Capitulo 36
La felicidad
1 año y medio más tarde
La mañana despertaba tranquila en el departamento de la rubia, Sophie y Sian dormían abrazadas sin percatarse de la hora. La puerta de la habitación se abrió lentamente y un pequeño Alex aun adormecido hacía acto de presencia.
Ninguna de las dos se despertó, el pequeño camino hacía ellas frotándose los ojitos con una mano y poco a poco fue subiéndose a la cama, ocupando un diminuto espacio libre frente a Sian.
La rubia al sentir movimiento se despertó y vio a su hijo frente ella mirándola con una sonrisa.
Al: Hola mami! – Dijo bajito para no despertar a su otra mama
S: Hey…que haces aquí?
Alex se encogió de hombros sin borrar su sonrisa, una sonrisa que siempre derretía a la rubia por su parecido con la de David.
Sian atrapo al pequeño entre sus brazos acercándolo aun más a ella.
S: Tienes hambre? – Pregunto acariciándole las mejillas
El pequeño negó con la cabeza, mirándola algo serio.
S: Que te pasa?
Al: Soñé con papi… - Lanzo después de un rato en silencio
Sian se sorprendió, Alex sabía todo sobre David, aunque era pequeño, siempre le hablaban de él y le enseñaban fotos.
S: Con…papi? – Balbuceo
Alex asintió.
Al: Dijo que quería verme…
La rubia se sorprendió por segunda vez.
S: Te dijo eso en tu sueño?
Al: Si…
Sian y Sophie llevaron al pequeño al cementerio cuando nació, cuando solo era un bebe, las dos sintieron esa necesidad de ir a la tumba de David, como para "presentarle" su hijo, pero no volvieron más…al menos los tres juntos. Porque Sian iba a menudo allí, sola o acompañada por Ryan.
Al: Pero papi ya no está… - Dijo confuso
Sian tragaba saliva, no se sentía cómoda hablando de ese tema y menos con su hijo.
S: Tú…tú quieres verlo?
Al: Si…
S: Entonces yo te llevaré con mama, vale?
Alex asintió y sonrió de nuevo. La rubia lo abrazo más fuerte acercándole a su pecho, Sophie sintió el movimiento y despertó a su turno.
So: Umm…que haces? – Pregunto sin abrir los ojos
Al: MAMA! – Grito
S: Shh no grites!
Sophie abrió los ojos y se reincorporo un poco.
So: Hey…que haces aquí? – Dijo apoyándose sobre sian para alcanzar al niño y dejarle un tierno beso en la cabeza.
Al: Soñé con papi… - Repitió
Sophie miro a Sian sorprendida.
So: Fue un sueño bonito? – Pregunto dulcemente mirando de nuevo al pequeño.
Al: Si…mami ha dicho que vamos a verlo…
La morena volvió a mirar a su chica, que se quedo en silencio hablándole con la mirada.
So: Tú quieres?
Al: Si…
Un pequeño silencio se instalo, Alex ya tenía un poco más de 3 años, aun era pequeño, pero ya empezaba a entender las cosas.
So: Bueno…quién quiere desayunar? – Cambio de tema
Al: Yoooo! – Grito de nuevo
S: No grites! – Le reprocho por segunda vez, el niño era algo intenso a veces.
Un pequeño "miau" se dejo oír, para luego aparecer Sogno gateando sobre la cama.
S: Hey pequeñín! – Dijo atrapando al gato y regalándole caricias – Tú también quieres desayunar? – Preguntaba divertida
Al: Siiii va a desayunar conmigo! A que si?
So: Bueno…en la mesa no! – Dijo rápidamente
Al: Porque? Pobrecito!
Sian soltó una carcajada y recibió una mirada asesina de su novia. No era la primera vez que hablaban de ello, cuando la morena se iba temprano a trabajar, Alex subía al gato en la mesa para que comiera con él. Sian tomo una foto un día y Sophie la descubrió en su móvil.
So: El tiene su rincón, a los animales no se les sube a la mesa! – Dijo clavando su mirada en la rubia
S: A mí no me mires!
So: Ya…
Al: Pues yo como en el suelo con él! – Lanzo enfadado, Sian volvió a reírse mientras que Sophie se dejaba caer en la cama tapándose la cara con las sabanas y resoplando.
El día pasaba lentamente, Alex estaba tranquilo jugando en su habitación, Sophie miraba una película en la tele mientras que la rubia estaba encerrada en la habitación llamando por teléfono.
S: Porfi…solo está noche!
Ry': Pero rubia…porque no avisaste ayer?
S: Es que ayer no pensé en ello!
Ryan resoplo a través del teléfono y la rubia sonrió sabía que había "ganado la batalla".
Ry': Bueno vale…pero vienes temprano, ya veré que les digo a Mike y Oliver.
S: Gracias! Gracias!
