Ninety-Five Percent pertenece a HufflepuffMommy


—Bien, veamos, la buena noticia es que tú y los bebés están bien —dijo Susan mientras entraba a la habitación.

Hermione dejó escapar un tembloroso suspiro y asintió, aunque su firme agarre en la mano de Draco permaneció intacto.

—¿Y la mala noticia?

—La mala noticia es que necesitarás estar en reposo absoluto durante algunas semanas hasta que te revisemos nuevamente. Si las cosas mejoran, podremos modificar el reposo según sea necesario.

Draco asintió.

—Podemos manejar eso.

—Estoy confundida sobre lo que sucedió —dijo Hermione, aflojando levemente el agarre que tenía sobre la mano de Draco— No sentí dolor ni nada, entonces vi sangre en la ducha, poco después sentí una contracción y luego de llegar aquí sentí algunas más.

Susan asintió.

—Dijiste que acababas de tener relaciones sexuales, ¿verdad?

Draco asintió.

—Sí, pero leí que a veces el sangrado puede ocurrir después de… eh, el coito, y que era normal.

Susan asintió.

—Sí, eso es cierto, pero como Hermione también tuvo contracciones después, tenemos que tener cuidado de que no entre en trabajo de parto prematuro, especialmente cuando aún no llega a la mitad del embarazo. Te di algunas pociones para parar las contracciones y parece haber ayudado, ¿correcto? —Hermione asintió mientras Susan continuaba— Bien. Tendremos que vigilarte un poco más de cerca durante el resto del embarazo, hasta que sea seguro para que los bebés nazcan.

—¿Tendré que estar en reposo durante el resto del embarazo? —preguntó Hermione, ya preocupada por su carga laboral.

—Sólo el tiempo lo dirá. Pero durante las próximas dos semanas quiero que estés en cama. Sólo puedes levantarte para ir al baño, no puedes usar las escaleras, no puedes caminar más de lo necesario para ir al baño, y sin sexo. Cualquier pregunta, pueden llamarme en cualquier momento, dejo mi red flu abierta en mi casa para llamadas después del horario de trabajo. O pueden enviarme un patronus e iré a verlos si es necesario.

Hermione asintió.

—Bien. ¿Podemos ir a casa ahora?

Susan le sonrió. —Sí. Pero…

—Sí, directo a la cama, lo sé —dijo Hermione, poniéndose de pie. Draco estrechó la mano de Susan y los dos usaron la red flu directamente hacia la habitación de Hermione.

—Me estoy volviendo loca —dijo Hermione, cerrando el libro que estaba leyendo y tirándolo sobre la cama.

Draco se rió.

—Sólo ha pasado un día... Ni siquiera han pasado veinticuatro horas aún.

Estaban sentados en su cama, ambos apoyados en las almohadas, leyendo. Draco había permanecido a su lado desde que regresaron de la revisión, como si fuera una misión personal asegurarse de que siguiera las reglas y se quedara en cama. Ella había escrito a su oficina y le habían enviado la mayor parte de su papeleo por lechuza para que tuviera trabajo que hacer, pero el Ministro dijo que iba a dirigir cualquier asunto nuevo a otros empleados por el resto de su permanencia en reposo. Draco rebuscó en su biblioteca libros que imaginaba ella podría disfrutar, y en ese momento estaban apilados en su mesita de noche.

—Lo sé, y por lo general soy feliz con sólo sentarme y leer en paz, pero como no puedo levantarme, es todo lo que quiero hacer —se quejó Hermione.

Draco cerró su libro y lo colocó junto a él.

—¿Puedo traerte algo? Compré un poco más de ese helado de Fortescue que te gusta —dijo, esperando animarla.

—Eso suena realmente bien.

Fueron interrumpidos cuando en la red flu de la habitación se activó y Ginny salió. Hermione le sonrió a su amiga y luego miró a Draco.

—¿Dos porciones?

Draco asintió e hizo un gesto burlón antes de salir de la habitación.

Ginny rió mientras se sentaba en el borde de la cama junto a Hermione.

—¿Qué fue eso?

—Nos traerá helado —dijo Hermione, mientras señalaba hacia la bolsa de lona que Ginny llevaba— ¿Qué hay allí?

Ginny sonrió ampliamente.

—Entretenimiento —sacó algunas ediciones de revistas de chismes mágicos y esmaltes de uñas— ¿Cuál quieres? ¿Rosa fuerte o rojo cereza?

Las dos chicas se sonrieron.

—Rojo —dijeron al mismo tiempo.

