Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es My-Bella, yo solo traduzco.
Lo que más importa
Edward POV
Mire de nuevo a Bella, mi corazón dolía al pensar lo cerca que había estado de perderla. Si hubiéramos llegado tarde al hospital, o si el Dr. Johnson no hubiera estado tan al pendiente de ella… sabía que necesitaba dejar de pensar así, pero no lograba encontrar la manera. Esperé el enojo por el hecho de que ya no podíamos tener hijos, pero nunca llego. Mi única preocupación era mantener a Bella sana y salva.
"No puedo esperar para ver a Charlie de nuevo," dijo Bella, sacándome de mis pensamientos.
"Estoy seguro que él tampoco puede esperar, amor," replique, levantando su mano y besando el dorso de la misma.
El bebé estaba en casa con mis padres. Había pensado que lo mejor era llevar a Bella solo a casa, dejándola relajarse durante el viaje ya que sabía que la casa iba a ser una ráfaga de ruido y emoción tan pronto como llegáramos. Todos estaban ahí, esperando para recibir a Bella en casa. Me las arregle para que Alice aceptara solo un banner y unos cuantos globos en lugar de la fiesta que ella quería. Entendía que mi hermana estaba intentando demostrarle su amor, pero ni Bella ni yo podíamos manejar una fiesta justo ahora. Había estado sin mi esposa por los últimos tres días y no estaba de humor para compartir. Tercamente me había hecho ir a casa con nuestro hijo mientras ella estaba atrapada en el hospital. La única razón por la que cedí fue por que mi madre se había quedado con Bella, asegurándome que me llamaría si algo pasaba.
"¿Ha hecho algo nuevo desde que hablamos ayer?" preguntó Bella.
"No," me reí entre dientes. "Es un poco pequeño para hacer muchas cosas. El único cambio es la consistencia de su popo. Y el olor."
"¿Cuántos pañales has cambiado hasta ahora?"
"Un montón. No tengo un número exacto."
"¿Todavía quiere comer cada cuatro horas?"
"Bella, no te has perdido nada. Te lo prometo," le dije. "Así que por favor, relájate."
"Estoy relajada, pero también emocionada. Te he extrañado mucho, Edward."
"Eso es lo que te ganas por hacerme ir a casa," bromeé, sonriéndole.
"Charlie te necesitaba."
No dije nada más, no quería discutir con ella. En mi opinión, él era el que estaba saludable y Bella era la que me necesitaba. Ella iba a estar en cama por el resto de esta semana, y con actividad limitada por las siguientes 6 a 8 semanas mientras sanaba. Y no me importaba que tan terca quisiera ser, iba a escuchar esas instrucciones incluso aunque tuviera que amarrarla a la cama.
Ni siquiera había apagado el carro cuando nuestra familia salió por la puerta de enfrente. "Creo que están emocionados de tenerte en casa," me reí entre dientes cuando Bella suspiró pesadamente. Ella estaba feliz de verlos a todos, pero no estaba buscando atención.
Emmett abrió la puerta y la saco cuidadosamente del carro, cargándola dentro de la casa. Esperé que ella discutiera con él, pero no dijo una sola palabra. O había decidido no ser terca o no había sido completamente sincera sobre la cantidad de dolor que estaba sufriendo esa tarde. De verdad esperaba que fuera la primera razón.
Jasper me ayudo a sacar las bolsas de Bella del maletero y las metimos a la casa, dejándolas cerca de la puerta. "Ella esta en casa, Edward. Intenta relajarte un poco," susurró.
Sólo asentí, preguntándome como se sentiría él si nuestras posiciones estuvieran al revés y yo le estuviera diciendo eso sobre Alice. Me pregunté si él estaría tan cerca de estallar y gritar como lo estaba yo. Era todo demasiado reciente como para solo olvidarlo. Estaba seguro que me tranquilizaría con el tiempo, pero nunca olvidaría lo cerca que estuve de perder a mi esposa.
