Capítulo 36
Más que perdedores
Me pesa la existencia ahora mismo tanto como el mundo y eso que ni me he despertado del todo todavía, ruedo sobre algo duro quedando sobre mi estómago, mala idea, abro los ojos con un esfuerzo titánico, estoy acostada sobre la espalda de Ale y él está en diagonal ¿Cómo carajo nos hemos podido dormir así?
Más le vale no haberse tirado ningún pedo en mi cara o le confiscaré su ración de bollos, si es que le queda algo.
Me arrastro como puedo para bajar de la cama y literalmente salgo a gatas de la habitación, madre de dios que empacho tengo, ¿Cómo pudimos comernos ese helado, y echarle plátano, sirope de chocolate, de fresa, nata y dulce de leche?
Aunque realmente el problema no es helado, sino todo lo que comimos antes y lo que seguimos comiendo después, en eso Ale y yo somos igualitos, cuando nos entra la ansiedad no paramos de tragar, parecemos dos pozos sin fondo.
Escucho una risa mal disimulada detrás de mí, mierda, y yo pensando que había conseguido llegar al baño sin que nadie se enterase, manteniendo mi dignidad intacta.
-¿Se puede saber qué haces?- me pregunta Daryl, y la verdad es que no tengo ni idea, ¿para qué quería llegar yo hasta aquí? Vomitar no, estoy mal pero no hasta ese punto, pipi tampoco me hago.
Giro mi cabeza para mirarle, -pues la verdad…- es que me estoy muriendo de la vergüenza, pero vamos a ver, con lo de puta madre que quedé yo anoche en plan, mira lo que te pierdes perro ¿y ahora me pilla así? es que es para matarme, ¡hola! ¿Alguna yo súper inteligente del multiverso podría aparecer y hacerme el favor? Claro que si puede hacer eso, casi mejor que le borre a Daryl esta escenita de la memoria y a mí me deje viva y coleando.
-¿Necesitas ayuda?- pongo un puchero, podría pedirle que me llevase al sofá y evitarme más bochorno, o ser una chica grande y arrastrarme patéticamente hasta el yo solita. Decisiones, decisiones.
-Bueno, supongo que ya que te has ofrecido, sería descortés rechazarte, ¡pero no me cojas como un saco de patatas o echaré hasta la primera papilla!- le advierto rápidamente, por nada del mundo querría que sucediese eso.
En seguida me ayuda a levantarme, coloca mi brazo derecho sobre sus fuertes hombros, y me sostiene con firmeza rodeándome la cintura con su brazo izquierdo.
-Montasteis una buena fiesta anoche- comenta como de pasada, pura fachada, se muere de curiosidad, que lo sé yo.
-Sip, tenemos un problema de sobrealimentación, pero en realidad es culpa de la comida por estar tan rica-
Me mira alzando una ceja y negando con la cabeza. –Lo que tú digas, ¿vas a querer desayunar algo?-
-Pues creo que hay batido de frutas del bosque, pero mejor no me lo traigas- digo con pesar.
-¿No te ves capacitada para un batido?- se mofa de mí, de verdad, cuanta maldad hay en el mundo.
-Ni para un batido, ni para la vida, así que, ¡qué demonios! tráemelo, que pase lo que tenga que pasar- viva el modo Drama Queen.
-Te pondrás enferma- me advierte "severo", pero no termina de sonar creíble.
-Lo sé, pero es que tú me has dicho lo de desayunar- me deja con bastante delicadeza en el sofá, si cuando quiere es un sol, cuando no le da la gana, la cosa ya cambia.
-¿Ahora tengo yo la culpa?- se está burlando de mí, eso es tan cruel, y… okey un segundo ¿eso era una erección? Porque si lo era puedo afirmar ya mismo quien es el Dixon más dotado. –U-gi-tsi-ha- dice y vuelvo a prestarle atención, que tramposo se ha escondido detrás de la isla de la cocina. –Toma- me lanza mi batido con una puntería perfecta, no habría necesitado levantar las manos, habría caído en mi regazo sí, o sí.
-Daryl- podría ser mala y pedirle que me acerque un vaso para salir de dudas o puedo ser buena… -oye ¿Y Merle?-
Bufa –en coma profundo, con todo lo que bebió ayer no creo que se levante hasta que Ale se vaya al bar-
-Vale, tu hermano es un desastre, pero tienes que reconocer que lo de anoche fue, sencillamente fue…-
-Traumático/épico- decimos a la par.
