El siguiente capitulo, lo siento mucho pero aqui ocurrira el evento inevitable que todos ya temian, incluso yo me siento horrible por hacerle esto a mi personaje pero... la historia debe continuar. Disfruten!


Brandon se encontraba en un lugar oscuro, no entendía como había llegado ahí pero tenia mucho miedo, caminaba pero no parecía avanzar nada.

-¿Que pasa aquí? ¿HOLAAAAAA? ¿Hay alguien aquí?

-¿Brandon?- Una voz se escucha a unos metros de el, cuando voltea. Ahí ve a Helen, viéndolo con una sonrisa triste.

-Helen!- Grito el chico y corrió hacia su hermana pero no parecía acercarse a ella.

-¿Qué? ¿Qué pasa?

La sonrisa triste desapareció, dejando solo una cara triste.

-Lo siento mi pequeño cabeza de nieve, pero no puedes venir conmigo… me encantaría que pudieras pero no puedo dejarte venir, te amo demasiado para dejarte venir aquí aun.

-¿Qué dices Helen? ¿Qué pasa?

-Adiós Brandon- Dijo la chica, dio media vuelta y empezó a alejarse, Brandon corrió aun mas rápido pero no se acercaba ni un centímetro.

Brandon se levanto de su cama, algunas lagrimas cayendo de sus ojos, sentía mucho frio y sudaba un poco ¿Qué había sido eso? No lo sabia y no le importaba, necesitaba ver a Helen, lentamente camino hacia su habitación, toco la puerta.

-Helen… tuve una pesadilla, ¿Puedo dormir contigo?

La puerta no tardo en abrirse.

-¿Uh? Eso es raro, tu nunca habías tenido pesadillas.

-Lo se… fue muy fea ¿Puedo dormir contigo?

-Ok… ¿Quieres hablar de ella también?

Brandon sacudió su cabeza.

-No… es tonta… solo quiero estar contigo.

-Ok, pero si algún día quieres hablar, no dudes en decirme, ven mi niño, recuerda que tenemos que dormir muy bien, mañana será un gran día.

El chico sonrió al recordar que día vendría, casi le hizo olvidar su pesadilla, entro al cuarto y ambos hermanos durmieron pero hubo algo que el no sabia, no era su toquido a la puerta lo que había despertado a su hermana, había sido algo mas.

Era un día hermoso en la Comunidad de Hatzeltuki, para cierto chico peliblanco, era mucho mas que eso, era el día que finalmente cumplía seis años de edad, su hermana había planeado un día fantástico para los dos y el se encargaría de disfrutarlo al máximo.

Helen había pedido el día libre en su trabajo para poder pasar todo el día con su hermanito, después de un gran desayuno, ambos tomaron el bus para visitar el parque de diversiones Dairy Land que se encontraba en Royal Woods, aun que nunca supo el por que, Helen siempre había notado que el chico se animaba mucho cada vez que iban a esa comunidad, incluso había considerado mas de una vez mudarse ahí. Parecía un lindo y tranquilo lugar para Brandon.

La visita al parque de atracciones había sido increíble, el chico la había pasado en grande, no hubo atracción a la que no se hubiera subido, era uno de esos días que uno no desea que terminen, luego de comer, ambos hermanos salieron del parque para subir al bus, Brandon pensó que ya era hora de volver a casa pero rápidamente lo descarto al ver como el y Helen se bajaron en un campo alejado de la ciudad, no hizo preguntas mientras su hermana lo guiaba hacia una colina llena de pastizales, una vez llegando a la cima, Brandon de inmediato noto la bella vista hacia la ciudad.

-Wow Helen, la vista es increíble… ¿Helen?

El chico volteo a ver a su hermana, esta ya tenia una manta sobre el césped pero lo que mas le llamo la atención, fue el pastel de cumpleaños sobre este, sin pensarlo dos veces, el chico abrazo a su hermana, algunas lagrimas ya cayendo, Helen hacia lo mismo, el tiempo se pudo haber detenido en ese momento y a ninguno de los dos le hubiera importado, solo les importaba estar ahí juntos. Luego de que ambos se calmaron, Helen hablo:

-Vamos Brandon… pide un deseo

-Hmmmm ¿Qué debería pedir?- Pensó el chico.

Cerrando sus ojos y respirando hondo, Brandon pensó en su deseo y apago las velas.

-¿Pediste algo lindo?

-Hehehehe, lo siento hermana, pero sabes que si se dice el deseo, no se cumple.

-Tushe, ok! A disfrutar del pastel.

Sabes, mi padres solían traerme aquí en cada uno de mis cumpleaños, una vez vinimos aquí para una celebración con fuegos artificiales… desde ese día este lugar me encanto. Es mi lugar favorito de todo el mundo…

El sol ya se estaba ocultando, dando un hermoso atardecer que ambos disfrutaron, una sonrisa honesta apareció en el rostro de Helen:

-Brandon… ven… siéntate conmigo, quiero tenerte cerca.

-Claro hermana.

