EL MAL ASECHA DE NUEVO
CAPÍTULO TREINTAISIETE: LA LUCHA POR EL PORTAL DE LA SALVACIÓN
Kenny estaba sentado en una silla en el cuarto de su hijo, cruzado de brazos, tamboreando los dedos de su mano derecha y viendo fijamente la cama de Butters con el ceño fruncido. Al sentir como él había muerto, otra vez, no desaprovechó la oportunidad en ver como revivía.
Estuvo ahí durante horas y horas enteras haciendo que se impacientara cada vez más, hasta que de repente las sombras del cuarto se empezaron a arremolinar en la cama y a tomar una pequeña forma humanoide que para la gran sorpresa del rubio resultó ser el cuerpo de su pequeño, dulce y medio pícaro hijo.
-"Vaya, así que Damien tuvo razón"- pensó al recordar lo que el aludido había dicho esa vez -"al menos Lexus nunca tendrá que experimentar una y otra vez la labor del parto como le ocurría a mi madre luego de mis muertes"- se alivió por esto y se acercó al chico -Butters, hijo mío- le acarició el pelo -despierta- le pidió cuando él se empezó a remover un poco y parpadeó varias veces.
-Eh… don… ¿Dónde estoy…?- preguntó el niño viendo de un lado a otro hasta que vio la cara sonriente de Kenny -¡Hola papi!- sonrió cariñosamente abrazándolo a lo que su padre le correspondió el gesto palmeándole un poco la espalda.
-Hola mi angelito- se separaron y vieron fijamente -¿En dónde estuviste?- cuando le preguntó esto, el chico desvió la mirada y se comenzó a frotar los nudillos.
-Es… es que no sé cómo de-decírtelo papi- le dijo con preocupación a lo que Kenny entrecerró los ojos imaginando en dónde estuvo hace unos momentos.
-Bueno hijo, luego me lo dices. Mejor sigue descansando- le besó la frente y se dirigió a la puerta para retirarse del cuarto.
-Papi…- le llamó el pequeño rubio haciendo que se detuviera en seco y le preguntara que pasa -yo… te-tengo algo… algo muy i-importante que decirte… y que po-podría molestarte- quería hablarle sobre el asunto de que él estaba maldito y que puede revivir luego de cada muerte.
-¿Molestarme? ¿Por qué he de molestarme?- le preguntó extrañado mientras se sentaba a su lado
-E-es que… es algo de-delicado y…- el rubio estaba tan preocupado que se le estaba dificultando hablar con claridad a lo que Kenny le acarició el pelo y de nuevo le sonrió cariñosamente.
-No te preocupes hijito, sea lo que sea que me quieras decir, no me molestaré. Te lo prometo- esas palabras comprensivas fueron suficientes para el niño tuvieran confianza sobre sí mismo.
-Mu-muy bien papi- respiró hondamente -yo… estoy mal-maldito.
Kenny abrió de par en par sus ojos debido al asombro ya que nunca espero que su hijo descubriera tan pronto que él tiene la misma maldición que la suya.
-¿Qué quieres decir con eso, Butters?- se hizo el desentendido para que el chico siguiera hablando.
-No-no sé cómo explicarlo papi- el niño otra vez desvió la mirada frotándose lo nudillos -pe-pero todos e-esos sueños que había tenido de es-estar en el Cielo y en el I-infierno eran reales ya que al-alguien me maldijo y cada vez que mu-muero re-revivo- le explico sin cambiar de semblante.
Su padre dejó de estar asombrado ya que eso para él fue como quitarle un gran peso de encima, sintió un gran alivio al ver que Butters comprendió ese tema tan delicado.
-Per-perdón papi, sé qué a-ahora vas a estar mo-molesto de que yo se-sea una aberración e con-contra de la na-naturaleza- Butters se disculpó.
-¿Pero qué dices hijo? ¡Por supuesto que no estoy molesto!- cuándo exclamó esto, el niño lo miró algo extrañado -tú no tienes la culpa de nada, al contrario, yo soy el único culpable.
-¿Tú e-eres el culpable?- le preguntó sin comprender y ahora fue Kenny quién respiró hondamente
-Verás hijo, a mí me maldijeron cuando estaba en el útero de mi mamá haciendo que yo muriera en incontables ocasiones y de muchas formas, pero no importaba lo que me pasaba ya que siempre revivía sin problema alguno y mi maldición la heredaste- le explicó sobándole el cabello.
-¿E-entonces mi mal-maldición pro-proviene de ti papi?- el niño no podía creer lo que escuchó a lo que el rubio mayor asintió -¿Pero qui-quiénes te maldijeron?- Kenny frunció el ceño al escuchar eso y desvió la mirada.
-No lo sé hijo…- no quería preocuparlo más -¿Pero cómo te diste cuenta de que estabas maldito?-
-Me lo di-dijo Angélica cuando es-estaba en el Infierno- su padre de nuevo frunció el ceño ante eso -ella me explicó que e-era una especie de ser inmortal y que podría re-revivir luego de ca-cada muerte y que también te-tenía poderes sobrenaturales.
-"Creo que le debo darles las gracias a la hija de Damien por haberme ahorrado algo de esfuerzo"- pensó Kenny con ironía -¿Y no te pasó nada cuando estuviste allá?- le preguntó algo tosco.
-Pu-pues ella al principio que qui-quiso lastimar, pero me pu-pude defender con mis poderes- el rubio mayor se alivió -y lu-luego me pi-pidió a que le a-ayudara a clavarle tri-tridentes por el culito a los cu-curas pedófilos- rió un poco por esto último.
