Muy bien.

Solamente diré esto.

Este cap es el inicio de otro arco. Y más aun el penúltimo de esta saga de Kanto.


Cadenas

Tres días después

En Ciudad Azafrán.

-Por fin.- Se decía el joven castaño.

Un joven castaño estaba al frente de unas puertas, viendo, esta vez sus palabras casi iban al viento. Pero…

-Por fin mi Luna pudimos llegar.

Pero la sombra del joven no era la misma su sombra estaba tenia la forma de un Pokémon.

En Ciudad Azafrán, en el gimnasio de aquella Ciudad. Un joven castaño entra para retar a la líder de gimnasio, sus pensamientos se mantienen blanco, está tranquilo. Pero como objetivo, era diferente. Ganar, tal vez. Perder, quizá. Seguir, eso era.

-Veamos si funciona nuestro entrenamiento.- Dice Carlos, sonriente.

Carlos se ha dado cuenta de algo, cada batalla que ha tenido a lado de su fiel Pokémon, ha habido algo, una pequeña cadena que lo une a ella. Como sincronía, ha decidido fortalecer eso, tomándose días para entrenar. Para Carlos no era tan difícil, ha tenido ese lazo con Luna desde hacía mucho, pero en batalla, casi nunca lo había ocupado.

Pasando por aquellos entrenadores que custodiaban parte del tramo. Y después de un la espera por fin está preparado para pelear contra ella.

La famosa líder de gimnasio de Ciudad Azafran. Sabrina.

Carlos ha estado estudiando a su oponente cuidadosamente. Porque esa entrenadora era una de las más difíciles de ganarle en cuanto a Pokémon tipo psíquico se refería.

Luna esta vez no estaba con su amado, estaba dentro de la pokeball, lista para pelear. En el centro de gimnasio estaba una joven de cabello purpura oscuro. Sentada con sus ojos cerrados, meditando tranquilamente.

Pero los abre de repente. Viendo hacia una dirección. Ella ve la baldosa y de esta se materializa el aspirante. Viendo que era un joven castaño.

-Bienvenido sea joven… Carlos.- Dice Sabrina, muy seriamente, pero mostrando una cara seri.

Carlos entra en shock, pero a su vez no se sorprende mucho. Pues se sabe que esa entrenadora posee poderes psíquicos, tan poderosos, que se decía que podía ver con quien se enfrentaría en el futuro.

-Veo que no tengo la necesidad de presentarme.- Dice el castaño, sonriendo.- Ya sabe todo de mi.

-Solo se una parte.- Dice la líder, ya seria.- Tengo visiones del pasado y algunas veces del futuro. Más esto último no lo puedo ni asegurar siempre. Ya que el futuro es como un lienzo en blanco que escribimos con la tinta del presente.

-Entonces ya sabe a lo que vengo, ¿Cierto?- Le pregunta.

-Como casi la mayoría.- Comenta la líder.- Pero en realidad, ¿Quieres?, pude ver que tú no eres un joven común tampoco, eres extraño, no muestras emoción por querer entrar a la liga. A excepción de esta pelea que si la noto.

-En parte tiene razón.- Dice Carlos, apretando mas a su Luna.- Se podría decir que alguien quería medirse contra sus Pokémon, en cierto modo yo también. He entrenado mucho con mi Pokémon desde que la tengo.

-Pues demuéstrame esos frutos.- Pide la líder.- Demuéstrame con tus Pokémon.

El árbitro entra y se prepara. Todo está listo. Señala todo.

-Primero las damas.- Dice la líder, tirando primero su pokeball.- ¡Ve Venomoth!

Una polilla primero sale. Venomoth. Volando y descendiendo al frente de su maestra.

Carlos ve a ese Pokémon. No tenía nada que ver con su tipo, era completamente lo opuesto, bicho y veneno. Pero si era una gran amenaza para su amada. El se siente algo nervioso.

-¿Qué pasa?- Le pregunta la líder.- Como dije, no se puede predecir el futuro.

-…Tiene razón.- Dice Carlos, no tenía idea de que usaría ese Pokémon.

-Últimamente tiene mucho que saco a este Pokémon.- La líder sonríe.- Es bueno variar un poco, de en vez en cuando.

Carlos está listo y saca a su Pokémon.

-¡Ve Vibrava!

Carlos saca a su Vibraba.

-Sí, tiene razón. No se puede predecir el futuro.

La líder se le queda viendo al joven.

-Muy bien.- Dice ella.- ¡Venomoth, usa psicorrayo!

La polilla ataca con ondas psíquicas que arremeten con el Pokémon, este retrocede y cae al suelo, pero se pone de nuevo sacude sus alas y vuelve a volar.

-No me voy a dejar.- Carlos se prepara.- ¡Vibrava usa dragonaliento!- Pide el entrenador.

Vibraba saca su aliento de dragón y con este le pega a hora a la polilla, pero al igual que su contrincante vuelve a volar.

-¡Usa Bomba de lodo!- Ordena la líder

Grandes cantidades de veneno sale de la polilla hacia el dragón, este es sumergido por dicho veneno. El pequeño dragón sale del lodo y con esfuerzos se pone de pie otra vez.

-Pese a que no es efectivo. Le hiso un golpe critico.- Dice Carlos espantado al ver lo débil que se puso.

Vibraba con muchos esfuerzos se volvía a poner de pie.

-¡Usa triturar!- Le dice Carlos.

Vibraba con gran velocidad arremete contra su enemigo, lo muerde con pequeñas fauces. Desde sus alas y torso.

-¡Vamos Venomoth, libérate!- Pedía Sabrina.- Demuéstraselo.

Venomoth se libera de inmediato, vilando y sacudiéndose.

-Bien hecho… ¡Ahora usa psicocarga en el!

Venomoth usa esa técnica. Vibraba trata de arremeter contra el enemigo, usando de nuevo sus fauces. Pero el ataque le llega directo haciendo que arremete contra el suelo de nuevo.

-¡Vibrava!- Carlos se espanta.- ¡¿Te puedes poner de pie todavía?!

-Vibrava ya no puede continuar.- Dice el árbitro.- El ganador es Venomoth.

-¡Rayos!- Carlos se maldice.

-Vez como no se puede predecir el futuro.-Dice Sabrina muy seria, mientras su Pokémon se pone a su lado.- Se lo que eres. Alguien que planea y las cosas no salen nunca como crees, ¿Cierto?

Carlos no dice nada.- Lo hiciste muy bien mi amigo.- Le dice a su Pokémon.

El joven da un suspiro.

-Y creo en tus palabras.- Dice la líder.- Has tomado estas peleas de gimnasio como si nada, aun esta la tomas como si nada, ¿Qué tratas de probar?

El joven ve a la líder seriamente.

-No trato de probar nada Señorita.- Dice muy serio.- Simplemente no quiero ser campeón. Hago esto por…


Hace algunos meses

-¡Luna usa beso drenaje!-

Una Gardevoir Shiny se abalanza contra un Sableye lo agarra de su mejilla, poniendo una cara algo seductora le da un beso en la mejilla. EL Pokémon no puede evitar sonrojarse ante esa acción.

-¡¿Qué tratas de hacer Carlos?!- Pregunta un joven de la misma edad, un cabello azulado.- Darle algo de cariño a mi Pokémon?

Carlos sonríe.- Algo así.- Le responde.

Ella se separa rápidamente.

-¡Sableye, quita esa cara de enamorado y acaba con ella con bola sombra!

El Pokémon mueve su cabeza para recuperar la razón y se abalanza.

-¡Ahora!- Grita Carlos.

Luna mueve su mano y partículas luminosas salen del enemigo succionando dichas partículas y metiéndolas en su boca.

El Pokémon que en ese momento concentraba una bola sombra, rápidamente se siente cansado y esa bola sombra se disipa de sus manos.

-¡¿Qué?!-El Pokémon grita.- ¡¿Pero qué pasa?!

-¿Acaso creíste que te di ese beso porque me gustas?- Luna habla con ese Pokémon, poniendo una cara seria, demostrando que no estaba interesada en ese Pokémon.- Ni loca lo haría.

-¡¿Qué me hiciste?!- Pregunta el Sableye.

-¡¿Qué le hiciste?!- Pregunta el chico.

-Se llama beso drenaje, es una técnica de los Pokémon tipo hada.- Carlos sonríe como si nada.- Apenas vimos esto ayer en una pelea de Mónica y de su Gallade.

Luna levemente arruga su rostro y voltea a ver en ese tiempo su amor platónico, no le gusto lo que dijo, aunque no sentía nada de sentimiento en esas palabras.

-Muy bien mi Luna. Has alusión a tu nombre… ¡Y brilla para mí!- Le pide Carlos, muy emocionado.- ¡Usa fuerza Lunar!

La Gardevoir Shiny da un brillo majestuoso alza sus mano y concentra energía en ellas, y una vez listo el cumulo lanza su poderoso ataque hacia el objetivo.

Después de la pelea

-¡Vaya te has vuelto tan fuerte!- Dice Carlos muy satisfecho.- Es tu primera batalla desde que evolucionaste.

-Gracias Carlos.- Ella se sonroja un poco ante esas palabras.- Eso se debe gracias a ti.

El castaño y su Pokémon se movían. Carlos estaba muy feliz con el resultado y no paraba de ver a su Luna, que se sentía feliz de ganar la pelea. Pero entre todo, viendo que a todo se lo debe a su amado.

-¿Te pasa algo?- Pregunta el, al verla de forma extraña-

-¡No es nada!- responde ella, algo agitada.