-Vamos hombre fue divertido-
-No, de eso nada, cuando volví a bajar se puso a decirme, Chui ve a buscar a mi Han que aquí está su Leia-
-¡No!- niego sin poder creer que me perdiese lo mejor.
-Como lo oyes fue…-
-Horrible/genial- volvemos a decir a la vez conceptos distintos, acabo acostada en el sofá debido a un ataque de risa.
-Estás mal de la cabeza- se queja.
-Vamos angelito eso no es de ahora, ya viene de lejos- me incorporo, apoyo una pierna en la mesita de centro y abro mi batido dispuesta a degustarlo.
Unos minutos después. -¿Quieres parar?- me pide Daryl de repente.
Le miro extrañada, -¿parar el que?- no entiendo nada.
-De gemir de esa manera mientras te tomas eso-
-¿Estaba gimiendo? No me había dado cuenta, es que está buenísimo- parpadeo y le miro de nuevo conectando ideas y sonriendo traviesa –pero vamos, no es como si fuese algo que no estés acostumbrado a oír todas las mañanas, ¿Por qué te molesta hoy? ¿Está despierta la Darylconda y me quiere comer? Yo me dejo eh- no podía reprimir mi lado juguetón por más tiempo.
Apoya las manos en la isla y me mira intensamente, ¿va a venir? Si lo hace este año no le escribo carta Santa Claus.
-Rainbow- oímos la voz de un "moribundo" Ale llamándome desde su habitación.
-¿Qué?- le grito.
-No vuelvo a gocharme así de nuevo contigo, eres una mala influencia, ¿Por qué tuviste que decir lo del helado?-
-¿Perdona? No fui yo la que se comió sola un paquete de galletas oreo-
-Tú te comiste el paquete de donetes- me reclama.
-No es lo mismo, lo mío estaba por la mitad, quedaba poco-
-Egoísta-
-Mal amigo-
-Corruptora de… ay come me duele mi tripita-
Este asalto lo he ganado yo, o yeah baby, el sonido de la puerta cerrándose me distrae de mi celebración mental. Genial, gano la pelea verbal y pierdo a mi mecánico buenorro, en fin, tendré que empezar a escribir esa carta.
Querido Santa
Léeme bien, porque tengo muy clarito lo que quiero…
…..
¿Cuándo mi vida se volvió tan surrealista?
Merle está con un botellín intentado ver la tele, y digo intentando, porque es obvio que lo que en realidad está haciendo es evitar a Ale. Quien le taladra la cabeza con la mirada desde la cocina.
-Bueno ya está bien, ¿queréis solucionarlo como adultos? Joder- ya no resisto más tanta tensión.
-No me puedo creer que te lo pusieras desnudo tío, eso, eso es muy rarito ¿se puede saber en qué coño estabas pensando? ¿Es que quieres inscribirte a clases de danza del vientre y no tienes ropa apropiada? Porque si es eso, entendería que al encontrarlo quisieras probártelo, a ver qué tal te sentaba el modelito, pero si no…- hace un gesto con sus manos como si algo estallase en su cerebro.
-No estaba pensando, es evidente, ¿si no de que me iba a poner yo esa mierda?-
-Esa mierda como tú lo llamas era una fantasía erótica que por tu culpa, pedazo de mamón, ha quedado totalmente destrozada, y no hablo ahora por la ropa, cada vez que vea El retorno del Jedi, la imagen de tu cosa se me vendrá a la mente- hace como si le diesen arcadas.
-Que delicado, no fue para tanto- dice mi hermano, con una sonrisa de oreja a oreja partiéndole la cara, –pero eso demuestra en que acera estás viviendo si tanto te he impresionado-
-Merle deja de soñar, no me van los maduritos con barba ya lo hemos hablado mil veces, sé que soy irresistible pero tienes que superar tu obsesión conmigo-
-Pero serás… ¿Quién dice que esté enamorado de ti?-
-Yo he dicho obsesionado, lo de enamorado lo has dicho tú, ¿Quién diría que te gustan los yogurines guaperas como yo más que las tías en minifalda?-
-Yo te mato…- mi hermano no puede estar más rojo, como pille a Ale le manda al hospital, esta vez sí que sí.