Ry': Ya…y se puede saber qué piensas hacer?
S: Una sorpresa… - Dijo mordiéndose el labio
Una pequeña risilla se escucho al otro lado de la línea.
S: Porque te ríes? – Se quejo
Ry': Por nada…cosas mías…bueno, te veo luego…
S: Gracias de nuevo Ry'!
Ry': De nada! Ciao…pervertida! – Lanzo riendo y colgando rápidamente
Sian se quedo sorprendida pero sin poderlo evitar empezó a reír también.
S: Para nada es lo que imaginas… - Susurro para ella misma – Aunque…
La rubia salió de la habitación y vio como la morena la miraba seriamente.
S: Que pasa?
So: No sé…dímelo tú! Llevas media hora encerrada en el cuarto…con quién hablabas?
S: Con nadie… - Mintió – Me voy…tengo…tengo que ir a un sitió… - Dijo nerviosa cogiendo su chaqueta, Sophie la miraba con los ceños fruncidos
So: A dónde tienes que ir?
S: No seas tan curiosa!
Sian se acerco a su chica y dejo un rápido beso sobre su mejilla, la morena estaba algo contrariada, una vez de espaldas a su novia, la rubia empezó a sonreír caminando hacía el cuarto de Alex.
S: Cariño me voy…pórtate bien…
Al: Dónde vas? – Pregunto curioso
"Otro igual" pensó divertida.
S: No tardo mi amor…y luego te digo una sorpresa! – Dijo dejando un beso sobre su cabecita
Al: Sorpresa? – Su rostro se ilumino
S: Si...así que pórtate bien!
El pequeño asintió con una sonrisa inmensa.
Sian volvió al salón y viendo de reojo a su novia salió del departamento, al cerrarse la puerta la morena suspiro.
So: Un día le voy a poner un detective! – Susurro quejándose sola
Iban pasando las horas y Sian no aparecía, empezaba a quejarse, dónde se había metido su chica? Que tanto tenía que hacer? Porque tanto secretismo con su salida? No quería pensar cosas que no son, pero ya empezaba a delirar, hasta llego a pensar qué la rubia estaba encontrándose con alguien. Llevaba una semana un tanto rara y luego se encerró media hora en la habitación hablando por teléfono aunque Sian lo hubiera negado!
Al: Mama! – El niño se acercaba a ella y se sentaba a su lado en el sofá – Y mami? Y mi sorpresa?
So: Que sorpresa? – Pregunto curiosa
Al: Mami me dijo que tenía una sorpresa! – Se quejo por la tardanza de su madre
Sophie empezó a montarse una película, porque sian tenía una sorpresa para Alex? Porque no le había comentado nada? Que sorpresa sería? Lo llevaría al cementerio? Pero ya eran casi las siete de la tarde!
Mientras que la morena seguía haciéndose preguntas mentalmente, la rubia llego.
Al: Mamiiii! – Grito levantándose más rápido que la luz y corrió hacía Sian.
S: Hey! – Lo atrapo entre sus brazos dejando un beso en la mejilla
So: Se puede saber dónde te habías metido?
Al: Si…tardaste mucho! – Se quejo también
Sian traía en su mano una bolsa, el pequeño la vio y se emociono solo.
Al: Es mi sorpresa?
S: No…
El rostro de Alex se desilusiono con la misma rapidez con la cual se había emocionado.
S: Está no es tu sorpresa… - Añadió rápidamente
Sophie se levanto del sofá ya cansada que la rubia no respondiera a sus preguntas.
So: Dónde estabas?
S: Ya te he dicho que no seas tan curiosa!
Sophie suspiro.
Al: Y mi sorpresa! – Volvió a preguntar
S: Dios…sois dos intensos! – Dejo a Alex en el suelo – Vete a preparar tus juguetes, está noche te quedas con tito ryan
Alex volvió a sonreír emocionado.
Al: Siiiii! – Grito saliendo corriendo, mientras que la morena miraba confundida a Sian.
So: Porque se va a quedar con Ryan?
Sian se acerco a su chica y la rodeo por la cintura dejando un beso sobre su nariz.
S: Porque a ti también te espera una sorpresa! – Sonrió dejando a Sophie plantada en medio del salón – Voy a con Alex…
Sophie regresaba de casa de Ryan, la rubia había insistido en que fuera ella quien llevara al pequeño, la morena no dejaba de pensar en su sorpresa, viniendo de Sian podría esperarse a todo y sin poderlo evitar una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro mientras sacaba las llaves para abrir la puerta.
Al entrar quiso encender la luz, ya que todo estaba bastante oscuro, pero se sorprendió al ver un camino de velas que llevaban hasta su habitación.
So: Sian? – La llamo, pero la rubia no contestaba
Sophie se quito la chaqueta dejándola sobre la mesa junto a las llaves y empezó a caminar por aquel camino improvisado de velas.
