Autor Gghoist


Renuncia a los personajes de Anime/Manga

Los personajes de HSDxD le pertenecen a: Ichiei Ishibumi


Géneros

Ecchi, romance, comedia, Harem, shounen, [Sobrenatural], fanservice, OP, y etc

Formas

Personaje humano y demás especies hablando: ¿Odiarlas? Si las odio
Personaje sellado hablando: [Boosted Gear: Activado]
Personaje humano y demás especies pensando: "Deja de hablar"
Personaje sellado pensando: "[Con este poder, me siento renovado]"
Comunicación vía sello mágico: Hola a todos
Asunto importante o cosa importante: [Longinus Destruida]


Resumen

Traición por aquí, traición por allá y por más allá. Eh, no siempre alguien va a venir a prestarte poder, tienes que ganártelo, aunque al principio serás simplemente un debilucho, pero con el tiempo, serás fuerte para proteger, pues, no lo sé. Ve por este camino, hasta llegar a la meta.


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Perdonen las faltas de ortografía que pueden haber y también por las letras o palabras que están mal escritas.

Van a ver OoC de los personajes de anime.


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—¿Por qué me sigue a mí? —Busco saber el chico, algo cansado de estar corriendo.

—Meh, eres el único Dragón macho a kilómetros, además de que ya la has tocado con anterioridad, lo sé porque siento tu aura alrededor de la mujer—Explico Tiamat con los ojos cerrados y restándole importancia al tema.

—Ya veo. Bueno… yo me voy—Issei abrió una rasgadura e ingreso a ella, Irene al ver esto salto rápidamente hacia la rasgadura, pero aquel portal se cerró de golpe, dejando sin entradas a la pelirroja a donde sea que se haya ido su presa y futuro padre de sus hijos, o padre de Erza en este caso.

Issei, el cual salía de la rasgadura, tuvo un escalofrió en todo su cuerpo al pensar en eso, además de que eran ideas del autor, pero bueno, aquí es donde Issei empieza a caer desde el cielo de Japón, lanzando 5 esferas de color oscuro a una sola dirección; la ciudad de Kuōh.

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—¿Enserio crees que puedes contra mí, Sekiryūtei? —Pregunto aquel Demonio Supremo conocido como; Rizevim Livan Lucifer, el cual estaba mirando con arrogancia al chico castaño que tenía en frente.

—¡No me importa si puedo o no puedo ganarte! ¡te haré pagar por hacer sufrir a Kunō-chan! —Issei estaba mirando con enojo al frente, en donde estaba aquel hombre muy parecido a Vali.

—Haha, bien… vamos, golpéame por haber secuestrado a la madre de esa niña Kitsune—Rizevim ni siquiera se mostró interesado en el pobre Dragón que no podía tocarle ni un solo pelo.

—Ya verás. En el nombre de Kunō-chan y Yasaka-sama… tu… ¡caerás! —Issei hizo aparecer su guantelete rojo en su última evolución.

[Welsh Dragon]

[Balance Breaker: Scale Mail]

Sus piernas, sus brazos, sus hombros, su pecho, su espalda y su cabeza, fueron cubiertos por aquella imponente armadura roja del Dragón que está en el interior del muchacho. La cola roja ya estaba en la espalda baja de la armadura, sus enormes e imponentes alas también habían salido a flote en las espaldas del muchacho, además de resonar un cargador de [Boost] por parte del Dragón Ddraig que es el compañero de Hyōdō Issei.

Rizevim ni se inmuto por ver al muchacho en aquella armadura, más bien, le daba risa. Risa por el simple hecho de que aquel pobre Demonio se quería enfrentar a alguien como el, creía que el muchacho estaba mal de la cabeza al sacrificarse por la Kitsune de nueve colas y líder de la Facción Yōkai; Yasaka. Pero no le importaba menos aquella mujer, ya tenía lo que vino a buscar, pero ahora tenía al frente al pobre Dragón y por lo que sabía muy bien, a su nieto en las afueras de la ciudad peleando con Crom Cruach y, estaba perdiendo poco a poco.

—Perdón pequeño Dragón, pero hoy no estoy de humor como para pelear… así que… solo te dejare una pequeña muestra de lo que quieres enfrentar—Un pequeño círculo mágico apareció en la palma de la mano extendida hacia el frente de Rizevim, aquel círculo mágico era de un color blanco con toques oscuros.

Issei vio que se estaba formando una luz blanca en aquel sello, Ddraig le decía que se largara de allí si no quería terminar seriamente lastimado, Issei no lo escucho y se quedó para poder pelear contra aquel Demonio, pero ese fue su error.

Una fuerte luz blanca se vio en Kioto, una luz que segó a todo el que lo vio, asusto a todo el que lo sintió y preocupo a todo aquel que conocía a cierto castaño.

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14 de mayo

Cooporation I.H, les desea a todas las madres de Japón, el mejor de los días.

