¡Hola, HOlaa!

Siento el retraso, pero llevo tres días con un dolor de cabeza horrible... y se me hacia tortuoso pasar delante del ordenador mucho rato, pero buenoo ya estoy aquí y hoy de momento no me duele nada :D Espero que mañana pueda tener el siguiente!

En fin, no tengo mucho más que decir más que gracias por todo y que os adoro! :D

Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a IcyPanther (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.


.- Una historia de IcyPanther -.


Capítulo 34 – Too Complicated For Words (Demasiado complicado para expresarlo con palabras)

Harry no estaba de buen humor. En realidad, distaba mucho de eso. Era como si ahora mismo estuviera en el Polo Sur y el buen humor en el Polo Norte. El día había empezado mal y había ido empeorando. Empeorando mucho.

Realmente no podía llegar a entender porque estaba pasando eso. Después de todo, él y Draco habían acordado en la cena del día anterior que la cosa no podía ir peor. ¿Cómo era posible lo de hoy? Habían reorganizado y analizado todas las acciones del día anterior y la conclusión había sido que ya nada podía ser peor. ¿Entonces qué había pasado?

¿Se habían maldito a sí mismos? No, eso no podía ser. Draco había tocado madera. "El destino me lo debía tener preparado", pensó Harry miserablemente, hundido en el sofá.

Había conseguido sin ayuda de nadie llegar con Hermione a la sala común, después de pasar junto al Barón Sanguinario, afortunadamente sin que se diera cuenta de su presencia, algo extraño ya que Hermione estaba gritando con todos sus pulmones lo mucho que le gustaban las galletas.

La niña, aunque Harry odiara admitirlo, estaba con un nivel alto de azúcar. Un muy alto nivel de azúcar. Sabía que debería haber vigilado lo que comía, pero estaba muy cansado. Además, sus padres eran dentistas, tendría que tener aprendido lo que era bueno para ella, ¿no?

Claro, pero él no había imaginado que Hermione agarraría esos útiles y sanos conocimientos y los arrojaría al suelo para comer galletas, recubiertas de glaseado de azúcar y con pequeñas chispas de colores brillantes azucaradas. Así que ahora, después del día agotador que había pasado, tenía a una niña de cinco años hiperactiva entre sus manos, sin ninguna intención de irse a la cama.

- Hora de dormir, Hermione. – dijo con cansancio, esperando que más allá de toda esperanza funcionara.

Pero no…

- ¡Peronoquieroirmealacama!

- Sé que no quieres… - suspiró Harry – Pero son casi las ocho y tienes que tomar un baño primero.

- ¡Noquiero,Harry! ¿Quieresjugaraunjuegoconmigo? ¿Poruncepilladodedientes,porfavor?

- Necesitas un baño. – repitió Harry.

- ¡No! ¡Losbañossonmalolientesyasquerososylosodio!

A Harry le costó un momento traducir sus palabras.

- Los baños no son malolientes. Tú eres la única que huele mal.

- ¡Yonohuelomal! ¡Tútienesquetomarunbaño!

- Tomaré uno si tú también lo haces.

- ¡Túprimero!

- Yo tomaré el mío después. – dijo Harry de manera firme – Tú te bañas primero y después te meterás inmediatamente en la cama. – por dentro pensaba: "¿Cómo conseguía manejarla Draco?"

- ¡Peronoestoycansada! – protestó Hermione, dejando de saltar en el sofá para mirar con severidad a Harry - ¡Primeroquierojugaraunjuego!

Harry gimió, frotándose la cabeza.

- Vale, bien. Jugaremos a un juego rápido. Después, tomaras ese baño y te irás a la cama.

Contrariamente al efecto calmante que Harry había esperado que produjeran sus palabras, Hermione todavía se encendió más.

- ¡Bien! ¡Vamosajugaraunjuego! ¿Aquéjuegoquieresjugar? ¿Alosvaqueros? ¡Oh! ¿Oamagosybrujas? ¿Estamosenuncolegiodemagos,no? ¿Tienesalgunaidea?

Harry se quedó sin habla y mirando fijamente a la niña con la boca abierta.

- ¿Cómo puedes hablar tan rápido? – se las arregló para preguntar, con la mente todavía intentando procesar el mensaje de Hermione.

La niña se detuvo y se mordió el labio.

