Los personajes de Naruto no me pertenecen son de Masashi Kishimoto; pero esta historia es puramente obra de mi alocada imaginación, exceptuando algunos detalles que he decidido conservar en la obra para no diferenciar tanto a los personajes del Manga u el anime.
La obra esta completa y consta de 54 capítulos que iré publicando progresivamente a medida que la vayan leyendo.
Espero les agrade tanto como a mi escribirla y si bien hay muchas cosas por mejorar seguiré esforzándome en llevarles día a día mis historias optimizadas.
Muchísimas gracias a todos los que siguen esta obra y por sobre todo a los que me dejan su comentario pues es un gran aliciente para mí.
En cuanto a cual será la pareja que prevalezca, bueno nadie se desanime por que les puedo asegurar que valdrá la pena leer hasta el final independientemente de la pareja favorita.
Gracias Lady
Capitulo XXXVI
"Movimientos en el tablero"
Flash back...
Kakashi y Kabuto se dirigían a toda velocidad rumbo a la seccional de policía. Entre el tráfico y las palabras poco alentadoras de Madara, temían lo peor.
-Kakashi sensei ¿Está seguro de que puede confiar en ese sujeto? –Lo increpó Kabuto.
-A ciencia cierta no lo sé Kabuto, pero este tipo solo confirma mis sospechas.
-¿Sospechas? –Pregunto asombrado estacionando el coche.
-Que en la policía hay un traidor y cuando lo encuentre ¡Me las pagará! –Exclamó bajando con rapidez del vehículo e internándose en la seccional de policía.
-¡Un traidor! –Expreso Kabuto en voz baja.
Kakashi entro rápidamente y recorrió los dos amplios y extensos pasillos que lo conducirían a la sala de interrogatorios, pero para su sorpresa y calamidad, dos oficiales se hallaban desangrándose en el suelo.
El peliblanco corrió hacia ambos, el primero yacía ya sin vida, y el segundo permanecía boca a bajo tirado sobre la fría y enrojecida cerámica.
-¡Yamato! –Dijo con preocupación al darse cuenta de quien era la segunda victima.
Kakashi se acerco a él y lo giro con precaución. Parte del cuello del muchacho estaba ensangrentado, pero la causa era una cortadura en el mismo y un enorme tajo en su muñeca derecha.
-Kakashi... –Suspiro el muchacho casi inconsciente.
-¡Tranquilízate Yamato!
-¿Qué rayos paso aquí? –Expreso Kabuto pasmado al encontrarse con la desgarradora escena.
-¡Ve a buscar ayuda Kabuto! –Grito Kakashi, ante lo cual el muchacho partió con velocidad en busca de algún oficial medico.
-Kakashi... no pude hacer nada... lo siento. –Balbuceo con dificultad.
-¿Quién fue Yamato? –Grito enfurecido pues era la primera vez que veía a su amigo en tan mal estado.
-No pude protegerla... lo siento... –Expreso con dificultad expectorando sangre del interior de su boca.
-¡QUE! ¡Maldita sea!
Kakashi lo recostó con suavidad nuevamente en el suelo, y se precipito con rapidez al interior de la sala de interrogatorio.
Para su preocupante observación, la prisionera Guren e Ibiki Morino, uno de los oficiales de más confianza del anterior Hokage, se hallaban completamente desangrados. Por el tamaño de las heridas y la cantidad de sangre en toda la habitación, había pasado más de una hora desde el deceso.
-¡Kakashi! –Grito Kabuto entrando a la sala y observando con horror a aquellas dos victimas.
-Llegamos tarde Kabuto... –Limpiándose el sudor de su frente; El enemigo se había escabullido en sus narices velando la única pista con la que podían ubicarlo.
Fin del Flash Back...
-Y eso fue exactamente lo que ocurrió hace dos días Tsunade-sama, el desgraciado de Orochimaru se nos escapo otra vez de las manos. –Gruño Kakashi.
-¡Maldición! ¿Entonces aún no sabemos nada de su paradero? –Inquirió la Hokage.
-Me temo que no.
-¿Y como esta Yamato? Kakashi –Pregunto Shitzune quien noto el semblante apesadumbrado de su amado.
-Esta estable, pero apenas pudieron salvarle la vida, si hubiésemos llegado unos minutos mas tarde Yamato no la contaría.