"¿Dónde esta Charlie?" preguntó Bella cuando mi madre la abrazó.
"Esta en la cuna de Lily en la habitación de Emmett y Rose," replico Esme. "Edward y tu se quedarán ahí hasta que estés lista para subir y bajar escaleras."
"Estaba un poco preocupada de llegar a casa y encontrar una nueva habitación solo para mantenerme en el piso de abajo," dijo Bella con una risa nerviosa. Ella había expresado esa preocupación por teléfono en más de una ocasión en los pasados días.
"Nunca hubiera permitido eso," le aseguró Esme. "Vas a necesitar nuestra ayuda temporalmente, pero estarás de regreso en tus pies en poco tiempo, Bella."
"¿Son suficientes cojines?" preguntó Alice, tratando de acomodar en el que estaba recargada Bella.
"Esta bien," Bella se rió, alejando la mano de Alice.
"Necesita una manta sobre sus piernas. Emmett, consigue una manta," ordenó Alice.
"Hay una aquí," Rose se rió, poniéndola sobre las piernas de Bella. "Relájate, duende. Estas empezando a estresarme."
No estaba seguro si era el embarazo lo que causo esto, pero a Alice le había afectado el… incidente de Bella casi tanto como a mí. Envolví mis brazos alrededor de mi hermana y la abrace con fuerza. "Recuerda lo que hablamos," susurre en su oído. "Se fuerte por Bella, para no alterarla."
"Bien," susurró Alice de regreso. Cuando hablo para toda la familia, sonó mucho más alegre. "Jasper armo el corralito del bebé para ti," anunció, señalándolo. "Sabemos que no te vas a poder mover mucho por un tiempo y me imaginé que querrías a Charlie cerca."
"Gracias, Alice, pero no voy a podre inclinarme por un tiempo," dijo Bella, frunciendo un poco el ceño.
"Oh, bien," Alice hizo un puchero. Y entonces comenzó a sonreír de nuevo. "¡Eso es fácil de solucionar! Emmett, ve a poner el corralito en el cuatro del bebé y trae el moisés de la habitación de Edward. Tiene la altura justa para que Bella se siente y tome al bebé sin tener que inclinarse."
"Lo que digas, duende," dijo Emmett cuando se puso de pie.
"Y se silencioso para que no despiertes al bebé," le advirtió Rose.
"Lo tengo," resopló, levantando el corralito y encaminándose a las escaleras. "Cambiar la cosa grande por la cosa pequeña y hacerlo sin ruido para no despertar a la cosa realmente pequeña."
"Sabes que estos cojines son geniales, pero no del todo lo que quiero," dijo Bella, tirando de mi mano. "Siéntate conmigo."
Encantado moví los cojines y me senté detrás de ella. Alice me ayudo a poner los cojines en mi regazo y Bella se recostó contra ellos, sonriéndome. Con una gran y tonta sonrisa en mi rostro me incline y bese su frente. "Bienvenida a casa, amor," susurré.
"Ahora esto es lindo," suspiro felizmente.
"Bee-bee," dijo Lily, palmeando ligeramente el brazo de su tía. "¿Bebé?"
"Ya no esta en mi pancita," dijo Bella con una risa. "Esta durmiendo arriba."
El monitor de bebé crujió y los suaves lloriqueos de Charlie salieron de las bocinas. "Ya no más," me reí entre dientes, mirando mi reloj. "Él es muy regular con sus horas de dormir por ahora."
"Yo lo traeré," ofreció Jasper. "Puedo practicar."
"Espera hasta que lo veas con Charlie," gorjeó Alice. "¡Es tan lindo! No puedo esperar para verlo con nuestros bebés." Alice y Jasper se habían estado quedando los últimos días, ayudándome con el bebé ya que mi madre había estado con Bella en el hospital. Jasper ya era mejor con los cambios de pañales que lo que yo parecía ser; más que nada por que tenía miedo de herir accidentalmente a Charlie. No sólo tenía un cordón del cual preocuparme, le habíamos hecho la circuncisión y tenía que tener cuidado de no dejar que el pañal rosara esa área.