- No lo sé. – dijo lentamente – Cuando estoy muy emocionada hablo rápido… mamá dice que no se me entiende, ¿es verdad?

Harry asintió rápidamente.

- Oh. ¿Debería dejar de hablar tan rápido?

Una vez más, Harry asintió con la cabeza.

- Pero realmente no quiero hacerlo… asíesmásdivertido, ¿nocrees?

- No, no lo creo.

Hermione hizo un puchero con un labio inferior, pero dijo:

- Vaaale. Hablaré normal. Entonces… ¿a qué quieres jugar?

Harry se encogió de hombros.

- Ni idea. Nada salvaje… no quiero que te alteres más.

- ¿Podemos bailar? ¿Por favor? ¡Me encanta cuando mamá pone su música y me pongo a bailarla y cantarla!

- Tengo un reproductor mágico de cintas. – admitió – Pero no creo que ninguna de las canciones sea apropiada para que la cantes. Es más para adolescentes…

- ¡He encontrado un poco de música en mi baúl! ¿Podemos jugar con esas?

Inmediatamente Harry dijo:

- No.

- ¿Por qué no?

Bueno, tampoco sabía decir cuál era la música que la Hermione mayor escuchaba… así que no sabía si sería adecuada para una niña de cinco años. Pero… estábamos hablando de Hermione. Incluso siendo adolescente, no escucharía música violenta, ¿verdad?

- Tacha eso. Encuentra algo que te guste y lo pondré, ¿de acuerdo?

- ¡Vale! – Hermione corrió hacia su habitación regresando unos segundos después con un CD en las manos – También he encontrado un reproductor de CD… pero pesa demasiado. ¿Puedes ir a buscarlo?

- ¿Qué CD has encontrado?

- ¡El Fantasma de la Opera! ¡Es uno de los musicales favoritos de mamá! ¡A mí también me gusta!

- Bien… - "Eso no suena tan mal. Tía Petunia fue a verlo con unos amigos y pareció gustarle… aunque no estoy seguro si eso es bueno malo. Sea lo que sea, no creo que sea tan malo."

Unos minutos más tarde, Harry había arrastrado hasta la sala común el reproductor de Hermione y lo puso sobre la mesa. La niña saltaba a su alrededor, esperando con impaciencia que Harry pusiera el CD.

- ¡Pon la canción número cinco! – le ordenó, una vez que Harry estaba a punto de darle al botón de encender - ¡Es mi favorita!

Harry sonrió cuando el sonido de las teclas de un piano le invadió, pero sin estar demasiado alto para que los retratos del pasillo se quejaran. Instalándose en el sofá, observó con diversión como Hermione cogía un rollo de pergamino y se lo llevaba a los labios como si fuera un micrófono.

- ¿Preparado, Harry? ¡Tú cantas la parte del Fantasma!

- ¡Pero no me la sé!

Hermione le lanzó la caja del CD que contenía las letras y comenzó…

La voz de la niña sonaba un poco más alto de lo normal y con algún gritito en varias partes, pero por lo general Harry debía admitir que lo estaba haciendo bien.

- In sleep he sang to me, in dreams he came.

Harry intervenía en la siguiente línea.

- That voice which calls to me and speaks my name.

- ¡Esa no es tu parte! – chilló Hermione.

"'And do I dream again?" – la musica seguía sonando.

- ¿Entonces, cuál es?

"For now I find"

- ¡Tú eres el Fantasma! ¡Esta es la parte de Christine! ¡Canta cuando el chico lo haga!

"The Phantom of the Opera is there, inside my mind"

- Has hecho que pierda mi parte. – gimió Hermione, escuchando la música continuar - ¡Tú parte es la siguiente! ¡No llegues tarde! – gritó cuando el solista musical empezó a sonar.

- Sing once again with me, our strange duet.

- ¡Tienes mal el tempo! ¡Tienes que fluir con la música!

"My power over you…grows stronger yet"

- ¡Es que nunca la he escuchado! – argumentó Harry - ¿Cómo se supone que voy a cantarla?

"And though you turn from me, to glance behind…"

- ¡Intenta imaginartelo!

- ¡Pero nunca lo he visto!

"The Phantom of the Opera is there, inside your mind"

- Está bien, me toca a mí. – dijo Hermione, mientras otro solo instrumental comenzaba a sonar – Entras en cuanto escuches el fantasma. – dijo - Those who have seen your face, draw back in fear… I am the mask you wear…

"It's me they hear…"

- ¡Lo has perdido!

