para sí
Al menos huele bien – mencioné disimulando mi rabia, pero tomando un tono neutro que a estas alturas era igual de sospechoso que una voz cortante
¿Estas cansada ? - preguntó rozando mi mano y como acto reflejo la esquivé
Algo – dije tomando jugo. Ella me miró inquisitiva unos segundos, pero luego enrollo sus espaguetis al tenedor
Bueno, lo mejor sera que comas y te acuestes – dijo sin preocupaciones
¿Y tu que vas hacer? - pregunté enojada
Acostarme, que más – dijo extrañada
No lo sé … ya no sé nada
¿Que te sucede Chikane? - preguntó al notar mi frustración
Lo mismo te digo … - dije apretando el servicio en la palma de mi mano
Estas así por lo de Souma, ¿no es verdad? - dijo intuyendo perfectamente la situación
¿Que es lo que me ocultan ustedes? - pregunté
Nada, solo son cosas de tu cabeza – dijo comiendo
No soy estúpida, Himeko – le recordé entre dientes, tuve que esperar a que ella tragara su comida para recibir la replica
¡No te permitiré que uses esas palabras en la mesa! - dijo con autoridad – no debo recordarte que estamos comiendo
No, no debes hacerlo – dije avergonzada, supe que ella tenia razón. Este no era el momento para discutir – que tengas provecho – mencioné para comenzar a saciar mi hambre que aun seguía latente
Igual – contestó con rudeza
Y así terminamos comiendo completamente en silencio. Ella por su lado y yo por el mio, como si nuestro enojo hubiese sido el más grande de nuestra historia, aunque las dos sabíamos que así no era.
A penas terminé de comer levanté mi plato y lo llevé hasta el fregadero, sin ánimos de dejarlo limpió me fui hasta el cuarto, miré la ducha y también lo descarté, realmente estaba muy cansada, tanto que ni siquiera me quedaban energías para seguir peleando con Himeko, para eso tendría tiempo mañana. Y si ella no quiere hablar, encarare a Souma, al parecer es él el que tiene mayor disposición.
No sé cuanto tiempo pasó desde que me acosté hasta ahora, quizás unos veinte minutos o unas horas, tengo la sensación de haber tenido un sueño vago y fugaz, pero el incansable movimiento de Himeko, dando vueltas en la cama me ha despertado. Jugando a encontrar mi celular dentro de la oscuridad de la habitación, comprobé que eran las tres treinta y cuatro de la mañana, no pude dejar de suspirar al sentir que aún no era tiempo de despertar...
¿Estas bien? - le pregunté al notar su inquietud
No puedo dormir – dijo con la voz cansada y hartada
¿Quieres un té o algo?
No, gracias – ella se acercó a mi espalda cobijando su cabeza
Himeko …
¿Sí?
¿Me amas? - pregunté. Lentamente se incorporó hasta que su mejilla rozara la parte posterior de mi oreja
Más que a mi propia vida … ¿Por qué lo preguntas? - mencionó intrigada
Porque me gusta escucharlo – contesté para descartar malas sospechas. Luego me giré y con delicadeza la obligué a que acomodara su cabeza entre mis pechos, besando su mollera y acariciando sus cabellos – Ahora duerme, yo cuidare de tus sueños
Cómo podrás cuidar mis sueños, si tú eres la protagonista de ellos – dijo tiernamente aferrada a mi cintura
De eso me encargo yo.
HEMIRA.
Estaba totalmente desesperada, cansada de esconderme y no parar un segundo. Supe que el cementerio seria un lugar perfecto para cobijarme por una noche. Estoy inundada hasta el cuello de problemas, quiero asesinar y a la vez me quieren matar.
La sed de venganza es lo único que me mantiene viva …
Caminé esquivando las tumbas con precaución, este lugar es desolador y de noche empeora. Suerte que tengo una linterna, me hace sentir acompañada.
Cuando al fin llegué al lugar indicado, me senté lentamente frente a aquella tumba que guardaba mis mejores recuerdos, no ella, sino la persona que descansa ahí.
Nos volvemos a encontrar, claro, no de la forma en que yo quisiera … - dije para saludarla – Siempre pienso en ti, quizás no tengo el derecho de hacerlo, pero no puedo evitarlo. Tú fuiste la persona más trascendental en mi vida, te ame como nunca pensé hacerlo … yo hubiese dado mi vida por ti. Pero lo arruinaste … - tensé mi mandíbula - ¿Por qué tuviste que enamorarte de ella? Maldita sea, todo hubiese sido diferente entre las dos … Pero mírate ahora, estas ahí, bajo tierra … es inconcebible, ¡nunca te perdonare que te hayas quitado la vida! Y eso es solamente tú culpa, fuiste cobarde y no supiste asumir que me engañaste … Pero pronto nos volveremos a ver, mi cabeza ya tiene precio y es cosa de tiempo que me maten. Esos mismos tipos con los que me uní ahora me quieren muerta … Dicen que ya no les sirvo a su jefe, que mi impulsividad puede traerles problemas – sonreí de manera irónica – Pero antes de que ellos me maten, yo cobrare mi venganza … acabare con la vida de Himemiya y también con la de Himeko … Y solo así, podre irme feliz, sabiendo que todo ha concluido. Aunque para ser sincera … En toda esta pesadilla, Himeko nada tiene que ver, lastima que sea el cordero predilecto de mi nuevo enemigo …
CHIKANE.
Han pasado unos días y aún no me decido. Sigo divagando entre mis miedos y preocupaciones, he visto a Souma, he tenido el tiempo suficiente para encararlo, pero aún así no lo he hecho. Temo a lo que me pueda responder.
Por otro lado Michiru sigue igual, no hemos tenido ninguna noticia alentadora. Siento que estoy acumulando un mar de lágrimas, que tarde o temprano brotaran sin medidas.
¿En que piensas? - la suave voz de Himeko, me obligó a mirarla un segundo. Íbamos de regreso a casa por la carretera
En nada – mentí, sin ánimos de decir la verdad y volviendo la vista al paisaje
Has estado muy extraña últimamente – comentó con la mirada fija en el volante
Tengo nostalgia
¿De qué? - preguntó interesada
De tiempos pasados – contesté lo obvio
¿Antes de mi?
No necesariamente
¿Por qué no me dices lo que realmente quieres decir? - dijo intuitiva
Porque al igual que tú, yo también tengo mis secretos – sentí un dejo de malestar en su mirada
¿Secretos? - repitió ofendida - ¿Qué me estas ocultando?
Si te lo digo, dejara de ser secreto – le recordé
Es precisamente lo que quiero – dijo aumentando la velocidad del automóvil
No es nada importante …
No me lo dirás, ¿cierto?
No …
Chikane, si yo te he ocultado algo, créeme que lo hago por tu propia protección – comentó al notar que mi malestar pasaba por ese tema
¿Por mi protección? - repetí sorprendida – Con tus palabras no apaciguas mi curiosidad – le advertí
Hay cosas que quisiera contarte, pero no puedo, créeme
¿Por qué no?
Porque … - ella dudo unos segundos – Es algo muy personal
Tan personal que lo compartes con Souma, pero no conmigo – dije cansada y molesta, pero manteniendo un tono calmado
Es eso lo que en realidad te molesta … ¿Qué Souma sepa?
Me molestan las dos cosas – le aclaré – Pienso que si nos vamos a casar, deberías confiar más en mi
Eres la persona en quien más confío – dijo rápidamente
¿Entonces por qué no me cuentas?
Porque te conozco … y sé que debo y que no debo contarte
No puedo creer que seas así – dije enojada, mientras renegaba con mi cabeza
¿Así cómo?
Me ocultas algo importante y aún tienes el descaro de decirme esas cosas ¿Qué se supone que deba pensar?
Nada, solo debes quedarte tranquila …
Si, claro …
No te engaño con él, si es lo que te preocupa – comentó de la nada
Nunca mencioné que me preocupara eso – dije confundida ante su comentario
Bueno, solo quería dejarlo en claro … - noté que sus nervios aumentaron
Espero que sea verdad … Y que tu subconsciente no te haya traicionado
Te amo a ti
Gracias – dije de manera irónica
Al llegar al departamento nos encontramos con Haruka, es unos de esos días en que ella llega a dormir a casa, para poder bañarse y salir por la mañana de regreso con Michiru.
Con Himeko intentamos disimular el habiente extraño que había entre las dos, no queríamos incomodar a Haruka, así que cenamos "tranquilamente"
Estoy algo cansada … me iré a dormir – anunció Himeko levantándose de la mesa
Buenas noches – dijo amablemente Haruka
Igualmente – le contestó. Mientras yo la miraba alejarse
¿Un poco de café Himemiya? - preguntó Haruka
Claro – dije acompañándola hasta la cocina
¿Te sucede algo?
No es nada – dije sin convicción
Tienes problemas con Himeko, ¿cierto?
Si … - me sinceré – Últimamente actúa de manera muy extraña
Yo también lo he notado – dijo alcanzándome una taza de café
¿De verdad? - pregunté curiosa
Si, está muy extraña … No sé como explicarlo, pero sé que hay algo que la aqueja
Tiene que ver con Souma – aseguré. Ella me miró extrañada
No lo creo
El otro día, encontré un fax entre sus ropas … Se lo había enviado él y hablaba de un viaje que debían hacer... Y le pedía que me contara algo
Eso si es extraño – comentó
Ya no sé que pensar …
Ella te ama Himemiya … No pienses mal
Puede ser … pero entonces ¿Por qué no me dice la verdad?
Pregúntaselo a ella directamente – aconsejó
Ya lo he intentado … Pero evade el tema
Ya no te preocupes … Quedan días para su boda, deberías preocuparte por eso
Tengo muchas cosas en mi cabeza … Quisiera que Michiru estuviera aquí, de seguro tendría la solución a mis problemas
Me uno a ti … Ni te imaginas como la extraño – dijo cabizbaja
Se que despertara, es cosa de tiempo – intenté animarla
Eso espero …
GINA.
¿Lo has entendido, Souma? - le pregunté luego de darle las indicaciones
Si, perfectamente.
De acuerdo. Ahora buscaremos una excusa para sacar a Himeko de la cuidad
No será fácil … Himemiya esta notando algo extraño
De eso se encargara Himeko. Por ahora nosotros debemos seguir con lo planeado
Sabes que Himeko no esta haciendo bien las cosas – mencionó
Ya sabes que es testaruda …
¿Por qué no me apoyas? - preguntó – Yo solo quiero decirle la verdad a Himemiya, ya no aguanto estar así
Tú decidiste aceptar las reglas de Himeko, ahora no puedes traicionarla – le recordé
No es fácil …
Yo apoyaré a Himeko … Lo sabes
Si, eso lo tengo claro
Hablaré con Himeko, le diré que invente una excusa para ausentarse el fin de semana. El automóvil ya esta rentado y la reserva en el hotel la he concretado hoy
¿A nombre de quien esta la habitación?
Por supuesto que a tu nombre, como también el automóvil. - le dije lo obvio
Solo preguntaba, no te alteres …
No me altero – le contesté – El viernes es navidad, podrías comprarle un lindo regalo – le comenté
No sé lo merece – dijo orgulloso.
Que testarudo eres …
SR. HIMEMIYA.
Me he visto obligado a soportar la presencia del Sr Kurusugawa en mi hogar, los preparativos de la boda están completamente listos y ya es solo cosa de días para que se consume la unión. Aun reprocho con todas mis fuerzas este matrimonio, tener que unir mi apellido a una familia inferior no estaba en mis planes, pero ese hombre me tiene en sus manos … No todo es tan terrible, sin saberlo me está dando el impulso necesario para volver a retomar mi puesto en los negocios, y una vez que lo haya hecho las cosas cambiaran … No tiene idea con quien se ha metido, y pagara muy caro su humillación.
Señor, la cena esta cérvida – anunció una mucama
Gracias – dije levantándome de mi escritorio - ¿Donde esta Otoha? - le pregunté
En el comedor, señor
Perfecto – dije caminando hacia el lugar. Cuando iba llegando me percate que Kurusugawa padre ya estaba sentado en la mesa, así que tuve que poner mi mejor rostro.
Buenas noches, Himemiya – dijo pacientemente, con una copa de vino en sus manos
¿Que tal tu tarde? - pregunté con elegancia
Tranquila, he disfrutado de los bellos paisajes de tu magnifica vivienda
Es una casa del siglo XVIII, sabrás el valor familiar que posee – le comenté
Ya lo supongo – se echó para atrás, mientras le servían la cena. Lo mismo hice yo
Otoha, ¿tienes todo listo para el Viernes? - le pregunté a la mujer parada pacientemente a un costado de la mesa
Si, señor. Todo esta dispuesto
Perfecto. Solo nos queda esperar que nuestras hijas lleguen junto a nosotros.
CHIKANE.
Terminé de bañarme y me puse el pijama, realmente cada día me siento más cansada que el anterior. Lo bueno de todo esto, es que ya me he acostumbrado a utilizar solo una mano y, así no dependo tanto de Himeko. Ella ahora duerme profundamente, como si nada le aquejara... Se ve tan hermosa como intrigante. "Como me gustaría saber lo que realmente esta pasando"
Cuando estaba a punto de apagar la luz, mi celular sonó. No demoré en contestar el llamado, ya que no quería interrumpir el sueño de Himeko.
¿Diga? - dije descolgando la llamada
Señorita ¿Cómo está?
¡Otoha! - exclamé alegre – Bien ¿y tú?
Bien señorita – contestó feliz – La llamaba para confirmar su presencia este viernes, en la mansión
Claro que iré, es noche buena y mi padre nunca me perdonaría una ausencia – dije con una ligera sonrisa
Lo sé. Al fin conoceré a su futura esposa – comentó
Si, veras que es una buena persona
Estoy segura de eso. No por nada se ha enamorado de ella
Te llevaré un lindo regalo – le avisé
No hace falta señorita – dijo avergonzada
Claro que sí, eres una persona a quien quiero mucho.
Yo también le tengo un obsequio – habló tímidamente. Mientas me sentaba de manera delicada en la cama
¿Ah sí? ¿Y qué es? - pregunté curiosa y feliz
Tendrá que esperar
Sabes que no me gusta esperar – le recordé
Pues no le queda otra opción
Vamos, no seas cruel conmigo … Dime que es lo que me tienes – le pedí a modo de juego
No, no. Ya le dije, debe esperar – yo me resigné
¿Quieres que te lleve algo de Tokio? ¿Algún chocolate en especial?
No señorita. Con su regalo de navidad esta bien. - dijo preocupada
No, claro que no. Si puedo verte sonreír dos veces lo haré – pude sentir una suave sonrisa por el teléfono
El regalo más grande, sera tenerla acá el fin de semana
Eres adorable – le dije con ternura – Ya quiero estar ahí y disfrutar de tu comida, no sabes como la extraño – le confesé
¿Acaso no come bien allá? - preguntó preocupada
Si, pero no es lo mismo … Tú tienes un don para el arte culinario – dije sonriendo. En ese momento sentí que Himeko se incorporaba bruscamente de la cama, lo cual me hizo girar mi vista hacia su dirección
¿Hasta cuando piensas estar colgada de ese teléfono? - preguntó en un susurro de hielo
¿Qué te pasa? - dije molesta por su reacción, mientras tapaba el celular con mi mano. Pero Himeko nada respondió, solo me quedó viendo muy enfadada
Eh... Otoha, debo colgar – anuncié – Ha sido un gusto hablar contigo, nos vemos el Viernes
Claro señorita, que pase buena noche
Igualmente – dije colgando la llamada
¿Desde cuando le ofreces chocolate a otra mujer? - me encaró Himeko
¿Desde cuando estas despierta? - le contra pregunté
Desde que sonó tu celular. Ahora contesta mi pregunta
A Otoha, desde siempre – le aclaré
¿Tan cercanas son?
¿Estas celosa?
¿Que quieres que piense luego de escuchar como le hablabas?
Himeko, ella es como una hermana para mi. Crecimos juntas
¿Esta enamorada de ti? - me preguntó, dejándome confundida
No … no … - tartamudee – No, claro que no
Aún no conozco a la chica, pero algo me dice que ella te ama y no precisamente como a una hermana
¡Himeko! - exclamé ofendida – No digas esas cosas
Bueno, el Viernes saldré de toda duda …
No quiero que le hagas algún desprecio – le advertí
¿Quien piensas que soy? - dijo alarmada – Nunca despreciaría a la gente, a no ser que fuera realmente inhumana
Cada día estas más extraña …
Solo duérmete … y apaga la luz, por favor – dijo volviendo a cubrir su cuerpo con las mantas de la cama
Sin darme cuenta los días transcurrieron de manera apresurada. Era la madrugada del día Viernes y con Himeko nos estábamos arreglando para ir al aeropuerto y poder llegar junto a nuestros padres que nos esperaban en la mansión.
Ayer por la tarde nos juntamos con el preparador de bodas para elegir el cual seria nuestro pastel. Vi como Himeko se tomó muy enserio ese detalle, tanto que se demoró casi una hora en decidirse por uno. Al menos fue un momento grato, en el cual las dos nos divertimos.
Pero solo basto el paso de las horas para que ella volviera a comportarse de manera extraña. Ahora la noto ansiosa y muy nerviosa, como si estuviese esperando que un huracán pasara por nuestras cabezas.
¿Estas lista? - pregunté teniendo mi maleta en la mano y acercándome a la puerta
Si … - dijo chequeando su celular – vamos – caminó hasta pasar por mi lado.
Cuando llegamos abajo el taxi ya nos estaba esperando. El sol recién hacia intentos de alumbrar la ciudad y el frío no tenia compasión con las personas que a eso hora transitaban por las calles de Tokio.
No demoramos mucho en llegar al aeropuerto, las carreteras estaban descongestionadas lo que agradecí en el alma. Una vez que esperábamos nuestro embarque decidí invitar un café a Himeko. De alguna manera teníamos que matar el tiempo.
¿Te sientes bien? - pregunté notando su ansiedad
Si … ¿Por qué lo preguntas? - dijo esquivando mi mirada
No lo sé … te noto algo ansiosa
Es la fecha … recuerda que hoy es noche buena y mañana navidad – no le creí una sola palabra, pero decidí seguir su juego
Sera nuestra primera navidad juntas – le recordé con amor. Ella sonrió
Lo sé y eso me tiene muy feliz – tocó mi mano para acariciarla – Y en solo unos días seras mi esposa – dijo con orgullo, lo que me sacó un tono rojizo en mis mejillas
Creo que debe ser un sueño. Aun no creo que el martes nos estaremos casando
Pues créelo y desde ya te digo que te haré la mujer más feliz del mundo – al momento de terminar sus palabras ella fijo su vista en un punto muerto para mi visión. Noté que palideció
¿Qué miras? - pregunté girándome
Nada … pensé haber visto – quedó en silencio
¿Qué cosa? - insistí
Nada … no es nada – sonrió incrédula de si misma – creo que estoy algo cansada
Aprovecha de descansar en el avión – le sugerí
Solo sera una hora de viaje – me recordó amablemente
Algo es algo – dije besando su frente.
HARUKA.
Cómo todas las mañanas ya estaba junto a Michiru, hablándole y contando que tal había pasado mi noche. Por dentro estaba totalmente destrozada, ahora más que nunca. Hoy es noche buena y ella no estará conmigo de la forma en que yo necesito.
Cuanto daría poder ver su expresión al ver el regalo que le compré … Solo guardo la esperanza de que algún día podre pasárselo y recibir como único premio un abrazó … Oh, cuanto daría por un solo abrazo de su parte.
Buenos días – la voz suave de Rebecca sonó a mis espaldas. De inmediato me giré para saludarla
Buenos días – respondí cortésmente - ¿Que tal tu noche? - pregunté mientras ella posaba un beso en la frente de Michiru
No me quejo. He dormido una hora más de lo normal – comentó con una sonrisa cansada al igual que sus ojos
Al parecer nuestros problemas no nos dejan dormir tranquilamente – dije a modo de compañerismo
Si, cuanta razón tienes – ella suspiró y tomó asiento frente a Michiru, mirándola concentradamente - ¿Y tú? ¿Cuando piensas despertar? - preguntó a modo de regaño – No sabes que esta mujer se esta muriendo por ti – le dijo refiriéndose a mi, mientras yo sonreía al pensar que Michiru pudiera escuchar
Y tu amiga no se queda atrás Michiru – continué el reclamo – Ella todos los días viene a ver como estas, sospecho que tiene muchos chismes que contarte
No nos tomes como a un par de chismosas – alegó Rebecca sonriendo
¿Has tomado desayuno? - pregunté
No. Aun no – dijo sincera
Bueno, vamos a comer y luego volvemos – le dije amablemente
Haruka – me llamó antes de que abandonara la habitación
¿Si? - inquirí
¿Donde pasaras la noche buena? - preguntó preocupada.
No lo sé … no he pensado en eso – le contesté algo descolocada
¿Por qué no vienes conmigo? Haremos una cena junto a Gina y Souma … Seria excelente contar con tu presencia
No lo sé …. - mordí mi labio – Sinceramente no estoy para celebraciones
Pero descuida, sera algo muy neutral … Solo quiero que no estés sola, a Michiru no le hubiese gustado
Preferiría pasar la noche junto a ella – dije mirando a Michiru
Sabes que no van a permitir que pases noche buena en el hospital... ya te lo advirtieron – al parecer ella estaba al corriente de las ordenes del director del hospital, que unos días atrás me pidió que por favor no pasara noche buena acá. Al parecer el personal se reduce y necesitan mantener todo en orden … en realidad no encontré que fuese un buen fundamento, pero tampoco tengo ánimos de discutir
Aún así … no tengo ganas de salir
No permitiré que pases sola esta noche – ella se acercó a mi – Vendrás con nosotros y punto
No la pasare sola... llamare a Mónica para que nos hagamos compañía – comenté recordando a mi amiga
Perfecto, entonces las dos vendrán conmigo.
CHIKANE.
Al fin aterrizamos en el pueblo, ya estábamos camino a la mansión. El taxista no demoro en reconocerme y saludarme con extrema reverencia, lo que nunca deja de ser incomodo. También note que Himeko se sorprendió ante la reacción de aquel hombre.
¿Ustedes son Dioses en este pueblo? - me preguntó al oído con algo de gracia
Claro que no …. - suspiré – Odio que la gente se comporte así
Cuando llegamos a la entrada me preocupe de respirar profundo. Este lugar trae a mi mente hermosos recuerdos de mi madre y mi infancia. Detalle cada centímetro de la fachada de esa mansión, sus campos verdes y floreados … Todo esta igual que hace años.
¿Estas bien, Chikane? - preguntó Himeko
Si, solo recordaba algunas cosas – dije mirando a una mucama que se apresuraba a recibirnos
Buenos días señorita, es un placer tenerla de vuelta – dijo algo agotada por su trote
Bueno días … Ella es Himeko Kurusugawa – presenté a mi prometida
Es un placer señorita – saludo con una gran reverencia
Oh, por favor no haga eso – pidió Himeko avergonzada – Solo llámeme por mi nombre, se lo agradecería mucho – La mucama no pudo dejar de sorprenderse ante la simpleza de mi novia, mientras yo la miraba divertida
De acuerdo señorita
Himeko – le volvió a corregir con amabilidad
Claro, Himeko – repitió la chica – Dejes sus equipajes conmigo – nos pidió amablemente y nosotras hicimos caso. Luego comenzamos a caminar.
Al poco andar divise la tumba de mi madre. Un escalofrío me recorrió la espalda, mezclado con pánico y tristeza. No he vuelto a este lugar desde su funeral y ahora recuerdo porque lo evitaba. Me obligué a concentrarme en las grandes puertas, donde sin duda alguna estarían nuestros padres esperando para saludarnos.
Himeko caminaba en silencio, mirando toda la majestuosidad del lugar. Sus ojos no dejaban de sorprenderse con cada paso que daba. Quizás nunca imagino cuan grande era la casa principal de los Himemiya.
Al fin llegan – la gruesa voz de mi padre sonó desde un costado del camino y no desde la casona como pensaba yo. De inmediato lo busque con la mirada. Estaba montado sobre su caballo preferido, seguramente salió a recorrer sus tierras
Padre – mencione con amabilidad – Buenos días – él se bajo con agilidad de la montura y caminó hasta estar frente a nosotras. Sacó uno de sus blancos guantes y tomó la mano de Himeko
Buenos días señorita – dijo cordial
Buenos días señor – le respondió ella
Buenos días padre – salude con una sonrisa
Buenos días hija – el me abrazó suavemente – Tengo el desayuno preparado, el padre de Himeko esta esperando por su llegada dentro de la casa
Al fin veré a mi padre – comentó ella ilusionada y así comenzamos a caminar.
Una vez adentro de la mansión, nos encontramos con el padre de Himeko y luego de saludarnos caminamos hasta la elegante y fina mesa, la cual poseía un gran banquete para nuestra bienvenida .
