Voldemort se hacía de la vista gorda cuando se trataba de reclutar Mortífagos, cuando eran muy valiosos para él.

Quería a James y Lily de su lado y no les dio mucha opción. Antes de que terminaran la adolescencia les invitó a unirse a sus filas, sin muchas opciones. Rechazar a Voldemort, atacarle u oponerse a sus planes es desafiarlo.

PotterCast Interviews J.K. Rowling

PotterCast #130, 17 December 2007.


POCIÓN MULTIJUGOS

Musicalización de Capítulo: Blue Oyster Cult - (Don't Fear) The Reaper 1976.

Diario de Marlene Anne McKinnon

Lunes 10 de Enero 1977

Poción Multijugos. Parece un secreto celosamente guardado en este castillo, dar con la mentada receta ha resultado un dolor de cabeza, por lo menos en las secciones accesibles para los estudiantes. Lo único con lo que he tropezado respecto a la pócima ha sido un pequeño párrafo informativo sobre su uso controlado en el libro de Pociones Avanzadas. He preguntado al respecto al profesor Slughorn y cuando mucho me ha revelado un poco de la historia sobre la pócima y una que otra advertencia sobre su uso. Entre una que otra anécdota, Slughorn mencionó el caso de una estudiante que probó un tanto para transformarse en un profesor y así poder darse una vuelta lejos del castillo, accidentalmente colocó un cabello de gato en lugar de uno humano. Vomitó bolas de pelo durante semanas y se ganó un mes de detención.

¡Si tuviera acceso a la biblioteca de mi padre!

Martes 11 de Enero 1977

No me lo puedo arrancar de la cabeza, es algo que me obsesiona. Si un estudiante logró hacerse con la receta de la poción, es que debe estar en algún lugar de este colegio. Y ¿Dónde más? La sección prohibida.

Intenté filtrarme hoy sin mucho éxito. Pince tiene boggarts ocultos en el estante de libros a un costado de la puerta que protege aquella sección. Apenas me acerqué, uno de esos bichos me saltó enfrente y de un momento a otro me encontré con mi más grande miedo, el cadáver de mi hermano. Madame Pince acudió corriendo pensando que algo malo hubiera ocurrido apenas escuchó mi grito, me reprendió por rondar la zona y me advirtió que me prohibiría la entrada a la biblioteca si volvía a hurgar cerca de esa puerta.

Jueves 13 de Enero 1977

10:00 De la noche. Terminando de hacer la ronda de prefectos, le pedí a Remus que se adelante a la sala común. Tenía que verme en estricto secreto con Caradoc Dearborn en la sala de trofeos, es la única sala en la que tenemos garantizada la intimidad. Por ahora se ha convertido en nuestro pequeño cuartel de juntas, es imperante que nadie nos vea juntos, resultaría fatal si algún Slytherin, o cualquier otro estudiante descubriera que tramamos algo. Es crucial que Caradoc continúe siendo fiel a su papel.

—Dudo que el Señor Obscuro encomiende la tarea a Mulciber —Declaró.

Caradoc Dearborn caminaba de un lado al otro como un puma enjaulado mal alimentado, atestando el cuarto con el humo del tabaco.

—¿Avery, Snape? —Propuse.

—Ninguno de los dos es "digno"—Descartó enseguida aquél, golpeteaba el cigarrillo para despender de él la ceniza tras cada calada.

Hay varias tareas que resolver para llevar a cabo la "operación". Una de las primordiales es descubrir quién sería el secuaz electo por Voldemort para invitar personalmente a James Potter a unirse a la facción de Mortífagos, o como lo llama Caradoc Dearborn, para "Convocarlo". Yo he estado tan absorta con el asunto de la poción multijugos que no he tenido oportunidad de atender aquello.

—...Es más que conocida la enemistad que James tiene con Snape. Si lo que quiere el señor Obscuro es persuadir a James Potter a unirse a su causa intentará enviar a uno de sus secuaces más apto para hablar con James. —Reflexionaba en voz alta.