"Your/my spirit and your/my voice…"

- ¡Es un poco difícil cuando no sé cuándo va a empezar!

"In one combined…The Phantom of the Opera is there…inside your/my mind…"

Hermione le sacó la lengua.

- ¡No hay excusas! Ahora viene la parte de Christine, quédate callado que voy a cantar.

La niña comenzó a soltar sus agudos canticos en cuanto el Fantasma dijo: "Sing my Angel". Harry se relajó en el sofá, antes de taparse las orejas con las manos. Cuando la voz de la cantante se elevó, la de Hermione también lo hizo gritando más y más.

Mientras Hermione intentaba llegar a cada nota, Harry se hundía los dedos más profundamente en las cavidades auditivas y hundió la cabeza entre los cojines del sofá. Caramelo, desde el dormitorio de Harry, aullaba lastimeramente.

Y entonces… llegó el grito más ruidoso y estridente que el Gryffindor hubiera escuchado nunca. Y con toda su fuerza, hundió hasta el fondo los dedos dentro de sus orejas. Y entonces, se hizo el deseado silencio.

Levantando la mirada, vio que la canción había terminado y que Hermione estaba apagando el reproductor. Sus labios se movían sin soltar palabra y componiendo sonrisa, le dedicó a Harry (su público) una pequeña reverencia. El chico le lanzó una mirada de perplejidad al ver que articulaba las palabras sin producir ningún sonido.

- ¿Qué intentas decir? – preguntó, abriendo los ojos al no escuchar nada. Su boca se había movido, pero ningún sonido había salido de allí.

Hermione dijo algo y volvió a echarse a reír, pero Harry seguía sin escuchar nada.

- ¿PUEDES HABLAR MÁS ALTO? – gritó, rezando para escuchar algún sonido.

Nada.

Hermione desenrolló el pergamino que había estado usando de micrófono y escribió: "¿Puedes oírme?"

- ¡NO! – gritó Harry.

"No es necesario que grites… ¡me estás rompiendo los tímpanos!"

Sus oídos… estaban acabados. Harry se metió el dedo en la oreja derecha y empezó a moverlo en círculos.

Pero no sirvió para nada.

"He debido hundir demasiado los dedos dentro de mis orejas cuando Hermione estaba gritando" – pensó, horrorizándose – "¡He destrozado mis oídos!"

- ¡HERMIONE! ¡HE DESTRUIDO MIS OÍDOS!

"¡Y ahora vas a destrozar los míos!" – escribió Hermione furiosamente – "¿Deberías ir a la enfermería? Tal vez la enfermera pueda ayudarte"

- ¡BUENA IDEA!

"¡Habla más bajo! ¡Te oigo bien!"

- Lo siento.

"Así está mejor"

Ambos salieron de la sala común, Hermione con una sonrisa de oreja a oreja. ¡Se había librado del baño! Y todavía no tenía que irse a la cama. Harry por su parte gimoteaba débilmente, aunque él no pudiera oírlo. Las cosas habían empeorado. De alguna manera y contra todo pronóstico, su día había empeorado. Ahora estaba sordo. Y eso no era para nada bueno estando con Hermione.

A medio camino de la enfermería, Harry fue consciente de que Hermione estaba tirando furiosamente de su túnica y señalando hacia uno de los pasillos con mano temblorosa. Observando detenidamente, se encogió de hombros cuando lo único que vio fue al Barón Sanguinario.

Pero mientras su mirada estaba fija en él, el fantasma dijo algo y luego empezó a volar hacia ellos, con las manos extendidas y manchadas de sangre plateada. Harry, aunque no sabía que estaba siendo atacado, recogió a Hermione entre sus brazos y salió corriendo de allí gritando con toda la fuerza de sus pulmones.

Draco, quien había estado descansando cómodamente en su cama de la enfermería, se sacudió incómodamente cuando escuchó el familiar sonido.

- ¡AAAAAHHHHH!

- Suena como Hermione. – dijo sonriendo, guardando el libro que había estado leyendo – Me pregunto qué es lo que estará haciendo Harry con ella a estas horas de la noche.

- ¡MORIRÁS, NIÑA HUMANA!

- Y el Barón Sanguinario también está de vuelta, qué agradable. – dijo Draco, sacudiendo la cabeza con diversión – ¿No crees, Pansy? – su compañera no le contestó, la poción para dormir que había colado en su vaso de agua la había dejado fuera de combate.

