Dudas

Tyki es estampado en la pared por Kailan quien lo toma de las solapas y estampa sus labios con los de él, ciertamente sorprendiéndolo. Ya reaccionando el azabache comenzó a responder el beso llevando sus manos a la cintura de la peli-azul, guiándola a tropezones hacia la cama sin romper el beso.

Ambos caen a la cama con el azabache encima de ella, la caída los hace romper el beso pero la peli-azul lo jala de las solapas hacia ella, uniendo de nuevo sus labios.

- Venga… ¿Quién se iba a imaginar que Usagi-chan fuera tan apasionada? Ahora entiendo porque alguien como Pirata-kun esta tan colado por ella. –Tyki sonríe con diversión en medio del beso, llevando sus manos a los listones del corsé de la peli-azul, comenzando a desatarlos.

La falta de aire los hace romper el beso en un intento de recuperarla, pero Tyki no pierde el tiempo y dirige sus labios al cuello de la peli-azul y ella alzo su rostro dándole más acceso, disfrutando el cómo le besa el cuello.

Kailan comienza a jadear sintiendo como le besa la parte de sus pechos que se dejan ver por medio del escote de ese pomposo vestido mientras siente como las manos del azabache le van subiendo el vestido.

Kailan arquea su espalda y gime cuando siente esa cálida lengua lamerla la mediación de sus pechos.

- Kai-chan.

La peli-azul abre los ojos cuando escucho ser llamada asi en su mente y le vino el rostro de ese pelirrojo. Intento ignorarlo, centrándose en el placer que desea sentir, pero nuevamente escucho ser llamada por él y vio como le mira a su mente.

Molesta empuja a Tyki haciéndolo caer alado de ella, mirándola sin entender. Kailan se pone de pie y se acomoda el vestido.

- ¿Qué pasa? –pregunta confuso, si ni siquiera aun comienza lo mejor.

- No tengo ganas. –dice cortante caminando hacia la puerta.

- Pero tú empezaste. –Tyki alza una de sus cejas.

- Y ahora yo termino. –sin más sale de la habitación dejando a un confuso y caliente Tyki.


En una de las habitaciones de la enfermería se encuentra Kanda con expresión de malas pulgas recostado en la cama teniendo brazos y pies enyesados, ese bastardo les quebró completamente el hueso que aun con magia tardara un par de días en recuperarse.

Sentada a su lado esta Eiren de lo más tranquila abriendo el obento que compro en la cafetería, el cual tiene sobre sus piernas y toma unos palillos, en la cama de alado esta Lavi en las mismas condiciones que Kanda, incluso tiene la misma expresión de malas pulgas porque a causa de ese bastardo que los dejo un par de días inmóviles ahí no podrá buscar a Kailan.

- ¡Y esta con Tyki!... sabrá Dios que le estará haciendo ese bastardo. –Lavi no quiere ni pensarlo, él le hizo creer que son novios, la sola idea de que él… un nudo se le hace en el estómago y el corazón se le oprime, intentando distraerse mira de reojo hacia donde esta Eiren viéndola de lo más tranquila guiando palillos con comida hacia Kanda. – ¿Cómo puedes estar tan tranquila? –pegunta ofendido. –¡Kai-chan se fue con Tyki quien le lavo el cerebro haciéndolo creer que es una de ellos! ¡Deberías estar haciendo algo, es tu hermana! –le grita frustrado, él ahorita no puede hacer nada pero ella sí, y le emputa que ni se mueva, Kanda no necesita que lo cuiden.

- Lavi. –Eiren lo mira seria. –Kailan ya es una adulta que toma sus propias decisiones, si quiere ser mala, déjale… es su camino ninja. –dice de forma dramática y madura.

- ¡No estamos en Naruto babotas! –le grita furioso, no anda en este momento para juegos. – ¡Y no es su decisión, le lavaron el coco!

- ¡Jodido Madara, uso su sharingan para lavarle el coco a mi imoto, no se lo perdonare! –exclama dramática y con lágrimas en los ojos. – ¡Yo, Itacha te salvare Sasuka! –exclama heroica.

- Te odio. –le dice rencoroso, es su mejor amiga debe entenderlo y la muy puta solo se pone a jugar.

Se enfoca la escena hacia Kanda quien tiene una vena hinchada en la frente, con toda la cara llena de comida y Eiren picándole con los palillos con comida en la mejilla.

