Disclaimer: Digimon no me pertenece, sólo los nuevos personajes y nuevos digimons que han sido inventados por mí, este fic es con el fin de entretener a los lectores, que lo disfruten n_n


35:

La canción

Matt ya tenía húmedo su hombro por las lágrimas de Mimi pero no se alejó de ella, sentía que debía seguir apoyándola, delante de él, Vamphiramon se retorcía de dolor pero no emitía sonido, o tal vez él no escuchaba nada, sólo el corazón de Mimi que latía impaciente.

La castaña se separó lentamente del chico, secándose las lagrimas, pero Matt le tomó la mano y fue él quien se encargó de limpiarle el rostro con mucha ternura, mirándola fijamente a los castaños ojos de la chica.

—Y-yo… —trató de decir la chica, pero Matt colocó su dedo sobre los labios de ella.

—No te preocupes, esto quedara entre nosotros, espero que algún día me tengas la suficiente confianza para contarme lo que te ha sucedido —interrumpió el rubio, sus ojos reflejaban sinceridad, Mimi se sonrosó y agachó la cabeza para cuando la levantó, le regaló una dulce sonrisa de agradecimiento al joven.

Estaba más que claro que Matt ya estaba enterado del expediente de Mimi, pero a diferencia de los demás, él no se puso a especular, mantuvo en secreto sus pensamientos respecto al tema.

Davis ya estaba despierto, todo atolondrado pero reconoció enseguida a los chicos, se puso muy rojo al ver a Mimi, parecía que había visto a una top model (a pesar de tener puesta la camisa de Matt que le quedaba holgada), unos corazoncitos se le dibujaron en los ojos, encantado. Se la pasó el camino cortejando a la castaña y aquello molestaba a Matt que de repente le ponía una mano sobre la cara y lo hacía detener, Mimi también ya estaba fastidiada de tanto ruido por parte del chico que ya le daban ganas de mandarlo a dormir con un buen golpe.

Subieron y subieron más escaleras, ya con las piernas algo adoloridas, Mimi admiraba el gran entusiasmo y la energía de Davis, pero luego recordaba que el chico estuvo dormido por quién sabe cuánto tiempo, así que le miraba con enfado.

—¡Ahgg… pero que idiota! —exclamó Matt cuando chocó con alguien.

—¡Fíjate por dónde vas, imbécil! —gritoneó Tai, sobándose la frente.

—¡Ah, eres tú! —los dos chicos hablaron al unísono a la vez que se señalaron.

—¿Qué no ustedes entraron a otro portal? —cuestionó Izzy.

—¿Y eso qué importa? ¡Es Mimi! —Exclamó Eidan que no evito en correr hacia Mimi y dispuesto a abrazarla.

—Ni se te ocurra —detuvo ella en seco, pues no iba a permitir que la estrujaran y menos cuando todavía seguía adolorida por la golpiza que Vamphiramon le había dado.

—¡TK! —observó Matt que rápido fue hacia su hermano que seguía dormido.

Matt estaba muy contento de ver a su hermano menor, que fue quien se encargó de llevarlo. Eidan caminaba a la par de Mimi mientras que Dratmon estaba sobre su cabeza como si fuera un sombrero, Squadmon volaba tras de los chicos, como una guardaespaldas de los muchachos. La digimon les decía hacia donde tenían que ir para llegar con Ashley y los demás. Izzy caminaba especulativo respecto de que habían entrado a portales diferentes, sin embargo, todos se encontraron dentro de aquel edificio en ruinas, lo que significaba que los portales que se abrieron, los llevaron al mismo lugar, sólo que en distintas ubicaciones en el edificio.

Tai por su parte se notaba preocupado, de repente observaba a Matt y TK, seguro estaba preocupado por su hermana, ¿por qué a ella no la habían encontrado?, Squadmon avisó de que Jesse y Joe liberaron a Yolei y Ashley había encontrado a Ken, ¿Entonces su hermana donde estaba?, se paró en seco y golpeó la pared, haciendo que los chicos voltearan a verlo.

