Hola a todos les recuerdo y aclaro que la historia en la que está basada y los personajes que provienen de dicha historia no me pertenece. Míos solo son algunos de los personajes que agregue en una continuación que si me pertenece.
Ahora sí, sin más los dejo leer.
Escaflowne 36
Plumas rojas. Reiteki Hei.
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En cuando me di cuenta de lo que estaba ocurriendo, me arroje sobre el barandal ante el asombro de todos en el hangar. Fui tan rápido como mis alas me lo permitían, pero sabía que no era suficiente.
¬Maldición. ¬
Grite frustrado al darme cuenta de la facilidad con la que mis sentidos habían sido engañados. Lo había sentido, esa extraña esencia en el aire, ese olor que bloqueo mi percepción de una manera tan fácil, que casi quería golpearme a mí mismo.
Mire atrás encontrándome sólo con el leve destello a lo lejos en el cielo, la nave Ispana en la que hace momentos viajaba. Pero sólo fue durante un momento, mi vista volvió al frente después de repetirme mentalmente que ellos llegarían a la cuna después al amanecer, como estaba planeado. Mientras que yo, por mí cuenta llegaría en la mitad del tiempo.
¬Kazeki, no puedes darme una mano para llegar más rápido. ¬
La joya en mi frente brillo y la suave voz trajo consigo un cántico que me impulso a través del cielo.
¬Gracias Kazeki. Por ahora sera mejor que todos descansen, ya que al llegar tendremos mucho trabajo que hacer. ¬
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Al salir de la seguridad de la barrera de Hogo, la pelea comenzó en un simple parpadeo. Ellos podían sentir la esencia de la sangre de un dios corriendo por este cuerpo, el cual había sido sanado con el poder de la armadura Escaflowne, por lo que de inmediato habían ido tras ello una vez estuve a su alcance.
La espada de Hogo fue de gran ayuda, o por lo menos lo fue mientras estuvo en mi posesión. Después de que quisieran arrancarme el brazo a tirones la había tenido que sostener con la izquierda y obviamente no era buena blandiéndola. Había tenido que tirarla para que no me estorbara debido a que mis movimientos se habían vuelto más lentos y torpes, aunque también podía ser por la gran pérdida de sangre.
Lo único bueno de todo esto es que no podía sentir cansancio... ni dolor. Me había asegurado de no sentirlo en mi desesperación por derrotar a tantos como pudiera, sin importarme nada más y eso incluyo el método. Y gracias a eso me había desecho de más de la mitad, ante mí sólo quedaban diez de los veinticinco… pero yo no podía ni mantenerme en pie. Aun así no me rendiría, no hasta que mi cuerpo completo no pudiera moverse. No hasta que no pudiera usar todos mis recursos.
¬Muévete. ¬ me ordene apenas sosteniéndome sobre mis rodillas, tenia que pararme cuanto antes.¬ Por favor, levántate. Solo un poco más. ¬
Si fuera posible casi podía decir que lloraba de impotencia al ver que ni mi intento de convertir este cuerpo en una marioneta sin dolor había funcionado. Puede que consiguiera más de lo que seguramente hubiera logrado siendo capaz de sentir la fatiga y el dolor de las heridas que sufría durante la pelea pero también había sido insuficiente.
Mi vista comenzó a oscurecerse, no sabia bien si eran mis ojos los que se negaban a ver o la noche había caído... intente ver el cielo, ahora oscuro sobre mí. Ellos estaban arrodillados a solo unos cuantos pasos de mí y yo sólo pude jugar mi última carta. Deje de pelear con mi cuerpo y simplemente me deje caer de lado sobre el suelo.
¬Yo De Fortona, Diosa del viento imploro a ti De Luhan Ascherit tu ayuda, Dios del trueno. Clamo tu fuerza con mi último aliento. ¬alce mi brazo tembloroso y los truenos en el cielo comenzaron a rugir. ¬Ven a mí.¬
El rayo cayó hasta el suelo quemando todo a mí alrededor y el impacto me elevo unos centímetros al igual que a ellos. Algunos dejaron de moverse y otros se arrastraron hacia mí.