El monitor crujió de nuevo y pudimos escuchar la voz de Jasper. "Esta bien, pequeño. Tío Jasper esta aquí para tomarte. Sólo checaremos tu pañal y entonces te llevare abajo para que veas a alguien muy importante."
"Creo que habla de ti," le dije a Bella, haciéndola sonreír.
Charlie comenzó a llorar en serio y Bella se veía muy afligida. "Esta bien," dije, intentando calmarla. "Lo más probable es que Jasper este cambiando el pañal del bebé. No le gusta cuando le quitan su manta," explique.
Bella asintió, pero parecía que no se relajaba del todo. Sonreí de lo protectora que ya parecía ser con la limitada cantidad de tiempo que había tenido con nuestro pequeño niño.
"Vamos a sentarte un poco para que puedas alimentar a Charlie," sugerí, intentando alejar su mente del llanto del bebé. Me levanté y Rose me ayudo a mover los cojines y a Bella de modo que estaba acostada cómodamente y aún así podía alimentar al bebé.
"Aquí esta su cojín también," dijo Alice, dándoselo a Bella. "Siéntalo contra el y entonces solo vas a tener que sostener el biberón."
Unos minutos después, Jasper entro en la habitación con Charlie ubicado en sus brazos. "¿Listo para tu sorpresa, Charlie? Ella se ve lista para ti," dijo, sonriendo cuando sostuvo al bebé de modo que Bella podía verlo claramente.
"¿Me extrañaste?" lo arrulló, besando la frente del bebé. "Por que yo si te extrañe."
"Sin ninguna duda," le aseguro Jasper, dejando al bebé en el cojín que estaba en las piernas de Bella. "Espero que su llanto no te preocupara. Realmente no es cariñoso con nosotros cuando le quitamos su manta."
"Eso fue lo que Edward dijo," Bella se rió entre dientes, tocando la esquina de la mantita azul del bebé.
"Aquí esta su biberón," dijo Rose, pasándoselo a Bella.
"Y su paño," agrego Alice cuando puso la tela sobre el hombro de Bella.
"Es bueno que Lily haya llegado primero así pudimos tener practica antes de que este pequeño se nos uniera," Bella se rió entre dientes, deslizando la punta del biberón en la boca de Charlie.
"Bien, dejen de estar inmóviles y regresen a lo que estaban haciendo," demando mi madre, aplaudiendo suavemente con las manos para no sobresaltar al bebé.
"Bebé," gritó Lily felizmente.
"Voy a llevarla afuera a jugar y gastar algo de su energía," dijo Rose, levantando a su hija en brazos. "¿Quieres columpiarte, Lily?"
"Si," Lily se rió, aplaudiendo sus pequeñas manos.
"Vamos a hacer uso de los columpios que el abuelo Carlisle puso para ti. Alice, ¿te unes?" preguntó Rose.
"Me encantaría," Alice se rió entre dientes.
"Vamos Emmett," dijo Jasper. "Podemos lanzarnos el balón mientras mantengo un ojo en mi esposa."
Mi papá se quedo en la sala, leyendo su periódico – me había prometido quedarse cerca para monitorear a Bella. Me senté al final del sofá, poniendo los pies de Bella sobre mi regazo. Me sonrió rápidamente antes de regresar toda su atención a nuestro niño.
"¿Les gustaría algo de comer a alguno de ustedes?" preguntó mi madre con las manos en mis hombros.
"No todavía," contesté, palmeando su mano.
"Háganme saber cuando cambien de opinión," dijo, besándome en la mejilla.
"Eso es realmente lindo," dijo Bella, mirando a través de la sala. "Estaba preocupada de que la casa estuviera muy ocupada y todos estuviera haciendo un gran ruido con las cosas."
"Yo también lo estaba," le dije, sonriéndole. "Casi se lo termina," me reí entre dientes, mirando el biberón de Charlie.
