Forever

Capitulo 35

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Escuchaba el tic tac del reloj pero trataba de no ponerle demasiada atención, estaba sentada en una silla recargada sobre la mesa principal.

Suspiro mientras su mano se detenía por fin, una lagrima recorrió su mejilla a pesar de que ella trataba con todas sus fuerzas de que no salieran – pero era inevitable – miro las letras sobre esa hoja de papel y pareció darle una revisión rápida, se dijo que era suficiente, porque ella podría escribir una carta como de diez hojas, habían demasiadas cosas que decirle a Zoro y ella podría, pero no tenía sentido.

La doblo con extremo cuidado y tomo un sobre para guardarla, paso su lengua por él para posteriormente sellarla completamente y en la parte de atrás escribió nuevamente con su fina letra "para Zoro"

Se quedo ahí un rato, sin medir el tiempo, con la carta entre sus manos.

Entonces sintió algo suave acurrucarse al lado de sus piernas

Su mirada se perdió en el cachorro que rogaba por amor a sus pies; Robín sonrió con ternura y lo cargo entre sus brazos.

-lo siento Chopper, no puedo llevarte conmigo. – le sorprendió ver una mirada triste en el animal, era como si entendiera – pero cuando regrese te buscare, lo prometo. – y como respuesta el perro de pelaje color miel le lamio la cara.

El timbre interrumpió aquella linda despedida y la mirada de la peli negra se dirigió al reloj colgado en la pared.

Eran las seis.

Se levanto dejando al perrito en el suelo y la carta en la mesa, camino lentamente esquivando las grandes maletas que estaban esparcidas por la sala.

Abrió la puerta encontrándose con la dura mirada de una chica joven de cabello negro y corto, Robín sonrió amablemente y Kuina puso los ojos en blanco.

-¿Qué quieres? – pregunto la chica y Robín soltó una risita divertida.

-hola Kuina ¿Qué tal tu día?

- deja la amabilidad, entre nosotras no va.

- solo soy amable, deberías intentarlo de vez en cuando. – Nuevamente la chica puso los ojos en blanco – pasa – la invito Robín y ella obedeció.

La mirada de la joven se concentro en las maletas y en como toda la casa se encontraba de alguna manera "guardada" las mesas y muebles eran cubiertas por sabanas blancas y no había adornos en ningún lugar exceptuando el reloj.

-vaya… realmente abandonaras este lugar.

-no del todo.

-¿la venderás?

- No… planeo regresar Kuina, y esta es mi casa, es el lugar al que debo regresar.

-pero la dejaras por tiempo indefinido ¿no?

-de cinco a seis años aproximadamente, pero planeo buscar a alguien que la cuide y limpie cada determinado tiempo, además mi amiga Califa vive cerca y estará al pendiente. – Kuina asintió, no era como si realmente le importara.

-¿para qué me llamaste?

- relájate no hay prisa.

- de hecho si la hay, ¿a qué hora sale tu vuelo?

-a las diez de la noche, justo a las ocho llegare al aeropuerto.

- es la hora en que empieza la graduación.

- sí, ya se.

-¿Qué excusa le dirás a Zoro?

- no le diré nada, tan solo no llegare.

- te marcara

- pues no planeo contestar. – Kuina miraba aquella convicción en el rostro de la mujer, sin embargo también pudo detectar la tristeza. – ya sabes que no debes decir nada ¿verdad?

-sí, sí, no planeaba hacerlo, pero si llega a enterarse que yo sabía me matara.

- no hay manera en que se vaya a enterar, puedes estar tranquila. – Kuina asintió - ¿quieres algo de tomar?

-no, aun no me dices porque me has llamado, además tengo que volver, esa también es mi graduación ¿recuerdas?

-sí, solo quería hablar contigo, eres la única que sabe sobre todo esto y necesitaba a una amiga – ella soltó una risa burlona.

-tú y yo no somos amigas.

-tienes razón, ¿compañeras?

-conocidas – Robín sonrió divertida ante el gran orgullo de la chica. – como sea ¿para qué quieres hablar conmigo?