- ¡Puta madre, si me vas a dar de comer en la boca, dame en la boca! ¡Me has manchado todo el puto rostro de comida! –le grita furioso, ya harto de que le atine a todos lados de la cara menos en la boca.

- Bueno pero no te enojes. –Eiren vuelve guiar los palillos hacia él picándole un ojo.

- ¡¿Pretendes dejarme ciego como tú?! –grita ya al borde del asesinado.

- Que grosero. –Eiren hace un puchero. –no veo donde está tu boca. –ahora marca más su infantil puchero.

- Solo alza los putos palillos. –le dice entre dientes y Eiren así lo hace, Kanda se inclina para tomar la comida con la boca, y no es que le dé por andar de meloso, sino que por obvias razones no puede mover sus brazos gracias al jodido yeso y si quiere comer tendrá que depender de Eiren, al menos es menos vergonzoso verse dependiente de ella que de alguien más como de una enfermera.

- Los odio. –Lavi marca más su mirada rencorosa, él sufriendo por su amada que probablemente esta en brazos de otro y esos malditos andan de melosos restregándole su amor y que están juntos en la cara.

Aunque bueno, los celos hacen a Lavi ver otra cosa, más que melosos parece como si Eiren alimentara a un perro rabioso que no puede moverse.


Komui está sentado tras su oficina mientras bebed su adicción: el café. Si es la segunda adicción después de joderles la vida a los demás. Lenalee no es una adicción, es una obsesión.

Ya aclarando eso, la puerta se abre dejando ver a Eiren que entro como Pancho en su casa.

- Se toca antes de entrar. –le dice entre dientes.

- Lo siento, no vi la puerta… ciega ¿recuerdas? –Eiren apunta sus ojos.

- ¿Siendo así como no chocaste contra ella? –Komui entrecierra sus ojos, esa solo es ciega cuando le conviene.

- Es verdad… ¿Cómo lo habré hecho? –Eiren se soba la barbilla mostrándose pensativa y Komui mete su mano al cajón del escritorio buscando disimuladamente su motosierra. –como sea. –Eiren agita una mano restándole importancia. –intente salir pero no puedo.

- Obviamente, cambien la configuración de seguridad, ya que Kailan ahora es una de ellos.

- No es de ellos, solo le lavaron el coco.

- Pero por ahora está con ellos, si ellos planean invadir la orden no tendrán dificultad sino cambiara la configuración de seguridad, por eso la cambien.

- Hay que ver, eres inteligente cuando te lo propones. –Eiren muestra una mueca como si hubiera visto una vaca volar y Komui saco su motosierra y la prendió, mirándola amenazante. – aun así siento que exageras… ¿quién querría invadir esta cochina escuela?

- Ellos, recuerda que tenemos dos llaves. –le aclara encogiéndose de hombros y marcando la obviedad.

- Mmm… como sea, necesito salir a comprarle unas cosas a Yuu-yuu, dame acceso de entrada y salida.

- Tks… ojala te maten haya afuera. Solo los magos "S" en adelante podrán salir hasta nuevo aviso, los demás no, así que no te lleves a ningún mago de más bajo nivel contigo. –le dice aventándole una tarjeta que le dio de lleno en la frente a Eiren.

- Creo que estas exagerando con la seguridad. –le dice con simpleza mientras se quita la tarjeta de su frente.

- Hombre prevenido vale por dos. –comenta sin mucho interés, guardando su motosierra, aunque Eiren noto algo raro en su timbre de voz.


Yendo por las calles se ve a Eiren y Lavi, el segundo va sentado en una silla de ruedas que es empujada por Eiren.

- Oye ¿no es raro que una ciega vaya empujando la silla de un paralitico? –comenta Eiren parpadeando confusa.

- No estoy paralitico, solo tengo algunos huesitos rotos. En un par de días me recuperare. –le responde ofendido.

- Ya. –responde sin mucho interés. – ¿y cómo estas tan seguro que nos toparemos a Kailan?

- Eres su hermana y no la conoces. –Lavi la mira con ojos entrecerrados. –ella no es tonta, seguro siente que algunas cosas no concuerdan, por mucho que le hayan lavado el coco eso no le quita lo que ella en verdad es. Estará frustrada, algo confusa con algunas cosas que no concuerdan y eso le frustrara más. Y cuando Kailan esta frustrada le da por golpear a desgraciados desafortunados. Y de esos abundan en las calles. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo.