"¿Tiene alguna forma en particular que le guste para que lo hagan eructar?"
"No que me haya dado cuenta. Sólo lo inclino de forma que este descansando cómodamente contra mi hombro y entonces palmeó ligeramente en medio de su espalda hasta que eructa dos o tres veces."
"Entonces, así es como lo haré también," contesto con una gran sonrisa. Bostezó y se rió de si misma. "Y luego creo que voy a tener que toma una siesta."
"Entonces te llevaremos arriba para que puedas tomar una siesta en la habitación con Charlie. Mi mamá bajo nuestras almohadas y colchas para asegurarse de que estabas cómoda."
"Sin embargo, acabo de llegar a casa, y no quiero dejarte todavía."
"Bien, tomaré una siesta contigo."
"Escuchaste eso, Charlie," arrulló Bella, levantándolo hasta su hombro. "Esas son dulces palabras de tu papi. Él hace mucho por mami y esas es una de las razones por las que lo amo tanto," dijo, palmeando su espalda. Él lloriqueo un poco antes de eructar finalmente para ella. "Ese es mi dulce niño," susurró, sentándolo contra su pecho. Ella descanso la cabeza contra los cojines, revisando cada uno de los pequeños dedos de Charlie; no podía dejar de sonreí mientras la veía con él.
En cuestión de minutos, las dos personas más importantes de mi vida estaban profundamente dormidas, ambos luciendo completamente contentos.
"Solía dormir de esa manera cuando Alice y tú eran así de pequeños," susurró mi madre, sentándose en el brazo de sofá.
"¿Esta cómoda así?" pregunté un poco preocupado.
"Más de lo que puedas saber," replico mi madre. "Se que es difícil para ti, pero intenta no preocuparte mucho, hijo."
"¿Puedo molestarte con un sándwich?" pregunté. "No quiero dejarlos."
"Entiendo," dijo, sonriéndome. "Y voy a traerte algo que llene más que un sándwich. Rose hizo estofado de pollo y te preparare un gran tazón. ¿Te gustaría te para acompañar?"
Le sonreí. "¿Puedes hacer algo de café en su lugar?"
"Seguro," se rió entre dientes. "Ahora regreso."
"Jasper, mamaste," gritó Emmett cuando entro por la puerta principal.
"¡Emm!" le siseé.
"Oh, lo siento," dijo lo más suave que pudo hacer. "¿Esta bien?"
"Sólo dormida," le aseguré.
Emmett sonrió felizmente cuando se inclino por el respaldo del sofá, mirando a Bella y Charlie. "Nunca me imaginé ver a mi pequeña hermana con su bebé. Ella se ve feliz, Eddie."
"Si, lo esta," estuve de acuerdo. Y planeaba hacer todo lo que pudiera para mantenerlo de esa forma.
El resto del día se mantuvo bastante tranquilo con Bella riendo y hablando con nuestra familia. No podía comenzar a describir lo feliz que me hacia tenerla aquí y salva, lo cual me hizo incapaz de entender por que al mismo tiempo me sentía tan molesto.
"Edward, vamos a traerle una bebida a Bella y ver si podemos encontrarle un bocadillo," dijo mi padre, tomando mi hombro.
"Oh, un bocadillo suena genial," dijo Bella con una gran sonrisa. "Algo de chocolate sería estupendo."
"Veremos que podemos hacer," mi padre se rió entre dientes caminando hacia la cocina.
Me hizo pasar primero y entonces cerró la puerta detrás de mí. Casi olvido que tenia una puerta que se podía cerrar ya que hacía mucho tiempo que no se utilizaba.
