Disclaimer: Los personajes de la serie no me pertenecen, como a nadie en FF.


Recorrer esta ciudad bajo el sol es el mismísimo infierno. Tres días de ida y vuelta buscando algo que me llame la atención y en donde no se requiera un título universitario. Lo que no es un problema en realidad, si nos ponemos a pensar el tipo de trabajos disponibles en esta ciudad, ninguno en realidad requiere grandes estudios.

Tanto así que hoy conseguí uno de barman en una modesta discoteca.

Cuando digo modesta, me refiero a que no más de cien personas vienen aquí a divertirse. Y cuando digo discoteca, me refiero a que pasadas las doce de la noche el espectáculo principal que sale en escena es principalmente chicas bailando en poca ropa.

Pero no es un lugar de striptease para hombres, no. Es un bar para lesbianas muy cotizado y exclusivo, no todas las mujeres que hacen la fila para entrar lo logran.

¿Qué si sé mezclar tragos?

En realidad no, pero eso no importa, la dueña lo dijo claramente:

—Aquí, lo que se necesita, son caras bonitas, presencia, habilidad y carisma. Y tú lo tienes todo. —Me miró de pies a cabeza, hizo que de un par de vueltas y continuó—: Tu tatuaje es perfecto, tu figura exquisita, tienes una sonrisa que volvería gay a la más hetero de las mujeres y lo más importante, tienes aire de grandeza. El trabajo es tuyo.

Podría jurar que estaba enamorada de mi solo con verme, lo que se me hizo extraño y un tanto incómodo, pero luego mencionó.

—Si cumples bien con tu trabajo y sigues las reglas pronto podrías tener más participación en los shows y hacer mucho más dinero.

—¿Y cuáles son las reglas? —le pregunté de la manera más sexy, pero sin pasarme de provocadora, no quería dar una mala impresión, pero sí relucir mis bondades, por así llamarlas.

—Uno, no puedes salir con gente que trabaje aquí. no me gustan los pleitos —Eso claramente la incluía, lo que me dejó más tranquila—. Dos, no puedes salir con las clientes, si lo haces tendrás que prohibirles que vengan al bar, ya lo dije, no me gustan los pleitos —repitió enunciando la última frase con pausa y mucha intensión—. Tres, la puntualidad es la mejor virtud del ser humano, no te quiero ni un minuto más tarde aquí, ni que te vayas un minuto más temprano y cuatro, a nadie en este lugar se le dice que no, ¿entendido?

—¿Nunca un no?

—A menos que te pidan cometer un delito, nunca un no. Si quieren un baile privado, las llevas a una de las cabinas, si quieren un trago más fuerte lo haces, si quieren un beso, lo das, y todo, absolutamente todo se carga en su cuenta —dijo muy altiva—. Somos un bar muy exclusivo, tendrán lo que quieran, pero saben muy bien que, cada cosa que pidan en este lugar, tiene un costo.

No me pareció nada fuera de lo que yo podría estar dispuesta a hacer, así que en ese momento fuimos a su oficina a hablar de dinero y a firmar el contrato.

—Hay algo muy importante que debes firmar junto con este contrato y es el acuerdo de no divulgación.

—Privacidad absoluta, ¿eh?

—Como ya dije, somos un club «muy» exclusivo. La gente que nos visita tiene «influencias» por así decirlo. No corremos ningún riesgo con eso —dijo pasándome las hojas que debía firmar.

—El acuerdo de no divulgación es indefinido —dije al leer la letra pequeña. Cosas de la profesión, mi abogado siempre hizo que lea mis contratos de principio a fin, sin dejar nada de lado.

—Lo es, así renuncies mañana, si en 10 años, divulgas información sobre lo que viste o hiciste en este club, te caerá una demanda que no podrás quitarte de encima —me dijo con mucha claridad. Pero eso en realidad a mi, me beneficia. ¿Acaso no estoy viviendo en la «clandestinidad»?—. Espero que estés de acuerdo.

—No tengo problema con esto —dije firmando de inmediato. Empiezo mañana.

Eso sí, debo ir hoy para ver como funciona la dinámica del lugar.

Tengo que admitir que este trabajo me llama mucho la atención y que las reglas son pan comido.

Uno, nunca más saldré con un compañero de trabajo, Ben fue suficiente. Dos, soy hetero, así que salir con clientes, está fuera de mi objetivo. Tres, la puntualidad siempre ha sido uno de mi más grandes atributos. Y cuatro, estoy acostumbrada a decir sí, siempre. Por lo menos esta vez… me divertiré haciéndolo.

Noche, ven a mi. No puedo esperar más.


Nota:

Gracias por leer. Comentarios, preguntas o lo que sea, ahí está la caja de reviews. Los estoy leyendo.