-¿Seguro?- Pregunta su amado.

-Bueno…- Pero la Pokémon aprovecha algo.- No me gusta darle besos a mis rivales.

-¡Jajajajjajaja!- Pero el ríe.- ¿Te incomoda?

Luna asiente.

-…Bueno, supongo que debe ser algo fastidiosa esa técnica.- Dice el joven, al tratar de ponerse en los zapatos de ella.- Aparte ya aprendiste fuerza Lunar, no es necesario mas esa técnica. Aunque te recupere algo de energía.

En ese tiempo Carlos y su Pokémon caminaban de regreso a casa. Un chofer recogía al joven y se lo llevaba a través de su limusina.

-Odio esos cursos.- Dice Carlos muy molesto, sacándose la corbata.- No tengo ningún momento en paz.

Luna se acomoda y se pone a su lado.

-Joven Carlos.- EL chofer interfiere.- Perdon por interrumpirlo. Pero…

-Sí, si ya se.- Dice el fastidiado.- No creo que mi madre, (Que no está aquí, por cierto) se dé cuenta de que un Pokémon está sentado a mi lado. Tu deber es conducir y llevarme de regreso, concéntrate en ello, ¿Quiere?

-Pero joven...

-Solo hazlo.- Pide el joven, seriamente.- Aparte es un Gardevoir, no es cualquier Pokémon mal entrenado.

Luna se siente algo incomoda. Pero al final el chofer no puede decir nada y simplemente obedece.

-¿No crees que fuiste demasiado rudo?- Le pregunta ella telepáticamente.

-Mph.- Carlos no dice nada, solo bufa.

-No estoy en contra de ir en la pokeball.- Dice ella.

-No es eso. Simplemente quiero que estés aquí.- Dice Carlos, muy serio, pero tranquilo a su vez.- Mi madre cree que los Pokémon son inferiores. No porque te encierren en una estúpida bolita significa que somos sus dueños o por ejemplo, ¿Tu porque estás conmigo?

Por voluntad.- Dice Luna, sonriendo levemente.- Simplemente quiero estar contigo.

-Lo vez. Es injusto tenerte en esa bolita. Y la razón por la cual lo hago es porque eres como un simil a mi.- Dice el joven.- Hasta mi padre en cierta forma lo entiende al liberar a su Houndoom y Migthyena. De en vez en cuando.

Luna lo piensa un poco.

-Muy bien. Ahora veremos que hay en la tele.

Carlos agarra el control y rápidamente cae en un canal de noticias.

-En otras noticias las tazas de Hoenn...

Luna se aburre.

-Esta economía de hoy.- Dice Carlos al preocuparse.- Mis padres se tiene que expandir más alla hasta las islas de Alola, si quieren terminar con esa pequeña crisis que pasamos.

-No entiendo porque ves esas cosas.- Dice ella algo aburrida.- Y te preocupas.

-Es porque no te preocupas. Hay algo más allá de las peleas sin sentido de los entrenadores.- Dice el joven.- La economía, la pobreza, el hambre. Es algo que yo no quiero. Jamás he pasado por hambre y no la quiero nunca sentir, en parte me esfuerzo.

-Pero si odias los estudios.- Le recalca ella

-De forma exagerada como ellos me exigen.- Dice Carlos.- Estoy casi trece horas metido en ellos, muy pocas veces tengo tiempo para mí. Cuando alguien común de mi edad tiene que tener a lo mucho seis. Yo solo deseo una vida normal. Eso es todo, que nunca me falte de comer, es lo único que pido, que pueda sustentarnos.

Luna se alaga un poco, vetea y ve su cara algo diferente.

-"Parece que habla como si tuviese una pareja"- Ella pensaba muy sonrojada.- "Como quisiera que esa pareja fuese yo"

-Luna…-

-"Esto solamente lo lleva a no disfrutar la vida también.- Ella sigue pensando.- "Que es la vida de un niño, si no es la inocencia que se concentra el. Puedo detectar que eso ya no tiene, después de lo que ha vivido y se ha visto forzado a ver"

-Luna.- Carlos la sigue llamando.

Ella voltea y lo ve.

-Estas muy rara el día de hoy.- Dice Carlos.

-No es nada.- Dice ella.- simplemente me deprime un poco que tengas ese pensamiento.

-Pero es la realidad.- Dice Carlos.- Los Pokémon al igual pelean para sobrevivir. No difiere mucho en esa vida y llegamos al mismo tema.

-En otras noticias…

Carlos desvía esa mirada. Al ver lo siguiente.

-La actriz y líder de gimnasio Sabrina, de Kanto muestra trata de empezar una nueva fase en su carrera. Entrando al concurso Pokémon. Aquí, en Hoenn…

Luna al igual ve esa noticia.

-Ganando su primer concurso de ingenio con su Alakazam.-

-Vaya.- Dice Carlos al ver eso.

-¿Quién es ella?- Pregunta Luna.

-Es la mejor entrenadora de los Pokémon tipo psíquico.- Dice Carlos, al reconocerla.

Luna se le queda viendo a la líder de gimnasio.

-¿Quieres una vida normal?- Le pregunta Luna algo triste.- Lo normal para todos es ser un entrenador Pokémon, a tu edad.- Le dice ella.

-Es cierto. Pero ni siquiera me doy el lujo de serlo. Apenas y tengo un poco de tiempo para probar eso de las peleas Pokémon.- Dice Carlos, sonriendo.- Se podría decir que soy un Niño Bien, así es como lo denominan los demás.

-¿Y si tuvieras la oportunidad probarías ser un entrenador?- Le pregunta.

-…- El joven lo piensa.- Tengo que admitir que me llama la curiosidad. Solo que probaría primero con los líderes de Kanto. Solamente por curiosidad, a lo mucho gano dos o tres medallas.

-Vamos no te menosprecies.- Dice Luna riendo un poco.- Me has entrenado por muchos años y hoy se vio una parte del resultado de eso.

-Sí pero no le ganamos a Mónica.- Dice Carlos, algo pensativo.- Perdimos dos veces contra ella.

Luna arruga su rostro. No le gusto como su amado menciono a esa chica.

-¿Qué?- Pregunta el, sintiéndose algo raro por la cara de su Gardevoir.

-¿Qué hubiera pasado si hubiera yo ganado?- Pregunta ella a su maestro.- Es mejor haber perdido.

-… Bueno.- Carlos se sonroja un poco.

-¿Esa es la clase de amor que buscas Carlos?- Le pregunta Su Luna con evidente furia.- Aquel que solo ve apariencia o aquel que puede amar desde lo profundo de su ser… Esa chica no te convenía y bien lo sabes.

-Tranquila.- Dice el tratando de bajarle la furia.- Se mis errores.

-Aparte que solo te causo más dolor de lo que ya tienes.- Dice ella más furiosa tan solo recordar.

"Acaso crees que te quiero como novio. Carlos. Vete tirado en el suelo, pareces un insignificante gusano. Lloras por tu débil Pokémon, no se compara para nada con el mío a pesar de ser la misma especie"

Eso fue hace dos años. A partir de esas palabras el corazón de un niño se rompió. Esa niña lo ofendió así de grave, e inclusive ofendió a su Luna, que en ese tiempo era un Kirlia. Eso fue la gota que derramo el vaso para él.

-Eso ya fue hace años.- Dice Luna, al recordar.- No puedo creer que no la olvides.

-Es porque la, odio.- Dice Carlos, muy serio, casi severo.- No he podido cobrar revancha. Ella es la única de mi clase y status que me ha humillado de esa forma.

Luna presentía algo en su amado, odio, demasiado odio. Eran cierto Carlos decía, antes quería una chica con todo su corazón, pero este fue destrozado a tal forma que solo le guarda odio. En cierto modo Luna se siente algo feliz de que él se haya olvidado de ella, que en realidad no merecía a su amado.

-Mejor olvídala. Deja libre este sentimiento que no es sano.- Pide ella, sonriéndole tiernamente.

-Tienes razón.- Dice Carlos esta vez aliviado.- Aparte… ¿Por qué no ser un entrenador?, solo por curiosidad.

-¿Y por donde empezarías?- Le pregunta ella, sintiéndose más tranquila.

-Como dije, por Kanto.- Responde el.- Solo por un momento de mi vida seré entrenador… Tal vez si pueda.

A partir de ese entonces. El joven planeo su escape. Para ser libre, sentir que se sentía ser un entrenador. Quería escapar de su vida con todas sus fuerzas.


Actualidad

-Creo que si lo sé.- Dice Sabrina.- Eres alguien que guarda dos sentimientos en su corazón. Eso se ve reflejado en esa Pokémon que tienes.

-Lo sé…- Carlos saca su ball.- ¡Ve Buneary!

El entrenador saca a su Buneary. La conejita da saltos por doquier. El árbitro marca el inicio.

-¡Venomoth usa Bomba Lodo!

-¡Buneary, ataque rápido!

La conejita se adelanta, gruñe y con gran fuerza embiste a la polilla. El ataque de Venomoth falla, al ser su cuerpo desviado por el ataque de su contrincante.

La polilla con esfuerzos se mantiene de pie, cansada y titubeante.

-¡No lo dejes volar, Buneary!- Pide Carlos, apretando sus puños.- ¡Usa de nuevo ataque rápido!

Buneary con gran velocidad ataque y embiste a su oponente de nuevo, haciendo que este caiga y esta vez no se ponga de pie.

-¡Vamos Venomoth!

-¡Pero el ya no puede continuar!