Este día es para ellas, para todas las madres no solo de este país, sino también del mundo. Celebrar a nuestras madres es algo lindo, ya que ellas son las que nos dieron la vida y nos cuidaron con todo y pesares de la vida.

Las madres son los seres más especiales, unos seres de amor puro para sus hijos, esposo y familiares… por eso hoy… hoy celebramos el día de las madres.

Feliz día mamá.

La voz femenina de [System] resonó en la enorme pantalla del centro de Kuōh y de los demás países de Japón. Issei se encargó de felicitar a todas las madres por este día, ya que como [System] dijo, hoy se celebra a todas las madres de mundo, y aunque no lo diga con [System], Issei lo decía por los vídeos y múltiples mensajes que mando por los canales de los diferentes lugares y países de todo el mundo. Hoy, era el día de las madres.

Issei había recibido la llamada de su padre, diciéndole que había preparado el desayuno y se lo llevo a la cama a su esposa, algo que Aya agradeció a su marido por este increíble detalle que se veía solo una vez al año, aunque hoy el ambiente era muy diferente, era más alegre, algo curioso y algo turbulento.

Issei por su parte estaba en las múltiples tiendas de Kuōh, comprando ropas, bolsos, algunos electrodomésticos, contratando músicos para que tocaran la música dedicada para su madre. Bueno, era un día algo ajetreado y eso que aún no terminaba, tenía que regresar a casa y empezar con los arreglos de los detalles de la fiesta que se iba a llevar nuevamente en la casa del peliblanco, tenía que preparan la comida, hacer algún monologo de felicitación por este día para su madre, tenía que comprar champaña y uno que otro panecillo, algunas gaseosas o jugo de naranja o uva, cualquiera bastaba.

Ahora mismo el peliblanco estaba conduciendo en la ciudad en su nuevo auto, un Lamborghini Aventador Roadster SV- GCC Spec, color azul brillante y algunos detalles en un color naranja, como apenas eran las 9 del día, Issei se les había encargado que llevaran todas las cosas a su casa, en donde Grayfia estaría esperando la entrega que, si era pesada, para eso aquellos objetos anti-gravedad se encargarían de llevar al interior de la casa.

En el asiento del copiloto estaba Lucy, a la cual iba a dejarla a su casa.

Una vez el auto llegara a la entrada a la mansión de la familia Heartfilia, la rubia se bajó del auto.

—Dale mis saludos a tus padres, especialmente a tu madre... y que tengas una buena fiesta… este día es para tu madre y tienes que dar lo mejor de ti, Lucy—Issei abrió el techo movible del Lamborghini para mirar a la rubia y sonreírle.

—¡Claro que lo haré! Bueno… nos vemos, saludos a tu madre y padre… y, lo siento por no estar en la fiesta—Se disculpó al final Lucy un tanto apenada por eso.

—No te preocupes por nada, tu solo pasa el día con tu madre y la fiesta que tu padre organizo para ella… vendré a verte el lunes para llevarte a la Academia… hasta entonces Lucy—Issei encendió el coche girando la llave y acelerando un poco.

—¡Espera! —Issei estaba por acelerar, pero paro al ser llamado por la rubia, se giró y la vio a ella muy cerca de su rostro, apoyando sus manos en el asiento y sus rodillas en el otro extremo del mismo asiento.

Luego la rubia beso en los labios de forma imprevista al peliblanco, el cual no se negó por eso y solo correspondió el beso que le dio la rubia. Unos segundos después ambos se separaron, ambos con un sonrojo en sus mejillas, luego Lucy sonrió un poco, haciéndola ver muy linda a la vista de Issei.

—Gracias por ese beso, Lucy—Comento Issei sonriendo carismáticamente, haciendo que el rostro completo de la rubia se pusiera muy rojo por las palabras del muchacho.

—Hmp, n-n-no hay de q-q-que… ¡es para que no me olvides! ¡adiós! —Lucy paso a su estado Tsundere y salió corriendo hacia su casa con las mejillas muy rojas, pero con una sonrisa de cariño en sus labios por las palabras dichas por el peliblanco.

Issei solo sonrió un poco por la actitud de la rubia, luego de eso solo regreso la mirada al frente y acelero suavemente el vehículo, para luego de unos segundos desaparecer por las calles de Kuōh.

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Cada quien tenía su forma de expresar el amor a una madre podían ser por medio de regalos, eventos, canciones, paseos o simplemente con palabras, pero palabras que le llegaran al corazón, unas palabras dichas con todo el amor y dirigido solo a ella, a su madre, a la que le dio la vida y lo cuido con amor.