-cuida de Zoro, solo eso – Kuina intento guardar la carcajada ¿esa mujer sabía lo que estaba haciendo? - ¿de qué te ríes?

- no es nada.

-¿crees que está mal pedirle eso a la chica que esta perdidamente enamorada de mi novio? – ahora la chica abre los ojos con sorpresa, pero borra el gesto esperando que la mujer no se hubiera dado cuenta.

-es extraño, solamente.

-no te preocupes.

-¿Cómo lo sabes?

-¿Qué estas enamorada de él? Cariño se te noto en la cara desde que nos conocimos, además es la razón por la que me odias.

-ya te dije que no te odio.

-oh ¿entonces ya somos amigas?

-ni hablar, solo no me agradaba la idea de que Zoro se relacionara con una mujer mayor, presentía que saldría lastimado… y no me equivoque.

El rostro siempre sonriente de Robín se borro, ella ya sabía eso, no tenia que recordárselo.

-lamento eso, nunca fue mi intención, Zoro realmente me importa.

-si… ya lo sé. – y era verdad, por fin Kuina comprendía que esa mujer debía amarlo realmente, el dolor que reflejaba era consecuencia del gran sacrificio que estaba haciendo, solo por el bien de él.

-oye Robín… - la mujer miro a Kuina - ¿no pensaste en quedarte y renunciar a la oferta?

La peli negra se mordió el labio, claro que lo había pensado.

-sí, lo hice; pero llegue a la conclusión de que no podía echar por la basura mis sueños, eh luchado toda mi vida por ellos y además, en cuanto Zoro entre a la universidad tarde o temprano me dejaría de lado, llegaría a fijarse en alguien de su edad… es inevitable y no quiero estar aquí para verlo.

Kuina la miro y pensó si eso sería posible, porque Zoro decía quererla de verdad, pero tal vez incluso el se llegaría a cansar de la diferencia de edad y todo lo que eso implicaba.

-vaya incluso una mujer como tu tiene inseguridades.

-¿es eso un cumplido?

-tómalo como quieras. - Robín sonrió nuevamente.

-cuídalo entonces… no me importaría dejarlo en tus manos, tan solo… no dejes que esa tipa de las gafas se lo gane ¿sí? – Kuina sonrió divertida.

-vaya, al menos tenemos algo en común –y ambas rieron. – no te preocupes, cuidare de el… aunque no sé como vaya a reaccionar.

- me olvidara tarde o temprano.

-eso espero.

-oh una cosa más… ¿puedes quedarte con Chopper? – la chica miro al instante al pequeño cachorro que corría por la casa.

-no soy buena con los animales.

-no te quedaras con el linda, es solo esta noche – dijo mientras tomaba al perro y se lo daba a la fuerza a la chica, quien lo miro confundida – después de que me vaya se lo darás a Zoro, el cuidara bien de él. – decía la mujer mientras miraba con tristeza la animal y le acariciaba, Kuina incluso se sintió triste de igual manera.

-vale, cuenta conmigo… - la chica comenzó a caminar hacia la puerta, pero nuevamente se volteo hacia la mujer.

Estaba pálida, tenia ojeras y no tenia aquel estilo tan elegante que siempre portaba, ese día parecía ser una persona normal, llena de tristezas y desafíos y de alguna manera Kuina sintió que no quería dejarla sola.

-oye… ¿Qué tal si me das un café antes de irme? – le pregunto y Robín sonrió, era bueno limar algunas asperezas.

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EL lugar era grande con muchas mesas decoradas con manteles dorados y negros, con flores en el centro y la bajilla preparada para el banquete. Muchas personas arregladas con vestidos de coctel y trajes iba de aquí para allá, otras se encontraban sentadas.

Sanji le daba un beso de forma galante a la mano morena de su compañía. Violet le miraba maravillada mientras sonreía de manera coqueta. El rubio la dejaba con una sonrisa y se dirigía a la mesa donde se encontraban algunos dulces, snacks y bebidas.

Al llegar a ella tomo un vaso dispuesto a servir la bebida que su amada le había pedido, terminando se encontró con cierto peli verde con un vaso en la mano, tenía la mirada seria, al rubio incluso le aprecio molesto.