- No es verdad, siempre te golpea a ti y a mí.

- Eso es porque nos tiene cerca y no tiene nuestro sentido del humor, menos cuando anda frustrada o de malas… es tan mona. –comenta enternecido.

- Tú estás loco y eres un masoquista. –Eiren entrecierra los ojos bajo sus gafas.

- ¡Y tú estás ciega y estúpida, córrele que vas cruzando la calle en verde y ahí viene un camión! –exclama aterrado, viendo como el camión se acerca más y pita, ya vio la calaca cerca.

Eiren comienza a correr metiéndole turbo, el correcaminos se queda corto y llegan al otro lado de la acera. Ambos suspiran aliviados, se salvaron el pellejo mientras la gente que los observo los mira como los locos que son.

Ambos siguen caminando con toda la gente mirándolos extraño, es que no todos los días ves a una ciega empujando a un chico en silla de ruedas con brazos y piernas enyesadas, con dicho chico a su vez haciéndola de lazarillo de la ciega, diciéndole por dónde ir.


Al ir pasando por un parque oyen gemidos de dolor seguidos de golpes y huesos. Eiren se detiene y ambos voltean, Lavi ensancha el ojo al ver a Kailan golpear a una pandilla de adolecentes vagueando sin contemplación, vale que tenía la esperanza pero no se imaginó que en verdad sucedería. A veces se da miedo él mismo.

- Ese es el sonido de los golpes de Kailan. –asegura Eiren, sorprendiéndose porque Lavi haya tenido razón.

Lavi mira mejor a Kailan, ella está bien es un alivio, pero su amigo reacciono al ver cómo va vestida; ese short negro, ceñido de cuero que marca sus perfectas nalgas y caderas, adornándolo con varias cadenas. La blusa que trae puesta parece corsé haciendo más pequeña cintura y alzando sus pechos. Usa botas hasta mediación de las rodillas de tacón alto. Y su cabello lo llevas suelto.

- Kailan mala se ve bien buena. –una sonrisa bobalicona adorna su rostro.

- Es toda una Cross. –Eiren se limpia falsas lágrimas, viéndose conmovida, como si viera a su hija crecer. – ¿le hablamos? –Eiren inclina su rostro hacia Lavi.

- ¡Naa! Déjala que se descargue con eso desgraciados. –Lavi la mira conmovido, con brillitos de enamorado alrededor de la peli-azul mientras ella masacrea a los pobres pandilleros.


Se supone ella desea a Tyki, es su prometida, siempre lo ha deseado, al fin lo consiguió para ella después de años deseándolo, entonces no entiende porque ve la cara de ese pelirrojo a cada rato, porque no deja de recordarlo. No lo entiende, su instinto le dice que algo no anda bien, y no sabe que es lo que es, eso le frustra.

Termina de desfigurarle el rostro al chico que sostiene de las solapas, ese que le empezó a aventar peladeces cuando paso. Se siente observada y voltea viendo a ese pelirrojo viéndola con cara de pendejo y alado de él esa pelinegra que le echa porras a quien sabe quién, ya que voltea a lado contrario donde esta ella, donde solo van pasando automóviles.

Ese pelirrojo es el culpable de que ella haya detenido cuando estaba por tirarse a Tyki, es el culpable de sus frustraciones. Su mano derecha brilla con magia blanca y en ella aparece una espada de hielo al momento que camina intimidante hacia el pelirrojo.

Ella se detuvo con su espada a milímetros de su cara pero él ni se inmuto.

- ¿Quién eres? –le dice amenazante.

- Tu novio. –Lavi le sonríe de oreja a oreja.

- ¡Mi novio es Tyki! –le grita furiosa. –y tú solo eres un estorbo en su camino. –sí, ella recuerda eso, las veces que ese pelirrojo le ha frustrado algunos planes a Tyki, como cuando tomo esas llaves engañándolo junto con esa pelinegra.

- Siendo así, mátame. –Lavi le mantiene la mirada. –solo soy el estorbo de tu novio. –le dice mostrando rencor al decir "novio". –solo a ti te dejare matarme. –Kailan ensancha los ojos, eso no se lo esperaba.

- Bien. –pasando la sorpresa una sonrisa espeluznante adorno su rostro, lo matara, dejara de pensar en él y le quitara un estorbo a Tyki. –más te vale que tu amiga no te ayude.