—Bien padre… claro… allí ya todo está listo, llévala y deja que disfrute… te envió uno de mis objetos gravitatorios para que les ayuden con las cosas que por allí les van a ir entregando… bien… si, el día es dedicado a mi madre… disfrútalo tú también… bien… cuando estén listos pasare por mi madre y tu estarás esperando en la casa para recibirla… ok, bien… adiós…—Issei estaba hablando por teléfono con su padre, o bueno, por medio de [System] para ser más específicos el medio de comunicación.

Tiamat se había ido de la ciudad a pasar el rato en una isla desierta, disfrutar el mar, las playas, la comida enviada por el albino Issei y bueno, no estaría en casa por unos días.

En este momento Issei, junto con Grayfia, Kuroka y Le Fay, estaban preparando la cena para esta noche que se serviría a su madre cuando ella llegara a casa.

Mavis, Ophis, Eve y Kurumu se estaban encargando de hacer el pastel de dos pisos para la madre de Issei y, claro, también la madre de ellas.

Las decoraciones ya habían sido arregladas por todos ellas, todo estaba arreglado en el interior de la casa, especialmente la sala, en el techo estaba un papelote con decoraciones de letras en mayúsculas de "FELIZ DÍA MAMÁ". La mesa ya estaba toda arreglada, las sillas puestas en un buen lugar, los regalos estaban más atrás para no ocupar mucho espacio, todos ellos envueltos en fundas de regalos y los que eran regalos grandes solo estaban decoradas con un lindo moño color amarillo hecho por todas las chicas de la casa.

Irene y Erza habían ido a otro lugar a celebrar, fueron donde sus amigos, los que querían celebrar a la madre de Erza, ya que por mucho tiempo la pelirroja ah estado sin madre y ahora, era el momento de al menos hacerle una fiesta. Issei quería invitarlo a ellos también a la fiesta de su madre, pero ellos declinaron ya que no querían molestar en aquella fiesta, así que el final acepto y se despidió de las dos pelirrojas, claro, una mostraba signos de que lo iba a violar cuando regresara, algo que le causo mucho temor al peliblanco por que muy pronto, iba a perder su castidad.

Ya eran las 12 del mediodía en la ciudad de Kuōh.

Dejando de lado a los muchachos que estaba haciendo la fiesta para su madre, pasamos a donde están Aya y Ken, disfrutando de un buen día de pareja, además de que Ken le consentía todo a su esposa, también el padre de Issei llevaba a su esposa por los lugares que el peliblanco le había dicho.

—Para usted mi bella dama… usted se merece millones de rosas a su alrededor… ahh, tan refrescante y aromático que enloquece—Un chico vestido de traje negro elegante apareció en frente de los dos esposos que estaban yendo por la calle que Issei le había dicho a su padre que llevara a su madre.

El chico le entrego una rosa roja natural, luego saco otra rosa de su sombrero que tenía en la cabeza, hizo volar sus pétalos por el alrededor de Aya, Ken se había separado para que el joven se encargara de maravillar a su esposa con su espectáculo de rosas.

—¡Ahhh, esto es hermoso! —Dijo Aya sumamente maravillada, Ken solo observaba del como su esposa aceptaba gustosa los poemas que le estaba dando aquel joven.

Luego de unos momentos Aya junto con Ken estaban caminando nuevamente por aquella calle, Aya comentaba sobre aquel joven mago que la maravillo con sus actos de magia, ya que aquel chico si era un mago y a la vez un poeta algo amateur, pero sabía lo que hacía con sus poemas.

A las espaldas de la pareja iba una pequeña esfera plateada, la cual se estaba encargando de llevar las cosas que recibía Aya por todo el trayecto, ya sea ramos de rosas, uno que otra tarta o regalo de parte de la gente que estaba en aquella calle, claro, todas esas personas fueron contratadas por el peliblanco para que le hagan vivir un día de ensueño a su madre.

—Para usted un rico y nutritivo jugo de fresas para que lo disfrute y claro, también para el caballero que a compaña a tan bella mujer—Una señora de unos 57 años de edad les dio dos jugos de fresas a la pareja que estaba pasando por el local que había sido contratado por Issei el día anterior.

—Oh, muchas gracias señora—Agradecieron los dos a lo detallista que era la mujer, ya que el vaso, aunque sea de plástico, estaba sumamente decorado hasta el más mínimo detalle.

Luego de eso ambos siguieron caminando y fueron a sentarse en uno de los muchos asientos disponibles en aquella calle que Issei había contratado exclusivamente para su madre, ya que, luego de este día, ya no habría uno de este tipo, j…

—¿Te está gustando todo eso, querida? —Pregunto Ken un tanto nervioso de que no le gustara esto, aunque la realidad era otra muy distinta.

—¡Pues claro! ¡eres muy detallista con las cosas que haces para mí, muchas gracias por todo querido! —Exclamo con suma felicidad la castaña, besando a su esposo luego de terminar su habla, Ken la correspondió, ya que este día tenía que ser el todo para su esposa Aya.