-¿Qué pasa Marimo? – el mencionado miro rubio y suspiro.

-nada que te importe cejas rizadas.

-a mi me pareces molesto ¿Dónde está Robín-chwan? La ceremonia está por comenzar.

-eso quisiera saber.

-¿no vinieron juntos?

- ella dijo algo sobre convivir con mis amigos, dijo que estaría aquí para cuando todo comenzara… ni siquiera me contesta el celular.

-seguro que está terminando de arreglarse, ser increíblemente hermosa como ella debe tener sus dificultades.

- no sé a qué te refieres, Robín es hermosa sin una pizca de maquillaje.

- lo sé… pero muchas veces las chicas no lo entienden, como sea seguramente ya está cerca y tan hermosa como siempre – dijo con sus ojos en forma de corazón.

-sabes… si no estuviera tan acostumbrado a tu pervertida manera de expresarte ya te hubiera partido la cara.

-como si pudieras.

-¿ah? – expreso el peli verde levantando una ceja. Pronto sus frentes chocaron a punto de iniciar una nueva pelea. Fueron interrumpidos por la llegada de un morocho.

Notaron que venía con las mejillas infladas, el ceño fruncido y un gran chipote en la cabeza, pero olvidaron todo al ver su traje, soltaron carcajadas al unisonó al ver el color azul chillante de esté.

-¡JAJAJAJAJAJAJAAJAJA! ¡¿Luffy por que estas vistiendo así?! – pregunto el rubio con lagrimas de risa saliendo de sus ojos.

- ¿Qué tiene de malo? ¡No lo entiendo! Incluso Nami se enojo.

- si te ves ridículo. – Comento Zoro - ¿Cómo se te ocurrió vestirte así?

-Nami me dijo que tenía que venir combinado con ella, y hoy en la tarde me ha llamado diciéndome que su vestido era color coral ¿Qué te da a entender coral? ¡Que viene del mar! Y el mar es azul. – Sanji no sabía si reír o golpearle por la estúpida lógica que tenia.

-Como eres idiota Luffy – regaño el peli verde – es obvio que coral es blanco, como las conchas.

-¿de verdad? – pregunto inocentemente el morocho.

-¡ambos son unos idiotas! El coral es un color entre el rosa y el naranja, ¡ustedes no tienen ni idea!

Zoro y Luffy golpearon su mano contra la palma de su mano mientras un "así que era eso" salía de sus bocas.

-sabes… lo preocupante es el por qué tu sabes eso, ya decía yo que eras demasiado afeminado. – se burlo el peli verde.

-es cultura general idiota, pero que podría esperar de ti. – y nuevamente ambos ya se encontraban peleando, al punto en que el alboroto comenzaba a llamar la atención de las personas; Luffy se hubiera metido en la pelea pero la comida de la mesa le pareció mejor idea, así que mientras veía el espectáculo se llenaba la boca de comida.

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A lo lejos Nami miraba con el ceño fruncido ¿es que esos tipos nunca dejaban de ser idiotas? Soltó un suspiro mientras se sobaba la sien.

La verdad es que ese día no estaba del mejor humor, las cosas no estaban siendo como quisiera, realmente quería que esa noche fuera grandiosa pero Luffy lo había arruinado viniendo vestido de aquel ridículo color ¿se podía ser tan tonto?

Su mirada se dirigió al peli negro que seguía llevándose cada bocadillo a la boca, soltó un risita, bien, lo admitía, era gracioso verlo así vestido, y de hecho a pesar de todo, el chico se veía increíblemente guapo.

Y mientras le mira su sonrisa se borra… tenían que hablar, aquellos días habían sido los más felices de su vida, pero la universidad estaba a la vuelta de la esquina y lamentablemente ella tendría que separarse de Luffy para poder estudiar, después de todo el chico ya había tomado la decisión de irse de esa ciudad, pero al parecer el peli negro no lo había pensado demasiado, tal vez incluso ni siquiera recordaba que el irse, implicaba por consecuencia que ellos debían terminar o separarse… definitivamente la idea de una relación a distancia no lograba contentarla.