-¡Esta situación se ha tornado comprometida! Las cosas no están saliendo como las planeaste Kakashi. –Exclamó Tsunade con tono grave.
-Lo sé Tsunade-sama pero ese sujeto, Orochimaru, es mas listo de lo que yo creí.
-El colmo de todo esto –prosiguió la Hokage –es que el rey hablo conmigo, y por sus comentarios comenzará el traslado de la capital hacia otra ciudad de la nación del fuego.
-¿Qué? –Kakashi se sentó en una silla casi desplomándose en ella.
-Le ha ordenado a Danzou que traslade a todos los Uchihas fuera de nuestra ciudad, desde hoy Konoha ha quedado desprotegida y no solo eso, me han llegado rumores de cierres y quiebras de varias empresas menores. La industria ha entrado en pánico y ha comenzado a resquebrajarse.
-¡Entonces estamos perdidos! –Dijo Shitzune acomodándose en otra de las sillas frente al escritorio de Tsunade y junto a Kakashi.
-¡No sé si confiar o no en Madara! Pero lo cierto es que uno de mis muchachos me confirmó las palabras de ese tipo. –Dijo Kakashi con algo de desgano.
-¿Quién te lo dijo? –Pregunto Shitzune.
-No es importante eso ahora, sobre todo cuando las cabezas de las personas de confianza pueden empezar a rodar sin previo aviso.
-Entiendo ¿Y que piensas hacer? –Pregunto la Hokage.
-Supongo que no me queda más que confiar en él.
-Y sospecho Kakashi, que preferirás confiar en un maleante ante que en tu propia intuición ¿no es así? Eso deja mucho que desear. –Exclamó una voz en la entrada de la oficina.
-¡Reconocería esa molesta voz en cualquier lugar! –Sentenció el peliblanco con agobio sin girar su silla.
-¡Claro! Una voz tan cálida, varonil y sumamente atractiva como la mía, no pasaría desapercibida en ningún lugar. –Expreso un alto sujeto de cabello negro y corto, echando a reír deliberadamente.
-¿Y que te trae por aquí Gay? –Pregunto Kakashi con soberbia.
-Vamos Capitán Hatake, usted me conoce mejor que nadie, además creo haber estado aquí cuando el Hokage me asigno la misión de ayudarte ¿No es verdad? –Dijo el estridente sujeto mirando a Lady Tsunade.
-¡Y QUE DESGRACIA LA MÍA VERDAD! –Manifiesto con sarcasmo el peliblanco.
-¡Kakashi ya basta! –Intervino Tsunade pues conocía las largas e interminables disputas entre los dos. -¿Qué me tienes Gay?
-Bueno luego de aquel día en el que me asigno la misión de descubrir el paradero de Orochimaru he estado investigando.
-¡Hay sí que novedad! –Kakashi parecía extender su infantilidad.
-Como decía he tratado de completar mis investigaciones.
-¿Completar sus investigaciones? –Shitzune no captaba el mensaje con toda claridad.
-Señorita Shitzune permítame expresarle lo encantadoramente bella que se ve usted el día de hoy. A su lado hasta la más tierna y delicada rosa suspiraría de emoción sin poder opacar su encandilante belleza. –Exclamo Gay besándole la mano e interrumpiendo sus declaraciones.
-¡Hey! –Kakashi salto de su silla como toro embravecido.
-¡Tranquilo Kakashi! No te la robare si eso te preocupa. –Expreso con confianza y simpatía el pelinegro.
-¡KAKASHI TE RECUERDO QUE ESTAMOS AQUÍ POR EL BIENESTAR DE KONOHA! –grito Tsunade haciendo que el muchacho se calmara.
-Bueno lamento haber causado esta pequeña distracción, como bien decía, señorita Shitzune, he estado trabajando desde hace unos cuantos años en conjunto con el señor Azuma Sarutobi. Este hombre fue un miembro elite, en la seguridad de la familia Uzumaki. Posteriormente a la desaparición de la señora Kushina Namikaze, dejó su antiguo puesto, por orden del señor Yondaime Uzumaki, con la finalidad de hallar a la desaparecida señora Kushina.