—Bien querida… ¡sigamos que aún sigue un largo trayecto! —Dijo Ahora Ken con mucha felicidad, y era verdad, el día aún seguía de largo, además de que, aunque la calle sea larga, tenían que girar a cada dirección, Issei se encargó de gastar mucho en su madre, y no le importaba el gasto, lo que le importaba era su madre.

Dejando estas escenas de lado, pasamos a donde están los chicos que están haciendo la fiesta para la madre Hyōdō.

—¡Corre Isse que se te quema el cabello! —Decía Mavis al ver al muchacho corriendo como loco por toda la casa buscando la forma de apagar el fuego que estaba en su cabeza.

—Ahora sabemos que Kurumu no es buena para cocinar—Murmuraron Eve y Grayfia, mirando a la mencionada persiguiendo al peliblanco intentando ayudarlo con una tasa grande llena de agua.

—Oh, bueno, eso no hubiera pasado si Eve-chan no regara aceite en el suelo—Murmuro Ophis mirando a la mencionada ahora sonrojarse por que la atraparon.

Todas las chicas que estaban siguiendo a Issei con unas tasas de agua pararon al escuchar aquello, Issei de igual forma paro a ver como ojo acusador a la chica que estaba muy nerviosa y sonrojada por todas las miradas que estaba recibiendo.

—Ehh, n-n-n-no fue mi intención—Se justificó la chica aun con nervios.

—Yaaaaaaaa~—Dijeron todos al escuchar aquella escusa algo barata.

Le Fay apago el fuego de la cabeza de Issei, aquel cabello blanco estaba medio quemado y olía muy mal. Kuroka por su parte estaba calmando al peliblanco que estaba llorando en una esquina por la pérdida de su suculento cabello.

—¿Q-Qu-Que hora es? —Pregunto un algo recuperado Issei, mirando a las chicas para ver quien le decía la hora.

Son las 3:33 PM, joven Issei.

La voz femenina de [System] resonó en la sala, en donde todos estaban reunidos. Si, el tiempo pasaba volando en este Fanfic.

—¿Qué harás ahora Isse? —Pregunto Eve, curiosa de que iba a ser el chico con solo pedir la hora.

—Pues… tengo que ir a ver a mi madre a casa a las 6 pm, Grayfia ira a ver a mi padre unos 30 minutos antes de esa hora… Grayfia, puedes tomar las llaves del Mclaren a las 5:30 e ir a ver a mi padre, ¿será que me puedes hacer ese favor? —Pregunto al final Issei, queriendo saber si la mujer Maid estaba dispuesta a ir a ver a su padre, para que el esperara a su madre y la llevara hasta la sala en donde se celebraría el día de la madre, en familia.

—Con mucho gusto Isse-sama… esto y mucho más puedo hacer por usted, estoy a sus órdenes—Dijo de forma profesional la peliplata, aunque con un toque coqueto y sugerente también, algo que todos notaron y los celos de las demás ya estaba flotando por las palabras algo muy bien camufladas de parte de la bella mujer.

—Biiieeeen, gracias Grayfia, cuando llegue la hora toma la llave que está allí y ve a traer a mi padre… por cierto, aquí tienes tu licencia y los papeles del auto ya estaba en la parte de arriba todo matriculado… me tome la libertad de sacarte una licencia ya que como se, eres buena conductora, así que, con esto dicho… el auto es completamente tuyo…—Todas entendieron bien, Issei le estaba regalando aquel auto con pintura blanca y de último modelo a la peliplata.

—Muchas gracias por aquel regalo Isse-sama, lo atesorare ya que usted me lo dio—Dijo la peliplata con un estado de felicidad. Issei les daría muchos regalos a todas ellas, algunos objetos, otros sentimentales y demás cosas.

—Bien… ahora saquemos ideas de juegos para que mi padre, mi madre y todos nosotros juguemos hoy… ¿ideas? —Issei ya estaba con sus dedos en la pantalla proporcionada por su creación.

—¿Qué tal Twister? —Opino Kuroka con sus mejillas sonrojadas y algo de baba cayendo de la comisura de sus labios.

—Denegado… siguiente—Issei denegó aquella idea rápidamente.

—Mooo~, no seas así Isse, algún día jugaras eso y mucho más conmigo y mi cu-er-po—Kuroka se puso melosa, sus instintos de Nekomata le pedían que violara a Isse. La pelinegra se arrimó al pecho del muchacho, haciendo que los pechos de la Neko se hagan notar mucho más de lo que ya estaba revelando con aquel kimono negro y muy sexy.

—¡Aquí no se permiten escenas ecchi! —Grayfia llego al rescate y separo a la pelinegra de Issei, por lo celos claramente.

—Oh, vamos Grayfia… sé muy bien como noqueas a las otras y dejas que Isse haga lo que quiera con tu cuerpo, eso es malo y egoísta de tu parte, Grayfia-chan—Kuroka dejo en jaque con esas palabras a la peliplata, además de hacer que las demás chicas y chico, giraran a verla con ojo analítico, especialmente las mujeres.