¬No es suficiente. ¬levante mi brazo una vez más y cuando estaba por orar nuevamente, las dos grandes lunas se tiñeron de rojo y algo comenzó a caer del cielo.
¬Vaya que has sido imprudente. ¬
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Las plumas rojas cayeron del cielo y una figura alada brillaba en el cielo, de su cabeza salió un destello y junto a él, 6 figuras humanas aparecieron al tiempo que su fuerte voz se escuchó como el mismo trueno que antes había caído.
¬Vaya que has sido imprudente, My lady. ¬hablo molesto para terminar con un tono casi dulce¬ Kazeki tú te encargas de protegerla. ¬ordeno nuevamente con voz firme y una mujer joven cayó a sólo un metro de distancia del cuerpo de Fo.
¬Alejaos de mi señora. ¬grito la joven mujer de piel blanca y cabello plateado sujetos en una coleta alta que lo mantenía a pocos centímetros del suelo, sus ojos verdes destellaron con ira.
Llevaba un vestido blanco que conforme bajaba por su cuerpo se teñía de azul, e su cintura llevaba un lazo verde. Sobre sus hombros llevaba un saco que llegaba hasta medio pecho de color azul fuerte con interiores verdes. Las terminaciones acampanadas de sus mangas y falda hasta medio muslo, terminaban en picos de los cual colgaban cristales verdes, sus botas a media pantorrilla también iniciaban en la punta blanca para ir aumentado el tono hasta un azul claro.
¬No dejare que le hagan más daño. ¬ dijo arrojando a los caídos lejos para después arrodillarse junto a Fo, tomar su mano y construir una barrera amarilla de viento.
¬Los demás… diviértanse un poco. ¬ grito el hombre alado aun en el aire mientras los otros 5 descendían con grandes sonrisas.
Los siguientes en caer fue una pareja, la chica vestía un traje casi escolar. La blusa sin mangas de color blanco y rosa, falda tableada turquesa, medias blancas a medio muslo y botas hasta las rodillas del color de la falda, con el tacón y suela rosas. Su cabello azul claro era largo y lo llevaba atado en dos coletas bajas que a la altura de la cintura cambiaba a turquesa. Sobre sus brazos una capa que parecía hecha de agua descansaba a la altura de sus codos. Ella ni siquiera toco el piso, pues en cuanto estaba a punto de hacerlo se arrojó de inmediato contra uno de los caídos que se abalanzo a por su compañero.
El chico que había caído con una rodilla al suelo, sonrió al ver a su compañera en acción.
¬Vaya, he sido protegido por pececito. Esto es bastante malo para mí, después de todo, soy el caballero. ¬
Se levantó desprendiendo un destello café de su cuerpo, vestía un traje tipo ninja café oscuro pegado al cuerpo, de una sola pieza. Sobre este llevaba una segunda capa más floja de color verde oscuro, estaba abierto por los laterales desde medio muslo hacia arriba, en su cintura llevaba amarrado un cinto café de las cuales sus largas listas llegaban al suelo. Su cabello verde oscuro, corto y ojos cafés parecieron iluminarse cuando vio que uno de los caídos se dirigía hacia él.
El caído sin una mano, se lanzó sobre él joven en dirección a su garganta, pero el chico puso la mano en su camino y los dientes del caído no pudieron atravesar el metal que cubrió sus manos hasta los codos.
¬Eso es todo lo que tienen… Pero sí que han descendido cada vez más. ¬ dijo al tiempo que atravesaba su estómago con la otra mano y después de que la sacara, musgo y algunas plantas comenzaron a salir de la herida que le había hecho.
El siguiente fue un chico de largos cabello amarillo, su traje parecía una armadura que cubría su cuerpo dejando pocas partes al descubierto. Su armadura roja, blanca y negra lo hacía ver bastante pesado pero se movió rápidamente hasta el más cercano enemigo. Lo pateo en el estómago y lo envió hasta el otro lado. Incluso la barrera donde choco se cuarteo como cristal, por la fuerza con la que fue arrojado.
