Capítulo 37: Revolución
Kurt P.O.V.
Sheldon.-¡Aléjense de él!-exclamó mientras se levantaba y golpeaba en la cabeza a un Hunter, que se había acercado a nosotros, con clara intención de darnos muerte a disparos. No contaba con que Sheldon estaba ileso, y, aunque siendo ya de edad, aún podía defenderse y golpear con brutal fuerza…probablemente su raza le favorecía en ese ámbito, ya que gracias a esta tenía un gran tamaño.-
Kurt.-la verdad es que estaba tremendamente adolorido por el disparo que había recibido, pero había decidido seguir adelante por dos motivos: Primero, por Sheldon, no podía dejarlo cuidando de mí, ya que él, aunque fuerte, no resistiría contra todos los Hunters. Y segundo: Por Angie. Angie…¿quién era ella realmente? No lo sabía, pero la había visto, estaba más que seguro de eso, y también estaba seguro de escuchar claramente de sus labios, que nos encontraríamos, que la conocería si seguía adelante y no me rendía. Si bien nunca fui alguien que tuviese una gran fe, algo me decía que podía…que tenía que ser cierto. Suspiré levemente, tanteando con mis dedos los bordes de mi herida, la que aún estaba sangrando. ¿Por qué nunca había amado en mi vida? La pregunta cruzó fugaz mi mente, dejando de lado (de manera bastante irresponsable e inconsecuente, ahora que lo pienso) los gritos de Sheldon y la feroz batalla que él había comenzado contra la unidad de Hunters, para sumirme en mis propios recuerdos…mis memorias…memorias que había enterrado tan profundo en mi mente que llegué a pensar que jamás recordaría, pero ahora estaba allí, frente a mis ojos, tan claro como cuando lo estaba viviendo, aquella noche lluviosa…mi gorra…¿cómo había conseguido yo mi jockey?...¿lo recordaba?...claro que sí, pero lo importante es que no quería hacerlo.-¿Papá?-pregunté a nadie en específico, con la mirada perdida a lo lejos.-
Sheldon.-¡Kurtis, ayúdame!-gritó fuertemente, apretando los dientes. Y justo a tiempo, logré salir de aquella red de recuerdos, cuando me parecía volver a vivirlo todo, desde mis primeros días.-
Kurt.-¡Ya voy!-exclamé, y, como pude, me levanté apoyándome en tres patas, poniendo mi pata derecha delantera sobre una caja, pero me vi forzado a retirarla inmediatamente, ya que, apenas la puse allí, una bala pasó silbando, cortando el aire por mi lado, volando un trozo de madera de la caja.-
Sheldon.-al ver que me había incorporado, sujetó a uno de los Hunters y lo empujó con fuerza hacia mí, esperando que lo golpeara. Di un suspiro de dolor al intentar levantar más la pata, mas, haciendo un esfuerzo, para nada leve por cierto, conseguí alzarla para asestarle un fuerte puñetazo, sujetándolo del cuello con mis dientes para estrellarlo contra la caja.-¡Bien hecho, Kurtis!
Kurt.-Mi…costado.-susurré, sin querer bajar la mirada hacia mi herida…pero claro, terminé haciéndolo de cualquier manera, casi a modo de reflejo (en ese momento no deseaba tener reflejo alguno), notando que, a pesar de haber dejado de sangrar en profundidad, aún lo hacía, pero en mucha menor cantidad, y comenzaba ya a detenerse el flujo completamente, lo que me hizo esbozar una leve sonrisa.-
Sheldon.-Vamos, chico.-dijo apoyándose en su bastón, asomando la cabeza por un costado de la caja, y, tal como a mí me había pasado, tuvo que echarse atrás de un salto, para esquivar una granada que pasaba volando en dirección a nosotros. Por un pequeño, diminuto instante, quise pensar que estaba con el seguro (o gatillo) aún puesto, pero obviamente no era así, estaba sin seguro, y en un par de segundos estallaría, llevándonos con ella. Sheldon dio un grito, en parte ininteligible, en parte "¡Muévete!".-
Kurt.-dificultosamente, iba a comenzar a desplazarme, cuando Sheldon me sujetó firmemente, y me dejó sobre su lomo, corriendo a muy alta velocidad para la edad que tenía, lo que agradecí profundamente, en el mismo instante en que la granada estallaba, lanzando grandes trozos de tierra del piso por doquier. Habíamos escapado a la detonación, pero, ¿y a los Hunters? Claramente no, al menos no todavía…eso, teniendo en cuenta que podríamos escapar de ellos, cosa que yo no creía posible, y que en cierto modo, no esperaba, pues sabía que quedarnos fuera del complejo, con ese equipo enfrentándonos, significaba la muerte. Una muerte que había aceptado, con tal de cometer un último acto de…¿qué? No lo sabía, pero sí sabía que con ello, habíamos abierto las esperanzas de que Bolt y sus amigos detuvieran a Strider, que era mi mayor meta en la vida, verlo caer.-
Sheldon.-No…no puede ser…-dijo con un hilo de voz, tragando saliva, mientras escuchábamos claramente cómo más Hunters se acercaban a nosotros, y, por el sonido metálico que producían al moverse, supimos de inmediato que estaban armados…y más que eso aún, que a diferencia de los demás, que portaban sus armas en sus cinturones, este grupo traía las armas en las patas, listo para abrir fuego contra nosotros tan pronto como nos vieran.-
Kurt.-Sheldon…tienes que salir de aquí.-dije decidido.-
Sheldon.-¿Qué dices?-me miró profundamente sorprendido, tanto así que tenía la boca del todo abierta.-
Kurt.-Que tienes que irte…te daré tiempo para que vuelvas con la base…por favor, tienes que obedecerme…ve…yo voy a estar bien.-sonreí levemente, sabiendo en el fondo que, muy probablemente, eso no era verdad.-
Sheldon.-No, ni lo sueñes, Kurt, yo jamás-
Kurt.-Sé que no es lo que quieres…pero no tenemos más opción…-dije mirándolo con una sonrisa.-Confía en mí, no pasará nada.