—Con razón amanecía con dolor de cabeza—Dijeron todas, ya que siempre que se despertaban en la mañana, tenían un fuerte dolor de cabeza que no se les iba para nada, en algunas ocasiones.

—Ohh, por eso era que siempre amanecía en los brazos de Grayfia, jum, jum, eso lo dice todo—Comento ahora Issei, recordando que en estos tiempos amanecía siendo abrazado por la peliplata desnuda, además de estar en medio de los voluptuosos pechos de la mujer.

—N-N-No l-l-l-le cr-crean na-nada, e-e-es me-mentira—Grayfia estaba sudando ya que había sido descubierta, aunque se preguntaba del como la pelinegra lograba recordar lo que ella les hacía a todas para que no la molestaran cuando estaba con su Isse-sama.

—¡Que mala jugada Grayfia! —Dijeron todas menos la pelinegra Neko, la cual estaba ocupada aguantándose la risa de ver como las otras mujeres empezaban a interrogar a la peliplata de que más cosas estaba guardando ella con Issei.

Issei por su parte estaba escogiendo los juegos para sus padres y ellos mismos, algunos ya estaban en la sala de Árcade, otras están el jugar cartas y demás cosas de juegos familiares, claro, también estaba el hecho de que iban a ver una película en la sala de cine para que sus padres vean lo que logro con sus inventos y, claro, con su mente hacker.

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Ahora, siendo las 6 de la tarde, Issei tomo el Lamborghini y salió de la casa a ver a su madre, su padre ya estaba en la casa, Ken le había dicho a Aya que Issei la iba ir a recoger para llevarla a donde se realizaría su fiesta.

Issei iba por las calles conduciendo aquel auto deportivo color azul, llamando la atención de algunas personas que estaban en las calles haciendo sus cosas del día a día, no muchos tenían a sus madres al alcance, puede que ya no estén en este mundo o, estén muy alejadas de ellas como para poder celebrar su día, pero lo que contaba era lo que sentías, lo que querías y lo que deseaban, no importaba si no podías, tu madre siempre estaría para ti, aun después de la muerte.

Llego a la entrada de la enorme casa que era de sus padres, aunque claro, hecha con la modificación del Lucifer actual para darle mayor espacio a él y a las múltiples mujeres que antes sentían algo por él y, por pendejadas de la vida, terminaron dejándolo y traicionándolo, pero al final no sentía nada y dejaba que ellas hagan lo que quieran con sus vidas.

Vio a su madre salir de la casa, cerrado la puerta con seguro, ya que las chicas que aun vivían allí fueron a celebrar a donde la madre de la pelirroja, las otras iban a quedarse para celebrar a Aya, pero al final decidieron ir con Rias y ver a Venelana, ya regresarían en la noche.

Su madre estaba bien maquillada, vestida con un hermoso vestido color celeste, una bolsita de mano para llevar sus cosas, usaba unos pendientes de oro con algunas gemas como el rubí y la esmeralda, un peinado que le quedaba muy bien, ahora su madre lucia mucho más joven que antes.

—Oh, que caballero eres Isse—Comento su madre al ver de como Issei, vestido con un esmoquin negro, camiseta celeste debajo, una corbata negra, pantalones del mismo color y en sus manos tenía un ramo de rosas amarillas, decorado de manera uniforme y perfecto, le estaba abriendo la puerta del coche.

—Para ti madre, lo mejor del mundo—Issei le sonrió a su madre y una vez que estuviera en el interior del vehículo, le entrego el hermoso ramo de rosas amarillas que su madre tomo con mucho gusto y olio el delicioso aroma que estas soltaban.

Una vez hecho eso, el peliblanco se subió al asiento del piloto y encendió el auto, haciendo que el rugir de su motor resuene fuertemente en el sector, una vez hecho eso, el chico acelero lentamente y con destino; su casa.

Por el camino madre e hijo iban hablando de temas de poca relevancia, como si comía bien, si estaba bien en sus estudios y esas cosas por las cuales las madres se preocupan. Issei respondía que todo estaba bien, por supuesto que todo estaba bien, no había ninguna falla o algo por el estilo. Aya saco el tema de que cuando Issei le iba a dar a sus nietos, algo que lo acojona y casi se estrella contra un auto que estaba viniendo de frente, pero el chico supo cómo esquivarlo a tiempo y seguir como si nada, Issei le respondió que aún no estaba en esa edad, necesitaba conseguir un buen trabajo para poder mantener a su hijo y mujer, algo de lo cual Aya estaba muy feliz, su hijo era responsable y pensaba antes de hacer alguna cosa que lo pueda perjudicar a futuro, pero ahora este Issei ere diferente y eso la enorgullecía más, en el pasado también estaba orgullosa, no importaba si era un pervertido, ella siempre estaría orgullosa de su único hijo.