Padre no debiste haber preparado tanta comida – comenté sintiéndome algo avergonzada ante la sorpresa de Himeko
Vamos hija, tu sabes que adoro la buena mesa – respondió sonriendo y sentándose en la cabecera. Himeko se sentó a mi lado y frente a ella estaba su padre.
¿Y cómo estuvo el viaje chichas? - nos pregunto él con amable acentuación
Algo cansador padre – le reconoció Himeko
Pero si solo es una hora de viaje – dijo él a medio sonreír
Si, pero el levantarse de madrugada me tiene agotada – reconoció ella, mientras una mucama le servía café.
Siempre tan perezosa pequeña mía – le comentó con amor, mientras yo no lograba evitar una sonrisa
Concuerdo enormemente con tu padre – dije a modo de burla, mientras ella me demostraba su malestar con una mueca de niña
No le veo lo gracioso – comentó al fin. Haciendo que todos esta vez soltáramos grandes carcajadas
Bueno, de todas formas su cuarto esta dispuesto. Cuando quieras puedes ir a descansar Himeko – le anunció mi padre
¿Donde dormiremos? - pregunté curiosa
En tu habitación. Pensé que no querías cambiar de cuarto – dijo él intuitivo
Excelente – mencione
¿Cuantos cuartos tiene este lugar? - preguntó Himeko sin guardar sorpresa
Uff, muchos Himeko, muchos – dijo mi padre sin dar un numero a su pregunta
Luego te llevaré al cuarto para que descanses – le susurré con cariño. Mientras ella asintió con la cabeza.
El desayuno se centro en conversaciones sobre la boda, nuestros padres nos hablaron del menú que íbamos a tener, la decoración y de los invitados. Por momentos pensé estar escuchando los arreglos de una boda ajena... ya que ni Himeko ni yo habíamos participado de su preparación.
La mayoría de los invitados eran hombres de negocio, sin un interés particular en mí o Himeko, pero claro, a nuestros padres les convenía interactuar con ellos y que mejor excusa que una boda. Luego, verificamos que en la lista estaban los nombres de nuestras amigas y al menos eso me dio la esperanza de que fuera un poco más acogedor.
Note que a Himeko el tema le era completamente indiferente, no parecía afectarle en lo mas mínimo que ella no haya sido participe de toda la organización, al contrario, casi puedo jurar que lo agradecía.
Supongo que han traído ropa abrigadora – menciono mi padre, cambiando el tema
Si, algo – dijo Himeko
Lo más seguro es que para navidad el valle este lleno de nieve y ni te cuento el frío que hace acá – le dijo él
Chikane no me advirtió que haría tanto frió – respondió ella mirándome a regañas
Lo siento Himeko, sencillamente lo olvide – dije apenada
Pero descuida, podremos ir de compras si quieres hija – dijo su padre sin apuros
No hace falta – interrumpí con prudencia – En mi cuarto tengo suficiente ropa para ella, claro a menos que si quieras ir de compras
Prefiero que Chikane me preste ropa padre – le comentó – sabes que no me gusta ir de compras
Tu austeridad me ha dejado anonadado – comentó mi padre asombrado. De inmediato le clave una mirada de reproche
¿Disculpa? - contestó el padre de Himeko, al parecer molesto
Lo siento, creo que me exprese mal. Pero admiro que una chica que tiene tanto dinero como tú Himeko, prefiera aceptar ropa prestada
Con respeto señor – contestó ella – Primero que todo, para mi el dinero no significa nada y segundo, la ropa que recibo no viene de cualquier persona, sino de mi prometida – la amabilidad en la voz de ella logró volver el ambiente nuevamente calmado
¿Siempre has sido así? - quiso saber mi padre. Himeko frunció el ceño
Si, no recuerdo alguna vez en mi vida cuando me haya preocupado por lo que contengan mis bolsillos
Entonces dejame felicitar a tu padre, te ha criado de una manera admirable
¿Y tu hija no es así? - le preguntó él como si yo no estubiese
Chikane es una de las personas mas desinteresadas que conozco – habló en mi defensa Himeko
Y claramente, eso se lo debo a mi madre – sentenció mirando a mi padre de manera alarmada – Ahora si nos disculpan, Himeko necesita descansar – lentamente y con elegancia me levate de la mesa para luego tomar la mano de mi novia.
Caminamos en silencio hasta llegar a la enorme escalera que nos separaba del segundo piso.
¿Qué fue todo eso? - preguntó Himeko descolocada, haciendo referencia a lo acontecido en la mesa
Es mi padre, nunca sabes que esperar de él – dije algo avergonzada
Es que … me dio la impresión de que estaba intentando averiguar algo y …
¿Averiguar qué? - le pregunté confundida
No lo sé – dijo ella tocando su mentón … - En fin, solo fue un mal entendido
Discúlpalo, el es un hombre un tanto especial – dije besando su mejilla
No hay problema, ya no importa.
Al llegar a mi cuarto, Himeko no demoro en inspeccionar el lugar. Primero de manera tímida y solo con la mirada, pero luego le basto divisar un cuadro de múltiples fotos para acercarse a él y comenzar a reír tiernamente de mi imagen de infante
Lo he comprobado – dijo al terminar de curiosa las fotografías
¿Que has comprobado? - pregunté sentada en la cama
Tu naciste bella – dijo lanzándose a mi cuello
¿Y alguna vez lo dudaste? - pregunté incrédula y bromeando
Quizás
¿Cómo que quizás? - reclame mientras ella reía por mi sorpresa
No te vas a ofender por eso, ¿o si? - apegó su frente a la mía
Bueno, si haces algo para remediar tu ofensa – dije sugerente
Eres una tramposa – ella besó mis labios con sutileza mientras nuestros cuerpos caían lentamente a la cama.
Sin más avisó lo que había comenzado como un juego pronto se transformo en un ataque de pasión por parte de las dos. Su tersa piel comenzó a estremecerse bajo mis brazos, y en sus ojos pude ver aquella decisión de llegar hasta el final con esta aventura … Pero todo fue interrumpido por dos golpes suaves a la puerta.
Como acto reflejo nos incorporamos y arreglamos nuestros cabellos, para que nadie sospechara lo que estábamos a punto de hacer. Aunque el rojo de las mejillas de Himeko la delatara.
Maldije unas palabras entre dientes, mientras mi chica solo sonreía y caminé hacia la puerta.
Al abrirla, unos ojos miel chocaron con mi mirada. No evite sonreír
Otoha – susurré abrazándola sin previo aviso
Al fin esta de vuelta – dijo ella aferrada a mi cuello
¿Cómo estas? - pregunté
Bien y feliz de verla
Lo mismo digo – Himeko aclaró su garganta y solo hay recorde su presencia. Suavemente separe a Otoha de mi abrazó para presentarlas – Otoha, ella es Himeko mi prometida – dije indicandola con la mano
Mucho gusto señorita, es un verdadero placer conocerla. Mi nombre es Otoha – dijo mi amiga con una reverencia
El gusto es mio Otoha, Chikane me ha hablado mucho de ti – la voz de Himeko sonaba dulce como siempre
Ah, espero que solo cosas buenas – comentó ella mirándome
¿Podría decirme cosas malas de usted? - quiso saber Himeko
Claro que no – dije yo – Otoha es un ángel – de inmediato me arrepentí al usar esas palabras, pero fue demasiado tarde. Himeko me expreso todo con una simple mirada
No exagere por favor señorita – pidió ella ruborizada
Pero por favor, deja que te halague … - suscito Himeko – deseo tomar un baño ¿es posible? - preguntó para cambiar el tema
Claro, Otoha ¿puedes preparar el baño para la señorita?
Por supuesto … con su permiso – dijo retirándose de la habitación. Apenas las puertas se cerraron, busque la mirada de Himeko - ¿Qué te pareció Otoha? - pregunté sin saber muy bien lo que estaba hablando.
Un ángel – dijo ella con una sonrisa irónica.
HARUKA.
El día trascurrió rápido contra todo pronostico. Ya me encontraba en mi habitación eligiendo la ropa adecuada para compartir con los demás una cena de noche buena.
Tenia el alma destrozada, conforme se acerca navidad la ausencia de Michiru duele mucho más.
Llamé a Mónica para ofrecerle que me acompañara al departamento de Himeko, donde curiosamente ella no iba a estar. Viajó con Himemiya, para pasar las fiestas con sus padres y ajustar los últimos detalles de su boda … Hace algunos meses nunca me hubiese imaginado que seria yo una de las personas más interesadas en que ellas lograran contraer matrimonio.
El timbre del departamento me obligó a atender la puerta.
Debe ser Mónica – comenté rompiendo el silencio del lugar, aunque solo yo pudiese oír. Con una sonrisa comprobé que no me equivocaba
Buenas noches Haruka – saludo mi amiga seguido de un cálido abrazo
Me alegra que hayas aceptado mi invitación – le comenté
Yo me alegro más por ti, saber que has decidido pasar noche buena en compañía es un gran avance
Yo no avanzo, solo simulo que lo hago – le aclaré
Pues debes avanzar aunque no quieras … la vida sigue – dijo ella con voz preocupada
Mi vida esta en un cuarto de hospital y lo sabes … - apreté mi mandíbula para reprimir algunas lágrimas
Bueno – ella suspiró – ya es hora. ¿Nos vamos?
Claro …
Por un momento pensé estar viviendo en el pasado. Tanto Mónica como yo íbamos montadas en nuestras motocicletas de camino a casa de Himeko. Una escena que muchas veces se repitió en el tiempo … pero todo era muy distinto.
SOUMA.
Podrías disimular tu ansiedad, por favor – pidió Gina en un susurro secreto. Mientras Rebecca se ocupaba de los últimos detalles de la mesa
No estoy ansioso – contradije
Pues no lo parece – dijo ella, no sin antes sonreír a su hermana que nos quedo viendo un poco extrañada – Mañana puede ser un día muy importante, así que debes mantener la compostura
Eso ya lo sé … solo espero que Himeko logre encontrar una excusa perfecta
Lo hará, no dudes que lo hará – aseguró
Bien chicos, ¿cómo quedo? - la voz de Rebecca busco nuestra atención. Sus manos nos indicaban una elegante mesa, colocada con gran precisión
Te ha quedado bellísima – dije admirando su talento
Si hermana, es esplendorosa – Gina se acercó para besar cada una de sus mejillas
Bien, ahora solo falta que lleguen nuestras invitadas – comentó Rebecca sonriendo – Iré a cerciorarme que la cena no se queme – dijo con algo de gracia retirándose a la cocina
Sabes … llamaré a Himeko – anuncié tomando mi celular
Haz lo que quieras – dijo ella. Enseguida marqué el numero y espere paciente hasta que me contestara
Hola Souma – saludó descolgando la llamada
¿Cómo estás? - pregunté de inmediato
Bien, esperando que llegué pronto mañana – anunció
¿Ya sabes lo que vas a decir?
No, ni siquiera lo he pensado – su voz sonó preocupada – pero pasé lo que pasé mañana iremos a esa cita
Recuerda tomar el primer vuelo
Si, lo sé – logré percatarme de un pequeño suspiro – Tu solo espérame temprano en el aeropuerto
Eso dalo por hecho
Tengo que colgar, Chikane viene hacia mi
De acuerdo … Te quiero
Yo también …
Luego de colgar la llamada me quedé viendo el celular perdido en pensamientos inicuos, sabia que estábamos ante algo importante. La llamada de aquel abogado hace unos días nos ha confirmado que Himeko necesita saber algo y al parecer "urgencia" es lo que más reclama aquel hombre. Él se excuso por no haber asistido a la primera cita que le propuso a Himeko, diciendo que su vida esta corriendo peligro, lo que hace que todo esto se vuelva extremadamente peligroso.
CHIKANE.
¿Con quien hablabas? - le pregunté a Himeko al notar que acababa de terminar una llamada
Tengo una mala noticia – anunció con preocupación en su voz
¿Qué sucede? - musite asustada
No podré pasar navidad con ustedes – de inmediato fruncí mi ceño
¿Y eso? ¿Por qué? - noté que ella pensaba su respuesta
Debo regresar a Tokio, hay un asunto que necesita de mi presencia
¿Me estas tomando el pelo? - dije molesta
No Chikane, no es una broma
¿Qué asunto? - quise saber
Es algo complicado de explicar
No comiences con eso de "es personal, no te lo puedo decir" - dije imitando su voz
Chikane, si no fuese importante no me ausentaría
Hablabas con Souma, ¿cierto? - intuí
Si – contestó para mi desesperación
Vamos Himeko, dime de una vez qué es lo que tienes con él – apreté mi puño
No pienses mal, por favor
Sé lo de tu viaje – dije sin poder sostener un minuto más este secreto. Ella no demoro en palidecer
¿Cómo lo sabes? - preguntó con desesperación
Eso que importa … - me acerqué a un ventanal para mirar la fría noche – Ahora sí estas mas dispuesta a contarme lo que pasa
¿Qué es lo que sabes? - quiso saber
Lamentablemente no mucho, solo son hipótesis. Pero podrías explicarme porque mi futura esposa tiene que hacer un importante viaje con su "mejor amigo"
Tengo una cita con un abogado – comentó, mientras yo solté una suave carcajada de desconfianza
Un abogado – repetí con ironía - ¿Y qué hablaras con él?
No lo sé, es por eso que debo ir … - la cara de Himeko solo demostraba desesperación
No te creo – sentencie
Esa es la verdad, tómala o déjala – cada respuesta que me daba, solo lograba desesperarme
La tomo, pero seré yo quien te acompañe a esa importante cita
No, tu te quedaras acá – dijo con fuerza en su voz
¿Por qué?
Porque sí
No me sirve un "porque sí" como respuesta
No te daré razones
Comienzo a pensar que me engañas …
Dime Chikane, ¿Confías en mi?
¿Confiarías en alguien que te oculta un secreto? – quise saber
Si eres tú, sí
Mientes, claro que no lo harías … Pensarías que estoy en malos pasos
Es lo que piensas de mi – aseguró
Si, es lo que pienso de ti – ella entrecerró sus ojos
Es una lastima … Pero digas lo que digas me iré de todas formas …
Sin decir una palabra más se marchó hasta el gran comedor, donde ya nos estaban esperando para cenar. Mientras yo me quedaba nuevamente desamparada ante su extraño actuar. Ya no sabia que pensar de ella, solamente me ha confundido con sus respuestas y siento que ni siquiera le importa lo que yo pueda pensar … Aveces creo que busca excusas para alejarse de mi...
HIMEKO.
Luego de comer, anuncié a todos que no pasaría la navidad con ellos. Tuve que contestar un par de preguntas dando explicaciones, pero eso no me preocupaba. Lo más difícil fue decírselo a Chikane y ya lo supere.
No hablamos en toda la noche y ahora que el sol esta saliendo ella duerme profundamente, mientras yo estoy preparada para regresar a Tokio. Junto a su cabeza dejé mi regalo de navidad, una hermosa caja musical que en su interior contiene una cadena con mi nombre y una carta, en la cual intento expresarle todo lo que la amo … Espero que al volver su mal humor haya desaparecido.
Sin dudarlo un segundo salí de aquella habitación, como si me tratase de un ladrón que no quiere ser detectado por nadie. Tomé un taxi y le pedí que se apresurara, quizás con miedo a que Chikane llegara a impedir que tomara aquel vuelo.
Al llegar al aeropuerto tomé el primero vuelo con destino a Tokio, agradecí que no demorara más de una hora en los tramites de embarque. Una simple llamada para confirmar la presencia de Souma me dejo un sentimiento de que a pesar de todo, estaba haciendo lo correcto.
La llegada a Tokio fue un infierno, el aeropuerto estaba completamente repleto de pasajeros, todos con grandes y pequeños obsequios, también muchos niños gritaban y corrían por los pasillos.
Con la prisa que llevaba choqué mi hombro con el de una mujer, la cual dejo caer una pequeña bolsa blanca. Apresuradamente le pedí disculpas y seguí con mi camino, hasta que al fin divisé a Souma. Vestía unos pantalones rojos y una hermosa chaqueta blanca que contrastaba con una bufanda negra. No pude evitar sonreír al verlo parado frente a mi con un obsequió en sus manos.
Feliz navidad Himeko – dijo apenas me posicione frente a él
¿Qué es? - pregunté curiosa
Ábrelo – me animó. No aguante mi curiosidad y lo abrí. Era una hermosa bufanda artesanal, hecha con refinada lana de color concha vino
Pensé que seria útil para combatir el frió que nos espera
Muchas gracias – dije abrazándolo de manera desesperada
Aunque no te lo mereces – comentó a modo de broma
Yo también tengo un regalo para ti
¿Ah sí?
Si … - busqué rápidamente en mis bolsillos una pequeña cajita, la cual poseía un grueso anillo de plata y oro blanco, con una gran S en su lomo
Veamos – dijo él abriendo la caja. De inmediato se sorprendió con el regalo – Pero Himeko, esto debió costarte una fortuna – anunció preocupado
Eso no importa, no tengo como pagar todo lo que has hecho por mi – le comenté mientras el comprobaba que el anillo calzaba perfecto en su dedo
Tienes buen ojo – dijo con una sonrisa
Memoricé tus manos – dije picándole un ojo y acercándome al automóvil.
Nos montamos en el coche y nos pusimos en camino, al fin ha llegado el día en que tendré noticias de mi madre, a través de un abogado, pero algo es algo. Los nervios me carcomían el alma y ya no dejaba de pensar que ella tenia mucho que ver con el hombre que quiere quitarme la vida.
Agradecí para mis adentros el tener la compañía de Souma, sin él todo seria más difícil de digerir.
Llegaremos primero al hotel para registrarnos – Souma rompió el silencio – Recuerda que debemos fingir ser una pareja de recién casados … por ninguna motivo debes dar tu apellido de soltera
Si, lo sé … Bueno lo tomare como un ensayo, en pocos días si seré una mujer casada – dije con una tímida risa
La señora Himemiya – anunció él con gracia, mientras yo me sonrojaba
Si, esa seré yo
Bueno, siguiendo con el tema. Luego de registrarnos en el hotel, tomaremos desayuno y iremos a recorrer la ciudad
¿Y eso por qué? - pregunté curiosa
Tengo ganas de caminar junto a ti – dijo de manera natural
Ah, de acuerdo – acepté tácitamente
Solo nos quedara esperar la llamada de aquel hombre y saldremos de esta encrucijada de una vez por todas...
Todo pasó como Souma lo dijo. Llegamos al hotel, nos hicimos pasar por una pareja de recién casados sin mencionar mi apellido en ningún momento, luego fuimos por un desayuno y terminamos recorriendo las calles de Kioto, como si nada nos preocupara, como si yo no estuviese a instantes de saber que era lo que mi madre tenia que decir, si es que hay algo que deba decir.
La urgencia de ir al baño impidió que siguiéramos con nuestra caminata, Souma me acompaño al baño más cercano que encontramos y una vez que salí él me estaba mirando preocupado.
¿Qué sucede? - pregunté
Ha llamado, es hora de la cita – dijo con la voz seria. Mientras mi corazón se remecía
Bueno, vamos – dije intentando ocultar la tormenta de mi interior
Espera Himeko – el tomó mi brazo – Pasé lo que pasé, no quiero que te desesperes. Si bien no sabemos que nos va a decir, tú debes seguir por el camino que vas ¿De acuerdo?
Si, pero por favor ya vamos
Bueno...
CHIKANE.
Al despertar esta mañana me encontré con un regalo junto a mi cabeza. Supe que Himeko se había marchado sin despedirse, seguramente evitando dar más explicaciones. Aun no comprendo a donde pretende llegar con todos estos secretos, pero ya nada podía hacer. Ni siquiera sabia su paradero, y llamarla no serviría de nada, algo me decía que ella no contestará su celular.
Al bajar las escaleras me encontré con el padre de Himeko, le di un cordial saludo y seguí con mi camino … por un momento me pregunté que piensa él sobre el riesgo que estamos corriendo con Hemira suelta por ahí, me vi tentada de tocar el tema pero al fin decidí no empañar más este día. Seguramente para él debe ser muy difícil saber que su hija es seguida por una psicópata que quiere asesinarla.
Amagué la opción de desayunar y fui directamente hasta la tumba de mi madre, donde comencé a derramar lágrimas comprimidas por el tiempo. Los recuerdos llovieron en mi mente, mezclando la amargura con felicidad. Cuanto daría por tenerla a mi lado en estos momentos, a horas del día más importante de mi vida …
HIMEKO.
Llegamos al café indicado por Souma, el ambiente era pintoresco, para nada refinado. Agradecí usar ropa ligera que no delatara mi posición socioeconómica, el lugar estaba con muchas mesas ocupadas y otras tantas desiertas. A los lejos distinguí a un hombre canoso y de expresión fuerte, que leía el periódico acompañado de un té tradicional.
Es él – dijo Souma indicando al mismo hombre que yo miraba – dijo que estaría leyendo el periódico
Vamos – pronuncie alentándome a mi misma. Los cinco metros que nos separaban se me hicieron eternos, por segundos temí ver aparecer a mi madre en el lugar, suplicando mi perdón … por otros momentos, pensé que un hombre saldría armado y me apuntaría directamente a la cabeza sin mediar provocación
Buenas tardes – habló Souma al hombre para hacer notar nuestra presencia
¿Señorita Kurusugawa? - preguntó con su mirada fija en mi
Si – dije con algo de recelo
Por favor tomen asiento – pidió mientras miraba hacia ambos lados
Por favor, le pediré que sea preciso – dije con la voz tensada
Usted no sabe como ansiaba verla … - De inmediato saco un sobre que guardaba en un maletín – Este documento – dijo refiriéndose al sobre – ha estado esperando por años para ser entregado
¿Qué es? - preguntó Souma sentado a mi lado
Un testamento – eché el cuerpo hacia atrás por la impresión – Es el testamento que su madre dejo para usted …
¿Mi madre? - repetí extrañada - ¿Acaso ella ha muerto? - al preguntar esa posibilidad, mi alma se congelo
No lo sé señorita, yo solo recibí ordenes de entregárselo al momento que usted cumpliera su mayoría de edad
Pero no entiendo … esto es confuso – dije preocupada
El paradero de su madre para mi es algo desconocido, como ya le dije, yo no sé nada de ella ni menos se las razones que la motivaron a dejar todo esto estipulado tan restrictivamente
Yo no sé nada de ella hace más de tres años o un poco más – dije sumergida en mi misma
Himeko, mantén la calma – comentó Souma tomando mi mano
¿Qué es lo que dice ese testamento? - ante mi pregunta el hombre me pasó el sobre, con su mirada me dijo que era yo quien debía abrirlo y así lo hice. Lo que vi en las hojas eran múltiples palabras que formaban oraciones demasiadas confusas para mi en ese momento
Se lo explicaré – dijo él al notar mi confusión – Al parecer su madre, antes de desaparecer de su vida, quiso cerciorarse de que a usted no le faltara nada, porque le ha dejado una cuantiosa fortuna
¿Una fortuna? ¿Cómo es eso posible? Los dineros de la familia son manejados por mi padre – le aclaré
Ya se lo dije, yo no sé nada más de lo que este documento expresa. Seguramente su madre destino una parte de su dinero solamente a usted …
Hay algo que no me calza – comentó Souma – Usted dijo que su vida corría peligro al entregarnos este documento … ¿Quien lo amenaza?
Eso también lo desconozco – por un momento sus respuestas me hacían enojar, él sabia casi lo mismo que yo – hemos recibido cartas anónimas con diferentes amenazas, al parecer alguien sospecha que este documento existe, pero solo son esos "sospechas"
Discúlpeme, pero esto me parece demasiado absurdo – Souma no oculto su malestar
Yo solo cumplo con mi deber … - el abogado se defendió
¿Eso es todo entonces? - pregunté desesperada
No, el Testamento trae consigo ciertas condiciones
¿Condiciones? - repetí
Si, la primera ya se ha cumplido y es que usted este con vida, lo que puede sonar muy obvio – fruncí mi ceño – la segunda es que se le otorgue al cumplir su mayoría de edad solo con una excepción, que si usted esta casada, el dinero pasará a manos de su cónyuge
¡¿Qué?! - expresé aún más confundida - ¿Pero por qué?
No lo sé, señorita... son las disposiciones de su madre - ¿Usted está casada? - preguntó curioso
No, aún no – dije ida en un trace
Yo se que ha quedado con muchas dudas, y créame que siento no poder despejarlas, pero yo ya he cumplido con mi trabajo – el hombre tomó su maletín y se levantó de la mesa
¿Ya se va? - preguntó Souma sorprendido por lo exprés de la cita
Si, no me siento seguro haciendo esto – dijo retirándose del lugar, no sin antes proporcionarme una mirada de despedida
Me quedé absorbida por millones de dudas, muchas posibilidades pasaban por mi cabeza, pero a ninguna le encontraba una respuesta lógica. Por qué mi madre ha hecho esto, que es lo que esperaba o peor aún a que le temía …
¿Qué piensas Himeko? - preguntó Souma preocupado
No lo sé … pero necesito respuestas
¿Y cómo pretendes dar con ellas?