—En tu caso ¿A quién envió? —Cuestioné pensativa.

Me echó una mirada de soslayo, dio una calada a su cigarrillo y una vez soltó una fumarola de humo respondió—A Malfoy. Entonces era mi amigo. —Añadió. — El señor Obscuro suele enviar a secuaces cercanos para convocar al prospecto que le interese. —Meditó tras dos bufidos pestilentes a tabaco.

El chico me lo relató a detalle. En su primer año en Hogwarts fue bien recibido entre el círculo de Lucius Malfoy. A pesar de caer en Ravenclaw, Lucius tenía muchas consideraciones con aquél, aún más que con otros de su propia casa, que además se desvivían por ganarse su simpatía. Dearborn tenía algo que la familia Malfoy ambicionaba: influencia y poder en el Ministerio. Tener a Malfoy como amigo le conectó enseguida con el resto de los Slytherins de "alto rango". Cuando su padre fue nombrado concejal, con voto y una alta autoridad en el ministerio de magia, Voldemort puso los ojos sobre él. Caradoc fue convocado y él aceptó. Sin embargo, con él detector de edad no puede ser oficialmente un Mortifago; mientras no cumpla los diecisiete tiene que limitarse a ser tan sólo un miembro "aspirante". Mejor dicho, un alumno filtrado en Hogwarts; como lo fue Malfoy en su momento, como lo son Mulciber, Avery y Snape ahora.

—Es como una hermandad a la que todos quieren pertenecer—Me explicó. —Ser un aspirante es estar prácticamente dentro, aunque sin el honor de portar la marca exclusiva del Señor Tenebroso, tienes acceso a un arsenal de magia obscura antigua y poderosa.

—Pero si eres parte de ellos, ¿Por qué te hicieron esas heridas? —Cuestioné.

El muchacho encendió otro cigarrillo.

—Existe una iniciativa en el ministerio para investigaciones a las familias sospechosas, para aprobar o descartar la medida se requieren por lo menos doce firmas de los concejales del ministerio —Hizo una pausa y dentelló los dientes —Hay 11 firmas a favor y 11 en contra de esa iniciativa, y la firma de mi padre es decisiva. No tiene validez si esta no se ejecuta de manera legítima, así que no pueden obligarlo bajo ningún sortilegio, repele incluso el Imperio.— Dio un vistazo a las distintas copas que se alzaban en las estanterías, miraba directo a la copa de Slytherin. —Mi padre descubrió que algunos miembros del ministerio tienen una fuerte conexión con el Señor Obscuro, así que, a pesar de su amistad con algunas eminencias de los sagrados 28, decidió que firmaría a favor. A los Lestrange no les gustó la idea, así que decidieron secuestrarlo y persuadirlo a su manera. —Inhaló aire con pesimismo— ahora le amenazan a través de mí. Pero para su desgracia estoy en Hogwarts.

—¿Por eso Mulciber, Avery y Snape… te atacaron? —Deduje.

—No realmente—Contestó. —El señor Obscuro le encomendó a Mulciber vigilarme de cerca, y así lo ha estado haciendo. Durante el baile de las eminencias Dorcas Meadowes, una de las agentes del ministerio que ha seguido muy de cerca la pista a los Mortífagos, me buscó para ofrecerme algunas palabras de consuelo sobre la desaparición de mi padre. Snape nos vio hablando esa noche, y Mulciber sospechó que yo pretendía pasar información. Los idiotas pensaron que escarmentarme con algunos de los maleficios experimentales del arsenal de Snape sería un método para hacerme confesar.

La anécdota insufle en mi cabeza horror y miedo, y a pesar de lo que haya hecho en algún pasado, compadezco a Dearborn. Todas esas revelaciones me mantienen en velo, ahora no dejo de rezar por que algo parecido no le ocurra a mi padre. Necesito conseguir la receta de la Poción Multijugos.

