Perdon, perdon y mil perdones...

Este regreso a clases me mató y creanme que es por ello que no habia podido terminar ese chap, que es el penultimo de esta larga historia, la cual espero que al final la hayan disfrutado y que me dejen sus comentarios... n.n

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CAPITULO XXXII: LA BATALLA FINAL

Crista y Lara, combatían fuertemente, ambas se atacaban con todo lo que tenían, sin embargo Lara ya se estaba cansando, ya que como bien lo dijo Crista, le faltaban años de entrenamiento, aún así, tenía otros recursos…

– Ya te cansaste…? – cínicamente le cuestiona Crista

– Eso qué importancia puede tener? – y de manera diestra con su barra, con movimientos en círculos, hace que la espada de su oponente, salga de sus manos, para encajarse a un par de metros lejos de ellas y con un golpe en la cara, igual con la barra, logra derribarla y al ver el resultado mientras jadeaba por aire, corre a donde está la Piedra de Matusalén y antes de poder llegar a ella

– No huyas de mí! – haciendo voltear a la joven – Garras Venenosas! – y parecida a la técnica de su padre, a excepción de que éstas eran las uñas reales con las cuales atacaba, de esa manera lastimó a la chica en su brazo izquierdo

– Ahhhhhh! – al sentir el daño recibido

– Creíste que tan fácilmente me vencerías? – y tomando su espada nuevamente

– Ru...gido de... Pu…maaaa! – a pesar de lanzarla con dificultad, la joven logra rasgar parte del atuendo junto con el costado de la chica

– Ahhhhhh, maldita… cómo te atreviste? – tomándose la herida

– Talvez yo no obtenga la victoria de ésta pelea! – le responde – Pero tú tampoco lograrás tener lo que tanto anhelas!

Mu y Jaken continuaban con su pelea…

– Por qué no aceptas de una vez por todas que perderás? – le dice Jaken junto con un cabezazo

– Porque no lo haré! – esquivando el ataque de su amigo – Y tú, por qué no te das cuenta de que lo que estás haciendo, está mal? – lanzándole un puñetazo a la cara

– Porque lo que tú dices que está mal! – deteniendo el golpe con su mano – Para mí no lo es, ya que es sólo un vano concepto entre la diferencia del bien y el mal… – apretando el puño de éste

– Lo malo siempre será malo! – a pesar de sentir el dolor en su mano

– Yo no sé por qué es que quieres seguir protegiendo a los humanos! – torciéndole la misma – Los que se dicen tus padres, te abandonan… lo que se dicen tus amigos… te traicionan y finalmente, los que se supone que son tus aliados… son los peores, porque lo único que quieren es usarte! – gritándole esto último con tanta rabia que Mu, tuvo que golpearle con la rodilla el brazo para que lo soltara, ya que por un poco más, se la habría roto

– Estás equivocado! – le lanzó una patada en el dorso – Tú siempre pudiste confiar en mí y lo sabes muy bien! – pero éste le tomó la pierna, de esa forma Mu se dejó caer, para después y con la otra pierna, lanzarlo pero Jaken soltó la pierna del Dorado, sujetando con fuerza la espada, para que al salir volando, se la llevara con él

– Al fin la tengo! – levantándose después del porrazo que se llevó – Ahora que la Excalibur ha vuelto a la vida, seré más poderoso que nunca… Jajajajajaja!

– Sé que será más difícil el poder vencerte! – poniéndose de pie ágilmente con un salto – Pero créeme que lo haré! – señalándolo con su índice. Jaken se acerca peligrosamente a Mu, quien toma su postura de pelea, preparándose para recibir el ataque de su amigo, quien lo embiste de frente – No puedo permitir que me hiera más de lo que ya estoy! – piensa – A como de lugar, debo de quitarle la Espada… – continúa cavilando, al tiempo que arqueándose, haciéndose de lado o saltando, esquiva los ataques