- No te apures, tú mátalo. –Eiren alza el pulgar hacia la calle y sonríe ampliamente.

A Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca, y no entiende porque esa reacción no se le hizo extraña, más bien la sintió como algo esperado, y no lo entiende, no conoce a esos dos, solo de vista, solo los ha visto en las batallas que tiene contra Tyki.

- Venga… soy tuyo, has lo que quieras. –Lavi vuelve a sonreírle de una forma que a ella le desagrado, porque le hizo sentir tan familiar esa sonrisa, y no debería ser así, no entiende, está más frustrada, y sabe que solo matándolo terminara esa frustración.

Pero no puede, su mano no se mueve, no entiende porque, es todo tan confuso, el cómo piensa a como se siente es tan diferente… Kailan deja caer su espada llevándose una mano a la cabeza, le comienza a doler, duele mucho.

- ¿Kai-chan? –Lavi la mira confuso.

- ¡No me llames así! –le grita furiosa, la cabeza le duele más y siente como ese Kai-chan le retumba en la cabeza siendo llamada por la voz de él. –Kai-chan, Usagi-chan, Kai-chan, Usagi-chan, Kai-chan, Usagi-chan, Kai-chan, Usagi-chan, Kai-chan, Usagi-chan…

Los escucha, a él y a Tyki llamándola, pero uno no lo siente real, no sabe cuál es y ese le provoca más dolor de cabeza. Los rostros de ambos llamándola también vienen a su cabeza, y al igual que las voces uno es real y el otro no, sigue sin identificar el real y eso le intensifica el dolor de cabeza.

Lavi la mira preocupado, su rostro refleja mucho dolor, le caga no poder pararse de esa silla, ni sus jodidas manos puede usar para acercarse a ella aunque sea arrastrándose.

- Oye, ¿quieres una aspirina? –Eiren aparece a su lado, palmeándole el hombro.

Siempre sale con comentarios que ni al caso… ¿cómo sabe ella eso? No la conoce, el dolor se intensifico, no entiende porque siente que la conoce, porque la siente importante.

- ¡Suéltame! –le grita zafándose del agarre, haciéndose hacia atrás, necesita alejarse de esos dos, le lastima tenerlos cerca, no lo entiende, y verlos le frustra más.

- Aquí estas. –Kailan voltea al chocar con alguien, viendo a Tyki sonreírle como siempre le sonríe, de esa forma burlona y coqueta, ahí está él, debería sentirse mejor pero no es así, se siente extraño, raro, no el confort que esperaba. –Pirata-kun, Koneko-chan, ¿molestando a Usagi-chan? –pregunta con falso reproche mirándolos a ambos.

- Háblale a la mano. –Eiren voltea a otro lado y alza su mano hacia él.

En cuanto Lavi solo lo mira amenazante. Tyki amplía su sonrisa y atrás de él aparece un agujero negro, donde entro llevándose consigo a Kailan.

- ¡KAILAN! –grita dramática Eiren hacia donde se la llevo. –ya compa, yo grite por ti. –Eiren le sonríe burlona.

- Come caca. –Lavi como puede con ese yeso alza el dedo medio de su mano derecha. – ¿lo hiciste?

- ¡Por su pollo! –Eiren alza el pulgar de su mano derecha.

- Venga, perdamos el tiempo por ahí… igual ya no podemos regresar. –comenta agitando una mano restándole importancia.

- Ojala Yuu-yuu estuviera aquí, con él pierdo el tiempo de forma más rica. –Eiren pone cara de golosa mientras camina hacia Lavi, pero paso a su lado y se fue hacia la calle.

- ¡Por aquí babas! –le grita molesto, solo espera que no esté fingiendo y la muy cabrona no lo deje ahí, no puede usar sus manos para hacer rodar la silla.

Eiren regresa los pasos que camino, yendo hacia atrás como cangrejo-

- Eso es, detente ahí… si, ahí, ahora un poco más a la derecha.

Eiren tanteando con sus manos intenta tomar la silla dándole varios manotazos en la cara a Lavi que ha entrecerrado los ojos.


- No debiste salir sin avisarme Usagi-chan, me tenías preocupado. –le dice Tyki en forma de reproche cuando llegaron a casa.

Kailan frunce el ceño, eso lo sintió más falso que sus sonrisas.