Mi trabajo anterior para el antiguo Hokage, en contrabando y narcotráfico, me permitió estar a cargo de una importante investigación en el tráfico de armas que eliminaría gran parte de ellas en el mercado negro. Todas mis sospechas parecían suscitarse en un pequeño pueblo en las cercanías de la ciudad Cascada.
Entre tanto mi estadía en la ciudad me dio ciertos indicios bastante curiosos; lo cual, me llevó a temer que en ese lugar se traficaran más que solo objetos inanimados.
Pude contactar con un par de personas que aseguraban haber visto a una mujer, que concordaba con la descripción de la desaparecida señora Kushina, cerca de un pequeño embarque en la zona sur de la ciudad Cascada. Fue allí donde conocí a Azuma.
-¿No comprendo la conexión? –Acoto Shitzune.
-Verá, estos sujetos a quienes investigaba en ese entonces, eran una red de vándalos de poca monta que al parecer seguían las ordenes de un capo mafia en pleno auge económico, o eso fue lo que logre averiguar en mi estadía en esa ciudad.
Tanto yo como Azuma, seguimos las pistas sobre el posible paradero de la señora Kushina, a través de la localización de este grupo autodenominado "Kyuubi" pero todo parecía desvanecerse en ese pequeño y desconocido embarque imposible de rastrear.
Luego de la partida de Azuma, tras nuestra frustrada misión, decidí permanecer un tiempo mas en la villa. Había escuchado el nombre de un tal Zabuza, un mercenario de poco renombre, pero con varias conexiones que se había instalado en la ciudad. Me llevó un buen tiempo localizarlo, hasta que di con su mujer, una agraciada muchacha que para entonces estaba embarazada.
La mujer se mostró bastante renuente a contestar mis preguntas pero finalmente me dio ciertos indicios de donde podía llegar a estar su marido. Lo busque por casi día y medio y lo halle en unas viejas bodegas cerca del puerto.
El tipo era un embaucador de primera pero hacía lo que fuera por dinero. Fue así que solicite una colaboración al antiguo Hokage, quien me la proporciono de inmediato.
Zabuza me guió hacia el lugar, en donde supuestamente se hallaba el líder del grupo "Kyuubi" me insinuó además el nombre de este sujeto; "Orochimaru" y luego desapareció. Mi tonta incredulidad me condujo a un viejo galpón vació en las afueras de la villa, que a simple vista, llevaba abandonado unos cuantos años. Sinceramente verme estafado no fue exactamente de mi agrado.
-¡Fuiste y serás un incrédulo Gay! –Sentencio Kakashi.
-Igual que tu sino ¿por qué razón tienes un traidor entre los tuyos? –Le señalo riendo; Kakashi pareció disgustarse pero no acoto nada más. –Aquella vez, revise con sumo detenimiento el galpón, y encontré rastros frescos de ser usado hacía tan solo unos días, así que sospeche que la señora Namikaze seguramente estuvo oculta allí un par de días y no en un pequeño navío como se dijo.
-¿Y como lo sabes? –Pregunto Shitzune.
-No lo podía confirmar a ciencia cierta pero todo parecía inferir que nunca la sacaron del continente hasta que las cosas se calmaron un poco en el país vecino. Busque a Zabuza en su casa para averiguar mas indicios pero ni él ni su mujer se hallaban en ella; al parecer habían salido con mucha prisa y pocas pertenencias.
Mantuvimos el contacto con Azuma hasta el día de hoy tratando de buscar cualquier dato o paradero de Zabuza.
-¿De Zabuza? ¿Por qué él? –Shitzune se paró de sopetón.
-Por que sería más fácil dar con él que con Orochimaru ¿no es así Gay? –Dijo el peliblanco.
-Que bien me conoces Kakashi. Así es, Orochimaru se mantiene cubierto y en estos momentos, sobre todo, no será tan fácilmente localizable.
Hacia fin de mes seguí mis pesquisas hasta la ciudad de la Roca; allí halle a un jovencito muy peculiar, con grandes habilidades y destrezas en la lucha, por supuesto que me hice pasar como sensei de artes marciales y me gane su confianza. El chico era nada menos que el primogénito de Zabuza, su nombre es Haku.
El muchacho finalmente me guió hasta su padre quien se hallaba sumamente enfermo.
Flash back...