Una helada sonrisa cruzó el rostro del Slytherin. Se produciría un efecto secundario por la poción en cuanto ella despertara, la pobre Pansy estaría recubierta de manchas azul eléctrico que continuarían multiplicándose cada vez que parpadeara. Oh, sí… estaba llevando a cabo su venganza. Iba a pagar haber publicado esas fotos. Iba a pagarlo muy caro.

Pero volviendo al presente… ¿Por qué Harry estaba gritando como un maldito asesino cuando eran casi las ocho y media y debería estar dándole un baño a Hermione o leyéndole un cuento? La puerta de la enfermería se abrió de golpe y Harry entró corriendo, bloqueando las puertas a sus espaldas.

Varios pacientes más que había en la enfermería, (un chico de Hufflepuff de segundo año que se había roto dos costillas al caer por unas escaleras y uno de Gryffindor cubierto de pieles de animal resultado de un hechizo de algún alumno de Slytherin) le miraron sorprendidos, pero sin prestar mucha más atención, volvieron a intentar dormir.

- ¡DRACO TIENES QUE AYUDARME! – gritó Harry - ¡EL BARÓN SANGUINARIO NOS PERSIGUE! ¡Y NO PUEDO OÍR NADA! ¿DÓNDE ESTÁ LA SEÑORA POMFREY?

- Estoy aquí, señor Potter. Le importaría bajar la voz, tengo pacientes enfermos. Ahora, ¿qué era lo que estaba diciendo?

Hermione alzó un papel a la altura de la cara de Harry que decía: "¡Habla normal! ¡Ya estabas gritando otra vez!"

- He perdido el oído… ¿podría hacer que volviera?

- Siéntate y déjame echarle un vistazo.

Harry se quedó en pie.

- No puede oírte. – dijo Hermione. Caminando hasta ponerse detrás de Harry, le propinó un empujón en dirección a una de las camas vacías y el chico tropezó hasta quedar sentado en ella.

La señora Pomfrey se sentó a su lado y alzó su varita iluminada para examinar su oído.

- Es sólo un tapón en los oídos. – suspiró la enfermera – No son nada difíciles de solucionar.

- ¿Así que puedes curarlo? – preguntó Hermione.

- Por supuesto.

- Maldición. – Pomfrey le dedicó una extraña mirada a la niña por su deseo de que uno de sus tutores permaneciera sordo.

- Seguro que no has querido decir eso.

- Sí que he querido. Porque una vez recupere el oído querrá darme un baño. – Draco, una vez más desde detrás de su libro, empezó a reír entre dientes - ¿Te parece gracioso? – se erizó Hermione, dirigiéndose hacia el Slytherin.

- Desafortunadamente lo suficiente, sí.

- ¿PUEDO CURARME? ¿POR QUÉ NADIE DICE NADA? ¿ME VOY A QUEDAR ASÍ PARA SIEMPRE?

- Estará bien, señor Potter, siempre y cuando se tranquilice. Tengo justo lo que… ¡Silencio! Así está mejor.

Harry por su parte, no tenía ni idea de que había sido silenciado y continuaba gritando, pero así los demás pacientes podrían dormir en paz.

- ¿Qué ha pasado? – le preguntó Draco a Hermione, viendo como Pomfrey iba y venía por la enfermería, agarrando diferentes pociones de las estanterías.

- Estábamos cantando. – le contestó Hermione, sentándose a los pies de su cama – Y entonces, cuando terminó, me encontré que Harry estaba tapándose los oídos. Y ya no podía oírme después de eso.

- ¿Qué estabais cantando?

- El Fantasma de la Opera. – dijo Hermione sonriendo - ¡Estábamos cantando la canción de cuando el Fantasma toma a Christine a través del espejo!

Realmente Draco conocía el musical del cual estaba hablando Hermione. Después de todo, era uno de los favoritos de sus padres (porque había sido escrito por un mago famoso) y él había estado obligado a verlo más de una vez. No había estado tan mal… ahora que pensaba en ello, y podía recordar claramente la escena que la niña estaba diciendo.

- ¿Y quién cantaba la parte de Christine? – le preguntó, a pesar de que tenía una corazonada sobre lo que Hermione iba a decir…

- ¡Yo! – exclamó alegremente – ¡Y lo hice muy bien! ¡Harry no lo hizo bien y lo arruinó!