-"De tal palo, tal astilla"- Kenny también rio -bueno hijo, ahora que sabes que puedes morir en cualquier momento, debo de explicarte algunas cosas- se pudo algo serio y el chico se preocupó -primero, no sabes cuándo más a morir. La muerte te puede llegar en cualquier momento y de cualquier forma, es algo aleatorio- Butters tembló levemente -dependiendo de lo que hayas hecho antes de morir terminaras en el Cielo o en el Infierno o en el Limbo o revivirás enseguida.
-No en-entiendo papi- se siguió frotando los nudillos.
-Como te lo explico… mira, si en algún momento antes de morir has hecho algo bueno, como ayudar a alguien, irás al Cielo, pero si haces algo pecaminoso como espiar a las chicas...- cuando dijo esto sonriendo pícaramente, el niño también sonrió así -por supuesto irías al Infierno. Pero no te preocupes, como tú mismo lo acabas de ver no es tan aterrador; y cuando hagas algo no muy relevante, ni muy bueno, ni muy malo, terminarás en el Limbo durante un tiempo o revivirás casi enseguida- le terminó de explicar -¿Entendiste?-
-En-entendido papi- asintió el niño -pe-pero no sé si po-podría evitar es-espiar a las chicas, ya que son muy bo-bonitas, aunque las angelitas del Cielo ta-también son muy lindas- esta pequeña lucha sobre si comportarse bien o comportarse mal hizo que Kenny riera mucho.
-Sí que son dos opciones muy difíciles- le acarició otra vez el pelo -segundo que todo, tus amigos nunca recordaran tus muertes, no importa que tan grotescas sean, jamás las recordarán y tampoco sabrán que estás maldito- continuó explicándole.
-Pero Angélica lo sabe.
-Es que ella tiene poderes infernales, no es una persona común y corriente. Por eso si recordará tus muertes- se notó cierta molestia en la voz de Kenny ya que está haciendo alusión a Damien que durante mucho tiempo fue el único que sabía sobre sus muertes y maldición -puede que te llegue a molestar el hecho de que los demás no recuerden cuando mueras.
-¿Molestarme? Pero papi, que e-ellos no sepan que mu-muero es lo mejor ya que así no se tra-traumatizarían ni me considerarían un fe-fenómeno.
Kenny sintió como le caía un balde lleno de ladrillos encima, ya que cuando era chico se molestaba tanto por el hecho de que ninguno de sus amigos recordaba sus muertes, que no se dio cuenta de que eso era lo mejor ya que de lo contrario ellos lo hubieran tachado de aberración y no habrían querido seguir con él como amigos.
-"Estuve tan ciego en ese entonces"- pensó ahora molesto consigo mismo -bien hijo, para terminar con esto, lo último que te diré es que no le digas de esto a nadie más, ni siquiera a tu madre, ya sabes muy bien como es ella cuando se preocupa y este asunto la pondría histérica.
-Bien papi- el chico asintió -¿Pe-pero que hago con mis poderes?- esta pregunta Kenny no sabría cómo responderla bien ya que la primera vez que empezó a usar sus poderes malditos fue cuando era un adolescente de 17 años, no un niño de 8.
-Pues… solo trata de no alterarte mucho ya que cuando te molestes o desesperes de alguna forma, podrías perder el control de ellos- le dijo casi las mismas palabras que Angélica le dijo -¿Alguna última pregunta?-
-Este…- el chico se puso a pensar -papi… ¿Estás seguro de que el chi-chico de esa fotografía no soy yo?- le preguntó esto al recordar lo que la nieta del Diablo le dijo sobre que reencarnó.
Esa fue la pregunta que más alertó a Kenny, ya que no quería que su hijito recordara quién fue en el pasado, especialmente las cosas malas que le ocurrieron en su primera vida.
-Por supuesto que no Butters, ¿De dónde sacaste eso?- se hizo el desentendido.
-Es que re-recordé que ese chico y yo nos pa-parecemos mucho- Butters es tan inocente que le creyó por completo olvidando totalmente la charla que tuvo con la chica ardiente.
-Sí, te pareces mucho a ese viejo amigo mío…- Kenny le acarició la mejilla izquierda -ahora que ya todo está resuelto, vayamos a comer la rica comida que tu madre prepara ¿Te parece bien?- dijo esto para que no siquiera pensando en ese asunto.
-Muy bien papi- el niño se entusiasmó y salió del cuarto como si no hubiera pasado nada a lo que el rubio mayor soltó un suspiro riendo un poco y lo siguió.
Regresemos de nuevo con el Comandante Alfa y sus tropas que estaban totalmente ajenos al peligro mortal que se les acercaba.
-¿Ya está lista la primera Arca?- preguntó el líder del ejército rebelde viendo una nave espacial que tenía cierto parecido a un buque, solo que era mucho más grande que uno y que estaba lleno del personal no combatiente de sus tropas; como niños, ancianos, enfermos o convalecientes tanto humanos como extraterrestres.
-Afirmativo señor- le respondió el soldado Ant haciendo el clásico saludo militar.
-Entonces Dr. I.B, active el portal- le ordenó a lo que el doctor asintió y presionó los botones activando el pasaje para la "salvación" de todos y le avisó que ya estaba listo.
-Entonces que el Arca #1 pase- volvió a ordenar y los propulsores laterales de la nave se activaron impulsándola lentamente hacia el gran portal ante la mirada ansiosa de varios de los presentes y cuando lo atravesó por completo, muchos enseguida se entusiasmaron ya que parecía ser seguro de usarlo.