Palabras venían, risas también, un Issei muy avergonzado y su madre riéndose de su hijo, je, era lo mejor que podía haber en esta tarde.

Ya cuando Issei llego a la entrada, le pidió a su madre que cerrara los ojos, para poderle poner una venda y dejar que su caballero la llevara a la sala cuando estuvieran en el interior del terreno. Aya acepto con gusto y dejo que su hijo le pusiera un vendaje sobre sus ojos cerrados. Una vez terminando eso, Issei ingreso a su casa y se estaciono en la entrada, allí lo estaba esperando su padre Ken, el cual al ver lo bella que estaba su esposa no pudo más que sonrojarse y sonreír, Ken llevo de la mano sostenida a su esposa hacia el interior, Issei acelero su coche y fue al garaje, en donde dejo al vehículo cerca de donde estaban unos 4 coches más, pero estos eran ya muy avanzados y de modelos diferentes y nuevos.

Llego a la sala rápidamente, justo a tiempo para que su madre se quitara la venda de sus ojos y luego todos al unísono dijeron:

—¡Feliz día mamá! —Issei junto con Grayfia se encargaron de arrojar algo de confeti al aire para darle aunque sea un buen toque al momento de que se madre abriera los ojos.

—Wooaaa, es-esto es increíble… gracias, en verdad muchas gracias… a todos—Aya empezó a llorar de la alegría, esto no se veía mucho en su vida, no que recordara, pero hoy, hoy si la hacía muy feliz todo esto.

Ken abrazo a su esposa para calmarla y no dejar que su maquillaje se derrame, aunque no importaba, ella era bella para el con o sin maquillaje.

Ya luego de unos momentos, todos estaban calmados y empezaron a hablar, pero Issei tenía la primera palabra para hacerle la entrega de todas las cosas que compro para su madre.

—Mira madre… todo esto es tuyo, te mereces lo mejor de lo mejor en este momento, por eso gaste algo de lo que gano en este día, en estas pequeñas y no tan pequeñas cosas para ti y, por su puesto, para mi padre también… así que, recibe esto de mi parte… feliz día, madre—Issei se acercó a su madre y la tomo de la mano, para luego mostrarle todo lo que había comprado para ella, todo era de ella y podía compartirlo con quien sea.

Aya vio todo y se fijó que todo era muy caro, lo sabía porque ella veía los precios de cada producto por la televisión, aunque sea grande la Tv, la que su hijo le estaba mostrando, era mucho más grande que aquella, la nevera de igual forma era mucho más grande que la de su casa y bueno, había un sinfín de electrodomésticos, alguno que otro armario, un juego de platos, y muchas cosas más.

—Gracias hijo… gracias a ustedes chicas, por estar con Isse en el día a día—Aya agradeció a su hijo primeramente, para luego agradecer a las mujeres e ir las a abrazar con cariño.

Las chicas que vivían en la casa no se negaron al abrazo y todas fueron a abrazar a su madre, la madre de todas ellas y la de Issei.

Ya con ese momento grabado en una fotografía, todos pasaron al comedor, en donde estaba la mesa ya llena de comida, un pastel en el medio, un pollo al vapor ya en su toque, la ensalada, el arroz, la sopa y muchas cosas más.

Todos se sentaron en sus lugares y esperaron las palabras de Aya.

—Me alegra mucho que este día fuera de este modo. Ken, gracias por acompañarme este día y también por los días que están por venir. Issei, eres mi único hijo y estoy muy orgullosa de ti, no lo olvides nunca, te quiero tal y como eres, y gracias por tus regalos y las hermosas palabras que me diste, además de organizar esta fiesta con las chicas y Ken. A ustedes chicas, las veo como mis hijas, espero y cuiden bien de Isse y también, espero muy pronto ver a pequeños bebes estar caminando por este comedor… jejeje, bueno, cenemos que para eso es la comida… buen provecho—Aya comento con mucho carisma, cariño y muchos sentimientos positivos.

—¡Buen provecho! —Dijeron todos, las chicas estaban rojas por pensar en que su madre ya quería ver a pequeños niños caminando por la casa, todas ellas miraron a Issei con amor y deseo, algo que al peliblanco le dio un leve escalofrió, pero supo controlarse y les sonrió a las chicas, sonrisa que fue regresada de inmediato.

La cena fue buena, todos charlaban hacían bromas y demás cosas.

Luego de terminar la cena fueron a ver una película, para poder calmarse un poco luego de haber bebido algo de vino, eso iba para todos, pero los tres de ellos estaban medio ebrios, diciendo los tres, véase a Le Fay, Ken y Aya.

El resto al ser mucho más resistentes estaban como si nada, pero no culpaban a los otros tres, se tomaron como unas 5 botellas en la cena.

