Al abrir mis ojos sentí un profundo mareo que me hizo cerrarlos de nuevo. Me siento bastante mal.
Trato de sobrellevar mi dolor y me siento en la camilla donde estaba recostada. Observó a mi alrededor y reconozco perfectamente, estoy en la enfermería del cuartel.
Trato de llevar las manos a mi cabeza para que deje de dar vueltas pero solo una llega a mi cabeza, la otra no puedo subirla ya que algo la sostiene.
Al bajar la vista me encuentro con mi mano sujeta por un dormido vampiro. Ahogo un grito de sorpresa en mi garganta.
Nevra ...de verdad es el quien esta aquí a mi lado sosteniendo mi mano con fuerza sin ninguna intención de dejarme escapar lejos.
Con mi mano suelta acarició su cabello y contorneo su rostro con mis dedos. Unas cuantas lágrimas se me escapan y ruedan hasta caer en su rostro. Estoy tan feliz de verlo de nuevo, de poner estar cerca de él y ver que se encuentra bien.
Si soy sincera, el era uno de los principales motivos por los cuales quería regresar a advertirles sobre el ataque. No quería que nada malo le pasara y ver que se encuentra bien me da una gran tranquilidad y alegría.
-Es increíble que aun llorando conserves tu belleza. - Escucho su voz. Busco su cara y nuestras miradas se encuentran.
Una descarga eléctrica recorre mi cuerpo cuando alza su mano y acaricia mi rostro limpiando algunas lágrimas.
-Gracias. - Le digo tratando de hacer una sonrisa, pero lo único que logro es una horrible mueca.
El se ríe.
-Nunca digo mentiras.- Comienza a acercarse a mi rostro peligrosamente tratando de molestarme, pero por extraño que parezca no logra hacerlo. Al contrario, me hace feliz sus bromas sin sentido.
-Gracias. - Me acerco a abrazarlo con fuerza. - Muchas gracias. - Lo aprieto más entre mis brazos. Estoy sonrojada, al grado que puedo competir con una manzana madura pero no me importa, me encanta tenerlo entre mis brazos.
Parece sorprendido y solo estoy esperando una reacción suya. Creo que me va a rechazar pero en su lugar, me envuelve entre sus brazos de forma protectora y acaricia mi cabello. Suelta una leve carcajada, parece feliz.
-Me alegro de que estés bien, Gardinne.
Lo escucho. Entre sus brazos sonrió llena de alegría. Me aferro a su ropa sin intención de dejarlo ir y el no pone objeción. De repente, se separa de mi, toma mi rostro entre sus manos y pega mi frente contra la suya. Me sujeta firmemente y besa mis párpados.
- No me dejes solo de nuevo, por favor. - Susurra suavemente en mi oído con voz triste.
Sin poder evitarlo sollozo y tomo su cara entre mis manos de igual manera que el.
-No es como si yo me fuera a propósito. - Bromeó para aligerar la situación.
Nevra sonríe y me sigue el juego.
-Lo sé... Y me carcome no haber hecho algo para evitar que te llevarán. Lo siento, prometí protegerte y te he fallado. - Acaricia suavemente mis costillas, las que ya a estas alturas ya se encontraban envueltas con una firme venda. Veo en sus ojos un destello de preocupación. No me gusta verlo así.
Me separo un poco para mirarlo a la cara, estamos demasiado cerca, tan cerca que puedo sentir su respiración y su nariz chocar con la mía.
Mi mirada se centra en sus labios. Se muestran frente a mí torturandome, quiero besarlo.
El adivina mi intención, no lo se, pero se acerca aún más a mi.
-No digas eso, lo que paso no es culpa de nadie. - Nuestros labios se rozan mientras hablo. Así que decido cortar la distancia y lo beso.
Al principio el contacto es suave casi sin movimiento. Ya después, ambos correspondemos de manera lenta casi tortuosa para ir volviendonos cada vez más íntimos. Su lengua roza mis labios pidiéndome permiso para adentrarse a mi boca. De inmediato se lo concedo y comenzamos con una deliciosa danza con nuestras lenguas.
Sujeto suavemente su cabello entre mis dedos mientras el me estrecha suavemente entre sus brazos sin querer lastimar me. Y va recostadome en la camilla.
-Nevra...- Clamó su nombre con devoción. No se cuando llegue a tener todos estos sentimientos por el, sin embargo, no es algo que me disguste de ninguna manera.