Sheldon.-observándome por unos interminables momentos, finalmente suspiró, poniendo una pata en su rostro. -..Yo…-su voz titubeó, y así se mantuvo, pensando por espacio de un minuto, hasta que se levantó, frunciendo el ceño.-No podemos abandonar a nuestros compañeros, Kurt. Vamos.-sujetando una de mis patas, hizo que me levantara, lo que hice de inmediato, sonriendo al ver que Sheldon no quería abandonarme, pero sintiéndome triste interiormente por tener que arrastrarlo conmigo a mi fatal destino, destino que ahora compartiríamos ambos.-
Kurt.-miré al cielo, nublado, y de clima poco alentador. Suspiré y rasqué mi costado levemente, aún escuchando los pasos de los Hunters, que se acercaban cada vez más. Ya no debía de haber más de tres metros de distancia entre ellos y nosotros. Era un simple asunto de tiempo antes de que nos dieran muerte. Teniendo eso en cuenta, me levanté, hice sonar mi cuello, y me ajusté el jockey, olvidando completamente el dolor de mi herida.-Bien…si vamos a morir, caeremos con estilo.-dije con una sonrisa, decidido a terminar las cosas de una vez por todas, pero no sin antes rendir una batalla al límite, hasta que mis energías se agotaran, y finalmente cayera rendido, para lo que sabía aún faltaba mucho, y hacía falta más que una bala para terminar conmigo.-
Sheldon.-con una triste sonrisa me miró a los ojos y asintió con la cabeza, alistándose, mientras yo deslizaba mi pata hasta mi cinturón, tanteando con mis dedos el táser que tenía de arma, sintiéndome verdaderamente tonto al no haberlo visto antes, pues me habría ayudado enormemente en la pelea que había tenido hace unos momentos. Lo saqué, mirándolo unos segundos, inspeccionándolo detenidamente, para luego encenderlo.-
Kurt.-Ya es hora.-tomé aire, sintiendo mi corazón latir a mil por hora, oyendo a los Hunters ya rodeando la caja, incluso oí la voz de uno de los que había combatido personalmente…pero eso ya no importaba. Dando un salto, llegué al costado de la caja, y desde allí, me lancé directamente contra los Hunters, dando de frente con uno de los que pretendía atacarnos. Sin dudar ni un microsegundo, tomé el táser al revés, golpeándolo duramente en el cuello con la pata, para luego, antes de recuperara el equilibrio, clavar el táser en su casco, generando una potente descarga eléctrica que le dejó inconsciente de inmediato. Sheldon por su parte, había sujetado a otro de ellos del cuello, y así había comenzado a darle una serie de fuertes bastonazos en la cabeza y en el pecho, sin detenerse hasta que lo vio ya inmóvil, inconsciente en el suelo igual que su compañero. Dos fuera. Quedaban…¿cuántos? No importaba, había que seguir adelante. Exhalé un suspiro, algo encandilado por la fuerte luz que provenía desde un foco, permitiéndome ver dos francotiradores sobre la torre de vigilancia en el cual estaba instalado el aparato. También se encontraba ensamblado, debajo de la caseta de vigilancia, un gran altoparlante. Me paré sobre las patas traseras, divisando incluso a los Hunters que, a la distancia, se mantenían apuntándome con sus armas de fuego. A mí y a Sheldon. "Este es el fin", pensé, y luego, frunciendo el ceño, grité con toda mis fuerzas-¡A-
X.-¡AL ATAQUE!-exclamó una voz sumamente familiar a lo lejos. Tan familiar, que incluso me estaba volteando, cuando los Hunters dieron la orden por altavoz…no, ni siquiera era una orden, era un aviso para ellos mismos.-
Hunters (Altoparlante).-Atención, quiebre del perímetro principal, rompan formaciones y acaben con los opositores. Repito, rompan formaciones y acaben con todos los opositores.-dijeron en un tono de voz que no denotaba tranquilidad, aún cuando debían sonar lo más tranquilos posible para no alarmar a sus compañeros. Pero claro, ninguno de ellos estaba tranquilo.-
Kurt.-me giré completamente esta vez, viendo una innumerable horda de perros y gatos, corriendo hacia los Hunters, gritando mientras comenzaban a abrir fuego y lanzar granadas hacia ellos. Y esta vez, era yo quien estaba boquiabierto. Al frente de toda la Resistencia, se encontraba James, quien había sido mi mejor amigo toda la vida, incluso desde cachorro que lo conocía.-¡James!
