Chicas, lamento la demora con estos caps! Pero estoy en examenes y es dificil escribir y estudiar al mismo tiempo!
Espero que no se aburran, prometo que vienen cosas interesantes 3
Dejen sus reviews :3
Quote song: Hangover - Hay Monday!
Link: youtube .com/watch?v=6CbVlr82wC
Capitulo 36 "Hangover"
El cuerpo del chico se desplomo sobre mí casi haciéndome caer. Mis piernas comenzaron a temblar por el peso de Dougie, se ve más liviano de lo que es. Justo en el momento que pensé que iba a colapsar con el rubio sobre mi, entraron Tom y Danny a la cocina.
- ¡HEY! – grite para captar su atención. Los dos voltearon asustados y en menos de un segundo estaban junto a mi.
- ¿Qué paso? – pregunto Tom mientras sostenía a Doug con ayuda de Danny. Sentí mi cara ponerse roja.
- Eh, n-o-o se – balbuce causando que me miraran extrañados. Danny levanto una ceja.
- Bien, creo que es hora que los dos borrachitos se duerman – dejo a Tom cargando a Dougie y se acomodo a mi costado.
- Yo si puedo camonar – arrastre todas las palabras. Danny rodo los ojos y movió una mano hacia el frente como si me estuviera dando el paso.
Moví mi pie izquierdo lentamente, pero cuando quise apoyarlo de nuevo todo el piso pareció convertirse en arenas movedizas haciendo que mis piernas se convirtieran en gelatina.
- ¡MEG! – grito Tom, que seguía en la habitación de espectador. Estuvo a punto de dejar caer a Doug al piso.
- Estoy bien – respondí haciendo mi mejor esfuerzo para concentrarme en los "dos" Tom que tenía en frente. – Oye Tom, dile a tu gemelo que se deje de mover, me está mareando.
Narrador
Desde ese punto Megan no fue capaz de percibir la realidad entre… bueno, el efecto del alcohol. Así que Danny Tomo a Dougie de los brazos de Tom y los dejo completamente solos en la cocina.
- No debiste beber tanto – dijo el rubio mientras ayudaba a la chica a sentarse en una silla.
- Pero si casi ni bebí – respondió ella, después de que su hipo iniciara.
Tom puso sus manos sobre su rostro mientras agitaba la cabeza, la chica lo miro extrañado. En parte porque el movimiento la estaba mareando. - ¿Qué voy a hacer contigo Meg? – le pregunto el rubio mientras la tomaba de las manos.
- Yo se que puedes hacer… puedes darme un vaso de whisky – respondió ella con un tono de seriedad en la voz.
- No creo que sea la mejor idea – se rio el muchacho. – creo que es mejor que te lleve a mi habitación.
- Tooom – alargo la palabra intentando coquetear –. Eres un pervertido – se rio la castaña mientras Tom se sonrojaba.
- No me refería a eso. Dios, estas tan ebria, es para que te duermas.
- Pero yo no tengo sueño – se quejo Megan con una nota ebria en su voz.
- Ya casi todos se fueron, vayamos a dormir.
- No, no quiero – rezongo la ebria.
Frustrado, Tom pasó una mano por su cabello. Sabia como lidiar con sus amigos ebrios, pero con ella no. No tenia ni la mas mínima idea de que hacer para convencerla.
- ¿Tom? – murmuro Megan haciendo que el rubio se acercara a ella.
De la nada, sintió como los labios de la castaña se plantaban en la orilla de los suyos, pero antes de que pudiera reaccionar fue abofeteado por la misma. El chico se quedo en shock por aquella acción, cuando se incorporo de nuevo sintió como la cabeza de la chica se desplomaba sobre sus piernas. Soltó la mejilla que había sido golpeada y tomo los hombros de la chica para verla totalmente dormida, sonrió ante el semblante tan tranquilo que tenia aquella joven que le robaba suspiros de vez en cuando. Con facilidad la tomo en sus brazos y se hizo camino a su habitación que se encontraba en el segundo piso de la casa. La dejo cuidadosamente sobre la cama, se rasco la nuca sin saber que hacer.