-¿Tenemos señal del Arca #1?- preguntó Alfa a I.B. que estaba viendo una gran pantalla esperando alguna señal del gran buque espacial.
-… sí… ¡Tenemos señal!- cuando exclamó esto muchos también expresaron su gran emoción.
-¡Muy bien, funcionó!- el sargento Beta era uno de ellos, mientras que otros como el cabo Zep no parecían estar muy emocionados que digamos.
-Excelente- Alfa sonreía enormemente -doctor, anúnciele al Arca #1 que se quede en su lugar y espere nuevas instrucciones- el Dr. Asintió y se comunicó con la gran nave -el resto aliste al Arca #2 para que también…
-"¡ALERTA, ALERTA!"- se activó de repente una alarma que se escuchó por toda la base haciendo que unas luces rojas parecidas a sirenas brillaran tomando por sorpresa a todos.
-¡¿Qué significa esto?!- preguntó molesto y alterado Alfa -¡Exijo que me digan que está pasando!- ordenó a lo que I.B. presionó otros botones activando otra pantalla muy grande.
Y cuando se encendió todos se quedaron sin habla al ver el planeta del Amo que seguía moviéndose a una increíble velocidad por el espacio exterior acercándose a ellos.
-No… no puede ser…- susurró Alfa atónito y su corazón pareció detenerse un momento.
-Es el… es el…- hasta el cabo Zep parecía estar igual de impactado que él y los demás.
-¡ES EL PLANETA DEL AMO!- gritó el soldado Ant a todo pulmón señalando la pantalla a lo que los demás soldados entraron en pánico y se desesperaron.
-¡¿CÓMO SABE QUE NOSOTROS ESTAMOS AQUÍ?! ¡Sé supone que nuestro mundo debe ser invisible para él y no puede leer la mente de ninguno de nosotros!- quiso saber el comandante Alfa no solo atónito y aterrado, sino también ya enfurecido.
-El portal… ¡EL VIENE POR NUESTRO PORTAL!- ahora fue el turno de I.B. para gritar al darse cuenta de lo que pasaba -de lo contrario no vendría hacia nosotros.
-¡NO! Nos costó años de investigaciones, incontables gotas de sudor y sangre para crearlo ¡DE NINGUNA FORMA SE VA A QUEDAR CON EL PORTAL!- Alfa se puso peor ante esa posibilidad.
-¡¿Cómo supo entonces nuestra ubicación exacta?!- quiso saber ahora el sargento Beta.
-Eso es lo de menos ¡Hay que moverse rápido! ¿Qué hacemos comandante?- le preguntó I.B.
-…- Alfa seguía mirando el planeta respirando agitadamente, cerrando tan fuerte los puños que los brazos le temblaban levemente y apretando tanto los dientes que parecía que se le iban a reventar en cualquier momento.
-¡Sus órdenes señor!- le pidió Ant desesperado haciendo que volviera en sí y respiró hondamente.
-Apresuren todo, que todos los que vayan a ingresar en las demás Arcas las aborden lo más rápido posible y pasen por el portal. De esa forma ellos estarán fuera de peligro- rápidamente recuperó la calma y pensó con claridad.
-¿Y el resto de nosotros qué?- le preguntó el cabo Zep.
-Nosotros haremos todo lo posible para detener a ese maldito, a sus secuaces y a su ejército de bestias- cuando dijo esto, todos se le quedaron viendo fijamente.
-¿Qué fue lo que dijo? ¡¿Acaso perdió la cabeza?! Si apenas pudimos regresar con vida luego de esa batalla ¡¿Cómo se le ocurre que…?!- Zep no pudo seguir atacando las órdenes de Alfa ya que este enseguida se le acercó y lo tomó del cuello levantándolo fácilmente del piso.
-Escúchame bien- le habló con voz grave y todos lo vieron con cautela -estoy totalmente consciente de que no tenemos oportunidad contra ese maldito y sus lameculos. Pero no vamos a pelear con la intención de ganarle, sino para distraerlo y ganar tiempo para que los demás puedan escapar y ponerse a salvo- se explicó -¿Hay algún problema con eso?- nadie se atrevió a decirle algo -muy bien, ahora prepárense para pelear- ordenó para luego soltar a Zep que cayó sentado al piso y tosió frotándose la garganta.
-Nuestro comandante tiene razón ¡Tenemos que conseguirle tiempo a los que van en las Arcas!- Beta apoyó a Alfa.
-¿Pe-pero y si e A-Amo trata de des-destruir nuestro mundo?- preguntó Ant que seguía aterrado y se frotaba un poco los nudillos.
-No lo hará. Si en realidad quiere nuestro portal, no destruirá el planeta en un abrir y cerrar de ojos ya que si lo hace también lo destruiría- explicó el Dr. I.B.
-Entonces ya saben que hacer ¡VAMOS!- exclamó el líder de todos ellos para luego ponerse su casco y hacer que las venas de su cuerpo brillaran de color naranja.
El planeta del Amo se acercaba más y más al mundo de los soldados y cuando estuvo a la misma distancia que hay entre la Tierra y la Luna, se detuvo en seco y se podía apreciar que el mundo de Alfa era más pequeño.
-Así que era aquí en dónde se refugiaban esos insectos insignificantes ¿Eh? Con razón nunca antes lo habíamos encontrado, al estar tan cerca del borde del universo estaba muy lejos de las pocas galaxias y planetas que aún existen- comentó secamente Devastación estando cruzado de brazos.
-No fue por eso, sino porque desde hace muchos años habían encontrado la forma de evadir y ser invisibles ante los poderes de nuestro señor- le explicó Disard.