- Deja de llamarme así, es ridículo. –dice dándole un manotazo para que la suelte, comenzando a caminar a donde está su habitación.

- Pero siempre te he llamado así y te gusta.

Sí, es verdad, le gusta que la llame así… entonces porque le da asco que lo haga ahora? No lo entiende y ese dolor en la cabeza la está poniendo más de malas.

- Usagi-chan se te cayó algo. –Tyki se inclina, recogiendo una tarjeta que tiene un chip mágico.

- ¿Qué? –Kailan voltea a verlo confusa.

- Usagi-chan eres única… les has quitado el poder entrar a la orden. –Tyki sonríe de forma espeluznante.

- ¿Cuándo? –Kailan ensancha los ojos, ella no se lo quito, la única forma que la tuviera con ella es que ellos se la hayan dado sin que lo notara. –¿Por qué?

- Sabía que la habían cambiado y no pensé que conseguirías la nueva para mí… ¿cuándo pensabas dármela? –Tyki le mira provocativo y Kailan simplemente se encogió de hombros sin saber que decir. –por eso eres mi favorita. –meloso Tyki la abraza por la espalda.

¿Su favorita? Siempre ha sabido que no es la única de Tyki, pero ella sabe que es su favorita, sabe que con eso basta… ¿Por qué mierdas eso suena a algo que ella no aceptaría? No se siente ella teniendo ese pensamiento, ahora lo siente estúpido y patético, como si ella no pensaría así.

- Siempre haces esta clase de cosas por mí, sabía que aprovecharías que Pirata-kun se sienta atraído a ti. –Tyki le voltea el rostro y le da un beso de pico en los labios, beso que no le agrado, y no sabe porque, a ella siempre le han gustado sus besos… ¿verdad?—gracias a ti pronto tendremos tres llaves más. –le dice mostrando esa mirada de que algo planeo y no supo porque eso le hizo sentir la necesidad de avisarles a ellos, no lo entiende, ella está de lado de Tyki, siempre lo ha estado y siempre lo estará… entonces ¿porque se siente desleal?


En una colina que está cerca donde está el campo mágico que rodea la orden se encuentran Lavi y Eiren sentada en el pasto alado de él.

- Si no nos expulsan por lo que acabamos de hacer somos la riata. –comenta Eiren divertida. –le dimos la llave al enemigo para que invada la orden.

- Si no se roban las llaves no pasara nada… tal vez nos carguen a nuestras cuentas los destrozos, pero ¿que son solo unos destrozos más a nuestra ya muy saturada cuenta de deudas?... Igual no pagamos ninguna. –Lavi se encoge de hombros restándole importancia.

- Eso que ni que… y si se las roban igual aún faltan dos más. –Eiren asintió dándole la razón. –por mí que despierten al conde sirve que lo mato por dejarme ciega.

- No se robaran nada porque nos cargaremos a esos hijos de puta. Ya me canse de estar yendo a misiones con llaves para protegerlas de ellos, lo mejor es acabar con el problema de raíz. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo. –lo que me sorprende es que Yuu-pon se uniera a uno de nuestros planes.

- Él también se los quiere cargar… y sabe que solo así irán a nosotros sin tener que jugar al gato y al ratón. –Eiren asintió dándose la razón a sí misma.

- Esta vez… Tyki caerá en nuestra trampa. –Lavi ya se está saboreando ver su cara.

- ¡Yey! –exclaman ambos chocando sus palmas.


Komui está sentado tras el escritorio de su oficina pero alza la mirada viendo como un agujero negro se abre.

- Así que esta es la oficina del que manda en esta orden. –comenta Tyki mirando curioso la oficina nada más sale del agujero negro.

- ¿Cómo…? –Komui se pone de pie viéndose muy sorprendido.

- Gracias a esto. –Tyki sonriéndole de forma socarrona alza su mano derecha que entre los dedos sostiene una tarjeta negra con el símbolo de la orden.

- No me digas que es la de Eiren. –a Komui le da un tic nervioso en la ceja derecha.

- La de Koneko-chan o la de Pirata-kun, es de cualquiera de los dos. –Tyki agita una mano restándole importancia.

- Te dije que no me lo dijeras. –Komui baja la cabeza viéndose derrotado, no le dio ninguna a Lavi así que es la de Eiren. –ya veré como me vengo de ella… por ahora… —Komui saca del cajón de su escritorio su motosierra y le jala a la cuerda; prendiéndola. Alza la mirada teniendo dientes de demonio y viéndose ridículamente demoniaco.