James.-saltando de lado a lado, logró descender hasta donde estaba, sonriendo. Él era un Alaskan Malamute de gran tamaño, de pelaje gris claro, y una personalidad altamente amigable.-Es hora de-
Kurt.-Terminar con la amenaza de Strider. Wow…nunca pensé que toda la Resistencia iba a-
James.-No, nadie lo pensaba, pero cuando tú y Sheldon salieron a encontrar a ese cachorro, todos quisieron demostrar valentía también, así que nos organizamos y…bueno, yo diría que vinimos a ayudarlos en el momento justo.-sonrió, mientras se producía en ese lugar una enorme guerra entre nuestros bandos. Los Hunters que apoyaban a Strider, y nosotros, que queríamos detenerlo a cualquier costo.-¡Ahora vamos!
Sheldon.-¡Bien, joven!-gritó eufórico, mientras uno de los tantos perros que cruzaban el campo de batalla corriendo, le arrojaba un arma de fuego, la que él tomó sin dudarlo, mismo caso que pasó conmigo. Todo el dolor de mi herida había desaparecido, en ese momento lo único importante era apoyar la revolución, apoyar a mis amigos.-
Kurt.-¡Vamos, es hora de echar abajo este lugar!-exclamé pleno de emoción, señalando al complejo. Corrí a toda velocidad hacia un Hunter que, desconcertado, parecía estar mirando todo de un lado a otro, sin poder creerlo. Dándole una tacleada conseguí arrojarlo al piso, para luego golpearlo en la cabeza (o el casco) con el cañón de mi arma, sin dejarlo moverse. La revolución había comenzado, y esta vez era definitivo. Era triunfar o morir.-
X.-¡Oh, no, tú no vas a ningún lado!-me detuvo una voz a mi lado, sujetando una de mis patas traseras mientras corría, haciéndome tropezar y caer al piso, dando un leve quejido de dolor.-¿Crees que tus amigos son suficientes para acabar con nosotros? ¡En este preciso instante una unidad entera de Hunters viene de refuerzo!-gritó mientras comenzaba a golpearme el lomo y la cabeza con algo tremendamente pesado, muy probablemente hecho de metal. Luego de haberse hartado de golpearme de ese modo, sujetó mi pata y, de un golpe, hizo que me volteara, quedando boca arriba. No era otro que Carlo, a quien había combatido hace no mucho rato atrás.-
Kurt.-Tú…-gruñí levemente, dándole un puñetazo para liberarme.-No puedes querer lo mismo que Strider, ¡él es un monstruo!
Carlo.-desenvainando uno de sus cuchillos nuevamente, me hizo un profundo corte en el pecho, sonriendo.-No me importa querer lo mismo que él, mientras pueda encargarme de sujetos como tú…¿te crees un héroe, cachorrito?-preguntó furioso…gritando más que preguntando, mientras sujetaba el cuchillo con ambas patas, listo para clavarlo en mi pecho.-
Kurt.-previendo lo que iba a hacer, rodeé a un costado justo a tiempo para evitar el fatal ataque, clavando Carlo fúricamente el cuchillo en el metal del piso (ahora estábamos ya sobre aquellas planchas metálicas), el que se atascó allí. Sin dejar irse esa oportunidad, tomé mi táser, y, frunciendo el ceño, lo clavé en su mandíbula, enviando fuertes shocks de electricidad a su cuerpo…mas apenas conseguí clavarlo allí, él sujetó mi pata y la torció, profiriendo un potente rugido. Ya no era la energía lo que lo motivaba a seguir, sino el odio que me tenía.-
Carlo.-Bien…es todo.-dijo mientras sujetaba mi pata, con la mirada perdida, sumida en un odio incontrolable hacia mí, en una impotencia de no poder matarme cuando pudo haberlo hecho de un modo mucho más fácil…disparándome. Y claramente, él no quería perder más tiempo conmigo. Desenfundando su arma, la apoyó en mi pecho, frunciendo el ceño.-Estás muerto, Kurt.-pero no pudo presionar el gatillo. James, que había llegado junto a nosotros, y desde detrás de él, le propinó un demoledor golpe con la pata, seguido de una patada en la cabeza, lanzándolo de cara al piso, donde se quedó por largos momentos más.-
Kurt.-Gracias por eso.-suspiré, pero luego tomé la pata de James y lo hice a un lado, provocando que lograra esquivar los trozos metálicos que salieron despedidos de un explosivo, incinerando gran parte de la plancha metálica sobre la que estábamos.-
James.-¡Muévete!-exclamó dándome una patada en el costado, sin hacerme daño, sino sólo con la suficiente fuerza para sacarme de la plancha sobre la cual estábamos.-
Kurt.-algo desorientado, caí al piso, retumbándome en los oídos el potente ruido que producían el centenar de disparos y explosiones que se estaba produciendo en ese campo de batalla. A la distancia podía apreciar a los miembros de la Resistencia, a mis compañeros, acabando con una barricada hecha por los Hunters, valiéndose de granadas para hacer volar los grandes trozos de meta con los que estaba hecha la barricada, resistente a simple vista, ya probada…no tanto.-
James.-me dio un codazo para hacerme despertar.-¿Qué esperas Kurt? Tenemos que salir de aquí cuanto antes.-indicó el sitio donde estábamos, por lo que, apresurado, corrí hacia un costado, mientras James se dirigía hacia el otro, cubriéndonos mutuamente, aunque, como todos mis demás compañeros, nosotros sólo apuntábamos nuestras armas de fuego a las patas de nuestros oponentes, para así dejarlos fuera de combate, sin necesariamente tener que quitarles la vida. Yo jamás lo haría, ni tampoco James, ni Sheldon…ni ninguno de los miembros de nuestro equipo; ese no era nuestro objetivo.-
Kurt.-tomando aire, apunté nuevamente y abrí fuego contra las patas de uno de los Hunters, el que se fue al piso inmediatamente.-Lo siento…-susurré lamentando tener que lastimar así a alguien, por lo que, para aliviar mi culpa, corrí junto a él y comencé a frotar su pata herida, arrastrándolo a un costado del campo de batalla, donde antes había estado para cubrir a James. Una vez allí, me puse a buscar algo con qué ayudarle, por desgracia sin resultado.-¿Puedes resistir?