-Basta de charlas- les interrumpió su superior que seguía sentado en su trono -ahora escúchenme. Beath Fire y Ruina dirigirán a las bestias y atacaran el lado sur de la base; Máxima Devastación y Disard dirigirán las tropas y atacaran el lado norte- dio sus indicaciones.
-Sí señor- dijeron los 4 al mismo tiempo.
-Ven hermanita, vayamos a divertirnos- dijo ansioso el hombre dragón a la única mujer del grupo.
-No me lo tienes que pedir hermano- ella también parecía estar ansiosa, pero luego desvió la mirada soltando un suspiro; ellos dos fueron los primeros en retirarse.
-Ahora a alistar las tropas. Siento que ha pasado una eternidad desde que las uso- dicho esto, el cruel lord intergaláctico que sus ojos brillaran como pasó antes.
De nuevo toda su fortaleza brilló, el terreno que había alrededor de ella comenzó a temblar violentamente para que muchas fisuras se formaran y de una salió una gran mano huesuda que cerró el puño y después apareció el dueño de ella que tenía forma humanoide, mejor dicho, era un ser que parecía ser mitad máquina y mitad organismo que estaba todo cubierto de tierra y polvo; sus artes orgánicas empezaron a ser envueltas lentamente por tejido y músculo, en su mano derecha parecía tener implementado una especie de arma y en su izquierda una gran espada.
Luego empezaron a surgir otros seres de las demás fisuras que son parecidos a él, solo que con algunas variantes, tanto en tamaño como en forma que también poco a poco fueron envueltos por carne. La forma en como emergían del piso hacía alusión a la forma en como las hormigas salen del hormiguero y cubrieron muchas hectáreas.
-¡SERVIMOS AL GRAN AMO!- gritaron todos ellos al mismo tiempo extendiendo sus brazos, oh apéndices, en lo alto.
-No entiendo señor, con las bestias fue suficiente para acabar con casi todo el ejército de Alfa en esa ocasión ¿Por qué hay que recurrir a las tropas para invadir su base y tomar el portal?- preguntó Máxima Devastación a su superior y este rió un poco.
-Ningún cabo es lo suficientemente pequeño para no ser atado. Con las tropas tendremos garantizada por completo nuestra victoria sobre esos pobres diablos- le explicó sonriendo un poco -ahora vayan y háganlos sufrir a todos.
-En marcha- los dos también se retiraron.
-Como esta será la última pelea contra esos gusanos, hay que hacerla lo más entretenida posible- el Amo formó delante de él varias esferas en la que se podía ver en diferentes ángulos la base de Alfa ya que quería contemplar la batalla desde muchos puntos de vista -veamos cómo les va- y como hizo en la anterior pelea, tenía como aperitivos varias cabezas en una bolsa en un lado y en el otro una extraña y burbujeante bebida en una gran copa metálica y tomó un poco.
De regreso a la base de Alfa, todos los soldados que hay se movían de un lado a otro yendo a sus puestos de combate mientras que el resto del personal abordaba las demás Arcas, incluyendo la que atravesó el portal, eran 10 en total y a sus lados tienen pintados sus respectivos números.
-¡Rápido, rápido! Que pase el Arca #2- exigía impaciente el comandante.
-¡Eso intentamos señor! Pero si se apresura el ingreso de una nave, podría terminar muy lejos de nuestro objetivo- le explicó el Dr. I.B. presionando varios botones -¡Y ya vienen tanto las bestias como las tropas del Amo!- señaló una pantalla en la que se veía como los monstruos ingresaban como meteoritos a la atmosfera del planeta al igual que las tropas.
-¡Oh genial, excelente, magnífico! Si la última vez apenas pudimos hacerle frente a todos esos fenómenos, ahora nos resultará más fácil pelear contra ellos al tener la ayuda de los otros adefesios ¿Cómo esto podría mejorar?- el cabo Zep habló con todo el sarcasmo que posee.
-¡Cierra esa maldita boca!- Alfa enseguida lo mandó a callar -¡Activen el campo de fuerza!- dicho esto el Dr. Presionó otros botones.
Al hacer eso, un haz de luz salió desde el centro de la base de forma vertical para luego cubrirla toda al formar un campo de energía de color verde esmeralda que brillaba intensamente y a buena hora ya que muchas de las bestias y tropas del Amo dieron contra ella desintegrándose.
-Qué alivio…- el Dr. I.B. se secó el sudor de su frente.
-Es-espero que el campo re-resista- Ant de nuevo se frotó los nudillos como cierta personita.
-¿Un campo de fuerza, ah? ¿Será que lo desaparezco?- se preguntó el Amo agitando un poco la copa con su mano derecha -No, mejor no. Ya que si lo hago la batalla sería demasiado corta y no sería muy entretenida- sonrió un poco para luego tomar su bebida.
-Esta es la hora de la verdad camaradas- Alfa estaba hablando con sus tropas para darles valor al igual que lo hizo en la batalla anterior -recuerden que hacemos esto por nuestras familias y por nuestros amigos, pero también lo haremos no solo por el destino de nuestro universo ¡Sino por el destino de todos los universos que existen!- empuñó en lo alto su espada en llamas.
-Sí que es bueno para improvisar discursos- susurró Zep con ironía a lo que Beta le dio un codazo.
-¡Así que valor! Valor para darle su merecido a los que han hecho de nuestras vidas un infierno ¡Y HACER QUE ELLOS SEAN LOS QUE SUPLIQUEN POR SUS VIDAS!-al exclamar esto muchos de los soldados gritaron "¡SÍ!" al mismo tiempo y también empuñaron sus armas.
