Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, todo los personajes aquí mencionados son de J.K Rowling
Pareja?: Remus Lupin & Narcissa Black
Los meses pasaban muy lentos para Narcissa, desde lo que había sucedido en año nuevo con Remus, él no le había respondido ninguna de sus cartas y estuvo tentada muchas veces en irse a parar al castillo y preguntar por su amigo… porque eso era ¿no?, ella no lo sabía con certeza pero había "algo" entre ellos. Además, la rubia no se sentía del todo bien, se sentía muy cansada y orinaba con mucha más frecuencia, supuso que era normal.
4 de febrero de 1993
Querido Remus
Estás semanas me he sentido tan cansada, siento que me estoy enfermando y no sé lo que es. De verdad me gustaría que contestes algunas de mis cartas, estar sola no me sienta bien. Espero que estés bien y tomes tu poción.
Te quiere,
Narcissa M.
Y cada vez que Remus recibía una carta de Narcissa, el mago se sentía cada vez peor, sentía que era una mala persona y que debía de arreglar lo que había hecho. Cuando recibió la carta de que Narcissa estaba teniendo algunos síntomas de alguna enfermedad, se alarmó y lo único que quería era estar con ella.
Pero aquellos síntomas solo fueron "empeorando". Una vez, en Malfoy Manor se dio de desayunar huevo revuelto, esto fue lo peor que le pudo pasar a Narcissa, con el simple olor de aquel alimento sintió náuseas y vomitó. El día en que el periodo de Narcissa no llegó, ella comenzó a pensar en lo peor, en algo que no debió de haber sucedido nunca y mucho menos a ella.
-Por favor que no sea cierto- dijo Narcissa mientras subía con rapidez a su cuarto para cambiarse
Narcissa se vistió lo más rápido que pudo, si era cierto lo que pensaba ella no podría aparecerse por sí sola en Hogsmeade. Le avisó a los elfos que saldría y que no la esperaran, tomó polvos flu y fue directo a aquel pueblo mágico. Cuando llegó, salió disparada hacía el mágico colegio, no le importó para nada su apariencia. Al llegar al vestíbulo, se encontró con quien menos se lo esperaba: Dumbledore.
-Señora Malfoy, que grata sorpresa- dijo el director- Supongo que viene a ver a su hijo
-No, señor- dijo Narcissa mientras recuperaba su respiración- Necesito ver con urgencia al profesor Lupin, por favor.
Dumbledore la llevó hasta su despacho, Narcissa no sabía porque el director la llevaba hasta su oficina pero no opuso resistencia. Una vez en la oficina, Dumbledore se sentó tras su escritorio y le indicó a Narcissa que se sentara.
-Dile al elfo de los calcetines que lo necesito, por favor- Dumbledore le dijo a uno de los tantos cuadros que tenía.
Narcissa nunca había estado en la oficina del director, pero no tenía tiempo para averiguar eso, debía de ver a Remus lo más rápido posible, debía de contarle sobre sus sospechas. Pero una voz aguda y muy conocida interrumpió sus pensamientos.
-A sus órdenes, profesor Dumbledore
Narcissa vio por primera vez en meses a su ex elfo doméstico, llevaba ropa extravagante y calcetines de diferentes colores.
-Señora Malfoy- dijo Dobby sonriendo levemente
Tal vez Lucius maltrataba al pequeño elfo, pero ella nunca lo hizo, ella lo trataba con "normalidad". Narcissa sabía que el elfo no la quería pero tampoco la odiaba, era un sentimiento mutuo
-Dobby lleva trabajado aquí muy poco- dijo Dumbledore sonriendo
-Señor, no es por ser descortés, pero de verdad necesito ver a Remus- dijo Narcissa
-Ya oíste a la señora, Dobby- dijo Dumbledore mirando a Narcissa- Ve por el profesor Lupin, dile que es urgente y que lo necesito cuanto antes aquí
Narcissa no tuvo que esperar mucho hasta que Remus llegara. Cuando su amigo cruzó la puerta, ella se lanzó a sus brazos y lo abrazó con fuerza, una parte de ella lo extraña y la otra parte estaba asustaba por lo que a lo mejor sucedía. Remus se quedó helado al ver a la rubia ahí, con Dumbledore y vestida así, algo malo debió de haber sucedido, se separó de ella y la miró, ella tenía lágrimas en los ojos.