– Ya me cansé de estar jugando contigo! – le dice molesto – Prepárate Mu, por que te prometo que ésta vez ya no tendré concesiones! – y en ese momento con la cosmoenergía del joven, la Excalibur también adquirió un aura color azul agua, igual a la del chico – Esto sí que no me lo esperaba! – se comenta así mismo al ver que la Espada se cubría de su aura y agitándola con las dos manos y parecido a como lo hace Shura – Excalibur! – y una línea muy peligrosa y cortante, se dirige a toda velocidad hacia Mu, quien se teletransporta para evitar el golpe, mismo que sigue derecho para destruir algunos árboles y rocas que se encontraban detrás de él, Jaken al ver donde se apareció éste en el cielo, nuevamente le lanzó el ataque, mismo que el Dorado evitó de la misma forma – No podrás sólo estar evitando los ataques de la magnifica Excalibur… – le grita al ver que no reaparece por ningún lado – Si de verdad quieres vencerme, en algún momento tendrás que enfrentarme cara a cara, de otra forma no podrás evitar que te mate! – y con su poder extrasensorial ubicó a su amigo, disparándole de nuevo con la Espada, pero ésta vez en lugar de evitarlo…

– Extinción de Luz Estelar! – con ésta técnica, pudo tragarse el poder de la Excalibur y no recibir daño alguno, al tiempo que se transportó frente a Jaken que sorprendido no pudo evitar el puñetazo que recibió en la cara, seguido por un par más en el rostro también para que con el último, lo mandara de espaldas fuertemente derrapando unos dos o tres metros

– Ese fue un gran golpe! – decía mientras se levantaba y sentir como le escurría sangre de la comisura izquierda – Pero necesitarás más que eso para vencerme! – en ese momento sin previo aviso, se lanzó con la espada por delante en contra del Dorado, esgrimiéndola con agilidad pero aún rodeada de cosmos – Creí que harías todo lo necesario para vencerme… – le dice mientras sigue agrediéndolo con ella – Sólo eres un hablador! – Mu esquivaba ágilmente los ataques de su amigo y con un movimiento de giro rápido logró nuevamente golpearlo en el rostro y sacarlo de balance, sin embargo al mismo tiempo logró herirlo en la espada y causarle una buena herida – Eso es todo lo que tienes? – riéndose a grandes carcajadas

En el Monte Olimpo…

Todos los presentes estaban en silencio viéndose unos a otros, en espera de ver quién daba el primer paso, entonces Athena dio unos pasos al frente, seguida por Kanon como guardaespaldas, a quien le hizo una seña para que se quedara atrás, entonces dijo…

– Sabía que un Dios estaba detrás de todo esto… – con la mirada clavada en Enio y con voz firme – Pero necesito saber sí eres la única que ha planeado ésta nueva batalla? – la Deidad de la Destrucción la miró despectivamente sin responderle

– Por favor Señora mía, ayúdeme y yo terminaré con ellos! – le reiteró en voz no muy alta, pero ya de pie

– Cállate estúpida! – respondió ésta, dejando sorprendida a una Naisare muy lastimada

– Por qué no me contestas Enio? – le replica nuevamente Saori

– No tengo por qué entregarte cuentas de mis actos a ti, Athena!

– Está bien… – cerrando los ojos – No lo hagas, sin embargo le hablaré a mi Padre y tendrás que arreglarlas con él! – por un momento la Diosa, se puso nerviosa por las palabras de su tía, pero retomando la compostura

– Llámalo sí eso es lo que quieres, a mí que más de da sí yo no tengo nada que ocultar!

– Muy bien! – respondió ésta – Esperemos que cuando él venga, no se de cuenta del olor característico de la Ambrosía! – esas palabras, hicieron que la Señora perdiera la calma

– Destrucción Inminente! – y una gran bola de energía se dirigió hacia Athena y en un segundo, tanto como Shion como Kiki posándose frente a ella, al unísono

– Muro de Cristal!

Lara se sentía cada vez más débil y ya empezaba a nublársele la vista, por el veneno "mágico" de la técnica de Crista, que a su vez, se dolía por la herida causada por el Rugido de Puma. Ambas estaban de nuevo de pie frente a la otra, en posición de pelea…

– Anda, se buena y date por vencida, de esa forma ya no sufrirás más!