Quiero estar por siempre a su lado. Sus manos se aventuran debajo de mi camisa con delicadeza. Aterciopelando mis heridas con su piel.
-Dime¿Quien te ha herido asi? - Deja mis labios para descender hasta mis costillas y besar aquel lugar. Luego besa mis brazos donde tengo algunos raspones. Se apoya en sus manos y me deja acorralada entre sus brazos.
Debo admitir que desde aquí abajo tengo un excelente vista. Es tan guapo con su negro cabello cayendo en rostro.
-Me caí. - Respondo sonrojada por la vista. Maldito vampiro ¿Por que tenias que ser tan sexi?
-¿Haciendo que? - Busco mi mirada y me confrontó. Me miraba con intencidad exigiendo la verdad.
-Huyendo. - Decido decir la verdad. El de inmediato pone una mirada de angustia. - Tengo que advertirle algo a Miiko.
Me levanto y le dejo a tras sin decirle nada, salgo de la enfermería y cuando llego a las escaleras intento bajarlas pero un fuerte dolor en mi abdomen me lo impide. Aun así busco bajar un escalón más.
Ahogo un jadeo, duele moverme. Intento dar otro pero de repente mis pies ya no tocan el suelo.
-Te llevare. - Nevra me toma en sus brazos con cuidado y me lleva a la sala del cristal.
Al entrar me encuentro con una escena muy peculiar: Armin debajo de un montón de papeles mientras Alex trata de sacarlo jalandole de un brazo.
-Diles a todos que fue bueno mientras duró. - Armin deja caer su mano de forma dramática.
Alexy rueda los ojos y le deja ahí.
-Alex... - Le llamo.
El gira sobre sus tobillos y en automático se acerca a mi.
-Gardinne, ¿Como estas? Hay muchas cosas que hablar pero si no te sientes bien podemos hacerlo después. Me alegro que hayas vuelto. - Me da un beso en la mejilla contento de verme. Yo le sonrió algo nerviosa al sentir como Nevra se tensaba ante el gesto de Alex y truena la boca. Mi amigo lo observa a detalle y se acuerda de la vez que lo molesto al verla con otra chica. De hecho, esa fue la primera vez que se vieron.
-¿Como estas cariño? - Bofa divirtiéndose.
Nevra se pone rojo y muy nervioso.
-Callate-Gruñe entre dientes. Parece enojado.
-No te decía a ti. - Sonrió y me beso cerca de los labios. Lo miro sorprendida, no se que tramara ahora.
Nevra retrocede y lo empuja.
-No te vuelvas a acercar así a ella o me olvidare de que seas el jefe. - Brama abrazandome con demasiada protección.
Al verle, esta bastante enojado, me hacía ilusión pensar que se puso celoso. Si tan solo supiera las preferencias de mi amigo y sus planes malévolos.
-¿Jefe? ¿Eh? - Confundida miro a Alex, el de inmediato me dedica una sonrisa inocente. - ¿Sucedió algo mientras no estaba? - Le preguntó y el me toma de las manos nervioso. Espero no hayan hecho nada malo.
-Algo así, por un breve tiempo ahora somos jefes del cuartel general. ¿No es increíble? - Aprieta mis manos al verme sorprendida. No entiendo nada pero supongo que eso ahora es lo menos importante.
-Esta bien. - Asiento. Correspondo su apretón de mano y escucho como Nevra bufa tras de nosotros y lanza una mirada asesina a Alex. El peliazul me suelta de inmediato y alza las manos en forma de rendición.
-Tus amigos son más astutos de lo que creíamos. - Dice con tono de apatía. Ni le presto mucha atención y continuo hablando con Alex. Ahorita no había mucho tiempo.
-En ese caso traigo una advertencia. El cuartel general será atacado. - Digo con firmeza para que nadie dude de mis palabras. Entonces un gran silencio inunda el lugar. Nevra y Alexy me miran con asombro.
-¡¿Que?! - Grita Armin reviviendo de entre su tumba de hojas. - ¡Eso era lo único que nos faltaba!
Hola.Ahora fue el turno de nuestro querido vampiro. Espero les haya gustado y disfrutado.Tal vez, solo tal vez, si hay más de cinco comentarios en la noche-madrugada subo la parte de Leiftan y el capitulo 33. Solo para hacer las cosas divertidas.Nos leemos al rato.