Hunter.-Creo que sí…-susurró lentamente, sin moverse. Me levanté y ya estaba preparándome para ir a ayudar a mis compañeros, cuando mi mente quedó en blanco. "Espera, espera"-me dije a mí mismo. ¿Acaso…había sido una voz femenina?...-¿Cómo dijiste?-pregunté girándome, preocupado.-
Hunter.-Dije que estaré bien…deberías ir a ayudar a tus compañeros.-definitivamente, era una voz femenina, por lo que, acercándome con cautela, le quité el casco. Era una preciosa Samoyedo de ojos azules, y mirada tranquila.-
Kurt.-¿Tú…qué haces con ellos?-pregunté arrodillándome a su lado, poniendo una pata sobre su cabeza para que se calmara, en caso de estar asustada.-
Samoyedo.-Lo siento…no puedo responder a eso por ahora.-dijo suavemente, arrastrándose hasta el rincón donde antes yo estaba. Me acerqué lentamente a ella.-Por favor…tengo miedo, no me dejes sola…
Kurt.-la observé unos momentos, bastante afligido, pero finalmente decidí quedarme a cuidarla, así que me senté a su lado, tranquilizándola mientras observaba a mis compañeros luchar, en una guerra sin igual. Volaban por doquier las balas y los trozos de metal en llamas, producto de las explosiones. Y a pesar de que los Hunters siempre habían tenido fama de "indestructibles", el paisaje no se me antojaba así a mí. Y es que estábamos, aún por raro que pareciera, ganando la batalla. Se notaba a simple vista que teníamos varios soldados, amigos, compañeros, caídos, pero también los tenían ellos, aunque la mayor parte de los Hunter caídos estaban simplemente heridos, no eran más de dos los que habían perdido la vida, quizás incluso por una explosión que ellos mismos ocasionaron. Una vez se conseguía desarmar a un grupo de Hunters, mis compañeros los rodeaban y les apuntaban, haciéndolos sentarse y levantar las patas traseras en señal de rendición. Gran parte de los Hunters que hace unos momentos se burlaban de nosotros, ahora se encontraban acorralados por nuestro equipo, fuera de combate completamente. A la distancia podía divisarse, aunque algo sumida entre sombras, una barricada, detrás de la cual se refugiaban no más de ocho Hunters, los que se asomaban por sobre esta únicamente para disparar contra mis amigos. Estaba nervioso y comenzando a ponerme impaciente, pero sabía que mientras esa chica no se mejorara, no podría ir, pues la culpa me consumía al instante, recordándome a cada momento que estaba herida gracias a mí, que gracias a mí no podía moverse bien. Suspiré y me resigné a quedarme allí un momento más, siendo presa ya del nerviosismo y la impotencia de no estar ayudando a mis compañeros cuando estaban en dificultades. Uno de ellos recibió un disparo en la pata, cayendo al piso duramente, de cara. Me mordí el labio y miré a la chica, bajando las orejas.-
Samoyedo.-Yo…ya puedes irte.-dijo con suavidad mientras se incorporaba, sacudiendo la cabeza.-Estoy bien, ve.
Kurt.-suspiré, poniendo una pata sobre mi cabeza (jockey).-Espera aquí, ¿de acuerdo?-dicho esto, emprendí una carrera hasta el núcleo de la batalla, esquivando a varios de mis compañeros heridos, así como también a varios Hunters sin moverse, quejándose. Sin tardanza conseguí abrirme paso hasta la barricada que habían hecho mis compañeros restantes, pero tras de esta, sólo se encontraba otro de mis amigos, conocido desde hace mucho tiempo.-¿Cómo va la situación?
