EL CESTO DE LA ROPA

Cuarenta minutos y quince segundos fue el tiempo exacto en el que Haruka, Michiru y la pequeña Hotaru estuvieron en medio del tráfico que circulaba por la calle principal.

Comenzaba a anochecer cuando finalmente pudieron avanzar un poco solo para dar la vuelta en la siguiente calle y encontrarse con otro embotellamiento. Ahí permanecieron durante catorce minutos y cuarenta y cinco segundos, completando así una hora en la que estuvieron en medio de aquel caos.

De las tres, solo Hotaru había disfrutado de aquel tiempo en el auto, ya que durante toda esa hora permaneció dormida en los cálidos brazos de la aguamarina.

Ahora la hermosa rubia conducía por aquel camino tan poco transitado, observando como a los dos extremos de la carretera se alzaban aquellos frondosos árboles de hojas amarillentas. Y aunque era otoño, las primeras brisas gélidas del invierno ya se hacían presentes, arrastrando en remolinos las hojas que caían de aquellas enormes ramas.

"¿Te gusta este sitio?", pregunto la rubia. Aunque sabía perfectamente que Michiru amaba la naturaleza.

"Demasiado, mis padres adoraban este lugar", respondió asomándose por la ventana. Y es que desde que se había mudado con Haruka a la ciudad no había vuelto a su antiguo hogar.

"El aire es más puro que en la ciudad, rápidamente me adaptare a este sitio", Haruka replico.

"Claro que te adaptaras. Nada mejor que la naturaleza como para salir a correr durante las mañanas"

"Espero y me acompañes"

"Lo haré, no te preocupes… ahí está", la aguamarina se emocionó al ver que más adelante se alzaba la casona a la que hacía más de diez años se había mudado.

Haruka la contemplo con una sonrisa, aquel representaba su nuevo hogar. Lugar en el que sin duda sería muy feliz al lado de la mujer que amaba.

De un momento a otro se encontraron a las afueras de aquella hermosa construcción. Haruka aparco el auto en la entrada. "Hace tanto que no venía por aquí", dijo una vez descendió para abrirle la portezuela a su amada.

"Pues bienvenida a nuestra casa", la aguamarina dijo descendiendo con la bebé en los brazos. Dirigiendo la mirada al rosal blanco que hacia tanto tiempo su padre había sembrado, "Debo protegerlo de la brisa fría", murmuro al ver un pequeño retoño entre sus hojas

Haruka tomo las cosas que yacían en el asiento trasero, lo cual consistía en aquello que más temprano había comprado para la niña.

"La última vez que estuve aquí fue para ayudarte a mudar tus cosas a nuestro departamento", Haruka dijo mientras se dirigían a la puerta.

Michiru soltó una pequeña risa, "Aun no olvido que dejaste caer mi violín"

"Te recuerdo que eran demasiadas cosas", la rubia replico mientras metía la llave en la cerradura. Empujando la puerta, ambas mujeres y la bebé ingresaron. Aunque también lo hicieron unas cuantas hojas que la corriente había arrastrado consigo.

"Bienvenida a nuestro hogar", la aguamarina se giró un poco para besarle la mejilla a la alta mujer.

Haruka rió, "Ahora me siento en confianza", dijo al recordar lo que había sucedido hacia un año.

La hermosa mujer se sentó en el sofá, colocando al bebé sobre el mismo, "No podía permitir que te fueras así"

"Gracias por ser tan amable y permitirme quedarme"

Pero, ¿Qué había pasado como para que Michiru no hubiera dejado ir a Haruka y permitirle pasar la noche en su casa?

-Flashback, hace un año-

Nevaba, el viento golpeaba los cristales de aquella casona con una fuerza singular.

En la mesa de la cocina la hermosa aguamarina y la rubia bebían chocolate caliente. En las últimas horas había comenzado aquella tormenta y la misma había entorpecido la cita perfecta que tenían planeada. Así que ahora disfrutaban de su compañía y la calidez del hogar.

Haruka bebía la caliente bebida. Sus mejillas estaban encendidas, era obvio que tenía frió.

"Estas temblando", Michiru dijo viendo como su cuerpo se estremecía levemente.

"Estoy bien, no te preocupes", Haruka replico llevando la taza a sus labios.