—Kari debe estar bien, ella es tan valiente como tú —habló Davis tratando de alentar a Tai.

Mimi le destinó una mirada especial a Tai y cuando él estaba por levantar su mirada hacia ella, inmediata viró sus pupilas hacia otra parte.

Tai se sentía impotente, débil, ¿dónde estaba Kari? Esperaba que después el señor Gennai apareciera y le avisara del paradero de su hermana, no dudaría nada en enfrentarse a Jack y a sus compinches por tal de salvar a Kari, estaba dispuesto a todo por recuperar a su hermanita.

—Kari, prometo que te encontraré… —dijo entre dientes el chico que parecía que estaba solo, derramó unas lágrimas.

—Y no estarás solo —Mimi le puso una mano de apoyo sobre el hombro del chico—. Cuentas con todos nosotros —le sonrió.

Tai sintió algo cálido al verla, una esperanza renaciente, depositando toda su confianza en ella y sin más le abrazó, con suma gratitud.

Matt, Eidan y Davis se quedaron boquiabiertos… Matt y Eidan por su parte sintieron que sus entrañas le ardían y el diablo les picaba desde adentro.

—Sí, cuentas con nosotros para encontrar a Kari —dijo Matt que separó a Tai de Mimi, a pesar de querer ocultar su molestia, se le notaba por su expresión en el rostro.

—Gracias, Mimi —musitó Tai que todavía sujetaba la mano de la castaña.

—EJEM… —esta vez se trataba de Eidan que desunió las manos de los chicos—. Creo que tengo algo de temperatura —Eidan colocó la mano de Mimi en su frente, ella algo desconcertada no reaccionó tan rápido —¡Auch! —gritó Eidan, pues cuando Mimi reaccionó por fin, le pellizcó la frente al muchacho.

—Cuál temperatura ni que nada ¬¬ —inquirió la castaña, molesta.

El ser grotesco que seguía a Izzy y ahora a todos los demás, fue detenido por la furia de Mimi, una furia que se le acumuló cuando Matt y Eidan interfirieron y hasta eso, corrieron con suerte de que el ser hiciera aparición, o de lo contrario, hubieran sido ellos los que estuvieran dentro de aquel remolino que la castaña hizo y hacía al pobre ser dar y dar vueltas como si estuviera dentro de una licuadora. Mimi movió la mano de forma desesperada y el remolino se alzó más, unos instantes después se vio como el ser era arrojado por una de las enormes grietas de la pared del edificio.

Nadie más se atrevió a decir una palabra, pues a cada ser extraño que se encontraban, las castaña se hacía cargo de la criatura sin el más mínimo esfuerzo, a todos los mandaba a volar (literalmente). Mimi ya se había desahogado, pero no del todo y sentían que si alguien interrumpía aquel silencio, iba a pagar su intromisión y no querían terminar siendo arrojados por las ventanas o grietas.


Cuando Ashley vio a los chicos, corrió de inmediato hacia ellos, abrazando a Mimi como si no la hubiera visto en años, luego fue abrazar dándole un beso en la mejilla a Izzy quien se puso rojísimo, hasta parecía sacar vapor de su cabeza. Davis saludó a Yolei y Ken que estaban abrazaditos, tuvieron tiempo de presentaciones, Yolei le brillaron los ojos al ver a Mimi, se notaba su gran admiración hacia la castaña. Los digivices de los elegidos empezaron a timbrar al mismo tiempo y todos ellos señalaban el techo del edificio.

—Debe ser el portal que nos llevara de vuelta con Chris y Kate —habló Jesse.

Subieron por los escombros con mucho cuidado, los que llegaban primero, ayudaban al resto a subir. Había una extraña piedra de gran tamaño, la piedra parecía de cristal pero colorido. De repente se iluminó, dejando ver unas letras.