Domingo 16 de Enero 1977

He tenido una idea para solucionar el problema de la Poción, pero es una medida comprometedora y necesitaría la ayuda de Caradoc.

Le pillé en la biblioteca junto con su pandilla de Slytherin. Esperé cerca de diez minutos a que el chico se incorporara para dejar un ejemplar en la estantería correspondiente, entonces aproveché la oportunidad para fingir buscar un libro en la misma sección. Le dije en voz baja "Trofeos".

Tengo que idearme nuevas escusas para librarme de Remus después de las rondas de Prefectos. En esta ocasión dejé apropósito una bolsa chillona de zonko a mitad del pasillo y fingí encontrarla. Le dije al chico que siguiera la ronda mientras yo le entregaba el artículo a Filch. Una vez me libré de él fui camino a la sala de trofeos.

—Tienes que ser más discreta—Me reprendió Dearborn mal humorado—La biblioteca es un lugar muy público.

—¿Alguno de los Slytheris sospecha? —Temí de pronto intranquila.

—No… por fortuna. Pero no quiero que comiencen hacerlo —Contestó con amargura. Se llevó un pitillo a los labios y dejó salir una flama de fuego de su varita para encenderlo. —¿Para qué me citaste?

—Se me ocurrió una idea algo…radical respecto a la Poción Multijugos—Hablé. No sabía cómo decírselo sin que sonara a una locura. —No solo se trata de conseguir la receta en la sección prohibida, también debemos prepararla y recolectar todos los ingredientes. —Advertí —Necesitamos sumar a alguien a esta operación.

—Definitivamente no—Decretó con calma, pero resuelto, sin siquiera darse el tiempo de considerarlo. — No cursamos pociones en vano, ¿Verdad? —Manifestó irónico. — Estoy seguro que podemos con ella. Y en cuanto los ingredientes, los robaremos del boticario de pociones.

—Lily Evans…—Elevé una mano para que me dejara hablar sin interrupciones— es la alumna favorita de Slughorn, es brillante en la materia, tiene acceso al armario de ingredientes…

—La amiga de Snape—Rio, como si hubiera contado el chiste más absurdo del día y enseguida negó el rostro, subrayándome con él lo poco que le convencía mi propuesta.

—Ex amiga—Aclaré. —No se hablan desde quinto. —Escucha…—Suspiré e hice un esfuerzo por razonar—No tenemos mucho tiempo, intentemos hablar con ella, pedir su ayuda.

—¿Y luego qué? —Volvió a reír—¿Crees que gustosa nos ayudará a infringir las normas?, ¿Qué no hablará con ningún profesor al respecto?... ¿O que confiará en mi mientras hace todo eso?

—Lily confía en mi, es mi amiga—Le aseguré. —Y si le explicamos los motivos comprenderá por qué lo estamos haciendo.

—¿Y si ella es otra espía del señor oscuro? —Se aventuró a plantear. De pronto era yo la que mostró un gesto incrédulo como algo completamente absurdo.

—¿Lily?, ¡Por Merlín!, es nacida de Muggles.

Miró ambos lados, meditando, dentellando nuevamente los dientes sin decidirse hablar.

—Severus Snape le ha hablado de ella al señor obscuro—Reveló en voz muy ronca. —Todos saben que es una bruja brillante, es posible que también esté en la mira de los mortifagos.

—Lily Evans jamás…—sentencié enfatizando con mucha claridad—…JAMÁS…—repetí elevando la voz—Se uniría a Quien-tu-sabes, bajo ninguna circunstancia. Eso te lo aseguro.

El chico se llevó el cigarro a los labios. Mantuvo unos instantes el humo dentro de sus pulmones.

—Bien—Se masajeó la frente y soltó una bocanada de humo—Te creo…¿Cómo puedes garantizarme de que no hablará y se comprometerá con la operación?