-¿estás bien? – volteo encontrándose con Kuina quien le sonreía amablemente.

- ¡Kuina! Te ves muy linda – la peli negra sonrió mas ante el alago, la chica traía un vestido corto y rojo, escote corazón y la falda amplia con holanes, zapatos negros con tacón adornaban sus pies y el cabello lo llevaba suelto.

-tú no te quedas atrás – Nami, metida en un elegante vestido, corto por delante y que caía en forma de hondas haciéndose largo en la parte de atrás, zapatos plateados y su cabello recogido en una cola de caballo alta haciendo que su cabello largo cayera sobre su espalda, una flor blanca adornaba su lindo peinado. - ¿Dónde está tu galán?

-por allá - señalo la mesa en donde aun Luffy seguía comiendo y donde el profesor con afro reía escandalosamente al verlo en vez de hacer su trabajo y separar a los otros dos que seguían peleando. Kuina soltó una carcajada.

-¿enserio? ¿Quién eligió su traje?

- por un momento creí que podría hacerlo solo – dijo con resignación – no vuelvo a confiar en su gusto.

- jajajajajaja ¡pero si eso ya deberías saberlo!

- deja de reírte de mi novio, de vez en cuando tiene buenas ideas.

-sí, irse y dejarte no es una de ellas – el semblante de la pelirroja cambia a uno más triste – lo siento, pero creo que debes hablar con el Nami, el tarado jamás se dará cuenta de lo que está a punto de hacer si no se lo dices.

-lo sé… se que ni siquiera se le ha pasado por la mente, no sabe que está a punto de dejarme, pero… deberías ver su cara entusiasmada cuando habla sobre ver a Ace, y este nuevo trabajo… está contento y…

-no quieres hablar… por su bien – le completa Kuina sintiendo que esa historia se le hace demasiado familiar, y recuerda a cierta mujer que justo en este momento debería ir saliendo al aeropuerto, cierra los ojos con fuerza intentando que no se note lo preocupada que esta.

-¿te pasa algo Kuina? – la peli negra abre los ojos y sonríe intentando que la pelirroja le crea

-no, oye… ¿con quién está Vivi? – pregunta más que nada para cambiar el tema de conversación, si algo sabe es que Nami es muy astuta y si no evita el tema la chica sospecharía algo. Nami voltea a ver a la nombrada con un chico de cabello claro sentado a su lado.

-es Koza, su prometido, me lo presento casi al llegar, es un chico muy amable.

-bueno, da gusto que al menos le vaya bien.

-sí, ella también está contenta. – Ambas sonríen al ver a la pareja hablar – oh ahí está Violet, iré a hablar con ella.

-¿ya son mejores amigas? – pregunta Kuina burlona a lo que Nami se encoge de hombros.

-digamos que tenemos muchas cosas en común, fue ella quien me acompaño a la estética porque mi mejor amiga se perdió por ahí. – La peli negra sonrió nerviosa, ya se le hacía raro que Nami no sospechara nada.

-bueno, me voy – la chica le dio la espalda caminando hacia donde estaban los chicos, aun sentía la mirada de su amiga… era demasiado astuta así que lo mejor era huir de ella.

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Cuando se acerco se dio cuenta que ya no había alboroto, Sanji estaba por ahí besando la mano de una chica rubia muy hermosa que sorprendentemente iba acompañada de su amigo narizón. Luffy reía a carcajadas acompañado del profesor Brook, después noto que la rectora del colegio y quien ella pensaba era la mujer más hermosa que había visto se acercaba, Boa Hanckok no le daba buena espina, la mujer tenía una extraña obsesión con obtener la atención de Luffy, siempre iba por ahí persiguiéndolo pero el pobre muchacho no se daba cuenta de eso. A Kuina la mujer no le agradaba, ¡era demasiado mayor como para insinuársele! Y bueno, como saben la chica tenía un problema con las relaciones en las que había muchos años de diferencia…

-al menos Robín tiene clase… - susurro al ver el vestido extremadamente escotado de la mujer.

