Episodio 36: LOS CABALLEROS DORADOS VUELVEN

[Retrospectiva]

Gohan se encuentra ascendiendo las escaleras que lo llevarán a la casa de Aries. En eso puede sentir la explosión de un gran ki que él conocía perfectamente y se detiene a medio camino, mirando hacia la dirección de donde provenía esa energía, mientras el cielo se llena de nubes negras y tormentosas, que si bien no eran tan intensas en donde él estaba (Grecia), sí se percibía que eran causadas por algo horrendo y poderoso.

-No… ¡No puede ser! Él… De verdad está aquí… ¡Broly está en este mundo y ha despertado! Pero no sólo es su energía maligna que recuerdo bien, hay algo más siniestro que puedo sentir en él… ¡Y mi padre está ahí, lo va a enfrentar! -Gohan dice estas palabras en voz alta como si estuviera hablando con alguien más. El hijo de Goku sintió deseos de salir volando para poder ayudar a su padre a pelear contra el malvado saiyajin, pero se detiene, mira la bolsa con semillas del ermitaño y recuerda que tiene una misión que cumplir.

-Es verdad, tengo algo que hacer, no puedo dejar esto inconcluso. Tal vez la vida de estos guerreros depende de mí, no puedo fallar… -Vuelve a comentar el saiyajin híbrido, al momento que retoma su camino y vuelve subir corriendo las escaleras, enrumbado a la primera casa del Santuario a la cual está a punto de llegar.

Precisamente en la casa de Aries, Mu se encuentra en el suelo, desmayado. Su cosmo lo mantiene con vida, luchando internamente por no perecer.

-Mu… Mu… ¿Me escuchas? Amigo, sé que libraste una batalla muy difícil, pero tú eres un caballero dorado, no puedes morir… ¡No ahora! Vamos, levántate…

Mu escucha esta voz, aunque sigue desfallecido en el suelo, pero en su mente le contesta a quien le estaba hablando.

-Maestro Dohko… ¿Es usted?

-Así es, Mu… Debes levantarte, en estos momentos las cosas se han puesto difíciles… La bestia conocida como Behemoth ha vuelto a la tierra después de su encierro de siglos, quien lo quería de regreso se ha salido con la suya. Esos guerreros que se hacen llamar saiyajins están a punto de enfrentarlo, de igual forma hay caballeros atenienses que están dispuestos a luchar… Pero nosotros también tenemos cosas que hacer

-Maestro, dígame, ¿qué es lo que sabe sobre el enemigo al que enfrentamos?

-No mucho que no sepamos ya… Sé que es un dios demoniaco y que pertenece al universo de donde vienen los saiyajins, pero necesito más información. Lo que ahora debemos hacer es contactar a deidades de donde esos dos guerreros llamados Goku y Vegeta vienen. Ya antes pude hablar con los dioses de ese mundo, pero a estas alturas espero que puedan informarnos más y que juntos seamos capaces de pensar en algo para detener esta amenaza

-Entiendo, maestro. Entonces tenemos una misión… No podemos perder esta batalla, porque somos caballeros de Atena y ella también libra una feroz lucha junto con el valeroso Seiya y los demás...

-Así es, amigo Mu. Ahora, ¡de pié!

-¡Aaaaaah!

Mu se despierta dando un grito leve, aunque siente un dolor y cansancio demasiado extenuantes. En eso, trata de agudizar sus sentidos aún en sus condiciones, es cuando puede percibir la cosmoenegía de Broly/Behemoth, la cual le causa escalofrío aún en su condición.

-Por Atena… ¡Ese cosmo es espantoso y muy intenso! ¿A caso es… El poder de la bestia legendaria Behemoth…? -Se pregunta Mu para sus adentros.

En eso, puede percibir otro cosmo acercándose cada vez más, también es intenso pero a diferencia de lo que previamente había podido percibir, éste no era maligno. Incluso se le hacía algo familiar.

-Otro cosmo viene en camino… Me recuerda a Goku… No es alguien malvado… Creo… Aaaagh

Mu se vuelve a desmayar.

Pasan aproximadamente unos tres minutos hasta que Gohan por fin llega a la casa de Aries. Inmediatamente se adentra al sentir un ki considerable, aunque en un estado muy débil.