"Toma asiento, hijo," dijo, asintiendo hacia la mesa. Una vez que estuvimos sentados, agarro mi brazo y me sonrió. "Mantén en mente que estoy hablando por experiencia y entiendo la diferencia entre decir y hacer. Pero, hijo, tienes que dejar que este miedo se vaya. Bella estuvo muy cerca de morir, pero no lo hizo. Ella esta aquí y más saludable a cada minuto. Sentarte ahí y preguntarte que pudo haber pasado es solo causarte más dolor. Tienes que lanzarte a ser un gran esposo y padre, y dejar que todo lo demás se vaya."
"Intento hacer eso," le dije. "Solo que no se como."
"Tienes que encontrar una manera, y rápido. Tu madre y Bella son muy parecidas y estoy completamente seguro que ella va a pasar por las mismas cosas que tu madre paso."
"¿Qué significa eso para nosotros?"
"Bueno, Bella va a estar muy sensible los siguientes meses. Primero, va a estar enojada con lo poco que va a poder ayudar con el bebé. Entonces, cuando finalmente pueda ser una madre para su hijo, comenzará a pensar en como esta será la única vez que tendrá para disfrutar esos momentos ya que no puede tener más hijos. Estará enojada por eso y entonces se sentirá culpable por estar enojada cuando tiene mucho por lo que agradecer. Y cuando pueda pasar todo eso, encontrará su felicidad de nuevo y lo compartirá contigo."
"¿Alguna sugerencia para mi?"
"Intenta incluirla tanto como puedas en el cuidado del bebé. Incluso si todo lo que haces es acostar a Charlie en su regazo mientras le cambias el pañal. Cada pequeña parte la hará sentirse incluida y útil. Habla con ella tanto como puedas, intenta extraer como se esta sintiendo sin presionar demasiado."
"Gracias. Y si pudieras…"
Sonrió, sabiendo que era lo que quería decir. "Te apartaré, igual que lo hice esta noche y hablaremos de nuevo. Hablaremos tanto como lo necesites, Edward. Ahora, encontremos un bocadillo para tu esposa y unámonos a nuestra familia. Me imagino que tienes casi media hora con nosotros antes de que Charlie se despierte de nuevo. Puedo sugerir que lleves a Bella arriba y decir que es tiempo de dormir."
"Eso suena realmente bien," estuve de acuerdo, me las arregle para sonreír un poco.
Más tarde esa noche, cuando alimentaba a Charlie y veía a Bella dormir, pensé en las sugerencias de mi padre y en como seguir adelante. Y entonces me pregunté si tal vez estuviera pensando de más, recordando ese día en el ático con mi madre. Si estaba ocupado viviendo mi vida con Bella, entonces no tendría tiempo de preocuparme por nada más.
"¿Qué piensas, pequeño?" le susurré a Charlie cuando lo hacia eructar. "¿Crees que eso funcionara para el granito de preocupación que es tu padre?" Él dejo salir un ruidoso eructo como respuesta y me reí mientras limpiaba su boca.
Ahora que estaba seco y lleno, sus pequeños ojos cafés empezaron a decaer. Tararé la nana de Bella mientras lo abrazaba cerca, mandándolo a dormir sin ningún problema. Con cuidado lo acosté en la cuna, justo como mi madre me había enseñado, y estuve de pie a su lado solo por unos segundos para asegurarme de que estaba profundamente dormido.
Me metí en la cama y me acosté a un lado de Bella, extrañando la sensación de tenerla en mis brazos. Pasarían unas semanas antes de que eso fuera posible de nuevo ya que su estómago estaba muy sensible por el momento. Así que me contenté con sostener su mano mientras cerraba los ojos e intentaba descansar un poco.
Los siguientes días, Bella y yo comenzamos a crear nuestra rutina con Charlie. La medicina contra el dolor le hacia fácil no despertarse en la noche por el bebé y estar descansada en la mañana, así que tan pronto como mi madre estaba despierta, yo podía tomar una siesta mientras ella mantenía un ojo en el bebé y Bella. Me levantaba para la hora de comer y mi madre podía salir a hacer sus mandados mientras yo pasaba el tiempo con mi esposa y mi hijo.