-Aquí vamos de nuevo- Zep habló con fastidio y fue a pelear junto con los demás.
-¿Cómo atravesaremos ese campo de fuerza?- preguntó impaciente Breath Fire a Ruina mientras miraban como algunas bestias trataban de atravesar la protección de la base, pero solo conseguían desintegrarse o lastimarse gravemente.
-Paciencia hermanito, paciencia. Pronto nos abrirán la puerta- le aseguró la mujer sonriendo un poco.
-¡Es que no puedo seguir esperando! Ya quiero clavarle el diente a todos esos suculentos soldados y…- el rectilíneo no pudo seguir quejándose ya que de repente unas grandes torres emergieron del suelo fuera del campo de energía y cada una de ellas tenía docenas y docenas de torretas.
-¿Lo vez, hermano? La paciencia es una virtud- le refutó triunfal la mujer fatal cuando vio que en el campo se produjeron unos espacios de los que salieron soldados tanto a pie, como en vehículos de distintas formas al igual que trajes robóticos.
-¡Qué bien! servició a domicilio- Fire de nuevo se entusiasmó -¡AL BANQUETE!- junto con los otros monstruos fueron a pelear.
Ruina rió un poco, pero cuando sujetó su dije enseguida cambió su expresión a una de tristeza para luego fruncir el ceño e ir a luchar.
-Los demás ya comenzaron a pelear- dijo Disard a Devastación con preocupación mientras que él está totalmente calmado y seguía sin mostrar algún tipo de emoción, mientras que las tropas permanecían en completo silencio esperando instrucciones muy en contraste a la aptitud salvaje y errática de las bestias dirigidas por Ruina y Fire.
-Nosotros también pelearemos dentro de poco y espero que no se te ocurra tratar de ocultarte o escapar como lo has hecho en el pasado- le advirtió el mayor asustándolo enseguida y sin despegar su vista de la base, como si la estuviera analizando.
-¿Por qué no tra-tratas de des-destruir el campo de fu-fuerza?- el menor quiso cambiar de tema.
-Ese campo de fuerza esta hecho de energía transwark. Si algún ataque de energía da contra él enseguida revotará y se le regresará al atacante- le explicó el guerrero mitad máquina.
-¿Cómo ingresaremos entonces?- volvió a preguntar el guerrero asustadizo y antes de que el más grande le pudiera decir algo, del piso fuera del campo emergieron torres iguales a las que salieron ante Ruina y Breath Fire y seguidas por el ejército de Alfa.
-Ahí tienes tu respuesta- espetó Devastación -acaben con todos ellos- le ordenó a las tropas que enseguida fueron a pelear y cuando vio que Disard retrocedió unos pasos, enseguida lo sujetó de su hombrera izquierda aplastándosela -ni se te ocurra- le volvió a advertir para empujarlo bruscamente -así que muévete- le ordenó transformando su brazo derecho en un cañón y eso fue suficiente para que él fuera a pelear -como nuestro señor es capaz de tolerar tal cobardía- volvió su brazo a la normalidad y a pasos lentos y pesados se dirigió al campo de batalla (NA: ahora les sugiero que escuchen la canción de Matrix 3 cuando el ejército de Zion pelea contra el ejército de las máquinas)
Las torretas de las torres disparaban municiones láser que al dar contra las bestias y tropas del Amo las explotaban en pedazos o herían gravemente, al menos a las criaturas que no podían curarse de sus heridas, lo mismo hacían los soldados de Alfa al disparar sus armas, pero algunas bestias voladoras se acercaban a las torretas y con sus horribles atributos las destruían.
Un soldado que estaba en un gran traje robótico aplastó con sus grandes pies a unos monstruos, para luego hacer que su brazo izquierdo se volviera un cañón y disparó esfera de energía que al dar contra una bestia muy grande le explotó la parte superior del cuerpo, pero luego otro gran monstruo se le tiró por detrás a ese soldado haciendo que cayera bocabajo al piso y antes de que le clavara sus grandes garras, él hizo que su brazo derecho se volviera una gran cuchilla ardiendo al rojo vivo y la movió hacia atrás cortando a la mitad al monstruo que rugió de la agonía antes de morir; el soldado se lo quitó de encima para continuar peleando.
Unos soldados que estaban a bordo de una pequeña nave que volaba por encima del campo de batalla, usaban unas torretas para dispararles a los monstruos hiriendo a muchos de ellos, hasta que una criatura parecida a un dragón alado, se acercó volando a la nave y clavó sus garras a cada lado de la cabina del piloto y atravesó esta con su cabeza atrapando al piloto con sus mandíbulas repletas de filosos dientes comiéndoselo a mordidas para luego irse volando y la nave empezó a girar sin control mientras caía y al dar contra el suelo no explotó, pero los soldados en su interior no tuvieron tiempo de escapar ya que los monstruos se acercaron a la nave y los devoraron.