-Vaya, esta casa es muy grande y bastante detallada… Se ve que se han librado duras batallas. Aquí debe ser donde se encuentran los guerreros de quienes me contaron los supremos Kaiosamas

Gohan logra ver a un hombre de cabello largo y púrpura, enfundado en una armadura dorada, tirado en el piso. Sin perder más el tiempo, corre hacia él.

-Está inconsciente, pero vivo. Menos mal. Debo darme prisa porque no es el único

El hijo de Goku saca inmediatamente una semilla de la pequeña bolsa, sujeta la cabeza de Mu con gentileza aunque de forma firme y le da a comer la medicina antigua. Mu, a pesar de su estado, come la semilla por instinto al sentirla en su boca, la empieza a masticar levemente hasta engullirla.

Después de unos tres segundos aproximadamente, el caballero de Aries despierta, abriendo los ojos plenamente. Gohan se aleja un poco de él, Mu se pone de pie, ya no siente ningún tipo de dolor ni cansancio y está totalmente recuperado de todas las heridas que tenía.

El caballero dorado mira sus extremidades y su cuerpo, sorprendido.

-Esta medicina es sencillamente extraordinaria… ¡De nuevo me he recuperado en instantes!

-Hola, usted debe ser un caballero dorado, ¿cierto? -Gohan se dirige a Mu, quien se encontraba mirando su cuerpo, pero ahora levanta la mirada para ver al recién llegado.

-Eh… Sí, soy un caballero dorado, Mu de Aries. Asumo que tú me ayudaste a recuperarme... ¿Quién eres y cómo es que tienes la misma medicina con la que antes los saiyajins nos ayudaron?

-Mi nombre es Gohan, soy hijo del guerrero Goku…

-¿Hijo de Goku? ¿Pero entonces tú también vienes de otro universo…?

-Exactamente. De hecho no sé como mi papá y el señor Vegeta llegaron aquí, pero a mí me ayudaron los Supremos Kaiosamas a venir, asignándome la misión de ayudarlos a ustedes, los "caballeros dorados"… ¿Lo dije bien?

-¿Supremos Kaiosamas…? ¿Ellos acaso son las deidades del mundo a donde pertenecen tú y los saiyajins…? -Mu le pregunta a Gohan esto, suponiendo que era así por el título de "Kaiosamas".

-Así es. Y respecto a lo que usé para ayudarle a su recuperación, se llaman semillas del ermitaño, son creadas por un maestro del mundo donde pertenezco, pero son difíciles de conseguir. Solo he traído cuatro, asumiendo que sean suficientes para usted y sus amigos

-Sí… Ya conocía la medicina, Vegeta había traído algunas, en esos momentos compartió una semilla con uno de mis amigos, pero como estábamos en problemas, la compartimos entre dos personas, comimos cada quien la mitad, me recuperé aunque no totalmente, pero ahora es distinto, me siento totalmente pleno. Si tú eres hijo de Goku, entonces quiero suponer que no eres una persona malvada ni agresiva

-Está en lo correcto. La verdad, a diferencia de mi padre, yo no soy fan de las peleas, trato de evitarlas si es posible, pero cuando hay necesidad de pelear, lo hago

-"Me recuerda a Shun en ese aspecto" -Piensa Mu -Puedo sentir que tienes una energía muy grande, similar a la de tu padre, es curioso que no seas como él

-Así es. Por cierto señor Mu, necesito ayudar a sus amigos, ellos también están convalecientes…

-¡Es cierto! Sígueme.

En ese momento, los dos guerreros pueden sentir la explosión de poder de Goku, quien se había transformado en super saiyajin 3 para enfrentar a Broly/Behemoth.

-Papá… ¿Vas a pelear con todo tu poder? -Comenta Gohan, sorprendido y volteando a la dirección de donde podía sentir la energía de su padre.

-¿Pero qué…? ¿Ese es Goku? ¿Es posible que estuviera guardando toda esa energía…? ¡Increíble! Cuando peleó aquí en el Santuario, no desplegó semejante poderío, eso significa que...