Brandon camino hacia Helen y se sentó entre sus piernas cruzadas, ella le abrazo, acariciando su cabello, le tarareaba una canción que Brandon reconoció al instante, siempre se la cantaba cuando se sentía triste o solo.

-Brandon… ya te he dicho lo mucho que te amo.

-Si hermana, pero me encanta que lo repitas.

-Hehehehehe, Brandon, oh mi Dios, te amo tanto.

-Helen… ¿Qué pasa? ¿Por qué estas así?

-Perdón, solo me invade la nostalgia, por un momento te vi… y me vi a mi misma de niña, con mama y papa, justo aquí. Como quisieran que estuvieran aquí.

El chico no dijo nada, solo quería estar ahí para su hermana, lo necesitaba. Helen, muy dolida, separo el abrazo y observo a su hermanito:

-Brandon, mi pequeño cabeza de nieve, antes de conocerte, no pensé que volvería a ser feliz… digo, realmente feliz, pero tu cambiaste eso, no se que haría si algo te pasara.

Dando un suspiro, Helen continuo.

-Hermanito, como alguien que ha perdido a sus padres… siempre he sido alguien que esta en alerta, se que no puedo dar nada por sentado… Brandon, cada vez que te veo de nuevo al volver a casa, me siento aliviada de poder verte una vez mas… cuando estoy en mi trabajo, mas de una vez me pregunto ¿Brandon esta bien? se… se que es tonto pero no puedo evitarlo… ese día que casi mueres por ese camión, te juro que hasta ahora no se que hubiera hecho si eso hubiera ocurrido… seguramente ya no estaría aquí tampoco.

-Helen…

-Perdón Brandon pero es la verdad, aun así. Lo que quiero decirte es que eso fortifico mis preocupaciones… Brandon, nada esta asegurado en este mundo… en cualquier momento, algo puede pasarme.

-Helen! Basta! Deja de decir cosas feas… nada te va a pasar, siempre estaremos juntos!

-Eso planeo Brandon y nada me haría mas feliz, aun así… necesito decirte esto. Brandon, si algo llegase a pasarme algún día, quiero que me prometas que no dejaras de ser el chico que eres ahora, que seguirás siendo el mismo chico dulce que tanto amo.

-Helen… no tienes que…

-Por favor Brandon, necesito escucharlo.

-…Yo lo hare hermana, se que nunca pasara pero aun así, te prometo que por lo menos lo intentare, ¿podemos dejar de hablar de esto por favor?

-Esta bien hermanito, con eso me basta, vamos a casa.

Brandon y Helen caminaron hacia la parada de autobús mas cercana y esperaron, mientras lo hacían, Brandon tuvo curiosidad de algo:

-Helen… tengo un pregunta ¿Por qué decidiste hablarme hoy de eso?

-Yo… tuve un sueño, mas bien dicho. Un sentir… de que algo malo pasaría hoy, hehehehe creo que tal vez si soy una paranoica, que tonta soy.

-Helen…

El peliblanco quería decirle acerca de su sueño pero no quería preocuparla mas, no quería arruinar este día con otra tonta pesadilla, solo se limito a abrazarla nuevamente:

-Helen, nada va a pasar, aquí estamos, estamos bien y siempre será así, creceremos, iremos a esos lugares que tanto queremos ver y tendremos una gran vida, lo haremos los dos juntos, tu y yo contra el mundo!

-¿Tu y yo contra el mundo? Hehehehe ¿De donde vino eso?

-Lo escuche en una película… pensé que se escuchaba genial.

-Es genial y me gusta, tu y yo contra el mundo.

Luego de ese tierno momento, esperaron un par de minutos mas hasta que finalmente el autobús llego, ambos subieron para finalmente ir a casa. Ya habiendo entrado a los limites de la ciudad, el autobús se detuvo en un semáforo, Helen no prestaba mucha atención a sus alrededores hasta algo en la ventana trasera del vehículo llamo su atención, debió pasar todo en un lapso de no mas de diez segundos, un camión a gran velocidad a punto de arrollar el bus, parecía que nadie mas lo había visto, lo mas rápido que pudo, tomo a un Brandon muy sorprendido en sus brazos y trato de caminar hacia salida del bus, esto provoco mucho enojo entre los demás pasajeros pero también les hizo darse cuenta de lo que ocurriría, el caos empezó, el chofer del bus vio también al camión e intento acelerar para quitarse del camino pero ya era tarde, apenas logro hacerse a un lado un poco para no recibir por completo el impacto, el autobús fue despedido a escasos centímetros del pavimento, golpeo unos cuantos edificios pero mas que todo rodo por las calles. Todas las personas adentro no dejaban de chocar unas con otras pero había una que en ningún momento, no importando que tanto su cabeza, brazos, espalda o cualquier parte del cuerpo no dejara de ser impactado por cualquier cosa dentro de ese bus, no dejo de proteger su pequeño paquete en sus brazos, debía mantenerlo a salvo, tenia que.