"Supongo que le tengo que quitar los zapatos" Pensó él.
Delicadamente desabrocho las agujetas de las botas que usaba la chica, dejándolas silenciosamente junto a la cama. Luego, con el mismo cuidado se deshizo del saco de lentejuelas que parecía tan incomodo. Por último le quito los collares, la observo un segundo pero instantáneamente la tapo al sentirse apenado por aquel vestido que usaba la chica.
Dejo salir un bostezo mientras caminaba a su armario para conseguir una pijama. Se cambio rápidamente y llevo una camisa extra para cubrir a la chica. Ya tenía experiencia cambiando a sus amigos dormidos o borrachos, pero el simple hecho de pensar en Megan le ponía los pelos de punta. Alzó el pequeño cuerpo de la castaña y con los ojos entrecerrados le puso una camiseta tres tallas más grande. La cubrió de nuevo y la acomodo de lado para evitar algún accidente de bronco aspiración. Después de eso se fue al otro extremo de la cama, apartándose un metro y 30 centímetros del cuerpo de Megan. Cerró los ojos y poco a poco se fue alejando de la realidad.
Megan's POV
El molesto ruido de los pájaros me hizo apretar los ojos, un segundo después de que recobre la conciencia sentí un fuerte dolor de cabeza y una almohada muy poco cómoda debajo de mi cabeza. Me estire lentamente mientras abría los ojos, me tomo un mili segundo reaccionar antes de soltar un grito agudo.
Mi cabeza había estado reposando sobre el pecho desnudo de Tom. ¿Cómo demonios había llegado hasta aquí? Tom se despertó de golpe con mi grito y me acompaño gritando al darse cuenta que estaba junto a el.
- ¿Qué haces aquí? – gritamos los dos al mismo tiempo.
Nos quedamos mirándonos en silencio por varios segundos.
- ¿Por qué estas desnudo… y porque traigo tu camisa? – grite - ¡¿Qué paso Tom?
- No paso nada, te deje dormida al otro extremo de la cama. ¡Yo soy quien debería preguntar que haces sobre mí!
Suspire aliviada. Me deje caer alado de él, sintiendo como mi cabeza retumbaba como si estuvieran martillando dentro de mi cerebro.
- ¿Resaca? – pregunto en un tono burlón.
- Cállate – respondí tapándome hasta la cabeza con la sabana. Resople bajo las colchas, era mejor que saliera de aquí lo más pronto posible. Me destapé y brinque de la cama ágilmente, Tom se quedo mirándome sin decir nada. De pronto, unas ganas horribles de vomitar vinieron a mi, pero fui capaz de controlarlo. Me costaba admitir que en verdad tenia una gran y fea resaca.
- Te traeré un poco de agua mineral y una aspirina – dijo Tom mientras se levantaba de la cama y salía de la habitación.
Me senté en el borde de la cama, por mas que intentara recordar lo que había pasado ayer mi cerebro estaba lleno de lagunas mentales. Ahora entendía la película "the hangover"
- Escuche que alguien tiene resaca – dijo una voz a lo lejos, me gire para ver a Doug y Danny recargados en el marco de la puerta.
- No tengo resaca – respondí fría. Justo en el momento que entro Tom.
- Tal vez esto mejore tu resaca Meg – dijo inocentemente. Lo apuñale un par de veces con la mirada mientras mis dos amigos se reían desde lejos.
– Iré a preparar algo de café – hablo Dan – Tom, ayúdame a usar tu cafetera que parece un artefacto de la NASA.
Tom rodo los ojos, me entrego el vaso con agua mineral y la aspirina antes de salir de la habitación. Me tome la pastilla intentando ignorar las nauseas, yo estaba en la cama con Doug observándome desde la puerta. El silencio me estaba comenzando a asustar, no era algo normal de Dougie.
- Dan me dijo que me desmaye sobre ti – dijo apenado mientras miraba el suelo.
- ¿Enserio? Bueno al menos no me vomitaste encima – respondí lo más amable que mi migraña me permitió.
- ¿Recuerdas algo? – pregunto.