Con todo lo que ha ocurrido me veo en la obligación de contárselo a mi padre, él es el único que me puede aclarar las cosas. Debe saber por qué mi madre ha hecho todo esto …
¿Estas segura? Quizás le sentaría muy mal a tu padre enterarse de todo esto
Estoy segura que mi madre se fue con un hombre peligroso …
¿A que te refieres?
Quizás es ese hombre el que quiere asesinarme …
¿Pero por qué? - Souma estaba más confundido que yo
Por el dinero de mi madre … no lo sé … es un presentimiento. Sé que mi padre sufrirá con todo esto, pero ya no me queda otro remedio … ahora más que nunca debo saber donde esta mi madre y si puedo dar con ella no dudes que la buscare y le pediré explicaciones
¿Y si tu madre esta muerta? - preguntó con suavidad
No lo creo – dije con los ojos empañados – ni siquiera lo quiero imaginar.
CHIKANE.
Señorita … ¿No va a comer? - preguntó Otoha, mientras yo acariciaba a mi caballo
No tengo apetito – le dije con suavidad
¿Tiene problemas con la señorita Himeko? - preguntó con precisión, como si pudiese ver la preocupación en mis ojos
Me creerás si te digo que no lo sé, a estas alturas ya no se nada – dije abatida
Ella la ama – mencionó para mi sorpresa – lo pude ver es sus ojos
Aveces el amor no lo es todo …
Pero amor es amor y ustedes se aman
Si … pero ella no confía en mi
O quizás solo quiere protegerla – por primera vez esa idea se pasó por mi cabeza como una posibilidad
¿Protegerme de qué? - pregunté al aire
Eso no lo sé, pero debe tener una razón muy poderosa para haberse ausentado este día …
Odio que me pase esto a mi Otoha – exclamé con tristeza – cuando pienso que todo va a mejorar siempre pasa algo que derrumba mis sueños
No debe ponerse así – ella me acarició la espalda – Es usted una mujer muy fuerte
Aveces lo dudo …
No lo haga, yo la admiro por su templanza y decisión … Puedo ver en sus ojos el fuego de su madre
Gracias – le dije acongojada
Me duele verla así … Daría todo por verla feliz incluso mi vida – vi en sus ojos una lealtad erizante
Yo creo que no tengo como agradecerte todo tu cariño – dije avergonzada
En pocos días usted sera una mujer felizmente casada y yo no quiero perder la oportunidad de decirle que yo siempre estaré aquí, para lo que usted necesite – sus mejillas se ruborizaron
Creo que no hace falta que me lo recuerdes, lo puedo ver en tus ojos – ella sonrió tímidamente.
HIMEKO.
Mañana volveremos a Tokio y yo tengo el alma más confundida que ayer. Vine con la esperanzas de buscar respuestas pero solo me voy con más dudas. Souma ha sido muy cauteloso con mis silencio, entiende que en estos momentos estoy en un mar de penumbras, donde mi pasado y futuro luchan por coincidir.
La decisión esta tomada, hablaré con mi padre y en él buscare las respuestas que necesito, aun corriendo el riesgo de que él enferme por lo que le diré. No sé como va a reaccionar cuando se entere que hay alguien que quiere asesinarme, solo espero tener las fuerzas para controlarlo
Vamos a dormir Himeko, mañana te espera un día muy agotador – aconsejo Souma en la pequeña sala de estar de la habitación – Yo dormiré en el sofá
No, por favor … no quiero pasar sola esta noche – dije angustiada – duerme a mi lado por favor – el se sorprendió por unos segundos
Si es lo que deseas …
Espero que mi padre resista la noticia – comenté preocupada
Lo hará, mientras no lo sigas subestimando … También deberías contarle a Himemiya, ella merece saber que alguien quiere asesinarte y no es precisamente Hemira …
Primero lo primero … Luego ya veremos …
A la mañana siguiente regresamos a Tokio, Souma seria el encargado de contarle lo sucedido a Gina, mientras yo tomaba el vuelo directo a buscar mis respuestas. Aun dudaba si era adecuado contarle a mi padre, pero ya no puedo más … necesito de sus consejos y sus respuestas, ha llegado la hora de desmantelar el oscuro pasado de mi madre …
Cuando llegué a la mansión, luego del agotador viaje que comenzó en Kioto divise que el padre de Chikane estaba fumando una pipa, concentrado mirando el cielo en la entrada. Con mucho cuidado lo salude, esperando no asustarlo
Bueno días señor – anuncié mi presencia
Himeko … al fin llegas – dijo con una voz extraña - ¿Cómo te fue con tus cosas? - preguntó curioso
Bien – intenté sonar tranquila, pero su mirada me desnudaba el alma, pareciera que pudiera leer mi mente
Me alegro … Comenzaba a pensar que no volvería a verte – sonrió de manera irónica, lo que me estremeció la piel
¿Qué le hace pensar eso? - pregunté confundida
Dime una cosa – dijo el sin tomar en cuenta mi pregunta - ¿Amas a mi hija? - su voz sonó de ultratumba
Más que a mi vida – dije sinceramente
Eso espero, tan solo no la hagas sufrir – sin decir más palabras dejo de mirarme y volvió la mirada nuevamente al cielo, comprendí que nuestra pequeña conversación había llegado a su fin.
Lentamente me dirigí hasta la habitación donde un día antes había dejado dormida a Chikane, lamentablemente no la encontré, si tan solo ella supiera la necesidad que tengo de uno de sus abrazos, sobre todo en estos momentos.
Miré la hora, las once en punto sin duda mi padre ya estaba despierto. No tenia que seguir estirando más este chicle, así que sencillamente saque el testamento de mi maleta y me dirigí en su búsqueda.
Al poco andar me encontré con una de las sirvientas a quien no dude en preguntar por mi padre, me avisó que se encontraba descansado en su habitación, lo que me pareció extraño, pero de todos modos la mujer amablemente me llevó hasta él.
Muchas gracias – le dije una vez parada frente a la puerta
¿Desea que le avisé a la señorita que usted ya ha llegado? - preguntó antes de retirarse
Por favor, pero dígale que estaré hablando con mi padre y que luego la buscare
Entiendo – dijo la mujer retirándose con paso tranquilo. Solté un gran suspiro que llevaba con él mucha angustia y luego junté el valor para tocar a la puerta frente a mi … a los pocos segundos mi padre abrió
¡Pequeña! - exclamó feliz de verme y regalándome un abrazo – Que bueno que llegas, ya te extrañaba
Yo también padre – dije con una voz neutral
¿Algo anda mal? - preguntó
Necesitamos hablar – dije preocupada
Pasa – extendió su mano y se hizo a un lado para hacerme un espacio entre él y la puerta - ¿Qué sucede hija? - preguntó al cerrar la puerta
Padre debo contarte algo y quizás sea fuerte de oír, así que te pido calma – supliqué preocupada, pero en sus ojos ya se expresaba la desesperación
Dime mi niña
No sé por donde empezar – me sinceré tomando asiento en la cama, él hizo lo mismo
Solo habla, no te preocupes – me animó
Esta bien – puse mis manos en mis rodillas – se trata de mi madre – de inmediato su expresión cambió por una de sorpresa
¿Qué pasa con ella? - preguntó con la voz seca
Necesito respuestas …
¿Que clases de respuestas?
¿Sabe por quien nos abandono? - dije al fin
Para que quieres saber eso … - apretó su mandíbula
Es necesario … ¿Lo sabe? - volví a insistir
No … - dijo secamente – no tengo idea
No me mienta por favor – supliqué
¿Por qué quieres saber esto? - yo no pude responder a sus preguntas, tan solo le extendí el sobre en mis manos - ¿Qué es esto? - dijo recibiéndolo
Es un testamento – de inmediato me miro confundido
¿Tuyo? - preguntó
No … de mi madre – la sorpresa de mis palabras cayeron como un balde de agua fría en mi padre, que no demoro en ponerse de pie
¡¿Cómo que de tu madre?! ¡¿Quien te lo entrego?! - exigió saber desesperado
Tranquilícese padre … por favor … - comencé a dudar que esto haya sido una buena idea
No puedo calmarme … ¿La viste? ¿Viste a tu madre?
No, no … no tengo idea de su paradero, es por eso que necesito de su ayuda – le dije llorando, sin poder aguantar más la pena en mi alma
¿Quien te lo entregó? - insistió él
Un abogado, al cual nunca había visto …
¿Y qué es lo que dice? - su preocupación le estaba volviendo roja la cara
Me ha dejado una gran fortuna al parecer … - él se quedó en silencio – pero con algunas condiciones – no demoró en fruncir el ceño
Eso es imposible – comentó al aire
Tiene el testamento en sus manos, puede revisarlo para cerciorarse de que es verdad
No dudes que lo haré … Pero Himeko, ¿por qué me has ocultado todo esto? - mencionó enojado
No quería preocuparlo … pero ya no puedo más … hay algo más que necesita saber – mordí mi labio
¿Qué más necesito saber? …
Hay un hombre …
¿Qué con ese hombre? - se apresuro a preguntar desesperado
No se quien es, pero … - trague amargamente saliva – al parecer quiere asesinarme – el rostro de mi padre se descompuso absolutamente, por un segundo pensé que caería al suelo abatido de por un ataque al corazón, pero solo se mantuvo en silenció, con preocupación en su mirada
¿Quien es ese hombre? - dijo mordiendo sus palabras
No lo sé … esperaba que usted pudiese guiarme … Pienso que tiene que ver con este testamento … - él no decía nada, al parecer estaba muy sorprendido como para hablar – lo único que se me pasa por la cabeza es que ese hombre esta ligado de alguna manera con mi madre … quizás fue por quien nos abandono
Tu madre se fue con un tipo muy peligroso – dijo al fin dejándome descolocada – Un hombre que no dudaría en matar, ni siquiera a un bebé … - sus ojos se ennegrecieron al hablar – Por eso corte todo contacto con ella, no quise saber de su paradero y alejarte era mi única opción
¿Por qué nunca me lo dijo? - le pregunté
Que esperabas que te dijera... "Himeko, tu madre se ha ido con un asesino", la realidad era muy dura para una joven como tú
¿Pero cómo pudo ella enamorarse de alguien así?
Con el tiempo he sospechado que no eran tan diferentes … - yo lo miré horrorizada, pero no quise preguntar más – Pero la mayor razón que tuve al ocultarte todo esto es la misma que tuviste tú al ocultarme el riesgo que corre tu vida … solo quise protegerte, pero ya veo que me equivoqué – dijo regañándose
No diga eso padre, usted no tenia como saber todo esto … - lo abracé desesperada
Y lo peor de todo es que no tengo idea de quien pueda ser … tu madre se preocupo de que yo nunca me enterara de la verdadera identidad de su amante … Y ahora no sé de quien debo protegerte … .
Lamentablemente me di cuenta de que mi posición no había cambiado mucho con respecto al día anterior, pero si tenia más respuestas de las que realmente esperaba. Ya no me cabe duda de que el hombre que quiere asesinarme es el mismo con el que se fue mi madre hace unos años y que es una persona muy peligrosa … También se la razón por la cual quiere verme muerta, el dinero que mi madre me dejó es mi sentencia de muerte … Quizás ese hombre tiene planeado quedarse con la fortuna, sin tan solo pudiese verle a la cara, le diría que le regalo el maldito dinero pero que a cambió deje en paz a mi familia … El unció consuelo que me queda es que mi padre ya lo sabe todo, luego de que se tranquilizara decidimos que lo mantendríamos en secreto, le conté que solo Souma y Gina saben del asunto, él me dijo que por la seguridad de los demás esto no debía salir a la luz.
También le dejé el testamento, me prohibió estrictamente cobrarlo, eso acusaría mi posición y me delataría … De todas formas no tengo ánimos de recibir ese dinero.
CHIKANE.
Apenas la sirvienta me avisó del regreso de Himeko fui a esperarla a la habitación, pasaron un par de horas para que ella regresara de hablar con su padre. Venia con los ojos enrojecidos, supe perfectamente que algo la había hecho llorar y aunque intenté no preocuparme no sirvió de nada
Himeko – hablé para que se percatara de mi presencia. Ella me miró unos segundos y rápidamente se me lanzó al cuello, soltando un mar de lágrimas. Yo la abracé con todas las fuerzas que pude, mientras esperaba paciente a que se calmara
Te necesito Chikane – me susurró con desesperación
Aquí estoy … no te dejare sola – le dije sin saber él por qué de su estado
Perdóname, solo perdóname
¿Qué debo perdonarte? - pregunté asustada
Solo abrázame – fue su única respuesta
Tuve que esperar pacientemente hasta que Himeko se calmara un poco, sabia que no sacaría nada con hacerle preguntas, ella no necesitaba eso y aunque yo si necesitaba desesperadamente saber el por que se encuentra así, su desesperación postergo mi curiosidad.
Al fin y luego de tanto llorar se quedó dormida, la arrope como pude teniendo en cuenta que solo tengo un brazo y me quedé pensando toda la noche en la razón de su llanto …
SOUMA.
Hoy es el gran día – comento Gina
Si, al fin Himeko se casara con Himemiya … Algo de felicidad en su vida no le sentara mal … Luego de ese viaje Himeko ha estado muy triste
¿Y Himemiya no le ha preguntado nada? - quiso saber Gina
Claro que sí, pero Himeko evade el tema. Ahora le dice que son problemas familiares.
No puedo creer que esto aún no termine
Terminara el día en que encontremos al hombre que quiere acabar con Himeko … Solo ese día podremos descansar de esta pesadilla
Al menos el señor Kurusugawa ya sabe la verdad, así sera más fácil cuidar de ella
¿Y tú cómo te sientes? - le pregunté
Bien, estoy bien …
No me mientas – sonreí levemente – se que aún la amas y que no es fácil para ti ver que se casara con otra
Hace mucho comprendí que la felicidad de Himeko no es a mi lado, pero me quedo con los buenos momentos que pasamos juntas – reconoció Gina
Esa es la forma de pensar – la animé – Créeme cuando te digo que la podrás olvidar, yo una vez estuve enamorado de ella, pero ya vez ahora solo la veo como una amiga
Lo sé, es solo cosa de tiempo … Pero el destino es irónico … Tanto mi hermana como yo estamos enamoradas de las mujeres que hoy contraerán matrimonio, sera sin duda un trago muy amargo
Si, debe ser como tu dices – comenté sin saber que más decir.
A poco menos de dos horas para la ceremonia, Gina y yo ya estábamos listos. Acordamos en llegar juntos al registro civil, lugar donde se celebraría la boda y luego todos viajaríamos a la mansión de Himemiya para celebrar la unión.
Por otro lado, Haruka y Rebecca pasarían del hospital a la boda. Ellas dos han estado muy esperanzadas en que Michiru logré un avance y eso es lo que también espero yo.
CHIKANE.
No recuerdo haber sentido tantos nervios en mi vida como los que estoy sintiendo en estos momentos, miro la hora cada cinco minutos con el corazón estrujado. Todo me parece un sueño absurdo pero bello, las cosas han sucedido demasiado rápido, ni siquiera he tenido el tiempo de pensar en que hoy mi vida cambiara completamente.
Himeko al menos ha cambiado su forma de ser, ya no la noto tan a la defensiva aunque aún me sigue ocultando algo muy importante, algo que solamente sabe ella, su padre y Souma. Desearía que por fin se animara a confiar en mi, sea lo que sea yo estaría a su lado.
Ayer me pasé gran parte del día acompañando a Michiru, le he contando todos los detalles de la boda y mis ganas de verla junto a mí. Tengo la fiel convicción de que pronto despertará, aun cuando los médicos no se atreven a dar esperanzas para este caso … pero ellos no conocen a mi prima, ella es una mujer luchadora, siempre lo ha sido.
Hija, ¿puedo pasar? - mi padre habló desde el otro lado de la habitación. Enseguida me miré al espejo. Llevaba un elegante vestido azul rey, que dejaba ver mis hombros y mi largo cuello adornado por una fina cadena de diamantes. Mi pelo resplandecía en todo su largo
Claro … adelante – dije al fin
¿Cómo te sientes? - preguntó parándose a mi espalda y reflejándose en el espejo
Nerviosa – me sinceré
Es normal hija, todos lo estamos en un día tan importante – él besó mi mejilla – Te vez realmente hermosa – dijo con admiración
Gracias, espero que Himeko piense igual
De seguro sera así. Se que tu madre esta pendiente de ti en estos momentos donde quiera que se encuentre
Se encuentra aquí a mi lado – dije con seguridad y casi sintiendo su compañía
Tú eras la luz de sus ojos – el tocó mi mentón con amor – Ahora vamos, ya es hora de comenzar con tu nueva vida …
HARUKA.
Al llegar a la oficina del registro civil, distinguí inmediatamente algunas caras conocidas. Estaba Seiya acompañado de Mina a quien hace mucho tiempo no veía, también y como era de esperar Mako colgaba de su brazo como la flamante nueva pareja, pensé un momento en lo extraño de la situación.
Rebecca entró conmigo caminando a paso silencioso y sin subir la mirada, sabia perfectamente que estar aquí era algo muy doloroso para ella, pero contra todo pronostico no quiso perderse la boda.
En un minuto fije mi vista cerca de unos grandes floreros y ahí estaba Mónica, me pregunté si ya había visto a Mako …. Decidí caminar hacia ella.
Mónica, que puntual – dije en forma de saludo
Haruka, Rebecca … Buenos días – saludo con amabilidad, en ese momento una chica apareció a su lado, una a la cual pensé haber visto antes – ella es Laura – la presentó
Yo te conozco a ti – dijo de inmediato Rebecca mirando a la chica, quien le respondió con una sonrisa – Te vi hablando con Chikane en una oportunidad
Si, ella es la jefa de mi abuela – aclaró la muchacha y de inmediato recordé.
¿Y cómo es que ustedes se conocieron? - le pregunté a Mónica
El mundo es muy pequeño – dijo mi amiga – Nos conocimos en Rio de Janeiro, Laura acompañaba a su abuela en un viaje de placer que Chikane les regaló
No puedo creer que exista tanta coincidencia – exclamó sorprendida Rebecca
Ya vez, así es la vida – musito Mónica con una transparente sonrisa
¿Ya has visto a Mako? - le pregunté con disimulo
Si, pero aún no he tenido la oportunidad de saludarla – contestó con neutralidad
¿Pero estas bien? - quise saber
Si, verla me ha confirmado que ya la olvide – dijo para mi serenidad
¿A que hora llega mi hermana? - preguntó impaciente Rebecca, chequeando la hora en su reloj de pulsera
Ella vendrá con Souma, no deben tardar – dije yo
De pronto el gran murmullo de las personas ceso unos instantes, yo giré mi vista hacia la entrada y vi a Chikane caminar junto a su padre con una elegancia estremecedora, sonreía a todas las personas agradeciendo de su presencia y en sus ojos se estampaba la felicidad de su alma. No se quien inició pero pronto todos los presentes comenzamos a aplaudir, incluso Rebecca quien a pesar de estar destruida se notaba feliz.
Se ve hermosa – comentó Laura admirando a la gran Himemiya
Siempre lo ha sido – dijo Rebecca sin dejar las palmas
Himemiya se detuvo un momento para saludar a Seiya y Mina, quienes la abrazaron con felicidad e intercambiaron un par de palabras completamente inaudibles para mi. Su padre también participo de la conversación, mientras sonreían al parecer por una pequeña broma que hubo entre ellos.
Ahí viene Himeko – anunció Mónica indicando la entrada. Y si Himemiya se veía hermosa, Himeko no cabía en esta tierra como una mujer, más bien parecía hija de Afrodita. Su cuerpo escultural era tapado por un vestido que casi caía en lo artesanal, con un arreglo floral en su cabellera y sus ojos rabiosos de felicidad, que solo miraban a Chikane. Ella también venia colgada del brazo de su padre. Nuevamente los aplausos no se hicieron esperar, Chikane esta vez tomó su mano y la llevó caminando hasta la mesa donde los esperaba el oficial del registro civil.
Buenos días – dijo aquel hombre para todos los presentes – Al parecer estamos todos acá – Himeko soltó una risa nerviosa – Bueno comencemos …
SOUMA.
¿No te puedes apresurar? - pregunté a Gina mientras observaba que ibamos atrasados
No a menos que el automóvil saque alas – dijo mirando la carretera, que a pesar de todo estaba descongestionada. Si bien Gina iba a una velocidad infernal, nos demoramos buscando mi tarjeta de crédito
Debí dejar todo arreglado anoche – me recriminé
Ya relájate, llegaremos a tiempo – me intentó animar.
El rechinar de unos neumáticos junto a mi lado me obligó a dirigir mi mirada en esa dirección. Un mercedes negro con vidrios polarizados se apegó peligrosamente a nuestro costado, obligando a Gina esquivarlo para evitar una desgracia.
¿Qué le pasa ha ese imbécil? ¿Acaso no sabe manejar? - dijo Gina muy enojada
Casi chocamos! - exclamé asustado
Es precisamente lo que quieren conseguir – al escuchar esas palabras me di cuenta de que el semblante de Gina había cambiado completamente, ahora en sus ojos se mostraba una concentración a prueba de todo
¿De que hablas? - le pregunté confundido. Pero antes de recibir una respuesta, el mercedes negro volvió a acercarse y esta vez logró envestir nuestro automóvil, haciendo que patináramos por la carretera. Gina presionó rápidamente el freno y nos vimos obligados a detener el automóvil. En cosa de segundos aquel automóvil lujoso nos impidió el paso. Sentí como mi respiración se agitaba progresivamente
Prepárate Souma, esto se pondrá feo – dijo Gina mirando atentamente aquel automóvil frente a nosotros.
¿Qué esta pasando? - dije preocupado, aferrado al asiento
No lo sé … pero te aseguro que nada bueno … - Ninguno de los dos se movió de sus asientos, esperamos sumergidos en una angustia a que aquel auto hiciera algún movimiento pero nada paso …
¡Arranca el auto y larguémonos de aquí! - le animé en un grito de horror
No... de todas formas nos seguirán – dijo abatida
¿Qué hacemos? - comencé a sudar helado
Maldita sea, ni siquiera tengo mi arma – rabió desesperada
Debe ser el hombre que quiere asesinar a Himeko – dije convenciéndome a mi mismo
De pronto la puerta del conductor del mercedes benz negro se abrió, dejando ver a un hombre de aproximadamente veinticinco años, vestido con traje y corbata gris eléctrico, de gran elegancia y con su mirada oculta tras unos lentes negros. Comprobé para mi pesar que en su mano poseía un arma de fuego. Lentamente el chico se sentó en el capó de su automóvil y comenzó a colocar un silenciador, para ocultar el sonido del disparo.
¡Maldita sea, maldita sea! - dije asustado. Mientras veía a Gina pensar en alguna solución
No hagas nada ni digas nada – ordenó ella – Mantén la calma por favor – esta fue la primera vez que la vi actuar con tanta sangre fría. Dos golpes fuertes y cortos al metal de nuestro automóvil nos obligó a mirar nuevamente al frente. El hombre ocupó la cacha de su arma para llamar nuestra atención y luego cuando ya la tuvo nos hizo un gesto de que saliéramos del auto
Por Dios … vamos a morir – hablé acongojado
Por favor Souma … ten calma – volvió a pedir ella. Al parecer olvidaba que a nadie le enseñan como actuar frente a estas situaciones. En ese segundo rogué porque Himeko se encontrara bien – Ahora salgamos del auto, muéstrale tus manos para que sepa que estamos desarmados – me indicó Gina que fue la primera en bajarse. Tras unos segundos de terror seguí sus pasos, lentamente cerré la puerta tras de mi y caminé hasta quedar apegado al hombro de la italiana.
Aléjense del auto – indicó él mostrándonos la dirección de unos arboles junto a la carretera. Caminamos lentamente y solo nos detuvimos hasta que nuestros cuerpos quedaran completamente cubiertos por las sombras de aquellos viejos pinos.
¿Qué es lo que quieres? - le preguntó Gina con una voz neutral. Él hombre solo sonrió
Busco a Gina Ferreti y Ogami Souma … ¿Son ustedes? - supe que su pregunta fue solo por cortesía, ya que él sabia nuestras identidades
Si – le contestó Gina con seguridad
Perfecto – dijo él apuntando hacia su pecho – Es todo lo que necesitaba saber – enseguida un débil sonido de velocidad me hizo cerrar los ojos por menos de un segundo y cuando los abrí vi caer a mi lado el cuerpo de Gina con el corazón perforado.