—Vamos a citarla—Propuse. —Le explicaremos todo. Si ella no acepta necesitaré que le borres la memoria. Y si acepta—Hice una ligera pausa con intención de dotarle un poco de énfasis a mi frase final —…tendremos la Poción Multijugos… y podremos rescatar a tu padre.

Jueves 20 de Enero 1977

—Es … ¿una broma?—Exclamó Lily escrutándome contrariada y ofuscada.

—No lo es—Aseguré con el semblante cansado. Había sido un día ajetreado y mi cabeza daba para poco después de las once—…Por desgracia. —Añadí pesimista. Nada deseaba más que todo esto fuera una broma de mal gusto de la cual poder librarme de un manotazo.

—¿Mary sabe de esto?—Preguntó con cautela. Caradoc Dearborn, que había hablado muy poco (puesto que el discurso y todas las explicaciones me las había dejado a mi), también me advirtió con la mirada, quizá se sentía tan curioso como Lily de saber si había soltado la lengua con mi mejor amiga o con alguien más.

—Mary está (y estará) totalmente fuera de esto. — Le respondí a Lily, pero procure un vistazo al muchacho del cigarrillo para dejar claras mis palabras —Nadie, salvo los que estamos ahora aquí, sabe de esta operación.

Evans tamborileaba con su talón, indecisa, pensativa y nerviosa. Había bajado el rostro, su mirada se mantenía pegada al piso.

—...¿Desde cuándo Snape es un aspirante? —Preguntó abstraída e incluso algo luctuosa.

—Desde principios de sexto—Respondió Dearborn saboreando su última calada, seco y frío, tan distinta la preocupante actitud de Evans.

Nuevamente la pelirroja se tomó un largo tiempo para ordenar sus pensamientos.

— Y ¿Qué ocurrirá después? —Cuestionó indecisa, tras un momento en el que aguardaba su opinión o su respuesta—...Si el plan resulta como quieren, ¿Qué pasará con Potter?, estará en peligro—Reflexionó.

—Potter ya está muerto —Rebeló Caradoc apático, taxativo y firme en su cruel franqueza—Lo quiera o no—su voz chilló mientras aspiraba el humo— ...está aprisionado en un callejón sin salida. Si acepta está encadenado al Señor Obscuro, y si lo rechaza… bueno, Marlene te ha contado su visión, ocurrirá lo inevitable, es el precio por ser un traidor a la sangre.

Lily me volvió a escrutar con su fulgurante mirada verde, verificando que Caradoc no bromeara, y al tiempo implorando que no compartiera la misma postura de apatía por el destino de Potter.

¿Quién lo diría? Después de todo Evans se preocupa por él.

—Lily—Suspiré —Las visiones de videncia no muestran algo definitivo—Le aseguré intentando tranquilizarla—Tenemos una oportunidad de cambiar las cosas y, te juro por mi vida, estamos dispuestos a arriesgarlo todo por que cambien.

La pelirroja cerró con fuerza los ojos, hinchó el pecho, se enderezó y cruzó los brazos. Adoptó un garbo terminante, acababa de tomar una decisión definitiva.

—La Receta de la Poción Multijugos está en el ejemplar de "Moste Potente Potions"—Rebeló y a medida en que hablaba su barbilla bajaba en un gesto aprobatorio— En el club de Calderos solemos utilizar el libro como guía de pociones complejas. Puedo conseguir la receta. —Encogió los hombros y se acompañó de un mohín, como si aquella tarea no le fuera a resultar complicada—…En cuanto a los ingredientes…—Bufó y comenzó a golpetear con un dedo su frente—Desde que robaron las Branquialgas del boticario de pociones, Slughorn tiene bajo llave el armario. Será complicado….

—Pero no imposible—Manifesté elevando la comisura de mis labios lentamente hasta formar una risa muy cansada, pero optimista. De pronto me había llenado de un renovado ánimo y determinación— Conseguiremos esos ingredientes.