Dos voces distintas

Son levantadas por el viento

Para ser escuchadas por Dios

Y abrir las puertas del perdón.

Liberando las almas

De todos aquellos que no escucharon

La razón

De lo que es realmente el amor.

Unan sus voces en una sola

Y que esta canción

Permita ser llegada

A lo más profundo de su corazón.

Los chicos la leyeron al unísono y todos tenían una expresión interrogante plasmada en su rostro y se miraban entre ellos, hasta los digimons estaban desconcertados ante tal texto.

—Está bonito —habló Yolei para romper el silencio.

—Sí muy bonito —admitió Ashley.

—Ajá… ¿Pero qué rayos significa? —cuestionó Davis.

Por reacción todos miraron a Izzy quien se veía especulativo, parecía ya estar formando la respuesta.

—Tal vez… debemos cantar… —inquirió Izzy no muy seguro.

—Suena lógico —aprobó Joe que optó por una pose pensativa al sostener su mentón con su mano.

—Bien, entonces que cante Matt y Mimi —señaló Tai.

—¿Cantar? —Mimi abrió los ojos como platos.

—Sí, recuerdo bien que posees una bonita voz —corroboró Tai.

—Es verdad, cantas muy bien, Mimi —aportó Joe, recordando cuando Mimi había sido una princesa.

—Pero mi voz ha cambiado, ya no canto igual… —excusó la chica, se veía alarmada.

—Vamos Mimi, demuestra que cantas como los mismos ángeles —apremió Yolei que parecía tener estrellas en los ojos cuando veía a la castaña.

—¿En serio cantas? —cuestionó Ashley.

—E-eh… —Mimi quería zafarse de la situación.

—¡Yo quiero escucharte! —exclamó Eidan, eufórico.

Matt observaba silencioso a la castaña, ella poco a poco se estaba poniendo muy nerviosa, ¿cuál era el motivo de no querer cantar?, él no la había escuchado cantar, pero por lo que supo por boca de Tai y Joe, es que Mimi no cantaba nada mal.

—Nosotros definitivamente no vamos a cantar… tal vez nos lancen al vacío —dijo Tai señalándose a él y a Joe quien asintió vigorosamente.

—¡¿Cómo que nos lancen al vacío?! —reclamó Joe alarmado por la idea, imaginándose ya cayendo.

—Eh, a mi sinceramente si me gusta cantar, pero no lo hago bien —confesó Yolei que hasta bajo la mirada con pena.

—A mi ni me miren, sino pregúntenle a Yolei quien estuvo a punto de dejarme sin dientes cuando cante en el karaoke —habló Davis que señaló a su compañera.

—Cierto, muy cierto, su voz es muy similar al de una sierra eléctrica oxidada —admitió Yolei que asentía lentamente, al igual que Davis.

—¡Oye! —exclamó Davis cuando se dio cuenta de lo que Yolei había dicho.

—Cantar no es lo mío —dijo Ken con simpleza.

—Eh, pues yo sólo canto cuando me estoy bañando, pero mi mamá luego entra toda espantada porque cree que están matando a alguien —admitió Eidan, sonrojado por la vergüenza.

—No pues yo sólo soy el baterista de la banda, Chris es el cantante, yo no tengo ningún talento en eso de la cantada —dijo Jesse que se encogió de hombros.

—Yo definitivamente no canto —repuso Izzy.

—Ashley tiene buena voz, ¿por qué no cantas, eh? —ofreció Mimi, resguardándose tras de la rubia.

—¿Yo? No, yo toco el piano, no canto, sabes de sobra que luego mi voz se agudiza muy feo que terminas tapándote los oídos, incluso tú has sido de las primeras en decirme que debería de quedarme callada cuando pretendo cantar alguna canción que me gusta ¬¬ —Ashley empezaba a molestarse conforme iba recordando.