– No puedo permitir que te quedes con la Piedra de Matusalén! – expresa ella, mostrando que tenía notables problemas para permanecer parada

– No seas tonta… – burlándose – Nisiquiera puedes mantenerte en pie, mucho menos pondrás vencerme!

– Tú crees que sí consigues la Piedra y la Excalibur, podrás enfrentarte a la batalla contra los Dioses y Titanes, saliendo viva de ello…? – en ese momento su respiración comenzó a ser más agitada y dificultosa

– Yo no sé de qué hablas… – extrañada ésta le responde – A mi no importa un bledo nada de eso, por que yo sólo pretendo con esto conseguir lo que tanto deseo!

– Crée…me… que… por… más… que… lo… de…sees… ha…ré… lo… que… sea… ne…cesa…rio… para… evi…tarlo! – su vista tanto como su equilibrio, empeoraban con cada segundo, además de sudar completamente frío, por cada poro de su cuerpo que la iban debilitando más y más

– De verdad es que no quiero acabar contigo, pero sí continúas interfiriendo en mi plan, puedes estar segura de que te mataré!

– No… im…por…ta… lo… que… pa…se… con…migo, yo… te… de…ten…dré! – y aunque se tambaleaba, concentró su energía y Crista al ver que no se daría por vencida, se preparó para el ataque de ésta, aunque ella también pretendía que éste fuera su último – Gota Astral! – pensó la joven y reuniendo todas las fuerzas que le quedaban, gritó – Rugido de Puma!

– Garras Venenosas! – y sin que Crista se diera cuenta como fue que sucedió, ante sus ojos aparecieron dos chicas más, iguales a Lara, que también la atacaron con el mismo golpe en direcciones diferentes, al mismo tiempo que ella sólo lanzó un ataque, que fue neutralizado por uno de su atacante, ésta vez siendo ella la única que recibió daño, en el brazo derecho y la pierna izquierda, provocando que cayera de rodillas al piso con un dolor indescriptible – Qué demonios fue lo que pasó? – toda confundida se cuestionaba en voz baja – Qué rayos fue lo que salió mal? – y con las tres atacantes acercándose a ella, éstas le dicen al unísono

– Crista… talvez no lo entiendas…! – al tiempo que le lanzaban un puntapié, en el torso – Pero aún con la Piedra de Matusalén y la Excalibur, no lograrás lo que tanto deseas! – dándole una patada más, dejándola tumbada de espaldas – Que es conseguir el amor que tanto deseas!

– Estás loca! – tomándose el estómago y derramando sangre sobre el piso en el que se encontraba – Con ella conseguiré lo que realmente deseo, porque me darán poder e inmortalidad! – poniéndose de pie con algo de dificultad

– Claro eso dices tú, pero la verdad es que nunca obtendrás lo que realmente tanto deseas, que es el amor de aquellos que te han marginado…

– Tonterías! – los ojos de Crista, mostraron un brillo de odio por lo que ésta le decía ya que era verdad; así que de un momento a otro, se acercó a ella a una velocidad impresionante, a lo que muchacha no pudo defenderse y teniéndola de frente le escuchó decir – Muere! – enterrándole sus "Garras Venenosas" en el estómago, haciéndola desaparecer, mientras las otras dos "Laras" al mismo tiempo la atacaron con su técnica fuertemente por ambos lados – Ahhhhhh! – y a pesar del dolor estiró ambos brazos hacia los lados – Mueran de una vez! – desapareciendo a la otra "copia" e hiriendo mortalmente a la original, misma que cayó a los brazos de ella

– Aún así no te quedarás con la esfera! – y con sus últimas fuerzas, le clavó su propia espada en el estómago que traía en la espalda, haciendo que la soltara al sentir la herida y dar unos pasos hacia atrás; de esta forma Lara cayó finalmente al suelo y en voz baja – Lo siento mucho Mu… pero una vez más te he fallado! – cerrando los ojos y quedar sin vida; mientras Crista, cae de espaldas ya sin fuerzas y en ese momento la imagen de su hermana y Jaken asaltaron su mente

