PARTE 35

Ross sintió temblar a Demelza el instante en que sus labios se tocaron. Por un momento fue un beso casto, apenas el roce de sus bocas el único contacto entre ellos. Pero luego oyó el ruido de algo cayendo al suelo y las manos de Demelza le tomaron de los hombros, sus pechos apretados contra él.

Dios sabe que fue lo que la poseyó. En la intimidad de la noche, había una chispa, algo cargado en el ambiente mientras volvían en la camioneta distinto a todos los otros momentos que habían pasado juntos. Demelza nunca había hecho algo así, nunca había deseado tanto estar con alguien. Ya no tenía sentido mentirse más, estaba enamorada de Ross Poldark. Era evidente después de todo. Allí estaba ella, teniendo pensamientos no del todo puros desde el momento en que lo había conocido. Había hecho todo a su alcance para ayudarlo, hasta lo había seguido a su casa cuando no era su responsabilidad hacerlo. Y un rato atrás, cuando pusieron a Julia en la cama y estuvieron frente a frente, cerca y el acarició su rostro, Demelza no deseaba otra cosa más que el la besara. Y de verdad pensó que lo haría. Pero en una fracción de segundo algo paso por sus ojos, Demelza lo vio cambiar de parecer, y un momento después se había ido, dejándola con una opresión en el pecho y el calor de sus labios en su frente. En un rincón de su mente alguien dijo que probablemente eso fuera lo mejor, lo más sensato, pero ese fue el único momento de cordura. Lo próximo que hizo fue desvestirse, sacarse la campera, las zapatillas, el top, el jean y las medias y buscar una de las remeras de Ross en el cajón del mueble en el que ya sabía que estaban. Luego fue al botiquín del baño y tomó la crema analgésica. Lo había visto renguear, podría darle un masaje y entonces…

Pero no fue necesario. El pomo de crema cayó de sus manos cuando Ross se acercó ella. No necesitó una excusa. Demelza se paró en puntas de pie y apoyo sus manos en sus hombros, su cuerpo estremeciéndose con el contacto de su boca. Ross envolvió su cintura con sus brazos, acercándola aún más hacia él. El beso se intensificó. Demelza emitió un pequeño gemido que Ross aprovechó para introducir su lengua en su boca. Se sentía tan bien besarla al fin. Sus cuerpos totalmente unidos, muslos contra muslos, sus caderas, y sus pechos. Demelza había llevado las manos hacia su pelo y masajeaba con sus dedos su cabeza. El estaba emitiendo gemidos también. Un momento después se separaron para respirar, sus pechos agitados tomando aire, sus ojos clavados en el otro. Ross acariciaba su espalda de arriba abajo sobre su cabello. "No me molesta." Su voz sonó como un susurro. Sus labios se tocaron dulcemente una vez más y otra. Ross siguió dando pequeños besos en sus mejillas, en su frente y en todo su rostro y volvió a capturar sus labios con los suyos.

No hubo pensamientos inoportunos esta vez salvo por uno. Los pechos de Demelza se estrechaban contra él con cada respiración y a su mente vino la imagen de sus perfectos senos balanceándose delante de él aquel día en el baño de la clínica, la respuesta de su cuerpo fue inmediata. Otro gemido escapó de Demelza cuando sintió su miembro tensarse contra su cadera. Ella dio un paso atrás, su mirada curiosa desviándose hacia su entrepierna. No era la primera vez que eso pasaba, pensó ella y volvió a poner sus brazos sobre sus hombros.

La mirada en sus ojos era una que Ross nunca había visto en ella. Hasta podría decir que sus vibrantes ojos azules estaban de un color más oscuro, sus párpados entrecerrados, anhelantes y llenos de deseo. "Demelza…" susurró el de nuevo. Ella le contestó con una sonrisa. Las manos de Ross siguieron bajando por su espalda pero esta vez no se detuvieron en su cintura y siguieron deslizándose por sus caderas hasta el borde de la remera. Ross acarició suavemente la piel bajo sus dedos, era ella la que besaba su rostro entonces. Y él no pensaba en nada, sólo en la increíble sensación de tenerla entre sus brazos. Ross metió sus manos por debajo de la remera, apretando sus nalgas desnudas la atrajo completamente hacia él, besándola propiamente de nuevo.

Demelza lo sentía duro entre el ápice de sus piernas, y sólo se dio cuenta de que se estaba moviendo cuando la parte de atrás de sus rodillas chocaron contra el borde de la cama. Ross había levantado su remera, sus manos masajeando su trasero, tomando su pequeña cintura entre sus manos. Demelza lo empujó suavemente y lo separó de ella, la remera cayendo de nuevo en su lugar, el la miró desconcertado. Ella le sonrió de nuevo, una sonrisa traviesa y llena de picardía. Demelza pasó las palmas de sus manos por todo su torso, desde sus hombros, bajando lo por su pecho hasta su estómago y luego hizo algo que había hecho cantidad de veces antes, levantó su remera y lo ayudó a quitársela.

Tantas veces lo había hecho y tantas veces se había imaginado inapropiadamente pasando su dedos entre el pelo de su pecho, pero no estaba imaginando ahora. Ross respiró profundo cuando sus dedos tocaron su piel. Sentía el corazón latir fuertemente, queriéndose escapar de su cuerpo. Cerró los ojos, la sensación de sus caricias hacia hervir su sangre, mirarla lo habría hecho arder en el lugar. Demelza alternaba sus caricias con besos en la base de su cuello y sus hombros generando un cosquilleo que se extendía por todo su cuerpo hasta que sus piernas temblaron y el volvió a tomar su cara entre sus manos y volvió a besarla, tratando de poseerla con su lengua y labios hasta que los dos estuvieron de nuevo sin aliento. "No es justo." Dijo él, una voz áspera y desconocida retumbando en sus oídos. "Tu me has visto desnudo varias veces y yo…" ni siquiera pudo terminar la frase. Demelza tomó sus manos y las guió al borde de su remera "¿Y bien?" dijo ella sin dudarlo. Fue él quien tomó los bordes y se la quitó por encima de su cabeza, sus cabellos cobrizos cayendo despeinados enmarcando su hermoso rostro, sus pechos al fin libres para que él los viera y los tocara y un particularmente tierno rubor subiendo desde ellos hacia sus mejillas.

NA: ¡Espero que estén disfrutando de esta historia! Voy a subir otro capítulo mas tarde… Gracias de nuevo por los comentarios y por leer a todos los que lo están haciendo, que me sorprende sean tantos para ser una fic en español. And if you're reading this in English with the translator, please tell me. I'm curious to know.