Un gran monstruo, que se parecía a un gorila, pero sin piel, con muchos ojos, con grandes garras y colmillos atacaba sin piedad a los soldados ya sea aplastándolos con sus manos y pies o llevárselos a la boca para comérselos. Hasta que un soldado en un gran traje robótico le dio un golpe en la cara con el puño derecho, luego con el izquierdo, la fuerza de los golpes hacían temblar el suelo, y cuando le quiso dar otro derechazo, la bestia le atrapó el puño con su mano izquierda y cuando le quiso devolver los golpes, el soldado también le atrapó la mano y los dos empezaron a forcejear, fuerza bruta contra tecnología de punta, hasta que la criatura hizo que de su boca saliera una larga lengua con una pequeña boca en el extremo y con ella atravesó la coraza del traje robótico del soldado matando a este y succionándolo, luego de haberle tirado ácido que lo volvió una sopa viscosa, para luego tirar el traje que cayó encima de unos soldados aplastándolos y cuando hizo el ademan de seguir peleando…
-¡IIIAAA!- gritó el sargento Beta saltando y con un ardiente hacha doble ¡SLUAK! Le cortó la cabeza a la bestia haciendo que se tambaleara para luego caer de espaldas ya muerta -¡Tomen esto malditos!- lanzó su hacha que giró como un boomerang cortando a muchas bestias mientras que él le disparaba a otras con una ametralladora acoplada a su hombrera derecha y unas pistolas en sus manos, que enseguida guardó cuando el hacha regreso a él -¡JUA!- la movió hacia arriba partiendo a la mitad a otra criatura y luego cortarle la cabeza a otra -¡Sigan muchachos, sigan! Estos adefesios son solamente pura apariencia y nada más- al igual que como haría Alfa, él les estaba dando ánimos a las tropas.
-Si estas cosas solo fueran apariencia, no nos estaría costando tanto trabajo pelear contra ellas- le contradijo el cabo Zep para luego dispararle a otros adefesios con las ametralladoras que estaban pegadas a sus antebrazos y luego agacharse esquivando el zarpazo de otra criatura y enseguida dar media vuelta desenfundando una espada en llamas con la que le cortó las piernas a esa cosa cuando esta estaba cayendo, sin piedad alguna la partió a la mitad y ambas partes cayeron en diferentes direcciones -y no fanfarroneo tanto como tú- le espetó a Beta que bufó un poco para continuar peleando contra las bestias que se le ponían en frente.
No muy lejos de ellos, Ruina y Breath Fire mataban sin piedad alguna a los soldados que tenían la mala suerte de cruzarse en su camino o que tenía el valor suficiente para hacerles frente.
La mujer fatal desviaba con la gran cuchilla de su brazo izquierdo todos los disparos provenientes de los soldados con toda facilidad, e incluso era capaz de devolvérselos matando a algunos, para luego hacer que las garras de su mano derecha salieran disparadas como cuchillas pegadas a cables y cada una de ellas 5 atravesó la cabeza de un soldado para luego retraerse justo antes de que ella moviera hacia atrás se cuchilla cortando a un soldado a la mitad para enseguida mover hacia arriba la cuchilla de su pierna partiendo a otro al medio.
De repente un grupo de 7 soldados se les abalanzó para atacarla con espadas o hachas al rojo vivo. Pero ella se agachó y puso encima de forma protectora su cuchilla izquierda con la que detuvo las armas de los soldados y sin esfuerzo alguno los apartó para enseguida dar varias vueltas como un trompo partiéndolos en pedazos con sus garras y con la pinza de su cola cogió una de las armas de ellos y empezó a dispararles a los demás soldados, hasta le dio a varios monstruos.
Después un gran traje robótico la quiso aplastar con sus grandes puños, ella se echó hacia atrás esquivándolos por poco para enseguida saltar clavando su cuchilla en el pecho de la máquina y la movió hacia arriba partiéndola a la mitad matando a su ocupante. Estando en pleno aire, cayó encima de otra aeronave y enseguida le atravesó el pecho al piloto y antes de que los soldados en su interior reaccionaran, ella hizo que de su seno derecho saliera una especie de gas verde tóxico haciendo que ellos se empezaran a derretir mientras gritaban y se retorcían de la agonía.
-Buen aterrizaje, muñecos- salió de la nave y esta se estrelló contra una gran bestia y aterrizó agachada al piso para enseguida detener con su cuchilla el hacha de un soldado y con sus garras detener la espada de otro y luego usar la pinza de su cola para aplastar la cabeza al primero y al segundo le dio un profundo beso en la boca.
-Que rico sabes, lindo- el soldado se apartó de ella sujetándose la garganta, respirando con dificultad y las venas que antes brillaban de color naranja, comenzaron a brillar de color verde pasto y empezó a vomitar su ya ahora sangre verde indicando que fue envenenado por el beso de la muerte que lo derritió desde adentro hacia afuera -el que sigue- desafió a los soldados que estaban cerca de ella haciendo una seña con la mano derecha para que se les acercara.
Todos ellos la miraban con miedo, para luego mirarse entre ellos y algunos hasta temblaban del pavor y retrocedieron unos pasos haciendo que ella riera un poco.
-¿Qué les pasa? No muerdo… no muy duro- se burló de nuevo dando un paso hacia adelante y ahora todos retrocedieron -si no quieren venir a jugar conmigo a las peleas… ¡Juguemos lo Corre que te Cojo!
Y antes de que alguno de ellos pudiera reaccionar, ella se les acercó corriendo a toda velocidad y con sus garras y cuchillas despedazaba a los soldados que están en su camino y los pedazos de estos volaban por todos lados acompañados por el grito de agonía de cada uno de ellos y los que trataban de escapar no llegaban muy lejos ya que ella los perseguía ya que era parte de su "jueguito".
-Qué vergüenza, tantos hombres contra una sola mujer y ninguno me logró tocar ni un solo pelo- fingió decepción negando un poco la cabeza, hasta que vio un soldado que estaba en el piso con graves heridas, pero vivo, arrastrándose y eso hizo que ella volviera a sonreír -ninguno se me escapará- enseguida se le acercó y lo cogió del cuello con su mano izquierda levantándolo -¿Algo que decir antes de saborear el filo de mis uñas?- le preguntó mientras movía un poco los dedos de su mano derecha.