La cabaña de madera lucía bastante arreglada y prolija, tanto en el exterior como el interior. Una repicante chimenea dejaba entrever la calidez de su llama, con la cual se templaba todo aquel frío hogar.
Un muchachito de no más de quince o dieciséis años terminaba de calentar en la estufa el almuerzo, lo sirvió y lo dispuso en una bandeja la cual acercó a su doliente padre en su lecho de la habitación contigua.
-Gracias Haku. –Exclamo un sujeto algo envejecido por la edad y la mala vida.
-De nada... –Exclamó sonriente retirándose.
-¡Así que aún sigues con tu búsqueda Gay! –Expresó con dificultad el sujeto.
-Supongo que todo fue por tu pista falsa de la ultima vez, si hubiese sido una buena quizás ahora Orochimaru estaría entre rejas.
-¡Tal vez! Aún que mi pista no fue mala, solo que no fuiste lo suficientemente rápido Gay.
-Prefiero hacer las cosas con cautela, por eso me tomó todo este tiempo encontrarte Zabuza.
-Yo nunca me oculte, tú no habías buscado bien es todo.
-¡Ja! Eso parece.
-¿Y como diste conmigo?
-En realidad seguí un rumor y me encontré con este muchacho. –Observando al chico que iba y venia en la otra sala.
-¡Es un gran muchacho! –Ingiriendo un poco de sopa de su plato. -¿Y bien como están las cosas en Konoha? He oído que no la tienen fácil, al parecer Orochimaru se ha ensañado con ustedes y si sigue tan desquiciado como hace algunos años yo le temería.
-¿Aún mantienes contacto con él Zabuza? -Exclamó Gay sentándose en una pequeña silla a un costado de la cama.
-No, hace mucho me alejé de esa vida, mi hijo no podía crecer entre toda esa inmundicia ya me comprendes.
-Si, los hijos suelen cambiar a muchas personas.
-Pero tengo cierta información sobre él.
-¿Y supongo que quieres algo a cambio por ella? –Gay frunció el seño.
-¿Quiero que mi hijo tenga una buena vida Gay?
-¿Y por que debería confiar en ti Zabuza? La última vez no fuiste muy preciso y la vida de una mujer se perdió inútilmente.
-¡Ja! ¿Perder? ¿Quién habló de perder? Orochimaru sabe muy bien como jugar sus cartas y sabe guardar muy bien sus ases bajo la manga.
-¿Qué quieres decir? –Gay se sorprendió un poco con la contestación.
-Primero asegúrate de que mi hijo tenga un futuro asegurado Gay, yo ya no tengo mucho hilo en el carretel ¿si me entiendes verdad?
-No puedo ayudarte solo por suposiciones y conjeturas desquiciadas. Mientras nosotros hablamos aquí, en Konoha, las personas mueren Zabuza. –Gay se levanto de su asiento dispuesto a marcharse.
-¡Te diré donde esta! –Grito con cierta agonía.
-¿Sabes donde esta Orochimaru? –Exclamó el pelinegro sorprendido y mirándolo con desconcierto.
-Sé donde se ocultan sus hombres y desde donde manejan todas sus pequeñas pymes. –Expreso riendo.
-¡Pero necesito a Orochimaru!
-Orochimaru no suele salir de allí. Nadie sabe a ciencia cierta, si esta vivo o muerto, o si en realidad es solo un gigantesco mito, pero no encontrarás mas pistas que allí. Debes apresurarte por que él ya movió sus fichas en el tablero.
-¿A que te refieres?
-El tipo esta completamente chiflado, su rencor y resentimiento hacia Konoha es casi tan grande como él que siente hacia esos jovencitos que se les han escapado de las manos tantas veces. Ha llegado el momento de que acabe con el juego que inicio hace quince años Gay. –Expreso tosiendo. –Y utilizara cualquier artimaña.
Fin de Flash Back...
-¿Entonces sabes donde esta? –gritaron al unísono. Los tres oyentes pegaron un claro salto de sus asientos rodeando a Gay quien sonreía con satisfacción.
-Solo espero que esta vez las pistas de Zabuza sean realmente buenas, aún que debo decir que sus palabras me inquietaron.
Pasos rápidos se oyeron fuera de la oficina de Lady Tsunade e irrumpieron con rapidez en el interior del recinto.
