Los personajes y escenarios principales pertenecen a J. K. Rowling a excepción de Evelyn Morgan y algún que otro personaje más que son originales.
Esta historia contiene escenas de violencia y sexo, además de lenguaje fuerte.
Algunos detalles, diálogos, o escenas pueden estar inspirados o tomados de las películas/ libros u otras fuentes.
Para cualquier duda y/o sugerencia estoy a disposición de quien quiera
Capítulo 35
En pocas ocasiones la casa de los Weasley había estado tan llena como aquella vez.
Casi una treintena de magos y brujas se apiñaban en el salón de la casa alrededor de Dumbledore, quien hablaba con calma, como ya era en él característico, dirigiéndose a las masas.
-Entraremos por la puerta principal acabando con las defensas mágicas impuestas por Voldemort, ya que estoy seguro de que no nos será difícil entrar. Él nos espera ansioso. La batalla debe llevarse acabo en el exterior, es más seguro para nosotros, y así podremos entretener a los mortífagos para que algunos de los nuestros busquen el último horrocrux.
-¿Y mientras que pasará con Voldemort? –Preguntó una voz lejana mientras el resto miraba serio a Albus, deseosos de conocer al respuesta, pero todos se giraron para contemplar a Harry, quien habló con decisión.
-Yo me encargaré de él.
-Pero cielo... –Susurró Molly mirando al chico con miedo, callando al escuchar a Dumbledore intervenir de nuevo, dirigiéndose a ella.
-Debe ser así, Molly. La profecía lo dejó bien claro. Sólo Harry podrá destruir a Voldemort.
-O él a Harry ¿Vamos a dejarlo solo?
-Correré ese riesgo, profesora Morgan. Está es mi lucha, no permitiré que nadie muera por ello. Él me quiere a mí, y me tendrá.
-¿Quién buscará el Horrocrux? Es la serpiente, y no debe ser nada fácil acabar con ella. –Dijo la morena totalmente seria, mirando al anciano.
-Puedes encargarte tú misma, Evelyn. Severus podría ayudarte.
-Lo haré sola, no es necesario. –Cortó rápidamente con frialdad.
-No seas estúpida. La serpiente estará cerca de su amo, no puedes hacerlo sola. –Agregó Snape mirándola levemente.
-Pues ya está decidido, ahora solo queda ser cautos y valerosos. No debéis creer que sois más débiles que ellos, es al contrario. El arma que más temen en nosotros es el coraje y el amor, lo único más fuerte que el ansia de poder y el odio, el arma más potente de todas. ¿Todos estáis listos? –El gentío agitó la cabeza fervientemente de forma afirmativa. –Recuperemos lo que siempre ha sido nuestro entonces.
Tras aquellas palabras de Albus, todos los presentes comenzaron a desaparecerse del lugar cargados de adrenalina y ganas de vengar todo el dolor que durante años, Voldemort y sus aliados habían causado. Aquel era el momento deseado por todos.
Al llegar a las inmediaciones del castillo, la sorpresa fue absoluta para todos, puesto que una gran cantidad de mortífagos estaba esperando taponando la entrada.
En cuestión de segundos, cientos de destellos de colores comenzaron a recorrer el aire mientras brujas y magos se batían con violencia y decisión, dispuestos a morir si hacía falta.
Evelyn agarró a Harry de un brazo y comenzó a correr guiándolo hasta una de las entradas secretas que había cercana a ellos, ya que de otro modo les sería imposible entrar en el castillo. Lupin y Snape los siguieron, ya que los planes habían cambiado después de aquello. Cualquier cosa podría esperarles dentro y hacerles necesitar ayuda.
-Deberíamos dividirnos, iremos más rápido. Yo iré con Harry, quien encuentre primero a cualquiera de los dos que avise con un patronus. –Dijo Lupin, para después salir corriendo junto con Harry por la derecha, dejando a la pareja anclada en el lugar, algo incómoda.
-Vamos, no tenemos tiempo que perder. –Habló Severus con indiferencia comenzando a andar raudo por el pasillo izquierdo, mientras Evelyn lo seguía intentando despejar su mente de aquella dolorosa incertidumbre que la había provocado la noche anterior. Debía concentrarse en lo verdaderamente importante o lo pagaría caro. Aún así, le fue imposible aparcar el tema, pues el sufrimiento era demasiado fuerte.
-¿A qué estás jugando? –Preguntó la mujer seria siguiendo los pasos del moreno, quien se paró en seco y se giró en un segundo mirándola a los ojos, alzando una ceja.
-¿Qué te ocurre ahora, Morgan? ¿Crees que este es el momento adecuado para niñerías?
-¿Y si no hay otro momento? ¿Qué me dices a eso? Sabes bien de qué te hablo. –Habló visiblemente molesta mientras volvía a emprender la marcha, y ahora el hombre la seguía a ella.