¡NOOOOOOO! - grité desesperado, con el tiempo detenido en esa imagen horrorosa. De inmediato comprobé que mi amiga había perdido la vida y que ahora yo seria el siguiente – ¡CÓMO TE ATEVES! - le desafié envuelto en un enfado que nacía directamente desde mi corazón – Por qué no sueltas esa arma y acabas conmigo con tus propias manos! - le insté con odio, mientras mis ojos comenzaron a derramar lágrimas por Gina
Créeme que lo haría, pero no tengo tiempo – Vi como apuntaba directamente a mi frente, sólo apreté mis puños y cerré mis ojos esperando la muerte. Nuevamente ese sonido se dejo escuchar, pero yo aún estaba consciente y no fue sino después de dos segundos más o menos en que decidí volver a abrir mis ojos. Lo que vi me dejo perplejo. Frente a mi el cuerpo sin vida de aquel hombre estaba tirado en la tierra. Rápidamente miré a un costado y vi parada a una mujer que guardaba un arma en su ropa.
¿Quien eres tú? - pude preguntar aún asustado
Eso no importa … Debes ir por la chica y llévatela lejos de aquí – dijo refiriéndose a Himeko. Yo a pesar de mi confusión me concentre en su rostro, sabia que la había visto en otro lugar ….
FLASH B.
Himeko, Himeko – la llamé para capturar su atención
¿Dime? - me preguntó
Esa chica que esta ahí no ha parado de mirarte en toda la noche... Y ya no se que pensar – dije arrugando mi frente
¿Qué chica? - preguntó volteando su cuerpo para comprobar
!No la mires! - le pedí – Disimula por favor – hablé con una sonrisa fingida
¿Pero que te preocupa? - preguntó confundida
Es que no se si quiere comerte a besos o matarte – dije con voz extraña – Tranquila Himeko, creo que exageré un poco – le comenté al ver su rostro pálido
¿Cómo se te ocurre decir esas cosas, sabiendo que de verdad alguien me quiere matar? - me dijo algo desesperada
Lo siento, pero es que de verdad que te mira mucho – me excusé
Bueno, saldré de dudas – dijo decidida– iré a saludarla – la miré sorprendido - ¿Dime quien es? - exigió saber, ya que aún no se percataba de quien hablaba yo
Sígueme, no te dejare sola con ella, no aún al menos – dije picándome un ojo en son de broma, mientras ella me seguía los pasos – Es ella Himeko – le dije en voz baja indicando a la mujer
¿De quien hablan? - la voz de Himemiya nos irrumpió como balde de agua fría, estropeando los planes de saludar a la desconocida
FIN FB
Te reconozco – le dije una vez que recordé donde la había visto. En el evento de presentación de la empresa de Himeko
Lo supuse … - dijo ella de forma natural, como si no hubiese acabado de asesinar a un hombre - He vigilado a la chica desde que llegó a Tokio
¿Por qué? - quise saber
Seré rápida … Me han contratado para asesinarla – di unos pasos atrás por la sorpresa – Pero he decidido cambiar mis planes … - no quise preguntar nada – Ahora escúchame bien. Debes impedir esa boda y llevarte a Himeko muy lejos de aquí … ¡Apresúrate! - gritó casi enfadada
No … ¿Cómo puedo confiar en ti?
Te acabo de salvar la vida … Ve antes de que sea demasiado tarde … A la salida de la boda la asesinaran a ella y a la chica Himemiya … Así que deber irrumpir y robarte a la novia – noté que esto le parecía entretenido – Pero si quieres salir con vida del lugar, debes actuar … Tienes que hacer creer a todos en ese sitió que la chica y tú se escapan por amor … Quien quiere matar a Himeko esta presenciando todo y la única oportunidad que tienen de salir con vida del lugar es haciendo algo que no este en los planes de nadie – era demasiada información en muy poco tiempo, yo aún tenia a mis pies el cuerpo sin vida de Gina, pero aunque no me provocara nada bueno esta mujer, era mi única salida … y debía tomarla – ¡Vete de una vez! - insisto. Corrí con todas mis fuerzas hasta el automóvil, eché andar el motor y comencé a alejarme del lugar con el alma partida. Mis manos parecían gelatina y mi corazón golpeaba mi boca desesperado.
CHIKANE.
Mientras el hombre nos hablaba ciertas cosas morales del matrimonio civil, giré mi vista y vi a Shizuma con Nagissa entrar de manera apresurada a la ceremonia, no pude evitar sonreír por la gracia que eso me provocaba. Estábamos casi todos aquí, solo faltaban tres personas y una de ellas la más importante … Michiru … cuanto daría por tenerla a mi lado. Gina y Souma aún no llegaban,pero francamente eso no me preocupaba.
Un suave codazo de Himeko me obligó a volver la vista al frente, el oficial del registro civil me extendía una fina pluma con la cual debía firmar mi compromiso con Himeko, ella lo acababa de hacer y yo me lo había perdido por estar mirando a mis amigas. Los ojos de Himeko estaban humedecidos por la emoción, le sonreí con el alma y tomé la pluma en mis manos, estaba a punto de firmar cuanto un gritó me paralizo.
¡UN MOMENTO! - los murmullos comenzaron a resoplar en el lugar. Tanto Himeko como yo nos giramos para comprobar que se trataba de Souma, quien estaba muy agitado y con los ojos enrojecidos por el llanto. Sentí como un frío se apoderaba de todo mi cuerpo – HIMEKO NO TE CASES – gritó desesperado, mientras yo me quedaba anonadada mirando a Himeko, quien parecía tan sorprendida como yo – Por favor Himeko … - el comenzó a sollozar – no te cases
¿Qué sucede aquí Himeko? - le pregunté casi sin habla. Ella me miró confundida y luego volvió la vista a Souma quien se acercaba a paso seguro – Himeko … dame un segundo, solo un segundo – le suplicó él desesperado
¿Qué te sucede Souma? - la voz de Shizuma resonó en el lugar - ¿Acaso estas loco?
Himeko solo un segundo – volvió a repetir él sin tomar en cuenta a Shizuma
Aléjate de ella – le dije controlando con todas mis fuerzas las ganas de matarlo. Él fijo su vista e mí unos segundos
Perdonarme Himemiya … Himeko … escúchame
¿Qué pasa Souma? - preguntó con tartamudez Himeko
Vete de aquí antes de que te saque a patadas – insistí con mi amenaza
Himeko te lo suplico
Chikane hablaré con él – dijo Himeko contra todo pronostico
¿De qué hablas? - le dije entre dientes con ira en mi mirada
Por favor … - en ese momento Souma se acerco a su oído y le dijo algo inaudible para mi. De inmediato Himeko quedo paralizada, sin decir nada y casi sin respirar … Pude ver que sus ojos se humedecieron … Souma dio unos cuantos pasos hacia tras y se dirigió a mi
Uno de los dos debía rendirse – yo fruncí mi ceño – Y eso no seria yo … Quiero que todos se enteren de que Himeko y yo nos amamos y que aquí no se celebrara ningún matrimonio – mi corazón dejó de latir en ese mismo instante. De inmediato busque la mirada de Himeko, ella lloraba sin cesar …
Himeko …. - pronuncié con los ojos empañados
Perdóname Chikane – dijo con voz opacada, luego me abrazó con fuerzas excesivas y corrió hacia Souma, provocando una gran conmoción entre los presentes y dejándome con una tormenta en mi interior.
SOUMA .
Toma mi mano y salgamos corriendo de este lugar, tengo el automóvil justo a fuera – dije en su oído y agradecí que ella me hiciera caso. SI decir nada más salimos con las manos entrelazadas, no sin ates tener que escuchar gritos de Chikane suplicando por que Himeko volviera a su lado. Supe que esto le dolía mucho más a mi amiga que a Himemiya, pero es la vida de todos la que esta en juego
Una vez en el automóvil arranqué a toda velocidad, sin rumbo fijo solo con la idea de escapar lo más pronto de la ciudad, mientras miraba cada segundo por el espejo retrovisor comprobando que nadie nos siguiera.
Dime que todo es mentira – pidió Himeko con sus manos ocultando su rostro
No … - dije mordiendo mi labio y llorando al igual que ella – Gina esta muerta y lo mismo pensaban hacer contigo y Himemiya – dije con amargura
No puede ser, no puede ser – decía destrozada – ¿Por qué? - se preguntó con rabia – Por qué Gina, ella no se lo merecía – dio unos cuantos golpes a la maletera dada su frustración
Himeko, por favor …. Tranquila – dije aún llorando y con el alma entumecida
¡Chikane corre peligro! debemos volver! - habló de pronto como retomando la conciencia
No podemos! - le aclaré – ellos quieren asesinarte y volver seria un suicidio
!Dijiste que también la matarían a ella! - gritó
Confía en mi, por favor – supliqué
CHIKANE
Tenia el alma sumergida en un sentimiento dicotómico, por un lado estaba completamente destrozada Himeko acababa de abandonarme por su "gran amigo" y por otro lado un sentimiento de preocupación nació en mi. Pude ver en su mirada un dejo de desesperación y no una mirada de una chica enamorada que alaba que su príncipe la rescatara … casi puedo jurar que lo que acaba de ocurrir tiene mucho que ver con su secreto … pero aún así solo puedo llorar, pasa el tiempo y es imperceptible para mi. Todas se han acercado para comprobar mi estado, pero yo estoy tan sumergida en la impresión y el dolor que escucho sin oír … Ella es quien ilumina mi vida y ahora alguien apagó la luz.
HARUKA.
Esto es una locura – exclamó Seiya con la mandíbula apretada, mientras miraba como el padre de Chikane intentaba controlarla
Maldita sea esa Himeko – escupió Mina enrojecida por la rabia
Ella no es así – aseguró Nagissa. Ni siquiera supe en que momento todas nos habíamos reunido
¿Pero que fue eso que acabamos de ver? - pregunté confundida y casi sin aliento
Nada de esto me calza – dijo Shizuma – Aquí esta ocurriendo algo muy extraño
¿Donde está mi hermana? ¿Alguien la ha visto? - preguntó Rebecca con su mano junto al corazón
No, no la he visto – mencionó Mako que por primera vez pronuncio palabra
Tengo un mal presentimiento – me dijo Rebecca desesperada – necesito ver a mi hermana
Tranquila, la llamare – dije angustiada
SOUMA.
Supe que debíamos cambiar de automóvil antes de seguir con este camino sin dirección. No tuve más opción que robar uno, ya que Himeko no portaba dinero en efectivo y yo no podía usar mi tarjeta de crédito, me sentía demasiado vulnerable como para hacerlo. Al poco andar encontramos una casucha abandonada a la orilla del camino, sin dudarlo me estacioné junto a ella, necesitaba desesperadamente digerir y explicarle lo sucedido a Himeko quien no ha parado de llorar.
Con una fuerte patada abrí la vieja puerta de madera, el lugar estaba lleno de telarañas por cada esquina y mantenía un concentrado olor a sumagado. Solo un solo piso de madera resaltaba del suelo empolvado.
Debo explicarte que ha sucedido – le dije apoyándome en la pared, sudado completamente
¿Donde esta Gina? - supe que se refería a su cuerpo
Quedo en la carretera …. no demoraran en encontrarla – dije sollozando
¿Cómo ocurrió todo? - preguntó con la vista fija en el suelo
Íbamos camino a la ceremonia cuando nos intercepto un mercedes negro … Se trataba de un hombre que nos obligó a bajarnos del auto … - golpee la pared al recordar lo sucedido – luego nos pregunto nuestros nombres y sin previo aviso le disparó a Gina …
Esto es mi culpa ….
No Himeko, ella … ella sabia que todo esto podía ocurrir, nada de esto es tu culpa – intenté darle consuelo
¿Y tú cómo escapaste?
Con ayuda – le aclaré. Ella me miró aturdida – Una mujer … me salvo la vida. Cuando pensé que aquel hombre me dispararía apareció ella y le mato antes de que él lo hiciera conmigo
¿De que mujer estas hablando? - preguntó apresurada y temblando bajo su elegante vestido
¿Recuerdas aquella mujer que te miraba en el evento de presentación de tu empresa? - ella movió sus ojos intentando recordar
No … - dijo en un susurro. Y claro que no lo haría si solo fui yo quien alcanzó a verla bien …
Yo la reconocí – le dije – y ella aceptó que seguía tus pasos desde que arribaste a Tokio – los ojos de Himeko se sobresaltaron – La contrataron para asesinarte pero algo la hizo cambiar de planes – me miró confundida – no me mires así – dije de inmediato – no tengo idea que esta pasando aquí, pero ella me advirtió de que te matarían si no te sacaba de ahí de la forma en que lo hice … y no tenia más opción que confiar en ella
Dios … Gina... Gina – mencionó aún llorando por la Italiana
Yo no pude hacer nada …. - la rabia nuevamente se apoderó de mi
CHIKANE
Alguien me arrancó el corazón y no se preocupo de cerrar la herida … pero no fue "alguien" sino Himeko. Aun no consigo entender que ha pasado, en que momento la perdí o por qué razón ella decidió alejarse de mi.
He recibido múltiples palabras de aliento, pero a nadie escucho. Me siento humillada, destrozada y abandonada. Nunca ni en mis peores pesadillas imagine un escenario como este.
Alguien me trajo hasta mi departamento, ahora que miro a mi alrededor veo que todas están acá. Mi padre no esta presente, ni siquiera se en que lugar se encuentra, quizás hablando con el padre de Himeko tras lo sucedido.
Chikane ¿Quieres algo? - preguntó con sutilidad Shizuma.
No … - dije sin ganas de vivir
Manteen la mente abierta Himemiya … algo me dice que aquí existe un asunto importante – habló Haruka – Himeko no te abandonaría y mucho menos por Souma
Discúlpame si lo dudo … - dije con los ojos enrojecidos – Ahora entiendo el por qué Himeko mantenía tantos secretos con él … Y ese viaje que hizo para navidad .. ¡¿Cómo pude ser tan estúpida?!
No saques conclusiones apresuradas – menciono Nagissa – Yo confió en Himeko, te ruego hagas lo mismo
Es difícil, muy difícil – reconocí, pero algo en mi interior me decía que ella no estaba tan equivocada
No sufras Chikane – la mano de Rebecca rozó la mía con amor - Te prometo que todo tiene solución
Me siento humillada – le confesé
Eso ni lo digas … nadie puede humillarte, eres la mujer mas esplendorosa que he conocido
He llamado a Souma, pero no responde su celular – musitó con furia Seiya
Tampoco se nada de mi hermana aún – comentó Rebecca preocupada
Debemos mantener la calma. Algo me dice que pronto tendremos respuestas – dijo Haruka.
En ese preciso momento el celular de Rebecca resonó en el living de mi departamento. Todas centramos nuestra atención en ella, quien solo murmuro que se trataba de un numero desconocido
¿Diga? - dijo descolgando la llamada – Con ella …. - su voz sonaba concentrada – Si … es mi hermana ¿Qué sucede? - había un silenció sepulcral en el lugar - ¡QUÉ! - gritó horrorizada y estallando en llantos. De inmediato me levanté y sentí que el corazón se me paralizaba – ¡ESO ES IMPOSIBLE … NO PUEDE SER! ¡NOOOOO! - gritó cayendo al suelo desagarrada. No dude un segundo en abrazarla y arroparla con mi brazo, mientras intentaba adivinar que sucedía ahora. Rebecca lanzó el celular lejos y solo se dedico a llorar entre gritos llamando a su hermana
¿Qué sucede Rebecca? - le pregunté casi al borde de las lágrimas al sentir su dolor
Mi hermana esta muerta – dijo con una voz imposible de transmitir en palabras.
¡No puede ser! - exclamó horrorizada Haruka, mientras todas las demás quedábamos destrozadas y más que sorprendidas con la noticia
Tranquila Rebecca, tranquila – era lo unció que lograba pronunciar. Y como por arte de magia el dolor que Himeko me había causado se hizo a un lado, dejando toda mi preocupación en este nuevo suceso
¿Pero que sucedió? - quiso saber Haruka, tan confundida como yo
No lo sé … era un oficial de policía … Dijo que encontraron el cuerpo de mi hermana tirado … en la carretera
¿Qué carretera? - le pregunté
No lo sé … no fui capaz de escuchar – dijo aferrada a mi cuerpo sin dejar de dar gritos ahogados
Llamaré a la policía para tener más información – dijo Shizuma – Chikane, sera mejor que te cambies, este día sera muy largo – aconsejo mirando mi elegante vestido
HARUKA.
Al escuchar que Rebecca lloraba por su hermana muerta no tuve duda que Hemira estaba tras todo este lío, y ahora más que nunca se que Himeko no abandono a Chikane por amor a Souma. Ellos estaban arrancando de algo, algo que solamente ellos saben.
Mientras Chikane se cambiaba su ropa me quede junto a Rebecca, ahora deberíamos ir al servicio médico legal, donde mantenían el cuerpo de Gina. Ni siquiera sabia que haría la pobre Rebecca en estos momentos, pero solo sé que no la podríamos dejar sola, ni siquiera un segundo.
Shizuma y Nagissa se nos adelantaron, mientras Mónica y su acompañante aún esperaban por nosotras. Seiya, Mako y Mina decidieron ir directamente a la policía para recabar toda la información posible y yo de vez en cuando marcaba el numero celular de Souma, pero solo obtenía el buzón de voz como respuesta.
Estoy segura que Hemira esta detrás de todo esto – le comenté a Mónica
No lo creo – dijo sorprendiéndome y cuidando mantener la voz baja por respeto a Rebecca
¿Por qué lo dices? - pregunté
Ven conmigo, tu y Himemiya necesitan saber algo – dijo tomando mi mano e irrumpiendo en el cuarto de Chikane.
La encontramos con la mirada perdida en sus argollas de matrimonio, seguramente cuestionandose aún muchas cosas, pero ya estaba lista, había cambiado su vestido por unos pantalones que conjugaban con una chaqueta negra.
Estaba a punto de salir – nos avisó Himemiya con la mirada opacada
Necesito contarles algo … - mencionó Mónica con una voz preocupada
¿Qué sucede? - preguntó Chikane
Yo se algo de Himeko que ustedes al parecer aún desconocen y pienso que es la explicación a todo lo que esta pasando
Mónica … podrías hablar claro – le pedí concentrada. Pero se notaba que esto a Mónica le era muy incomodo
Estoy casi segura que Himeko esta arrancado de algún peligro, el mismo peligro que termino con la vida de Gina y no se trata precisamente de Hemira – vi como Chikane entrecerraba sus ojos, mientras yo fruncía mi ceño
¿Y sabes a qué o quien aludir ese peligro? - quiso saber Chikane
Hay un hombre que quiere asesinar a Himeko – dijo luego de un gran suspiro. Chikane no demoro en palidecer y soltar ciertas palabras inaudibles
¿Pero quién querría acabar con la vida de Himeko? - pregunté casi suponiendo que eso era imposible
Eso lo desconozco, pero fue la misma Hemira quien me lo confirmo, antes de que Himeko me mandara fuera del país por mi propia seguridad
Espera un momento … ¿Me estas diciendo que Himeko ha corrido peligro todo este tiempo y no me ha dicho nada? - la sorpresa de Chikane se reflejaba en su voz afligida
Si … Hemira trabaja para ese hombre por lo que sé …
Debe ser alguien importante – dije pensando en voz alta – No cualquier persona tiene tanto dinero como para poder mantener las locuras de Hemira
Esto no me calza … - escupió Chikane – no entiendo nada, absolutamente nada. Siento que mi vida ha sido una mentira …
Si Himeko no te ha contado nada era por tu propia protección … de eso no tengo duda – le consoló Mónica
¿Pero que más peligro puedo correr? … Ahora más que nunca necesito dar con su paradero. Si Himeko esta corriendo peligro, el lugar más seguro para ella es a mi lado – Chikane pensó un momento – Mónica, necesito que te contactes con ella … pero no le digas que ya se la verdad … conociendo lo testaruda que es, echara todo a perder
¿Que va a echar a perder? - le pregunté
Mónica me dirá su paradero y yo iré por ella … Como sea acabare con esa persona que quiere asesinarla
Esperen un momento – dije de pronto con las palmas abiertas – Tu dijiste que Hemira trabaja para ese hombre … ¿cierto? - miré a Mónica
Si
Recuerdan lo que Seleni te escribió en aquella carta – esta vez le hablé a Chikane – ella mencionaba a unas personas que odiaban tu apellido y que estaban junto a Hemira – pude ver que Chikane comprendió donde iba mi raciocinio
¡Es verdad! - exclamó ella – Pero … ¿Quien podría ser en ese caso? ¿Por qué odian mi apellido y al mismo tiempo quieren asesinar a Himeko?
Yo pienso que solo es una cruel coincidencia del destino. - habló Mónica
HIMEKO.
Estaba completamente destrozada, me preguntaba una y otra vez como era posible que Gina hubiese sido asesinada … Todo me parecía una pesadilla sin fin … Ahora más que nunca se que el hombre que quiere quitarme la vida no dudara en hacerlo … Han pasado tantas cosas en solo unos días, el testamento de mi madre, la muerte de Gina, mi boda frustrada con Chikane … Chikane … ¿cómo estará? Espero que no me odié … pero como sea la recuperare
¿Qué vamos hacer ahora? - pregunté a Souma que aún estaba atónito con lo sucedido, al igual que yo
Sinceramente no lo sé – dijo entre dientes – solo sé que debemos escapar
¿Pero a donde? No existe un lugar en esta tierra en donde me sienta segura
Lo sé, lo sé – dijo desesperado y agarrando algunos mechones de su pelo – Esto hace mucho tiempo se nos salio de control.
Pienso que en realidad nunca lo tuvimos bajo control – mencioné con tristeza
Por ahora tomaremos ese automóvil y buscaremos un motel muy alejado de la ciudad, donde nos esconderemos
¿No crees que seria bueno comunicarse con alguien?
¿A quien podemos recurrir? - quiso saber
A tu amigo, el policía … No se me ocurre nadie más. Apenas lleguemos a ese motel llamare a Mónica, necesito saber como se encuentra Chikane – dije para terminar, mientras él asentía con la cabeza
CHIKANE.
Cuando llegamos al servicio médico legal, Rebecca me pidió que no la dejara sola y eso fue lo que hice. La acompañe en el reconocimiento del cuerpo y agradecí haber estado ahí para sostenerla antes de que perdiera el conocimiento por unos momentos. Luego de eso fueron miles de tramites, tediosos y muy dolorosos.
El cuerpo no seria entregado enseguida, a pesar de que era obvio que el deceso de Gina fue producto de un disparo certero en el corazón debían hacerle una autopsia.
Rebecca tuvo que llamar a sus padre para darle la terrible noticia y luego de muchos minutos de llanto les informó a sus padres que pediría que extraditaran el cuerpo hasta Francia … Para darle una sepultura junto a los suyos.
No me dejes sola … por favor – suplicó ella firmando uno de muchos papeles
No lo haré, mírame estoy aquí a tu lado – hablé ocultando mi propia pena
Me siento destrozada, me duele el alma Chikane, tan solo respirar se me hace una tortura … Ella no merecía morir así …
Lo sé – dije abrazándola – Pero eres una chica fuerte y sé que saldrás adelante
¿Acaso me queda otra opción? - quiso saber – Soy lo único que les queda a mis padres – sus ojos brillaban de dolor
Viajare contigo a Francia – ni siquiera pensé lo que dije, solo me nació – Estaré junto a tí en estos momentos tan difíciles y apenas corresponda volveré y te juro que vengare la muerte de tu hermana – deje con la mirada decidida
¡NO, NO! - exclamó preocupada – Por favor, no hagas nada … yo no soportaría otro dolor en estos momentos, si algo te llegase a pasar
Tranquila … - Tomé su rostro entre mis manos – Entiéndeme Rebecca, esto solo acabara el día en que nos enfrentemos y dejemos de escapar
Yo volveré contigo – dijo apresurada
¡Claro que no! - le negué – tu te quedaras junto a tus padres, lejos de todo peligro ¿Entiendes?
¡Chikane! - la voz de Mónica irrumpió en la fría sala del lugar
¿Qué sucede? - pregunté asustada
Acaba de llamar Himeko – me dijo y todo mi mundo se remeció. Por un momento pensé saltar de alegría y por otro pensé caer de dolor
¿Dónde está? ¿Cómo está? ¿Qué te dijo? - bombardee con preguntas
Tranquila … no dijo mucho … Solo me preguntó por ti. La escuché desesperada por saber como te encontrabas, se tranquilizó apenas supo que estas bien …
¿Te dijo algo más? ¿Sabe ella quien mató a mi hermana? - preguntó con cólera Rebecca
No, ni siquiera me dio tiempo de hablar, apenas le dije que estabas bien me dio las gracias y colgó la llamada
No me mientas Mónica – le advertí
Te juro que eso es todo lo que pasó – dijo con una sinceridad a flor de piel.
Ahora no me cabe duda, Himeko si esta escapando de algo y por nada del mundo revelara su paradero … Pero sea como sea yo la hallare, aunque tenga que buscar por cada rincón del país.
Al paso de las horas y al ver que los papeles de defunción y extradición no se agilizaban decidí llamar a mi padre, agradecí que el contestara el llamado.