-vaya ¿hoy es el fin del mundo? – volteo al escuchar la voz ronca de Zoro, lo encontró a su espalda, tan guapo como siempre, la camisa verde combinaba bien con su cabello. – a ¿Qué se debe que alagues a mi novia a la cual según yo odias?

Kuina rodo las ojos ¿Por qué decían eso? Ella en ningún momento había dicho que la odiaba. Miro como el chico llevaba su vaso a la boca y sonrió divertida.

-¿es sake? – él abrió los ojos y después sonrió.

- es una fiesta del instituto, no se permite alcohol.

- como si eso fuera a detenerte, dame un poco. – el chico sonrió y le tendió el vaso a la chica quien bebió todo el contenido, para gran sorpresa del peli verde, pues Kuina no solía beber.

-te estás volviendo una borracha.

- algo se me tenía que pegar conviviendo tantos años contigo. – el responde con una sonrisa, una sonrisa muy amable, algo que descoloca a Kuina - ¿Por qué me sonríes así?

-quiero decirte algo.

-am… claro.

-sabes que te quiero, eres para mi muy importante, mi hermana – decía mientras le revolvió dulcemente el cabello – por eso quiero que seas la primera en saberlo.

-¿saber qué? – nuevamente él tiene esa sonrisa, enigmática, misteriosa… le asusta.

El chico no contesta de inmediato, mete la mano en su saco y pronto saca una cajita negra aterciopelada; tan solo verla Kuina se asusta y ruega por que no sea lo que piensa… claro, sus ruegos no le llegan a nada porque el chico la abre ante sus ojos encontrándose con un bonito anillo de diamante. Kuina siente que la voz se le va y las piernas le flaquean… eso no podía ser verdad.

-¿qué es esto?

-un anillo de compromiso ¿no los conoces? – ella sonríe intentando que no se note lo nerviosa que esta.

-¿me estas pidiendo matrimonio? – intenta bromear.

-graciosa… - dice mientras cierra la cajita y la guarda nuevamente en su saco. – es para Robín obviamente, se lo propondré esta noche.

-¿Qué?

-no pongas esa cara, se que dirás que es una locura, pero realmente quiero formalizar con ella.

-pe… pero

-decidí que quiero estar toda mi vida con ella en el mismo instante en que decidí acompañarla, la amo de verdad. – ella lo miraba no creyendo lo que estaba escuchando ¿Por qué nunca se dio cuenta de lo que él sentía? – Kuina deja de poner esa cara, sé que no te agrada pero ya verás que con el tiempo… tal vez incluso sean amigas.

El sonido de una voz en el micrófono no permite que ella conteste, es el aviso de que la ceremonia está por comenzar. Nuevamente él revuelve su cabello.

-hay que ir – y se adelanta dejando a la peli negra sin aliento.

La chica se lleva las manos a los ojos ¡eso no podía estar pasando! ¿Es que como no se había dado cuenta? ¿Cómo es que no puso atención? Incluso ahora ella se había dado cuenta de todo lo que antes había ignorado.

Noto sus pupilas dilatarse cuando hablaba de ella, la mirada de ilusión cuando hablo sobre pedirle matrimonio… su rostro lleno de felicidad, como nunca antes lo había visto.

Zoro realmente amaba a esa mujer, llegando al punto que no le importaba nada ni nadie con tal de estar con ella; el chico haría lo que fuera con tal de estar con Robín y ella apenas lo había entendido, justo cuando le mostro el anillo.

Nuevamente escucho sus palabras diciéndole que le propondría matrimonio esa noche, pero no llegaría el tiempo que lo hiciera, porque Robín estaba a por tomar un avión para alejarse para siempre de Zoro y ella no podía hacer nada.

Sin embargo sus manos fueron instantáneamente hacia su teléfono… ¿y si la llamaba?

-¡vamos Kuina! – la mano de Nami tomo la suya, y pronto se encontró siendo arrastrada por la pelirroja para tomar asiento en los lugares asignados para ellos. Mientras se dejaba guiar por su amiga la peli negra solo podía pensar en lo mal que acabaría Zoro.