-¡TSUNADE SAMA! ¡TSUNADE SAMA! –Dos figuras, algo agitadas, se posicionaron en el centro de la oficina.
-¡Kotetsu! ¡Izumo! ¿Qué ocurre? Les dije que no debían interrumpirme en lo absoluto durante el trascurso de esta reunión.
-Lo siento Lady Tsunade pero es urgente –exclamó un chico de cabello encrespado, oscuro, pequeños ojos cafés, y una pequeña barba en candado.
-Así es mi señora hemos recibido una caja, con una nota, dejada a las puertas del edificio de gobierno. La misma esta firmada por Orochimaru. –Dijo Izumo un joven de cabello castaño, también con una diminuta barba sobre el mentón y una pañoleta que le cubría media cabeza.
-¡Orochimaru! –Tsunade sintió cierto temblor en el cuerpo.
-Será mejor que lo veamos Tsunade. –Insinuó Kakashi.
En Toshiden...
-¡Hinata! ¡Hinata! ¡Espera Hinata! –Gritaba Tenten quien persiguió un largo trecho a la distraída muchacha mientras caminaba por la playa.
-¡Ohh! Lo siento Tenten no te oí. –Se excuso la pelinegra.
-Andas en tu nube Hinata.
-Si, eso supongo. –Continuando su trayecto.
-No me has contado con exactitud que fue lo que pasó en el medico Hinata, me has tenido preocupada. –caminando a su lado
-Bueno ¡hoy recibí los resultados! –Dijo con algo de angustia guardando silencio mientras las olas del mar arrullaban sus lentos pasos.
-¿Y bien? ¿Vas a decirme? –Al notar el impase.
-Estoy embarazada Tenten... –Mirando a la castaña a los ojos mientras esta se detuvo en seco algo desorbitada.
-¡EMBARAZADA! –grito ésta de sopetón.
-¡Shhuu! –chisto –no quiero que nadie mas se entere.
-¡Nadie mas! ¿Te refieres a Naruto? –Inquirió la castaña con suspicacia.
-Él ya lo sabe Tenten.
-¡COMO! –Volvió a gritar.
-Te dije que no grites –hablándole en voz baja.
-¡Lo siento! –Dijo bajando el volumen de voz. -¿Cómo se entero? ¿Qué te dijo?
-Bueno... –Hinata tomó a la chica del brazo y continuaron caminando. –Nos siguió a Lara y a mí cuando salimos con el coche a ver al médico, y cuando yo salía de la consulta el doctor creyó que era mi pareja.
-¡Vaya creo que los médicos ya lo catalogan como tu marido! –Exclamo riendo.
-No es gracioso Tenten.
-Lo lamento Hinata ¿Y que te dijo al enterarse?
-Bueno te imaginarás que no le gusto mucho que digamos. –Hinata suspiró –se puso muy triste.
-Y no es para menos Hinata el chico te ama, reconozco que es un verdadero idiota pero que te quiere de eso no hay duda.
-Lo sé, pero con esta situación las cosas cambian Tenten, no puedo seguir divagando y he tomado una decisión.
-¡Una decisión! –Tenten se detuvo y la miró azorada.
-He elegido a Sasuke...
-¡SASUKE! –grito la castaña.
-¡Shuu! Te dije que no grites.
-Lo siento pero es que tu determinación me tomo por sorpresa. –Notando lo tranquila que estaba la pelinegra tras toda la conmoción.
-Ahora que estoy embarazada de Sasuke y que Sakura esta esperando un hijo de Naruto no hay mucho mas que pensar. –Explico cabizbaja.
-¿Estas segura? –Tenten le acaricio el cabello.
-Si, quiero mucho a Sasuke y él se ha esmerado tanto conmigo que no puedo defraudarlo.
-Pero Hinata, no se trata de defraudar a las personas se trata de amarlas.
-¡Y lo amo! Y lo extraño tanto cuando no esta conmigo que me pone muy nerviosa su ausencia, y además he tenido unos sueños espantosos Tenten. Temo por Sasuke, sé que la vida de un Uchiha no es fácil pero no quiero perderlo ¡Sueno egoísta! –mirándola a los ojos.