"No mientas", la aguamarina coloco su mano en la mejilla de la alta rubia, "Tienes frió, tu nariz esta helada y roja", soltó una pequeña risa.

"La verdad es que si, no pensé en que nevaría y por eso no traje mi chaqueta", dijo levantándose de la silla para acercarse a la ventana, "El camino está completamente cubierto de nieve", había preocupación en su tono de voz.

"En invierno este camino es un poco peligroso, la nieve a veces dificulta el acceso y hace que los autos resbalen", Michiru replico acercándose a ella.

"Es momento de que me vaya, más tarde tendré problemas para salir de aquí", Tenou dijo, volviéndose para con su amada.

Ante esas palabras la aguamarina negó con la cabeza, "No puedes irte, el camino está bloqueado y es peligroso. Puedes pasar la noche aquí", Michiru la tomo por el hombro.

Tenou se sonrojo ante tal petición, "Oh no, estaré bien. No quiero ser una molestia"

Michiru negó con la cabeza, "No será ninguna molestia, además recuerda la ocasión en la que fui herida, me quede en tu departamento y cuidaste de mí. Es mi turno de ofrecerte hospitalidad"

"Bueno… no traje mi pijama", la rubia bromeo un poco.

"No te preocupes, puedes usar la ropa de mi padre. Te servirá", Michiru camino hacia la planta alta donde tardo un par de minutos. Luego bajo con par de suéteres y un pantalón de franela.

"En verdad no quiero ser molestia para ti"

"No lo eres. Están limpios, estoy segura de que te quedaran y además te darán calor", dijo entregando las prendas en las manos de Tenou.

"Muchas gracias, ¿Pero qué pensarían tus padres si supieran que me quedare aquí?", pregunto sonrojada.

"Estoy segura de que tampoco te permitirían salir con esta tormenta y te ofrecerían quedarte", Michiru replico a sus preocupaciones.

"Si bueno… pero estamos… solos en medio de una tormenta y esta enorme casa", la corredora replico con vergüenza.

Michiru soltó una pequeña risa, "Entonces tendré que dormir con la puerta de mi habitación cerrada, eso evitara que quieras entrar y aprovecharte de mí"

Haruka se sonrojo aún más, "Sabes que no haría algo así, yo no haría algo que tú no quisieras"

La aguamarina sonrió y acariciándole las mejillas le dirigió aquellas palabras; "Sé que no lo harías, confió en ti. No es necesario que cierre la puerta con tres cerraduras"

Luego de una cena caliente la hora de dormir había llegado, ahora Haruka yacía recostada en aquella cama. Con interés escuchaba como el viento comenzó a golpear con mayor fuerza, la nieve ahora caía con mayor intensidad.

"Es un amor", Haruka pensó ante las atenciones que su amada había tenido hacia ella, así que cerrando los ojos se entregó al descanso con total confianza.

-Fin flashback-

"La diferencia de esa vez a esta, es que ahora si podrás dormir conmigo para darnos calor", Michiru dijo de forma sugerente.

"Eso es lo mejor de todo", Haruka se acercó ella, viendo como la niña dormía.

"Es tan hermosa, ¿No?"

"Lo es"


(Más tarde ese día)

Haruka ingreso en la habitación, viendo como su amada se encargaba de alimentar a Hotaru.

"Te ves hermosa", dijo desde el umbral de la puerta.

"¿Cómo mamá?", la violinista pregunto ocupada en su tarea.

"En todas las formas eres hermosa", replico acercándose a ella para terminar recostándose en la cama.

"Gracias por el cumplido", replico acostando a la pequeña al lado de Haruka.

"¿Dormirá con nosotros?", la rubia pregunto acariciándole los negros cabellos.

"No pretenderás que duerma en el cesto de la ropa, ¿O sí?", Michiru replico acostándose junto a la pequeña.

Las mejillas de Haruka se encendieron ante esa idea, "Por supuesto que no"

Michiru sonrió viendo a la rubia a los ojos, "Te amo"

"Y yo a ti", replico la otra tomándole la mano. Reincorporándose un poco con la intención de besar a su amada.

En otro tiempo nadie hubiera interrumpido aquella escena, sin embargo ahora para eso estaba Hotaru, quien comenzó a llorar.