¬Vamos, hace mucho que no tengo una buena pelea. ¬grito mientras se acercaba hasta el caído que aún no se reponía del golpe. Giro un poco su cabeza y su cuello trono al igual que sus puños cuando los apretó uno con otro¬ No quiero oxidarme. Lo odiaría.¬
Las ultimas en caer fueron dos niñas de aproximadamente 8 años, ambas de la misma estatura y vestidas con kimonos cortos en color rojo con flores blancas y amarillas, las medias les llegaban hasta arriba de las rodillas y la única diferencia entre las dos era que una tenía el cabello naranja y ojos negros, mientras que la otra tenía el cabello negro y ojos naranjas. Ambas llevaban su cabello peinado en un chongo sostenido por unos palillos de oro con la figura del sol.
Las dos cayeron sobre los hombros de un caído riendo. ¬Is Time. ¬ dijo la de cabello negro saltando cuando el caído intento agarrarla.
¬Asobu, asobu. ¬ grito la otra golpeando la cabeza de aquel que intento tocar a su hermana.
Las dos niñas reían sorprendiendo a los que aun observaban dentro de la sala de coronación. Las mujeres, niños y algunos soldados permanecían junto al manantial y la armadura… de este modo no veían la batalla que hasta hace unos momentos no estaba a su favor. La llegada de los extraños luchadores trajo esperanza para casi todos los que seguían pegados a la barrera.
Los cuales estaban tan atentos a los sucesos de afuera que sólo el grito de una mujer logro hacer voltear hacia tras.
¬Oye, ¿Qué pasa? ¬ hablo en voz alta la mujer.
Los demás voltearon en el momento que la armadura volvía a tomar la forma de un niño. Cabello negro y ojos negros, su vestimenta brillo y se volvió más clara. Ahora su traje tipo samurái de color negro era azul oscuro, con algunos detalles blancos.
¬Todos están aquí. ¬ hablo el niño sonriendo al tiempo que corría hasta la salida más cercana, que era donde todos los hombres seguían.
Al llegar junto a los demás, Misaki lo agarro de un hombro y casi al mismo instante la barrera desapareció. Niwa casi cae al haber estado recargado en ella y Exio que estaba cerca logro sostenerlo.
¬Hey mocoso… ¿Los conoces? ¬ pregunto el rey.
Antes de que Hogo pudiera contestar uno de los caídos entro de forma estrepitosa y tras él, las dos pequeñas.
¬Darling, estorbas. ¬hablo una al tiempo que pisaba la cara del otro tirándolo de espaldas.
¬Kuro. ¬ gruño al levantarse en cuanto la chica de cabellos negros se alejara, giro un poco para verla cuando nuevamente cayó al suelo.
¬Isashiburi koibito. ¬dijo la de cabello naranja dantes de besarle y después enterró la cabeza en el pecho del desconcertado niño.
¬Hikari. ¬ susurro al ver a la pequeña abrazada a él.
Hogo acaricio sus cabellos y ella sonrió antes de despedirse con otro beso. Corrió hasta su hermana y juntas atacaron al caído. Hogo se levantó y miro afuera por un momento antes de escuchar el grito de una de las mujeres al tener la pelea tan cerca.
¬Deja de jugar… ¬ ordeno y regaño al tiempo que desaparecía del lado de los hombres y aparecía con su forma real, cubriendo así al grupo de las mujeres junto al manantial.
Ambas niñas le lanzaron rayos hasta que lo alejaron de los humanos y caminaron tomadas de la mano hasta que se volvieron una sola.
Su apariencia era aproximadamente el de una chica de 15 años, de piel morena clara, tenía un ojo naranja y el otro negro, su cabello ahora era una melena que no llegaba a sus hombros de color naranja, con orejas y cola de gato negras. Su ropa había cambiado a color negro con las orillas amarillos y flores blancas. Sus guantes llevaba unas garras de metal y los amarres de sus medias, cintura, cuello y mangas tenían pompones.
Todos la miraban sorprendidos por la fusión que había sufrido y por qué después de cambiar se había abalanzado sobre el caído desgarrando todo lo que tenía al alcance de sus garras, la sangre salía del cuerpo con cada golpe que acertaba y algunos desviaron la mirada de la mujer que sonreía con alegría.