¿Donde has estado? - le pregunté casi enfurecida
Intentando retomar el honor de la familia, luego que esa mujer te abandonara – dijo enfurecido, casi no lo reconocía
¿De que honor me hablas? Ya ni eso nos queda – le recordé liberando con él algo de mi frustración
Eso esta por verse hija – dijo a regañadientes
Necesito tu ayuda – fui al grano directamente
¿Qué sucede? - preguntó
Asesinaron a una de mis amigas antes de la boda – dije sin pelos en la lengua
Ya lo sé … Seiya me lo contó todo
Bien, sucede que sus padres están en Francia y necesito que uses la influencia que aún nos queda de nuestro apellido para que agilices los tramites de extradición del cuerpo hasta ese país
¿Piensas que tengo tiempo para esas cosas? - preguntó ofendido
¿Acaso eres ciego padre? ¿O el tiempo te ha vuelto inhumano? Estamos hablando del dolor de una familia – le recordé
Tengo cosas más importantes que hacer en este momento … ¿Por qué no lo haces tú?
Sabes que tu palabra es más imponente que la mía – mantenía mi mandíbula apretada por el coraje – Hazlo por favor … Yo me ausentare del país unos días, acompañando a la familia de Gina
Los medios no dudaran en especular que arrancas por vergüenza – cada respuesta de él me sorprendía mucho más
No me interesa lo que salga en los medios … ¿Me ayudaras? - pregunté al limite de mi paciencia
Esta bien … Ahora mismo hablaré con el cónsul de Francia y pediré que se preocupe de este caso … Un poco de diplomacia nunca esta de más
Gracias – le dije colgando secamente la llamada
Miré a Rebecca que permanecía a unos cinco metros de mi y le hice un gesto de que todo estaba bien. Luego caminé hasta Haruka.
Yo acompañaré a Rebecca en Francia por unos días – le avisé, mientras ella me miraba algo sorprendida
Yo también quiero ir – dijo para mi sorpresa. Yo pensé un momento
Esta bien, mientras más seamos ella se sentirá más acompañada
Yo puedo cuidar de Michiru estos días – la voz de Shizuma sonó a nuestra espalda. Y solo en ese momento recordé a mi prima, con todo lo que ha pasado la había olvidado por completo.
Seria un gran favor el que nos harías – dije con mucho agradecimiento
Para mi no es una molestia
Bueno, entonces ahora me iré a despedir de Michiru, estaré con ella hasta que me llames – me informó Haruka
Claro, ve … bésala de mi parte.
¿Cuando piensas volver Chikane? - quiso saber Shizuma
Lo antes posible. Necesito encontrar a Himeko … pero tampoco puedo dejar sola a Rebecca en estos momentos
Es una situación muy complicada la tuya – comentó
Tu me mantendrás informada ¿cierto? - casi supliqué
Claro que sí, hasta el mínimo detalle.
Te juro por la memoria de mi madre que mataré a ese hombre con mis propias manos – hablé con el alma envenenada – Ahora solo tengo la esperanza de que Himeko y Souma saben lo que hacen …
HIMEKO.
Chikane esta bien – dije apenas entré a la habitación liberando un peso de mi alma. Use el teléfono de la recepción del motel, que presiento, sera el lugar más apartado hasta donde llegaré en estos días
Eso si es una buena noticia – comentó Souma recostado en la cama aún con los ojos hinchados
Ya todos deben saber que Gina … - no fui capaz de terminar la frase
Pobre Rebecca – musitó Souma. En ese momento pensé en los adorables padres de Gina, unos perfectos italianos y el corazón nuevamente se me acongojó
¿Hablaste con tu amigo? - le pregunté para cambiar el tema
Si, lo he puesto al día en todo. Le dije lo del testamento y lo que ha ocurrido hoy.
¿Y qué te aconsejó?
Qué no nos moviéramos de este lugar, el vendrá y nos traerá comida y algo de ropa. No podemos usar mi tarjeta de crédito, ya que teme que existan personas en la misma policía que trabajan para ese hombre
Esto me tiene cansada … siento que somos unas hormigas al lado de un gigante
Puede ser … pero te aseguro que es un gigante con pies de barro y lo vamos a destruir.
Ya estaba oscureciendo cuando tocaron a la puerta de la habitación. De inmediato mi corazón se paralizó por el miedo, la posibilidad de que alguien apareciera con la intensión de matarme, ahora es más grande que nunca.
Tranquila, debe ser mi amigo – mencionó Souma, pero en su mirada existía el mismo temor en que la mía. Lentamente se acercó a la puerta y miró antes de abrir – es él – dijo con una sonrisa de alivio
Chicos, ¿cómo están? - el hombre entró apresurado. Cargaba unas bolsas de comida y otras de ropa recién comprada
Al fin llegas – exclamó Souma
Gracias por venir – le dije de corazón. Él solo se sonrojo levemente al sentir mi mirada
Tengo noticias de sus amigas – dijo poniendo las bolsas en una pequeña mesa de la habitación
¿Qué sucede? - pregunté alterada
Tranquila todo esta bien. En la policía es tema obligado el extraño asesinato de Gina – él se pausó un momento, demostrando su lamento – Al parecer la familia Himemiya agilizó los tramites para que extraditaran su cuerpo hasta Francia
Ahí vive su familia – le aclaré
En estos momentos deben estar viajando a ese país
¿Quienes? - preguntó Souma
Por lo que sé, se trata de su hermana Rebecca Ferreti, Haruka Tenou y Himemiya Chikane – no demoré en fruncir mi ceño. Pero para ser sincera no me molestaba para nada que Chikane viajara con Rebecca, de hecho esa idea me pareció brillante. Mientras más alejada de Tokio mejor.
Eso es perfecto – dije al fin – Si Chikane sale del país, ellos no podrán asesinarla
Al menos es una razón menos de que preocuparnos – soltó un suspiró aliviado Souma
Esto es para ti – el policía le alcanzó un arma de fuego a mi amigo de manera seria – Si la situación lo amerita no dudes en usarla
De acuerdo – respondió él con gran convicción, recibiendo el pequeño obsequio con mucho cuidado
No quiero que salgan de este lugar, por nada del mundo. Por ahora es lo más seguro que pueden hacer. Yo me encargaré de mantenerlos informados, les traeré mas comido y todo lo que necesiten ¿De acuerdo?
Si … - dije sintiéndome encarcelada en esta pequeña pieza de un motel alejado de Tokio.
HOMBRE ANONIMO.
Los días han transcurrido y no he tenido noticias del paradero de Himeko, comienzo a creer que alguien me ha traicionado y todos mis dardos apuntan hacia Lucía, siempre sospeché que ella se había enamorado de su presa … Pero cómo sea, ya me ocupare de ella.
Di instrucciones claras de que asesinaran a la Gina y Souma y aún no me explico como ese sujeto pudo acabar con mi hombre y salir con vida... si es que fue él el que lo mató.
Tenia todo perfectamente planeado para la boda, estaba a segundos de comenzar a terminar mi venganza y todo se me derrumbo nuevamente. Quedé descolocado con la irrupción de Souma, yo lo daba por muerto, nunca imagine que se llevara a Himeko con la excusa de que están enamorados … No sé si eso sea verdad, ahora veo que muchas cosas se han salido de control.
Pero no puedo dejar pasar más tiempo, debo terminar con esto y ya sé como lograrlo. Apenas Himemiya Chikane arribé nuevamente a Tokio les tendré una trampa, la mejor manera de sacar al ratón de su escondite es mostrándole el queso. Sé que Himeko no dudara en ir en busca de esa mujer, aunque no la ame, cosa que dudo, su alma tan bondadosa no le permitirá cargar con otra muerte en su conciencia.
Me preocuparé personalmente de que no se vuelva a cometer ningún error.
CHIKANE.
Se ha cumplido una semana desde el día en que Himeko se fue con Souma y que Gina fue asesinada … Aún me encuentro en Francia junto a Haruka. Rebecca no ha mejorado con el pasó de los días y era de esperarse, todo lo que ha pasado ha sido muy fuerte.
Por otro lado, no he tenido noticias de Himeko, lo que me tiene el alma torcida. Sueño cada noche con ella y ruego que se encuentre bien.
Michiru por lo que me ha informado Shizuma sigue tal cual, sin ningún indició de mejoría lo que a todas luces es muy malo, cada vez hay menos esperanzas de que ella despierte. Comienzo a pensar que somos nosotras las que la retenemos y no la dejamos descansar …
Siempre me ha gustado el invierno en París – la voz de Rebecca me trajo de vuelta a la realidad. Estábamos esperando a que llegara nuestro pedido a la mesa, en una de las cafeterías más reconocidas del lugar
¿Qué tiene de especial? - le preguntó Haruka
Su nieve – dijo de inmediato – es más blanca que cualquier otra – yo instintivamente miré la nieve acumulada en las orillas de la calle
Yo no noto la diferencia – se sinceró Haruka
Es porqué no la has mirado bien – Rebecca sonrió seguramente evocando momentos en su memoria
Yo creo que la nieve es la misma en todos lados – dije a modo de reflexión capturando la atención de las dos – Lo que cambia es el escenario en donde la vez. No es lo mismo ver nevar en Tokio que en París …
Me quedo con mi posición, la nieve es más blanca – insistió Rebecca amablemente
Sin darme cuenta volví a sumergirme en mis pensamientos. Recordé la vez que viaje hasta aquí buscando desesperadamente a Himeko, pero solo obtuve soledad y un triste desenlace ocurrido en Tokio, por la muerte de mi madre. La imagen de Gina también ocupó parte de mis pensamientos, lo curioso que el destino puede ser … la forma en que nos conocimos … siempre discutiendo, pero si una cosa le debo agradecer, es que nunca dejó de proteger a Himeko … lastima que ahora no pueda decírselo a la cara.
Arrugué mi nariz al comprobar que lo escurridiza que puede ser Himeko, siempre debe estar en un lugar donde no la encuentre, le quise ver el lado gracioso y así lo expresaron mis labios, aunque claro, de manera muy mesurada.
¿Cuando piensan volver a Tokio? - preguntó Rebecca sumergida en la noble madera de la mesa
Quiero viajar en dos días más – dije segura – Ya ha pasado más de una semana y sé que Himeko me necesita, lo puedo sentir
Ruego porque se encuentre bien – suplicó Haruka
Por favor … Tengan cuidado. Esa gente ya demostró que no anda con rodeos …
No te preocupes Rebecca, no volveremos a cometer errores – le tranquilizó Haruka con mirada taciturna
HIMEKO.
El corazón me pedía a gritos la compañía de Chikane, necesitaba tenerla junto a mí … se me hace imposible no derramar lágrimas de añoranza cada noche antes de dormir.
La habitación se ha vuelto pequeña y agobiante, allá afuera hay un mundo que gira mientras el mio se ha detenido en el pasado …
Pero debo ser paciente, esperar es el único verbo que tengo como herramienta, ¿qué otra opción tengo? Si ni siquiera se donde ir ni a quien enfrentarme...
Pero estos días de "ocio" los he ocupado para recordar … no dejo de sonreír cada vez que recuerdo la primera vez que vi a Chikane, supe desde ese momento que el destinó me golpeo con un amor legendario. Ella era tan hermosa e inalcanzable para mi, intente reprimir tantas veces las ganas de verla y de decirle lo mucho que me gustaba … Cada segundo que pasamos juntas lo atesorare como algo muy preciado, aún esos momentos malos … porque en ellos aprendí mucho, más de lo que algún día podre comprobar
¡Estoy que estallo! - Souma se paseaba de un lado a otro por la habitación – No soporto un día más encerrado en este lugar
Souma … - exclamé sorprendida
Siento que no hacemos nada … las días siguen pasando y el maldito que dio la orden de asesinar a Gina sigue suelto, planeando quizás quien sabe que cosa
No sabes como te entiendo … pero debemos esperar. Ahora más que nunca tenemos que ser prudentes – me sorprendí de mi misma al decir esas palabras
SR. HIMEMIYA.
Escúchame bien, no fue mi hija la que falló sino la tuya. Así que lo que pido no es nada más que cumplas a tu palabra – le comenté al borde de la ira
No te devolveré las acciones de tu empresa hasta que vea a mi hija nuevamente y sea ella que me de las explicaciones correspondientes – respondió él tan colérico como yo
!Tu hija se ha ido con su amante! - le recordé - ¿Crees que va a volver? De seguro se encuentra muy entretenida
!No permitiré que te refieras a ella de esa manera! - me advirtió. Yo le sonreí con ironía
Si no me devuelves esas acciones, te juro que te arrepentirás
¿Me estas amenazando? - preguntó incrédulo
Tu no me conoces ni mucho menos sabes de lo que soy capaz – lo encaré con potencia – Es mejor que no me subestimes
¿Crees que te temo? - su voz sonó burlesca – Eres un pobre hombre sin nada más que un apellido … uno que por cierto ya no vale nada
Mis palabras no son una amenaza … son una advertencia y muy seria por lo demás– le dije envenenado por el odio – Me encargare de destruirte – escupí
Ya lo veremos – desafió él
Llegara el día en que supliques por mi clemencia
Suenas como si fueras un mafioso … ¿Acaso lo eres? - quiso saber curioso
No, soy un hombre muy inteligente y eso es un arma muy potente – dije saliendo de su oficina mientras me juraba a mi mismo que esto no se quedaría así.
HARUKA.
Un día agotador ¿no? - le comenté a Chikane en el cuarto del hotel donde nos hemos hospedado la ultima semana
Todo me parece agotador lejos de Himeko – dejó escapar sus más profundos sentimientos
Piensa que mañana regresaremos a Tokio
Lo primero que haré sera buscarla – me aseguró
Yo muero por visitar a Michiru – dije con un dejo de amargura en mi voz. Aún tengo la esperanza de llegar y tener la sorpresa de que ha despertado
Mi pobre prima … La maldita Hemira me las pagará
¿Qué sera de ella? - me pregunté … tomando toda la atención de Chikane – No hemos vuelto a tener noticias desde Hawáii
Ojala este viva … así la matare con mis propias manos
¡Claro que no! Ese placer me lo dejas a mi. Me ha arrebatado el pedazo de cielo que encontré en la tierra y eso nunca lo podré superar … no a menos que Michiru vuelva a mi lado – Chikane solo asintió con la mirada y luego se perdió bajo la cobija de su cama.
El tiempo comenzó a transcurrir y con él el sueño vino apoderándose de mi cuerpo. Lentamente me fui dejando seducir por el cansancio y entré a un sueño profundo …
La noche era profundamente negra y una luna llena ocupaba el lugar del sol. Me encontraba caminando en una calle desolada, el frió se colaba tras mi abrigo y al respirar salia bao de mi nariz.
No reconocí el lugar pero aún así sabia perfectamente donde me dirigía. Llegué a una vieja casa, su puerta estaba arruinada por el paso del tiempo, pero su manija era de un fino y trabajado oro. Sin dudarlo me adentré a ese lugar con completa seguridad, y para mi sorpresa nada ahí era viejo. Todo lo contrario, una alfombra completamente blanca cubría el suelo, las paredes parecían recién pintadas, puedo jurar que lograba percibir el olor de la pintura.
El sonido del fuego chicharreante me condujo directamente hasta una habitación que contenía una enorme chimenea proporcionando una eterna calidez.
Al fin has venido – Michiru apareció frente a mi sonriendo. Mi corazón comenzó a palpitar enfurecido por la emoción. Le sonreí con todo el amor del mundo, pero no fui capaz de abrazarla
Te extraño … - pude contarle. Ella me invitó a tomar asiento junto a esa chimenea
¿Y cómo va todo? - preguntó sumergida en mis ojos
Ahí vamos, intentamos hacer lo posible por mejorar las cosas – dije respirando su aroma que me calaba el alma
Todo saldrá bien … - Ella fijo su vista en el fuego obligándome hacer lo mismo – Ese fuego es el tiempo que se consume ¿Lo sabias?
No – dije apenada. Ella hizo una mueca con su boca
Siempre lo observo y, curioso es ver que a veces se aviva cuando debe consumirse completamente – ahora sus ojos se posaron en mí, como intentando decirme algo
No veo porque debe apagarse ese fuego … es lo que mantiene la calidez de este lugar – le comenté con normalidad
No es precisamente el fuego el responsable de la calidez … Aunque ese fuego se apagué, este lugar seguirá tal cual
Pero ya no habrá luz – le avisé asustada. Pero ella negó suavemente con su cabeza
Todo lo que necesito esta frente a mi – hizo el amago de tocar mis labios con sus dedos – Este fuego aveces exagera nuestras pretensiones
No comprendo lo que dices Michiru – le dije acongojada
¿Qué me dirías si te digo que yo no soy de este mundo? - preguntó con calma
Te diría que yo tampoco pertenezco a el – ella sonrió ante mi respuesta
Sabes, me alegra saber que te di todo lo que tuve y que aún te falta recibir lo más importante– ante sus palabras mis ojos se entrecerraron
¿Lo más importante? ¿Y me lo darás luego? - pregunté asustada
Eso depende …
¿De qué?
De cuanto estés dispuesta a esperar – una imagen estalló en mi cabeza. Veía a Michiru tirada en la camilla de un hospital, sabia que eso era un recuerdo, el ultimo recuerdo que tengo de ella ¿Pero cómo era eso posible si esta frente a mi?
Toda la vida – dije respondiendo a su pregunta y evadiendo ese mal recuerdo
No podemos escapar de esta historia … Pero seguiremos escribiéndola, aunque solo te quede una parte de mi
¿Cuando vas a volver? - quise saber sin saber por qué lo preguntaba
¿Cómo está Chikane? - contra preguntó eludiendo responder
Ella … ella – intenté recordar como se encontraba – creo que también te extraña
Ya es muy tarde para regresar – sentenció con una paz que me enredo el estomago – sabes que estas soñando en estos momentos - me avisó con seguridad
¿Esto es un sueño? - pregunté incrédula mirando a mi alrededor
Necesitábamos esta conversación … No podía irme sin decirte cuanto te amo – nuevamente quise abrazarla, pero mi cuerpo no respondía
¿Donde te iras? - pregunté angustiada
Me iré de esta casa – dijo mirando el lugar – pero descuida, pronto tendré una preparada para las dos – su sonrisa me tranquilizó
Yo quiero ir junto a ti … No veo necesidad de esperar
No, no puedes. Debes volver a salir por esa puerta, aún tienes que terminar de reparar tu motocicleta – de inmediato me pregunté que andaba mal con mi motocicleta
Pero no quiero salir de aquí, este lugar me gusta – comenté con voz de miel
Este lugar nos pertenece a las dos … nunca saldrás de aquí pero tampoco te quedaras en él – fruncí mi ceño
Michiru … el fuego se esta apagando – le avisé alarmada al ver que la pieza se oscurecía
No te preocupes … mírame por favor – suplicó con ansias. De inmediato me perdí en sus ojos aguamar – Te amo – pronunció lentamente y luego se puso de pie hasta quedar en el lumbral de la puerta – Tu y Chikane me han hecho muy feliz, amo los besos en la frente – dijo poniendo su dedo índice en su frente – Dile a ella que no sufra ¿de acuerdo?
No te vayas aún – le supliqué comenzando a llorar
Ah, otra cosa. Gracias por las interminables lecturas, sin duda es el mejor libro del mundo – vi como me daba la espalda y se retiraba de la habitación. De inmediato el fuego terminó por consumirse y yo comencé a gritar su nombre desesperada … rogando por volver a verla
!Haruka!, !Haruka! - la voz fuerte de Chikane me hizo reaccionar. Me di cuenta que me encontraba semi sentada en la cama, a miles de kilómetros de Tokio. Mi cuerpo estaba completamente sudado y de mis ojos caían lágrimas – Haruka fue solo un sueño – la voz de Chikane nuevamente sonó en la habitación. De inmediato las imágenes de aquel sueño llovieron en mi memoria, mojando completamente mi alma
Soñé con Michiru – dije con la respiración agitada
Tranquila, todo esta bien – dijo ella asustada
Ella … ella se despedía de mi – pude ver el horror en los ojos de Chikane
Haruka, fue solo un sueño – volvió a recordar
No Chikane – dije con desesperación – eso no fue un simple sueño.
El móvil de Chikane interrumpió nuestra "conversación"
Contestare la llamada – me avisó separándose de mi lado – solo cálmate – su voz contrastaba con sus palabras. Ella miró la pantalla del móvil antes de contestar y luego fijó su vista en mí … Mientras mi corazón ya sabia de que se trataba – Es mi padre – anunció. Yo solo la miraba empapada en llanto – Padre – habló con el móvil en su oreja y la voz seca - ¿Qué ha sucedido? - preguntó asustada. Pero luego cerro sus ojos con fuerza y lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas - ¿Cuando ha pasado? - escuché que preguntaba al borde de la desesperación – Por favor padre …. por favor … Eso no puede ser – suplicó por contradecir lo que parecía una verdad muy cruel. Un ácido recorrió cada parte de mi organismo, la adrenalina hizo que mi corazón enloqueciera a mi pulso … tenia mis pupilas dilatadas y la boca completamente seca – No … no eso es imposible … ¡ME NIEGO A CREER ESO! - gritó desgarrada lo que me hizo comprender que debía ir a por ella antes de que enloqueciera - ¡¿POR QUÉ?! MICHIRU NOOOO – la abracé con todas mis fuerzas y juntas comenzamos a llorar como nunca pensé hacerlo … la locura me parecía agradable en estos momentos, miles de sentimientos comenzaron a nacer en ese momento, sin que Chikane me dijera una sola palabra comencé a maldecir la vida, la maldita vida que no me deja en paz …. - Debemos volver a Tokio, ¡ahora! - mencionó Chikane aferrada a mi cuello
¿Qué sucedió con Michiru? - pregunté muriendo lentamente. La vi reprimir un gemido de dolor antes de contestar …
Mi padre me ha dicho … - ella apretó su mandíbula – que le acaban de llamar del hospital diciendo que Michiru esta con … muerte cerebral – sentenció mis peores pesadillas. La noche se volvió tan negra como en mi sueño y de inmediato la vida me comenzó a doler … Olvide respirar o simplemente no tenia deseos de hacerlo, pero los gritos reprimidos de Chikane me obligaron a hacerlo, la contemplé luchando por intentar mantener la "calma" pero en sus ojos podía ver como se consumía por la noticia, al igual que lo estaba haciendo yo en ese momento.
Michiru … - pronuncié con la boca entumecida y la mirada perdida – debe haber un error – me mentí intentando renacer mi esperanza. Chikane se apartó de mi abrazó y caminó a toda velocidad para tomar algo de ropa. Sin decir nada se sacó su pijama y en menos de un minuto ya estaba lista con maleta en mano, casi como si actuara por instinto
Apresúrate, tenemos un vuelo que tomar – dijo con voz de hielo pero mirada enrojecida
Quería gritar con todas mis fuerzas y si era posible desgarrar mis cuerdas vocales, pero no encontraba la energía para hacerlo. Al despegarme del suelo note que mis piernas tiritaban, suplicando no moverse. La noticia que Chikane me acababa de entregar se repetía incesante en mi cabeza. Me cambie la ropa completamente en silencio, solo lloraba y suplicaba por que todo esto fuera un mal entendido.
Tomamos un taxi que no demoró en llegar al aeropuerto, quizás el chofer se percató de nuestra expresión de dolor. Chikane compró los boletos de avión y en menos de una hora ya estábamos sobrevolando los cielos de Europa …
No hice nada más que recordar el sueño y repasar cada palabra que Michiru me dijo en él.
SHIZUMA.
El padre de Chikane me acaba de llamar y contarme lo sucedido con Michiru. Yo estaba apunto de salir para ir a visitarla y esto me ha dejado completamente descolocada … pienso que se trata de una confusión y que todo se aclarara cuando llegué a la clínica.
Nagissa es quien va conduciendo, yo no me siento capaz de hacerlo. Mis manos no responden a mis deseos, a estas alturas para lo único que me sirven es para despejar las lágrimas que no paran de salir por mis ojos.
Cuando llegamos a la clínica me sorprendí al notar que Himemiya padre estaba esperando por mí.
No puedo hacer esto solo – dijo con los ojos enrojecidos – Mi hija no ésta, te suplico seas tú quien me acompañe a la charla con el médico
Ve amor – susurró Nagissa rozando mi espalda. Yo no dije nada, solo asentí con la cabeza.