-¡Venomoth ya no puede continuar.- Dice el árbitro.- Buneary es el ganador.

-¡Eso es!- Carlos se alegra.

Buneary se pone de pie al frente de Carlos.

-¡Bien hecho Buneary!- Dice Carlos, entusiasmado.

La líder ve esa reacción. El entrenador castaño acariciando a su Pokémon. Buneary ríe sin parar.

-¡Ve Espeon!- La líder lanza a su siguiente Pokémon.

Espeon sale de la ball.

-¡Buneary, regresa!

Carlos mete a su Pokémon y saca.

-¡Ve Eevee!

-¡Eeveee!- De nuevo sale, esta tenía una pequeña cinta en su frente, que revoloteaba. Esa cinta era una cinta focus.

La líder ve extrañada a ese Eevee.- ¿Qué piensas hacer?- Le pregunta.

-No quiero decirle.- Dice Carlos, sonriendo levemente.

-¡Espeon usa fuerza psíquica!

Eevee, usa ataque rápido.

Eevee corre con todas sus fuerza y embiste a Espeon, y el mismo resultado que Buneary sucedió. Espeon falla al perder concentración atacando a otra parte. Eevee, cae un momento pero se pone de pie. Espeon apenas y retrocede unos pasos.

-¡Espeon!

-¡Eevee!

Ambos Pokémon se ven el uno al otro.

-¡Rapidez!- Grita Carlos.

-"Esta hecho que no me tengo que confiar de este chico. No por nada el significa algo en mi visión. Pero tengo que probar si está listo"- Se dice la líder.- ¡Espeon paz mental!

Pequeñas estrellas salen y le pegan al enemigo. Espeon se concentra y recibe todo el ataque de Eevee, matenidoendose de pie, pero sufriendo ese golpe.

-¡Ahora usa ataque rápido!- Pide el entrenador castaño.

Eevee sale disparado. Pero esta vez Espeon esquiva.

-¡No servirá otra vez!- Exclama la líder molesta.- ¡Ahora usa fuerza psíquica!

Y Espeon le pega con sus poderes psíquicos al pequeño Eevee, que es alzado y azotado al duelo, mandado lejos.

-¡EEVEEEEEE!- El pequeño Pokémon grita.

Carlos se queda en shock, al ver a su pequeño Pokémon siendo maltratado por esa fuerza.

Pero como si fuese milagro el Pokémon se pone de pie otra vez, pero muy lento, sus pequeñas patas le temblaban. Carlos da un suspiro, se siente cansado.

-Ee-evee.- Este se quejaba.

-Eevee, se que te pido mucho.- Pide Carlos, muy arrepentido.- Quisiera una técnica mas.

-¡Eeveeeee!- El llora de dolor.

-Por favor.- Pide Carlos, que enserio le costaba.- Demuéstrame que eres el hijo de esa Umbreon de mi padre.

Eevee, se endereza y con un bufido asiente.

-Veo que eres perseverante.- Dice Sabrina, muy seria.- Mandas a un pequeño Pokémon y lo obligas con motivadoras palabras.

Carlos frunce el ceño.

-¡Espeon acaba con otra fuerza psíquica!- ¨Pide la líder.

-¡Espeon!- Este asiente.

Espeon carga su ataque, las ondas hacen temblar la tierra. Eevee con muchísimos esfuerzos esquiva ese ataque.

La líder abre sus ojos, ese pequeño Pokémon esquivo el poderoso ataque.

-Es la desventaja de mandar al enemigo lejos.- Dice Carlos, muy serio.- El ataque puede fallar.

Eevee, se pone de pie.

-¡Eevee, usa deseo!- Pide Carlos.

El cuerpo del pequeño Pokémon se ilumina y lanza energía, pequeños destellos que parecen estrellas cubren todo el campo de batalla.

-Muchas gracias Eevee.- Carlos saca una ball.- Ahora regresa, necesitas un descanso urgente.

Eevee es metido en su ball.

-¡Ahora te toca a ti Snorlax!

El gigantesco snorlax sale y cubre el lugar de Eevee.

-El entrenador ha cambiado de Pokémon.- Dice el árbitro.

Sabrina se impresiona. Snorlax por su parte estaba durmiendo.

-¡Vamos no es hora para dormir!- Carlos ve con una cara inexplicable a su Pokémon.

-(Ronquido)- Pero Snorlax no despierta.

-¡Hay que aprovecha esto Espeon!- Dice la líder.- Usa fuerza psíquica.

Espeon lanza su poderoso ataque, golpeando al Pokémon que apenas y mueve su cabeza.

-¡SNOOR!- Snorlax se despierta.

El coloso con mucho esfuerzo se pone de pie, gritando. Si bien Snorlax resiste ese ataque como si fuese un Pokémon tipo acero. Espeon había usado con anterioridad Paz Mental cuando lucho contra Eevee, ese ataque psíquico era potenciado.

-¡Snorlax, usa Golpe cuerpo!- Ordena Carlos.

Snorlax, rápidamente corre y como puede.

-¡Espeon esquiva!

El Pokémon con facilidad esquiva.

¡Ahora vuelve a usar fuerza psíquica!

Espeon con grandes esfuerzos levanta a Snorlax y lo azota al suelo. Una pantalla de humo se ve.

-¡Snorlax!- Carlos no lo cree.

Sabrina estaba algo agitada, junto con su Pokémon.

Pero Snorlax entre el polvo sale, con una cara molesta.

-¡No puede ser!- ella se impresiona.

-¡Snorlax usa ese mismo ataque!

Snorlax corre y esta vez estaba más cerca de Espeon que es embestido directamente.

-¡ESPEOOON!

Este sale disparado fuera del campo hasta chocar con una pared, por la fuerza de Snorlax.

-¡Espeon, Espeon!- Sabrina trata de animarlo.

Pero él no se puede mover.

-Espeon ya no puede continuar.- Dice el árbitro al observar.- Snorlax es el ganador.

Snorlax da media vuelta y se dirige a su maestro, que este da un suspiro de alivio.

-Esto ya es personal.- Dice la líder en silencio, regresando a Espeon.- ¡Ve Mr. Mime!

De la ball sale un mimo. Que mueve sus manos.

-¡Je!- Carlos sonrie.- No importa.

-¡¿Qué dijiste?!- Dice Sabrina.- ¿Cómo que no importa?

Carlos se muestra bastante confiado. Pero de repente pequeñas estrellas salen y Snorlax es iluminado.

-¡El deseo de Eevee!- Sabrina se sorprende, acto seguido gruñe.- Ahora veo el porqué la confianza.

El joven suelta una carcajada.

-"Parece que si es e mismo con quien soñé"- Se dice la líder, que con sorpresa abre su cara.- Pero no es suficiente. Tengo que forzarlo a que use a ese Pokémon para estar segura.

-¡Snorlax, usa golpe cuerpo!- Pide el entrenador

-¡Mr. Mime usa Barrea!- Ordena Sabrina.

Mir Mime es cubierto por una barrea de color gris. El ataque de Snorlax le da, pero su enemigo resiste.

¡Ahora usa psicorrayo!- Pide Sabrina.

Pequeñas partículas salen de Snorlax y lo encierran, acto seguido lo embisten. Snorlax grita. Pero resiste.

-Cambiare de técnica. Si no le podre nunca dar.- Dice Carlos.- Snorlax, usa Ventisca.

Snorlax carga y usa esa técnica de su boca saca grandes cantidades de hielo que cubre a su enemigo por completo. Aparte hubo un efecto secundario.

-Mr Mime no se podía mover, estaba casi tieso.

-¡Lo congelo!- Exclama Sabrina.

-¡Ohh!... Tengo que decir que eso no lo planee.- ¡Pero hay que usarlo a nuestro favor!

Mr Mime no se podia mover. Estaba congelado.

-Usa descanso.

Snorlax se echa a dormir rápidamente. Pero a los pocos segundos se despierta por una baya Ziuela.

-Eso fue rápido.- Dice Carlos.

Mr Mime, aun no se puede mover.

-Ahora acabalo con golpe cuerpo.- Pide el castaño moviendo sus manos.

-Snorlax

Y Snorlax con su gigantesco cuerpo embiste al mimo, que destrozando el poco hielo que tenia y mandándolo a los pies de su entrenadora.

-Usted me pregunto si pase con facilidad a los demás líderes.- Comenta el joven.- Bueno. Es porque los estudio antes de pelear.

Pero como dije antes, no puedes predecir el futuro.

Cierto pero se puede disminuir la probabilidad.- Dice el joven.

Sabrina se queda pensando. Tiene que admitir que el chico tenía potencial. Pero esto aun no acababa, tenía que comprobar algo. Ella regresa a su Pokémon a su pokeball.

-¡Vee Jinx!

Sale un Pokémon psíquico hielo, con un cantico.

Carlos siente algo nervioso. Aunque tiene a Snorlax fresco. La pelea inicia.

-¡Usa beso dulce!- Pide La líder.

Jinx se abalanza y le da un beso al Snorlax que rápidamente se queda confundido.

-¡Usa avalancha!- Ordena el castaño.

Snorlax trata de usar avalancha. Pero en lugar de eso, una de esas rocas le cae en su cuerpo y cayendo de espaldas.

-Está muy confundido para atacar.- Se dice Carlos, sintiéndose presionado.

-Usa fuerza psíquica contra Snorlax!- Pide la líder.

La Jinx ataca con sus poderes, azotando a Snorlax al suelo.

-¡Levántate, usa avalancha!- Sigue pidiendo Carlos.