-Y lo harás a vergazos, pero solo si me pillas cara de tortilla- la madre que le pario ¿no tiene instinto de supervivencia o qué? Merle se lanza a por él como un tren de mercancías, para mi sorpresa Ale se le acerca, gira, queda de espaldas y le da una patada en los riñones a mi hermano que le manda contra la isla. –Ven aquí toro, ven- le llama meneando las caderas de forma sugerente mientras cruza las manos tras la nuca.
Me siento en el sofá y cambio de canal, Cassidy tenía razón al decirme que debería irme con ella a dar una vuelta en cuanto vio como estos dos se miraban, la próxima vez que me dé un consejo le haré caso.
-Dais vergüenza ajena, parad de una vez- digo viéndolos tirados en el suelo, se han hecho el uno al otro una llave y están inmovilizados el primero que suelte pierde, y ninguno piensa ceder, llevan tres cuartos de reloj así.
-Este no sabe lo que es eso- gritan a la par y aprietan con mayor firmeza su agarre en el otro.
-Por cierto Daryl ¿Dónde está Rainbow?- me cuestiona Ale de repente.
-Ha sabido ver de antemano la situación, y se ha largado- digo con pesar, y preguntándome a donde narices ha ido para tardar tanto en volver.
-Es una chica lista,- la alaba Merle, creo que nunca dejará de sorprenderme que lo haga, no es así con ninguna otra persona. –Hablando de ella descamisado, hay algo que siempre he querido preguntarte-
-Dispara, pero cuidadito con lo que dices- amenaza con la respiración pesada, se está cansando.
-Si es una pregunta de lo más normal, ¿Cuándo la conociste, no quisiste tirártela?-
-Tío, ¿es enserio?- pregunta soltándole para alejarse.
-Pues si- sorprendentemente Merle le imita, parece bastante más relajado que antes.
-Era una cría de diecisiete años, asustada y medio muerte de hambre y frio, eso no es algo que precisamente me ponga cachondo, lo mismo a ti te habría puesto, eres así de retorcido-
-Eh- se hace el ofendido, pero no puede negar lo innegable.
-La estuve viendo día tras día, cuando entraba y salía del bar, las manos le temblaban tanto…- parece perdido en sus recuerdos –pero sus dedos conseguían arrancar melodías reconocibles a las cuerdas de esa guitarra azul a pesar de todo. La gente la ignoraba, solo tenía unas pocas monedas en un gorro, ni siquiera le dieron un billete, ni uno os lo juro. Cuando le dije que podría cantar en el local fue como si se le abriese el cielo, nunca nadie me había mirado así antes, como si fuese…- no es capaz de terminar la frase.
-Bueno,- así que lo hago yo en su lugar. -Siento lo mismo- digo antes de poder contenerme.
-Sí, es el efecto que ella tiene, encuentra a las personas rotas y les enseña que cada uno de sus fragmentos vale la pena-
-Dios que cursis estáis- se queja Merle levantándose y dándonos la espalda, él siempre igual de capullo, pero nos sorprende a ambos cuando dice de pronto –ella una vez… me dijo que no soy un perdedor, aun no llevaba mucho aquí y joder, yo soy como soy, pero lo decía de verdad.-
-No eres un perdedor,- niega Ale, -podríamos ser más de lo que somos, tú –me señala con el dedo -si no siguieras a Merle en todas sus mierdas, yo, si no me drogase, y Merle, si no fuese tan Merle, lo cual es imposible, para él no hay remedio, así que supongo que tiene razón, es un perdedor- dice serio agachando la cabeza con aparente resignación.
-Oye- se queja mi hermano y le da una colleja.
-Te has pasado cabrón, era broma, pero ya que estamos sacándonos el corazón del pecho, ella tiene razón, el problema es que a nosotros nos da demasiado miedo cambiar, porque si lo intentamos y no sale bien ¿Qué nos queda? Se acabaría la duda y solo quedaría la certeza de lo malditamente patéticos que somos-
-¿Nos estás llamando cobardes?- le gruñe mi hermano acercándose peligrosamente.
-Porque lo somos- afirmo, y él se queda a mitad de camino, mirándome sorprendido, -es verdad- insisto clavando mis ojos en el suelo.
-Bah-
-Gran respuesta Merle- le elogia falsamente Ale.
-Como sea, ¿de qué crees que huía? Cualquier otra cría al pasarlo así de jodido habría vuelto a casa-
-Creo que es precisamente de su casa de lo que huía, es curioso pero, nunca hemos hablado de eso-
-¿Nunca le preguntaste por su pasado?- pregunto extrañado, ¿Ale no sabe nada de su madre entonces?