- ¿Y te las arreglaste para llegar a la última nota?

- Ajá. Pero Christine sonaba mejor.

Draco no tenía corazón para decirle que había sido su manera de cantar lo que había causado la sordera de Harry. Así que en su lugar, opto por otra cosa.

- Entonces, creo que a la música no le gustaba Harry.

- ¿Qué quieres decir?

- En el mundo de los magos, la diferente música puede decidir si debe permitir al oyente escucharla. Sólo puedo asumir que el Fantasma estaba enfadado por la manera de cantar de Harry, así que lo hechizo para que no pudiera escucharlo.

- Eso tiene sentido… - dijo Hermione pensativamente - Pero entonces, ¿el Fantasma le permitirá volver a oír de nuevo?

- Sí… la señora Pomfrey se lo arreglará en un par de minutos. Mira, ya está trabajando en ello. – y así era, la enfermera estaba junto a Harry intentando arreglarlo. El pobre Gryffindor estaba ingiriendo una gran variedad de pociones con el fin de desprenderse de ese maldito tapón en las orejas.

- No parece que eso tenga que tener muy buen sabor… - comentó Hermione, viendo como Harry se atragantaba con una poción verde menta.

- La mayoría de las cosas que hay aquí no lo tiene.

- ¿Puedes escucharme ahora? – preguntó la señora Pomfrey a Harry, dándole unos suaves golpecitos en la cabeza.

- ¡Puedo! – exclamó Harry con alegría, abrazando a la enfermera.

- Bueno. - dijo Pomfrey con rigidez, intentando quitarse a Harry de encima – Ahora, volved a vuestra sala común. Son más de las nueve y ya deberíais estar en la cama.

- ¡Pero yo no quiero volver! – gimoteó Hermione - ¡Entonces tendré que tomar el baño!

- ¿Puedo volver con ellos? – preguntó Draco. Harry podría haberle besado por eso – Mi tobillo ya está mucho mejor. – realmente, Draco simplemente quería alejarse de allí, porque tan pronto como Pansy se despertara, estaría dispuesta a matarlo y él todavía no estaba preparado para morir.

Pomfrey tomó el tobillo de Draco de la almohada sobre la que había estado descansado.

- Muy bien, os podéis ir todos. Pero tómatelo con calma el resto de la noche y mañana. Si volvéis, os garantizo que no lo arreglaré tan rápido como hoy.

- Lo entiendo. – dijo Draco, bajando con cuidado de la cama y colocando ambos pies en el suelo, sintiendo un ligero dolor en el tobillo izquierdo – Buenas noches, señora Pomfrey.

Harry, después de ponerse en pie, siguió a Draco fuera de la enfermería mientras Hermione trepada encima de él, por si acaso aparecía el Barón Sanguinario. Primero tendría que pasar por Harry para llegar hasta ella.

- Que sepas, - dijo Harry mientras caminaban por los pasillos, inspeccionando cada rincón por si el diabólico fantasma aparecía – Que tomaras ese baño en cuanto lleguemos.

- ¿Tengo que hacerlo?

- Sí. – dijeron Harry y Draco a la vez.

- Bien. – dijo Hermione poniendo mala cara – Tomaré ese asqueroso año. – Draco y Harry compusieron una sonrisa triunfante.

Cuando el trio llegó al retrato, Leviculus dormía profundamente y Draco tuvo que darle unos golpecitos para despertar al pobre bufón.

- No deberías golpear a un bufón dormido, muchacho. – dijo Leviculus, después de recibir un fuerte golpe de Draco en el brazo – Daos prisa y entrad. – dijo bostezando - ¡Ya deberías estar aquí desde hace más de diez minutos!

Todos se apresuraron dentro, Hermione se dirigió hacia su cuarto a por un pijama y después meterse en el baño. Harry y Draco se dejaron caer en el sofá, Caramelo salió corriendo de la habitación del Gryffindor y se lanzó hacia él babeándole la cara.

Menos de diez minutos pasaron antes de que Hermione llamará a Draco para que le ayudara con el pelo y el rubio fue hacia el lavabo a acudir a su llamada. Harry, mientras Draco ayudaba a Hermione, recogió el reproductor de CD y dejarlo de vuelta en la habitación de Hermione, aunque estaba tentado a lanzar el CD al fuego.