– Talvez ella haya tenido toda la razón! – saca la espada su vientre – Lo que más he deseado en éste mundo, es el amor de Jaken… – murmuró – Al igual que ella… lo único que más me gustaría hacer en éste momento, es volver a ver esos ojos marrones… – perdiendo el conocimiento, ambas chicas quedaron tendidas sobre el césped que rodeaba ese justo lugar…

De vuelta con ambos lemurianos…

Jaken reía a carcajadas al ver que su excompañero no era rival para él, ya que con la Excalibur nada… absolutamente nada en el mundo podría vencerlo ahora, excepto talvez por el poder de un Dios o…

Mu lo miró con enojo sin decirle nada a pesar de la herida que le causó, entonces Jaken al ver esto nuevamente lo embistió con el arma por delante, pero esta vez con más vigor y por la herida, el Caballero se desplazaba con algo de dificultad, sin embargo esquivaba cada embate moviéndose de un lado para otro; llevándolos a donde las jóvenes yacen tiradas y ambos se detienen por un instante en seco…

– Crista… – murmura con algo de sentimiento al ver la escena, mientras que Mu, sin pensarlo corre hacia cuerpo inerte de la chica

– Lara… Lara… – volteando el cuerpo para mirarla de frente, en tanto Jaken corrió hacia Crista – Lara, por favor abre los ojos? – le dijo suplicante mientras quitaba el cabello para contemplar su rostro que estaba sucio por la pelea – Por favor Lara… dijiste que no te alejarías de nuevo de mí! – y un par de lágrimas corrieron por sus mejillas cayendo en la frente y una mejilla de ésta, pero aún así la chica no respondió; justo en ese momento los demás Caballeros Dorados llegaron al lugar de la pelea, fue por ello que Mu cargó a la joven delicadamente, dirigiéndose hacia las Amazonas que llegaron también y entregándola a ellas con suavidad dijo – Por favor cuídenla por mí! – entonces sintió como un odio enorme comenzó a invadir todo su ser y de pie aún sin quitarle la vista de encima a la joven – Todo esto es tu culpa! – con cierto aire de resentimiento en la voz – Ella no habría muerto, de no ser por tu tonta actitud y creer más en las palabras de alguien completamente desconocido, que en todas las enseñanzas de tu propio Maestro! – y girando hacia él, lo vio ayudando a Crista a levantarse para tratar de ponerla a salvo de la pelea, cosa que Mu hizo más rápido con su poder psicoquinético sorprendiendo al chico y los demás Santos

– Qué es lo que pasa con Mu? – expresa muy asombrado Aioria, ya que en todo el tiempo que habían convivido con el Dorado de Aries, nunca había mostrado esa parte de él

– El aura que rodea ahora a Mu es de tristeza, odio y determinación por lo sucedido a esa joven! – expresa con sentimiento Aldebarán al ver a su amigo así. Jaken al verlo de ésta forma, por un momento hizo que se estremeciera ya que no dejaba de mirarlo. El cosmo del Santo se elevó enormemente en un segundo y Jaken, torciendo levemente la boca, se sintió satisfecho de lo que veía

– Ésta vez, el que no tendrá concesiones… seré yo! – la voz del Dorado no cambió en absoluto, al igual que el aire de odio y tristeza en su aura

– No tendrás concesiones? – le pregunta incrédulo, pero a la vez burlonamente – Me parece perfecto… por que ésta pelea se ha retrazado más de lo debido!

– Que así sea!

El Muro de Cristal de ambos Santos de la casta de Aries, fue lo suficientemente fuerte para detener la energía de la Diosa, pero no para reflejarla en contra de ella, debido a que se desintegró junto con el ataque de ésta…

– Muy bien hecho Kiki! – le dice Shion a su "pupilo"

– Pero esto está aún por comenzar! – expresa Kanon y da un gran salto para colocarse delante de ellos – Explosión de Galaxias!

