DESDE QUE VOLVISTE DEL INFIERNO
(La mirada de Sam)
"The song remains the same"
No puedo creerlo, mamá y papá son tan jóvenes… Hemos viajado al pasado, Castiel nos ha traído para impedir que otro ángel, alguien a quien creíamos de nuestro lado y por la que nos jugamos el tipo una vez, acabe con ellos.
La verdad es que debería ser yo, Ana debería matarme a mí y no ir contra mi familia, mi joven e inocente familia. Sin embargo ni Dean ni Cass han contemplado esa posibilidad. Dean… porque es Dean. El ángel porque Dean es Dean (aunque me gusta creer que también es mi amigo)
¡Dios! ¡Ella es tan bonita! No puedo dejar de mirarla. Dean ya me ha dado un par de patadas más o menos disimuladas, debo parecer un bobo o algo peor. Y Papá… ni siquiera parece "Papá", sólo el aspecto físico, nada de esa dureza que tuvo toda su… toda mi vida.
Tenemos que salvarlos, tenemos que detener a Ana. Tenemos una oportunidad de cambiar la historia, sus vidas, las nuestras. Sé que Dean piensa lo mismo que yo.
_._
Sam, Dean y Mary llegaron a tiempo al taller dónde el patrón de John lo había citado para hablar de trabajo. Sólo que el joven patriarca de los Winchester no se encontró con el señor Woodson, sino con una chica peliroja extraordinariamente fuerte que lo atacó con violencia.
Dean y Mary corrieron a entretener al ángel mientras Sam, a toda prisa, dibujaba el símbolo de destierro que los libraría de la poderosa criatura.
En dirección hacia un piso franco de los padres de Mary, pusieron al corriente a John de su trabajo de cazadores, de que llevaban así toda la vida, de que los monstruos eran reales e iban tras ellos.
Para Sam fue un shock importante, después de tantos años y de tanta rabia acumulada, comprender por qué John hizo lo que hizo. Había pasado toda su adolescencia y casi toda su juventud odiando a su padre por arrastrarlos con él en su venganza, y ahora, el chico que tiene frente a él ataca sin compasión al hombre que será.
Se encuentra defendiéndolo mientras su propio padre asiste perplejo a esa defensa
- Yo solía estar cabreado con él, yo… Quiero decir, yo solía... Yo lo odiaba. Pero ahora yo… yo... Lo entiendo. El estaba... sólo haciendo lo mejor que pudo – al mismo momento que lo explica, Sam se está dando cuenta de lo que nunca se detuvo a analizar – Y él estaba tratando de mantener la calma en, en… en esta situación imposible. Verás... Mi mamá... Ella era increíble, hermosa, y era el amor de su vida. Y la mataron. Y... yo creo que se hubiera vuelto loco si no hacía algo. La verdad es… Hum, mi padre murió antes de que llegara a decirle que entiendo por qué hizo lo que hizo. Que yo le perdono por lo que nos hizo. Por lo que somos. Y yo… yo lo quiero.
DQVDI-Sam
Sam Winchester sintió cómo una barra de acero de una pulgada de diámetro se clavaba en su abdomen atravesándolo de parte a parte. Casi no sintió dolor, no físico al menos.
- ¡Sammy! – exclamó ahogadamente su hermano mientras un ángel que estaba muerto en su línea temporal trataba de asfixiarlo.
Todo se oscureció y de repente estaba en la habitación del motel de dónde habían partido, nuevamente en 2010. Solo.
Se buscó las heridas por la lucha con Ana, pero estaba perfectamente sano y en forma. Pensó que Castiel tenía que haberle curado y haberlo devuelto a casa. Pero, ¿Por qué solo a él?
No tuvo que esperar demasiado. Unos minutos más tarde se encontró cara a cara con un Dean tan asombrado como él que se materializaba de la nada.
- ¿Y Castiel? – preguntó el Winchester más joven
- Debe seguir en aquel motel – murmuró el mayor – a nosotros nos ha devuelto Miguel.
- ¡Miguel! ¿El arcángel?
- Sí, finalmente apareció, cogió el cuerpo de papá y mató a Ana – explicó el rubio buscando algo que beber.
- Los salvó, eso quiere decir…
- Eso quiere decir una mierda Sammy – dijo bebiendo un trago directamente de la botella antes de rellenar su petaca – Me soltó un maldito discurso de porqué debía darle el sí y porqué tendría que matarte.
- Quizás tenga razón.
- No empieces Sam.
- Necesito un trago – dijo acercando un par de vasos de plástico.
Tenía que asumirlo, todos lo decían, todos. Él acabaría rindiéndose, ¿Qué era el más fuerte? No, no era el más fuerte, no sin su hermano. Se miró al espejo y se encontró cara a cara con el Ángel que los llevó hasta 1978.
- Castiel – su amigo vaciló y lo sujetó rápidamente, Dean corrió a ayudarlos – Te tenemos
- Tú, cabronazo, lo conseguiste – musitó el rubio
- Yo… ¿lo hice? Estoy muy sorprendido – el de la gabardina se desplomó del todo en los brazos de los hermanos que lo llevaron hasta la cama más cercana.
Los dos Winchester se tomaron ese trago que interrumpió el ángel con su inesperada aparición.
- Bueno… ya está – murmuró Dean
- ¿Qué está?
- El "Equipo Libre Albedrío": Un ex yonqui de sangre, un bala-perdida sin un penique y el señor Comatoso de cuerpo presente. Es genial.
- No tiene gracia – su hermano lo miró de reojo mientras bebía
- No me estoy riendo
- Todos dicen que cederemos – Insistió el más joven
- Lo sé. Está siendo un poco cargante
- ¿Y si tienen razón? – Dean tomó otro trago y aseguró con firmeza que se equivocaban pero no detuvo el temor de su hermano – Quiero decir, ¿Porqué, porqué lo haríamos uno o los dos? Pero… yo ya he sido débil antes
- Sam – riñó el mayor tratando de parar una conversación que le afectaba más de lo que iba a reconocer.
- Miguel consiguió que papá le dijera que sí – Sam no quería machacar a su hermano, en serio, sólo necesitaba un atisbo de esperanza.
- Eso era diferente. Ana iba a matar a mamá
- ¿Y si tú pudieras salvar a mamá qué harías?
Por un segundo creyó que su hermano le golpearía, pero Dean no hizo eso. Volvió a rellenar el vaso de plástico y se lo quedó mirando. Serio, concentrado. Y Sam supo que no quería conocer esa respuesta.
Continuará...