Un poco más tarde, Draco salió del lavabo y Hermione salió unos minutos más tarde con una toalla envuelta en su pelo y un pijama rosa con dibujos de princesas Disney.

- ¿Quién son esas personas de tu pijama? – preguntó Draco, haciendo un gesto con la cabeza hacia el pijama de Hermione.

- Esta es Blanca Nieves – le contestó Hermione orgullosamente señalando al dibujo con la falda amarilla - ¡Y la de color rosa es la Bella Durmiente! ¡Y la de azul es Cenicienta! Y no tengo a Jasmín, aunque la tengo en la almohada de mi casa.

Draco asintió, aunque todavía no tenía ni idea de lo que estaba hablando Hermione.

- Hora de dormir. – anunció Harry – Vamos, Hermione.

De mala gana la niña se dirigió a su habitación y se metió bajo las sabanas, agarrando antes un osito de peluche de la mesita.

- ¿Puedo preguntar algo? – dijo Hermione, mientras Draco y Harry se sentaban a los pies de la cama – Escuché a dos chicas hablar sobre eso en la cena de hace dos días.

- Dispara. – dijo Draco, apoyando un pie en la cama.

- ¿Qué es el sexo?

La boca de Harry se descolgó.

- Es tú género. – le dijo – Femenino o masculino.

- No… no hablaban de eso. ¿Qué es?

Draco abrió la boca para contestar, pero Harry se la cubrió con una mano antes de que soltara ninguna palabra.

- Creo que deberías esperar a ser mayor para escuchar esto, Hermione. – le dijo de manera firme.

- ¿Por qué? No es malo, ¿verdad? A las chicas parecía que les gustaba hablar de ello.

- No es malo del todo. – le aseguró Harry – Por así decirlo…

Draco se sacudió la mano de Harry de encima.

- ¿Deberíamos darle la versión para todos los públicos?

- No voy a dejar de molestaros hasta que me lo digáis. De lo contrario, iré a preguntárselo a Pansy. Probablemente ella lo sabe.

- Vale, bien. – dijo Harry con irritación, enviándole una mirada matadora a Draco, quien sonreía inocentemente – El sexo es… ¿nadie tiene un diccionario?

Draco sacó uno de una de las estanterías de Hermione.

- No creo que sea lo mejor darle la definición de aquí. – dijo el Slytherin, cerrando de golpe el diccionario – Demasiado complicado. Escúchame, Hermione. El sexo es…

- … cuando dos personas se aman mucho. – le interrumpió Harry – Hacen… cosas que les dejan felices.

- ¿Cómo comer caramelos?

- Vamos a dejar el tema ahí.

- ¿Pero por qué no quieres decírmelo?

- Es un poco más complicado que… comer dulces. Esto les deja realmente, realmente muy felices. Siempre y cuando se haga bien, supongo…

- ¿El qué se tiene que hacer bien?

- Lo que hacen. – le contestó Harry, claramente empezando a frustrarse.

- Pero, ¿qué es lo que hacen?

- En términos generales, se le llama acostarse juntos. - dijo Draco sonriendo – Lo que realmente pasa es…

- ¡Oh, ya entiendo! – sonrió Hermione – Entonces, ¡Mami y papi tienen sexo cada noche!

- ¿ELLOS QUÉ? – exclamó Harry.

- Bueno, duermen siempre en la misma cama. – ambos chicos se relajaron visiblemente – Y eso es el sexo, ¿verdad?

- Cien por cien correcto. – dijo Harry, antes de que Draco pudiera decir algo más que arruinara esa perfecta explicación – Y eso es todo. Simplemente no queríamos decírtelo… porque se supone que no deberías conocer el término desde una edad tan temprana. Prométeme que no se lo dirás a nadie.

- Te lo prometo. – dijo Hermione, cruzando los dedos sobre su corazón – Sólo tengo una pregunta más. Si me meto en la cama con mamá y papá, ¿significa que también estoy haciendo sexo?

- ¡No! ¡Nononononono! – dijo Harry rápidamente – Sólo es aplicable a las personas que tienen la misma edad. Tú eres demasiado pequeña… no te preocupes por eso.

- Oh, vale. ¿Tengo que irme a dormir?

- Síp, hora de dormir. Buenas noches, Hermione. – dijo Harry, agradeciendo que la conversación hubiera terminado.