-Claro que no Hinata, no eres egoísta, descuida todo estará bien.
-También esta Minato... –Retomando el húmedo y espumoso camino.
-¿El muerto?
-No le digas así Tenten...
-Bueno muerto esta ¿o no?
-Si pero suena más macabro de lo que en realidad es...
-Si tú lo dices... ¿qué pasa con él?
-Minato me hizo una especie de advertencia, me dijo que debía estar preparada para lo que sigue.
-¡Para lo que sigue! ¿Y que es? –Tenten cada vez comprendía menos.
-No lo sé Tenten pero sea lo que sea me produce escalofríos. –Dijo frotándose los brazos.
-¡Hinata! ¡Tenten! Vengan pronto -grito Neji a lo lejos.
-¿Qué ocurrirá?
-Será mejor que vayamos Tenten...
Hinata y Tenten se apresuraron para ir al encuentro de Neji quien las esperaba con algo de nerviosismo.
-¿Qué ocurre Neji? –Pregunto Hinata.
-¡Es urgente vengan!
Los tres se internaron por el sendero que los conducía hasta las cabañas. Al llegar en el centro del claro todos se hallaban alrededor de una mesa central. Las dos muchachas se miraron con desconcierto y se acercaron al grupo.
-¿Qué ocurre? –Tenten solo pudo notar la perplejidad en los semblantes de los presentes y hasta algo de temor.
-Es un video Hinata. –Dijo Sasuke acercándose a su lado.
-¿Un video de que?
-Más bien de quien, deberías preguntar. –Sasuke coloco las manos en sus bolsillos y agacho la vista.
-¡Es de Orochimaru! –Aclaro Itachi –Esta dirigido a las dos herederas de los Hyugas y al heredero de los Uzumakis.
-¿Cómo rayos supo que estábamos aquí? –Hanabi comenzó a temblar de pavor, Kiba al notar la palidez y el escozor en su novia la abrazó con fuerza.
-Será mejor que lo veamos Itachi. –Exclamo Sasori quien encendió una gran pantalla y el reproductor dispuestos exclusivamente para poder observar de una vez por todas aquel video.
Grabación...
-Buenas a todos. –Exclamo riendo una muchacha de cabello oscuro quienes alguno de los presentes reconocieron en un instante. –Mi nombre es Anko y soy ahora una de las mejores discípulas del señor Orochimaru ¡ya que en verdad me canse de tantas estupideces y obediencias ciegas a un niño inepto como tú Shikamaru!–Gruño con desfachatez.
-¡Apégate al guión Anko! –Exclamo una voz masculina omnipresente
-Bien, bien como digas. –Sentándose de mala gana en un sofá de cuero negro que se hallaba a sus espaldas. La chica se cruzo de piernas y extendió sus brazos recostándolos sobre los bordes del mismo. –Verán jovencitos si están viendo este mensaje ahora es por que mi señor tiene una ¡Petición que hacerles!
En vista de que en estos últimos meses han sido unas ratitas muy escurridizas; el señor Orochimaru no ha tenido más remedio que recurrir a algunas invitaciones especiales para que ustedes puedan asistir a su humilde morada. Es por eso que hoy estoy grabando esta cinta para hacerles llegar el comunicado.
-¡Esta loca si cree que irán! –Acoto Itachi en medio del video.
-Seguramente no tendrán pensado asistir pero descuiden, nos aseguramos que puedan acompañarnos, pero las mejores noticias para después; como se darán cuenta es imposible que se oculten de mi señor. Así que los esperaremos para el té. –Exclamó echando a reír. –Deben ir al aeropuerto en las afueras de Toshiden, por supuesto que solos; allí habrá un avión esperándolos y los conducirá a nuestro precioso hogar. Así que señoritas Hyuga y joven Uzumaki, estaré encantada de acogerlos en esta bella residencia y estoy más que segura de que será de su absoluto agrado mientras vivan. -Rompiendo a carcajadas. -¡Ahh! Y si por las dudas no tienen pensado asistir les tengo unos lindos incentivos.
Anko hizo una seña con la mirada y la cámara perdió su enfoque para ubicarse a un lado de la habitación donde Hinata pudo descubrir, con horror, la silueta de su querida protectora algo maltrecha y atada a una silla.
-¡KURENAI! –Grito la pelinegra.