Tyki parpadea, realmente incrédulo… ¿una motosierra? ¿Enserio?... es el manda más de ahí, ¿no se supone que tendría un arma más genial?... ¿Qué dice arma? Son magos, ¿no se supone debería mostrar una magia genial? Al menos verse más intimidante.

- ¡Protegeré las llaves con mi vida!

Komui se lanza hacia un incrédulo Tyki pero a medio camino con un chillido de nena cae al suelo teniendo los huesos de las rodillas quebrados y atrás de Tyki sale de lo más tranquilo Sheril.

- ¡Mis rodillitas! –Komui empieza a llorar como bebé, agitando sus manos pareciendo que nada sobre el suelo.

Tyki parpadea más incrédulo hacia él.

- ¿Por este vinimos dos? –Sheril apunta a Komui y mira a Tyki con reproche.

- Se supone que él tiene las tres llaves… o eso dijo él. –Tyki se rasca la nuca viéndose confuso, comienza a dudarlo, se supone tiene que ser fuerte o al menos un genio para que pueda hacer lo que él les dijo. – ¿eres Komui Lee? –pregunta mirándolo, por si las dudas, a lo mejor se confundieron.

- El mismo que viste y calza. –Komui deja de llorar como bebé mágicamente y los mira.

- Venga… ¿enserio eres tú? –Tyki se pone en cuclillas.

- ¡Si! –responde indignado porque no le crean.

- ¿Cómo estar seguro? Nadie fuera de la orden lo conoce, ni siquiera él. –Tyki mira confuso a su hermano que rodo los ojos, se acercó a Komui y se inclinó.

- ¡Hey sucio pulpo pervertido, ¿qué haces?! –exclama como dama siendo toqueteada por un pervertido cuando Sheril comenzó a revisarle la ropa.

- Es Komui. –comenta Sheril indiferente mostrándole el ID de Komui que saco de su cartera.

- No eres muy fotogénico. –Tyki toma la credencial y lo mira burlón.

- ¡Nadie sale bien en su foto de identificación! –exclama indignado.

- No es verdad… yo salí perfecto como siempre. –Tyki le sonríe burlón y Komui lo fulmina con la mirada, ese ya está entrando en número dos de su lista a personas a matar, el primero es Allen, luego le siguen Lavi y Eiren estando empatados en tercer lugar… a no, antes de ellos están Marian y Edrick empatados en segundo lugar, después Tyki, seguido por Eiren y Lavi empatados en cuarto. –en fin, ahora que sabemos que eres Komui te llevaremos. –Tyki le sonríe travieso.

- Yo no ser Komui, ser Jony. –dice con un raro acento americano y Tyki rio divertido mostrándole el ID. –yo solo hacerme pasar por Komui, ese hombre ser tan guapo e inteligente que yo querer ser como él.

- Cállalo y vámonos. –comenta con fastidio Sheril comenzando a caminar hacia donde el agujero sigue abierto.

- ¡Espera, espera! –exclama rápidamente antes de que Tyki se lo eche en hombros. –querías las llaves ¿verdad? ¡Sé dónde están!

- No nos engañaras pillín, sabemos que las otras dos llaves las metiste dentro de tu alma para protegerlas… llevándote nos llevamos tres llaves de un solo golpe. –Tyki le guiña un ojo de forma galante.

Komui se sorprende, se supone eso nada más lo sabía él, no se lo había dicho a nadie, no entiende como ellos lo sabe, pero al caer en cuenta de algo pone expresión dramática…

- Las llaves solo las puede sacar quien ame… ¿no planearas intentar enamorarme? –pregunta con expresión de trauma y de virgen a punto de ser violada.

- Yo no. –Tyki marca más su sonrisa traviesa y Komui lo mira con más miedo.

- ¿Él? –pregunta apuntando hacia el que está entrando al agujero haciéndolo detenerse un segundo y continuar su camino.

- No… será una mujer, te lo aseguro, tu solo flojito y cooperando.

- Así le dijeron a mi mami y nueve meses nací yo. –le dice indignado. –igual no creo que funcione, este hombre es difícil de ganar. –dice con dignidad de mujer pobre que le ofrecen dinero para follarsela.

- Eres tan divertido. –Tyki le quita la boina y le alborota el cabello para después ponerse de pie dispuesto a echárselo a los hombros.