La aguamarina soltó una pequeña risa, "Es tu turno de mecerla, papá Haruka"

"¿Yo?", Tenou pregunto no muy convencida.

"Si, estoy segura que lo harás de maravilla", respondió tomando a la bebé en sus brazos para entregarla en brazos de la rubia, "Hazlo suavemente, o de lo contrario…", la aguamarina no alcanzo a decir aquello que pasaría si no lo hacía con cuidado.

"¡Rayos!", Haruka dijo al ver que la pequeña había vomitado en su pijama nueva.

"Te dije que lo hicieras de forma suave", Michiru se dirigió al armario para buscarle la parte superior de una pijama limpia.

"Para la próxima ya lo sabré", replico meciéndola lentamente, haciendo que la pequeña volviera a dormirse.

"¿Lo ves?, no es tan difícil", con ternura Michiru observo a Haruka en su labor como papá. "Serás un magnifico padre, de eso estoy segura"

"No sé por qué, pero siento que este momento ya lo viví", con cuidado la recostó en la cama.

"Lo mismo me pasa… quizás en nuestra otra vida cuidamos de ella… ahora me pondré muy celosa"

"¿Celosa?", la rubia cuestiono no entendiendo sus palabras.

"Así es, me gustaría que me abrasaras y me hicieras dormir como lo hiciste con Hotaru", Kaio se hecho el cabello hacia atrás.

"Entonces deja que lo haga", Haruka sonrió juguetonamente.

Michiru negó con la cabeza, "Tendremos que esperar"

"¿Por qué?", Haruka pregunto sin entender.

Michiru acaricio sus mejillas, "Porque hay una bebé con nosotros"

"Entonces deja que la ponga a dormir en el cesto de la ropa", la rubia sugirió.

"¿En el cesto de la ropa?", la aguamarina pregunto atónita.

"Lo mencionaste hace unos minutos. Pondremos ropa limpia y lo haremos abrigador", la hermosa rubia trataba de justificar sus palabras"

"Sino hubieras mencionado lo del cesto, yo habría accedido a ir a la otra habitacion, ahora duérmete", Michiru finalizo, apagando la luz de la habitacion...


Notas de autor:

Hotaru tomoe, ellas son la familia perfecta.

Hyunwon020, creo que eso de las vacaciones con Hotaru será más adelante, recuerda que la devolvieron a Suishi.

Alexia 007, hola. La verdad es que no quiero terminarlo, pero tendré que hacerlo cuando llegue el momento.

VaMkHt, me alegra saber que mi fic hizo de tu mal día algo mejor. Continuare con sus vacaciones y con algunos capítulos de Super S. Ahora mismo trabajo en ello.

Osaka, a mí también me gustaría saber cómo fueron esos días al cuidado de Hotaru, ahora solo queda imaginarlos para escribir un poco de ello.

yuriko 731, imagina a la pobre de Haruka toda cansada a causa de la batalla y tener que lidiar con esa señora, le hubiera aventado un tierra tiembla.

Vicky, me esforzaré para continuar este fic, aunque no escriba todos los capítulos lo haré de la mejor manera posible. Sobre la mucama con la que Haruka estaba coqueteando, recuerda que ella aparece en mi otro fic (Haruka se reencontrará con la reencarnación de Misaki). Las vacaciones que tomaran serán basándome en ese OVA.

Ana tenoh, la separación va a ser más dolorosa para Haruka y para Michiru que para la pequeña Hotaru.

Maryels, creo que habría una fila enorme esperando su turno para inyectar a Haruka.

En base a ese OVA voy a trabajar sus vacaciones, serán pocos capítulos para continuar con Stars, luego comenzare con Crystal. Eso que mencionas del beso entre Haruka y Michiru es verdad, solo nos dejaron emocionados con aquella escena en la que están a punto de hacerlo. esperemos que para cuando SM cumpla 50 años y decidan adaptarlo (de nuevo) finalmente nos muestren ese beso tan esperado por todos.

Algo que amo de Haruka tanto en Crystal como en el manga, es que la muestran totalmente diferente al anime del 90, en el que es casi totalmente masculina mientras que Michiru era la chica femenina, educada y fresca. En Crystal Haruka opaca por completo la feminidad de Michiru, ya que en este anime Haruka aparte de ser femenina, es demasiado sexy. No sé si alguien comparta esa idea conmigo.