-¡Anda saluda no seas descortés! –Exclamó Anko desde el otro sofá.
-Hi... Hinata... tienen a... mi bebe... –Exclamó llorando la joven mujer mientras las insoportables risas de Anko inundaban no solo la grabación, también todo aquel bello claro.
-Señoritas Hyugas, si alguna de ustedes se rehúsan a asistir a esta pequeña reunión la señorita Kurenai o su hermosísimo niño ¡morirán!
¡Señorita Hinata! Estoy mas que segura que estará dispuesta a conocer a su, como le podemos llamar ¡sobrino! Creyó que no nos daríamos cuenta de que la heredera Hyuga aún estaba con vida. Fue un buen truco lo admito y si no fuera por cierto admirador suyo, quien la espera con muchas ansias –Acotó Anko volviendo a reír –No habríamos imaginado jamás que estaba con vida. ¡Que pequeña sabandija es usted! –Dijo Anko con tono sarcástico.
En cuanto al joven Uzumaki tengo algo que seguramente le encantará. –Tras estas palabras la cámara giro en ángulo contrario al de Kurenai para captar la imagen de una mujer muy delgada de cabello rojizo y ojos celestes quien temblaba como una hoja.
-¡Naruto! –Dijo la débil mujer a media voz.
-¡Ahh! Mil perdones joven Uzumaki, olvide que usted era muy, muy pequeñito cuando la perdió –Anko profirió esta frase con una voz aniñada.
-No, no por favor no Naruto... –Exclamó antes de ser golpeada.
-¡MADRE! –Grito Naruto confuso, asustado e iracundo. -¡Malditos enfermos! –Apretando el puño.
-Como verán aquí esta también la familia así que pueden asistir tranquilos a esta pequeña fiestita y si se rehúsan a acudir o intentan obtener ayuda de la policía, su gente o los Uchiha, estas lindas personitas morirán carbonizadas. ¡Muy bien eso es todo! ¡LOS ESPERAMOS! –exclamó mientras agitaba su mano como niña de trece años.
Fin de la grabación...
-¡Kurenai! –Hinata comenzó a llorar desconsoladamente Sasuke la abrazó con fuerzas sin importarle en lo absoluto lo que dijeran los presentes. Sakura los observó con tristeza y solo agacho la cabeza.
-No pueden ir los matarán. –Exclamó Gaara tras ver la reacción en la pelirosa luego del emotivo abrazo.
-No hay forma de rehusarse Gaara. –Sentenció Naruto con agobio. –Ese desgraciado tiene a mi madre. –dijo mordiéndose los labios, nunca en su vida se había planteado ni remotamente esa posibilidad, pues él, hacía mucho tiempo había perdido las esperanzas de hallarla con vida, a pesar de los arduos esfuerzos que su padre Minato hizo durante años por localizarla.
-Sé que puedo morir tranquila, por que tuve la gran dicha de conocerte a pesar de todo lo ocurrido Kiba. –Dijo Hanabi acariciando el desconcertado rostro de su novio.
-¿De que hablas Hanabi? –El chico la aferró con fuerzas de los brazos mientras ésta le sonreía.
-No lloraré, por que no quiero que me recuerdes así, además Kiba, es hora de que le devuelva a mi hermana parte de la felicidad que le arrebate hace tiempo.
-¡Hanabi! –Kiba no lograba entender con precisión las palabras de la muchacha ¿Acaso deseaba morir?
-¡Lo siento Hinata! –Acercándose a la pelinegra quien la contemplaba con asombro. –No fui una buena hermana, ni una buena amiga a pesar de todo lo que tú hiciste por mí y preferí cobardemente resguardarme a las espaldas de nuestro padre y de los ancianos Hyuga en vez de buscarte, cuidarte y confiar en tu palabra. –Hanabi rompió en llanto y la abrazo con fuerzas.
-¡Hanabi! –Si bien éste abrazo la ojiperla jamás se lo espero, no lo rechazó en absoluto después de todo era la primera vez que la veía actuar como toda una mujer.
-Solo quería decírtelo antes de que sea demasiado tarde. –Secándose las lagrimas.
-¡Te perdono Hanabi! Y siempre serás mi hermana mas amada ¡Siempre! –Expresó con ternura. –Será mejor que nos apresuremos son casi seis y media. –Retomando la compostura.