-Señor Mu, démonos prisa… Después, si usted lo desea, le contaré cómo es que mi papá es tan fuerte, pero ahora la prioridad son sus amigos… -Gohan se dirige seriamente al caballero dorado

-Tienes razón. Es sólo que la cosmoenergía de tu padre es increíblemente grande, me atrevería a decir que está casi al nivel de un dios de aquí… Aunque el poder de Behemoth también se siente terriblemente enorme, no sé qué va a suceder con esa pelea. Pero nosotros tenemos trabajo que hacer, vámonos...

Mu empieza a correr hacia la salida de la casa de Aries. Gohan lo sigue después de mover la cabeza en señal de afirmación.

-Como te dije antes, ya habíamos probado esa medicina que tienes, porque habíamos librado algunas batallas, luego aparecieron unos demonios muy poderosos, al parecer de tu mundo también, contra los cuales tuvimos que pelear. Nunca antes habíamos enfrentado directamente a demonios, fueron batallas difíciles pero las ganamos, aunque casi nos cuesta la vida -El caballero de Aries le comenta esto a Gohan, mientras ambos corren.

-¿De mi mundo, dice? ¡Rayos! sí, creo que sé a qué se refiere. En el pasado también peleé contra un demonio de mi mundo* y era realmente fuerte, sinceramente yo no pude vencerlo [en parte por no entrenar…]

-¿Dices que traes más de esas semillas milagrosas?

-Sí, como le dije antes, son para auxiliar a sus amigos.

-De acuerdo. Normalmente no te dejaría pasar porque las reglas del Santuario son claras, no dejar pasar a nadie a través de las doce casas, pero esta es una excepción. Supongo que ya estás al tanto de todo lo que está sucediendo.

-Así es. Esa energía tan fuerte que asumo que usted también puede percibir pertenece a un saiyajin malvado, conocido como Broly. Desconozco si usted sabe lo que es un saiyajin, no quiero ser irrespetuoso pero le explicaré: un saiyajin es una raza guerrera amante de las peleas a la cual mi padre y el señor Vegeta pertenecen

-Sí, tu padre me contó todo eso y sobre los enemigos que ustedes han enfrentado en su mundo. Sin duda, es evidente que han librado grandes batallas. Además, tu universo debe ser fascinante, han enfrentado a guerreros de otros planetas, a magos, a demonios, a androides...

-Jejeje… Podría decirse que sí. ¿Aquí no han enfrentado a enemigos así?

-Realmente no. Ni siquiera sabemos si hay seres en otros planetas, pero puedo decirte que hemos enfrentado a dioses, titanes, guerreros mitológicos, etc. Tal vez no es tan interesante como enfrentar a extraterrestres, pero creeme, han sido batallas bastante exigentes

-No lo dudo. Se nota que usted es un guerrero muy poderoso, puedo percibir que su ki es muy intenso

-Ki… Sí, tu padre también me contó que ustedes pueden sentir la energía de los demás y le llaman de esa forma. Aquí le llamamos cosmo. Por cierto, no es necesario que me hables de usted, digo, no soy tan mayor que tú… -Mu esboza una ligera sonrisa.

-¿Cuantos años tiene usted? Quise decir... ¿cuantos años tienes? -Gohan también sonríe.

-20 años -Contesta Mu.

-Vaya… Tienes un ki impresionante y se ve que también mucha experiencia para tu edad. Yo tengo 18 años

-Tú también tienes un poder intenso para lo joven que eres, Gohan

-Pero al final, sí eres mayor que yo… Jajaja

-Creo que sí jaja…

Ambos personajes sonríen, mientras continúan corriendo, perdiéndose en la obscuridad de la casa de Aries.

En la casa de Tauro, se encontraba Aldebarán, todavía muy herido, exánime en el suelo pero con su armadura puesta, aunque ennegrecida por el tizne generado gracias a los ataques de Pimentor, el demonio que le había tocado enfrentar. También se estaba debatiendo entre la vida y la muerte.

En sueños, Aldebarán puede ver a una niña que le había regalado una flor en algún momento de los muy escasos descansos que se les permitían a los caballeros dorados. Se les había dado permiso de salir más allá del Santuario y recorrer las zonas aledañas a este, para que conocieran a la población oriunda de la zona y que a su vez, la gente viera quienes eran los guardianes de ahí (y en sí, del mundo). En uno de esos recorridos, los caballeros dorados encontraron a un grupo de chicas muy bonitas de diversas edades, quienes eran parte de un grupo especial de personas que servían y/o eran alumnos del Santuario. Obviamente ellas se emocionaron en demasía por ver lo apuestos e imponentes que se veían los caballeros con sus armaduras doradas, ellos a su vez no podían evitar sentir cierta incomodidad y sonrojarse por ver a las chicas sonreírles de forma coqueta.