—A mi me consta que ha sido así —apoyó Eidan que al momento en que Mimi le dirigió una mirada asesina, él se sintió encogerse y poco a poco empezó a poner a Dratmon frente suyo.

—¿Y los digimons? —la castaña señaló a las criaturas.

Todos los chicos compartieron miradas complices, luego volteaban a ver a los digimons, para regresar a compartir miradas.

—No —determinaron todos ellos al mismo tiempo con una voz poco convincente.

—¿Por qué no quieres cantar? —cuestionó Matt que al fin se animó a hablar.

Mimi le miró, viró sus pupilas a otra parte, se veía triste.

—Porque me duele recordar… —respondió la chica que se sentó, todos los demás la rodearon, sintió el apoyo de los chicos y se animó a relatar—: Cuando todavía vivía en Nueva York, tuve una vecina que… era una niña, tan sólo una niña —era inevitable contener las lagrimas—, que se ganó mi cariño y quería que por las noches le fuera a cantar… ella tenía una enfermedad terminal, ya estaba en silla de ruedas cuando yo la conocí… ésa noche, fui a su casa y me pidió que le cantará aquella canción que las dos escribimos la noche anterior… estábamos en el balcón contemplando las estrellas, fue de lo más extraño que el cielo estuviera despejado y que la ciudad pareciera oscura, sólo las estrellas brillaban con fuerza, como brindándonos su apoyo… yo empecé a leer la canción y luego ella me pidió que se la cantara con el tono que habíamos quedado, así lo hice, mientras la cantaba, ella observaba con añoranza aquellas estrellas y esbozaba una sonrisa complaciente, cuando terminé, me dijo que yo tenía la voz más dulce y hermosa que en su vida había escuchado, que le había… —Mimi se tapó la cara, de sus dedos escaparon algunas lágrimas—… que le había llenado de vida y su corazón danzaba de alegría cada vez que me escuchaba y me agradecía el tiempo que pasé con ella y sobre todo por cantarle… yo, yo no sabía que decirle, sólo… sólo volví a cantarle la canción… Al día siguiente, los padres de ella tocaron a la puerta para avisarnos que… que Elena había fallecido durante la noche… por eso, por eso… —Mimi ya no pudo más y se soltó a llorar con más fuerza.

Las chicas ya estaban llorando por la triste historia, a Davis unas cuantas lágrimas resbalaban por su rostro, los demás chicos también estaban conmovidos por el relato. Ninguno de ellos tardó en brindarle su apoyo moral a la castaña quien estaba profundamente agradecida de que todos ellos estuvieran ahí, entonces, Tai habló:

—¿Y no te has puesto a pensar que lo que Elena quiere, es seguir escuchando tu voz?

Mimi le miró con sus ojos llorosos, no se había puesto a pensar en ello, tenía mucha razón, recordando como Elena le pedía que no dejara de cantar, que tenía una hermosa voz y que le entristecería mucho no volverla a oír…

—A pesar que ya no está físicamente en éste mundo, su esencia todavía sigue, a lo mejor, esa noche estampada por hermosas estrellas era una señal, de que necesitaban una más para estar completas… —dijo Ken quien le puso una mano sobre la espalda de la chica, él la entendía perfectamente que se sentía perder a un ser muy querido.

—Es cierto, ahora debe de estar brillando, pero su luz debe ser la más tenue porque ya no te ha escuchado cantar y si su corazón se llenaba de alegría cuando te escuchaba, imagínate ahora que ya no te ha oído… —agregó Yolei.

—Demuéstrale que no la has olvidado —esta vez, Matt le ofreció la mano para que Mimi se levantara.

La castaña aceptó la oferta del chico, ahora ya tenía una buena razón para volver a cantar, Elena seguía viva en sus recuerdos y en su corazón.