-¡Espera un momento Hinata! ¡TÚ NO VAS A IR! –Grito Sasuke.
-Claro que iré Sasuke, no permitiré que ese cerdo lastime a Kurenai.
-Hinata tú estas... no quiero, no irás no te dejaré marchar. –Sasuke la abrazo con fuerzas mientras un intenso escalofrío le invadía el cuerpo.
-¡Descuida! Confío en ti Sasuke sé que no me dejarás ahí. –Dijo sonriendo mientras lo besaba con ternura en los labios.
Ni una sola silaba fue pronunciada durante esos escasos segundos en que ambos jóvenes se demostraban su afecto sin pudor ni tapujos. Naruto solo suspiro con tristeza y apartó la mirada, no soportaba ver aquella escena con sus propios ojos; pero por mas que lo intentaba no lograba eludir su representación visual en el interior de su mente.
Sakura quien estaba a su lado le acaricio con suavidad el hombro como tratando de ofrecerle un confort que ni ella misma era capaz de sentir ni reestablecer en su maltrecha alma.
Itachi y los demás muchachos solo bajaron la cabeza, pues entendían la difícil y heroica decisión que los tres jóvenes habían tomado, sin pensarlo siquiera, por las personas a quienes amaban.
Tenten, Neji, Rock Lee, Sai, Shikamaru y Shino tampoco se atrevían a pronunciar palabra mientras las despedidas se llevaban a cabo con tristeza y congoja.
-Será mejor irnos, yo conduciré –dijo Naruto -¡Shikamaru, Shino, Deidara, Sasori, Itachi! Confiamos en que sabrán como actuar para sacarnos de allí –Exclamó con más confianza. –¡Daré mi vida si es necesario para proteger a las muchachas!
-¿Realmente harías eso por una Hyuga? –Pregunto Neji.
-¡Sin dudarlo! ¡LO HARÍA POR LA MUJER A QUIEN AMO! –Clavándole una punzante mirada a Hinata quien solo lo observó con cierta emoción. –Lo haré aún que la pierda para siempre, aún que sea feliz con alguien más, aún que me odie con toda su alma, daría hasta mi vida por ella, y eso lo sabe muy bien.
Naruto sonrió con gran felicidad como si toda su tristeza se hubiese esfumado de golpe. Sin duda ahora vislumbraba algo muy claro en su corazón, además del irremediable amor prohibido al cual se veía preso, sentía ¡PAZ! Por que después de todo Lara tenía razón, y aún que Hinata había escogido a Sasuke, él había elegido amarla sin mas reservas ni temor. A pesar de que ella encontrara la felicidad en los brazos de otro hombre y no en los suyos, aun que besara otros labios y acariciara otra piel y se estremeciera por las palabras mas dulces y tiernas pronunciadas por una voz ajena, él siempre la amaría por toda la eternidad, y ahora había algo que podía hacer por ella ¡protegerla! Y al hijo que ésta esperaba y que hubiese deseado desde el fondo de su corazón que fuese suyo.
Muchísimas gracias a todos los que me han dejado sus comentarios especialmente a:
*hinata-sama198: Pues es una lastima que te decepciones como han hecho otros, por no ver al NaruHina, por que se han perdido lo mejor del fic y eso es el final =)
* 00kronos
* natsumi hhr nh
* Shinobu-Hyuga:
* NaruhinaXD: ¡Pobre Sakura es feo desearle que pierda un hijo!
* Naatitha:
* dannynamikaze:
* Kyoko Nakamura: No andas tan errada jajaja El libro es Brida de Paulo Coelho una fantástica obra aun que no tan bueno como el alquimista. En cuanto a las modificaciones imposibles hacerlas ya que el fic esta terminado jajajaj.
*Cutie Sora: jajajaja no te desmayes jajajajaja ya falta menos y quizás aún les quite varios respiros jajajaja pero bueno es que… ya lo verán no puedo contarles anda no tendría gracia
"Muchas gracias chicas por tomarse el tiempo de comentar eso me alienta a seguir escribiendo como siempre digo por que al menos se que a alguien le llega este fanfic"
¡Es ahora cuando recibo los tomatazossssssssss!