Caminamos en silenció por un largo pasillo, hasta que dimos con un hombre de bata blanca que nos estaba esperando con un rostro acongojado
Pasen por favor – pidió mostrando su oficina. De inmediato hicimos caso y nos sentamos frente a un escritorio
¿Cómo pudo suceder esto? - preguntó él Sr. Himemiya con voz temblorosa. Mientras el médico lo miraba con compasión
Las probabilidades de que algo así ocurriera con la paciente no eran pequeñas – dijo él cuidando su tono de voz – Hace menos de dos horas nos percatamos de que ella ya no lograba respirar por si misma – de inmediato agaché la mirada, como si eso evitara que el dolor fuera más fuerte – Hicimos todas las pruebas correspondientes para diagnosticar la muerte encefálica y lamentablemente han sido contundentes
¿Pero aún hay esperanzas? - preguntó el hombre con agonía
Por favor, déjeme explicarle que sucede en estos caso – sabia perfectamente que ni él ni yo queríamos escuchar explicaciones, pero ninguno de los dos tenia las fuerzas para contradecir nada – Su sobrina no ha respondido a ningún estimulo externo, sus ojos no reaccionan ni siquiera al ser frotados... como corresponde hacerlo en estos casos y como ya le dije … Ella ya no es capaz de respirar por si misma
¿Hay esperanzas o no? - comprobé que el padre de Chikane ya estaba desesperado
Lamento decirle que no hay nada que podamos hacer – dijo sepultando toda ilusión
¿Cómo es eso posible? ¿no es está la mejor clínica neurológica de todo Japón? - pregunté sumergida en mi impotencia
Cuando un paciente sufre muerte cerebral, ocurre que ni la sangre ni el oxígeno fluyen a su cerebro, haciendo que éste deje de funcionar. Solo el ventilador médico le permite seguir respirando, lo que hace posible que el hígado y el corazón siga recibiendo oxígeno, pero éstos órganos solo pueden funcionar por algunos días, luego colapsaran.
Pero su corazón sigue latiendo … aún está con vida – dije desesperada
No, por favor no se confundan … Ya nada podemos hacer
No puedo creerlo … Mi sobrina es muy joven para morir … me niego a aceptarlo
Sé que esto es muy difícil, pero me veo en la obligación de preguntárselo – el médico se preparo para lo que diría – Michiru en vida, ¿manifestó alguna vez querer ser donante de órganos? - la pregunta me dejó completamente perpleja. Tuve que contenerme para no golpear al sujeto
¿Se da cuenta de lo que me está diciendo? - expresó enojado el padre de Chikane – Me acaba de decir que mi sobrina morirá irrevocablemente en unos días o peor aún... que ya ha muerto … Y aún así tiene el descaro de preguntarme semejante estupidez!
Señor por favor, entiéndame. Michiru puede salvar muchas vidas
Hágame un favor – dijo él poniéndose de pie – No vuelva a preguntar esa estupidez y no desconecte a mi sobrina … Mi hija viene hacia acá
CHIKANE.
En Tokio había un temporal, la lluvia a granizos era tan furiosa como el dolor que traía conmigo. Pero por alguna razón no era capaz de expresarlo como me gustaría. No he dejado de llorar, lo reconozco, pero siento que cada vez me pongo más fría con este asunto … Quizás el tener la experiencia de la muerte de mi madre me ha hecho más fuerte a estas noticias … No, no es eso … es simplemente que no quiero reconocer la verdad.
Vamos Chikane – dijo Haruka subiéndose a un taxi. No hace falta preguntarle nada a ella, puedo sentir como su dolor traspasa las frotares de su piel. Y se que aún nos queda lo más difícil.
Al llegar al hospital divisé de inmediato a mi padre que estaba acompañado por todas … Shizuma, Nagissa, Seiya, Mina, Mako y Mónica, ésta ultima apenas vio a Haruka se lanzó a consolarla …
Yo no quise recibir el abrazo de nadie, casi ni mire … solo caminé directamente hasta el cuarto de mi prima, sin siquiera pedir autorización.
Señorita, no puede estar acá – dijo una enfermera al verme irrumpir en el pasillo.
¡Cállese! - le grité y entre en la habitación
Un gran ventilador mantenía trabajando sus pulmones, una maquina indicaba el latir de su corazón. Ya no parecía estar dormida, sino que parecía gravemente enferma. Luché con todas mis fuerzas para poder llegar a su lado … tomé su mano y lloré … lloré al punto que mi respiración se cortaba como una chiquilla de cinco años …
El sonido de la puerta no me distrajo, sabia que se trataba de Haruka … la sentí pasar por mi espalda y levanté la mirada, mordí con fuerza mi labio para que mi mentón dejara de tiritar enloquecido.
Haruka la miró un segundo en silenció y luego se abalanzó sobre ella, llorando tal como yo lo estaba haciendo, pero apoyada en su pecho … en ese pecho que solo funciona artificialmente
¿Por qué me abandonas? - susurró Haruka - ¿acaso hice algo malo? - sus palabras me clavaron tan hondo que solo acrecentó mi dolor – Me has dejado sola Michiru … y ese no era nuestro pacto … juramos envejecer juntas … lo juramos ¿recuerdas?
Haruka … por favor, no te lastimes más – le supliqué besando la mano de mi prima
Te amo … ¡Dios! te amo ¿entiendes? - ella no me escuchó. Pasó la manga de su chaqueta por su nariz – Le vendiste un sueño a mi corazón y ahora lo despiertas a una pesadilla … esto no es justo …
¡No es culpa de Michiru, Haruka! - le hice saber, buscando sacarla de ese trance
Esto es mi culpa … yo nunca debí dejarla sola
Tu y yo sabemos quien es la culpable – dije con un odio profundo – y juro que la matare …
Luego de estar más de tres horas junto a Michiru, decidí salir de la habitación. No tenia cabeza para nada, ni siquiera he pensado en buscar a Himeko … las pocas fuerzas que me quedan sé que las tengo que utilizar para lo que viene … Dos funerales en menos de un mes y uno de las personas que más amo , parece un mal chiste ¿habré sido un monstruo en mi vida pasada para merecer todo esto?
Ven aquí Chikane – dijo Mina apenas me vio. Me amarró a sus brazos regalándome un poco de calor – No te dejaremos sola … ahora menos que nunca – dijo con voz aguerrida y destrozada al mismo tiempo
¿Sabe Rebecca lo que ha sucedido? - quiso saber Nagissa. Yo negué con la cabeza
Apenas mi padre me avisó tomé el primer vuelo de regreso … Y es preferible que no se enteré .. . solo hace unos días despidió a su hermana
Entiendo – dijo ella amablemente
Chikane … - la voz de Shizuma sonó preocupada – ¿Puedo hablar contigo? - la miré extrañada ante tanta privacidad
Claro … - dije apartándome del lado de Mina y caminando junto a Shizuma hacia un costado
Hay algo que me da vueltas en la cabeza y necesito preguntártelo …
¿Que sucede? - le pregunté
¿Alguna vez Michiru te mencionó su deseo de ser … donante? – apenas escuché eso quede desconcertada, nunca se me había pasado por la cabeza y para ser sincera no recordaba haber tenido esa clase de conversaciones con mi prima
¿Qué? - pregunté horrorizada pero manteniendo la voz baja
No te alteres, por favor – pidió de inmediato – El médico le preguntó a tu padre si puede existir esa posibilidad … él nos explico que sus órganos dejaran de funcionar en cosa de días – noté el dolor que le provocaba recordar eso – y dijo que Michiru podría salvar muchas vidas
Shizuma, yo no sé que decir … Ni siquiera he digerido que acabo de perder a mi prima y tú me dices esto – un fuerte dolor de cabeza me obligó a llevar la mano hasta mi nuca
Lo lamento Chikane, se que he sido imprudente … perdonarme
A mi sí me comentó eso – la voz de Haruka me dejó paralizada, ni siquiera me percate de su presencia – Una vez, me dijo que ella deseaba donar sus órganos y creo que debemos cumplir con su voluntad – los ojos de Haruka parecían estar en un trance del cual dudo pueda salir algún día
HIMEKO.
Cuando me estaba duchando oí que Souma saludaba a su amigo policía, me pareció extraño su visita, siempre nos avisa cuando vendrá, pero esta vez solo llegó de improviso. De todas formas no le di importancia, seguramente nos trajo algo de comida … pensé
Cepille mi cabello antes de salir, el vapor del baño me tenia algo asfixiada así que agradecí el aire "fresco" de la habitación
Buenas noches – saludé al policía, pero de inmediato me percate de que algo no andaba bien
Himeko, ven siéntate a mi lado – dijo Souma indicando la cama
¿Qué sucede? - pregunté asustada
No traigo buenas noticias – dijo él
¿Chikane está bien? - pregunté de inmediato
Me he enterado de que en la mansión Himemiya se esta realizando un velorio – dijo el policía erizándome cada bello del cuerpo
¿Cómo que un velorio? - pregunté sin aire
Tranquila, por favor – susurró Souma, que se cansó de esperar a que me fuera a sentar junto a él y vino hacia mi
Ayer la prima de la señorita Himemiya murió
Michiru – pronuncie horrorizada tapando mi boca y soltando lágrimas que quemaban mi piel – ¡Debo salir de aquí! - exclamé agitada corriendo hacia la puerta
¡No Himeko! - Souma me detuvo – sabes que no puedes
Tengo que ir junto a Chikane, ya una vez la deje sola con la muerte de su madre … ahora no pienso hacer lo mismo – reclamé desesperada
Si hace eso solo arruinaría todo – dijo el policía
¿Arruinar qué? - grite enfurecida – ¿El magnifico plan de escondernos como ratas?
Si sales por esa puerta, nos estas arriesgando a morir – me recordó Souma
No te pido que vengas conmigo – le dije vivaz – yo iré junto a Chikane y punto
¿Cómo puedes ser tan inconsciente? - reclamó Souma con voz gruesa. Yo me quedé paralizada por su reacción – No se trata solo de ti Himeko …. ¿O pretendes que la muerte de Gina sea en vano? ¿Dime? ¿Es ese tu objetivo?
Pero Souma, Chikane me necesita
Sí, pero te necesita con vida … ¡Salir de aquí es una condena y lo sabes!
Ella está sufriendo … y yo … yo quiero estar a su lado – dije ahogada en llanto
No saldrás de acá … perdóname pero no te lo permitiré.
HARUKA.
Tic tac, tic tac, tic tac … la infernal musica del reloj no me dejaba en paz. Veía a mucha gente entrar y salir de la mansión, gente que nunca en mi vida había visto. Me alegré al comprobar que Michiru fue una persona que supo dejar bellas semillas repartidas por el mundo.
Soy de las personas que odian los velorios, creo que no existe persona que los ame, siempre intento evitarlos y cuando me veo obligada a asistir a alguno intento ser lo más precisa posible. Entro, saludo a quien corresponda y me preocupo de no decir alguna pendejada … ¿Alguien alguna vez se ha preguntado que se debe decir en casos como este?
Pero hoy todo es distinto … Ahora me toca estar del otro lado de la mesa, sintiendo en carne propia la desolación de ver perdido a alguien que amas … y que amas con locura como es mi caso. He comprobado que el amor si trasciende la muerte, yo la amo y ella también me ama … Ese sueño que tuve con Michiru ha sido lo único que me ha dado fuerza para seguir adelante … Sé que ella está cuidando de mi, que me acompaña en estos momentos … Y sobre todo que me esta esperando … No se como explicarlo, tan solo lo siento …
El dolor sigue siendo insoportable, ahora más que nunca la soledad me ha inundado … Mis estados de ánimos son tan variables como el futuro … De pronto me vuelvo loca por sentir el aroma de Michiru, por poder abrazarla, porque ella borre la tristeza de mi alma con solo una sonrisa … por otros momentos busco consuelo en las cosas que vivimos y doy gracias a Dios por haberla conocido … También he sentido la necesidad de acabar con mi vida, ese es un mal pensamiento que vaga de vez en cuando por mi mente … pero no lo haré, no antes de cobrar mi venganza.
Odio a Hemira por sobre todas las cosas, en ella centro mi frustración y la culpo de todo mi dolor … La maldigo mil veces por todo lo que ha hecho.
Hola … - la voz de Chikane resonó en el lugar. Me miró un memento y luego tomó asiento frente a mi, en aquella mesa fina y antigua
Hola – dije apoyando mi cabeza en una de mis manos
Quiero sentir que hicimos lo correcto – comentó mirando sus manos, casi divagando
No me cabe duda … El solo pensar que el corazón de Michiru sigue latiendo y regalando vida en otra persona, me hace sentir que no ha dejado este mundo … no del todo
Mmmm – al parecer Chikane aún no estaba muy convencida – Puede ser – note como un par de sombras negras se marcaban bajo sus ojos. Ni ella ni yo hemos pegado un ojo en estos días, pero aún así estamos de "pie"
Sabes … recuerdas que aquella noche yo soñé con ella – le dije con una sonrisa afligida
Es verdad – mencionó recordando - ¿Puedes contarme ese sueño? - preguntó ilusionada
Claro … lo recuerdo todo el día, no quiero olvidarlo – le aclaré – Ella se despidió de mi – dije para empezar – me dijo cosas muy lindas y otras muy confusas
¿Cómo cuales? - quiso saber
Te contaré el sueño … Yo estaba en una habitación, en ella había una gran chimenea – Chikane centro toda su atención en mi – y de pronto vi aparecer a Michiru, hermosa como siempre – sonreí al pronunciar eso, Himemiya hizo lo mismo – Y nos pusimos a conversar … entre otras cosas me dijo que ella me había dado todo lo que pudo pero que aún faltaba algo por entregarme – Chikane frunció el ceño – ni siquiera se ha que se refería – le aclaré – También me dijo que tú y yo la hicimos muy feliz … que amaba los besos en la frente y que … le gustó mucho el libro que leía para ella todos los días en el hospital – note como la piel de Chikane se erizaba al escuchar mis palabras
Debió haber sido un sueño muy hermoso – comentó ella
No sabes el consuelo que encuentro en él – le confesé – En el sueño Michiru me pedía que te dijera que no debes sufrir – apenas le declaré esas palabras los ojos de Chikane comenzaron a derramar lágrimas, era tristeza mezclada con emoción
Definitivamente Michiru si te visitó …
Si, sólo ella se preocupa tanto por ti – bromee sutilmente
Nos queda un caminó muy duro por delante Haruka – me advirtió Chikane – Pero por la memoria de mi prima nos levantaremos y seguiremos, cueste lo que nos cueste
Confieso que me costará mucho una vida sin ella
Ya no estas sola – ella se paró frente a mi – Acabo de perder a mi prima y me preguntaba … ¿Puedo tenerte como mi prima a ti? - no demoré en sorprenderme ante sus palabras – Quiero que seas parte de mi familia, porque parte de Michiru siempre vivirá en tu corazón – luego de llorar ante sus palabras, controle mi respiración para poder contestar
Es un honor ser tu familia – dije sellando el pacto en un abrazo que marco nuestras vidas …
CHIKANE.
Ha pasado casi un mes desde el deceso de Michiru, aún intento buscar consuelo en mis recuerdos, temo olvidar su voz y su cara, por eso siempre me preocupo de recordarla.
Pero la vida sigue y aún tengo una fuerte razón para luchar por el futuro … Necesito dar con el paradero de Himeko, aún corremos peligro lo sé, esto no ha acabado, simplemente esta comenzando.
Haruka se ha vuelto mi brazo derecho, ninguna de las dos ha desistido en la búsqueda de Himeko, hemos intentado todo, hasta contratamos detectives privados … pero es como si se la hubiese tragado la tierra.
Pero está mañana una carta llegó a mi puerta, una que abrió una esperanza que no dude en tomar.
Todo acaba, hasta la más cruel de las pesadillas. Si quieres acabar con esto ven a esta dirección... "Valles de aire con Hukui" "Puerto petrolero" ... es hora de que conozcas al hombre que se encargara de arruinar tu vida.
Quizás en otra época esta nota me hubiese asustado, pero ahora ya no le temo a nada … Ni siquiera a la muerte. Es evidente que se trata de una trampa, pero yo quiero caer en ella, quiero conocer al bastardo que busca acabar con Himeko y si Dios me permite, tener la oportunidad de estar nuevamente frente a Hemira para destrozarle el alma.
Tomé mi celular, con él saqué una foto de la carta y me preocupé de mandársela a Haruka, Mónica, Seiya y Shizuma. Necesitaría todo el apoyo posible, algo en mi interior me decía que todo estaba apunto de acabar.
Antes de ir a la dirección indicada, tomé un taxi que me llevó exactamente hasta una tienda de armas de fuego. Sin dudarlo compré dos, una pequeña y otra un poco más grande, por ningún motivo iría desarmada. A la salida de la tienda tomé nuevamente un taxi., pero esta vez de vuelta a mi departamento, me cambie la ropa por una completamente negra y tomé un cuchillo muy afilado …
Lo siento, pero te necesito – dije mirando mi brazo enyesado. Sin más palabras comencé a rajar el yeso, hasta descubrirme completamente de él. Moví mi mano para que la sangre fluyera normalmente, soló me detuve al sentir un pequeño estremecimiento. Tomé las llaves de mi auto y esta vez sí iba en dirección de aquella cita, tan mmm ¿peculiar?
Apenas mi mensaje fue recibido por Haruka ésta me llamó.
¿Donde estás? - preguntó preocupada
Camino a ese lugar – le dije de inmediato
Maldita sea Chikane, ¿cómo vas sola?
He esperado mucho este momento – le recordé – lo siento, pero no esperare a nadie
Voy para allá – anunció apresurada
HIMEKO.
El celular que nos trajo hace unos días el amigo de Souma comenzó a sonar, sacándome de un estado de trance momentáneo.
Es Nagissa – me avisó Souma. Fui yo quien decidió que ella fuera la única con quien mantendríamos comunicación. Y hasta ahora agradezco que ella no haya hablado
Pásamelo – le dije de inmediato – él lanzó el aparato por los aires, mientras yo lo recibía fácilmente con mis manos – Nagissa ¿cómo estás? - le pregunté
Himeko, por favor, debes hacer algo – dijo desesperada
¿Qué ha sucedido? - le pregunté
Chikane le acaba de enviar una fotografía a Shizuma. Al parecer le llegó una carta del hombre que quiere asesinarte … en ella le pide que asista a un lugar para acabar con todo esto
¡¿Qué?! - grite despavorida – ¿Donde esta Chikane? - pregunté enseguida
No lo sé – dijo ella asustada, pero Shizuma ya salió a ese lugar y temo que le pasé algo – dijo llorando
¿Qué pasa con Himemiya? - preguntó Souma preocupado
Nagissa, ¿anotaste la dirección?
Si …
CHIKANE.
El lugar parecía una empresa abandonada, estábamos justo al lado de un puerto pesquero y de exportaciones. Por eso el sitio estaba lleno de container gigantes y de múltiples colores.
Estacioné el automóvil a una cuadra y caminé con cautela. Agradecí que la tarde estuviese llegando a su fin.
Entré en el lugar, luchando por mantener el corazón controlado. Pero no había nada más que silenció, comencé a recorrer cada rincón de esa fabrica abandonada pero nada, ni rastros de alguna alma humana.
HOMBRE ANONIMO.
La mujer acaba de entrar – la voz de uno de mis hombres me avisó que el plan estaba en marcha.
Perfecto, no le hagan nada – ordené
De acuerdo.
Ahora sólo me queda esperar que Himeko aparezca, una vez la tenga en la mira la matare sin pensarlo dos veces, esa chica no se me volverá a escapar … Ella es mi primer objetivo y luego seguirá esa maldita Himemiya.
HIMEKO.
¡Apresúrate Souma! - le rogué desesperada
Voy a casi 200 Himeko, no me pidas más – dijo él notoriamente nervioso
Dios mio Chikane, por favor no hagas nada estúpido – rogué mientras miraba el cielo.
Nagissa me informó que Haruka, Mónica y Seiya también irían a ese lugar, lo que en parte me tranquilizaba, saber que Chikane no estaba sola era un gran consuelo mientras durara este viaje. …
Himeko, cuando lleguemos a ese lugar no quiero que te separes de mi. Esto es claramente una trampa … así que debemos ser inteligente
No me pidas inteligencia cuando se que Chikane corre peligro
Aproximadamente nos tomó 20 minutos más el poder llegar hasta aquella empresa abandonada. Distinguí de inmediato el automóvil de Chikane estacionado, no demore en comenzar a rezar por su bienestar. Antes de bajarnos, Souma se preocupó de verificar que su arma de fuego estuviese cargada
Bien … vamos – dijo decidido – acabemos con esta pesadilla.
Vamos – abrí la puerta del automóvil.
Lentamente nos adentramos en el lugar, estaba muy oscuro y frío. De pronto el sonido de las gaviotas retumbaban en estas paredes vacías, sacándome uno que otro espasmo de susto.
Esto está demasiado calmado – murmuró Souma
Si … no me da buena espina – dije intentando hallar a Chikane.
Espera … no te muevas … - dijo él apegándome a una pared. Fue cuando me percaté que Souma miraba un pequeño espejo roto pegado en una esquina. En él se reflejaban como dos hombres venían sigilosamente por nosotros.
Oh por dios – musité asustada
Tranquila … escúchame – dijo agitado – debemos correr, no podemos con los dos
De acuerdo – murmuré
¡Ahora! - gritó tomando mi mano
CHIKANE.
¡Ahora! - una voz masculina me dejó sin aliento. Y seguida a ellas comenzaron a resonar pasos acelerados provenientes de la entrada de este lugar.
¡MATALA! - escuché que otro hombre gritaba desesperado
¡Himeko! - dije horrorizada y sin dudarlo fui en busca de los gritos
HIMEKO.
¡Corre Himeko, corre! – gritaba Souma. Mientras yo intentaba desesperadamente alcanzar sus pasos.
¡Ya no puedo más! - grité, sabiendo perfectamente que si me detenía, ellos me alcanzarían.
Vamos, no te detengas – dijo devolviéndose para alcanzar mi mano y así obligarme a seguir. Quizás seguimos corriendo unos tres minutos, cuando ya casi resbalaba al suelo Souma me empujó hacia un amigable escondite, compuesto por un estrecho orificio en la pared. - Shhhh – Souma me pidió silencio, mientras me aferraba a él – Debemos mantenernos escondidos – susurró
Sentí como mi garganta quemaba por el esfuerzo de correr, intentaba tragar y mojar mi laringe, pero no había nada que tragar.
¿Donde están? - preguntó enfurecido uno de los dos tipos que nos seguían el paso. De inmediato me aferré más a Souma
¡Es imposible que hallan desaparecido! - maldijo el otro. Mientras yo comenzaba a rezar para que no distinguieran aquel escondite. Lograba sentir el corazón acelerado de Souma y su respiración pequeña y agitada.
¡Sigamos adelante! - Al fin escuché como seguían su camino errado para poder apresarme.
Himeko, estamos cerca – Souma me separó unos centímetros de su pecho para mirarme a los ojos – Ahora necesito que confíes en mi, ¿de acuerdo?
¿Qué vas a hacer? - pregunté intuyendo algo malo
Iré por Chikane … Tú quédate acá, ni siquiera asomes la nariz – me exigió en un susurro
No, no, no … Ni lo pienses. Yo te acompaño
Por favor Himeko, es imprescindible que te ocultes hasta que vuelva por ti … promételo
Yo quiero ir por Chikane … - le insistí abrumada por el dolor de pensar en ella
Juro que la traeré de vuelta … pero para cumplir mi juramento te necesito con vida … Aparte, Haruka llegara en cualquier momento – respiró profundamente – sera bueno que la encuentres antes que esos tipos …
Vi con impotencia como se alejaba de mi lado y me dejaba "segura" en aquel milagroso escondite. Posé mi puño sobre mi corazón y recé a los Dioses que él, Souma, lograse encontrar a Chikane antes que esos tipos … Si sólo hubiese pensado mejor las cosas, esto no estaría pasando … Pero nunca imagine que Chikane viniera sin pensar las cosas.
Y como si mis suplicas hubiesen sido escuchadas por algún Dios, frente a mí vi a Chikane, miraba hacia todos lados asustada y alerta. Un conjunto de ropa negra, donde resaltaba su chaqueta y aquellos ojos azules que son capaces de brillar aún en la oscuridad, me aseguraban que esto no se trataba de un sueño.
La vi entrar a una de las tantas bodegas del lugar, sin dudarlo salí de mi escondite y corrí tras ella. Casi lloraba de la emoción, pensar que ahora solo nos separa una puerta, después de tanto tiempo … Con los ojos empapados de nuestro amor abrí aquella puerta … todo sucedió muy rápido.
¡Chikane! - hablé a su espalda como un fantasma en la penumbra. La vi girarse hacia mí, en sus manos, un arma de fuego que ella disparó sólo por reflejo…. aquella bala se incrustó en mi pierna y el sonido alertó de nuestra presencia ….
¡¿Himeko?! - exclamó horrorizada, mientras yo la miraba atónita, casi no sentía dolor, fue como si una aguja se hubiese enterrado en mi piel – No puede ser - Dijo con lágrimas en sus ojos. La mire con tristeza y dolor, pero le sonreí con todo el amor que le profeso, un segundo después baje la mirada hacia mi pierna y, como jugada de la mente, el dolor comenzó a ser insoportable
¡Ay! - toqué mi pierna y caí al suelo...
¡Himeko, Himeko! - habló horrorizada, y llegó a mi para ayudarme – Himeko perdóname, yo pensé que... - antes que pudiese decirme cualquier cosa le calle su perdón son el beso más apasionado que pude, uno que estaba guardando desde hace mucho tiempo.