- No me llevaras sin que de pelea. –Komui lo mira serio. – ¡AUXILIO! –comienza a gritar a todo pulmón y Tyki casi cae estilo anime, se esperaba que hiciera alguna clase de magia genial o algo así que lo distraiga. – ¡AUXILIO!

- Pocas personas me sorprenden… este es una de esas pocas y aun me resulta imposible creerme que él consiga tener tres llaves en su alma. –Tyki tiene una gran gota de sudor resbalando por su nuca.

- ¡AUXI…!

Komui no termina su grito ya que Tyki lo noqueo dándole una patada en la cara, se echa a Komui al hombro justo cuando la puerta se abre.

- ¿Qué pasa nii-san?¿Nuevamente te machucaste el dedo? –pregunta preocupada Lenalee pero al ver a Tyki cargando a su inconsciente hermano ensancha los ojos.

- ¡Bye, bye! –Tyki se deja caer hacia atrás en el agujero negro.

- ¡Nii-san! –Lenalee corre hacia él pero el agujero se cerró.


Aun encima de la loma están Eiren y Lavi cabeceando, el ataque ha tardado y mucho. El celular de Eiren comienza a sonar, con la tonada que le puso a su Yuu, así que se animó y se le quito el sueño de golpe.

- ¿Si amorcito?

- ¡NO SE SUPONE QUE HABRÍA UN ATAQUE! ¡ENTRARON SIN QUE NADIE LOS VIERA Y SE LLEVARON A KOMUI!

Eiren aleja el teléfono de su oreja, aun así el grito de su amorcito casi la deja sorda. Incluso Lavi escucho. Cuando ambos digieren la información ensanchan los ojos.

- ¡Tyki! –exclaman rencorosos, solo él les caga los planes, nunca hace lo que planean que harán o casi nunca, al menos lo engañaron cuando tomaron las primeras dos llaves.

- ¡¿ME ESCUCHASTE EIREN?! ¡ESOS BASTARDOS ENTRARON AQUÍ POR TU CULPA BAJO NUESTRAS PROPIAS NARICES!

- Amorcito sé que te enoja eso y que no hubo pelea, igual no ibas a poder pelear porque tus huesos se rompieron, por otro lado solo se llevaron a Komui…

- ¡Te quiero aquí ya!

Sin más Kanda corta la llamada y Eiren ve el celular, se lo ordeno y enojado, eso significa que como no tuvo pelea la quiere tener con ella en la cama… aunque ahora que anda discapacitado y con yeso… una sonrisa traviesa adorno su rostro.

- Tyki hijo de puta, siempre cagando mis planes. –murmura rencoroso Lavi.

- Oye ¿y ahora como entramos a la orden? –Eiren lo mira curiosa.

- ¿Me vez cara de llave? –pregunta indignado.

- No, te veo cara de pendejo, pero con esa naciste.

- Ja ja ja. –Lavi la fulmina con la mirada. –lo que no entiendo es ¿para que querrían a Komui? Ósea es Komui, a ese nadie lo quiere más que su hermana porque se ve obligada.

- Muy cierto. –Eiren asintió dándole la razón. –que se lo queden si quieren…

- Si se lo queden, Lenalee sería la manda más de la orden, ya sabes ese se ganó el puesto por sucesión no por poderoso.

- Veas de donde lo veas Lenalee es más fácil de hacerla pendeja para nuestras conveniencias. –Eiren alza su pulgar y sonríe como pasta de dientes y Lavi tuvo que admitir que tiene razón.

- Venga… seguro ya cambiaron el código de seguridad del campo de magia, ni con la llave pasada podríamos entrar. Vaguemos por ahí para que nos vean con la cámara y nos abran.


Komui comienza a abrir los ojos, topándose con el techo de una elegante habitación, lo que le dice que no es el chiquero que él tiene por habitación, ver chicles pegados por él mismo en el techo le deja claro cuándo está o no es su habitación. Intenta moverse pero no puede, algo le aprisiona las muñecas y las piernas no las puede mover…

- ¡Estoy paralitico! –exclama alzando la cabeza viendo que simplemente trae yeso… — ¡ah! ¡Ya me acuerdo! –exclama triunfante, no fue un fumado sueño, en verdad paso, alza la mirada viendo que sus muñecas tienen grilletes y están encadenadas a la cama. –por eso nunca salía de la orden, sabía que ante lo maravilloso que soy terminarían secuestrándome… aun así me secuestran en mi propia oficina. –cascadas de lágrimas salen de sus ojos.