El vehículo finalmente se había detenido, Brandon se sentía desorientado, aun sentía los brazos de Helen rodeando su cuerpo, se cabeza posicionada en su pecho, trato de ver a su alrededor pero todo se veía muy borroso, y la oscuridad no ayudaba, en lo poco que podía distinguir, había muchas personas tumbadas por todas partes, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sintió el latido del corazón de Helen, era débil pero ahí estaba. Rápidamente levanto la mirada y la observo, su shock fue justificado, unos hilos de sangre caían desde la cabeza de su hermana, sin mencionar unos cuantos cortes en sus mejillas y frente. En su desesperación, intento abrazarla pero rápidamente sintió algo punzocortante en la espalda de su hermana, no era difícil adivinar que era pero lo que llamo su atención es que… parecía estar incrustado en la carne.

-No….- Fue todo lo que pudo decir, no importándole el dolor, encontró la manera de abrazarla mientras le susurraba:

-Helen… Helen, despierta, tienes que despertar, por favor.

Para su sorpresa mayor, la joven abrió sus ojos y le observo, una sonrisa apareció en su rostro pero rápidamente escupió un poco de sangre de sus labios.

-Brandon… ¿Estas bien? ¿Te duele algo?

-Mi… mi cabeza, un poco pero no, creo que estoy bien… tu… tu estas bien ¿Verdad?

-Creo… que no Brandon…

-Helen, tranquila… esto no es nada para ti…

-Brandon… mi Brandon… tengo mucho frio, mis manos, se sienten tan frias…

-Si… es una noche fría…

Helen puso uno de sus dedos en la boca del chico para silenciarlo.

-No… no es a lo que me refiero Brandon… creo… creo que no lo lograre, lo siento… duele, creo que (Escupe sangre) que ese vidrio perforo uno de mis pulmones…

-No no no no no, todo estará bien, ya vendrá la ayuda Helen… solo, solo tienes que resistir.

Helen sacudió su cabeza lentamente, resignada.

-Brandon… escúchame, no me gusta decirlo, pero no volveré a casa… y no… aghhh, me queda mucho, puedo sentirlo… necesito que escuches esto muy detenidamente… en mi mesa de noche… sobre ella encontraras tu regalo de cumpleaños… espero que te guste… agh! Y algo mas…

Helen se acerco al oído de Brandon y le susurro algo que apenas pudo distinguir, la voz de su hermana cada segundo perdía fuerza. Para cuando termino, Helen dejo caer su cabeza sobre el pecho del peliblanco.

-No dejes… que nadie lo vea, es tuyo y de nadie mas,

-Helen, detente, no es necesario, tu vendrás conmigo… cumpliremos tu sueño, nos iremos muy lejos de aquí y todo será perfecto… me lo prometiste… LO PROMETISTE!

-Lo lamento… sniff… lamento mucho Brandon, lamento dejarte solo… no quería que te pasara lo mismo que a mi pero debes saber esto… siempre estaré contigo, en cada paso del camino…

-No! No lo estarás! Estas muriendo! Ya no te veré!

-Pero podrás sentirme… aquí (Apunto a su corazón) háblame con tu corazón y te prometo que te escuchare… se un niño bueno… las papas fritas no son un buen desayuno… obedece a los mayores y no le des problemas a la Hermana Margaret… y… y… Dios, hay tanto que quiero decirte pero no tengo… tiempo… solo recuerda… cuando tengas dudas… lee lo que escri…. en… foto… ahhhhh.

-¿Qué? ¿Qué dijiste?... ¿Helen?... Helen….

La chica cerro sus ojos para nunca volver a abrirlos, el chico la observo… quizás era muy joven pero no era idiota… sabia que no importaba cuanto le gritara o la sacudiera… ella jamás volvería a abrirlos, solo se quedo ahí… abrazándola mientras lloraba… se podían escuchar las quejas y dolores de mas sobrevivientes pero todos fueron opacados por el inconfundible llanto de un niño que acababa de perder lo mas valioso en su vida, a su hermana y única familia.

….

-Ni un rasguño… ¿Pueden creerlo? Salí completamente ileso de ese accidente, solo hubieron 5 sobrevivientes aparte de mi y ninguno salió ileso, creo que incluso a uno tuvieron que amput… salió mucho mas herido que los demás, yo no obtuve nada… incluso el bombero que me rescato me dijo que tenia mucha suerte… en ese momento no sabia si reír o llorar… solo quería seguir abrazando a Helen, se necesitaron tres bomberos para separarme de ella…

Toda la familia estaba en shock una vez mas, nunca se imaginaron lo que Brandon había tenido que pasar en su niñez… mas a una edad tan corta, Lola y Lana no pudieron evitar llorar un poco, aun que las cosas no eran siempre fáciles en la casa Loud, realmente nunca tuvieron que pasar por momentos duros, sus padres eran muy buenos proveedores y aun con restricciones, las consentían mucho, no recordaban el haber experimentado nada ni cerca de perder a alguien importante en sus vidas ¿Por qué hacerlo? eran niñas de seis años, esas cosas tristes no debía pasar a su edad! Sus pensamientos fueron interrumpidos al escuchar de nuevo a Brandon.

-Bueno. Sigamos con la historia… ya no falta mucho igual.