Cuando la criatura dejo de moverse, ella se levantó sonriente cubierta de sangre la cual se comenzó a evaporar después de un momento. Ella busco con la mirada y corrió hasta la armadura sonriendo.
¬Amor, te extrañe tanto. ¬ dijo pegándose al brazo de la armadura que volvió a su forma infantil.
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El escalofrió e impotencia recorría todo mi cuerpo al ver cómo ella era golpeada hasta que no pudiera moverse más. Cada vez que la miraba ahí, soportando y sin dejar escapar el más mínimo sonido de dolor, me hería a mí como si fuera yo él que sufría. Y cuando creí que la vería morir ante mí, me sorprendió con la fortaleza inquebrantable de la que mis hijos me hablaron. Mamá no se rinde jamas, habían dicho mis hijos.
El rayo cayó sobre ella y pude ver como escupió sangre al golpearse de lleno contra el suelo. Pero aun así volvió a levantar su mano para llamar otro más. Pero no llego. Las palabras y las personas que aparecieron junto ellas, eran cada vez más y más raras. Todos tenían aspectos y ropas extrañas, pero eso no era todo, su actitud también lo era. Todos parecían gozar lo que estaban haciendo. Incluso las dos pequeñas que entraron golpeando y besando al mocoso, ellas se fusionaron y entonces demostraron una fascinación por la sangre que salpicaba a cada uno de sus golpes.
Se había alejado tan campante hacia los brazos de aquel que alguna vez fue para mí solo una máquina. Sed de sangre, yo también la había sentido una vez. Recordé avergonzado.
¬Vaya que te tardaste en acabarlo. ¬las palabras de otra mujer me sacaron de mis pensamientos.
Era la segunda mujer en caer, de cabello azul y tras ella entraron los dos jóvenes golpeándose y riendo. Todos se veían tan alegres, como si nada hubiera pasado. Se reunieron con el mocoso y la felina que no parecía querer alejarse de él. Se saludaban y hablaban tan tranquilos como si lo que antes paso no significara nada.
¬Onne-sama.¬ a mi lado un hombre alto y moreno que no había visto antes paso con la diosa herida en brazos.
¬No te atrevas a dar un paso más, criatura. ¬ hablo la joven de cabello blanco deteniendo a Misaki.
¬Kazeki, consigue lo que le falta a nuestra bella imprudente. ¬mis ojos captaron las múltiples alas rojas que salían de su espalda.
¬Kraken ayúdame con el manantial. ¬ dijo la mujer soltando a Misaki y avanzando hasta la de cabello azul.
¬Lamento que sea tan dura, pero Kazeki es muy selectiva en cuanto a quien puede tocar a su señora. ¬se disculpó el joven.
¬Aya… ¬ murmuro ella levantando su mano hasta tocar su rostro.
¬Tranquila My Lady, pronto estarás bien. ¬dijo el bajando su cara para que ella pudiera tocarlo con más facilidad, camino ignorando las preguntas de Niwa y Misaki sobre el estado de ella.
Yo en cambio camine en automático tras él siendo hipnotizado por sus alas, me resultaba increíble que hubiera más… aunque no estaba seguro de que el fuera igual que yo.
¬Eres un estúpido perro inútil, no pudiste ni protegerla apropiadamente.¬
¬Deja de insultar a mi amor. El sólo cumplió una orden, no puedes culparlo por ello. ¬ defendió la felina con la cola erizada.
¬Basta Mitsuyo, Kazeki tiene razón. No debí cumplir la orden directa que mi señora me daba. ¬ hablo con ironía haciendo que la peli plata se pusiera roja de ira.
¬Dámelo¬ dijo después de contener su ira.
¬Yo se lo daré, ella me lo confió a mí. ¬
¬Sólo porque no estaba yo a su lado. ¬
¬Eso no es mí culpa, yo al menos cumplí mi misión. ¬
¬Arrrr, estas insinuando que yo no. ¬
¬Tu dejaste que los humanos utilizaran el poder de nuestros señores. ¬
¬Basta linda, Hogo no hagas a mi Kaze enojarse. ¬pidió el hombre de armadura abrazando a la joven por su espalda.