Snorlax trata de enderezarse, veía doble. Pero con todas sus fuerzas ataca a la líder. Desgraciadamente Jinx esquiva todas las rocas que se le atravesaban

-¡No dejes de atacar, sigue así!- Sabrina no paraba de gritar.

Jinx seguía atacando una y otra vez a Snorlax, este no se recuperaba, seguía confundido. Pero a su vez algo pasaba.

-Ha bajado la guardia.- Dice Carlos.

Snorlax, entre confusión que sufría, se ha acercado mucho a su oponente.

¡Usa avalancha!- Pide Carlos.

Snorlax suelta un rugido salta y la tierra se alza con rocas que iban directo a su oponente. Este no puede esquivar. Y es sucumbido por las rocas.

-Pero Jinx sigue de pie todavía.

-Ya basta con tu Snorlax- Dice Sabrina, harta.- No puede seguir peleando y bien lo sabes.

Y era cierto. Apenas y le pudo hacer un daño considerable a Jinx.

-Usa descanso

El coloso se vuelve a dormir. Sabrina gruñe un poco al ver eso. Y esta vez Snorlax no despierta.

-¡Jinx no te rindas y sigue atacando!

La Pokémon sigue y sigue, ataca con todas sus fuerzas sin parar.

Snorlax grita dormido. El ataque le ha debilitado sus defensas mentales.

-Vamos…- Carlos movía sus puños en círculos, sin parar y apretando los dientes, se veía forzado a ver.

Jinx sigue atacando y Snorlax no despierta. Para ese entonces el Pokémon de Carlos estaba perdiendo más de lo que recupero. Snorlax despierta.

-¡Avalancha!- Pide desesperado.

-¡Fuerza psíquica!- AL igual ella.

Los ataques salen disparados el uno al otro. Uno con rocas y el otro con poderes psíquicos, pegándose ambos a su vez. Snorlax cae y Jinx también.

-Es un empate.- Dice el árbitro al observar.- Jinx y Snorlax ya no pueden continuar.

Los maestros de los respectivos Pokémon se quedan atónitos. Sin creer lo que ha pasado.

-Eres muy buen entrenador.- Dice Sabrina seriamente, pero alagando al joven.- No cabe duda que las medallas que tienes, no ha sido solo por confianza.

-Nunca dije que me he confiado.- Dice Carlos, metiendo a su Snorlax.- Simplemente estudio al rival antes de pelear. Eso es todo, su tipo elemental.

-Pero ahora no sabes que hacer, ¿Cierto?- Le pregunta ella.

-Es cierto.- Dice el joven.- Me siento muy emocionado por saber que pasara. No me había sentido así en meses.

-De eso trata ser un entrenador.- Sabrina mete a su Pokémon en su ball.

-…Pero aun así no.- Dice Carlos, al pensar en su futuro, no quiere ser entrenador Pokémon, no quiere ser campeón.- "Quiero una vida normal y simple"

-Antes de seguir, ¿Te puedo preguntar algo?- Pregunta la líder, muy seria.- ¿Conoces a un niño llamado Tomas?

"Mi nombre es Tomas. Pero todos me dicen Tomi y soy un aspirante al campeonato. Quiero retar a la líder de este gimnasio"

Carlos se pone a pensar. Recuerda, Tomas.

-…Tomi.- Dice el joven.- Si lo conozco, ¿Por qué?- Le pregunta.

La líder sonrie, un poco, pero debajo…- Por nada. Simplemente queria saber.- Le responde.

-Acaso el le gano.

Sabrina ve a Carlos, este reacciono al recordar a ese niño. Pero se limita a sentir.

-Vaya.- Carlos se alegra y se sorprende al mismo tiempo.- Ojala y me lo encuentre algún día, para retarlo.

-"Creeme que no quieres eso"- Dice la líder, viendo y recordando con horror ese día.-"Pero solo el destino lo dirá"

Carlos prepara otra ball, pero esta era diferente a las demás.

-"Pero he logrado mi cometido"- Dice la líder.- "Quiero ver a tu Pokémon, para estar segura de eso"

-Prosigamos.- Pide Carlos, muy serio.

-Está bien.

-"No crei que esto se pondría así"- Dice el joven castaño, viendo su pokeball con una sonrisa.- "Pero aquí está tu deseo amor"... Querias pelear contra ella... ¡Pues ahí tienes!

-¡Ve Alakazam!- Manda la líder a su Pokémon.

El rayo rojo deja ver al siguiente oponente.

-¡Alakazam!- El Pokémon sale y gira sus cucharas.

-¡Ve mi Luna!- El joven manda a su Pokémon.

Del rayo rojo deja ver el Pokémon del joven. Que sale de un salto dejando ver sus piernas y su vestido revolotear.

-¡Gardevoir!

Un Gardevoir Shiny esta lista.

-¡Vaya!- Luna al ver a su alrededor, sonriendo.- Ya me has sacado.

-Luna tienes que concentrarte.- ¨Pide Carlos.- Snorlax ha sido derrotado, Eevee ya es muy débil, Vibraba fue derrotado también.

Luna entra en shock, se sorprende mucho al oir esas palabras.

"Si. Es una Gardevoir y más aun Shiny"- La líder ve a ese Pokémon.- "Eso quiere decir que esos destinos están encadenados"

La líder sigue viendo.

-"Pero es difícil creer también que ese par sean algo más que un entrenador y Pokémon a diferencia de cualquier entrenador, aun ese entrenador y de ese niño"- Piensa mucho en eso, al ver esa anomalía tan rara.- "(Mph), El amor"

Carlos se desconcierta.

-Carlos. Quiero decirte que no perderé esta batalla.- Dice Sabrina.

-¡Yo tampoco!

Ambos Pokémon se preparan. Carlos y Luna sienten ese lazo que los conecta rápidamente, como uno solo, sincronía.

-¡No eres el único que guarda un lazo con su Pokémon!- Dice Sabrina, molesta.- ¡Demuéstrale eso Alakazam!

-¡Alakazam!

Y ante una gala de poder Alakazam usa fuerza psíquica.

-¡Mi Luna no te quedes atrás y demuéstrale todo!

-¡Gardevoir!

Luna al igual usa fuerza psíquica. Ambos chocan y una explocion sale, el humo se alza pero se disipa como llego, por los poderes psíquicos de ambos Pokémon, dejando ver el polvo levitando, quedándose quietos, no se habían movido, pero si sus mentes. Sostienen sus poderes el uno al otro.

Los maestros al igual se veían, probaban cual fuese más fuerte.

El sonido de explosión sale. Ambos Pokémon retroceeden por el impacto que provocaron. Arrastran sus pies y se poyan con sus manos (En el caso de Alakazam enterro sus cucharas al suelo).

¡Bola sombra!- Ordenan ambos

Ambos cargan una bola sombra y chocan entre sí. La oscuridad se apodera del la arena, se disipa rápidamente.

-"¡Estan a la par!"- Piensa el joven.

-Eso piensas.- Le dice Sabrina.

Carlos se espanta, al escuchar eso.

-¡Usa Fuerza Lunar!- Ordena el joven.

Luna obedece y lanza su ataque.

-¡ALAKAZAM!

Pero Alakazam para ese ataque con sus poderes. Acto seguido le regresa su mismo ataque a la Gardevoir.

-¡Esquiva!

Ella se hace de lado, pero espantada y al ver ese ejemplo de poder.

-¿Ahora piensas que estamos a la par?- Sigue preguntando la líder.- ¡Demuéstrale lo contrario Alakazam!

El Pokémon enemigo se adelanta y trata de pegar con una bola sombra, pero con gran velocidad. Luna apenas y reacciona y ella carga al igual una bola sombra. Ambas de nuevo son lanzadas.

-Otra explosión sale. Y Luna esta vez se vio afectada al ser empujada por el impacto.

Pero ahí no se detendría, puesto que la fémina Pokémon nunca toco suelo y no era por su levitación. La Gardevoir es alzada con poderes psíquicos en el aire. Luna grita al ser afectada por estos.

-¡Luna!- Carlos ve esa escena.

Luna no se quedaría atrás y usa también sus poderes para liberarse. La Gardevoir se zafa y desciende al suelo, respirando fuertemente.

-Pero tienes a un Pokémon muy fuerte.- Sabrina alaga al niño.

-¡Si lo es!- Dice el niño.- ¡Ahora demuéstraselo mi Luna, empieza tu contraataque!

La Gardevoir se abalanza con todas sus fuerzas al enemigo.

-¡Usa fuerza psíquica!

Luna usa sus poderes. Pero el enemigo esquiva sin dificultad. Ella trata de arremeter con una bola sombra después, pero el resultado es el mismo.

La pareja y de forma sincronizada gruñe. La líder se queda viendo cada comportamiento. Luna cierra y abre su mano y Carlos por lo consiguiente hace lo mismo. Carlos movía su boca levemente en círculos y por ende Luna.

-¡Oh, oh!- Ella detecta algo grave, en su pelea.

-¡No puede seguir esquivando!

-¡Alakazam, usa bola sombra!

-¡Luna acercate!

Alakazam lanza su ataque. Carlos levemente y solo un poco se mueve un poco de lado. Esto provoca algo curioso. Luna da media vuelta y esquiva el ataque, se sigue acercando.

-¡Usa bola sombra!

La Gardevoir arremeta por duplicado a su enemigo, este no puede esquivar. Ella lanza con una mano la bola sombra y le da directo a su objetivo.

-¡Noo!