-Olvida lo que ha pasado, es un error. –Respondió fríamente Severus, haciendo que la bruja se girara enfadada.
-¿Por qué demonios has estado este tiempo correspondiéndome entonces? ¿Qué diablos piensas, Severus?
-Pienso en protegernos a ambos. ¿Crees que esto nos puede llevar a algo bueno? El amor sólo trae dolor.
-No tiene que ser igual que hace diecisiete años, Severus. Todo ha cambiado. Y ya no hay marcha atrás ¿No te das cuenta?
-Olvídalo. Yo ya lo he hecho. –Respondió con rabia el hombre mientras fijaba su vista en la de ella.
La mujer sintió como algo la atravesaba por dentro, haciendo que su esperanza se desmoronase en apenas un segundo ante la fría revelación del mago. Aunque no estuviera siendo sincero, aquello le dolía igual, pero no le daría el gusto de derrumbarse.
Ambos continuaron andando en completo silencio hasta escuchar un fuerte estallido que les hizo pararse en seco. Aquello provenía del exterior; Las cosas se estaban poniendo feas.
La pareja continuó más raudos que antes hasta llegar a las puertas del gran comedor, donde escucharon unas voces familiares hablar. Snape y Evelyn se pegaron al muro y contemplaron con cautela la escena.
-Hoy es un gran día, Elizabeth, por fin acabaré con Harry Potter y seré invencible. Y tú, mi más fiel seguidora, estarás en la cima conmigo.
-Gracias, señor. Es un honor, servirle. ¿Potter le está buscando, cuándo le hará frente? –Respondió la rubia a Voldemort mientras este danzaba por la sala junto con Nagini a su lado.
-Tiene que estar a punto de aparecer, me gusta el juego limpio. Quiero disfrutar de este momento.
Lupin y Harry aparecieron a la espalda de la pareja guiados por el patronus de la morena, y rápidamente se unieron al resto contemplando la escena. En el momento en que Voldemort y Elizabeth detuvieron la conversación, el grupo entró en escena.
-Ya pensaba que ibas a dejar que tus amigos siguieran ocultándote, Potter. Vaya, también han venido los traidores. Será un placer acabar con vosotros. – Contestó con maldad el mago sonriendo, para después sacar su varita. -Víbora, acaba con el resto, yo tengo un asunto pendiente con Potter.
-Me temo, mi señor, que mi tarea acaba aquí. A mí no me gusta compartir la cima. –Respondió la bruja mientras se acercaba a la serpiente ante la extrañada mirada de todos, y sacaba un gran colmillo de basilisco, clavándoselo rápidamente a la serpiente para después atacar a Voldemort con un poderoso hechizo y derribarlo.
Todos los presentes quedaron escépticos ante lo ocurrido, pero antes de poder hacer nada, la mujer desapareció del lugar riendo a carcajada limpia. Harry comenzó una lucha desenfrenada contra a Voldemort mientras Evelyn salía corriendo del lugar tratando de capturar a su hermana. Snape salió raudo tras ella dejando a Lupin ayudar al muchacho de la cicatriz.
La morena llegó a la entrada de Hogwarts, donde la batalla continuaba, aunque está vez, con cadáveres de los dos bandos en el campo de batalla, recrudeciendo la escena.
Contempló a su hermana correr hacia la lejanía, adentrándose en el bosque prohibido, con lo cual la mujer comenzó a lanzarle hechizos paralizadores, pero no consiguió detenerla.
Corrió como nunca antes lo había hecho llegando a alcanzarla con un hechizo que la derribó. Elizabeth se incorporó rápidamente y apunto con su varita a Evelyn
-¿Sorprendida, verdad? Ya le dije a tu novio traidor que había muy buenos actores aquí. Ahora empieza mi gran momento, y no pienso dejar que me lo estropees, Evelyn.
-Estás loca, acabaremos contigo igual que lo haremos con Voldemort.
-Yo no soy como ese estúpido engreído. Yo soy más cruel que él, y lo sabes. En este momento empieza el verdadero terror en el mundo mágico. –Dijo la rubia con una sonrisa cargada de maldad, para después lanzar un potente hechizo contra su hermana, el cual impactó contra ella haciéndola volar varios metros hacía atrás, cayendo después de uno segundos de lado sobre el suelo.
-¿¡Estás bien?! ¿Cómo se te ocurre salir detrás de ella? –Bramó Snape ayudando a levantarla, mientras la bruja limpiaba la sangre que brotaba del profundo corte que se había hecho al caer en una de sus sienes.
-¡Hay que ayudar a los demás, vamos! –Respondió ignorando a Severus, deshaciéndose de el agarre del moreno con brusquedad, corriendo hacia la entrada del castillo donde observó como múltiples sombras de mortífagos se alejaban volando de allí con suma rapidez.
Aquello hizo crecer en el interior de la pareja una sensación de alivio, pues al parecer, las cosas estaban yendo bien por una vez.