- Lo último que recuerdo es verlos correr semi desnudos por el patio.
- Yo solo recuerdo a Danny intentando bailar como Beyoncé – Doug se rio mientras hablaba, supuse que se estaba acordando de la escena.
Sentía que mi subconsciente quería gritarme algo, pero las lagunas mentales bloqueaban cualquier información que pudiera ser de utilidad. Ambos seguimos comentando las cosas que recordábamos de la noche anterior hasta que llegaron Tom y Danny con sus tazas de café.
- Por eso prefiero instantáneo – se quejo Danny mientras se sentaba en un sillón alado de la ventana.
- No culpes mi cafetera cuando eres tu el que no sabe manejar electrodomésticos.
Los tres se pusieron a discutir sobre electrodomésticos y como Tom era una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre. Estuve dispuesta a debatir lo contrario, pero mejor me quede callada escuchando su extraña conversación.
Al medio día, Dan y Dougie se despidieron, supuse que era hora de hacer lo mismo. Pero queria hablar con Tom antes de irme.
- ¿Tom? – pregunte mientras jalaba las puntas de mi cabello.
- ¿Qué pasa? – su respuesta se sintió ligera y alegre. Temí arruinar su humor con mi pregunta.
- ¿Cómo te sientes? – se quedo callado mirándome mientras se recargaba sobre la puerta principal.
Se tardo unos segundos en responder, los cuales parecieron una eternidad.
- Mejor que ayer, peor que mañana – respondió con una sonrisa, pero no pude identificar sus verdaderos sentimientos.
- Bien - mi voz sonó más fría que Alaska… en la era de hielo.
Nos quedamos callados por unos minutos hasta que decidí que era mejor despedirme de el, para terminar con el ambiente incomodo.
- Sera mejor que me vaya – dije mientras recogía mis cosas de la mesa que tenia a un lado de la puerta.
El solo asintió un par de veces y me abrió la puerta, pero antes de que me diera la media vuelta para bajar las escaleras de su pórtico, planto un beso sobre mi frente. Le sonreí y me despedí con la mano mientras me alejaba.
Eso si no lo veía venir…
Antes que me diera cuenta el lunes ya había llegado y era hora de ir a trabajar. Para aumentar la presión en mi trabajo, Kate había decidido renunciar como estilista de los chicos y como mi asistente. Me impresiono aun más escuchar de Harry que ella y Doug habían terminado el domingo. Así que ahora tenía todo el trabajo para mi sola, justo una semana antes de que los chicos salieran de Tour por Europa.
Estuve corriendo por la oficina todo el día; llamadas de revistas cada diez minutos, los chicos hambrientos molestándome mientras yo intentaba escribir, hacer cuentas, hablar por teléfono y buscarles a alguien que les consiguiera algo de comer.
A las ocho de la noche estaba colapsada sobre mi escritorio mientras los chicos seguían discutiendo sobre el listado de canciones que iban tocar. Quise apalearlos hasta dejarlos inconscientes, pero probablemente me llevarían a la cárcel por eso. Tuve que esperar otra hora y media hasta que los cuatro músicos y Fletch salieron de la sala de conferencias.
- Listo Meg – dijo Fletch mientras me entregaba el listado de canciones y los presupuestos de la gira – Necesito que ordenes los autobuses antes de que te vayas.
Lo mate un par de veces en mi mente mientras lo miraba alejarse hacia la entrada. Resople, tome el teléfono y me despedí con la mano de los cuatro chicos que salieron del edificio después de su manager.
Termine todo el trabajo a las 11:30 de la noche, cerré la oficina y me despedí del vigilante mientras caminaba hacia mi coche…
Esa semana paso más rápido de lo que esperaba.
El domingo a las 4:30 de la mañana, estaba ayudando a los chicos a acomodar las cosas en los autobuses.
- ¿Iras a vernos tocar? – pregunto Danny mientras guardaba su guitarra.
- Claro, hasta tengo pases para backstage – dije riéndome.
Esta era la primera vez que me tocaba ayudarlos a organizar su gira y tenía el sencillo papel de manager/administradora/estilista. Pan comido.