-No, ella tampoco me preguntó por el mío, sin embargo un día le conté algunas cosas que nunca le había dicho a nadie, no hizo ningún comentario solo me abrazó, y me dijo que estaba ahí, conmigo- veo como sonríe con la mirada perdida –creo que por eso la quiero tanto, acepta lo que viene, nunca exige, solo toma lo que estás dispuesto a dar, es la mejor-
-Pues yo tengo curiosidad, siendo como es, su familia debería haber movido cielo y tierra para encontrarla- asegura Merle cruzándose de brazos.
-No la buscaban- y el rencor se destila de mi voz, porque soy incapaz de entender como alguien no podría quererla.
-Tú,- me acusa Merle señalándome con el dedo, -tú sabes algo-
-Y sepa lo que sepa, si conozco a Daryl la mitad de lo que creo no te va a decir ni media palabra, deja de dar por culo ya.- Me defiende Ale apoyando su mano en mi hombro.
-Como sea, al menos podría decirnos si es necesario darle una paliza a alguien, lo haré gratis- se ofrece abriendo los brazos.
-Impresionante, le has cogido mucho más cariño del que creía- comenta Ale.
-Na, es por la visión que me regala de su culito a diario- en ese momento se abre la puerta.
-¿Del culo de quien hablas? ¿Me tengo que poner celosa grandullón?- cuestiona burlona, agachándose para darle un beso en la mejilla a Ale.
-¿Tú? para nada- asegura mi hermano.
-Ósea que hablabas de mi culo- dice guiñándome un ojo al ver que me pongo tenso, para que me relaje.
-Pues si-
-Bien, pero sigues sin poder tocarlo, a no ser que te cambies de cuerpo con tu hermano-
-Vamos mujer no seas así, eso no puedo hacerlo-
-Entonces asúmelo de una vez, pero si te sirve de consuelo te compraré una muñeca hinchable y le pondré una de mis camisetas para que puedas fantasear con ella ¿vale?-
En cuanto termina de decir eso mi hermano se arrodilla ante ella. -¿Cásate conmigo?-
-¡Dios, no!,- exclama horrorizada -creía que te caía bien Merle-
-Tendrás una boda a lo grande, lo juro-
-No quiero una boda grande, y ese deseo no se te va a cumplir en la vida, ni son las doce de la noche, ni hay luna llena que me afecte a la cabeza, ni lluvia de estrellas, olvídalo-
-Está bien, me conformaré con la muñeca, que remedio, ¿Cuándo me la vas a regalar?-
-Si te lo dijera, perdería el efecto sorpresa-
-Eso, y ya que hemos terminado de decir tonterías, porque es evidente que no se va a casar contigo si anda tras los huesos de tu hermano ¿Qué tal si cenamos?-
-¿Eres idiota?- digo mirando con fiereza a Ale pero me ignora.
-Y tanto que lo es, prefiero tu carne antes que tus huesos- dice Cassidy tirándoseme encima y abrazándome.
-Loca- grito notando como una sonrisa se dibuja en mí cara.
-Loca perdida, loca de amor, loca por ti y por tu corazón- me canta al oído. Me paralizo al escucharla, ella me da un último beso muy cerca de los labios y se levanta, la frase de anoche acude a mi memoria "Oh angelito, siempre hablo muy enserio, pero tú, nunca no me haces caso" ¿y si es verdad, y no imaginaciones mías como creo yo? No, imposible, no puede verme así.
…..
Cenamos unas costillas con salsa barbacoa, Daryl está muy callado, como siempre podría decirse, pero es un silencio distinto, le está dando vueltas a algo.
Entre bromas de Merle que nos llama Cenicienta y payasadas de nuestra propia cosecha, Ale friega los cacharros mientras yo los seco y los coloco, mi angelito ha salido al porche, parezco ser la única que le da importancia, nadie más mira cada veinte segundos hacia la puerta para ver si entra.
Al terminar Merle sale también y Ale va a cambiarse, es decir, a ponerse una camiseta, hoy toca el castigador, no le pega mucho, Flash encaja mejor con su carácter desenfadado.
-¿Qué te pasa Rainbow?-
-No, nada- me mira como diciendo, a otro perro con ese hueso. –Es Daryl- mi hermano se ríe.