Chikane no importa – le dije una vez que dejamos de besarnos – ahora debemos salir de este lugar... Ellos volverán – le advertí
¿Donde has estado todo este tiempo? - preguntó al mismo tiempo que rajaba parte de su blusa para usarla como un torniquete en mi pierna
Estuve escondida – dije agitada aguantando el dolor – El día de nuestra boda nos iban a asesinar a las dos – le confesé con los ojos humedecidos. Ella me miró sorprendida un momento y luego siguió haciendo su nudo – No tenia otra salida, debía abandonarte
¿Y cómo lo supiste? - me preguntó
Larga historia – dije apresurada. Pero cuando iba a intentar caminar, me di cuenta que el dolor era muy grade
Ven aquí – dijo Chikane tomándome en sus brazos
¿Y tú yeso? - pregunté preocupada, mientras ella corría para alejarnos del lugar
Me lo saqué antes de venir – dijo natural
¡Estas loca! - le regañé, mientras soltaba una mueca de dolor por mi pierna
¡NO DEN UN PASO MÁS! - la voz de un hombre nos dejó paralizadas. Chikane lentamente se giró aún conmigo en sus brazos. Un chico rubio y conocido por mi nos apuntaba con un arma de fuego
¡¿Joseph?! - exclamé sorprendida
Hola Himeko … ¿cuanto tiempo? - sonrió de manera tenebrosa
¿Lo conoces? - quiso saber Chikane
Lo conocí en Francia – dije aturdida - ¿Tú no estabas muerto? - pregunté, mientras él sonreía
¡La única muerta aquí es la idiota de tu guardaespaldas! - dijo con odio en su voz
¡Eres un maldito! - le grité enfurecida
Cuida tus palabras, recuerda que tengo un arma – dijo mordaz – Bájala de tus brazos – le ordenó a Chikane
Ven y oblígame hacharlo – le desafió ella
¡Chikane, bájame por favor! - le supliqué intentando evitar que la lastimaran
No te bajaré – concluyó ella
¿Por qué no bajas tú esa arma, niño rubio? - por un costado de la escena apareció Haruka, apuntando la cabeza del chico con una pistola. No sabia en que momento esto se había convertido en una pelea de gánster
Veo que han venido preparadas – dijo él sonriendo
No me provoques, no sabes las ganas que tengo de matar a alguien – le advirtió Haruka. Yo estaba aferrada al cuello de Chikane rogando porque todo saliera bien
Saben que están perdidas … no saldrán de aquí con vida – nos advirtió
Tú tampoco – le contestó Haruka. Y antes de que él volviera hablar, Haruka le pegó en la nuca con la culata de la pistola, dejándolo inconsciente en el suelo
Vámonos de aquí – dijo Chikane inmediatamente
Souma aún esta ahí adentro – les avisé
Yo iré por él – dijo Haruka – Tú llévate lejos a Himeko
Cuídate, por favor – le pidió Chikane
Claro
Supe que entre ellas dos había nacido una amistad que siempre me pareció imposible de ver, de inmediato lo relacioné a la muerte de Michiru … a veces las cosas trágicas tienden a unir a las personas
Tú y yo tenemos muchas cosas que conversar – me advirtió Chikane esforzándose por apresurar el paso
Ya lo sé … solo espero que comprendas que todo lo que hice, fue pensando en lo mejor
¿En lo mejor para quien? ¿Para ti? - recriminó
Hay un hombre que quiere asesinarme – dije al fin
Vaya sorpresa – habló para nada sorprendida
Escúchame – pedí, para que no me interrumpiera – estoy segura que ese hombre tiene que ver con mi madre
¿Tu madre? - esta vez si logré sorprenderla
Si … Pienso que se trata del hombre por quien nos abandono a papá y a mi
¿Pero que razón tendría él para querer asesinarte? - quiso saber. Ya casi llegábamos a la salida
Dinero … mucho dinero. Es la única razón que encuentro
Chikane prefirió no decir nada, tan solo siguió con su trote. Yo intentaba concentrarme en su rostro y de esa manera obviar el dolor que me producía la herida de mi pierna. Luego de tanto tiempo anhelando estar en sus brazos se me hacia casi imposible de creer que esto era real. Lamentablemente las circunstancias en la que nos encontramos no son muy favorables.
Casi estábamos llegando a su automóvil cuando sentí como Chikane comenzaba a forsejear. Ahí me percate de que un hombre, que apareció por su espalda, le tapaba sus vias respiratorias con un pañuelo blanco … Grité horrorizada y lancé unos manotasos por los costados de su cuello intentando defenderla, pero en cosa de segundos Chikane me dejó caer al suelo, mientras ella perdía el conocimiento.
Hasta aquí llegó su viaje señorita – dijo él regulando su respiración – Levántese y venga conmigo – ordenó. Yo escuchaba sus palabras, pero acariciaba el rostro de Chikane para cerciorarme de que estuviera respirando – Solo esta inconsciente, pero si quiere evitar que le dispare, sera mejor que haga lo que le digo
De acuerdo .. - dije temblorosa – no le hagas nada – con todas las fuerzas que pude me puse de pie, aguantando el dolor de mi pierna
Camine – me ordenó sacando un arma. Esta vez no estaba Haruka ni Souma cerca de la acción, nadie podría rescatarme, lo sabía …
Me hizo caminar un par de cuadras, solo se detuvo cuando estuvimos justo de bajo de un puente viejo …. o eso creo. El suelo estaba húmedo, muy húmedo. De vez en cuando pequeños charcos de agua sucia se formaban en el asfalto. Esperé a que él me indicara que hacer, estaba completamente atrapada, ni siquiera podría escapar dado a la herida de mi pierna. Miré mis manos, ellas estaban sucias y manchadas con mi propia sangre …
No haga nada estúpido – pidió el hombre – En unos momentos alguien vendrá a charlar con usted
¿A charlar? - dije con ironía – querrás decir "asesinar" - le corregí
No vea la muerte como algo malo, piense que se liberará
Unos pasos hicieron eco en el lugar, giré mi vista y distinguí que una mujer de tes morena y ojos miel se venia acercando. Supe que debería ser latina, sus rasgos la delataban. El hombre que me apuntaba con un arma no se alarmó con la presencia de aquella mujer, lo que me dio a entender que pertenecían al mismo bando.
Lucia, ¿donde has estado? - preguntó el hombre con algo de molestia. Ella le dedicó una mirada severa y el hombre se volvió sumiso
Deja a la chica, hubo cambios de planes – le ordenó ella
¿Qué cambios de planes?
Ella se viene conmigo – la mujer me tomó con rudeza por el brazo
¡Espera un momento! - gritó el hombre – Primero llamaré para confirmar tus palabras – vi como el hombre marcaba un numero telefónico, pero antes de que la llamada se realizara la mujer a mi lado le disparó sin mediar provocación. No pude evitar gritar aterrada por lo que acababa de ver y de inmediato comencé a forcejear
Cálmate Himeko – me pidió severamente – Deja la histeria
¿Quien eres? - le pregunté temblando ante esa mirada asesina
No soy tu enemiga – aclaró – Vengo a sacarte de este lugar
¿Acaso tu eres la mujer que salvo a Souma? - quise saber. Ella solo sonrío - ¿Por qué me salvas? - pregunté
Porque no te mereces lo que estas viviendo … Soy una asesina profesional – sus palabras me erizaron la piel – pero no lastimó a personas como tu
¡Siempre supe que eras una traidora! - Joseph apareció en la escena con toda su frente ensangrentada, haciendo sonar nuevamente las alarmas en mi interior – Sube las manos y deja a la chica – le ordenó él. Y por primera vez maldije que una persona no haya muerto
Nunca has sido de mi agrado. Eres un pobre animal rastrero – le contestó aquella mujer
Esto no se trata de compatibilidad – mencionó Joseph – la chica se queda conmigo y tú te vas al infierno
Corre – me usuró al oído, seguido de un empujón que me dio el impulso que necesitaba para alejarme unos metros. De inmediato comenzaron los gritos y el sonido de disparos ensordecedores.
Ni siquiera quise volver mi vista atrás, solo "corría" intentando alejarme todo lo posible, sabiendo que si no lo hacia pronto me iban a matar … Pero al estar tan preocupada por escapar no me fije que en el suelo había una mancha de petroleo la cual provocó que resbalara y cayera de espaldas, golpeando mi nuca y dejándome aturdida … lentamente todo se volvió negro.
CHIKANE.
Abrí mis ojos y al percatarme de que Himeko ya no estaba a mi lado me desespere. Mire a todos lados rogando por encontrarla, pero no la hallé. Tan solo el cuerpo de un hombre sin vida me avisaba que algo estaba muy mal. Intenté recordar que había pasado, pero no lo lograba …
¡CHIKANE! - la voz de Haruka sonó desesperada tras de mi. Comprobé que ella y Souma corrían hacia mi ubicación
¿Donde esta Himeko? - les pregunté horrorizada
¿No esta contigo? - se desesperó Souma
NO se que ha pasado – les reconocí
Hay que buscarla – dijo Haruka
La policía ya viene en camino – advirtió Souma
No debe estar muy lejos – dije entre dientes
Debemos separarnos – aconsejó Haruka – no podemos perder tiempo
Fue así que en medio de toda la adrenalina comencé a correr desesperada buscando algún rastro de Himeko … En el caminó comprobé que alguien me había arrebatado la pistola … pero aún mantenía el arma pequeña escondida en mi espalda … A lo lejos las primeras sirenas me avisaban de la presencia de policías en el lugar, eso me hizo sentir de alguna manera un poco más resguardada...
HIMEKO.
El lugar era oscuro y húmedo. Lograba respirar un olor de alcantarilla podrida que se mezclaba con el olor a mar de fondo. Mi cabeza pegada al suelo me recordaba que las cosas no habían salido tan bien como yo esperaba... Mi corazón abrumaba mi garganta con furia de invierno antes de morir.
Lentamente y con mucho esfuerzo abrí mis párpados, solo para ver una imagen desoladora. Nadie estaba cerca de mi, nadie habla, nadie se mueve, estoy completamente sola … El suelo no está seco, había agua y aunque ésta no superaba ni el centímetro de alto, lograba mojar parte de mi pestaña izquierda.
Con gran esfuerzo posicioné las palmas de mis manos bajo mis hombros, me di el impulso necesario y con ello adopté una nueva posición. Ahora estaba arrodillada, en cuatro extremidades contra el suelo, respirando de manera agitada, en lo posible por la boca para evitar aquel espantoso olor.
Unos pasos comenzaron a hacer eco en el lugar, gracias al sonido deduje que estaba en un viejo puente abandonado por la civilización … Me asusté, sabia perfectamente que era la muerte que venia directamente hacia mi … la visualice con su capucha negra y su carabela alba pero siniestra. No era cierto, así no era, pero necesitaba desesperadamente ponerle una cara a quien me mataría en cosa de segundos …
Chikane … - susurré abatida por mi destino. Es ella la única persona que quisiera ver en este momento … - Perdóname … - supliqué al viento. Recordar que las malas decisiones que he tomado afectaron tantas vidas se me hizo insoportable … lentamente comencé a llorar, no por mi agobiante destino, no por miedo, no por amor a la vida que se me escapa entre las manos, lloro por ellos, que nunca debieron partir …
Luz … de pronto hay luz en este lugar tan oscuro, aquella luz se acerca, por milésimas de segundos me ilusione, pensé que esta partida la ganaba yo, pero pronto comprobé que ver luz no siempre es significado de bienestar, en esta ocasión era la oscuridad mi mejor aliada.
Esos pasos seguían constantes y cada vez se acercaban más. Intenté ponerme de pie, sabia que si aquella luz llegaba a mi rostro todo estaba perdido.
¡Aush! - exclamé de dolor, pero de manera moderada.
Miré mi pierna y aquella sangraba, un pequeño torniquete justo bajo mi muslo mantenía "controlado" el fluir de aquel liquido espeso. Posé una de mis manos en el orificio de mi pierna, dolía y quemaba, todo porque aún la bala esta alojada en mi cuerpo …
La persona de la luz y pasos infernales tiraba los botes de basura al suelo con mucha frustración …. comencé a tiritar, no sabia si de frío o miedo, pero solo tiritaba …
¿Dónde estas?! - preguntó con rabia. Enseguida mi corazón se paralizó al oír su voz …. - ¡Sal de ahí Himeko, ya todo está perdido! … ¡Te encontrare y matare con mis propias manos! - mi asesino estaba fuera de sus casillas, mientras su voz me parecía extremadamente familiar
No puede ser …. - dije entre dientes - ¿esa voz? Esa voz es …. No debe ser el golpe en la cabeza – me convencí
Por mucho que esa voz me haya paralizado, no tuve tiempo para ponerme a pensar en sí se trataba de la persona que yo estaba sospechando. Saqué fuerzas de voluntad y me levanté absolutamente del suelo, aún soportando el fuerte dolor de mi pierna.
Refugiada en la oscuridad caminé hasta llegar a un contenedor de basura, estaba a punto de esconderme en él, pero el sonido de automóviles pasando a gran velocidad me hizo renacer esperanzas de que podría salir con vida de este lugar. Definitivamente había una carretera cerca y si mi intención era pedir ayuda, debería ir ya por ella.
¡HIMEKO! - un gritó desesperado me paralizó … Esa voz era inconfundible, se trataba de Chikane y si yo no le advertía en este instante que se ocultara, definitivamente terminaría muerta
¡CUIDADO CHIKANE! - grité sin importar que mi verdugo localizara mi posición – ¡HAY UN HOMBRE CON UN ARMA! - miraba a todos lados, pero no pude ver la silueta de ella.
CHIKANE.
Apenas escuché los gritos de Himeko comprendí que había cometido un gran error en delatar mi posición y obligar a que Himeko delatara la suya. Esto aún no ha terminado, a pesar de todo lo que hemos pasado nos falta dar la ultima estocada …
Guardé silencio y apoyé mi espalda en una larga pared húmeda, al menos así no tendría que preocuparme por si alguien aparece por detrás. Con sutilidad comencé a avanzar, rogando por encontrar a Himeko antes que cualquier otra persona.
¡MALDIGO MIL VECES TU APELLIDO, HIMEMIYA! - aquel hombre gritó sin preocupación de que pudiera saber exactamente donde se encontraba.
Ahora no me quedaba duda alguna, definitivamente Seleni guardaba mucha razón al advertirme del peligro que estaba corriendo, con esta gente que odia mi apellido … ¿Pero por qué? Y más aún … esa voz me suena extremadamente familiar … pero eso sería imposible, ilógico … él no asesinaría a Himeko y mucho menos odiaría el apellido Himemiya
Deseché la absurda idea que vino a mi cabeza, seguramente era una coincidencia nada más …
Continué caminando, en el techo de aquel puente abandonado se reflejaba la luz de una linterna, la cual sin duda le pertenecía a mi enemigo. Gracias a eso me comencé a alejar de su camino, mientras mantenía toda mi atención en ubicar a Himeko … Fue cosa de segundos poder encontrarla.
Aparecí por su espalda, ella mantenía una posición de alerta, mientras se afirmaba contra un container de basura. Me acerqué lentamente y le tape la boca … comenzó a luchar desesperada, absolutamente dominada por el miedo, así que de inmediato le susurré.
Tranquila Himeko, soy yo – dije mientras pasaba mi mano por su cintura, de inmediato dejó de forcejear y fue ahí que la solté. Ella se giró hacia mí y me abrazó con desesperación
Dios Chikane ¿estas bien? - preguntó preocupada
Si … - miré su pierna lastimada – perdóname – dije con pesar
No te preocupes, fue un accidente – dijo acariciando mi cara
Salgamos de acá – le tomé la mano
¿Donde está Haruka? - preguntó
Ella esta bien … - dije con sequedad
¿Que me estas ocultando?
Himeko, debemos salir de aquí
Dime que es lo que pasa – exigió
Nada, es solo que al escuchar esa voz pensé – no quise continuar la frase
¿Qué es lo que pensaste? - preguntó curiosa
Es solo que se me hizo muy familiar – le hablé apurada y mirando las posibles vías de escape
¿Cómo me hallaste? - quiso saber, mientras la llevaba caminando sin saber muy bien a donde
Dejaste un pequeño rastro de sangre – le dije agitada y maldiciendo por haberla herido – El lugar esta rodeado por policías Himeko – intenté tranquilizarla un poco – Solo debemos salir de este maldito puente
Tengo miedo Chikane, solo quiero que todo esto acabe – al escuchar sus palabras me detuve, tan solo para abrazarla y darle un poco más de protección
Todo saldrá bien ...
HARUKA .
¡Por favor, déjanos hacer algo! - Souma le rogaba a un policía que nos dejara participar del operativo. Himeko aún no aparecía y Chikane se había esfumado … solo rogaba porque las dos estuvieran juntas y a salvo
No Souma, esto ya es asunto de la policía … No dejare que sigas arriesgando tu vida
No me puedes apartar de todo ahora … Tú sabes que tengo el derecho de actuar – Comencé a inferir que entre ellos dos existía una amistad
Entiéndeme por favor, esa decisión escapa de mis posibilidades. Mis superiores están controlando cada movimiento … Pero te prometo que yo mismo me encargare de la búsqueda de Himeko
¡HARUKA, HARUKA! - apenas escuché mi nombre me giré para comprobar quien me llamaba. Divise de inmediato a Shizuma y Seiya que se acercaban corriendo hacia mi
Al fin llegan – dije acelerada. Souma también concentro su atención el las recién llegadas
¿Donde esta Chikane y Himeko? - preguntó Shizuma
No aparecen por ningún lado – les respondió Souma mostrando su preocupación.
Rápidamente le explicamos todo lo que había sucedido y ellas entendieron la emergencia del asunto. Entre más tiempo pasé sera más difícil encontrar a Chikane y Himeko con vida.
Pronto nos alejamos del numeroso personal de policías que había en el sector, todo con la intención de escabullirnos y continuar nosotros con la búsqueda.
CHIKANE.
El hombre que estaba tras nuestros pasos apagó su linterna, lo que hizo que ya no tuviera un punto fijo donde guiarme para que no nos topáramos. Era absolutamente estresante no poder despegar la espalda de alguna pared, simplemente me sentía como una rata encerrada entre tanta oscuridad.
Himeko de vez en cuando se quejaba en susurros por su dolor y yo decidía que era momento de detenernos un poco, no podía obligarla a caminar así.
Le indiqué un espació en el suelo que me pareció seguro y la obligué a que descansara sentada, mientras me ocupaba de mirar su herida.
Chikane … - Himeko susurro mi nombre para reclamar mi atención
Dime Himeko
Sé lo que ha pasado con Michiru – de inmediato expresé una mueca de dolor – No sabes como lo siento … te juro que quise ir junto a ti, pero no pude – ella sonaba muy arrepentida
Ya no importa Himeko – dije tomando su rostro entre mis manos – Sé que estabas escondida y no es necesario que me expliques nada … No sabes como agradezco tenerte aquí, aún con vida
Pero … es que nunca estoy contigo cuando más lo necesitas – dijo en sollozos
Te equivocas – le contradije – Ahora es cuando más te necesito y estas aquí – besé sus labios lentamente y con delicadeza, disfrutando del contacto. Himeko derramo lágrimas que mezclaban todos sus sentimientos.
HIMEKO.
Me quedé absorbida en la mirada de Chikane, la contemplé admirando toda su templanza y belleza. A veces me preguntó si realmente me merezco todo su amor … Al fin de cuentas siento que he sido yo la que más ha fallado.
Un presentimiento me hizo levantar la mirada, todo para comprobar el horror materializado en la sombra de un hombre parado frente a nosotras.
Chi.. Chikane – tartamudee por el miedo – ella al notar que mi vista estaba fija detrás de su nuca se giró y apenas se percato de la presencia cubrió mi cuerpo con el suyo
Al fin las encuentro – habló él aún escondido entre las sombras – Debo confesar que han sido muy escurridizas
Eres un cobarde … ¡¿Por qué no das la cara?! - desafió Chikane tensando sus músculos
Claro que lo haré, pero permíteme disfrutar de este momento … no sabes todo lo que he esperado
¡Déjanos en paz! - grité desesperada, escuché que él soltaba una suave y vacía risa
Esa no es manera de hablarme – al momento que dio su respuesta, caminó algunos pasos hacia delante y apenas divise su rostro el estomago se me volteó, me sentí desvariar. Chikane me quedó viendo con la misma impresión que seguramente reflejaban mis ojos, pero solo hubo un pequeño silencio, pero tan grande que pareció una eternidad
Padre … - susurré atónita
Hola hija … que gusto verte – dijo con mirada diabólica
No … ¿que esta pasado? - pregunté aferrada a los brazos de Chikane – esto no es posible
No puedo creerlo – murmuro ella
Si Himeko, créelo … yo soy el hombre que quiere verte muerta, yo soy el hombre que odia a los Himemiya, yo soy el hombre que disfrutará ver como la vida se escapa de esa mirada – sin darme cuenta estaba llorando en silencio … me hubiese gustado gritar, pero el cuerpo no respondía
¿Cómo es posible? ¡Esta hablando de su hija! - le gritó Chikane al borde de la locura
Antes de que las mate, les contare mi verdad – el nos apuntó con un arma mientras se preparaba para dar su discurso – Primero tu verdad Himemiya … - mi padre la miró – Fue un gusto destruir el imperio de tu padre
¿Fue usted quien … lo estafo? - logró preguntar.
Si, yo y un servicial amigo. Lastima que aquel hombre ya este muerto … quiso decir la verdad, pero no se lo permití – escuchar que mi padre hablaba como un ser humano sin alma destruía la mía
¿Pero por qué? ¿Qué le hizo mi padre para que lo odiara de ese modo?
Tu padre no me hizo nada … - El levantó sus hombros – ¡fue el asqueroso de tu abuelo el que arruino mi vida! - al confesar eso escupió mucho odio – El enamoró a mi madre, la usó y luego la desechó … se preocupó de robar todo su dinero pero eso no fue lo peor … Lo peor es que arruino mi familia, vi con mis propios ojos como mi padre se hundía en el alcohol maldiciendo su existencia por muchos años … Hasta que un día se quitó la vida – mi padre nos mostró el arma que tenia en sus manos – Con esta misma pistola, un certero disparo en su boca y yo perdí toda mi inocencia … lo encontré tirado en su escritorio, cuando apenas tenia diez años – cada palabra que escuchaba me dejaba entumecida – Ese mismo día me juré tomar venganza, arruinar a los Himemiya como ustedes arruinaron mi familia
¡Mi padre y yo no tuvimos nada que ver con eso! - le contestó Chikane
Llevan la sangre de ese desgraciado y eso me basta … - ahora mi padre concentro su vista en mi – Y tu Himeko … ¿No quieres saber por qué deseo matarte? - mis ojos se abrieron por la sorpresa de su pregunta tan directa … Pero rápidamente bajé la mirada – Bien te lo diré de todas formas … Partamos por la génesis … Tu madre nunca me amó – yo comencé a escuchar aun cuando no quería hacerlo – Ni mucho menos yo a ella … Pero la necesitaba, así que tuve que fingir ser un hombre ideal hasta casarme con ella. Era mi pase hacia el poder, la fortuna que tenía podría ayudarme con todos mis planes. Unos días después de la boda me enteré de que ella estaba embarazada … y ese bebe no era mió – Tapé mi boca con mi mano – Si Himeko, yo no soy tu padre – dijo feliz, como si se hubiese sacado una gran carga de sus hombros
¿Qué pasó con mi madre? - le pregunté intuyendo que todo lo que él me había dicho hace algunos años era falso
Tu madre … ella comenzó a estorbar … Me engañó por mucho tiempo con el hombre que fue tu padre
¿Qué fue? … - pregunté aturdida
Si, yo lo asesiné para limpiar mi honor
No … esto es mentira – negué con mi cabeza
Ella pensaba abandonarme, irse con él y contigo … Ya sospechaba de mis planes, pero suerte que siempre fui más astuto … - él daba pequeños pasos para rodear nuestra posición – Así que decidí tomar cartas en el asunto
¿A que te refieres con eso? - quiso saber Chikane, atenta a cada movimiento de mi padre … o el hombre que pensé lo era
Sabes, yo pensaba matarlos a los tres … - sentí como una ola de aire frío recorría mi espalda – pero la perra de tu madre te protegió … ella te dejó como única heredera de su fortuna ... y de la única manera en que yo pudiera disfrutar de ese dinero seria tenerte con vida … para así ser tu representante, con un poder absoluto que conseguí otorgado por un tribunal …
¿Donde esta mi madre? - quise saber
Creo que ya lo supones … - yo negué con mi cabeza
La … mataste – murmuré en sollozos
Si … la maté …
Eres un demonio – le insultó Chikane
Todos somos demonios Chikane … Dime tú si no te transformarías en uno si aquí estuviera Hemira – supe que mi padre le dio una estocada directo al corazón con sus palabras.