De repente una de ellas, aunque de edad muy temprana, se le acerca a Aldebarán y le regala una flor; él no sabe cómo reaccionar a dicho gesto pues su entrenamiento había sido muy riguroso desde niño y casi nunca lo habían tratado de esta forma, entonces sus amigos Mu y Aioria, que en esa ocasión iban con él, lo impulsan a que reciba la flor.

La niña le sonríe y acto seguido, se va. Pero después, en ese mismo sueño que era su vez un recuerdo del pasado, el campo de flores donde se encontraban se torna seco, como un campo muerto y árido, el cielo se vuelve negro y se oyen gritos femeninos desgarradores, pero ya no se puede ver a ninguna chica. Aldebarán puede ver a una silueta de un extraño ser vistiendo una armadura obscura y una sonrisa malévola se escucha resonando, la silueta no es clara, es casi negra y por eso Aldebarán no sabe de quién se trata (esto a su vez fue una premonición, pues dicha silueta era Niobe, el espectro al que enfrentaría en la saga de Hades).

Después de eso, en este sueño que ya se había vuelto pesadilla, el caballero de Tauro ve como el suelo se abre y de él sale un ser color marrón, en estado etéreo y con los ojos brillantes como brasas, sonríe de forma tétrica y espectral y se le lanza, y justo en ese momento, despierta.

-¡Aaaaaagh…!

Aldebarán respira con dificultad al despertar de forma tan brusca, siente una opresión terrible en el pecho así como un dolor tremendo en todo el cuerpo y principalmente en las quemaduras que tiene en la cara y las piernas; afortunadamente su armadura era de las que menos puntos descubiertos dejaban. Aún en su estado, trata de ponerse de pie pero no lo logra, solamente consigue arrodillarse en una pierna, para terminar agachado apoyando los brazos en el suelo.

-Maldición… En este estado voy a morir...

En ese momento, el caballero dorado siente dos poderosas presencias acercándose con una gran rapidez. Por un pequeño instante se preocupó, pensando que eran más enemigos, pero al reconocer a uno de esos cosmos, siente alivio.

-Mu… Estás vivo...

Efectivamente, las siluetas de Mu y Gohan se van haciendo claras y acercando a Aldebarán, quien los ve de forma borrosa, pues está a punto de desfallecer otra vez.

-¡Aldebarán! ¡Sobreviviste, amigo! ¡Espera! ¡Resiste!

Ambos guerreros llegan a donde Aldebarán. Gohan inmediatamente saca otra semilla del ermitaño y se acerca a Tauro, quien aun en su estado, desconfía de esta acción inesperada, pues no conocía a Gohan, aunque su energía se le hacía ciertamente familiar.

-¿Quien eres…? -Comenta Tauro, con una voz casi desfalleciente, dirigiéndose al hijo de Goku.

-No hay tiempo de explicarlo ahora, amigo. Debes comer esa semilla, recuerda que ya antes Shaka nos dio una que a su vez uno de esos guerreros conocidos como saiyajins le compartió -Le responde Mu a su compañero.

-Es cierto… Dame eso… -Aldebaran escucha la explicación de Mu y luego se dirige a Gohan, quien le da la semilla en la mano. Aldebarán la mastica lentamente, después de unos segundos, siente total recuperación, el dolor desaparece al igual que sus heridas y quemaduras y él se levanta sintiéndose en excelentes condiciones.

-Ah… ¡Maravillosa medicina! Es increíble que funcione tan rápido…

-Qué bueno que ya estás bien, amigo -Mu se dirige a su compañero.

-Así es, mi estimado Mu. -Contesta Tauro -Pero como me decías anteriormente, esta medicina la trajeron los saiyajins y tú (ahora se dirige a Gohan) te pareces mucho a ellos… Entonces significa que eres uno y también vienes de su mundo, ¿cierto?