-¡NO POR FAVOR, NO ME MATES!- le suplicó el soldado sin poder hacer nada para salvarse -tengo… esposa e hijos… ¡TE LO SUPLICO, NO ME MATES!- derramaba enormes lágrimas.
Ruina al escuchar que tenía familia, dejó de sonreír y frunció el ceño para luego coger y frotar su dije acercando la cara del soldado a la suya y verlo directamente a los ojos para comprobar que estaba diciendo la verdad.
-Ummm…- se puso a pensar un momento -eso te salva de mis garras- lo soltó apiadándose de él -debes agradecerme haberte perdonado la vida, así que vete; ya que las bestias y mis hermanos no tendrán mi misma compasión- dicho esto se alejó caminando sin dejar de frotar su preciado dije.
Su hermano Breath Fire, seguía peleando sin compasión alguna. Con la boca de dragón que tiene en su brazo derecho atrapaba y mataba a mordidas a los soldados llegando a comerse a varios de ellos o parte de sus cuerpos, mientras que con las garras de sus pies y de su brazo izquierdo hacia lo mismo que Ruina y cortaba en pedazos a sus oponentes.
-¡¿Qué les pasa, no saben pelear?!- parecía tener el mismo sentido del humor bizarro de ella.
De la boca derecha lanzó varias púas como si fueran balas que al dar contra los soldados hacían que el cuerpo de ellos se deformara y empezara a inflarse mientras le salían sangre de los orificios del cuerpo para luego explotar en pedazos esparciendo sus restos por doquier (NA: de forma parecido a como ocurrió en la primera película de Blade)
Con la cabeza principal escupía bolas de fuego con las que quemaba a los hombres de Alfa a lo que él decía: "La carne sabe mejor cuando está bien cocida" para luego comerse a varios de ellos aun ardiendo y gritando del dolor. Cuando vio como otros soldados y máquinas lo rodearon dijo de forma molesta: "¡No interrumpan mi cena!" para luego enterrar sus dos colas en el suelo.
Al hacer eso las puntas de sus dos colas salían y se metían al piso como si fueran estacas empalando a los soldados y a las máquinas haciendo que estas explotaran en pedazos.
-Así me gusta, que nadie me interrumpa mientras como- el hombre dragón siguió comiendo como si nada haciendo todo caso omiso a los gritos de los soldados que no se murieron enseguida.
-¡BUM!- de repente un gran vehículo blindado que levitaba y que se parecía a un tanque de guerra le disparó un gran misil de energía.
Y después de él siguieron otros dándole de lleno al más glotón de los sirvientes del Amo produciendo varias explosiones una tras otra haciendo que todo el terreno a su alrededor se agrietara y hundiera de forma de cráter levantando mucho polvo y produciendo mucho humo impidiendo que se pudiera ver si lograban herirlo.
-¡ALTO!- ordenó el sargento Beta haciendo una seña con la mano derecha para que todos se detuvieran y el fuego cesó.
-¿Acabaron con él?- preguntó el cabo Zep viendo fijamente con unos binoculares la polvareda que se produjo -no… no veo ni un solo rastro de ese maldito… ¡LO DERROTAMOS!- cuando exclamó esto muchos celebraron también creyendo que acabaron con ese monstruo sediento de sangre.
-¿Eso creen?- todos enseguida guardaron silencio cuando el humo y el polvo se disiparon con el viento mostrando a Breath Fire en medio de un humeante cráter y no parecía tener el más mínimo daño alguno -¿Qué no escucharon que no me gusta ser interrumpido cuando estoy comiendo?- se molestó más que las veces anteriores.
-¡IMPOSIBLE!- gritaron Beta y Zep al mismo tiempo mientras que varios soldados seguían en shock
-¡AHORA SI ESTOY MOLESTO!- enseguida se les acercó para atacarlos.
-¡Prepárense!- ordenó Beta sujetando fuertemente su hacha.
-Sí así estamos nosotros contra este maldito anormal y las demás bestias ¿Cómo le irá a nuestro querido comandante y al resto contra las tropas?- preguntó Zep con ironía dando por hecho que ya habían perdido la pelea.
Ahora pasemos a Alfa, Ant y el resto de su ejército que peleaba contra las tropas del Amo.
-¡MUERAN BASTARDOS!- el líder del ejército rebelde disparaba su escopeta de cañón triple volando en pedazos a las criaturas mitad máquina que se acercaban a él.
Hasta que una explosión cerca de él lo mandó a volar varios metros haciendo que cayera bocabajo al piso, uno de esos "Cíborgs" por así decirlo, aprovechó el momento y le quiso aplastar la cabeza, pero el comandante se incorporó y dio un salto de espaldas dando una voltereta desenfundado su espada cortándolo a la mitad y en pleno aire disparó tres veces su escopeta volando en pedazos a otros Cíborgs y cayó encima de otro para enseguida volarle la cabeza de un disparo y luego giró hacia atrás ahora desenfundando su gran Shuriken lanzándolo cortando en pedazos a muchas criaturas y volver a sus manos como lo ha hecho en el pasado.
-No importa si son horribles bestias deformes o putos engendros mitad máquina, todos se ven mejor cuando están hechos pedazos- dijo secamente guardando el Shuriken en su espalda.
-¡Comandante, cuidado!- le avisó Ant disparando a unos monstruos voladores con una metralleta haciendo que cayeran muertos cerca de Alfa ya que iban a atacarlo.