Otra explocion sale y esta vez Alakazam sale disparado, haciéndole un daño muy severo. La líder gruñe. Luna regresa al frente de su amado.

-… Veo que ese lazo que tiene es más todavía.- Dice la líder al ver ese ejemplo.

-Se podría decir.- Dice Carlos, sonriendo, viendo a su amada que mostraba su espalda.

-Gardevoir.- Y Luna asiente.

Pero la líder encorva más su rostro.- Pero es hora de subir las cosas al siguiente nivel. Estas de acuerdo Alakazam?- Le pregunta ella.

¡A-Ala!

El Pokémon se para con esfuerzos pero está de acuerdo con su maestra.

La líder voltea uno de sus aros y deja ver algo. La pareja se espanta.

-¡Una mega piedra!- Exclaman ambos.

Alakazam deja ver una de sus cucharas, en ella estaba la Mega-Piedra escondida. Era la Alakazamita Ambas piedras empiezan a brillar. Alakazam es encerrado por una bola luminosa. Solamente su silueta.

La pareja se tapa los ojos, son cegados por esa luz. El destello se disipa y deja ver al nuevo rival de Luna.

-¡ALAKAZAM!

El enemigo se deja ver con su nueva apariencia. Parecia un sabio ermitaño, levitaba sin mucha dificultad.

-¡Usa recuperación!- Pide su maestra.

Alakazam se ilumina y recupera su energía. La pareja se impacta, todo el daño de la batalla antes de su Mega-Evolución, desapareció.

La Gardevoir retrocede dando medio paso.

-Ya estoy lista.- Dice Sabrina.- Te dije que al igual que tu tenía un lazo con mi Pokémon.

Carlos se queda impactado, era la primera vez que pelearía contra un Pokémon con Mega-Evolución.

-¡Ahora pelea!- Exclama la líder.

Carlos gruñe. Pero al poco tiempo la líder se desconcierta.

-¡Luna usa bola sombra!

La Gardevoir lanza su ataque. Pero Alakazam se hace simplemente de lado desviándolo con facilidad. La Líder se pone pensativa, viendo al joven.

-¡Alakazam, demuestra tu nueva fuerza!- Pide la líder.- ¡Usa fuerza psíquica!

Los ojos de Alakazam se iluminan de color blanco y lanza ese ataque. Luna es levantada contra su voluntad, las ondas psíquicas eran tan fuertes, que ella se retuerce en el aire y grita de forma horrible. Acto seguido es azotada contra el suelo.

-¡GAR…gar, gar!

Carlos seguía en shock, no vio venir eso.

-¡Vamos mi Luna, tu puedes!

Ella con fuerza y determinación se para, lentamente lo hace.

-…Carlos, no me vas a vencer hoy.- Dice la líder segura.

-¡Eso no lo puede demostrar!- Carlos no se rinde, aprieta sus dientes.-

-He pasado por muchas cosas sin mi Mega-Piedra.- Dice Luna, decidida.- Nunca la he necesitado y lo probare ahora mismo, en esta batalla.

La Gardevoir pega un grito y se abalanza contra su enemigo, usando sus poderes psíquicos. Alakazam también los usa. Ambos lanzan su fuerza psíquica. Por un momento la balanza estaba pareja. Pero pronto el resultado se ve, una pequeña explosión se escucha y Luna es empujada por la fuerza de su enemigo, cayendo de espaldas contra el suelo, se para de nuevo rápidamente como cayo.

-¡Usa bola sombra!- Ordena su amado.

La Gardevoir obedece y usa esa técnica. La oscuridad esta vez no se apodera y las bolas sombra miden de nuevo fuerza, solo para el mismo resultado. La bola sombra de Alakazam era más poderosa que la de la Gardevoir, destrozando la de esta. El ataque iba directo. Luna a duras penas esquiva, pero la explosión la empuja, haciendo que caiga de frente, golpeándose contra el suelo.

-¡LUNA!- El joven no cree lo que pasa.

Pero Luna se pone de pie, con mucha lentitud.

-Admiro mucho tu determinación Carlos.- Dice Sabrina al ver a la pareja.- No cabe duda que son tal para cual, el uno para el otro si se trata de ustedes.

La líder esta al igual convencida. Viendo ese lazo que une fuertemente a la bizarra pareja, que comúnmente no se eso, al menos no de forma romántica.

-¡Fuerza Lunar!- Ordena el esposo.

Y la esposa sigue obedeciendo. Lanzando su energía hacia el enemigo. Este iba directo.

-¡Alakazam!

Pero ese ataque es detenido, por la fuerza psíquica del enemigo.

-¡El ataque más fuerte de Luna!- Carlos se llevaba más sorpresas.

Alakazam lo desvía y se lo avienta a Luna.

-¡No!

Luna no esquiva, estaba al igual en shock, recibiendo su propio ataque. Ella de nuevo cae.

-¡Esto no puede estar pasando!- Exclama Carlos.

-Ese es el poder de la Mega-Evolucion.- Comenta la líder.

Luna se vuelve a poner de pie, pero mucho más cansada.

-¿Qué tratas de demostrar?- Le pregunta Alakazam a Luna.

Pero ella no responde, en su lugar respira constantemente, su pecho se inflaba mucho. Ella voltea levemente y ve a su amado.

-…- Carlos se mantiene pensativo, analizando.

-No importa lo que pase el resultado.- Dice Sabrina, viendo a sus retadores.- Son buenos combatientes… ¡Alakazam usa bola sombra!

El enemigo contraataca con sus técnicas. Luna esta vez y con todas sus fuerzas da un salto, esquivando, cae hincada tras descender.

Carlos la ve, siente ese cansancio y fatiga, le cuesta trabajo tan solo respirar, se traga el aire y lo escupe seco, lo siente inclusive en el paladar.

-¡Fuerza psíquica!- Pide la líder.

Su Pokémon obedece, usando esa técnica. Luna con sus fuerzas trata de repelerlo. Y el resultado es el mismo que la última vez, es empujada. Ella retrocede cinco pasos, pero sigue de pie todavía.

-Yo he pasado mucho con mi Pokémon.- Dice el joven castaño.- Muchas cosas y todo ha sido a su lado.

Si lo creo.- Dice Sabrina.- Y más de lo común. Y yo no dije que lo dudaba.

-¡Usa fuerza Lunar!- Ordena el entrenador.

Ella con esas fuerzas obedece y carga ese ataque que lo lanza. Alakazam pone de nuevo defensa y lo recibe, el ataque le tapa por completo. Pero decide de nuevo regresarlo a su dueño. Pero para su sorpresa Luna ya no estaba ahí, se dirigía hacia él. Ella tomo el tiempo que decidió su enemigo recibirlo.

¡No pierdas Alakazam y has lo mismo que ella!- Pide la líder.

Alakazam se acerca al igual.

-"¡Rayos!"- Carlos sonríe.- Parece que no cayó en la trampa.

Luna no le daba tiempo de cargar una bola sombra.

-Ni modo.- Piensa el joven algo resignado.- Pero no nos iremos sin hacerle algún daño.

Luna ya sabe lo que su esposo le pedirá, así que aprieta su puño.

-¡Usa puño de fuego!

Rápidamente el puño de Luna es envuelto de fuego y Alakazam cambia su rostro, junto con su maestra. Pues han caído en una trampa. La Gardevoir suelta su golpe en el pecho del enemigo.

-¡ALAKAZAAAAM!

Este grita mientras es envuelto de una parte y es mandado lejos de Luna. Pero el enemigo se mantiene de pie todavía.

-¡Je!, Sabia que ese ataque no le afectaría mucho.- Se dice Luna, al verlo de pie, sonriendo por igual.- Pero al menos logramos nuestro objetivo.

La líder seles queda viendo. Ella cayó en la trampa del joven.

Alakazam gime, algo le incomodaba. Era una quemadura que tenía en su pecho.

-Al menos le hicimos un daño considerable.- Dice el joven.

-¡Acabalo de una buena vez con ese Pokémon, usando Fuerza Psiquica!- Ordena la líder

Alakazam obedece y le pega a su enemiga con esa técnica mandando a la Gardevoir, esta toca suelo y se pone al frente de su entrenador.

-¡Gar- Gar!- Ella gime de dolor.

Carlos se acerca a ella. Luna ya no se puede poner de pie.

-Gardevoir ya no puede continuar.- Dice el árbitro.- El ganador es Alakazam, de la líder Sabrina.

Luna por su parte trata de ponerse de pie de nuevo, no quiere rendirse. Pero su amado se acerca a ella y con un simple toque, acaricia su cabeza. La Gardevoir gruñe, con eso significaba una cosa para ella, hace pucheros. Ella se para, pero su amado la jala con fuerza, haciendo que caiga. Carlos la abraza y la aprisiona. El la somete tiernamente, recargándosela al frente suyo y poniendo sus manos en el vientre de ella. Luna pone una cara triste, no puede simplemente creerlo. Carlos frota delicadamente su cabeza en la espalda de ella. Luna quiere seguir, sin importar lo que su cuerpo decía, pero así eran las cosas y ella no podía hacer nada.

La líder ve esa escena, era obvio la preocupación de ese entrenador sobre su Pokémon y este las ganas de no rendirse.

-¡No nos rendiremos!- Dice Luna, decidida todavía.

-Mi Luna.- Le dice Carlos sin soltarla.

Ella trata de zafarse pero ni siquiera podía hacerlo, era tanto su cansancio. En cierto modo la escena era un poco graciosa y tierna. Haciendo que la líder sonría levemente.