Un día en particular, estábamos bañando juntos a Charlie. Después de pensarlo un poco, decidí que la mejor manera de dejar que Bella formara parte de esto era usar el fregadero de la cocina. De esa forma, ella podía estar de pie y alcanzar al bebé sin lastimarse. Además, el rociador podía ser una herramienta muy útil.
"Tu primer baño," arrulló Bella, sosteniendo a Charlie mientras yo ajustaba la temperatura del agua. No quise corregir su suposición y herir sus sentimientos. Este era de hecho su segundo baño. El primero había sido necesario ya que yo no le había puesto el pañal correctamente y se había goteado por todo su pequeño cuerpo en su primer día en casa. "Edward, ¿tienes la cámara aquí abajo?" preguntó.
"Si, amor. Es ese objeto plateado a tu derecha," me reí entre dientes.
"Papi piensa que es divertido, Charlie. Mami no lo hace," dijo, sonriéndome.
"¿Entonces por que estas sonriendo?"
Su sonrisa se hizo más grande mientras me miraba. "Por que soy la mujer más suertuda de todo el mundo con mis dos perfectos hombres."
"Alguien esta de buen humor esta tarde."
"Es el primer día que mis piernas no se sienten como gelatina mientras camino. No es que pueda ir muy lejos o algo así, pero aún así se siente bien."
"¿Quieres platicarme sobre eso mientras le damos a este pequeño su baño?" le pregunté, ayudándola a desabrochar la ropa del bebé.
"Comienza a tomar fotos y yo hablaré," dijo.
"Hecho." Agarre la cámara y tome una foto de ella quitándole la ropa a Charlie por su pequeña cabecita.
Bella soltó un pequeño suspiro antes de comenzar a hablar. "Se siente realmente raro estar tan débil por tanto tiempo. También asusta un poco. Quiero decir, se que me voy a mejorar y voy a ser yo misma de nuevo, pero justo ahora no se siente de esa manera. Y estoy triste que ahora no puedo hacer mucho por Charlie. Es solo… tenía esta imagen en mi cabeza de lo que seria después de que él naciera y… bueno, no es posible."
"No ahora, pero lo será pronto, Bella. Solo va a tomar un poco de tiempo y entonces nos aseguraremos de que tengas todo lo que tenias planeado con este maravilloso niño nuestro."
"Entonces, ¿Cuál es la mejor manera de hacer esto?" preguntó cuando arrojé el pañal del bebé a la basura.
"Bueno, estaba pensando que yo podía sostenerlo en su pequeña bañera mientras tu lo bañas. Mi papá dijo que teníamos que tener mucho cuidado alrededor de su ombligo y su pequeñín."
"¿Pequeñín?" Bella resopló. "¡En serio, Edward! ¿Cuántos años tenemos? ¿Cuatro?"
"Es la palabra de mi madre," dije, rodando los ojos.
"Seguro que lo es," replico, no pareció ni por un segundo que me creyera.
"Vamos a bañarlo." Mantuve mi mano debajo de la cabeza de Charlie cuando lo puse en el asiento.
Bella saco el rociador y comenzó con el pie de Charlie, moviéndose lentamente hacia arriba de modo que su piel quedara húmeda. Agarre la cámara con mi mano libre y tome una foto de Bella sosteniendo el rociador y una de la cara de Charlie cuando el agua toco su estómago.
"Parece que le gusta," menciono, rociando el agua sobre su pecho. "Hasta ahora no ha llorado."
"Rara vez ha llorado desde que nació. Lo más que hace es un pequeño lloriqueo."
Asintió mientras continuaba y cuando llego a su rostro, solté la cámara y puse mi mano sobre sus ojos y nariz para que no le cayera agua. Bella mojo la pequeña porción de cabello que tenia, llenando el fondo de su bañera, y entonces cerro el agua. "Formula contra lágrimas," dijo cuando puso el jabón en sus manos. "Será mejor que no haya lágrimas. Los demandaré si mi pequeño niño llora."