– Idiota! – despectivamente expresa Enio, deteniendo con una sola mano la técnica del ex Marino y al cerrarla, la deshizo como si su mano fuera fuego y la técnica mantequilla – Jajajajaja, ustedes jamás me vencerán! – y nuevamente descargó su cosmo hacia ellos, pero ésta vez en lugar de que los Santos cubrieran a Saori, ella con su cosmo neutralizó el ataque de su sobrina – Nunca imaginé que tú te rebajarías a pelear, cuando siempre has dependido de tus Caballeros para que protejan y así nunca ensuciarte las manos!

– No digas tonterías… – le dice ésta con el seño fruncido – Sabes perfectamente que todas las Deidades contamos con nuestros guerreros que nos protegen… así como tú, tus hermanos y tu padre, contaban con los Jinetes del Apocalipsis!

– Cállate! – le dice ofendida por las palabras de Athena

– Será mejor que me contestes de una vez por todas y dime sí estás tú sola o hay alguien más, detrás de todo esto! – le exige Saori

– Por qué habría de decírtelo?

– Está bien… pero créeme que pagarás muy caro por la traición que has cometido en contra de todos los Olímpicos…

– Sólo si sobrevives a nuestra pelea… Destrucción Inminente! – y ésta vez, el ataque de la Diosa, era más fuerte que el anterior así aunque Saori con su báculo trató de detenerlo, no lo logró del todo, saliendo con ello ligeramente lesionada y antes de que cayera de espaldas, Jeana la sujetó para no cayera al suelo. Los Santos atacaron uno tras otro a Enio; primero Kiki le lanzó su Revolución de Polvo Estelar, pero ésta lo deshizo con un movimiento de su mano, como si se estuviera espantando una mosca; seguido por Shion que utilizó su Extinción de Luz Estelar, misma que fue seguida de la Explosión de Galaxias de Kanon y de ésta manera lograron dañar aunque levemente a la Diosa que cuando se disponía a atacarlos de nuevo

– Mi Diosa, por favor! – le suplica de nuevo Naisare – Yo acabaré con ellos, sólo necesito la fuerza de la Ambrosía, mi Señora!

– Te dije que te callaras, tú ya no me sirves para nada! – Naisare se sorprendió por lo dicho, Roshi por fin decidió unirse a la pelea

– Rozan Hyaku Ryu Ha! – y los cien dragones se dirigieron a las distraídas mujeres, a toda velocidad y Enio al ver que no podría con todos, sujetó a Naisare por la parte de atrás del cuello poniéndola frente ella y usarla como escudo

– Ahhhhhh! – gritó de dolor ya que no pudo hacer nada para defenderse, de la técnica fatal y con las últimas fuerzas que le quedaron, volteó a ver a su Señora – Por…qué? – con bastante asombro en la mirada escuchó las palabras de Enio antes de caer al piso

– Porque eres una inútil que no sirve para nada y ahora por tu culpa, no podré lograr mis planes de dominar la tierra y matar a todos los Dioses, incluyendo al maldito Zeus y al estúpido de mi padre, que sigue fielmente las ordenes de éste! – todos los presentes se sorprendieron de oír lo que ésta había dicho inconscientemente, cuando una voz bastante gruesa se oyó por detrás de ella

– Sabía que algún día uno de mis hijos me traicionaría, talvez lo habría esperado de Fobo por ser el representante del Terror, pero nunca pensé que serías tú… – y al voltear a verlo lentamente, observó los ojos enrojecidos de ira, que ésta le había causado y antes de poder decir algo – Mereces ser castigada en éste preciso momento!

– Pe… pero Padre? – expresando bastante horror en el rostro y en la voz – Por favor… no, no me castigues, sólo déjame explicarte!

– No hay nada que explicar, ahora recibirás lo que te mereces!