Vieron una película romántica, a petición de Aya. La película empezó y ya había suspiros de parte de las mujeres por ver escenas de amor puro entre esos dos personajes y demás que también estaban enamorados. Ken por su parte hacia lo que fuera para no caer dormido, miro a su hijo y este solo estaba con un rostro monótono y estaba anotando en un pequeña libreta las frases que decían en la película, a media película Ken ya no pudo y termino durmiéndose del aburrimiento

Luego de haber terminado la película, todos estaban en la sala de Árcade, Issei tenía los ojos como platos al ser vencido por Mavis, la rubia se estaba riendo de la mal suerte del chico. Por otro lado estaba Eve y Ophis, jugando en aquel juego del baile. Grayfia y Kurumu estaban cantando por allá, los padres de Issei estaban ya que se dormían, en verdad, ya eran las 12 de la noche y algunos ya estaban dormidos, otros no y bueno, la fiesta seguía.

Ahora tocaba beber algo de vino para el ambiente, todos bebían sin restricción o problema, era su forma de celebrar así que lo hacía sin ningún problema.

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Issei estaba llevando a sus padres a casa, el auto era un Nissan Maxima Price, color naranja brillante y de doble cabina, para los pasajeros de la parte de atrás. Issei iba solo, ya que las chicas se quedaron arreglando la casa para que no esté muy sucia.

Issei llego a la casa de sus padres y entro, ya sentía las firmas de energía en la casa, así que no había problema, sus padres, los cuales estaban bien dormidos, estaba levitando a las espaldas del peliblanco, cuidando de que los dos no se lastimen con algo, Issei era muy cuidadoso con lo que estaba haciendo.

Subió las escaleras sin prestarle atención a las chicas que estaba hablando sobre la fiesta de la madre de Rias; Venelana. Pero se percataron de que alguien había subido las escaleras, como sintieron que eran los padres de Issei no dijeron nada, Issei tenía su aura muy oculta, incluso para la Nekomata del grupo.

Issei llego a la habitación de sus padres, los recostó en la cama y luego de eso chasqueo lo dedos y ambos empezaron a brillar, luego se revelo a ambos con las piyamas para dormir, luego los cobijo y se despidió de ellos en silencio, no sin antes darle un beso en la frente a su madre.

Ya con eso hecho, el peliblanco bajo las escaleras y cuando ya estaba llegando a la puerta para poder abrirla e irse, una voz conocida lo llamo.

—¿Isse? —Pregunto una sonriente Rias Gremory y a sus espaldas estaban todas las chicas que miraban a Issei con cariño y amor.

—¿Necesitas algo, Rias? —Pregunto Issei sin voltear a sus espaldas y mejor procedió a girar el picaporte de la puerta para poder ir al auto e irse a casa para poder dormir.

—Ah, la verdad creía que venias a dormir a casa—Comento la pelirroja algo sonrojada por eso.

—No, esta no es mi casa, es casa de mis padres y de ustedes… yo tengo mi propia casa… me despido, es muy tarde y tengo que dormir para mañana poder trabajar—Informo Issei ya abriendo la puerta y haciendo que el Nissan se desbloquee ya que el dueño estaba por ir al vehículo.

—¡Por favor espera! A-A, ¡al menos puedes danos un beso de buenas noches! —Pidió la pelirroja, queriendo de que su Isse no se marche a casa, allá en donde estaban las otras perras, según ella y las demás claro está.

—Tengan una buena noche… no les daré un beso porque no es necesario… adiós—Issei encendió el motor del Nissan y acelero un poco, para luego quemar ruedas un momento y luego irse por las calles hasta desaparecer de la vista de las mujeres que habían salido a la calle para ver como Issei conducía.

—Isse-senpai es buen conductor, algún día yo… estaré sentada a su lado—Murmuro la Nekomata peliblanca, con un sonrojo y unos ojos soñadores bien marcados.

—Mooo~, Isse-san me llevara a mi—Asia hizo un puchero a lo que escucho de la peliblanca y ciertamente no le gustaba que ella pensara llevarse a Issei para ella sola.

—Ara-ara… que chicas tan mezquinas—Comento casualmente la pelinegra sádica, mirando con ojo crítico a las dos chicas que estaban discutiendo sin prestarle atención a las demás.

—En el nombre del señor, yo estaré con Isse-kun—Dijo Irina, rezándole a un Dios que no conoce, no me refiero al Dios Bíblico, sino al creador máximo y del todo.

—Isse me tiene que dar hijos fuertes, por eso el me escogerá a mi—Comento con el puño alzado al cielo la peliazul Quarta.

—Por Odín-sama juro que Isse va a ser mío—Ahora Rossweisse le estaba rezando al Dios pervertido Odín, el cual estornudo en su palacio allá en Asgard, así que estuvo muy callado para que su esposa no se despertara y lo viera leyendo aquel libro naranja de autor aún desconocido para la sociedad.

