Capitulo 36.
Razones y dudas ¡Está prohibida una relación!
.
.
Sus ojos se fijaron en ella y deseo ser capaz de hacer algo para llevarse a Akari lejos. Se sintió terriblemente estúpido, el momento de correr había pasado y ahora ya no había manera de deshacer lo sucedido.
Naruto se separó de Sakura y fue consciente de que ella quería acercarse.
Un seco asentimiento de su parte fue todo lo que él guardia necesito para dejarla avanzar.
El rubio la abrazaba por los hombros y encontraba molesto que ella se lo permitiera con tanta facilidad. Ella no se lo habría permitido en el pasado, Sakura siempre había sido un poco diferente.
Sin querer pensar demasiado en ello el joven Hokage se giró para ayudar a los niños a bajar del barandal. Ellos bien podían hacerlo por si solos, pero necesitaba alejar su mirada de la maravillosa figura de la chica frente a él.
Dejó a Kenji en el piso y al tomar a Akari se dio cuenta del ligero temblor que le recorría. No sabía si estaba ansiosa ahora, o tal vez asustada. Él no era Kami y realmente no le gustaría serlo. Existir para el bien de los demás le parecía una patada en el trasero aun peor que ser Hokage.
Sakura miraba a Akari con adoración y podía ver pequeñas lágrimas formándose en sus ojos, aún a pesar de la distancia. No tenía sentido para él, que en esos momentos su cuerpo tirará hacía a ella con la intención de consolarla. Era una idea estúpida por completo.
Akari se removió queriendo bajar de ese lugar, pero él realmente no podía apartar los ojos de Sakura. Ella ni siquiera parecía notarlo ahí. Kenji bajó del barandal jalando a Akari con él. Ninguno de ellos se movió un poco más cerca de la mujer que caminaba lentamente hacia donde se encontraban.
−Akari-chan –susurró suavemente Sakura y por algún extraño motivo la pequeña sollozó. Eso logró despertar a Sasuke de su letargo y su mirada se posó en su hija. No tenía idea de que había pasado. Realmente no sabía que harían todos a partir de ahí. Lo único que podía hacer era levantarla y abrazarla. Realmente no lo hubiera hecho de esa manera frente a todos, pero no importaba. Ahora él estaba desesperado.
−No… −gimió ella empujándolo por el pecho sin demasiada fuerza. Sasuke suspiró. Eso no le podía pasar en esos momentos.
−Akari, por favor –pidió con la voz más suave que tenía. Era tan cálida y dulce que logró enviar un escalofrió por la espalda de Sakura. Ese era un lado que realmente nunca había visto de él.
− ¡No! –gritó ahora Akari removiéndose con violencia en sus brazos− ¡Déjame! ¡No quiero! –el llanto de la pequeña Uchiha ahora era demasiado, y Sasuke realmente temió que ella se hubiera roto de alguna forma. Cuando era una bebé y lloraba siempre había temido eso, pero ahora ella tenía demasiadas razones para por fin haberlo hecho.
−Joder… −la palabra salió antes de que pudiera evitarlo, pero ese no era momento de preocuparse porque los niños la aprendieran− ¡Mierda, Naruto tómala! –la orden salió por instinto, y aunque el rubio tardó un par de segundos en comprender, pronto la tuvo en sus brazos.
−Akari-chan, tranquila… −susurró él en su oído y ella se aferró a él con fuerza. Sus pequeños brazos se sujetaron a su cuello con fuerza y él le acarició la espalda y el cabello de manera suave. Akari sollozaba en su hombro, el sonido era ahogado, pero de cualquier manera apretaba el corazón de Sasuke.
¿Qué demonios había pasado?
Una ligera caricia en su mano lo hizo mirar hacia abajo, para encontrarse con un asustado Kenji dudando su tomarlo o no de la mano. Sin pensarlo siquiera aflojó el puño de su mano y dejó que la tomara.
Miró en dirección a Sakura y vio como las lágrimas rodaban por sus mejillas mientras cruzaba sus brazos con fuerza. Eso estaba bien, ella había causado todo eso con su aparición, y que Orochimaru reviviera sí él no se arrepentía de haberla buscado.
−Akari-chan ¿Quieres comer un helado? –la voz de Naruto sonó en el tenso ambiente después de unos momentos, y entonces Sasuke notó que su hija al fin había dejado de llorar.
Por un momento pensó en que seguramente Hinata los habría regañado por ello. Akari no comería nada hasta la cena si tomaba el helado, realmente ella y apenas había ingerido algo en el desayuno. Nunca pensó que realmente extrañaría un poco esos días.