-"No cabe duda que es con quien soñé"-Se dice a su misma ella.- "Pero…"

-Yo, yo, yo. Me rindo.

-¡¿QUÉ?!- Luna se pone en shock.

-Me preocupa mucho mi Pokémon.- Responde el joven, aferrado a ella.- No está preparada para una batalla de tal magnitud. Por ende, yo tampoco lo estoy. No mandare tampoco a mi Eevee y Bueneary.

-El entrenador Carlos se ha rendido.- Dice el árbitro.- Por lo tanto la ganadora de esta batalla es la líder Sabrina, de Ciudad Azafran.

La mirada de la Gardevoir se mantiene muy abierta, ante lo que oyo. Carlos por su parte, la acaricia, pero después la mete en su ball.

-¡Regresa mi Luna!

Carlos por su parte. Sabía que iba a perder. Aun con su poderosa Gardevoir al mano. Ni Snorlax aguantaría tanto, la velocidad de Alakazam en ese estado era impresionante, pudo adelantarse, repeler y contrarrestar esos movimientos de Luna, sin mencionar esas fuerzas psíquicas impresionantes. Era algo que jamás había enfrentado la pareja. Carlos esta vez ve que no hay posibilidad de hacerle frente ante un poder así.

Alakazam vuelve a su forma original.

-Mmmm…- Pero la líder sigue pensando.

Carlos da un suspiro, pero sonríe un poco. No cabe duda que tuvo una gran batalla.

-Muchas gracias.- Dice Carlos, agradecido de en verdad con la líder.

-De nada.- Responde Sabrina.- Espero que te haya ayudado esta pelea.

-Claro que si.- Responde Carlos, sin dejar de sonreír.- Me ha ayudado mucho.

La líder levanta una sonrisa débil, porque sabía algo que le dijo su visión. Pero a su vez dudaba, por tres razones.

-No puedo creer que Tomi la venciera.- Dice Carlos, sin creer todavía.- Ha mejorado mucho en tan poco tiempo.

Esa es la primera.


Hace algunas semanas

Un pequeño niño de diez años estaba se postraba al frente de la líder de gimnasio. Esta tenía una cara furiosa.

-¡¿Quién eres tú?!- Le pregunta Sabrina, muy espantada al presenciar algo.- ¡¿De dónde has sacado este poder?!

-Como dije antes. Mi nombre es Tomas.- Se presenta el niño.- Pero… No puedo responderle. La verdad, solo vine a pelear contra usted. Así que por favor solo pido eso.

-¡Nooo!- La líder se niega.- Se quién eres Tomas. Se lo que has hecho… ¿Acaso crees que dejare que alguien como tu llegue al campeonato?

Tomi pone una cara de preocupación, el tenia una razón por la cual temía a esa líder, que se diera cuenta de quién es.

Pero Sabrina ve algo en ese niño.

-… Se lo que también has pasado.- Dice Sabrina, poniendo otra cara y una voz comprensiva.- Se que te orillo. Pero lo que vi después fue un destello negro, no se dé donde lo sacaste. Por favor. Déjame ayudarte, deja lo que sientes hacia los demás y libera tu pasado, para estar tranquilo. Sé que no eres un niño malo y que comprendes lo que has hecho.

-¡Cállese!- Tomi explota.- Limítese a lo suyo, no a lo mío. Es mi problema. Lo que haga o no le incumbe. Yo quiero llegar al campeonato y ser el mejor. No he hecho nada malo y los únicos malos están allá afuera, abusando de las personas que no se pueden defender.

Tomi empieza a emanar un aura roja oscura. Sabrina ve dicha aura en el.

-¡Yo-yo-yo!- Los ojos se vuelven más brillantes.- Lo único que he hecho es justicia. Eso no es malo.

-¡Entonces si eres tú!- La líder se espanta, por escuchar rumores de un entrenador muy poderoso.-Eres un niño. Aun no sabes del todo de justicia. Por favor deja esto.

-No lo dejare. Hasta acabar con todo.- Tomas saca sus dientes.- ¡Ahora cállese y pelee que para eso estoy aquí!

-No te dejare ganar.- Dice la entrenadora.- Tal vez hayas pasado a los demás líderes de gimnasio. Pero al igual te dijeron lo mismo que yo.

-No puedo creerlo.- Dice Tomi, al recordar, cuando aun no media su fuerza.- Tengo que admitir que con Brock y Misty, si me pase con ellos. Y si me dijeron lo mismo al maltratar a su Pokémon, créame que no fue mi intención. Pero ahora lo sé controlar.

Sabrina ve lo que los demás no ven y es un poder impresionante.

-No me dejas de otra niño.- Dice la líder sacando su ball.- Me asegurare de que pierdas esta pelea. Y…

-Si le cuenta a alguien de quien soy Señorita Sabrina.- Dice Tomi, que se vuelve amenazante.- Ya sabe que les hice a los demás. Pero nunca se lo he hecho a alguien que en realidad no se lo merece y no quiero hacer eso. Así que no me provoque.

La líder se siente intimidada.

-No es necesario.- Dice Sabrina.- Con que gane esta pelea. Seré ese obstáculo para ti.

Sabrina manda primero a Espeon.

-¡Espeon!

-Ve… ¡Lurantis!

Y Tomi libera a uno de sus Pokémon.

-¡Lurantis!- Ella sale y da un grito elegante con sus guadañas.

La líder observa a ese Pokémon. Lurantis fue uno de esos Pokémon que Tomi salvo de una muerte segura. En parte el niño tenía razón, no era malo. Se preocupaba por los demás, tenía un sentido alto de justicia. Pero a esa forma. Solamente lo hacía temer y era justificable. Pues es un niño corrompido por poder.

Lurantis se prepara, mueve sus guadañas y pone en posición defensiva.


Actualidad

Sabrina lo recuerda, ese niño le gano con mucha facilidad. Pudo vencer a Lurantis con Alakazam y eso con Mega-Evolución. Pero cuando Tomas soltó a Beedrill.

-Bien.- Dice Carlos irrumpiendo los pensamientos de la líder.- Gracias por la pelea.

El joven da media vuelta a y se dirige a la baldosa tele transportadora.

La segunda cosa, era un joven llamado Jonathan. Ese niño fue el causante del poder de Tomas, fue el último y el motivo por el cual Tomi inicia casería de brujas. Aparte que en su visión ellos tres están conectados.

La tercera es ahorita mismo el joven que la reto y su Gardevoir. Su visión decía que era una pareja, lo cual si lo ha confirmado, pues tuvo algunos recortes de las peleas que libro el chico con ella. Un chico castaño que huye de su pasado.

-Es el.- Dice la líder en voz baja.- Pero…

El ve los brazos y manos de Carlos. Ella vio a Carlos con un guante, en la mano derecha, porque debajo cargara con una marca permanente. Pero en la izquierda cargara un símbolo, que valdrá la pena por la marca de la derecha.

-Este joven pronto sufrirá.- Dice Sabrina, al saber que oculta esa marca.- Y le dolerá como no tiene idea. Pero todo depende de la Gardevoir.

Sabrina da media vuelta. No sabe nada más del joven. Solo sabe que pronto iniciara dos acontecimientos más para la pareja. Pero no sabe nada más después de eso. El destino ha decidido algo y ella solamente puede observar.

-Puede ser que me equivoque… Espero.

Pero la líder sabe otras dos cosas más, una tiene que ver con ellos tres. La última no está segura.

Mientras tanto el joven sale del gimnasio. Pensativo y tranquilo.

El sonríe, está satisfecho con la pelea.

¡¿Uhh?!- Carlos detecta algo, que tiembla en su pecho.- Sigues con un poco de energia, mi Luna.

Carlos está satisfecho con su pelea.

Pero ella no.

***Mientras tanto***

En Ciudad Verde, en una casa cualquiera. Un niño estaba afuera, sentado en una silla de ruedas, con cinco de sus seis Pokémon afuera.

Una Volcarona trata de embestir a su enemigo con Vendaval, pero su enemigo esquiva sin dificultad. Un Heracross, usa avalancha con dicho enemigo y al igual esquivaba. Vivillon trata de usar Gigadrenado, pero tampoco. Y un Scizor usa golpe aéreo. Pero el enemigo usa esa técnica también, cubriéndose.

-¡Ya es suficiente!- Un niño rubio da una señal.- Por hoy dejaremos el entrenamiento.

Cinco Pokémon pelearon contra un Beedrill. Ese niño era Tomi que entrenaba a sus Pokémon y era solamente un simple entrenamiento.

Los Pokémon se tranquilizan y se ponen al frente de su maestro.

-Bien hecho, a todos.- Dice el niño sonriéndoles.- A este paso nos haremos con el campeonato.

Los Pokémon asienten. Para ellos su único propósito era servir a Tomas, que les salvo la vida y estuvo ahí cuando más lo necesitaban.

-Ya casi acabamos también con nuestra misión.- Dice el niño, algo serio.

Mientras tanto al interior de la casa, otra Pokémon, una Lurantis miraba desde la ventana a su amo, sin dejar de hacerlo. Ella no quería salir, no con sus compañeros y para su conveniencia era mejor que no. Así que mejor decidía estar sentada en un rincón.

En eso una madre veía ese Pokémon, cuya cara marcaba una tristeza y con sus guadañas acariciaba el reloj que le dio su amo, algo sonrojada, sin dejar de mirarlo.

-¿Por qué no sales?- Le preguntaba.

La Pokémon no responde y no quería hacerlo.