—Bueno chicas… todas a dentro y, por cierto… ¡Isse me llevara en su coche a pasear a mí y no a ustedes! —Comento con celos la pelirroja.

Ya con eso dicho, todas empezaron a discutir sobre a quién iba a escoger el peliblanco Hyōdō.

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Issei estaba conduciendo el Nissan de la manera más fácil, como ahora si tenía licencia y sus coches estaban todos matriculados, no había problema con la ley en ese momento. Ahora estaba por cruzar una esquina y el decidió hacer un derrape cerrado, ya que a esta hora la gente no estaba transitando, así que, era el mejor momento.

Pero cuando estaba girando vio a una chica pelinegra, que estaba con el uniforme de otra Academia de la misma ciudad. Vio que no tenía oportunidad de frenar a tiempo así que uso sus rampas y se elevó al aire y luego cayó al suelo de forma precipitada, levantando algo de chispas del coche, freno fuertemente y el Nissan pudo resistir el impacto, el frenado y demás.

Issei se bajó rápidamente del Nissan y fue corriendo hacia el lugar en donde estaba la chica, que por cierto aquel lugar no estaba iluminado por una luz, pero eso no fue problema cuando [System] salió a actuar encendiendo las luces blancas que Issei incluyo en su creación más preciada y moderna de todas.

Pero cuando llego al lugar la chica no estaba, no estaba su bolso, no había rastros de sangre o de algo, en su lugar, en el suelo estaba una gata blanca, la cual por lo que Issei podía notar estaba desmayada por la impresión de casi ser atropellada.

—Tal vez solo fue mi imaginación… si, eso fue—Por el miedo que estaba en ese momento en Issei, no pudo sentir la energía Yōkai que estaba emanando la gata blanca, así que el peliblanco solo tomo a la gata de forma suave y se la llevo a su auto, para posteriormente ir a casa.

Una vez allí, se encontró con todas las chicas ya recostadas en casa y durmiendo, Issei dejo a la gata en un canasto, había improvisado poniéndole algunas sabanas y eso, al final quedo bien y dejo dormir a la gata, Issei se puso su piyama de pikachu y se recostó a un lado de las chicas, pero para sorpresa de él, todas ellas se acomodaron a su lado como fuera, el peliblanco noto que todas seguían dormidas, por cierto, estaban desnudas, pero no incomodaba, así que solo cerro los ojos.

Buenas noches, chicas—Susurro el peliblanco de forma suave y cálida, haciendo que las mujeres sonrieran un poco y abrazaran más al peliblanco, todas ellas estaban muy cálidas y el peliblanco durmió bien, solo faltaban unas horas para que la luz del sol llegara, así que era mejor dormir en las almohadas celestiales de Kuroka.

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…Episodio 36 – Mother – Concluido…


+Aclaraciones

Feliz día madre, te quiero con todo el corazón, de aquí hasta la muerte.

Bien, este episodio se lleva la nota de: 10/10, las madres se merecen el todo de nosotros, nos cuidan, nos regañan, pero nos quieren y eso es lo que importa.

No muchos contamos con una madre, pero eso no quiere decir que nunca tuviste una.

Bueno... "Coorporation I.H", claramente es Issei Hyōdō las siglas.

Ya vieron del como Grayfia se ganaba a Issei sin que las otras se dieran cuenta, claro, todas menos Kuroka, a ella nada se le escapa, no por nada tiene "nueve vidas".

Ahora Issei cuenta con nuevos autos, más lujosos, más caros, más avanzados y más rápidos.

Por cierto, Lilith está unida a Ophis, así que no pregunten donde está.

Bien, gracias por leer las pequeñas aclaraciones... pasamos a...


Información recopilada del Episodio 36

Coorporation I.H, será una empresa en la cual se inventen las maquinas del futuro, se crearán energías más renovables, tecnología de punta, se harán pruebas de laboratorio para curar las enfermedades más catastróficas de todas, crear alimento que reemplace a la carne animal y que se dejen de matarlos para alimentar a la población.

Ya es 14 de mayo, el día mundial de la madre, Aya Hyōdō disfruto del mejor día de su vida, todo le gusto, lo que hizo su esposo, su hijo y las futuras esposas de su hijo. Ya quería ver pronto a sus nietos, ya que no quería morir sin verlos a ellos, era lo que más deseaba en su vida, antes de que se acabe y ya no pueda estar con su hijo y ver cómo se desarrolla.

Puede que Issei ya sea amigo de las Gremory, pero no las trata como amigas el 100%, sino como solo soporte y esas cosas.

Issei es un buen conductor, pero nada se puede hacer cuando un ser viviente este en frente y sus frenos no sean los más sofisticados, hasta el mejor conductor del mundo tiene sus fallas.

Bien, gracias por leer la pequeña sala de Información...


...Nos vemos...