-Ah… Sí, es totalmente cierto, señor. Mi nombre es Gohan, y soy el hijo del guerrero conocido como Goku -Contesta el saiyajin híbrido, haciendo una reverencia a Aldebarán

-"Vaya, este sí tiene modales… Nada que ver con esos dos, en especial Vegeta…" -Piensa Aldebarán -Eres muy educado, Gohan. Increíble que seas hijo de Goku. Dime una cosa, ¿cómo viniste aquí y por qué?

-Con gusto le explicaré, señor Aldebarán, pero en este momento otros dos de sus amigos necesitan ayuda y mi misión es ayudarlos a recuperarse tan pronto como sea posible…

-Es cierto, Aldebarán. Gohan tiene más semillas para Aioria y Shaka. Tiene que seguir atravesando las casas -Comenta Mu.

-De acuerdo. Me gustaría ponerte a prueba, Gohan, porque puedo sentir que tu cosmo es muy poderoso, pero no hay tiempo para eso, será en otra ocasión, jeje… Adelante, ve a las siguientes casas. Tienes que pasar por dos más antes de llegar donde está Aioria, así que debes darte prisa -Comenta Aldebarán, cruzándose de brazos.

-¡En seguida, señor Aldebarán! Mu, supongo que aquí continúo solo mi camino, ¿cierto?

-Te alcanzaré más adelante, Gohan. Tengo algunos asuntos que deseo platicar con Aldebarán. Anda, date prisa -Responde Mu al saiyajin híbrido.

-De acuerdo. Mu, señor Aldebarán, nos vemos luego, ¡adiós! -Gohan hace nuevamente una reverencia y se pone en marcha a toda velocidad, para salir de la casa de Tauro.

Los dos caballeros dorados solo lo miran alejarse.

-Es difícil creer que él sea un saiyajin hijo de Goku… Es tan distinto, tiene modales y educación -Comenta Aldebarán

-Lo sé, pero es fácil saber que es muy poderoso igual que su padre, ese cosmo que despliega es intenso. Sin duda, Gohan será de gran ayuda contra lo que tendremos que enfrentar -Le contesta Mu a su amigo.

-Y hablando de poderes… ¿Esa es la cosmoenergía de Behemoth? Demonios, ¡es horriblemente gigantesca! -Aldebarán comenta esto mientras se sorprende al sentir la energía de la bestia.

-Y eso que estamos lejos, pero se puede sentir con mucha intensidad. Goku, por otro lado, está peleando valerosamente y también ha podido desplegar un gran poder…

-¿Qué? ¿La otra energía poderosa es de Goku? Pero si el muy maldito no nos mostró ese poder cuando peleó aquí…

-Porque él no quería pelear a muerte con nosotros, Aldebarán, ahora compruebo que él no es malvado. Si así lo hubiera querido, tal vez hubiéramos estado en problemas…

-Pero aún con ese poder, me temo que no será rival para Behemoth, porque su cosmo se siente todavía superior, y el de Goku está empezando a disminuir lentamente…

-Lo sé, pero por eso tenemos que hacer algo ya

-Vegeta también está peleando y está usando todo su poder, pero al parecer no es tan fuerte como Goku y no es rival tampoco para esa bestia… ¿Propones que vayamos a auxiliarlos, Mu?

-No, no todavía. Behemoth es una amenaza al mundo y ese sería nuestro deber en circunstancias diferentes, pero ahora mismo no podemos dejar el Santuario solo. Además, Behemoth no es la única ni la más grande amenaza para nuestro mundo. Dohko habló conmigo, primero tenemos que recuperarnos todos aquí y luego intentaremos contactar a los dioses del mundo de los saiyajins… -Explica Mu

-¿A los dioses de ese mundo…? ¿Y cómo lo haremos? -pregunta Aldebarán, extrañado.

-Dohko ya lo hizo antes, conoce una técnica especial que Atena le enseñó, la cual solo puede ser usada en emergencias como esta, pero no puede volver a ejecutarla por ahora, tanto porque requiere de un gran poder, como porque teme que esa amenaza que se cierne sobre nosotros se de cuenta de nuestros movimientos. Dohko está muy debilitado ahora mismo, además él no se puede mover de Rozan por ningún motivo. Estoy pensando en ir yo allá pero no sin antes verificar que todos aquí estemos recuperados.