Miles.-No tan bien, Kurt…no podemos avanzar más…-dijo con su lomo apoyado en la barricada, mientras recargaba su arma, indicando hacia arriba.-¿Ves la torre de vigilancia ahí? Nos impide pasar, hay francotiradores…
Kurt.-Bien…-miré arriba un instante, divisando entre el enorme escándalo a los dos francotiradores, ya en acción.-Los voy a detener…esperen mi señal.-dije en voz baja, mientras Miles asentía. Corriendo en zig-zag, fui esquivando las minas instaladas en el piso, junto a los disparos que los francotiradores intentaban darme. Si bien eran realmente peligrosos, no eran lo suficientemente rápidos, por lo que, luego de disparar una vez, debían esperar varios segundos para recargar, lo que me otorgaba una muy útil ventaja sobre ellos. Luego de eso, apenas llegué debajo, me detuve en seco, tanteando mi cinturón para retirarle el seguro a la granada y lanzarla hacia arriba…y bueno, lo habría hecho de estar la granada allí. Sin haberme percatado, esta se había soltado de mi cinturón cuando estaba saltando hacia los lados para esquivar los disparos, y ahora reposaba en medio de esa locura de peleas y disparos, iluminada fuertemente por los focos del lugar, como si estuviera diciéndome "Ven, Kurtis, ¿qué no ves que me he caído?". "Sí, ya voy", pensé, sacudiendo la cabeza. Si salía de debajo de la torre, estaría en la línea de fuego de los francotiradores…pero de todos modos no tenía opción. Resignado, salté hasta el lugar donde estaba la granada, sin embargo, apenas extendí mi pata para tomarla, supe que algo andaba mal. Y es que Carlo había vuelto, y, cuchillo en mano, intentaba arrebatarme la granada, lanzando cortes al aire mientras se acercaba.-Debo reconocer que eres muy persistente…o me odias mucho…
Carlo.-Digamos que ambas.-dijo serio, sujetando el cuchillo por la parte afilada, para luego lanzarlo hacia mi rostro. Por lo cerca que estábamos, me resultó inusualmente difícil esquivarlo, y, aún cuando hube hecho mi cabeza hacia un lado, la punta de este me hizo un corte en el párpado, haciéndome retroceder.-¡Es todo suyo, amigos!-exclamó sonriente, dirigiéndose a los francotiradores, quienes de inmediato se dispusieron a acatar su orden, interrumpidos abruptamente por una serie de disparos de Miles, quien me había estado cubriendo desde la barricada, mas se había acercado al ver que mi plan comenzaba a presentar dificultades.-¿Más de ustedes? Bien.-hizo una mueca de indiferencia, y sacando su pistola, le apuntó a mi amigo, y, en una fracción de segundo, las cosas se invirtieron completamente. Miles apuntando hacia arriba, abriendo fuego contra los francotiradores, a pesar de no poder dañarlos, y sin ser esa su intención, sino la de cubrirme. Carlo, gritando mientras dejaba caer su pistola, escapándose esta de entre sus dedos. Yo, que, temporalmente (nótese que hablo de un par de segundos) ciego de un ojo, me había abalanzado sobre Carlo, usando el mismo cuchillo que él quiso arrojarme, le había hecho un corte bastante profundo en la pata, lanzando luego el cuchillo al piso, tomando de su otra pata la granada, la que, una vez tuve entre mis patas, vi sin seguro. Movido entonces por la excitación (o el miedo), me giré, y antes de que llegar al piso junto con Carlo, se había desprendido ya de mi pata la granada, la que, por el impulso, se elevó bastante, o al menos lo suficiente, para hacer estallar la parte baja de la torre de vigilancia, la que con un fuerte chasquido, comenzó a colapsar, quebrándose las vigas de soporte debajo de esta.-No-dijo en cámara lenta, extendiendo las patas hacia el aire, luego hacia sus compañeros, rugiendo de furia mientras estos caían sin daño visible al piso, donde fueron acorralados por la Resistencia rápidamente.-¡Tú!-gritó mientras finalmente caía al piso junto conmigo, rodando ambos.-
Kurt.-Olvídalo Carlo…has perdido.-dije serio, mientras mis compañeros, incluidos Miles y Sheldon, lanzaban a su lado a varios Hunters, o bien inconscientes, o bien arrodillados, en clara posición de rendición.-
Carlo.-Tontos…¿creen que por esto han triunfado? Tienen bajas, nosotros no…y si las tenemos, son muy pocas, jejeje…-sonrió maléficamente mientras se sentaba, levantando las patas traseras, dejando caer las armas que portaba.-Esto no es ni la quinta parte de todos los Hunters, una nueva tropa viene en camino…y ellos no tendrán piedad alguna con ustedes.-dijo riendo.-Todos ustedes van a morir contra ellos…
Sheldon.-Es probable.-dijo haciendo sonar sus patas.-Pero aún así no vamos a rendirnos…pudimos ganarle a tu unidad, podremos derrotarlos a ellos también.
Carlo.-¿Sí? Inténtalo.-dijo tranquilamente.-Ojalá no te maten, Kurt…preferiría hacerlo yo mismo.
Kurt.-No me matarán ellos, ni me matará ninguno de los suyos…porque aún tengo que encontrar a Angie.
James.-¿A quién?-preguntó mirándome enormemente confundido, al igual que todos los demás.-
Kurt.-Nada, estaba recordando algo…-dije mientras me rascaba la cabeza.-…Bien…
Sheldon.-Me parece que esto es una enorme victoria para nosotros, jóvenes.-rió levemente mientras se apoyaba en su bastón.-
Kurt.-Lo es, pero no sé si de verdad tengamos que alegrarnos inmediatamente, bien puede ser verdad lo de la unidad de Hunters…¿saben qué significa eso?
Resistencia.-¡Nunca rendirse frente a la adversidad!-exclamaron todos al unísono, lo que produjo que Carlo negara con la cabeza, con una mueca de negación, dando un bufido.-
Kurt.-Nos has oído Carlo, no vamos a detenernos ni ahora, ni nunca.-dicho eso, me volteé hacia mis amigos, alzando una pata.-¡Victoria!
Sheldon, James y Miles.-¡Victoria!-exclamaron, mientras varios de los nuestros lanzaban disparos al aire, emocionados.-
X.-No contaría con eso aún.-dijo un perro a mi lado, el que tenía una especie de radar entre las patas.-Detecto movimiento, mucho movimiento, y cerca de aquí…eso significa-
Carlo.-Que tienen los segundos contados.-dijo con una sonrisa, y el ceño fruncido.-¿En verdad son tan tontos para enfrentarnos sabiendo que no van a ganar nunca? Eso no es valentía, es suicidio.-hizo una nueva mueca, mirándonos con desprecio.-Además, ¿para qué querrían ganarnos? Aún cuando lo hicieran se enfrentarían a todo el complejo, nadie dijo que somos los únicos soldados allí, hay cientos de soldados que terminarán con ustedes, con algo tan simple, como una única orden.-suspiró.-Acéptenlo, ninguno de ustedes saldrá vivo de aquí.