Aquella mujer veía ese Pokémon tan triste y a simple vista destrozada, en cierto modo ha estado así cada vez que Tomi entrena a sus Pokémon. Al parecer Lurantis no le gustaba pelear como a los demás, pero no solo era eso.

La madre decide salir y llamar a su hijo. Este se acerca y le cuenta el estado de Lurantis.

-¡Lurantis!- El niño llama a su Pokémon.

Ella tan solo oír que su amo la llama, decide salir. Pero con lentitud.

-¿Qué tienes?- Le pregunta Tomi, al verla con esa cara.

-Lurr.- Ella solo gime y ve a sus compañeros.

Los cinco Pokémon se le quedan viendo, pero con un repudio notable.

Tomi al ver hacia donde miraba, voltea y ve a sus Pokémon. Con tan solo eso, se da cuenta de lo que pasaba.

-Lurantis.- Tomi la llama.- Ven.- Le pide.

La mantis se acerca, no lo haría, de no ser por su amo. Los Pokémon se agitan al ver a esa Pokémon acercarse a su maestro. Lurantis retrocede un paso, pero no podía hacerlo si se trataba de su amo que le ordenaba.

Tomi al ver esa reacción de sus Pokémon, con tan solo voltear y darles una mirada que expresaba todo los calma.

-¿Por qué reaccionan así contra ella?- Le pregunta la madre a su hijo.

-Simplemente no les cae bien.- Responde el niño, algo serio.- Y algunas veces confunden las cosas. Por el simple hecho de que algunas veces suceden "accidentes".

-¿Cómo qué?- Pregunta ella.

-Bueno…- El niño se pone nervioso.- ¿Te acuerdas que ella tiro el florero ayer?

-Si.- Responde la madre.- Fue por sus grandes guadañas.

-Pues masomenos eso ha pasado con ellos.

-¡No solo fue eso!- Exclama Beedrill.

Los bichos se agitan, Lurantis retrocede.

Tomi gruñe, saca sus pokeball y los mete sin decirles nada. Todos a excepción de dos, uno de esos era Lurantis, el otro…

-Beedrill, me decepcionas.- Le dice Tomi a su fiel Pokémon.- Recuerdo que cuando fuiste Weedle, me hiciste lo mismo.

Beedrill, entra en shock. Recordando, que una vez y por accidente pico a su amo y le inyecto veneno.

-Te acuerdas, ¡¿Verdad?!- Le recuerda el niño furioso.

Tomi saca esa pokeball y cn esas palabras mete a Beedrill.

La madre y Lurantis, vio esa escena. Tomi estaba muy molesto.

-Si madre. Ha sido por sus guadañas.- Responde el niño que se voltea y ve a su Lurantis.

Lurantis se acerca y se pone detrás de su amo, eso lo hace para ayudarlo a empujar su silla de ruedas.

Pero ella piensa en aquellas palabras, lo que le dijo a Beedrill.

-¡¿Espera?!- Ella alza y ve la mirada, viendo a la Pokémon.- ¡Ella…

-Tú también empezaras.- Dice el niño

Lurantis encorva su rostro y lo baja.

Ella no lo cree, la que hiso ese daño en la espalda de su hijo, fue ella.

-Solo diré que fue un accidente, no quiso hacerlo apropósito, no con ese objetivo.- Dice el niño, sin dejar de defenderla.

Lunartis, ve a su amo, que a pesar de todo la defiende.

-¡ALEJATE DE EL!- Grita con furia la madre.

Lurantis se espanta, y era obvia la reacción.

-¡NO!- Pero el niño se aferra.- No se ira. Es mía y yo decido que hacer.

-¡¿Estás loco?!- Le pregunta la mujer.- ¡¿Cómo puedes tener una Pokémon así?!

-¡Te dije que no lo hiso apropósito!- Tomi no se deja y con valor dice cada palabra, sin bajar el tono, aun con su propia madre.- Ella no puede evitar ser así… ¿Qué acaso no fue lo mismo con Beedrill?

La madre calla y lo recuerda.

-Al igual lo perdone, porque en ambas no fue apropósito, fue accidental.- Dice el niño que agarra las guadañas de su Pokémon.

-¡¿Lur?!- Ella se espanta.-

¡¿Qué haces?!- La madre excla,a.

Tomi agarro ambas guadañas y las pone en su pecho, en forma de "X". Lurantis se impacta, junto con la madre. El niño alza la mirada y ve la cara de espanto de su Pokémon, el con mucha alegría le sonríe.

Veme ahora mismo.- Pide el niño a su madre.- ¿Qué vez en mi Lurantis y yo?- Le pregunta al verla.

La madre, estaba en shock, muy aterrada de lo que veía, su hijo al filo del cuchillo de una monstruo como Lurantis.

-Amo.- Ella dice con ojos llorosos.

-¡TOMAS!- La madre grita.- ¡Obedéceme!

-¡No quiero!- Dice el niño.- ¡Quiero estar así con ella, que me abrace!

Lurantis con lágrimas en sus ojos, le obedece, aprieta más a su amo, de forma leve, ella recarga su cabeza y la pone sobre él.

-Vez lo que tú y mis Pokémon provocan.- Dice el niño de forma muy severa, al sentir las lagrimas de su Pokémon escurriendo en su rostro.- A eso se le llama discriminación. Es algo que he sufrido… "Y sigo sufriendo"

La madre trata de decir algo. Pero…

-¿Crees que con esto ella me haría daño?- Pregunta el niño.- No sabes cómo fueron las cosas. Es fácil decir y no ver… A su lado no me siento en peligro, me siento muy alegre. Me siento muy feliz.- El sonríe, sus mejillas se tiñen rojas.

La madre estaba en shock, pero veía como ese Pokémon le tenía mucho afecto a su maestro, tanto que le lloraba. Tomi la acepta como es.

-No quise contar nada, porque sabría cual era seria su reacción.- Dice el niño, mostrándose molesto.- Y sé que no es para menos, yo lo hubiese estado. Pero como dije, se yo lo que realmente paso.

-Eres… estúpido.- Dice la madre, muy perpleja.

-¡Pero así me quieres!- El niño se rie.

La madre se ve derrotada ante su hijo.


Una hora después

Tomi por igual tuvo que pasar sobre su padre, una vez que se entero de la situación, pero a diferencia de la madre. Este tuvo una solución. Ambos discutieron por momentos. El padre de Tomas no le podía quitar a su Pokémon, por más que ambos quisieran. Pero…

-¡Vez, te dije que no te preocuparías!- Exclama el niño muy feliz.

-…Lu, rantis.- Ella se siente algo nerviosa.

Pero su amo ríe. Y después de todo estaba con su maestro y eso era lo único que le importaba.

Los padres llegaron a la más simple solución. En las guadañas de Lurantis, estaba cubiertas, completamente a su alrededor, por trapos y telas, muchas de ellas. Así la Pokémon no podía lastimar a su hijo o a cualquiera que tocase.

-Se que tampoco es la mejor solución.- Le preguntaba el niño a su Lurantis.- Pero tampoco es la peor.

Ella no dice nada y empuja a su maestro con el dorso de sus guadañas. Y mientras pasa algo de tiempo. EL niño cambia de actitud.

-Amo… ¿Por qué esta tan serio?-Le trata de preguntar la Pokémon.

El niño rubio no respondía y pensaba.

-Lurantis… Necesito ayuda.- Pide el niño.- Ya estoy tan cerca, pero tan cerca de acabar con el Equipo Rocket.

Ella no responde.

-¡Pero…

Tomi por su cuenta, trata de levantarse, se para de su silla.

-¡¿Amo que hace?!- Ella trata de detenerlo.

Tomas camina unos pasos, el podía caminar, pero su espalda le decía lo contrario, las heridas le incomodaban y ardían y se abrirían las costras si caminaba.

Tomi cae, no puede. Lurantis trata de levantarlo, poniendo el dorso de sus guadañas debajo de él y como espátula lo alza y lo empuja en la silla.

-¡Ahhh!- El grita de dolor.

-¡Lo siento!- Exclama la Pokémon.

Tomi se tranquiliza derrama un pard e lagrimas de dolor.

-¡Pero esto no me deja!- Se dice muy furioso.

Por lo siguiente Tomi aprieta sus puños. Lurantis trata de tranquilizarlo.

¿Cómo?- Se preguntaba el niño.

-¿Amo, porque no lo olvida?- Pensaba la Pokémon.- Ha hecho mucho por los demás, esos tipos le tienen miedo. Lo que usted tiene, no es sano.

El niño escucha el tono de su Pokémon, ella se preocupaba por él.

-Ya falta poco.- Dice el niño.- Solo falta una base. Y se en donde está.

Por más que pensaba y pensaba. Hasta ver algo, lo ve en Lurantis.

-Lurantis… Me ayudarías pese a lo que te pido.- Pregunta Tomi, conociendo a su Pokémon.

-…- Ella piensa, se entristece, porque él no se rinde.- Si amo, siempre lo seguiré.- Pero acepta, porque no tiene de otra.

-Me he dado cuenta que eres diferente a los demás Pokémon.- Dice Tomi, sonriendo tristemente.- "No te corrompiste, a pesar de mi poder, no como Beedrill. Sigues siendo la misma. Y eso me alegra mucho, de verdad.

Lurantis acepta ese alago por parte de su amo.

-Pero, te juro que falta poco para terminar mi objetivo.- Le dice el niño.- Librare Kanto y Johto al mismo tiempo.

Ella se entristece al escuchar eso.