La perilla se gira haciéndolo mirar curioso. Por ahí entra una mujer vistiendo como enfermera de play boy, hasta liguero y medias traen la condenada. Sostiene una bandeja con comida. Es muy hermosa, de cuerpo lleno de curvas, facciones orientales y el cabello lo trae recogido en dos coletas altas, enrolladas como cebollas. Su cabello es negro y sus ojos son dorados, guturales.

- Komui-sama me llamo Lao Mao. –la mujer camina contoneando mucho las caderas hacia él, caminando sensual y provocativa. –seré yo quien te atienda. –tiene un tono de voz muy coqueto. –y seré quien tome esas tres llaves. –teniendo una sonrisa sádica posa su mano libre en el pecho de Komui.

- No soy un chico fácil. –le dice muy digno, regresando a su papel de mujer pobre que le ofrecen dinero para follar.

- Y eso… —la mujer coloca la bandeja alado de la cama. –lo hace más divertido… nunca me ha gustado lo fácil. –Komui se sonroja y ensancha los ojos cuando ella se sentó encima de su estómago, y es que para hacerlo él tuvo perfecta vista de sus bragas. –sé que te gustara que te conquiste, solo déjate querer.

- ¡Espera!... ¿Qué haces? Oye, ahí no, no bajes más. –Komui la ve inclinándose. – ¡no desabroches mis pantalones, eso no, es privado, oye!

Y un gemido orgásmico sale de los labios de Komui segundos después que la mujer inclino la cabeza justo hacia su entrepierna.


Cuando Eiren y Lavi llegan a una de las entradas de la orden, acercándose más a donde está el campo mágico. Lavi se sorprende al ver a Kailan ahí, parece que los espera. Eiren la sintió por lo que se detuvo.

- ¿Por qué? –pregunta sombría.

- ¿Ah? –ambos parpadean confusos.

- ¡¿Por qué mierda me dieron la llave de la orden?! ¡¿No se supone que deben protegerla?! ¡Se la han entregado al enemigo!

- Tú nunca has sido mi enemigo, seas mala o no serás siempre mi hermana y si mi hermana quiere una llave se la daré. –dice heroica Eiren.

- ¡Yo no soy tu hermana! –grita furiosa, ese jodido dolor de cabeza está regresando.

- ¡Aww! Pensé que ya había regresado a la normalidad y venía a mis brazos. –dice deprimido Lavi bajando la cabeza

- No soy nada suyo, ¡¿Por qué siguen hablando como si lo fuera?! –Kailan afila su mirada, el dolor de cabeza se está haciendo peor, estar con ellos, con él en especial le afecta. –jamás regresaría a tus brazos porque para empezar nunca he estado en ellos. –ahora mira sombría a Lavi.

- Oh vaya que has estado en ellos. –Lavi le sonríe socarrón. – ¿recuerdas esa vez que me la jalaste?

- ¡Lavi! –exclama dramática Eiren. – ¿ya has pervertido así a mi imoto? –pregunta con reproche. – ¡ese es mi compa! –ambos chocan sus manos.

- ¡Son estúpidos! ¡Jamás he hecho eso ni lo haría! –les grita más furiosa, lanzando magia hielo hacia ellos, dejándolos como paletas heladas. –no los entiendo, jamás lo he he… —Kailan se tapa la boca, no entiende porque eso salió de sus labios, ella no los conoce. –solo intentan confundirme. –dice segura, dando media vuelta y alejándose de ahí, pero se detiene sorprendida al oír el huelo quebrarse, incluso alguno trozos saltaron a su lado, mira de reojo notando a Eiren envuelta en llamas.

- Confió en ti Kailan… pero si me entero que haces una guarrada con Tyki juro que lo matare de la peor forma existente y a ti te violare hasta que sepas a quien perteneces. –Lavi se muestra serio y sombrío, ella no supo porque oírlo hablar así más que intimidarla la excito, no entiende porque esas palabras la provocaron y sigue sin entender la razón por la que él le afecta tanto.

Sin voltear a verlos sigue su camino haciendo como que ignora sus palabras.

Continuara

jajajajjjajaj inshe komui, como me la cure con su secuestro jajajajajaj

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss