¡Hola! Aquí os traigo el siguiente capítulo. ¡Ya queda poquito para el final! Espero que estéis disfrutando de la traducción, cuando pueda continuaré con ¡Venga Rose, ríndete! (los capítulos de esa son condenadamente largos, me cuesta meses traducir uno, es más rápido esta xD) y empezaré con Karaore y Corazones Rotos en St. Vladimir (original de Shadow. Kissed. Sophia. Belikova... la cual desgraciadamente falleció en marzo (tengo el permiso desde enero, no penséis que soy una hija de p*** y aprovecho que no se va a enterar o algo). D.e.p., Sophia).
Aviso: ¡No me pertenece nada! La historia es de kate882 :3
Punto de Vista de Dimitri
Jay estaba completamente enfocado en la película. No creí que hablarle fuera a hacer ningún bien.
- A veces sí parece que tenga siete años después de todo - le dije a Rose. Cuando no respondió me estiré para mirarla, y vi que estaba tan metida en la película como Jay -. ¡Por el amor de Dios, solo es Toy Story 3! - exclamé exasperado.
Se giraron hacia mí a la vez. Fue un poco espeluznante, la verdad.
- No mereces vivir - dijo Jay.
- Te quiero Dimitri, pero te debiste de caer de la cuna o algo cuando eras un bebé - dijo Rose a la vez.
- ¡Eh! ¡Solo creo que es una película estúpida! - respondí a la defensiva.
Se limitaron a ignorarme y volvieron a centrar toda su atención en la película.
- Solo es una película - murmuré.
Me mandaron callar. Saqué un libro (mi gabardina era impresionante; cabía un libro en ella y… Rose se burlaba de este hecho) y empecé a leerlo.
Estaba en la mejor parte cuando la película terminó.
- ¡Ha… sido... GENIAL! - exclamó Jay.
- Aquí está la prueba definitiva de que tienes siete años. Si alguna vez vuelvo a dudar, me basta con poner una película infantil - dije.
- Eh, ¡que la película estaba genial! - replicó Rose.
- No sé ni qué responder a eso - le dije honestamente -. Así que me voy a dar una ducha, que estoy sudado del entrenamiento de antes.
Me levanté y salí de la sala.
Punto de Vista de Rose
- En serio, ¿otra vez? - pregunté mientras observaba a Dimitri salir del baño con solo una toalla.
- Pareció funcionarme la última vez - dijo sonriendo maliciosamente.
- Bueno, creo que esta vez está yendo incluso mejor - dije devolviéndole la sonrisa traviesa.
Se inclinó y presionó sus labios contra los míos. Sonreí mientras le besaba.
- Eso es asqueroso, ¿por qué a la gente te gusta ver estas cosas en la tele?
Gruñí, y me separé de él para mirar a Jay.
- No podías llegar en peor momento - siseé.
- Yo también vivo en esta casa, solo estaba pasando por aquí. Sois vosotros los que están haciendo cosas feas de ver - respondió.
- A tu habitación. Ahora - le dije.
- Vale, vale. Ya os doy tiempo de enamorados - respondió mientras se iba.
- Así que… ¿continuamos con lo nuestro? - me preguntó Dimitri.
Sonreí, y asentí.