– Espera! – una voz aún más imponente se escucha – Yo seré quien imponga el castigo que se merece, por la traición tan grande que ha cometido! – el Dios de Dioses se hizo presente y los Caballeros Dorados al verlo, se hincaron mostrando reverencia quien sólo pasó al lado de ellos exponiendo su regia presencia; se acercó a donde su hija predilecta estaba algo lastimada y con sólo acariciar su rostro, borró cualquier marca de daño en ella; finalmente voltea a ver a Enio quien trataba de ocultarse detrás de Ares, quien la tomó del cuello por la parte de atrás para mostrarla ante Zeus quien sólo le dijo – Entiendo perfectamente que hayas querido como otros, adueñarte de la Tierra… sin embargo, la traición de crear una nueva batalla entre los Dioses y los Titanes, además ofrecerle a un humano la Ambrosía sin mi consentimiento, es motivo para que recibas el peor de los castigos! – mostrando enojo en estas últimas palabras, señalando a Astrea Diosa de la Justicia y a las Horas – Llévensela a la Isla de las Amazonas, por ahora que después dictaré su sentencia! –

– La Isla de las Amazonas? – pregunta asustada, ya que ahí habitan las Guerreras más Salvajes que cualquier otra raza

– En seguida Soberano Zeus! – creando unas cadenas para aprisionar a la Diosa que fue custodiada y dirigida a la Isla, por las Horas

– No Zeus, no por favor… perdóneme, se lo suplico! – se escuchaba repetir una y otra mientras se la llevaban de ahí

– Padre! – expresó Athena

– Gracias a ti y a tus Caballeros, una vez más se ha podido evitar una Profecía de la cual tanto se ha hablado desde épocas mitológicas! – le dice serenamente a ésta – Pero aún no ha terminado todo… debes regresar a tu Santuario, donde la pelea más importante aún no termina! – le dice tomándola de la barbilla con cariño paternal – Para que todo esto finalice de una vez y para siempre!

– Lo sé padre! – agarrándolo de la mano que le sujeta el rostro – Ahora mismo iremos hacia allá! – así sin más, tanto Ares como Zeus regresaron al Olimpo, mientras todo esto ocurría, Shion se acercó al cuerpo de Naisare y tomándola entre sus brazos, ésta le dice

– Siempre supe que éste sería mi destino! – él la mira sin decir una sola palabra – Pero no me arrepiento de nada, ya que a pesar de que te sigo amando, nunca dejé de odiarte! – tragando saliva y con su último respiro – Cuídala bien Shion, por que lleva mi sangre también y podría algún día, tratar de hacer lo mismo que yo y finalmente, cumplir con mi deseo de que sufras y mueras a manos de ella!

– Espero que alcances el descanso eterno Naisare… porque yo no te guardo ningún rencor! – finalmente Naisare murió, con su cuerpo haciéndose polvo que se llevaba la brisa de el lugar, debido a que al fin se deshizo el hechizo que por tantos años, la había mantenido en éste mundo; hincado y mirando como desaparecía ésta, la mano de su amigo de toda la vida, le tomó el hombro

– Ya es hora de irnos! – volteando a verlo quien estaba acompañado de su hija que le sonrió dulcemente… así, todos los presentes regresaron al Recinto Ateniense, con la ayuda tanto de Kiki como de Shion…

Los dos lemurianos, habían tomado posición de pelea, ambos estaban con su cosmos en lo más alto, sin embargo Jaken se sentía confiado de tener la Excalibur en su poder, ya que con ella no habría nada que pudiera vencerlo…

Mu sin esperar más, embistió con gran energía a Jaken quien pretendió cortarlo en dos de un movimiento rápido, pero la velocidad del Santo se había incrementado al igual que su fuerza debido al odio que lo había invadido, así que esquivando el espadazo logró acertar su puño derecho en el estómago de Jaken, con tal fuerza que a pesar de tener su Armadura Negra de Plata, pudo agrietarla y lastimarlo levemente, pero antes de que Jaken pudiera hacer algo más, con el puño izquierdo pudo impactarlo en el rostro de tal forma que lo hizo volar unos metros y antes de que cayera al suelo, en el aire le propinó tremenda patada en la espalda que lo proyectó directamente a los árboles, los cuales destruyó sin dificultad, pero a pesar de esto, Jaken se aferró fuertemente con su mano mecánica a la Excalibur, para no soltarla…

– Levántate! – con su cosmos encendido, le exige Mu a su amigo – Esto apenas comienza! – Jaken suelta una risilla maliciosa, pero a la vez de satisfacción