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Bajo del taxi en silencio y el chofer le ayudo a bajar las maletas del auto, después de agradecerle y pagarle el hombre se esfumo de ahí. Ella miro las tres enormes maletas y estaba a punto de llamar a alguien para que la ayudase a llevarlas, pero no fue necesario.

-puedo ayudarte – la voz de Law la distrajo, vio que llevaba una sonrisa y al lado una maleta también muy grande.

-¿Qué haces aquí?

- bueno… tratando de que no te hundas en tu soledad, no quiero que sientas que estás sola en este momento.

-no me agrada la idea de estar contigo – respondió ella en tono frió.

- sabes… el enojado debería ser yo, ¿no crees? .

-no tengo la culpa de que te hayas hecho ideas erróneas sobre nosotros. – el soltó una carcajada ronca.

-eres muy inteligente Robín, siempre te sales con la tuya. – Robín decidió ignorar al comentario.

-¿para qué es la maleta?

-con suerte tal vez decidas llevarme contigo.

-eso no pasara. – Law se encogió de hombros.

-al menos lo intente

Robín frunció el ceño y se acerco tomando dos maletas de la peli negra.

-vamos Robín, deja de ser tan fría conmigo, no me gusta que estemos así, nunca en nuestra larga relación estuvimos peleados y no quiero estar así contigo cuando estas a punto de partir y quien sabe en cuanto tiempo vuelva a verte, te llevare hasta la sala, mientras puedes irme platicando a donde iras y esas cosas ¿Qué dices?

La peli negra lo pensó un momento; al principio se había sentido incomoda de verlo ahí, pero Law sabía bien como deshacer ese sentimiento, y además era verdad que volvería a dejar de verlo por un tiempo, por otro lado no estaba demás tener compañía en ese momento… ¿y quién la ayudaría con las maletas?

-está bien, pero no te diré nada sobre el viaje, es confidencial. – Law bufo y puso los ojos en blanco.

- como si fuera a decirle al niño que tienes por novio a dónde vas para que vaya a buscarte, no soy idiota, sé que no tengo oportunidad pero eso no significa que te entregare con moño a alguien más.

-no tienes que entregarme a nadie Law – dijo adelantándose y dándole una sonrisa – yo ya soy de él.

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Corto? ya lo se... jajaja pero es tan solo la introducción al ultimo capitulo, el siguiente sera mas largo créanme =)

luis. .m: hey muchisimas gracias por tus lindos deseos, me alegra mucho que esta historia te haya gustado, ya estamos a la vuelta del capitulo final pff, sobre Kuina mmm ponerla con alguien... no lo se jaja no se me ocurre nadie y menos Tashigui ¿alguna sugerencia?

boons-007: gracias por las felicitaciones y por siempre comentar, que bueno que te gusto ese cap, y en el siguiente habrá LuNa, en este no hubo nada... bueno de hecho de ninguna de las dos parejas, pero ya veras en el siguiente =D después de todo es el final

ilee-chan: Gracias por las felicitaciones! y sentí super bonito cuando leí tu review, no me considero para nada chistosa al escribir por eso saber que te he hecho reír de tal manera me pone alegre, a mi también me ha pasado eso de reír como loca por una historia y que los demás me miren raro, pero bueno... ellos jamas entenderían jaaja este capitulo no tuvo mucho LuNa pero ya veras en el siguiente e igualmente sabrás que pasara con la pareja principal... nos leemos

edpol: jajajaa eso es bueno! al menos eh logrado que nadie sepa como acabara, hay muchas opciones así que solo queda leer, lamento que este sea corto pero es tan solo como la introducción al capitulo final así que... solo queda esperar, gracias por cada comentario, nos leemos pronto!

Cristian: ¡muchísimas gracias!

Guest: muchas gracias, me alegra mucho que pienses así =)

69juan69: jajajaja si hubiera pasado lo que todos creían seguro me hubiera ganado el odio de muchos, ademas como dije no era lo que realmente quería, después de todo se supone que es una historia de puro amor jaja a Law le toco ser antagonista, pero yo lo amo de todas formas jaja nos leemos pronto.

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LOS 100 REVIEWS!