Hermione estaba agradecida de tener una casa llena de personas que se preocuparan lo suficiente como para hacerle compañía. Narcissa y Andrómeda se sentaron y hablaron con ella sobre los diseños para el cuarto de los niños, que finalmente acordaron sería la habitación al final del pasillo, al lado de la de Hermione. Ella eligió un tema de zoológico, ya que era algo que atraía a ambos sexos y que podían decorar fácilmente.

Estaba igualmente agradecida cuando recordó que tenía una caja de juegos de mesa muggle en el sótano donde guardaba sus cosas, que Millie estuvo feliz de traer para ella. Todos los días, cuando Teddy llegaba a casa desde la escuela, escogía un nuevo juego para que ella le enseñara y, si se trataba de un juego de varios jugadores, Draco solía unírseles también. El juego favorito de Teddy era "Serpientes y Escaleras", mientras que Draco lo odiaba porque siempre perdía. Si no fuera por la regla de Hermione de no usar varitas mientras jugaban (debido al hecho de que cada vez que jugaba con Ron, y veces con Harry, ellos tenían el hábito de hacer trampa), él hubiera solucionado ese problema hace mucho tiempo.

Entre las lechuzas de correspondencia laboral, libros, siestas, visitas de amigos y juegos de muggles, Hermione estuvo feliz cuando se dio cuenta de que sólo le quedaba un día de reposo y podría volver a moverse un poco más. Se estaba preparando para enviar una lechuza a su madre cuando Molly Weasley golpeó la puerta de su dormitorio.

—¡Señora Weasley! —dijo con una amplia sonrisa— ¿Qué la trae por aquí?

—¿Cuántas veces debo decirte que por favor me llames Molly, cariño? —la amonestó la Sra. Weasley.

Hermione le dio una avergonzada sonrisa antes de continuar:

—Estaba visitando a Narcissa y Andrómeda, pero también quería pasar a ver cómo te está yendo.

Hermione se encogió de hombros.

—Estoy bien. Me alegra que mañana finalmente acabe el reposo.

—¿Te conté? —dijo la Sra. Weasley, sentada en el borde de la cama—¿Que también me pusieron en reposo cuando estaba embarazada de los gemelos?

Hermione negó con la cabeza. —No. ¿Pasaste por algo similar también?

—Sí, pero fue en una etapa más avanzada de mi embarazo en comparación con el tuyo. Sin embargo, tenía a Bill, Charlie y Percy corriendo por la casa mientras Arthur estaba en el trabajo, por lo que el reposo real era difícil de seguir.

—¿Pudiste hacerlo? —Hermione preguntó con curiosidad.

—Bueno, terminé haciendo barricadas para mí misma y los tres pequeños en la sala de estar y puse protecciones a todas las salidas para que no escaparan. Jugamos muchos juegos y leí muchas historias. Charlie ya estaba obsesionado con los dragones a esa edad y recuerdo haber leído el mismo libro de dragones una y otra vez —la Sra. Weasley sonrió con cariño mientras recordaba y luego sacudió la cabeza ligeramente para volver a enfocarse— También quería hablar contigo sobre tu baby shower.

—Oh, señora Weasley, no necesito un baby shower. De verdad —interrumpió Hermione.

Esta la miró severamente.

—Haremos un baby shower y es definitivo. Pero lo que quería discutir contigo es si no te importaría dejar que yo lo haga —antes de que Hermione pudiera decir algo, ella continuó— Siempre has sido como una hija para mí, y eres la mejor amiga de mi hija y el primer amor de mi hijo menor. Y ya que ustedes tres esperan hijos a tan solo semanas de diferencia una de la otra, pensé que podría organizar una gran fiesta para las tres.

Hermione sonrió.

—Realmente me gusta la idea. Hablaré con mi madre y Narcissa para asegurarme de que todavía no hayan comenzado a planear nada.

La Sra. Weasley le hizo un gesto con la mano.

—Ya he hablado con ambas y también les encanta la idea. Sólo quería confirmarlo con todas las embarazadas y asegurarme de que no les importa compartir el día.

—Bueno, no puedo hablar por Ginny o Pansy, pero ciertamente a mí no me molesta —dijo extendiendo su mano y apretando la de la Sra. Weasley. Ella le dio una sonrisa y le devolvió el apretón.

—Bueno, será mejor que me vaya. Hay una fiesta que planear y una cenar que preparar. Ven a visitarme cuando estés mejor y podremos comparar los embarazos de gemelos, ¿Bien querida?

Hermione sonrió y asintió.

—Suena genial. Envíale mi afecto al señor Weasley.

—Lo haré —dijo cuando entró en la chimenea del dormitorio de Hermione y regresó a la Madriguera, su mente ya estaba llena de ideas para el mejor baby shower que el mundo mágico hubiese visto alguna vez.

...


Hola Nenas! ya vine ;)