- Buenas noches. – repitió Draco, fulminando a Harry con la mirada. Había arruinado su definición. Estúpido Gryffindor…

- ¿No me dais un beso de bunas noches?

- Estás exigente, ¿verdad? – preguntó Draco, plantándole un beso en la mejilla izquierda y Harry uno en la derecha – Ahora a dormir, ¿de acuerdo?

En cuestión de minutos, Hermione estaba profundamente dormida y Draco y Harry estaban acurrucados en sus camas, caramelo descansando sobre los pies de Harry y Sparkles a buen recaudo entre los brazos de Draco. Y poco a poco los chicos también fueron alejándose hacia el mundo de los sueños.


Con la garganta reseca, Hermione se despertó alrededor de las dos de la madrugada. Alcanzó el vaso de agua de su mesita y se lo llevó a los labios, pero allí no había ni una gota de agua. Con el ceño fruncido miró el cristal, cerciorándose que allí no había nada.

Saltando de la cama, se dirigió hacia el cuarto de baño, frotándose los ojos de manera adormilada con la mano izquierda y agarrando el vaso con la derecha. Encaramándose al taburete, comenzó a llenar el vaso de agua del grifo. Tan pronto como estuvo lleno, Hermione saltó del taburete. Pero en cuanto aterrizó, el cristal se deslizó de sus manos, cayendo al suelo con un gran estruendo, repartiendo fragmentos de cristal y agua por todos lados.

Ahora completamente despierta, Hermione miró a su alrededor para encontrar alguna manera de limpiar ese desorden. Abrió las puertas del armarito que había bajo el lavabo y sacó varias toallitas de papel y comenzó a barrer los cristales en una pila y a limpiar el agua. Utilizando un recogedor y una pequeña escoba, acabó de barrer el cristal y tirarlo en la basura.

Mientras volvía a dejar las toallitas de papel dentro del armario, sus ojos se iluminaron ante dos cajas en la parte inferior. Con curiosidad, las sacó de allí.

"¿Quién pondría pegatinas en la parte inferior de un armario del baño?" – se preguntó, mirando dentro de las cajas. Una contenía esas "pegatinas" y la otra unos tubos largos.

Abriendo la caja de las "pegatinas", Hermione sacó una, sorprendiéndose de encontrársela envuelta. Deshaciéndose del envoltorio de plástico (componiendo una mueca ante el ruido que hizo) sacó una pegatina muy larga, blanca y que era pegajosa por la parte de atrás.

- ¡Podría decorar la sala común con esto! – exclamó riéndose – Excepto porque sólo tengo una caja… ¡Maldita sea! – exclamó, pateando la otra caja y casi gritando alarmada cuando de repente aparecieron más de treinta cajas, todas apiladas en fila alrededor de todo el cuarto de baño.

Como todavía era una niña, la magia accidental de Hermione a veces se disparaba. Y eso acababa de pasar. Al igual que le había pasado a Harry cuando estaba molesto, la rabia que había sentido por sólo tener una caja había hecho que aparecieran treinta más para su disfrute.

- De todos modos, ¿qué son? – se preguntó, leyendo la etiqueta de la caja – Tendré que preguntarles a Harry y Draco para saber más… compresas, ¿eh?, eso es un nombre extraño… ¿Y esto que es? – volvió a preguntarse, recogiendo la caja más pequeña – Tam… ¿Tampones? Vale. No sé qué haré con vosotros, pero ya se me ocurrirá algo.

Tarareando en voz baja, Hermione salió del cuarto de baño con varias cajas de sus recién adquiridas "pegatinas" y comenzó a cubrir las paredes con ellas, hasta donde podía llegar.

- Ahora se ve mucho mejor. – sonrió, contemplando su obra. A casi un metro de altura toda la pared, quedó recubierta de compresas – También es blandita ahora. – canturreó, golpeando una – ¡Si Harry o Draco se golpean contra el muro ya no se harán daño! Pero todavía me queda una tonelada casi… que puedo hacer con ellas… - abriendo lentamente la puerta de la habitación de Harry, Hermione sintió la tirantez de una amplia sonrisa en su rostro.

De puntillas se acercó hasta el dormido Gryffindor, abrió una de las cajas y empezó a pegarle compresas a Harry por todo el cuerpo. Un suave gruñido a su derecha le hizo voltearse hasta allí de un salto, encontrándose a Caramelo.