−De chocolate –asintió ella y su voz sonó extraña.
El joven Hokage asintió cuando Naruto le preguntó con la mirada, para luego tomar a Kenji en sus brazos y acercarse a ellos. Kami-sama sabía que ya estaban un poco grandes para traerlos de ese modo, pero lo necesitaba en esos momentos.
Miró a Sakura, lo más conveniente sería hacer que se esfumara, pero no quería que eso se volviera a repetir en caso de que Akari la quisiera ver de nuevo.
−Tú vienes con nosotros –le informó mirándola fijamente. Ella solo asintió un poco con la cabeza y se limpió las lágrimas con un movimiento apresurado−. Puedes retirarte, yo me haré cargo de las cosas –le ordenó al guardia con voz fría, y él podría jurar que ese hombre dudaba que fuera capaz de hacerse cargo de la situación.
Cuando el guardia se retiró, él se preguntó si acaso lo mencionaría a sus compañeros. Más le valía que no fuera contando por ahí lo inútil que él había sido en esa situación, o juraba que no encontrarían ni una sola partícula de polvo con su ADN.
El caminar junto a Sakura nunca había sido tan incomodo. Él había pasado por la etapa de odiar a las chicas, odiar al mundo y amar a la chica, pero nunca había sido tan malditamente raro el caminar junto a una mujer.
Habían comprado los helados y en esos momentos se encontraban en el parque. Akari no se había separado ni un solo instante del rubio, quien la llevaba aún en sus brazos y le señalaba las nubes diciendo las formas que encontraba. Akari reía cuando las cosas que él se imaginaba le llegaban a parecer muy estúpidas, y Sasuke no podía evitar sentirse celoso ante ello, cuando él se encontraba recargado contra un árbol y sosteniendo la mano de Kenji.
¡Demonios~!
En serio que tanto estrés lo estaba afectando, pero no podía mostrarse así de patético.
Le lanzó una mirada a Sakura sin poder evitarlo.
La chica se encontraba sentada en una banca a varios metros de distancia. En el sol.
Él sabía que al pasar tantos años en Suna, ella seguramente había tomado resistencia a estar expuesta al sol, pero realmente no le agradaba la idea de que su suave piel, que ahora se encontraba ligeramente bronceada se volviera de un tono más oscuro. A él realmente le había vuelto loco el color claro y cremoso de su piel años atrás.
─ ¿Papá? ─lo llamó Kenji y su mirada de inmediato se encontró bajando hacía su mano derecha.
El niño lo miraba con el ceño ligeramente fruncido y el helado de limón derritiéndose en su mano.
─ ¿Qué? ─inquirió tratando de sonar lo menos cortante posible, y fallando miserablemente, pero curiosamente esa vez el niño no se sintió intimidado en lo más mínimo, o al menos no lo demostró.
─Akari la quiere ─informó el niño y Sasuke se sorprendió.
─ ¿Por qué lo dices? ─preguntó acuclillándose frente a él. Hinata siempre le había dicho que cuando hablara con los niños de algo importante había que mirarlos a los ojos. Nunca había tomado eso en serio, pero realmente quería tener la información que no le había llegado.
─Ella me lo dijo ayer ─susurró lanzando una nerviosa mirada en dirección a Naruto y la niña, para luego soltar la mano de Sasuke y cambiarse de mano el helado.
El joven Hokage suspiró de manera pesada mientras veía los gestos de desagrado del niño al sentir su mano pegajosa. Sin pensárselo mucho sacó un pañuelo de su bolsillo y le limpió la mano mientras le indicaba con la mirada que tuviera más cuidado.
─ ¿Qué fue lo que te dijo? ─insistió al ver que Kenji se concentraba de nuevo en comer.
─Ayer después de cenar y que me dijeras que Akari tenía otra mamá, nos hiciste tomar un baño, pero Akari no quiso bañarse conmigo porque dijo que tenía que bañarse bien para conocer a su mamá, yo me enoje ─Sasuke se sintió palidecer. No tenía idea de que Hinata los siguiera dejando tomar baños juntos aún, mucho menos que ellos encontraran eso como algo divertido, no era que hicieran algo… Eran solo unos niños, pero seguía encontrándolo verdaderamente incómodo─. Le dije que era mala, pero ella me dijo que ella quería a su mamá y que de verdad quería gustarle… ─Kenji miraba de nuevo en dirección a Naruto y movía sus pies de manera nerviosa, mientras bajaba la mirada al suelo. El Uchiha tuvo que sostenerlo de la barbilla para que lo mirara de nuevo a los ojos.