James.-Cállate.-musitó secamente, y dando un paso al frente, le propinó un fuerte puñetazo.-No vas a asustarnos…
Carlo.-Jajaja, ¿asustarlos? Así que le temes a la verdad, a saber que todos ustedes morirán…que fracasarán en su tonta misión, ¿es eso?
Kurt.-Siento decirte que estás muy equivocado, ninguno-
X.-¡Vienen más y más! ¡Son demasiados!-exclamó con una voz fuerte, pero temblorosa.-
Kurt.-No teman, es ahora cuando necesitamos probar lo que somos, y lo que buscamos.-dije con decisión.-No serán ellos los triunfadores el día de hoy…porque hoy, amigos, haremos historia, hoy acabaremos con un legado de maldad y crueldad que ha acechado esta isla por tanto tiempo. ¿Estamos juntos en esto?-pregunté girándome para ver a mis demás compañeros.-
Resistencia.-Juntos.-dijeron todos al unísono nuevamente. Luego de eso, sonreí y me volteé, mas me detuve en seco al ver una luz que se acercaba en el cielo.-
Kurt.-¿Qué es eso?-pregunté intrigado, alerta. Una fuerte ráfaga de viento llegó hasta nosotros, para luego descargar una lluvia de balas contra nuestro equipo, lo que produjo que tuviéramos unas cuatro bajas más.-¡No!
Carlo.-rió fuertemente, mientras tomaba una de las granadas cegadoras del piso, la que lanzó hacia mí, sin nadie ya que lo estuviera vigilando (nos habíamos dispersado un poco por los disparos)-¡Lo dije, no vivirá ninguno de ustedes!
Kurt.-iba a responder, cuando estalló la granada. Un fuerte pitido invadió mis oídos mientras mi visión se nublaba por completo, dejándome viendo borroso y en un tono blanquecino, caminando desorientado hacia la nada, mientras oía órdenes de alejarse, de mantenerse cerca, de dispersarse, en fin, todo tipo de órdenes sin comprender ninguna, sin saber dónde ir tampoco. Recién pude orientarme una vez pasó el efecto de la granada, y aún así, lo primero que vi fue a Carlo, que venía en carrera hacia mí, con un cuchillo entre las patas. Me giré hacia él listo para enfrentarlo, sin embargo apenas estaba buscando una de mis armas, la tierra del piso voló por doquier en un estallido…no, no era un estallido, simplemente era la "cosa" que seguía disparando, probablemente con algo similar a un cañón Gatling por la fuerza con que azotaban los disparos a mi alrededor. Cubriéndome, salté a un lado, arrastrándome prácticamente entre la tierra quemada y las barricadas en llamas, buscando algo con qué hacerle frente a esa cosa. Agazapado tras la barricada, finalmente pude observar bien lo que era: Una especie de helicóptero militar de combate, conducido por un perro, y manejada su arma por otro. Ambos Hunters. Nerviosísimo, pensé en algún modo de destruirlo, pero claro, no iba a ser posible…pero por otro lado, ¿ese era nuestro fin? ¿Haber dirigido toda la ofensiva sólo para terminar muertos bajo fuego de un helicóptero? No. Pero…¿cómo íbamos a destruir esa cosa? Me encontraba sumido en mis pensamientos cuando sentí que alguien ponía su pata sobre mi hombro. Apenas giré la cabeza vi a la Samoyedo que había…atacado, y luego ayudado.-
Samoyedo.-Hay una forma de que salgan de aquí…-dijo ella con suavidad. Y antes de que pudiera preguntar, siguió.-El camión que incineraron, lo que quedó de la puerta…si trepan por allí pueden llegar hasta la parte alta de la entrada…aún hay un trozo de la plataforma, pero debe de estar hirviendo…tendrían que ir con protección-
Kurt.-No hay tiempo para eso…-la abracé fuertemente-Pero gracias…-sin preguntarle aún por qué nos estaba ayudando, tomé del piso una granada, y guardándola en mi boca, me lancé a correr hacia el sector por el cual habían entrado Bobby, Luna y J.J., que si bien se había derrumbado internamente, seguían trozos de metal doblados en vez de la puerta, pero al menos aún se podía subir.-
Carlo.-sin embargo apenas vio lo que intentaba hacer, corrió hacia mí, y dando un salto intentó morder mi cola para echarme abajo, pero ya había yo subido suficiente. Gruñendo, tomó una pistola y comenzó a dispararme, mientras escalaba yo dificultosamente.-Eres un tonto…¿cuándo vas a rendirte de una vez?