-Pero por ahora no…- Dice el niño.- Pero quisiera probar algo contigo.

-Lurr.

-Te darías la vuelta y te agacharías.- Pide el amo.

Ella se desconcierta. Pero obedece se da media vuelta y se agacha.

-Muy bien…- Tomi se prepara

-¡LURANNN!

Tomas se avienta de su silla de ruedas y se lanza sobre la espalda de su Lurantis. Aferrándose sosteniéndose de su cuello.

-¡¿Amo que hace?!- Le pregunta con evidente molestia.

-Ya me canse de estar en esa silla.- Dice el niño, muy fastidiado.- Así que probare esto.

Lurantis se para y camina, algo desequilibrada al tener a Tomi en su espalda. Pero camina después, manteniéndose por fin.

-Sabia que funcionaria contigo.- Le decía el niño, muy contento.- Pero si te molesta, puedo pedirle a Scizor.

-No me molesta amo.- Ella se sonroja, pero ríe un poco.- Después de todo yo le hice esa herida.

El niño lo toma como aceptación.- Me alegra. El cuerpo de Scizor es muy frio al ser del tipo acero.- Le dice.

Enserio la Pokémon disfrutaba tener a su amo en la espalda. Tomi también disfrutaba estar de esa forma, se sentía bien para él.

Lurantis sigue caminando con su pequeño amo, que sonreía y se aferraba aella.

-Sigues oliendo tan bonito.- Dice el niño, al oler.- Eres como un perfume que no se acaba.

El niño se restriega en la espalda de ella.

-Gracias.- ella se alaga, le encantaba cuando su amo le habla de su olor.

Ella se imaginaba cosas. El niño seguía restregándose las en su piel, como si quisiera estar ahí.

Mientras tanto detrás del vidrio los padres observaban.

-Vez te dije que encontraría una solución.- Comenta el padre.

-No me convence.- Dice la madre.- Velo a lado del monstruo que le hiso daño.

-Es cierto.- Dice el hombre con cierta preocupación.- Pero…

Los padres ven a Lurantis.

-Sabes. Ese reloj.- Dice el padre.- Conocemos a nuestro hijo… ¿Por qué le daría el reloj que está en su pecho?

-Es solo un niño que no considera nada.- Responde la madre, molesta.

-Pero es un símbolo para ella.- Dice el padre.- Lo has notado también.

Los padres piensan. En todo el tiempo que han estado con Lurantis, ella se apega al reloj de Tomas, lo acaricia y no lo deja de ver, inclusive lo ha protegido contra los demás Pokémon del mismo equipo de su amo.

-Para ella sí lo es.- Dice el padre.- Para Tomi también. Y tiene razón, nosotros no estábamos, no sabemos qué paso en realidad, como fueron las cosas.

La mujer calla.

-Aparte, míralos.- Sigue diciendo el guardia.- Ve a Lurantis y a nuestro hijo, son tan apegados. Tomi es tan apegado a ella, como a Beedrill. Es feliz.

-No importa si es adorable esta escena. No me cae bien.- Dice ella, sin dejar de mirarla.

-¿Qué puedes hacer?- Pregunta el padre.- Nada. No puedes hacer nada. Solamente fue un accidente, y agradecemos que eso fuera.

¿Y cómo sabes que no se repita de nuevo?- Pregunta la furiosa madre.

-Se que no pasara de nuevo.- El padre asegura.- Ella no lo permitirá. Puedo confiar en eso.

Mientras afuera Tomi seguía siendo cargado y paseado por su Pokémon. Ellos los dejan solos y se van a otra parte.

-Mi amo.- Le decía ella con alegría, muy sonrojada.

Pero Tomi no decía nada, su sonrisa poco a poco se encorvaba. Veía a su Pokémon tataratear. No quería arruinarle el momento, pero tenía que, trato de alargarlo, lo más que pudo.

-"Nunca te ha gustado lo que hago Lurantis"- Se decía a si mismo alzando la mirada y viendo al frente.- "Y es comprensible"

-Amo. Me gusta verlo feliz.- Ella le decía con mucha alegría.- Me gusta verlo sin ese odio. Me gustan sus ojos azules, más que los rojos.

Tal vez el niño no entendía su leguaje, pero por el tono se notaba esa alegría que ella daba al verlo feliz. Pero el niño se sentía mal por ella, al decirle lo que pensaba.

-Lurantis…- Y empieza de una vez.

-¿Luu?- Ella escucha.

-Escúchame.- El se pone serio.- No estaré en mi casa por mucho tiempo. Pienso huir pronto. Solo un día.

Ella reacciona, no dice nada, encorva su semblante rápidamente.

-…Luuuu.- Se entristece.

-Te entiendo. Pero no puedo parar. No ahora.- Dice el niño acariciándola en su cabeza, sintiendo lastima.

-(Snif,), ¡Luuuuraaaaaaaan!

Tomi se sentía destrozado. Confirmando lo que ella no quería.

-¡TOMAS ESTUPIDO!

La mantis tira a su amo, que cae de sentón al suelo.

-¡Ouch!- Tomi se pega.

Ella no voltea a verlo, pero se oía sus gemidos. Tomi no se podía parar o caminar mucho. Pero el niño no se enoja con ella, pues en su grito estaba la reacción de ella.

-Lo siento Lurantis.- Dice Tomi, muy triste.- Entenderé si no me puedes acompañar… Inclusive pienso que es mejor para ti quedarte en la casa en lo que yo vuelvo.

Ella se tapa con sus guadañas, tratando de limpiarse las lagrimas.

-¡¿Por qué no eres un niño humano normal?!- Le pregunta ella eufórica.- ¡¿Qué tratas de probar?!

Ella voltea y con rabia lo ve.

-¡¿No te basta esa fuerza, ese poder?!- Pregunta ella, sin dejar de verlo.- ¡¿No te basta causar miedo?!

-Sé lo que me dices y la respuesta es no y seguirá siendo no.- Responde el niño fríamente.- No hasta acabar con la raíz de todo. Tu no entiendes. Y por tu bien espero que no lo hagas.

-Amo, claro que entiendo.- Le dice la Pokémon tratando de tranquilizarse.- Yo también odie a los humanos cuando me mantuvieron atrapada. Pero lo olvide al verlo a usted, dándome esperanzas nuevas de seguir.

Tomi la ve a los ojos, esos ojos que pedían clemencia, clemencia hacia aquellos que lo miraban.

-Como dije. Quédate, no quiero que veas. He notado ese dolor desde hace tiempo.- Dice Tomi, tratando de acercarse.

Ella retrocede un paso de él. Lurantis ve a su amo con desprecio.

-Si… Es mejor así.- El niño da un suspiro triste.

Tomi camina de nuevo hacia su silla de ruedas. Lentamente y con cuidado, no podía hacerlo rápido por su espalda.

Pero es encerrado por esas guadañas gigantes, ella con rapidez se acerco a él.

-No te entiendo.- dice el niño sin saberlo.

-Nunca dejare ir a mi amo solo.- Le responde la Pokémon.- Le jure que lo protegería. Inclusive usted lo dijo en una invocación. Solamente le da ese poder a los Pokémon que confié usted. Y tengo que mostrar mi valía, aunque me duela mucho. Quisiera que se quedara conmigo, como hace algunos momentos. Pero si no es así, yo no puedo ya hacer nada. Solamente puedo protegerlo.

Ella lo aprieta y se agacha, no lo soltaría así de fácil. Tomi entendió ese mensaje, por más que le doliera era real, así como el niño se restregó en la piel de ella. Ella hace lo mismo, pero sobre su cabeza, demostrando afecto en el. El niño se sonroja. Pero decide devolverle la caricia, alzando una de sus guadañas y frotándola con su rostro. Ella le sigue el mismo rumbo y acaricia el rostro de su joven amo, sin que este la sujetase.

El niño agarra su rostro y lo acaricia también. Pero con tristeza ambos se ven. A los ojos.

-Lo siento.- Le pide disculpas el niño.- Por ser así.

El destino pone sus cartas. La líder de gimnasio pronostica algo. Destino cuya cadena invisible la junta y eventualmente se verán las caras. Pero por ahora algo Tomi esta inmóvil. Y a Carlos, le pasara algo que lo dejara marcado.


Eso fue todo.

Desde que escribí este fic. Sabrina ocupa una parte esencial de este, por sus poderes psíquicos

Ella es la primera que sabe de la relación de la pareja, ella puede tener visiones y ya dio su punto de vista.

No diré mucho, pues sería como contarles spoilers, tomen en cuenta lo que ella soñó. Esto se verá lo más probable en el siguiente cap, al menos una parte.

Sobre la pelea, bueno es la única a al que hago excepción de todas, para entretenerlos, pues se me hacia interesante, que al menos se viese una de los gimnasios.

Se cuenta más sobre la historia del prota, su primer amor, el Pokémon de esta. Una contraparte de este fic, la contraparte de Carlos. Y como fue que se rompió su corazón, al menos se menciona.

Los personajes crecen.

Tomi al igual que Sebastián, se mantenía oculto en este fic, casi olvidado, más nunca lo olvide. Tenía que darle algo más.

Lo único que diré es lo siguiente. Lo que ustedes olvidan de este fic, volverá. Eso es una pista. Aunque bueno, se ha mencionado mucho y ha aparecido. No diré más.

Agradezco sus comentarios a dragon titánico y alen6.

Y a todos aquellos que leen este fic misterioso.

Sin más que decir me despido adiós y cuídense.

Hasta la siguiente actualización.