- No puedo dejarte sin diversión. – susurró, pegándole una en el hocico del cachorro y recubriendo su dorado pelaje con unas cuantas compresas más – Ahí tienes.

Una vez que hubo terminado con Harry (que ahora parecía una momia, aunque había dejado un hueco junto a su boca para que pudiera respirar), Hermione se dirigió a la habitación de Draco, para que recibiera el mismo tratamiento.

- Ya se me han acabado. – se dijo con tristeza viendo a Draco medio recubierto de compresas y volviendo la mirada a la caja vacía - Bueno, todavía me queda la otra caja.

Abriendo uno de ellos, a Hermione le sobrevino una repentina idea. Entró en su habitación con la caja, sacó unos rotuladores de colores y empezó a colorearlos.

- ¡Parecen submarinos! – dijo con alegría, observando su pequeña flota naval. Ahora lo que necesitáis es agua para flotar…

Volviendo a la habitación e Draco con tres de sus preciosos submarinos, Hermione los dejó caer en la cascada de la esquina.

- Mucho mejor ahora. – dijo observando el vaivén de sus submarinos.

Con otra idea repentina, Hermione se dirigió hasta el baño, llenando la bañera y el lavabo, después de asegurarse de taponar los desagües. A los pocos minutos, el lavabo se había desbordado y la bañera estaba cerca de hacerlo. Repartió los restantes submarinos entre los dos y salió del baño para volver a introducirse en su cama.

No podía esperar para ver sus caras por la mañana.


Espero que os haya gustado. A mí me ha hecho mucha gracia la parte de la pregunta del sexo, supongo que las que seáis madres teméis esa pregunta... lo entiendo, sería un momento horrible xDDD

Un besazo amores!

Contestacion a los reviews sin cuenta:

Chicadelasfrases: JAJAJAJAJA Siiii, si lo hicieron las muy zo** xDDD Pobre Draco tener que aguantar un corsé... Yo nunca me he puesto uno y si puedo evitarlo nunca en mi vida lo haré... no me quiero ni imaginar la sensacion que tienes que notar como si te estuvieran estrujando los pulmones con un prensador... no thanks... JAJAJAJA Siiiii, cuando Hermione dice eso es buenisisimo... xDDD Que orgullosa se siente de su Draco, madre mía.. xD En fin cielo, muchas gracias por tus reviews siempre me haces reír xD muchos besos!

Guest: JAJAJA Si, esas niñas son unas locas... xDDD veremos como acaba esto! Gracias por el review, besos!

SALESIA: JAJAJA Siii... uno siempre tiene que pensar que si las cosas están mal siempre pueden ir a peor... es ley de vida xD Y más con una niña como Hermione, jajaja yo nunca he jugado a la fiesta del té, pero si a papás y mamás y bueno obviamente ningún niño jugaba por voluntad propia... ¿porque les damos tanto miedo de pequeñas? JAJAJAJ Sii, Snape se ha debido sentir querido... aunque sea a costa de una luxación de hombro.. xDD Siii que se hayan salvado de la fiesta Neville y Terry no es justo... al menos las niñas del lado oscuro se apiadaron del tímido y pequeño Blaise... xD Y si es una pena que ya se esté acabando sabiendo que hay una secuela incompleta donde habría más relación entre los protagonistas y más Voldemort y esas cosas... esperemos que Icy decida terminarla algún día, pero te aseguro que el siguiente Dramione que voy a traducir te va a encantar, jojoojo tengo muchas ganas de empezarlo :D Besos cielo, gracias por el review y nos vemos prontOOO!

mia luna: Hola cielOOOO! Yo ahora estoy bien, pero llevo unos días con un dolor de cabeza inhumano... T-T Pero bueno, veremos si mañana os puedo traer el sigueinte capi y ya vamos terminado la historia para empezar la siguiente :D ¿Y tú cómo estás? Y siii imaginarse a esos tres vestidos de mujer debe ser algo por lo que pagar.. xDDD Espero que te haya gustado el cap de hoy y gracias por esa brisa de aire fresco, algo se ha notado, pero hoy vuleve una ola de calor T-T Quiero inviernOOOO! Besos cielOOO y gracias por el review!

megalyn: Buenas! Bueno siento el leve retraso, pero ya esta aquí el nuevo capi y espero poder actualizar mañana tambien así que ¡BIEN! jaja Besos y gracias por el review!