-Ya veo… Si los caballeros dorados que estamos aquí estamos en condiciones plenas, unos defenderemos mejor el Santuario sin dejarlo desprotegido, mientras que otros podríamos realizar esa técnica y comunicarnos con los dioses de aquel universo

-Y el tiempo en el que contactaremos a esos dioses será menor -Complementa Mu.

-Es una magnífica idea. Pero después de haber hablado con esos dioses, sigue que…

-Que encontremos alguna solución basados en lo que esos dioses nos puedan decir, y peleemos con todas nuestras fuerzas contra ese que mandó a los demonios a tratar de asesinarnos. A mí se me reveló cuando trajo a los engendros contra los cuales luchamos; a pesar de que solo fue una imagen proyectada de su cosmo desde algún punto de este universo u otro, pude sentir un escalofrío raro y una energía extraordinariamente enorme y obscura. Además, tuvo el poder y el conocimiento suficientes para abrir un portal interdimensional y traer a esos cuatro demonios que vencimos, lo cual significa que es tan poderoso como un dios. No podemos dejar que ese ser venga a este mundo, Aldebarán… Tendremos que pelear con todo lo que tenemos

-Así será, Mu… Ya enfrentamos a esos demonios y los logramos vencer, tampoco vamos a perder en esta ocasión ¡te lo aseguro! -Contesta Aldebarán, alzando un puño, muy seguro de sí mismo.

-Muy bien dicho, amigo. Por ahora yo regresaré a la casa de Aries puesto a que es la entrada del Santuario y debe ser vigilada en estos momentos. Cuando Gohan haya ayudado a Aioria y Shaka, nos podríamos reunir todos y realizar los próximos movimientos.

-De acuerdo, Mu. Hagámoslo así. Suerte, nos vemos pronto.

-Sí, nos vemos.

Mu da media vuelta y se dispone a volver a la casa de Aries. Aldebarán se cruza de brazos y cierra los ojos para seguir la pelea de Behemoth vs Goku y Vegeta por medio de las cosmoenergías.

[Fin de la retrospectiva]

Adrastos, aún en el estado tan lamentable en el que se encuentra, está mirando fijamente al recién llegado, autor del ataque contra Marin y los demás guerreros. Dicho sujeto está preparando un poder en su mano para ejecutar al caído ex-discípulo de Saga. La armadura de este nuevo personaje reluce a pesar de que era muy obscura.

-Tu final es aquí, Adrastos. Como ya te dije, no quería ser yo quien tuviera que eliminarte, pero es necesario hacerlo… Hermano.

Adrastos intenta articular algunas palabras, haciendo un gran esfuerzo.

-No lo hagas… Keelan… Mi maestro Anshoyda… Él debe necesitarme…

-¡Jajajaja! Imbécil. Precisamente él me ordenó darte muerte. Qué triste, solo fuiste un instrumento para lograr sus objetivos -Responde este sujeto.

Keelan es, de hecho, el gemelo de Adrastos. Tiene los mismos rasgos físicos, solo que, a diferencia del nuevo caballero de Géminis, éste tiene cabello púrpura y ojos café obscuro.

-¿Qué… Dijiste…? ¡Mientes…! -Responde Adrastos.

-No, te estoy diciendo la verdad. Pero ya no importa, porque de todos modos, mi trabajo es eliminarte.

-Detente Keelan… Al menos dime… Porqué… Anshoyda me prometió… Ser su mano derecha… Dotándome de poder…

Keelan baja el brazo y desaparece el poder que estaba preparando para eliminar a su hermano.

-De acuerdo. Sólo porque eres mi hermano te lo voy a decir, aunque no creas que te voy a perdonar la vida, porque aún recuerdo cuando eras un maldito que me trataba mal y me hacía la vida imposible cuando niños. Anshoyda te quiere muerto… Porque tú de hecho eres el sello que no le permite salir de su encierro. No me preguntes cómo es eso posible, pero lo eres.

-¿Qué… Dijsite... ? ¿El sello…?

-Así es. Es todo lo que te diré, si crees que obtendrás más información, o que te diga porqué te dejó vivir hasta ahora, te equivocas. Es hora de que te elimine. Lo siento, hermano, pero esto se tiene que hacer.

Keelan vuelve a empezar a generar un poder en su mano, para terminar con la vida de Adrastos.

-Adiós, Adrastos. Salúdame a nuestros padres, si es que también están en el infierno… ¡Jajaja!