– Has mejorado bastante desde que te enfrentaste a Jeana en aquel bosque! – mirándolo aún con malicia – Pero yo no soy igual que ella de débil… así que ahora que has dado lo mejor de ti, acabaré contigo! – con tono fuerte y decidido dijo éstas últimas palabras

– Te estoy esperando! – con velocidad y decisión a lastimar, Jaken arremetió a su condiscípulo, el cual nuevamente con soltura esquivó su ataque para darle un gran codazo en la parte superior de la espalda, mandándolo inmediatamente al suelo, fracturando parte del pecho de ésta que ya se encontraba dañada y dando unos pasos laterales – Párate! – le exige de nuevo

– Por qué es que no termina de una vez con él! – expresa con bastante sorpresa Milo al ver la actitud de un Santo de Aries completamente diferente, cuando Athena y los demás hicieron acto de presencia y Shion al ver lo que estaba pasando respondió a la pregunta del Escorpión

– Mu aún no pretende matarlo… – mirando a ambos con nostalgia – Necesita liberar todo el odio que lleva dentro, antes de terminar con aquel que fuese su mejor amigo!

– No creo que sea buena idea volver a enfrentarnos con él, bajo cualquier circunstancia! – le murmura MM a Afrodita, quien sólo expresa con gestos, estar de acuerdo con el comentario. Jaken se pone de nuevo de pie y la sangre comenzaba a correrle por el lado izquierdo de la boca

– Tanto significaba esa mujer para ti!

– Cállate, no tienes ningún derecho de cuestionarme… – se le notaba más el coraje que llevaba por dentro – Mucho menos de nombrarla…

– Jajajajaja… sí tanto te duele que haya muerto, por qué no acabas conmigo de una vez por todas!

– Infeliz… – y preparándose para explotar su cosmos – Sí eso es lo que quieres te mataré de una vez por todas! – gritando esto último, Mu levanta su brazo izquierdo pero manteniendo su mano con la palma hacia abajo, hace que Jaken se levante del suelo sin que éste pueda evitarlo, para después azotarlo con tal fuerza en el suelo que termina por romper parte del pecho de ésta y lastimar parte de su torso; después lo levanta nuevamente con rapidez para azotarlo contra la orilla de la Montaña de las Estrellas y hacer que éste escupa sangre, mientras Crista sólo observaba con lágrimas corriéndole incesantemente por el rostro, su hermana se acercó a ella para ayudarla

– Crista… hermana, estás bien? – al mirarla, se dio cuenta que el semblante de ella había cambiado al de antes de que su padre hubiese muerto y sin decir más se lanzó a sus brazos para encontrar el consuelo que tanto necesitaba y después de un par de minutos

– Por favor… dale esto al Patriarca! – y sin que nadie se haya dado cuenta, la joven tenía en su poder la Piedra de Matusalén en su poder

– Esto es…?

– Sí… por favor dáselo a tu padre! – Jeana se sorprendió de las palabras de ésta y sonriéndole asintió a su petición, en tanto la pelea con Jaken, quien con sus poderes psicoquinéticos, intentaba contrarrestar los de su amigo, había algo que no le permitía lograrlo y Mu podía seguir azotándolo de un lado a otro o en el piso, recibiendo el daño que éste deseara. Ya con la Armadura bastante destruida por los castigos recibidos, un Jaken todo sangrado alcanzó a pedir

– Por qué no te dejas ya de juegos y acabas de una vez conmigo? – y volteando a verlo, llenó su mirada de una tristeza suplicante para doblegar a su amigo que era su enemigo más mortal

– Sí eso es lo que tanto deseas… morirás! – Mu seguía como poseído, jamás en toda su existencia se había comportado de esa manera, pero era tanto el dolor que la muerte de Lara había provocado en él, que finalmente explotó su cosmos y lanzó su más grande técnica en contra de su contrincante – Extinción de Luz Estelar! – la inmensa luz formando la estrella, se precipitó velozmente contra Jaken quien sabía que no habría forma de evitarla, pero con toda su fuerza física y psíquica, lanzó la Excalibur a través de la técnica del Dorado, provocando con ésta reducir el poder, al cortarla en dos para que al mismo tiempo terminara clavándose en el desprotegido cuerpo del Caballero, que no vio venir el ataque de ésta Ahhhhhh! – expresó, en tanto Jaken pudo transportarse a otro lado y no recibir el ataque de su amigo