"Me gustaría verte intentar," me reí entre dientes.
"¿Dudas de mi deseo de proteger a este perfecto niño?" arrulló Bella, frotando su nariz contra la de Charlie.
"Creo que es mejor que te des prisa con el baño," dije cuando el bebé comenzó a gemir.
"Esta bien, pequeño," dijo Bella con suavidad, enjabonando su pie. "Mira este perfecto pequeño pie tuyo. Cinco deditos y ese lindo arco, igual que el pie de tu papi. ¿Cuándo va a reírse, Edward? No puedo esperar para ver si tiene cosquillas como tu."
"Creo que mi libro decía que eso ocurría en los meses tres y cuatro."
"¿Tan lejos?" preguntó con mala cara.
"No esta tan lejos," me reí entre dientes.
"Hazte a un lado solo un poco para alcanzar más fácil su brazo," instruyó Bella.
Hice lo que dijo, sonriendo por como bañaba a nuestro pequeño niño con tanta ternura y cuidado. Parecía que realmente estaba disfrutándose ella misma.
En el momento en que teníamos a Charlie enjuagado y envuelto en una toalla, Bella se veía exhausta. "¿Por qué no nos vamos a la sala para que te puedas sentar mientras lo vestimos?" sugerí.
"Si, me gustaría," dijo, intentando sonreír.
Sostuve a Charlie contra mí con un brazo y ayude a Bella en la sala con el otro. Una vez que estuvo tendida en el sofá, recosté al bebé en su pecho y ella inclino su cabeza hacia adelante, presionando los labios contra su cabecita.
Sonreí cuando comencé a secarlo. "Ahora los tengo a los dos descansando cómodamente."
"Si, esto es lo mejor," bostezo, sosteniendo la mano de Charlie en una de las suyas.
Para el tiempo en que termine de secarlo y vestirlo, ambos estaban fuera de combate. Parecía que Charlie dormía mejor cuando estaba en el pecho de Bella de esta manera. Los bese y los cubrí a ambos, y entonces los mire por un rato, disfrutando la imagen de mi saludable y segura familia. Amor y disposición para ellos dos quienes eran lo más importante en mi vida, y eso era en lo que necesitaba centrarme. Solo que hasta ahora era más fácil decirlo que hacerlo. Pero encontraría una manera por que no tenía opción – le había prometido a Bella una vida maravillosa y siempre le cumplo todas mis promesas.
Espero que les haya gustado, en lo personal, a mi me encanto ver a Edward en esa faceta de padre, en el siguiente capi veremos como se siente Bella por todo lo que le esta pasando.
ivrian: muchas gracias por tu comentario, se que como tu hay muchas lectoras 'fantasma', y aunque no me gusta pedir reviews (al principio lo hacia, ahora siento como si fuera presión) de verdad agradezco cada comentario que me dejan, y me alegra saber que la traducción le gusta a más personas de las que pensaba. A mi también me encanta la forma de ser de Edward, aunque me gusto más la frase donde le dice 'No me dejes, Isabella. ¡No te atrevas a dejarme!' haha me encanto esa parte! n.n
SALESIA: holaa! ¿Cómo estas? Pff hace mucho que no contestaba tus reviews u.u sobre Bella, si fue muy difícil lo que paso, y aunque sabe que debería estar feliz por que esta viva y tiene un hermoso hijo, le va a tomar un poco de esfuerzo antes de poder encontrar la manera de hacerlo, pero como siempre, tiene el apoyo de Edward y Esme, sobre todo ella que sabe por lo que esta pasando exactamente. Gracias por tu comentario, como siempre :D
Por si alguna esta interesada, en mi perfil encuentran el link a la foto de Charlie, recordándoles que esa foto es del blog de My-Bella.
Ya esta el capitulo 9 de Segunda Oportunidad, les recomiendo que se den una vuelta por allá si es que no lo han hecho ^^
Gracias a todas por sus comentarios, favoritos y alertas.
Besos
Moni