Kurt.-Mientras respire…no me rendiré.-dije aferrándome fuertemente de un trozo de metal sobresaliente de la pared, el que tenía mucho filo. Apoyé mi pata sobre este, haciéndome daño, "Pero no lo suficiente para pararme", me dije, y seguí escalando entre lo que quedaba de puerta, finalmente llegando al sector de la pasarela metálica que ya antes había habido sobre la entrada, reducida ahora a un trozo de metal de no más de dos metros de largo, y prácticamente al rojo vivo.-
Carlo.-agudizando la vista, apuntó con su arma, y, serio, abrió fuego contra mí. Varias veces falló, mientras yo corría sobre el metal hirviendo, hiriendo mis patas a cada paso, pero cerrando los ojos, conteniendo el dolor, siguiendo adelante sin importar nada. Así conseguí llegar hasta el último trozo de baranda que había, cuando una bala impactó mi pata, haciéndome aferrarme al borde de la baranda, colgando mi cuerpo junto al abismo.-¡¿Qué esperan? ¡Mátenlo ya!-les gritó a los conductores del helicóptero, quienes inmediatamente voltearon y me apuntaron con el arma, poniendo esta en marcha. Suspirando, comprendí de pronto que una bala, una de las primeras balas que habían disparado se había alojado en mi lomo, por lo que, haciendo la cabeza hacia atrás, tomé la granada con mi lengua, y poniendo el gatillo en mis dientes, la sujeté con la pata, arrancándola de un tirón de mi boca, sacándole de ese modo el seguro, para luego, lanzarla con todas mis fuerzas hacia la hélice trasera del helicóptero, la que voló en pedazos al instante, en medio de una estruendosa explosión, la que se llevó consigo el trozo de pasarela sobre el cual estaba yo.-
Kurt.-una vez sentí colapsando el sector en el que estaba, cerré los ojos, dejándome llevar. Me azoté contra el piso fuertemente, quedándome allí, respirando muy débilmente. Y sin embargo aún no había tiempo de descansar, pues apenas abrí los ojos y miré hacia arriba, vi cómo el helicóptero perdía el control y se venía abajo, volando trozos de metal en llamas, y con filo, a mi alrededor. Me incliné sobre mi costado justo para esquivar un trozo de metal de la cola del helicóptero, el que se clavó en el piso fuertemente, aún lloviendo más metal y llamas sobre mí. Pero ese no era el problema. El problema era que el mismo helicóptero estaba viniéndose abajo, aún con la hélice principal en perfecto estado, convirtiéndose en un mortal riesgo ahora que estaba cayendo, pues caía en diagonal, hacia adelante y hacia abajo.-Rayos…-susurré, y luego comencé a arrastrarme hacia atrás, temblando un poco al ver que eso no sería suficiente. Entonces me levanté, dejando de lado de momento el enorme dolor que eso me producía en el lomo, y comencé a avanzar a saltos, cayendo por fin el helicóptero al piso, saliendo expulsados hacia los costados los tripulantes de este. La primera onda expansiva me hizo caer arrodillado, aún mientras corría, pero sin demora seguí corriendo, cuando me golpeó una segunda onda, lanzándome al piso, volando los trozos de la aspa, seguido de una nueva explosión, la que acabó completamente con lo que quedaba del helicóptero, produciendo una lluvia de los componentes de este, los que se desintegraban consumidos por las llamas, al impactar contra el piso. Finalmente quedé rendido boca arriba, con los ojos entrecerrados.-
Samoyedo.-llegó corriendo a mi lado, inclinándose.-Lo…lo lograste…
Kurt.-Eso creo…gracias a ti.-dije en un suspiro, cerrando los ojos.-¿Por qué me ayudaste?
Samoyedo.-rió suavemente, acariciando mi cabeza.-Ay, Kurtis…¿cómo podría olvidarte?
Kurt.-la miré sorprendido, levantándome realmente adolorido.-¿C-Cómo dijiste?...
Samoyedo.-¿Qué ya no me recuerdas? Oh, jeje…quizás debería refrescarte la memoria.-dijo mientras me abrazaba.-Qué ironía…pensé que nunca volvería a verte, y aquí estamos…en dos polos opuestos, jajaja.
Kurt.-suspiré-Yo…-ahora que lo mencionaba, ella me resultaba sumamente familiar, pero no podía recordar de dónde…porque ella formaba parte de la vida que yo había querido olvidar, dejar atrás.-Mira…si sigues con nosotros podría…podría recordar algo acerca de ti…pero…de momento al menos, no puedo recordarte…-sacudí la cabeza, mientras Miles y Sheldon traían a Carlo atado de patas, gruñendo este.-
Carlo.-¿Aún crees que pueden salir con vida?-me preguntó frunciendo el ceño.-Eso apenas fue un refuerzo…el plato fuerte ni siquiera ha llegado.-rió con fuerza, lo que provocó que Miles le diera un puñetazo, callándolo de inmediato.-
Miles.-¿Este tipo es amigo tuyo?-preguntó mientras me miraba.-
Kurt.-No, némesis diría yo.-suspiré mientras me giraba, apareciendo frente a mí una vez más aquel perro con el radar.-
Perro.-Vienen muchos…y ya tengo su ubicación…vienen por el sector oeste.-dijo temblorosamente.-
Kurt.-asentí con la cabeza, mirando a mis compañeros-Necesitaré a tres de ustedes.-me acerqué al arma del helicóptero, que había salido despedida en la explosión de este. Era increíblemente pesada, y aún sin estar herido de bala habría podido levantarla.-Sheldon…acércate, este es el plan.
Miles P.O.V.