Adrastos solo cierra los ojos, esperando ser ultimado por el ataque de su hermano.

-¡Gran Cuerno!

-¿Qué demonios…?

Un poder esférico, de tamaño considerable y muy rápido sale directamente hacia Keelan, tomándolo desprevenido. Sin embargo, el guerrero logra cubrirse y el impacto no es total, aunque sí lo resiente.

-Agh… Eso fue ciertamente molesto. No sé qué haces aquí, Aldebarán de Tauro, ¡pero vas a pagar por tu osadía! -Keelan se sacude los brazos y se truena el cuello, al parecer el ataque no le afectó en gran medida.

Aldebarán entra al campo de batalla.

-Tú… Siempre pensamos que estabas muerto, al igual que tu hermano, pero veo que no. Debería dejar que se mataran entre ustedes y acabar con la plaga que ambos significan, pero por ahora… ¡Te enfrentarás a mí! -Sentencia Aldebarán.

-¡Jajajaja! ¿Bromeas? Aunque seas un caballero dorado, no estás a mi nivel. ¿Sí sabes quien soy yo? Keelan, de la estrella de la bestia Manticora… No tienes ninguna posibilidad contra mí.

La armadura que vestía Keelan, además de ser obscura, era demasiado imponente, con acabados puntiagudos muy marcados en las hombreras y los protectores del antebrazo. El casco no era cerrado, más bien abierto con forma de cabeza de león. Tenía también una especie de adorno en la espalda que se asemejaba al aguijón de un escorpión.

-No me importa quien seas. Yo te venceré aquí. ¡Gran Cuerno!

Aldebarán vuelve a ejecutar su ataque, pero en ese momento Keelan se mueve a una gran velocidad, usando lo que se entendería como el séptimo sentido, esquiva el ataque del caballero dorado e inmediatamente aparece frente a él. Tauro se sorprende, Keelan le propina un puñetazo pero el caballero logra bloquearlo usando los dos brazos, no obstante, el caballero de Manticora le conecta una patada en las costillas de forma muy rápida la cual Aldebarán resiente y retrocede, acto seguido, Keelan da un gran salto sobre Aldebarán a pesar de su estatura, lo toma del cuello y lo azota en una especie de movimiento de lucha libre.

-¿Lo ves? Aunque seas un caballero dorado, no puedes igualar ni mi fuerza ni mi velocidad. ¡Toma esto!

¡Tormento Delirante!

Los ojos de Keelan brillan y sale de él un poder morado en forma de ráfaga cortando el suelo, el cual va directo a Aldebarán, quien yace tirado pero lo esquiva de inmediato por unos cuantos centímetros, aunque Keelan vuelve a dispararle, pero en ese momento una esfera de poder sale directa al caballero obscuro, quien se ve obligado a desviarla, dejando de ejecutar su ataque hacia Tauro.

-¿Otro más que ha venido a morir? Pero a ti no te conozco… ¿Quién demonios eres? -Pregunta Keelan, molesto.

-¡Yo soy Gohan! Y ahora te vas a enfrentar a mí.

El hijo de Goku se acerca a la batalla. Aldebarán se levanta, contemplando la escena.

-Gohan… Qué nombre más extraño y ridículo. Veo que tú no eres de por aquí… Sí, vienes del mismo universo que esos guerreros llamados saiyajins… -Comenta Keelan, sonriente, mirando fijamente a Gohan.

-Así es, de hecho yo también soy un saiyajin, ¡y te demostraré de lo que soy capaz! ¡Aaaaaah!

Gohan aumenta su poder a un gran nivel.

-Increíble… Tiene un cosmo tremendo… -Comenta Aldebarán.

-Jejeje… Sí, esto va a ser muy interesante. Aunque no vas a vencerme, eso te lo aseguro… -Esto lo dice Keelan, sin dejar de sonreír.

Esta interesante batalla está por dar inicio.

Mientras que en el Santuario, en la casa de Virgo, solo se puede ver un resplandor, pues ni Shaka ni la armadura dorado se encuentran ahí. Pero parece que ese resplandor forma más bien un camino hacia lo que se veía que era un portal, el cual parecía haber permanecido abierto por un tiempo, pero ahora se cierra en instantes.

FIN DEL EPISODIO 36