Si … me trasformaría en uno, aunque no sé si ya lo soy ahora que he escuchado tus palabras – reconoció ella
No lo eres Chikane – le susurré desesperada
Siempre tan bondadosa Himeko – inquirió mi padre – Pero tu también llevas un demonio dentro de ti … De seguro ahora que sabes la verdad quieres asesinarme
Te equivocas – dije inmediatamente – No podría quitarte la vida … Solo me das pena, saber que nunca tuviste amor … es algo desolador
¿Crees que me importa el amor? - dijo con ironía
Sí, fue por amor que te volviste un monstruo... Por amor a tu propio padre juraste venganza
Que equivocada estas – siguió en su posición – el amor no me interesa para nada
Solo el dinero te mueve – aseguró Chikane
Claro, solo el dinero. Y ahora que se que aún queda mucho por recibir, disfrutare más al matarlas
¿Te refieres a la herencia de mi madre? ¿A esa de la cual solo sospechabas su existencia? - pregunté casi afirmando
Exacto … Tu tan inocente dejaste el testamento en mis manos, lo que me dio tiempo de examinarlo y ver esas pequeñas condiciones que dejó tu madre … Suponiendo que algo podría salir mal e intentando inútilmente protegerte
Por eso querías asesinarnos el día de nuestra boda – mencionó Chikane
Si, y también debía acabar con las personas que sabían de la existencia de ese testamento … Pero lamentablemente solo pude con la Italiana
Todo ha sido una mentira … Fuiste tú el que me condujo a Joseph en Europa, querías que me asesinara
Claro que no, esa no era mi intención … Tan solo quería asustarte y al mismo tiempo "protegerte". Al poner un guardaespaldas para ti, tú nunca dudarías de mi amor
No era necesario que contrataras a alguien … estúpidamente creí toda mi vida que me amabas – pronuncie con sufrimiento - ¿También era mentira lo de tu enfermedad?
Todo era una farsa, partiendo desde tu propia existencia – sentenció sin compasión ante mis sollozos de dolor
Eres cruel y vil … ¡no mereces nada de este mundo! - Sentí como Chikane perdía la paciencia
Con tus palabras solo me halagas – su intención era sacar de quicio a Chikane
¿Cómo es posible que seas tan malvado? ¿Cómo nunca me di cuenta de tus intenciones? - me recriminé
Reconozco que la vida ha estado a mi favor, que mayor prueba de ello que justamente ustedes se hayan enamorado … Al principio lo tomé de mala manera, pero luego supe sacarle provecho
Aún no creo lo calculador que puedes llegar a ser – el estomago se me revolvía al escucharlo. Pero mi corazón sangraba por el dolor de sus palabras
Bueno, ahora que ya saben la verdad es hora de terminar con esto. Hay muchos policías aquí y necesito salir lo antes posible, tengo una fortuna que administrar.
Él preparó el arma para disparar, apuntaba directamente al corazón de Chikane. Yo comencé a desesperarme, luchaba por protegerla pero ella no quitaba su cuerpo como un escudo al mio y por más que tratara ella siempre ganaría, nunca podré igualarla en fuerza física.
No por favor … no la mates – rogué ahogada en mi propio respiro – Déjala marchar – sabia que mi petición era estúpida … pero debía decir algo
No le ruegues a este hombre! - gritó Chikane – de todas formas no escuchará
Sabias palabras chica Himemiya
A menos que sepa la verdad de tu fortuna – al escuchar las palabras de Chikane quede descolocada, vi como "mi padre" fruncía el ceño
¿De que estas hablando? - preguntó él
Himeko, tiene una carta bajo la manga – intentaba adivinar que quería conseguir diciendo todo esto – Ella a dejado un testamento – los ojos de mi padre no demoraron en ampliarse
¿Qué dices? - preguntó desesperado
Lo que oyes … Ella ha dejado toda su fortuna a mi nombre y si nos matas adivina a donde irá a parar – comprendí que Chikane solo buscaba ganar tiempo. Por supuesto que yo no me había preocupado de realizar ningún testamento, pero eso mi padre no tendría por qué saberlo
A tu padre – dijo entre dientes
Si, al hombre que quieres destruir … Curioso ¿no? Si nos asesinas te quedaras sin nada y le salvaras el imperio al apellido que intentaste destruir. - mi padre sonrió
Soy el dueño del 50% de las acciones Himemiya, si tu padre recibe ese dinero me veré beneficiado y te aseguró que no me demorare en volver a estafarlo y ahora quedarme con todo lo de ustedes – la respuesta de mi padre me dejó perpleja. No creía lo sagaz que podría llegar a ser
En eso también te equivocas – Chikane respondió rápidamente y con una seguridad envidiable – No eres tú precisamente el dueño de las acciones, solo eres el representante de la fortuna de Himeko y esas acciones se compraron con su dinero … Te preguntó entonces ¿A quien le pertenece realmente ese 50%? - Chikane tenia toda la razón. El apuro de mi padre por concretar nuestro matrimonio lo hizo cometer un grave error. Él pensaba ser el verdadero dueño de esas acciones, pero en realidad la dueña soy yo y si hubiese dejado ese testamento a Chikane, como ella le quiere hacer creer … En caso de muerte su único heredero sería su padre. Luego de comprender todo sentí ganas de abrazarla y decirle lo maravillosa que era, es que su inteligencia supera con creces la de mi padre
¡Eso no puede ser! - vi como él comenzó a temblar de la rabia
Vamos, mátanos … moriré feliz sabiendo que tu te quedaras sin nada y mi padre con todo. Y te puedo asegurar que él no te querrá cerca suyo... Ni tampoco dejara que lo vuelvan a engañar
¡Maldita sean las dos! - gritó acercándose a pasos rápidos hasta que la punta de su arma encontró limite en la frente de Chikane. Ella instintivamente cerró sus ojos con fuerza
No te atrevas – una voz rompió el aire y nos tomó a todos por sorpresa – A ella la mataré yo
¡Hemira! - exclamé sorprendida
¡Maldita cobarde, ven y te matare! - le gritó Chikane apenas la vio aparecer, olvidando por completo que su frente estaba siendo amenazada por una pistola
Eres una molesta plaga – le comentó mi padre a Hemira
Una plaga que supo escapar y esperar el momento oportuno para actuar – le corrigió ella
Y ahí estábamos … algo que nunca pensé que sucedería. Dos asesinos luchando entre ellos por quien le quitaría la vida a Chikane … Me parecía una pesada broma de mal gusto, una estupidez del destino … una simple ironía.
Hemira … por favor no sigas con esto – le pedí añorando buscar algo de humanidad
Lo siento Himeko, te lo dije ese día … Para mi tú eres la ultima persona que debería pagar las consecuencias, pero las cartas ya están echadas y no podemos cambiar el destino
¿Quieres asesinarme no? - Le preguntó Chikane mordiendo sus dientes – Ven aquí e intenta hacerlo con tus propias manos – vi como en sus ojos nacía el deseo de cobrar venganza y por un segundo llegué a temer que Chikane se transformara en una asesina.
Es lo que haré – dijo ella
¡No te acerque! - le gritó mi padre, cambiando la persona a quien amenazaba. Al fin Chikane estuvo lejos de aquella arma
Ni intentes disparar – le advirtió Hemira, quien también estaba armada - ¿Querías asesinarme maldito? Al fin te conozco … reconozco que nunca pensé que fueras el padre de Himeko
¡Él no es mi padre! - le aclaré – es solo un impostor – dije llorando, pues aún me dolía la verdad
Las personas como yo no delatamos nuestra identidad.
Los cobardes como tú, querrás decir – musitó Chikane fuerte y claro
Creo que es primera vez que comparto una opinión con esa perra – anunció Hemira
¡Yo contigo no comparto nada! - le aclaró Chikane
Por favor contrólate – le pedí temerosa de que saliera herida
El momento era extremadamente tenso, mi seudo padre y Hemira se amenazaban mutuamente con un arma de fuego, mientras Chikane y yo esperábamos algún desenlace, con pocas probabilidades de salir con vida.
De pronto luces rojas y azules se comenzaron a reflejar en la oscuridad, todos supimos que se trataba de la policía, la cual cada vez estaba más cerca. De inmediato los ánimos se calentaron mucho más de lo que estaban.
Suelta esa arma, o todos estaremos perdidos – le dijo mi padre a Hemira
Yo no tengo nada que perder – le respondió ésta, afirmando con más fuerza su pistola
¡No seas estúpida! - él ya había perdido todos sus cabales – Te propongo un trato... Tu matas a Chikane y me dejas a mi a Himeko – ahogue un gemido de terror. Chikane solamente me aferro más a su cuerpo
No – le contestó Haruka – Crees que no sé que apenas me distraiga vas a disparar. ¡No soy tan estúpida!
Himeko … comienza a caminar lentamente hacia atrás – susurró Chikane aprovechando que ellos no nos tomaban atención. Yo sin dudarlo le hice caso
Te doy mi palabra que no te matare – le aseguró él
Bien, por qué no eres tú el primero que deja de amenazar con el arma. Vamos, dame la espalda, solo así confiare – le pidió Hemira
Claro que no, veo en tus ojos tus planes
Lentamente nos fuimos alejando de ellos, mi cuerpo sudaba completo por la presión del momento. Si cualquiera de los dos se daba cuenta de que Chikane y yo nos estábamos escapando, todo estaría perdido.
Así no podemos negociar – la voz de mi padre sonaba cada vez más lejos – uno de los dos debe ceder
No seré yo la que ceda
Contemos hasta tres … te parece – propuso él. Ya casi estábamos a una distancia favorable como para correr
De acuerdo – apenas Hemira dio su aceptación ellos se percataron de que nosotras estábamos arrancando.
¡Maldita sea se escapan! - gritó mi padre
Claro que no – aseguró Hemira. La vi apuntar directamente a nosotras, pero justo en el ultimo segundo ella centro su atención en un estanque embarrado que estaba en el lugar, no dudo en dispararle.
¡CORRE HIMEKO! - gritó desesperada Chikane. Yo seguí sus pasos, tomada de su mano, no sabia que contenía ese estanque pero a juzgar por el grito de Chikane no se trataba de nada bueno
¡NOOOOO! - escuché un chillido de desesperación exhalado por la boca de quien fuera alguna vez el padre soñado.
Luego todo se iluminó seguido de un gran estallido … Vi como pequeños objetos pasaban por nuestras cabezas a toda velocidad, una onda expansiva nos hizo caer al suelo de manera apresurada. Antes de que yo protegiera mi cabeza, Chikane cubrió mi cuerpo con el suyo, lograba sentir el latir desesperado de su corazón en mi espalda. Los oídos me zumbaban y el sonido cada vez se volvió más bajo retomando el volumen de forma paulatina.
Cuando fui capaz de incorporarme una gran llama iluminaba todo el lugar, Chikane a mi lado miraba atónita la escena y comprendí lo que había sucedido. Hemira al ver que nos escapábamos tomó una decisión que le costó la vida a ella y el hombre que pensé hasta el día de hoy que me amaba por sobre todas las cosas. Su disparo fue dirigido a un estanqué que seguramente contenía algún liquido altamente inflamable, lo que provoco una explosión de gran proporción, tan solo un milagro hizo que nosotras saliéramos ilesas.
Supe que todo había acabado en ese momento, las personas que amenazaban nuestras vidas terminaron consumiéndose mutuamente por su deseo de destruir.
Me sentí tan mareada que caí de rodillas al suelo, llevando mis manos a la cabeza … Ahora la adrenalina comenzaba a desaparecer de mi organismo y con ello vino un ataque de histeria. Comencé a llorar y digerir la cruda verdad de mi vida, saber que no me queda familiar en este mundo, que mi padre era mi peor y mas peligroso verdugo … recordé a Gina y Michiru quienes murieron injustamente por personas crueles y sin sentimientos de empatía … Todo me invadió de golpe … Solo los fuertes brazos de Chikane lograron mantener mi cordura.
Todo terminó Himeko … Ya estas a mi lado … Estoy contigo amor – susurro en mi oído mientras me consolaba.
¡POLICIA! - escuché las voces de unos hombres que se acercaban a toda velocidad
SEIS MESES DESPUES.
Ya ha transcurrido un largo tiempo desde ese fatídico día en que casi perdimos la vida con Chikane. Gracias a Dios ahora todo ha vuelto a la normalidad, ya nadie nos persigue, podemos caminar tranquilamente por la calle. Tan solo nos quedan las heridas de haber perdido a dos grandes personas, un sufrimiento particular tanto para Chikane como para Haruka, quien debió saber comprender que debía conformarse con la trágica muerte que tuvo Hemira … Creó que aún no se resigna, ella deseaba con toda su alma matarla con sus propias manos, pero yo lo veo de otra manera … En este camino tan marcado por la sangre, ninguna de nosotras carga en su conciencia con una muerte y eso sé que a largo plazo sera un gran consuelo.
El padre de Chikane ha cambiado mucho su forma de ser, ahora el se muestra más bondadoso y menos preocupado por el dinero. Creo que mi historia le sorprendió a tal punto que calo profundo en su alma. Yo ahora soy la dueña del 50% de las acciones Himemiya, pero él no lo ve como un problema, en menos de un mes volveremos a retomar la ceremonia de bodas con Chikane y así todo quedara en familia.
Mónica y Laura han formado una linda relación, se ven muy enamoradas y eso simplemente me provoca felicidad. Seiya y Mako aún siguen juntas, aunque últimamente las he visto discutir mucho, al parecer aún no complementan del todo sus personalidades.
Por otro lado Shizuma y Nagissa se han vuelto unas amigas más especiales de lo que ya lo eran hace algún tiempo, agradezco haberlas conocido, realmente alegran nuestros días.
Rebecca … bueno ella es algo especial. Tuve la oportunidad de tener una conversación, no comenzó bien, ella me culpaba de la muerte de su hermana y la entendí, le pedí perdón pero al final supo que nunca estuvo en mis manos el destino de Gina. Sigo pensando que Rebecca aún ama a Chikane y algunos fantasmas vuelven a mi cabeza, pero los se dominar. Nadie podrá hacerme dudar nuevamente de la mujer que esta a mi lado.
Souma, a el le debo gran parte de mi existencia, me cuido y me apoyo desde el primer momento. Ha tenido algunos roces con Chikane, pero nada grave, supongo que ellos por naturaleza nunca se llevaran muy bien. Aunque la noche anterior Chikane me ha confesado que confía plenamente en él, lo que abre una pequeña posibilidad de que algún día lo considere un amigo.
Y lo que me tiene más esperanzada es la noticia que tengo para Chikane … Hoy he vuelto del medio y me ha confirmado que tengo dos meses de gestación. ¡Estoy embarazada! y muero por contárselo … Todo esto es posible gracias a una inseminación artificial que es conocida como "el método ropa", permite favorablemente que este bebe que llevo en mi vientre sea hijo biológico de las dos … Algo muy avanzado para la ciencia pero que poco a poco esta captando la atención de muchas parejas …
Comenzamos con el tratamiento hace muy poco tiempo, se nos había advertido que era muy poco probable que nos resultara en los primeros intentos, pero contra todo pronostico yo he quedado embarazada en la primera oportunidad … Ahora me dirijo a un almuerzo con ella, donde pretendo contarle todo, pero claro de una manera muy especial y en el mismo restaurante donde alguna vez nos reencontramos … AZUL GRANA
CHIKANE.
Apenas termine el almuerzo iré a la oficina – le hablé a Shizuma
De acuerdo, no te apures … Esto no es de vida o muerte – dijo con una pequeña risa amable
Y aunque lo fuera, sé que tu puedes manejarlo … - le aclaré, fijándome que Himeko se acercaba a mi mesa con una amplia sonrisa
Bueno, saluda a Himeko de mi parte – pidió Shizuma
Claro, ahora viene llegando
Entonces te dejo, nos vemos
Nos vemos – dije colgando la llamada y levantándome para saludar a mi chica – Hola amor – le salude besando sus manos con añoranzas
¿Con quien hablabas? - preguntó curiosa disimulando un sonrojo en sus mejillas
Con Shizuma – le avisé. Tomamos asiento - ¿Que te has hecho? - le pregunté tocando su rostro
¿Por qué? - dijo confundida
No sé, te vez extremadamente hermosa … casi parece que no fueras de este mundo – exageré lo que para mi era una realidad
Nada – habló avergonzada
Te amo Himeko – creo que nunca me cansaría de recordárselo. Antes de que ella pudiera responder se acercó un garzón a ofrecernos el menú.
Señorita, le han dejado una carta – me indicó él hombre, de inmediato fruncí mi ceño
¿A mi? - pregunté confundida
Si – dijo él, con un sobre en sus manos
Debe ser un error, yo no espero ninguna carta – le aclaré mientras miraba a Himeko haciendo una mueca de estar descolocada
El sobre dice claramente su nombre señorita – insistió él
¡Que extraño! - exclamó Himeko con una extraña sonrisa. La miré intrigada pero luego recibí aquel sobre y efectivamente decía mi nombre – Ábrelo y saldremos de dudas – dijo Himeko concentrada en mi rostro – Lo abrí lentamente, llena de confusión pero también curiosidad, extendí el papel y leí lo siguiente.
Hola mamá, espero que estés muy bien yo almeno lo estoy y no veo la hora de conocerte. Aún no sé si seré niña o niño, pero espero que me ames como yo ya te amo.
No me di cuenta en que momentos mis ojos se humedecieron, pero solo miré a Himeko quien me observaba con una sonrisa y lagrimeas de emoción
Es … ¿es verdad? - quise saber al borde de explotar en un mar de felicidad
Si … - dijo ella entre llantos y ligeras carcajadas. Fue todo lo que necesite para saltar sobre la mesa y levantarla en un fuerte abrazo, mientras la besaba con todo el amor que le tengo...
Seré mamá … Seré mamá – repetía como estúpida ante tal noticia
Y la mejor del mundo amor …
FIN...
EPILOGO.
Seis años han pasado desde entonces. Con Chikane logramos conformar esta unión ante la ley y todo ha sido miel sobre hojuelas. La vida nos comenzó a sonreír con el nacimiento de nuestro hijo, sí, es un varón. Un niño hermoso, idéntico a Chikane, su misma piel, sus hermosos ojos, unas pestañas largas y profundamente negras … Imposible que pase desapercibido, todo el mundo lo admira, es inteligente y muy educado … Aunque no hay persona que niegue que su carácter es igual al mio. Algo tímido y muy ingenuo, solo bondad refleja esa mirada de mar profundo.
Ellos dos se han vuelto la razón de mi existencia y no dejo pasar un día sin recordarles los mucho que los amo.
Hoy es su cumpleaños numero seis y esperamos a todos para celebrarlo. Veo como Chikane recorre nuestro hogar preocupada porque todo salga bien. Souma esta a nuestro lado, inflando globos de manera exagerada, él es el padrino de nuestro pequeño Daichi, como decidí llamarlo.
Yo me encuentro en estos momentos preocupada de elegir la ropa adecuada para mi bebé, quiero que se vea realmente bello.
Lentamente todas comenzaron a llegar, con sus regalos y felicitaciones para Daichi que no demoró en agradecer a cada una de las chicas.
Nagissa y Shizuma acaban de decidir someterse al mismo método que nosotras, en cambio las demás no han demostrado ganas aún de tener hijos.
Ya viene Haruka – exclamó Chikane mirando por la venta y abriendo la puerta con apuro
Haruka entro lentamente con una preciosa niña en sus brazos, una que no superaba los tres años de edad. Apenas se dio cuenta de que había demasiadas personas mirándola, no demoro en estallar en llantos. Yo solo las mire con amor y sonreí
Ah, no llores … no llores – Daichi consolaba a su prima … porque sí, eran primos.
Un día llegó una carta desde Alemania al departamento de Chikane, donde se le notificaba que Michiru había dejado en ese país un par de óvulos congelados en un banco especializado en la materia. Las razones de que Michiru haya hecho eso en su estadía en aquel país las desconocemos completamente, pero Chikane no dudo en contárselo a Haruka y ésta a su vez no dudo en querer concebir un hijo por el mismo método que Chikane y yo tuvimos a Daichi. Y esa fue la mejor decisión que pudo tomar. Esa niña vino a cerrar las heridas que aún estaban abiertas para Haruka, se transformo en su razón de existir y se sin duda alguna que ahora es ella su gran amor.
¿Qué pasa Michiru? De seguro Souma la espantó – bromeo Chikane tomando a la niña en brazos, mientras Haruka jugueteaba con Daichi
Era impresionante ver el parecido que aquella niña guardaba con su madre, que lastimamente no alcanzó a conocer, pero que sé que de alguna u otra manera esta presente en este momento
Siempre es un caos el trafico de Tokio – Rebecca entró tras Haruka alegando por la demora que tuvieron para llegar al lugar
Deja de reclamar, estoy segura que se mudaran en cualquier momento a esta ciudad – le dije acercándome para abrazarla con mucho cariño
Yo también le digo lo mismo, pero es algo testaruda – Acusó Haruka
Prefiero que Michiru crezca alejada de todo este alboroto – se defendió ella
Vamos Rebecca, Sendai no es tan distinto a Tokio – le animó Chikane quien aún permanecía con la pequeña Michiru en sus brazos
¿A que hora comeremos pastel? - preguntó Seiya tocando su barriga
Pero que imprudente eres – la refrendó Mako con una suave palmada en la espalda. Haciendo que todas sacáramos una carcajada
Ese día se convirtió en uno de los más bellos, todas compartimos animadas y recordando a los que ya no estaban físicamente con nosotras. Especial dedicación tuvieron Haruka y Rebecca quienes fueron las que perdieron a sus seres más amados … Y sí, con el pasó del tiempo ellas descubrieron que tenían mucha afinidad y decidieron comenzar una relación. Estoy segura que Michiru y Gina hubiesen deseado que así pasaran las cosas.
!Daichi! Ten cuidado al correr por favor – le supliqué mirando como jugaba en el jardín
Tranquila Himeko, el se sabe cuidar – Chikane besó mi mejilla y se aferró a mi cintura por la espalda
¿Si? Recuerda que es tu hijo y te aseguró que no demorara en meterse en problemas – dije con algo de broma y algo de preocupación
Y así debe ser … Debe aprender de sus propios errores. Pero ahí estaremos nosotras para protegerlo – me calmó
Yo disfruté de su cálido abrazó y fije mi vista en el imponente cielo azul, solté un gran suspiro y agradecí verme al fin rodeada de felicidad.
Gracias Himeko – susurró Chikane en mi oído
¿Por qué? - pregunté acariciando sus brazos
Por haber resbalado sobre mi … - aludió a la primera vez que nos conocimos
No gracias a ti, por haberme evitado un duro golpe contra el suelo – bromeé – Y por estar aquí, siendo como eres … - Me giré para que nuestros rostro se enfrentaran – Tan mía y tan hermosa, tanto que me parece un sueño
Esto no es un sueño – me aclaró – es amor, uno tan inmenso como eterno – Su boca se depositó en mis labios refrescando mi alma y haciendo brillar mi corazón.
Primero que todo, quiero agradecer a cada una de las personas que siguieron la historia y que a pesar de la demora demostraron su interés por la actualización. Para mi esta historia se transformo en algo muy especial, ya que me dio la oportunidad de compartir de uno u otra manera con ustedes, cada comentario, cada pedido, cada consejo, cada regaño … todo fue recibido por mi. Confieso que muchas veces fueron ustedes las/os que me alegraron el día, nunca pensé que fuera tan gratificante escribir. Partí sin saber nada de este mundo de los fic y ya me considero un poco más experta …
Lo segundo es que … desde ya les pido disculpas, sé que a muchas personas no les gustara el final, pero es mi imaginación la que fluyo en esa sintonía. No quiero desilusionar a nadie, pero nunca dejare de reprimir lo que me indica mi interior … La vida es así, la muerte forma parte de ella y quise reflejarlo de esta manera …
Tercero … uf sinceramente me gustaría mencionar a todas las personas que comentaron, pero el tiempo no me acompaña, con suerte fui capaz de terminar la historia, ya que cada día se vuelve más y más pesado para mi.
Bueno, llegó la hora de despedirse, todo lo que comienza acaba y esto llegó a su fin. Las/os extrañare, no imaginan como. Me quedo con una experiencia hermosa que logré disfrutar con ustedes.
Quizás me de el tiempo de subir algún oneshot, igual tengo dos proyectos que llevó escribiendo, pero no me comprometo con nada, solo si el tiempo me alcanza volveré a escribir.
Realmente los quiero … Millones de abrazos a la distancia y como siempre eternamente agradecida de su tiempo
PD: Hay personas que me han pedido la historia, yo no tengo problemas en mandarlas a sus correos, pero la pagina borra esos correos que escriben… así que pídanmelo a este noesunsuenoesamor(arrobagmailpuntocom) es con N porque no me dejo escribirlo con Ñ, todo