Nos habíamos encaminado al sector oeste del complejo, lamentando nuestras pérdidas, pero celebrando en silencio nuestra mini-victoria. Aunque me resultaba terriblemente emocionante el hecho de estar en una revolución contra el complejo, contra Strider. Kurt nos había dirigido hasta una parte del complejo donde la entrada era un puente, debajo de este corría un río, en una caída de por lo menos diez metros. Estábamos todos los compañeros, los amigos, en fin, toda la Resistencia frente al complejo, por esa entrada. Y el detector de movimiento nos indicaba que una tropa enorme de Hunters venía saliendo del complejo, en dirección a esa salida. El plan era cargar el arma del helicóptero derribado y dejarla sobre una pequeña barricada, lo que formaría una línea recta de fuego (si es que los Hunters nos creían que estaba cargada). Kurt por su parte estaba colgando del puente, con una cuerda atada alrededor de su estómago, cuerda que habíamos sacado de los cinturones de seguridad del helicóptero, cortándolos. James y yo teníamos que sostener la cuerda mientras él colocaba el explosivo debajo del puente, forzando a los Hunters a caminar sólo por un sector de este, una línea recta pequeña, la que luego haría estallar para dejarlos caer debajo.
Miles.-¿Cómo va?-pregunté mientras James me indicaba que guardara silencio, pues estaban saliendo finalmente los Hunters. Serían unos cuarenta, apuntándonos con armas de fuego, listos para dispararnos. De hecho comenzaron a hacerlo inmediatamente, por lo que James y yo tuvimos que acercarnos más a la orilla del puente, mientras Kurt seguía en su tarea de adosar el explosivo. Sheldon se puso de pie detrás del cañón Gatling, lo que obligó a los Hunters a correr sólo por el sector derecho del puente (tal como Kurt había dicho, pues por suerte, sí habían creído que podíamos dispararla).-
Kurt.-¡Ya!-exclamó mientras nosotros comenzábamos a tirar fuertemente de la cuerda, subiéndolo. James y yo saltamos entonces detrás de Sheldon, donde no podían llegar las balas, mientras Kurt, sonriendo, sostenía el detonador.-Adiós.-dijo sonriendo, para luego presionar el botón, haciendo estallar la parte baja del puente, precipitando a toda la tropa de Hunters al abismo, cayendo al agua en medio de un enorme griterío, muchos de ellos sosteniéndose de los bordes del colapsado puente, pero soltándose de todos modos al ver cuántos miembros de la Resistencia estábamos allí.-
A continuación comenzamos a hablar con nuestros prisioneros, dejando quedarse únicamente a los que estuvieran decididos a ayudarnos. A los otros…los lanzamos al agua por el enorme agujero que había quedado en el puente.
Kurt P.O.V.
Kurt.-Bien Carlo…-le extendí la pata, adolorido aún por los disparos, los que me había vendado aquella chica Samoyedo.-Puedes venir con nosotros, y-
Carlo.-Ya quisieras, perro.-dijo serio.-Pero no te preocupes…nos veremos de nuevo, y entonces terminaré el trabajo.
Kurt.-…Si es lo que quieres…-suspiré y me di media vuelta, sólo para voltearme luego y darle un puñetazo con toda mi fuerza en el rostro, seguido de una patada en el pecho, lanzándolo al vacío, cayendo finalmente al agua debajo de este, arrastrándolo la corriente rápidamente. Aunque estaba vivo, de eso estaba seguro.-Chicos…¿cuántos detonadores nos quedan?-pregunté sin voltear.-
Perro.-Tenemos dos detonadores aún, Kurt…¿y ahora?
Kurt.-me volteé hacia ellos, sonriendo, señalando la gigantesca puerta de la entrada oeste.-Ahora es cuando comienza la verdadera revolución.
Strider P.O.V.
Elizabeth.-Señor…-dijo mirándome con un gesto de preocupación.-Es la entrada oeste…hay una brecha en el perímetro, detectamos movimiento, mucho movimiento, y no es de nuestros equipos…he perdido la señal de dos tropas de Hunters…-en su voz se notaba temor.-
Strider.-Sí. Es la Resistencia.-dije tranquilamente, sin darle mayor importancia.-
Elizabeth.-¿O sea…que no le importa?-preguntó sorprendida.-
Strider.-Por supuesto que no. Si comienzan a destruir el complejo bien por ellos. Mi victoria es ya inevitable.-me crucé de patas.-
Elizabeth.-¿Usted…esperaba que ellos ingresaran al complejo?
Strider.-Sí.-caminando, empecé a alejarme.-Estaré en el silo de misiles.
Elizabeth.-miraba preocupada las cámaras de seguridad, por las cuales se veían aquellos inferiores ingresando, corriendo.-S-Sí señor…
Strider.-Bien. Todo sigue marchando según lo he planeado…-suspiré-Los inferiores son tan predecibles…-dicho eso, salí de allí. Tanto Bolt como la resistencia encontrarían su fatal destino en el siguiente paso que dieran. Sólo era…una cuestión de tiempo.-
Narrador.-Y aún cuando él lo ignoraba, en una pantalla al rincón de la sala, se encendió el aviso: "Advertencia: Contagio viral, ADN…POSITIVO, POSITIVO". El aviso siguió parpadeando fuertemente, y sólo se apagó cuando, cerca del lugar donde estaban Bolt y sus amigos, algo comenzó a moverse entre la penumbra.
-Chapter´s End.-
Hola, este fue el capítulo 37, espero que les haya gustado, y si no, igual es bienvenido su review expresándome sus comentarios n.n
Un saludo a mis amigos: Diego, Carlo, Iván, Sidek, Doki y Carlos. Gracias por todo su apoyo.
Se despide deseándoles lo mejor, Xixh4n-Cris n.n ¡Hasta la próxima!