-¿Qué es lo que pasa, Narcissa?- dijo Remus mirándola a los ojos
-Remus, creo que estoy embarazada- dijo Narcissa sin importarle que el director estuviera en la misma sala que ellos.
Remus no sabía cómo sentirse, si feliz porque iba a ser papá o asustado por que la madre de su posible hijo estaba casada con otro. Notó claramente como Narcissa estaba alterada, era obvio que no sabía qué hacer y mucho menos que decir, podía ser la mujer más poderosa del mundo mágico pero en esos momentos la sintió tan pequeña y frágil que hasta el viento podría romperla. Miró a Dumbledore, este estaba viendo por la ventana.
-Señor- llamó Remus a su jefe- ¿Cree que sería posible que Madame Pomfrey pudiera venir a hacer una prueba de embarazo?
-Claro que sí, Remus- dijo Dumbledore sonriendo- ahora mismo la mando llamar.
Narcissa y Remus se sentaron en las sillas que estaban frente al escritorio del director, ambos en silencio y mirando todo menos a los ojos del otro.
Madame Pomfrey llegó, no se sorprendió al ver a la mujer de Lucius Malfoy sentada esperando para hacer aquella prueba. Narcissa bien pudo hacer un hechizo casero para saber si estaba embarazada, pero no se sentía capaz de hacerlo sola en esa enorme mansión. Dumbledore se sentó tras su escritorio, la enfermera del colegio sacó muchísimos frascos de su pequeña maleta, Remus y Narcissa no despegaban la vista de lo que hacía la mujer.
-Aquí está- dijo Madame Pomfrey tomando entre sus manos una poción verde- Señora Malfoy, por favor tome esto
Narcissa tomó el frasco. Esa poción la usaban en San Mungo, y la rubia sabía perfectamente como funcionada: si estaba embarazada ella iba a soltar un pequeño hipido acompañado de un leve humo, si el bebé que esperaba era niña el humo sería rosa pero si esperaba un niño el humo sería de color azul; pero si no estaba embarazada, el hipido saldría con un leve humo color blanco.
Entonces ella liberó aquel hipido junto con un humo rosa. Narcissa estaba esperando un bebé, una niña, y el papá era Remus. La enfermera no dijo nada más y se fue, Dumbledore miró a sus ex alumnos, sentados atónitos frente a él. Narcissa estaba al borde del llanto mientras que Remus estaba en shock.
-Creo que deberías hablar- dijo Dumbledore
Y sin decir más, el director del colegio los dejó solos en su oficina. Narcissa y Remus se miraron, ella no pudo evitarlo más y se soltó a llorar. Remus la abrazó pero no lloró, no sabía cómo sentirse, no sabía nada de bebés…no sabía si el gen licántropo se podía heredar.
-¿Qué vamos a hacer?- preguntó Narcissa entre sollozos, ahora acariciando su vientre
Remus pensó: Él no iba a poder darles una buena vida a Narcissa ni a su futura hija, además de que él mismo sería un peligro para su familia y no iba a poder privar a Narcissa de los lujos a los que estaba acostumbrada, y lo más importante, si ella se iba con él muy probablemente Lucius se quedaría con Draco. No, Remus no podía quitarle a Narcissa su más grande tesoro… hasta ahora.
-Llévate a mi hija- se escuchaba tan raro aquellas palabras en él- di que es de Lucius.
Narcissa lo miró y dejó de llorar, estúpido Gryffindor, iba a dejar que otro tipo criara a su hija… pero ¿Había otra solución? Remus era muy valiente, de verdad. Ella ya se las arreglaría para hacer que Lucius creyera que era su hija, eso lo pensaría después.
-Remus- dijo Narcissa tomando su mano y colocándola en su vientre- Te prometo que esta niña algún día sabrá quien es su padre, también te prometo que algún día esta niña te dirá "papá".
-No prometas cosas que a lo mejor no llegues a cumplir- dijo Remus- Solo prométeme que llamarás a esta hija como mi madre, quiero que se llame Hope.
-Te lo prometo- dijo Narcissa
Una disculpa, pro favor. Sé que he tardado en actualizar, pero les juro que la inspiración no me llegó y es algo frustrante escribir capítulos sin sentir nada. Pero aquí está, prometo actualizar más seguido.
Y sí, sé que Dobby no entró a trabajar a Hogwarts hasta mediados de 1994, pero se vale cambiar ¿no? xDD