Los dos jóvenes, tomados de las manos se pusieron frente a la extraña piedra la cual volvió a brillar, dejando al descubierto otras palabras:

Una tenue luz brilla en mí ser,

Una suave melodía suena dentro de mi corazón

Cuando cae el amanecer

Susurrándome que la razón

No se puede creer

La existencia del amor

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La oscuridad cae pesada

Como si no hubiera un mañana

Toda una noche deseada

Para los que no tienen esperanza

Un alma desesperada

Por ser liberada

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La luna surge de la nada

De luz plateada

Ilumina emocionada

Ésa noche atormentada

Tintinean nerviosas

Las estrellas doradas

Temerosas a ser tragadas

Por aquella oscuridad desesperanzada

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Una suave melodía suena dentro de mi corazón

Susurrándome que el amor

Es la verdadera razón

Que ilumina nuestra vida

Como esa luna plateada

En una noche desesperanzada

---

Tintinean nerviosas…

Las estrellas doradas…

Sé mi luna plateada

---

Una suave melodía suena dentro de mi corazón

Susurrándome que el amor

Es la verdadera razón

Que ilumina nuestra vida

Como esa luna plateada

En una noche desesperanzada

---

Tintinean nerviosas…

Las estrellas doradas…

Sé mi luna plateada

.

No encontraban que tono usar, por lo que terminaron quedando de acuerdo que aquella extraña canción tenía que ser acompañada por un tono melancólico, fue cuando los dos se tomaron las manos con más fuerza y sin ponerse de acuerdo en que momento empezar, Matt y Mimi cantaron al mismo tiempo. La voz de Mimi era simplemente hermosa, dulce que trasmitía armonía a cada palabra que decía. El cabello de los dos chicos empezó a ser agitado por una suave brisa, el de Mimi se estaba extendiendo como si fuera una fina manta de seda. Una suave línea de luz surgía de la piedra que iba envolviendo a los dos chicos, la luz era muy bonita de un color celeste y en la piedra empezaba abrirse un portal. Matt veía a Mimi de reojo cuando los dos esperaban a que apareciera la estrofa, la chica cerraba los ojos a la vez que dejaba escapar una lágrima, tenía la más hermosa voz que él jamás haya escuchado. Los demás chicos que escuchaban atentos, estaban muy conmovidos con la voz de Mimi, los que no la habían escuchado cantar, estaban estupefactos por la bella voz que la castaña poseía.

En cuanto dijeron la última estrofa, Mimi y Matt se miraron a los ojos por un segundo, que para ellos fue muy largo, Mimi se había perdido en el hermoso color azul como el mar de los ojos de Matt, mientras que él, fijaba sus pupilas en los ojos castaños llenos de inocencia de Mimi.


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Hola chicas!!! como tán????

no pss yo, aquí quejandome de lo horrible que son las clases... aunq me gusta ir a la escuela, obvio, por los amigos jeje... la escuela me está consumiendo mucho ;_; Buaaa... lo bueno que hoy salí temprano... pero, pero, me dejaron un monton de tarea ¬¬... bueno, nimodo....

eh, pues les traje esto... no se burlen de la canción por favor... es de mi propia invención ;_; hasta llore cuando la escribía (eso lo saque de malcom el de inmedio :P) jaja, espero que les guste....

Otra cosa, pues debido a ésto de la escuela, y pues que al parecer va a ser un semestre bastante ajetreado, me vi en la necesidad de borrar el fic UNA HISTORIA DE MIMI, para que así pss ya mejor me concentre en los tres que tengo activos, éste, digimon advance, ladrona de mi amor y asesino (que por cierto, gracias al fic de MimI-CulLen llamado AMARSE EN SECRETO me ha inspirado mucho a seguir con mi historia, gracias MimI-san n_n)

Agradezco toda su atención, mil gracias

y les agradezco con todo mi corazoncito latiente los reviews que me dejan y ése tiempo que le dedican a leer este fic y también los otros mil gracias n_n

Bueno, me voy, se cuidan mucho, un abrazote, un beso MUA hasta la próxima!!! nos leemos n_n