-¿Y cuando no?-
-Oye- sonrío –tienes razón, pero, no sé, últimamente le digo lo que siento, aunque él no me crea, ¿hago lo correcto teniendo en cuenta que me voy a ir?-
-Claro que sí, porque vas a volver- me sostiene por los hombros –y puede que sea un Dixon cabezota, pero te ama, hasta Merle que es tonto del culo lo sabe ¿Por qué crees sí no que se quedaron aquí? cuando vuelvas, tu problema será conseguir que te de espacio para ti misma, porque dudo mucho que esté dispuesto a soltarte cuando te enganche- tras decirme eso me abraza con fuerza.
-Eres el mejor hermano del mundo mundial-
-Qué va, pero me esfuerzo- dice alborotándome el pelo, se marcha y me deja sola con mis pensamientos.
Tras un rato después de que se hayan ido los otros dos miembros de mi loca familia, me animo a salir, Daryl sigue en el porche, sentado en las escaleras, fumando y mirando a la nada, acaricio el colgante que me regaló, más decidida me siento a su lado.
-Ey- me saluda.
-Aloha- digo apoyándome en su brazo.
-Cass ¿crees que el amor puede mejorar a las personas?- me pregunta sin mirarme, no me esperaba eso para nada.
-No siempre, hay gente a la que el amor les transforma en bestias horribles- noto como me mira, con la intensidad de un francotirador. –En realidad puede que el cambio sea más elección propia que otra cosa, el amor puede motivarlo claro, pero no creo sea lo que defina por completo a una persona, porque al final uno tiene que decidir cómo quiere ser, o si lo quiere ser-
Alzo la mirada, nuestros ojos conectan, pero, no estoy segura de lo que reflejan, ¿es solo lo que quiero ver, o es real? Se aproxima a mí con lentitud, como si acercarse demasiado rápido a mí, fuera a romperme, tal vez tenga razón, posa sus labios sobre mi frente con esa dulzura tan suya, tan para mí, como aquel día en el cuarto de baño, y de nuevo, sus labios permanecen sobre mi piel más de lo que deberían –buenas noches u-gi-tsi-ha- dice sin mirarme a los ojos.
Sonrío con tristeza, odio la sensación de que parezca que nos estamos despidiendo siempre.
-Buenas noches angelito- me levanto con pereza, antes de entrar en la casa me detengo en el quicio de la puerta para observarle, -Daryl- él se gira para mirarme y en seguida se pone de pie colocándose a mí lado, es tan intuitivo con la energía de las personas como un lobo. -¿Duermes conmigo?-
No me contesta, en su lugar sostiene mi mano acariciando mis nudillos con su pulgar, tira de mi con suavidad llevándonos a mi cuarto, nos quitamos los zapatos y nos acostamos con la ropa puesta, se asegura de que la sábana me cubra bien antes de abrazarme por la espalda con firmeza, no quiero irme, no quiero perder esto, pero quiero perseguir mi sueño.
Me remuevo nerviosa y Daryl me acerca más hacia sí, él siempre parece saber cuándo necesito que me envuelva con sus alas para cobijarme en su fuerza y mantener a raya mi tristeza. Siendo así ¿Cómo no darle mi corazón?
Hola lágrimas de Coco, sí, fui a ver la película y es absolutamente maravillosa, te ríes a más no poder, y el final es precioso, pero te hace mierda el kokoro y terminas llorando todo lo que te has reído antes, como la película Antes de mí, sin tener nada que ver, en eso son iguales.
El caso es que recomendadísima para que vayáis a verla.
Hablando del capítulo, aquí ya los corazones están más a flor de piel, ella tiene que volver a Los Ángeles y ellos no quieren que se vaya, ella tampoco quiere dejarlos, en concreto a Daryl pero ¿Quién querría? con Ale es diferente porque él siempre ha estado y siempre estará para ella, pero ¿y si se va y lo que siente Daryl desaparece? Es un riesgo, pero habiendo luchado durante años por una oportunidad, no puede rendirse ahora. La vida es así, hay veces que puedes compaginar las cosas, pero otras todo se complica por temporadas y tienes que elegir.
Okey, basta ya de clases de vida, filosofía y drama.
Os dejo el enlace de una entrada de mi Blog . , si os animáis ojalá lo disfrutéis.
Espero que os haya gustado, y muchos besototes para todas y todos.