─ ¿Qué más? Tú sabes porque ha llorado ¿Cierto? ─esta vez logró que su voz sonara persuasiva. Demasiado suave y al parecer el cambio había logrado tranquilizar un poco a Kenji, quien asintió después de pensárselo un rato.
─Ella tiene miedo de que no la quiera… Y de que tú no nos quieras más si ella vuelve contigo ─el miedo brillaba en los ojos del niño y Sasuke se dio cuenta de que él mismo también temía que los dejara de querer por esa mujer que no tenía ninguna relación con él─. Akari dijo de unas fotos… ─Kenji frunció el ceño confundido─ Ella dijo que te veías feliz y que por eso tenía miedo de lo bonita que era. Supongo que lo es ─susurró por lo bajo, pero de inmediato un brillo apareció en sus ojos─, pero Akari es más bonita ─agregó con voz firme y Sasuke tuvo la sensación de que trataba de zanjar el tema.
─Claro que Akari es más bonita… ─musitó y al ver que el helado ya se había convertido en agua dentro del barquillo y se encontraba de nuevo manchando a Kenji, se lo quitó y le indicó que lo esperará donde se encontraba mientras él se dirigía a tirarlo.
Ahora realmente no tenía idea de cómo hacer que Akari se sintiera segura.
Él en algún momento desde que la había mandado a buscar quizá había fantaseado un poco en lo que podría pasar si se esforzaba por volver con ella. Por tener una familia real. Nunca pensó que su hija se sentiría confundida por ello e incluso temiendo que la dejara de querer.
¡Por el Cuarto Hokage, él realmente no sabía mucho de niños! Quizá supiera un poco dado que él en algún momento fue uno, pero las experiencias era por completo diferentes.
Caminado de regreso hacía Kenji notó que ahora Akari y Naruto se encontraban jugando con él. Bien, al menos ahora su hija no se encontraba por completo sola y en manos de alguien tan estúpido como Naruto. Kenji se tomaba enserio el papel de cuidarla, aunque realmente nunca había algo real de que cuidarla.
Se detuvo a mitad de camino pensando que quizá lo mejor era dejar que a su hija disfrutar el día. Él no se sentía de ánimos para recibir su rechazo una vez más en el día.
Tratando de que sus acciones parecieran casuales se acercó a la banca donde se encontraba Sakura, pero dadas las circunstancias eso era verdaderamente imposible. El ambiente fue realmente tenso cuando él se sentó a su lado.
La chica lo miró fijamente, mientras él no despegaba la mirada de los árboles que se encontraban frente a él.
Mil palabras giraban en torno a la mente del Hokage, pero era incapaz de pronunciar cualquiera de ellas. Todas eran demasiado difíciles.
─Sasuke… ─susurró Sakura, pero un agudo gritito la detuvo.
─ ¡Papá! ─Akari lo llamaba con los ojos brillantes y apretando con fuerza la mano de Naruto.
El corazón del Uchiha se detuvo.
Su corazón se encontraba dividido. Quería saber que era lo que la chica le iba a decir, su tono era ese de cuando le contaba un secreto, cuando se encontraban en la cama justo después de despertar en los brazos del otro, pero no lo escucharía. Akari lo había llamado porque lo había visto acercarse a Sakura.
Sí eso era una prueba… Él no la fallaría.
Se levantó de la banca y caminó hacia los demás sintiendo los ojos de la chica fijos en su espalda.
*Agita una bandera blanca mientras Italia le ayuda* Hola... Vengo en paz n_n- Realmente me he tardado ¿No? Y se que no tengo perdón de Sasuke, pero realemnte fue un poco demasiado difícil escribir este capitulo u.u- Pero bue... Es corto, pero me ha costado como no tienen idea. Ahora... A esta historia no le quedan más de 10 capitulos, o al menos espero que eso pase.
Ahora, aprovechandome de su bondad y cariño hacía mi *Los mira con lindos ojitos*. He escrito varios Drabbles Yaoi, unos de hace tiempo, otros un tanto "nuevos", onagai... Sí les gusta el genero pasen y comenten que estan verdaderamente pobres de Reviews.
Espero comentarios sobre la historia. Si me dejan 10 les prometo terminar el sig chap en una semana UuU- Sí chantaje, pero a veces es necesario. Gracias por sus RR en el anterior!
Besos!