– Mu! – gritaron todos los espectadores, sorprendidos por el resultado de haber sido lastimado por la Excalibur y cuando quisieron acercarse a él para ayudarle, el Patriarca con sólo un ademán los detuvo en seco y Jaken se posó junto a él

– A pesar de que tienes un gran público apoyándote! – expresó éste con seriedad – Jamás fuiste rival para mí y ahora con ésta Espada que tú mismo volviste a la vida, morirás! – mirándolo como abría los ojos con dificultad – Pero antes, jugaré un poco contigo…

– Jaken comenzó por golpear al Dorado despiadadamente, primero sin sacar la Espada de su cuerpo y de un momento a otro, después de tomarlo por las solapas de su ropaje y propinarle una buena cantidad de golpes, tanto en el rostro como en el torso y brazos, la imagen de Lara asaltó su mente…

– Entre más sangre reciba la Excalibur por parte de aquel que le de vida de vuelta, más poderosa se hará!

– Lo sé y lo siento, pero encontraré la forma de acabar con todo esto! – Lara lo miraba con tristeza, cuando una voz detrás de él se hizo presente, una voz que sólo había escuchado una sola vez en toda su vida, pero que había quedado muy marcada en sus recuerdos

– Dime Mu… no has olvidado lo que te enseñé en aquella cueva, no es verdad?

– Quién eres tú? – le cuestiona a pesar de recordar el timbre de ese ente, en tanto él seguía recibiendo golpes, patadas por parte de Jaken – Nunca me dijiste tu nombre… así que por qué no lo haces de una vez?

– Tú lo sabes bien… busca en tu mente… en tus recuerdos más profundos y encontrarás la respuesta! – la silueta de ésta persona no dejaba vislumbrar de quién se trataba, sin embargo al fin Mu, reconoció a ese personaje

– Eres… eres Murlen… el creador de la Excalibur! – dijo con sorpresa

– Y también soy tu abuelo! (tomemos en cuenta que la raza de Lemurianos, son personas que viven muchísimos años) – el Santo se sorprendió tanto, pero sabía en el fondo de su corazón que eso era cierto, pero había sido solamente una vez y aún muy pequeño para recordarlo sin algún esfuerzo – Sí aún quieres salvar a tus amigos y a esa hermosa joven que cuidó de la Espada por tanto tiempo, debes decidirte a destruirla

– Destruir la Excalibur… pero cómo? – expresa éste confundido, aún recibiendo golpe tras golpe de Jaken – Mi sangre la revivió y sólo la sangre dispuesta de Jaken a destruirla, es como acabará con ella… – y con una lágrima corriendo por su mejilla – Pero él jamás lo aceptará!

– Toda profecía tiene un error y es por ello que se pueden evitar, si tan sólo nos diéramos el tiempo de entenderlas en realidad!

– De qué hablas?

– Aunque fue un presente para la Diosa Athena, siempre fue mi legado para ti… hijo mío! – y su figura comenzó a desaparecer – Sólo tú puedes salvar a tus amigos, Lara y al mundo entero… incluyendo a tu amigo Jaken!

– Espera… no te vayas…, qué es lo que quisiste decir con eso? – grita éste al ver que la única persona que podía ayudarlo lo dejaba y justo en ese momento pareció que todo el tiempo se congelaba en un instante que pareció ser una eternidad para el Santo de Aries. Miró a todos sus amigos desesperados por querer ayudarlo, a su Maestro preocupado por la situación, a su Diosa derramando lágrimas por el dolor que le causaba ver como era que él era golpeado, a las Amazonas cuidando de su amada Lara ya muerta y a Crista, suplicando por que todo terminara, fue entonces cuando la respuesta a todas sus preguntas fue resuelta…

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Espero sus reviews!

Tschüs!