Su cuarto también estaba iluminado, pero Sian no estaba en el.
So: Sian? – Volvió a llamarla entrando completamente en la habitación y mirando hacía todas partes.
Algo sobre la cama llamo su atención, su collar de piedras Urim y Tumim y el de Sian se encontraban sobre ella, junto a una nota. Sophie se acerco y agarro el papel algo nerviosa.
"El secreto de la felicidad es de observar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidar jamás las dos gotas de aceite en la cuchara"
Sophie se quedo plasmada con la frase, no entendía nada, porque le hablaba de gotas de aceite? Que poco romántico!
Sin poder esperar más volvió a llamar a su chica.
So: Sian? Quieres salir ya de dónde estés!
La morena salió de nuevo de la habitación y se sorprendió al ver otra nota en el suelo, justo en la puerta, estaba segura que aquello no estaba allí cuando entro. Se agacho para leerla.
"Cuando te conocí tenía miedo de sufrir, pero alguien me dijo que el miedo a sufrir es peor que el sufrimiento y que ningún corazón ha sufrido mientras perseguía sus sueños"
Sophie se sentía cada vez más confusa, aquellas frases empezaban a sonarle de algo, pero no conseguía recordar de dónde.
Se dirigió hacía el cuarto de su hijo para ver si la rubia se encontraba allí y entonces vio otra nota pegada en la puerta.
"Todo lo que llega solo una vez puede no regresar jamás. Pero lo que llega dos veces, vuelve seguramente una tercera vez"
Al terminar de leer quiso llamar otra vez a la rubia porque empezaba a impacientarse, aquellas frases eran raras y no sabía lo que pretendía su novia. Pero no le dio tiempo a nada, porque Sian apareció tras ella.
S: Un día un amigo me conto que las casualidades no existían y que las señales hay que seguirlas y aunque al principio tenía miedo de sufrir…seguí caminando hacía ellas…
Sophie se giro rápidamente, mirándola a los ojos, la rubia como siempre, esbozaba una gran sonrisa que reflejaba especial a luz de las velas.
S: Leí una vez que cuando soñamos, solo es un sueño. Pero que cuando soñamos juntos, el sueño se puede convertir en realidad… - Volvió a hablar poniéndose de rodillas frente a Sophie que la miraba sorprendida, emocionada y con los ojos vidriosos – Puede que todas esas frases no signifiquen nada para ti… - Decía mientras buscaba algo en su bolsillo – Pero en cierto modo, fueron las que nos unió… - Levanto su mirada clavándola en los ojos de Sophie – Sophie Webster…quieres compartir mi sueño y hacerlo realidad? – Pregunto mostrándole un hermoso anillo
El silenció era el único sonido presente en aquel salón, solo habían pasado segundos desde que Sian había formulado aquella gran pregunta, una pregunta que llevaba años deseando formular, pero que por una u otra razón nunca lo hiso…hasta ahora.
Aquella mañana, cuando su hijo se coló en su habitación diciéndole que había soñado con David, la rubia tuvo una revelación, como una señal…Alex quería ver a su padre y ella lo llevaría…pero lo haría en un momento especial, se acercaba el cumpleaños de David, ese sería el día elegido…pero no solamente sería una fecha importante…sería LA FECHA, una fecha para recordar toda la vida. No pretendía casarse ese día ni nada por el estilo, simplemente porque llevaría a su hijo pero también una gran noticia, una noticia que estaba segura que si David siguiera con ellas, estaría ahora mismo saltando sobre el sofá gritando que quiere ser el padrino y que sería el padrino más sexy del mundo!
Los segundos parecían interminables para la rubia, que veía los ojos de su chica cada vez más lagrimosos.
S: Que…que me dices… - Balbuceo nerviosa
La morena salió de su transe tomando por fin conciencia del momento y se abalanzo sobre su novia…o mejor dicho, su prometida.
So: Si! Si quiero! – Gritaba eufórica dejando besos por todo el rostro de Sian hasta que por fin unió sus labios en un profundo e intenso beso, un beso que daba inicio a una nueva página en aquella extraña y hermosa historia de amor que comenzó como una simple casualidad y termino siendo un camino de dos almas unidas por un mismo destino…
"La felicidad es un vuelo que viene al encuentro de nuestros sueños"
NA: Siento mucho el retraso, mi PC no está por la labor de cooperar y me está costando mucho actualizar! Pero aquí está el último capitulo…bueno…aun queda el epilogo! Las frases que van escritas en las notas, son frases del "Alquimista" de Paulo Coelho, un libro importante en la historia por eso me pareció buena idea introducir pequeños trozos en un momento así! Para aquellos que no lo hayan leído, os lo recomiendo! Intentare tardar menos con el epilogo! Gracias por seguir conmigo! Hasta pronto! XD