Él mocoso camino hasta el manantial que se había teñido de rojo por la sangre, al llegar a su lado saco algo brillante de su cuerpo y cuando iba a introducirlo el hombre lo detuvo. Susurro palabras que no pudimos escuchar y vimos cómo introducía el objeto brillante en el pecho de ella…pero al retirar la mano, una parte de lo que sea que fuera, aún estaba ahí.
Y entonces un grito lleno el lugar.
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El dolor era demasiado pero aun así sólo grite una vez, después me mordí el labio para evitar seguir gritando. A mi lado podía ver a Kraken limpiando mis heridas he intentado que la sangre se detuviera. Cuando por fin lo logro, la mano de Ayalet se entendió ante mí.
¬Mitsuyo, encárgate. ¬ escuche cuando ella entro en el agua y vi como inclino la cabeza a modo de disculpa por lo que iba hacer.
La sangre corrió después de que ella cortara un poco su brazo… cayó sobre mí, pero él no se limitó a dejarla caer sobre mis heridas. Me levanto para acercarme a su mano y dejo que mis labios tocaran su herida. Me resistí todo lo que pude pero la sed e instinto pudieron más conmigo.
Todos poseíamos instintos de supervivencia que nos recordaba que los caídos eran la misma raza que nosotros, un cuerpo dañado nublaba la mente haciéndola solo consiente de alimentarse de algo que lo curara, sangre y carne de un inmortal. El sabor y olor de la sangre de un dios era irresistible y sin poder evitarlo me deje dominar por el.
Pero solo duro unos momentos, cuando pude pensar con algo de claridad no puede evitar sentirme horrorizada por mi comportamiento y me aleje de su herida.
¬Tranquila My lady. Por ahora solo descansa, no pienso regañarte por lo que hiciste, aun cuando no fue lo más prudente. ¬ me dijo para tranquilizarme mientras Kraken detenía su sangrado.
Cuando estuvo cerrada, volvió a tomarme en brazos para sacarme del manantial. Se había dado cuenta de que mi ropa estaba rota y llena de sangre pero la capa de Hogo estaba intacta, por lo que así me cubrió de la vista de todos. Una vez libre del dolor y la sed mire a todas las personas que antes había dejado encerradas, pero también vi la cara de Reiteki Hei.
¬Nuestra Señora. ¬todos se acomodaron a nuestro alrededor y se arrodillaron.
No pude evitar sonreír, ellos no eran precisamente humanos, eran armas creadas por el antiguo material Ispano, este fue mezclado con algo de nuestra sangre y les insertamos parte de nuestra esencia y poder. Gracias a ello habíamos logrado lo que ahora tenía frente a mí, armas con conciencia que podían adoptar una forma humana.
Ellos podían ser parte de nosotros, pero no eran iguales a nosotros. El ejemplo más claro era que mientras yo tuve muchos problemas de aceptación de sus creadores, como nos llamaban, ellos me aceptaban e incluso eran primeramente leales a mí y después leales a sus creadores.
Los Reiteki Hei, ellos eran como mi familia y entre los soldados espirituales estaba alguien al que si podía llamar mío.
Hola y gracias por leer. uff le batalle mucho con eso de las peleas por que no se me da mucho jajaja pero espero quedara bien jajaja
Como ven he estado cumpliendo con mi promesa de no sobrepasar mas de 15 a 20 días sin actualizar y espero que la loca ardilla en mi cabeza no me abandone para seguir así jajaja. Bueno antes de irme en la ultima linea también puse la traducción de Reiteki Hei = soldados espiritual, por si alguno tenia la duda de que rayos significaba eso jajajaja, si tiene alguna otra duda sobre los significados de los nombres con mucho gusto les contesto, animence a preguntar :P
Ahora si me despido, gracias a todos los que se toman el tiempo para dejarme un rw. los quiero, besos y bendiciones. Nos leemos de 15 a 20 días.