-Gracias soldado, le debo la vida- cuando le agradeció eso, Ant desvió la mirada sonriendo cohibido al escuchar esas palabras saliendo de la boca de su querido líder.
-¿La vida que está a punto de perder ahora?- le preguntó de repente Disard extendiendo hacia adelante su brazo izquierdo y disparando sus cuchillas.
Ant se tiró pecho tierra esquivando por un pelo los objetos punzantes, pero Alfa hizo lo mismo que hizo Ruina y los desviaba con su espada en llamas, aunque algunas de las cuchillas lo rozaron hiriéndolo pero no de forma mortal para luego volver a la mano del sirviente del Amo como si una especie de hilo invisible las conectara a él.
-¿Está bien, señor?- le preguntó Ant a lo que él afirmó que no le pasó nada.
-¿Disard? Me sorprende que sigas vivo. Pensaba que tu "querido" jefe te había matado por siempre huir de las peleas como un cobarde- cuando Alfa le dijo eso, lo molestó mucho.
-¡Yo nunca huyo de las peleas! Solo hago una retirada estratégica para analizar la situación y pensar en un nuevo movimiento de ataque- el villano dijo esto tratando de convencerse a sí mismo, a lo que el comandante rió un poco.
-Sigue repitiéndote lo mismo hasta que te lo creas- se burló de él.
-No te creerás tan rudo luego de que haya acabado contigo- se puso en guardia alistando las numerosas cuchillas que tiene.
-Una cosa es enfrentarse a los hermanos ya que cualquiera de ellos podría destruir un mundo con toda facilidad y que ni un batallón completo podría derrotar, pero otra cosa muy diferente es hacerle frente a un pobre debilucho como tú que hasta el más débil de mis soldados podría hacerlo comer tierra en un abrir y cerrar de ojos- Ant agachó la cabeza un poco triste ya que creyó que esta burla de Alfa era una especie de indirecta hacia él.
-¿Eso crees?- el guerrero de armadura parecida a la de Shredder estaban temblando de la ira -te mostraré las mejoras que me he hecho en todo este tiempo- de nuevo se puso se guardia al mismo tiempo que hizo brillar sus ojos de color rojo.
-Demuéstramelas- Alfa también se puso en guardia -Ant, sigue peleando contra esos adefesios. Yo me ocuparé de este patético pobre diablo- le ordenó.
-Sí señor- después de dedicarle una última mirada, se alejó de los dos contendientes que enseguida se acercaron para pelear.
Le toca el turno a Máxima Devastación. Él seguía caminando con toda calma por el campo de batalla y muy a diferencia de sus hermanos, no se detenía para pelear contra cualquiera que se le atravesara por el camino; ni siquiera cuando le disparaban ya que por más potente que sean los ataques, él no mermaba su marcha y su cuerpo robótico no recibía daño alguno, como si fuera una fuerza imparable que nadie podría detener.
Luego muchos soldados se le tiraron encima formando una colina con la intención de detenerlo, pero todos salieron volando en pedazos ya que del cuerpo metálico del villano salieron varios discos filosos y al igual que las garras de Disard, volvieron a su cuerpo metiéndose en unos pequeños compartimientos que se abrieron y cerraron.
-Solo sirven para estorbar- dijo secamente y continuó caminando.
Un gran vehículo blindado se le acercó por delante disparándole con todo lo que tenía, pero el villano seguía sin recibir daño alguno y cuando estuvo a un metro de distancia de él, cogió una de las espadas que tiene en la espalda y lo cortó a lo largo haciendo que las dos mitades pasaran a cada lado para luego explotar y puso el arma en su lugar continuando su camino hasta estar frente al gran campo de fuerza de la base volviéndolo a mirar de arriba abajo.
-Espero que los gusanos perforadores se den prisa en ingresar a la base de estos infelices y destruyan los generadores para poder ingresar y darle fin a esto de una vez por todas- de nuevo demostró que su aptitud es muy diferente a la de sus hermanos y la de su señor ya que quería acabar con todo esto lo más rápido posible -como molestan- extendió hacia la derecha su brazo derecho transformándolo en un cañón y disparó una ráfaga de energía plateada desintegrando a unos soldados que lo iban a atacar, también matando a muchos Cíborgs en el proceso -mucho mejor- hizo que su extremidad volviera a la normalidad y se quedó quieto enfrente del campo de energía sin hacer movimiento alguno.
Capítulo treintaisiete de esta historia completado el 29/01/2015.
Espero que les haya gustado la charla de padre e hijo que Kenny y Butters tuvieron (Era obvio que eso iba a pasar tarde o temprano XD).
Lo que sí espero que les haya gustado fue la encarnizada pelea del ejército de Alfa contra el ejército del Amo, que tal y como lo prometí fue mucho más tremenda que la pelea que tuvieron antes ya que en esta quería mostrar como los lacayos del Amo tienen diferentes estilos de pelea y como cada uno de ellos individualmente es una fuerza terrible de la que hay que tener mucho cuidado… bueno, excepto tal vez en el caso de Disard XD.
Por supuesto, la pelea continuará en el siguiente capítulo, ¿Pero los buenos lograran atravesar el portal para salvarse o los malos los mataran antes de poder usarlo y se adueñaran de él? Y por último… ¿Cuál de los hermanos es el más temible a la hora de pelear? ¿Ruina al "jugar" con sus enemigos o Breath Fire al verlos como alimento o Devastación siendo tan frío y monótono como siempre?
Ya que sí son así contra los soldados de Alfa ¿Cómo serán cuando se enfrenten a Kenny y a los otros miembros de la Liga Extrema de Héroes? :O
